Publicado: mayo 5, 2026, 12:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/ormuz-sigue-bloqueado-pese-discursos-victoriosos-teheran-20260505185826-nt.html
Irán y Estados Unidos claman victoria en Ormuz y tratan de proyectar una imagen de control del estrecho, pero el tráfico de barcos sigue casi totalmente bloqueado. La tensión ha crecido desde la puesta en marcha de la operación Libertad por parte de Washington … y por segundo día consecutivo Emiratos Árabes Unidos (EAU) activó sus defensas para repeler misiles y drones lanzados por la república islámica. Cualquier error de cálculo puede acabar con la frágil tregua y los iraníes reforzaron la vía diplomática con el viaje de su ministro de Exteriores, Abás Araghchi a Pekín. Teherán busca el apoyo del gigante chino, uno de sus grandes compradores de petróleo, y esta visita es clave porque se produce días antes del viaje programado por Donald Trump para reunirse con Xi Jinping.
La guerra que lanzaron por sorpresa Benjamín Netanyahu y Donald Trump contra Irán ha creado un problema global que centra ahora todos los esfuerzos de los mediadores. Antes de la guerra, el programa nuclear era el punto central de disputa, pero tras 40 días de intensos bombardeos israelíes y estadounidenses el principal problema es la reapertura de Ormuz. Pese a las declaraciones victoriosas de Washington, en la práctica el Estrecho sigue casi cerrado: solo se sabe que dos barcos lo cruzaron el lunes y ninguno pudo hacerlo el martes.
Gholam-Hossein Mohseni-Ejei, jefe del poder judicial iraní, afirmó en su cuenta de X que la era de un «orden artificial» en el estrecho ha terminado y que Irán impulsará el respaldo legal a la soberanía de un «nuevo orden» en la región. «Cualquier acción que altere la seguridad en Ormuz se encontrará con una barrera firme y una fuerte respuesta sobre el terreno por parte de los soldados de la república islámica de Irán», escribió Mohseni-Ejei, uno de los hombres fuertes del régimen.
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David Alandete
El presidente del Parlamento y uno de los rostros de la negociación con Estados Unidos, Mohammad Baqer Ghalibaf, también habló de Ormuz para anunciar que se está configurando una «nueva ecuación» en el estrecho de Ormuz y acusar al enemigo de violar el alto el fuego con su último plan. Ghalibaf señaló que la situación se está volviendo «insoportable» para Washington, mientras que Irán «ni siquiera ha empezado todavía». El dirigente iraní es una de las voces más respetadas en la cúpula actual de mando y cada declaración forma parte de la guerra de nervios que libran con los estadounidenses.
Emiratos, ‘proxie’ de Israel
El segundo día de ataques contra EAU añadió presión a una tregua cuyos límites son cada vez más difusos tanto en el Golfo, como en el sur del Líbano, donde Israel aplica la misma estrategia de demolición de zonas civiles que empleó en Gaza. Los drones iraníes alcanzaron el lunes el puerto de Fujairah, la única puerta de salida para el petróleo emiratí que puede evitar Ormuz, en una operación condenada por Baréin, Canadá, Egipto, Francia, Jordania, Arabia Saudí y Reino Unido, que pidieron el fin inmediato de las hostilidades y de los ataques contra infraestructuras civiles. Veinticuatro horas después, las defensas antiaéreas volvieron a activarse en la que es la escalada más significativa en el Golfo desde que entró en vigor el alto el fuego hace casi un mes.
Para intentar explicar los motivos de estos ataques contra los Emiratos, el analista iraní Hamid Reza Azizi, del centro de estudios estratégicos German Institute for International and Security Affairs, apuntó en su cuenta de X que «el enfoque de seguridad de Irán proyecta cada vez más a los EAU como parte de la constelación regional de Israel y los trata en consecuencia». En opinión de Azizi, «Teherán no persigue una política uniforme hacia los vecinos del Golfo. Más bien, busca capitalizar la creciente brecha entre Arabia Saudí y Emiratos, utilizándola tanto para expandir el alcance de su zona de amortiguación de seguridad regional como para prevenir la emergencia de un frente unificado entre los estados árabes del Golfo».
Mohammad Eslami, investigador en la Universidad de Teherán, declaró al canala Al Yasira que Emiratos ha «decidido actuar como una especie de proxy de Israel» y que los iraníes no lo tolerarán. Según Eslami, se encuentra cada vez más aislados en el Golfo y «están implicados en muchos conflictos distintos, no solo con los iraníes, sino también con Arabia Saudí, con Catar y también con Omán».
Viaje a China
En medio del ruido de las acusaciones cruzadas y la tensión en las aguas del Golfo, la diplomacia siguió su camino y Araghchi viajó a China para entrevistarse con su homólogo Wang Yi. Los chinos abogan por la negociación entre Teherán y Washington e invitan al jefe de la diplomacia iraní días antes de la visita oficial que tiene prevista realizar Trump. En medio del estancamiento de las conversaciones con Estados Unidos, Araghchi ha visitado en los últimos días Pakistán, Omán y Rusia y este será su primer encuentro en persona con Yi desde el comienzo de la guerra.
La radiotelevisión estatal iraní IRIB informó de que la visita forma parte de «consultas diplomáticas en curso con varios países» y añadió que el objetivo será abordar «cuestiones regionales y globales, así como las relaciones bilaterales».
