Publicado: julio 27, 2026, 6:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/cronica-muerte-anunciada-20260727011923-nt.html
El asesinato a manos del islamista Abdul Ballout de una mujer polaca de 65 años, que visitaba con su hija BerlÃn y celebraba la fiesta de Christofer Street Day, ha sido la crónica de una muerte anunciada. Las autoridades alemanas sabÃan desde hace tiempo que … el islamista simpatizaba con Daesh y estaba fichado como delincuente violento desde los 16 años. Su intención de atentar era conocida, pero fue considerado un «pretencioso».
HabÃa sido juzgado en BerlÃn en 2022 y de nuevo en 2026, la primera vez por daño corporal intencionado y la segunda por extorsión depredadora. El veredicto del Tribunal de Distrito de Tiergarten consideró probado que golpeó y pateó a una persona herida en el patio de un colegio. Con un cómplice, obligó a otra persona lesionada a entregarle sus auriculares de alta calidad. Sin estudios y sin trabajo, asistÃa a «cursos con su imán tres o cuatro veces por semana». Por ser menor de edad, fue condenado a un «curso corto de integración» y a realizar cuarenta horas de «trabajo en tiempo de ocio».
Declaró que «habÃa madurado»
La sentencia no fue más severa porque Ballout no tenÃa antecedentes penales y los delitos se habÃan cometido dos años y medio antes del juicio, en otoño de 2019, por lo que el tribunal de menores creyó su declaración, en la que afirmaba que habÃa «madurado». Además, pidió disculpas a la parte perjudicada y el tribunal tuvo «la impresión de que el acusado realmente reconoce su mala conducta y quiere intentar comportarse mejor en el futuro».
En mayo de ese mismo año fue otra vez condenado a 22 meses de detención juvenil por «preparar un acto grave de violencia que ponÃa en peligro al Estado y violar una prohibición ejecutable bajo la Ley de Asociación», de nuevo en BerlÃn. HabÃa intentado en varias ocasiones unirse a Daesh, emigrar a Mauritania a través de TurquÃa e incluso viajó a LÃbano para llegar a Siria y unirse al grupo islamista, según la FiscalÃa General. En LÃbano, entró en contacto con terroristas, fue detenido y deportado a su paÃs, Alemania. Finalmente, obtuvo la libertad condicional en mayo.
Ese último veredicto habla de un joven «decidido» a unirse a Estado Islámico y que difundÃa propaganda islamista en Instagram. «No se puede esperar que no cometa más delitos», advertÃa. Pero debido a la «planificación amateur de su proyecto» no fue considerado una «amenaza concreta para los intereses legales protegidos». Se habÃa distanciado de Daesh durante el juicio y era un «ser humano formidable en desarrollo». La FiscalÃa General recurrió sin éxito esta decisión del tribunal de menores.
Una vez en la calle, Abdul volvió a tener libertad de acción. Los servicios de inteligencia lo clasificaron como «orientado a la violencia», pero carecÃan de herramientas legales para placarlo. El jefe de la Oficina para la Protección de la Constitución (BfV), Sinan Selen, advirtió reiteradamente que los lobos solitarios islamistas son instados a atacar con cuchillos o coches contra objetivos «blandos y fáciles». También que gays y lesbianas «atraen especialmente su odio». «LGBTIQ como enemigo islamista» es el tÃtulo de un capÃtulo del informe anual de la BfV, que asegura que «el asesinato de personas homosexuales se justifica como ‘castigo divinamente exigido’» entre los islamistas.
