Berlín se prepara para dejar de recibir petróleo por el oleoducto ruso Druzhba - Colombia
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Berlín se prepara para dejar de recibir petróleo por el oleoducto ruso Druzhba

Cumpliendo la amenaza de Putin, Rusia tiene previsto cerrar desde este viernes el oleoducto Druzhba, a través del que Alemania seguía recibiendo petróleo desde Kazajistán. La refinería PCK, en Schwedt, de gran importancia para abastecer a la capital alemana, se ve especialmente afectada. Nueve … de cada diez vehículos en Berlín y Brandeburgo llenan sus depósitos de combustible de Schwedt.
Además, el aeropuerto de Berlín está fundamentalmente abastecido desde el distrito de Uckermark, en el estado de Brandeburgo, en un momento en que el suministro de combustible ya es escaso por la guerra de Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Alemania, que en 2011 decidió prescindir de la energía nuclear tras la catástrofe de Fukushima, ha terminado desconectando todos sus reactores y es ahora particularmente dependiente de las fuentes extranjeras.

«De momento, nos estamos ayudando con reservas. A pesar del corte, la refinería aún podría operar a alrededor del 80% de su capacidad en mayo y asegurar el suministro de combustible», ha declarado el presidente regional de Brandeburgo, Dietmar Woidke. Además de advertir de que «el tiempo de mayo debe usarse para obtener cantidades alternativas de petróleo», está considerando aumentar los volúmenes de crudo que llegan a Alemania a través del puerto de Gdansk, como alternativa.
Kazajistán está ofreciendo desviar 260.000 toneladas de petróleo destinadas a la refinería Schwedt a través de puertos petrolíferos rusos. Rosneft Deutschland, accionista mayoritario de la refinería PCK, busca a toda prisa reemplazo para los más de dos millones de toneladas de crudo procedentes de Kazajistán que fueron procesados en Schwedt el año pasado. Berlín está explorando, además, la posibilidad de recibir partidas de crudo desde la vecina Polonia.

Noticia relacionada

Rosalía Sánchez

La pérdida de crudo procedente de Kazajistán no pondrá en peligro el suministro, aunque podría resultar en un aumento regional y temporal de los precios del combustible. Así lo teme el Ministerio Federal de Economía, que ha evaluado la situación en colaboración con la Cancillería del Estado de Brandeburgo y la Agencia Federal de Redes. El mensaje oficial intenta deliberadamente tranquilizar a la población, pero la situación global del petróleo es por sí misma suficientemente preocupante y agrava esta coyuntura regional.
Si las cantidades no son reemplazadas a medio plazo, no solo faltaría combustible en la zona de suministro de esta refinería en el este de Alemania y el oeste de Polonia. Con una tasa de actividad inferior al 80 por ciento, la operación de la refinería se considera no rentable. Por debajo del 60 por ciento, los operadores de la planta se enfrentan a desafíos completamente diferentes y estaría amenazada por el cierre.
Y no es un petróleo precisamente fácil de reponer. Las plantas de Schwedt han ido perfeccionando su diseño durante los últimos 60 años para especializarse progresivamente en el petróleo de Kazajistán, cuyas propiedades se acercan al crudo ruso. Hasta el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022, se transportaron más de mil millones de toneladas de crudo ruso a Schwedt y, en algunos casos, a Leuna a través del oleoducto Druzhba, inaugurado en 1963.
Desde principios de 2023, las sanciones europeas pusieron fin a ese flujo. La refinería Totalenergies en Leuna se desacopló completamente de las entregas a través de los tramos controlados por Rusia del oleoducto. Rosneft Deutschland compensó parte de los volúmenes perdidos con importaciones de Kazajistán a las que Rusia, como represalia, está poniendo ahora fin. Adquirir reemplazos no sería un ejercicio fácil para Rosneft Alemania, incluso en condiciones normales de mercado, y se presenta casi imposible con el estrecho de Ormuz cerrado.

Publicado: abril 30, 2026, 8:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/putin-corta-grifo-petroleo-berlin-20260430181530-nt.html

Cumpliendo la amenaza de Putin, Rusia tiene previsto cerrar desde este viernes el oleoducto Druzhba, a través del que Alemania seguía recibiendo petróleo desde Kazajistán. La refinería PCK, en Schwedt, de gran importancia para abastecer a la capital alemana, se ve especialmente afectada. Nueve de cada diez vehículos en Berlín y Brandeburgo llenan sus depósitos de combustible de Schwedt.

Además, el aeropuerto de Berlín está fundamentalmente abastecido desde el distrito de Uckermark, en el estado de Brandeburgo, en un momento en que el suministro de combustible ya es escaso por la guerra de Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Alemania, que en 2011 decidió prescindir de la energía nuclear tras la catástrofe de Fukushima, ha terminado desconectando todos sus reactores y es ahora particularmente dependiente de las fuentes extranjeras.

«De momento, nos estamos ayudando con reservas. A pesar del corte, la refinería aún podría operar a alrededor del 80% de su capacidad en mayo y asegurar el suministro de combustible», ha declarado el presidente regional de Brandeburgo, Dietmar Woidke. Además de advertir de que «el tiempo de mayo debe usarse para obtener cantidades alternativas de petróleo», está considerando aumentar los volúmenes de crudo que llegan a Alemania a través del puerto de Gdansk, como alternativa.

Kazajistán está ofreciendo desviar 260.000 toneladas de petróleo destinadas a la refinería Schwedt a través de puertos petrolíferos rusos. Rosneft Deutschland, accionista mayoritario de la refinería PCK, busca a toda prisa reemplazo para los más de dos millones de toneladas de crudo procedentes de Kazajistán que fueron procesados en Schwedt el año pasado. Berlín está explorando, además, la posibilidad de recibir partidas de crudo desde la vecina Polonia.

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  • Rosalía Sánchez

La pérdida de crudo procedente de Kazajistán no pondrá en peligro el suministro, aunque podría resultar en un aumento regional y temporal de los precios del combustible. Así lo teme el Ministerio Federal de Economía, que ha evaluado la situación en colaboración con la Cancillería del Estado de Brandeburgo y la Agencia Federal de Redes. El mensaje oficial intenta deliberadamente tranquilizar a la población, pero la situación global del petróleo es por sí misma suficientemente preocupante y agrava esta coyuntura regional.

Si las cantidades no son reemplazadas a medio plazo, no solo faltaría combustible en la zona de suministro de esta refinería en el este de Alemania y el oeste de Polonia. Con una tasa de actividad inferior al 80 por ciento, la operación de la refinería se considera no rentable. Por debajo del 60 por ciento, los operadores de la planta se enfrentan a desafíos completamente diferentes y estaría amenazada por el cierre.

Y no es un petróleo precisamente fácil de reponer. Las plantas de Schwedt han ido perfeccionando su diseño durante los últimos 60 años para especializarse progresivamente en el petróleo de Kazajistán, cuyas propiedades se acercan al crudo ruso. Hasta el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022, se transportaron más de mil millones de toneladas de crudo ruso a Schwedt y, en algunos casos, a Leuna a través del oleoducto Druzhba, inaugurado en 1963.

Desde principios de 2023, las sanciones europeas pusieron fin a ese flujo. La refinería Totalenergies en Leuna se desacopló completamente de las entregas a través de los tramos controlados por Rusia del oleoducto. Rosneft Deutschland compensó parte de los volúmenes perdidos con importaciones de Kazajistán a las que Rusia, como represalia, está poniendo ahora fin. Adquirir reemplazos no sería un ejercicio fácil para Rosneft Alemania, incluso en condiciones normales de mercado, y se presenta casi imposible con el estrecho de Ormuz cerrado.

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