Publicado: julio 8, 2026, 10:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/vez-tomarse-serio-amenazas-espana-20260708014032-nt.html
En España llevamos demasiado tiempo confiando en la supina ignorancia de Trump. Empezamos mal cuando a los pocos días de su segunda toma de posesión, el presidente situó a España como parte de los BRICS, el bloque de economías emergentes cuyo nombre deriva de las … iniciales de sus fundadores: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Aunque sabiendo que esa alianza busca un nuevo orden internacional alternativo bajo el liderazgo de la República Popular de Huawei, a lo mejor Trump no hacía más que anticipar la interesada afición de Moncloa por subirse al ‘Orient Express’.
Después vinieron las intimidaciones en forma de sanciones arancelarias y de expulsión de la OTAN. Y como consuelo más bien de tontos, se nos dijo que no había motivos de preocupación. Más que nada porque la política comercial de España es competencia de la Unión Europea. Y porque en el Tratado fundacional de la Alianza Atlántica, firmado en Washington en 1949, no hay mecanismos de desahucio.
A lo largo de este proceso de inquina bilateral hemos visto el desarrollo de una relación mutuamente interesada. Por un lado, Pedro Sánchez ha aprovechado la oportunidad para erigirse en el líder de la resistencia antitrumpista Con la mala y recurrente práctica de forzar nuestra política exterior a través del embudo de la política doméstica –siempre tóxica, interesada y cortoplacista– para obtener beneficios muy, muy particulares.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos ha utilizado a España como la caricatura grotesca de todo lo que a su juicio (y el de Putin) no funciona en Europa: restricciones a la libertad de expresión, destrucción de soberanías nacionales, asfixia regulatoria, parque temático ‘Woke-Woke’, abandono de Occidente, caso de estudio de la teoría del Gran Reemplazo, etc.
Con todo, esta vez habría que tomarse muy en serio las amenazas contra España. Trump, con Irán, se encuentra en una situación internacional desesperada y necesita para ser más matón que bocazas dar un escarmiento entre sus antiguos aliados. Además, esta vez sabe perfectamente dónde hacer más daño.
