Publicado: mayo 6, 2026, 9:00 pm
La fuente de la noticia es https://www.20minutos.es/tecnologia/actualidad/creo-roomba-hace-20-anos-hoy-quiere-entrar-nuevo-tu-casa-con-una-mascota-robot-colin-angle-lanza-familiar_6967142_0.html
Los robots humanoides tienen ese aire entre ‘Robocop’ y ‘Black Mirror’ que nos hace temer un posible apocalipsis mundial de la mano de hordas de androides descontrolados tras despertarse de su letargo y rebelarse contra las personas. ¿Demasiado siniestro? Es posible. Pero si aunque solo sea de forma leve esa imagen ha cruzado tu mente, estoy segura de que preferirás esta peculiar propuesta robótica para que te acompañe en casa.
Se trata de Familiar, “una presencia que te apoya, aprende los ritmos y objetivos de tu hogar, responde con cariño y hace que la vida sea un poco más mágica”, dicen sus creadores, quienes son también parte esencial de la ecuación: el equipo que ha fundado Familiar Machines & Magic, la empresa detrás de este adorable robot, fue también en su día el que dio vida a la archiconocida compañía que desarrolló la Roomba, iRobot. Colin Angle, cofundador y ex consejero delegado de iRobot, se ha unido a otros veteranos de la compañía, como Chris Jones e Ira Renfrew, para ofrecernos una “IA física emocionalmente inteligente”.
¿Qué quiere decir la compañía con IA física? Se refieren a sistemas de inteligencia artificial que no solo procesan información, sino que actúan en el mundo real: robots, dispositivos autónomos, asistentes domésticos, etc. Pero, hasta ahora, la mayor inversión en este terreno se ha concentrado en robots industriales (como brazos robóticos o los AMR en fábricas), automatización logística, almacenes robotizados, sistemas diseñados para mover, clasificar o transportar objetos y humanoides orientados a tareas productivas, del estilo de los Optimus de Tesla o los Atlas de Boston Dynamics, donde el foco está en eficiencia, fuerza o precisión. Y hacia este tipo de desarrollos, dicen, “están fluyendo decenas de miles de millones de dólares”.
Sin embargo, en su opinión, “un robot que vive junto a las personas no necesita más potencia. Necesita leer la situación, recordar quién eres y ganarse la confianza a través de miles de pequeñas interacciones”. Y eso es lo que proponen con Familiar: en lugar de poner el foco en la eficiencia y la ejecución de tareas domésticas, ponerlo en que tu compañero robótico de casa sea más comprensivo socialmente.
Esta mascota con circuitos no podrá recoger la compra, poner el lavavajillas o tender la lavadora, sino que su valor está en conceptos clave como la memoria contextual, la interpretación emocional, la interacción prolongada o la confianza y el vínculo humano. Es decir, menos robot mayordomo y más criatura doméstica con IA.
No es una idea completamente nueva, ya que otras marcas como Sony con su perrito Aibo o SoftBank Robotics con su robot Pepper ya enfatizaban ese carácter de comprensión y de hacer compañía. También lo proponía el intento fallido de Samsung, Ballie. La diferencia es que ahora la inteligencia artificial está mucho más avanzada y, además, que Familiar es blandito y adorable, lo que hace que pueda apetecerte más tenerlo en casa. Esto último lo han explorado otras compañías, como Casio con Moflin o startups con conceptos como Mirumi, aunque en esos casos eran mascotas con menos opciones para interactuar.
Angle, quien fue el director ejecutivo de iRobot durante más de tres décadas, ha sido el encargado de presentar la nueva empresa en un foro organizado por The Wall Street Journal. En este escenario, lo primero que reconoce el directivo es que el nombre original de la famosa compañía que creó la Roomba era Artificial Creatures Inc., como si de alguna manera las mascotas con IA que ahora presenta estuvieran predeterminadas a existir: “Prometíamos robots que puedan interactuar con nosotros, hemos esperado décadas hasta que la tecnología ha llegado a un punto en el que podemos realmente hacer eso”, confiesa.
Es un mercado, el de la physical AI, que en total “va a representar una oportunidad de mercado de 5 billones de dólares en las próximas dos décadas”, pero que ahora solo se está enfocando en la mitad de esas oportunidades, es decir, lo que tiene que ver con lo industrial.
“¿Pero no estáis desarrollando un humanoide, no? ¿Por qué? Todo el mundo lo hace ahora”, le pregunta el periodista a Angle. “La morfología establece las expectativas”, contesta, explicando una sencilla idea: cuando está en una fábrica, no importa realmente la morfología que tenga un robot siempre que cumpla con las necesidades que tiene la tarea para la que está creado, sin embargo, cuando su papel es relacionarse con humanos, “las cosas se complican”.
Pone el ejemplo de Alexa: en un altavoz inteligente, Alexa hace las cosas que esperas de un dispositivo así, como poner música, responder tus dudas o escucharte, pero si le das una forma humana es posible que una persona espere de ella que, por ejemplo, haga tareas domésticas, porque su forma lo permitiría, sin embargo, esto no es para lo que Alexa ha sido creada.
El directivo va más allá: “No necesitamos que la primera IA física enfocada en la conexión humana hable humano, debe escuchar y entender y esas serán parte de sus capacidades sensoriales, pero queríamos hacer algo con una forma más parecida a una mascota que a un humano, porque las mascotas tienen una habilidad increíble de interactuar y de llevar a cabo una orden”.
Y así es como nace Familiar, el nuevo miembro de tu hogar del tamaño de un Border Collie pero con ojitos tiernos y patas de oso amoroso. Un robot de peluche extra suave y abrazable que te sigue por toda la casa y se adapta a tus hábitos diarios pero que “no reemplaza a los humanos ni a las mascotas”, sino que es “un complemento”. “No es un perro, no es gato, es algo así como un oso abstracto, porque la gente no sabe qué se supone que hace un oso en casa, así que imaginamos que ahí teníamos una oportunidad”, comenta Angle. Tiene sensores, cámaras, láseres, micrófonos y emite sonidos similares a los de un animal, pero no habla.
Su objetivo es ofrecer “apoyo”, desde “involucrar a los niños en juegos sin pantallas hasta servir como oyente sin prejuicios cuando necesitas desahogarte”. Responde a las expresiones faciales, al tono de voz y al lenguaje corporal: “Te da un cariñoso roce cuando estás estresado, inclina la cabeza cuando sonríes y mueve la cola cuando estás emocionado”. Pero además, tiene un carácter fuerte: “Fomenta los hábitos que estás creando e interrumpe los patrones que estás rompiendo, desde un ligero toque con la pata cuando es hora de moverse, hasta un suave empujón cuando estás absorto en las redes sociales”.
¿Y la privacidad? Llevará su propia IA en local (“no vamos a enviar audio y vídeo a la nube”, dice Angle). Para recordar quién eres, el sistema necesita datos personales, historial de interacciones y contexto doméstico continuo, no obstante, desde la compañía subrayan que se ha desarrollado con los máximos estándares de privacidad y seguridad. “Lo que sucede en tu casa se queda en tu casa”, afirman.
En la presentación apareció Daphne, una demo de uno de estos Familiars, que estaba en parte operada por control remoto. Angle, no obstante, aseguró que la versión comercial será “completamente autónoma” cuando llegue al mercado, previsiblemente el año que viene.
