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Las madres cubanas buscan a sus hijos desaparecidos en México

En México existen, según registros oficiales, más de 130.000 personas desaparecidas. Es uno de los grandes problemas sociales del país y, además, rebasa fronteras porque 5.500 de esos desaparecidos son extranjeros. Hace unos días llegaron al estado de Chipas, en el … sur del país, una docena de madres y abuelas cubanas que quieren encontrar a sus hijos y nietos, desaparecidos cuando intentando llegar a Estados Unidos. En total, buscan a unos 40 desaparecidos de nacionalidad cubana, porque otras madres y abuelas no han podido viajar a México.
Todo comenzó en diciembre de 2024, cuando seis cubanos, un hondureño y otros 13 migrantes de diversas nacionalidades desaparecieron cuando traficantes de personas intentaban trasladarlos por aguas del océano Pacífico hacia el estado de Oaxaca.

Según han explicado las madres de los desaparecidos, la propuesta que recibieron sus hijos era llegar hasta la frontera en embarcaciones pequeñas haciendo paradas en diversas ciudades costeras del Pacífico mexicano.

Noticia relacionada

Milton Merlo

Los migrantes se encontraron en Tapachula, en el estado de Chiapas, listos para empezar el recorrido y allí se les perdió el rastro. La hipótesis dominante es que fueron raptados por redes de tráfico de personas que suelen operar en consonancia con el crimen organizado.
Actualmente la acción conjunta de los Gobiernos de México y Estados Unidos ha reducido a mínimos históricos los cruces fronterizos, pero en 2023, cuando los migrantes desaparecieron y los demócratas gobernaban en Estados Unidos, la frontera era porosa y el tráfico de personas era un negocio multimillonario. Según el diario londinense ‘The Guardian’, solo en México ese negocio clandestino generaba alrededor de 100 millones de dólares anuales (85 millones de euros).
Ana Enamorado, representante de la Red Regional de Familias Migrantes, está colaborando con las madres cubanas en México y ha señalado que la prioridad actual es la búsqueda en lugares clave y la recolección de información entre la población local.
«Yo soy hondureña y mi hijo desapareció en México en el año 2010; buscar a las personas desaparecidas en este país es un trabajo muy duro porque hay muy poco respaldo institucional», señaló Ana Enamorado en una entrevista radiofónica. La activista señaló que, en el momento de la desaparición de los migrantes cubanos, los traficantes de personas pedían 4.000 dólares (unos 3.400 euros) por el traslado hacia la frontera.

«Mi hijo desapareció en México en 2010; buscar a las personas desaparecidas en este país es un trabajo muy duro porque hay muy poco respaldo institucional»

Ana Enamorado
Red Regional de Familias Migrantes

Las madres cubanas entraron en el país con visados humanitarios y han iniciado su búsqueda en el municipio de Tonalá. Cuentan con la colaboración de grupos de madres buscadores locales. El objetivo es recorrer lugares estratégicos de la ruta migratoria hacia Estados Unidos, concretamente la carretera 200, pegando carteles con los rostros de sus seres queridos y preguntando por ellos en refugios y organizaciones de búsqueda.

Lugares estratégicos

Según explicaron las madres y abuelas cubanas a la prensa, sus familiares fueron trasladados a un domicilio en un municipio de Chiapas antes de iniciar la travesía hacia EE.UU. Pero luego no se volvió a saber de ellos.
El epicentro de los desaparecidos en las costas de Chiapas es el municipio de San José El Hueyate. A pocos kilómetros de la frontera con Guatemala, allí se han registrado por lo menos tres desapariciones masivas de migrantes con el mismo sistema: reunirlos en distintos domicilios con la promesa del viaje marítimo a EE.UU, un viaje que nunca llega a materializarse. Datos oficiales señalan que en dicha población se han registrados más de cien casos de personas desaparecidas.
Según ha explicado la autoridad, esa geografía fue controlada durante años por el cártel de Sinaloa, pero todo se volvió más complejo a partir del 2020, cuando el cártel de Jalisco Nueva Generación comenzó a disputar el enclave.
Los cárteles, asociados con redes de ‘coyotes’, encontraron rápidamente una oportunidad comercial y se dedicaron a la cacería de personas migrantes para apresarlas y luego extorsionar a sus familias con la promesa de que, si pagaban, serían liberados y podrían continuar su camino hacia EE.UU.
La carretera federal 200 no llega directamente hasta la frontera. Es un tramo de más de 2.000 kilómetros que une Chiapas con el estado de Nayarit y de allí se toma otra vía para seguir el viaje hacia el norte. En los municipios aledaños es recurrente encontrar decenas de carteles con rostros de personas y en la parte inferior la pregunta: «¿Me has visto?».

Asunto de la Asamblea General de la ONU

Hace tres semanas el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, se reunió con familiares de personas desaparecidas, originarias de diversos estados de México, quienes le plantearon la crisis de desaparecidos que se vive en el país.
Al mismo tiempo, le pidieron que se pronuncie a favor del Comité Contra la Desaparición Forzada, que solicitó que este asunto sea llevado ante la Asamblea General de la ONU.
«Creo que el Comisionado tiene un aspecto que no había recogido la dimensión de esta crisis de derechos humanos en México, específicamente en la desaparición. No hubo ninguna voz de víctima que dijera que está conforme con la institucionalidad o cómo se ha abordado el fenómeno», sostuvo la activista Alicia de los Ríos.
El Gobierno mexicano, en tanto, ha confrontado a la ONU por el informe y ha señalado que está influenciado por activistas de la oposición.

Publicado: mayo 11, 2026, 6:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/madres-cubanas-buscan-desaparecidos-mexico-20260509012531-nt.html

En México existen, según registros oficiales, más de 130.000 personas desaparecidas. Es uno de los grandes problemas sociales del país y, además, rebasa fronteras porque 5.500 de esos desaparecidos son extranjeros. Hace unos días llegaron al estado de Chipas, en el sur del país, una docena de madres y abuelas cubanas que quieren encontrar a sus hijos y nietos, desaparecidos cuando intentando llegar a Estados Unidos. En total, buscan a unos 40 desaparecidos de nacionalidad cubana, porque otras madres y abuelas no han podido viajar a México.

Todo comenzó en diciembre de 2024, cuando seis cubanos, un hondureño y otros 13 migrantes de diversas nacionalidades desaparecieron cuando traficantes de personas intentaban trasladarlos por aguas del océano Pacífico hacia el estado de Oaxaca.

Según han explicado las madres de los desaparecidos, la propuesta que recibieron sus hijos era llegar hasta la frontera en embarcaciones pequeñas haciendo paradas en diversas ciudades costeras del Pacífico mexicano.

Noticia relacionada


  • Milton Merlo

Los migrantes se encontraron en Tapachula, en el estado de Chiapas, listos para empezar el recorrido y allí se les perdió el rastro. La hipótesis dominante es que fueron raptados por redes de tráfico de personas que suelen operar en consonancia con el crimen organizado.

Actualmente la acción conjunta de los Gobiernos de México y Estados Unidos ha reducido a mínimos históricos los cruces fronterizos, pero en 2023, cuando los migrantes desaparecieron y los demócratas gobernaban en Estados Unidos, la frontera era porosa y el tráfico de personas era un negocio multimillonario. Según el diario londinense ‘The Guardian’, solo en México ese negocio clandestino generaba alrededor de 100 millones de dólares anuales (85 millones de euros).

Ana Enamorado, representante de la Red Regional de Familias Migrantes, está colaborando con las madres cubanas en México y ha señalado que la prioridad actual es la búsqueda en lugares clave y la recolección de información entre la población local.

«Yo soy hondureña y mi hijo desapareció en México en el año 2010; buscar a las personas desaparecidas en este país es un trabajo muy duro porque hay muy poco respaldo institucional», señaló Ana Enamorado en una entrevista radiofónica. La activista señaló que, en el momento de la desaparición de los migrantes cubanos, los traficantes de personas pedían 4.000 dólares (unos 3.400 euros) por el traslado hacia la frontera.

«Mi hijo desapareció en México en 2010; buscar a las personas desaparecidas en este país es un trabajo muy duro porque hay muy poco respaldo institucional»

Ana Enamorado

Red Regional de Familias Migrantes

Las madres cubanas entraron en el país con visados humanitarios y han iniciado su búsqueda en el municipio de Tonalá. Cuentan con la colaboración de grupos de madres buscadores locales. El objetivo es recorrer lugares estratégicos de la ruta migratoria hacia Estados Unidos, concretamente la carretera 200, pegando carteles con los rostros de sus seres queridos y preguntando por ellos en refugios y organizaciones de búsqueda.

Lugares estratégicos

Según explicaron las madres y abuelas cubanas a la prensa, sus familiares fueron trasladados a un domicilio en un municipio de Chiapas antes de iniciar la travesía hacia EE.UU. Pero luego no se volvió a saber de ellos.

El epicentro de los desaparecidos en las costas de Chiapas es el municipio de San José El Hueyate. A pocos kilómetros de la frontera con Guatemala, allí se han registrado por lo menos tres desapariciones masivas de migrantes con el mismo sistema: reunirlos en distintos domicilios con la promesa del viaje marítimo a EE.UU, un viaje que nunca llega a materializarse. Datos oficiales señalan que en dicha población se han registrados más de cien casos de personas desaparecidas.

Según ha explicado la autoridad, esa geografía fue controlada durante años por el cártel de Sinaloa, pero todo se volvió más complejo a partir del 2020, cuando el cártel de Jalisco Nueva Generación comenzó a disputar el enclave.

Los cárteles, asociados con redes de ‘coyotes’, encontraron rápidamente una oportunidad comercial y se dedicaron a la cacería de personas migrantes para apresarlas y luego extorsionar a sus familias con la promesa de que, si pagaban, serían liberados y podrían continuar su camino hacia EE.UU.

La carretera federal 200 no llega directamente hasta la frontera. Es un tramo de más de 2.000 kilómetros que une Chiapas con el estado de Nayarit y de allí se toma otra vía para seguir el viaje hacia el norte. En los municipios aledaños es recurrente encontrar decenas de carteles con rostros de personas y en la parte inferior la pregunta: «¿Me has visto?».

Asunto de la Asamblea General de la ONU

Hace tres semanas el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, se reunió con familiares de personas desaparecidas, originarias de diversos estados de México, quienes le plantearon la crisis de desaparecidos que se vive en el país.

Al mismo tiempo, le pidieron que se pronuncie a favor del Comité Contra la Desaparición Forzada, que solicitó que este asunto sea llevado ante la Asamblea General de la ONU.

«Creo que el Comisionado tiene un aspecto que no había recogido la dimensión de esta crisis de derechos humanos en México, específicamente en la desaparición. No hubo ninguna voz de víctima que dijera que está conforme con la institucionalidad o cómo se ha abordado el fenómeno», sostuvo la activista Alicia de los Ríos.

El Gobierno mexicano, en tanto, ha confrontado a la ONU por el informe y ha señalado que está influenciado por activistas de la oposición.

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