Publicado: abril 29, 2026, 2:45 pm
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La pompa, la circunstancia y la simpatía que marcaron el paso de Carlos III por Washington tomaron un tono más serio en la parada que los reyes de Inglaterra hicieron este miércoles en Nueva York. El acto principal de Carlos III y Camila fue en … el escenario de la gran tragedia sufrida por la principal ciudad de Estados Unidos: el monumento en recuerdo de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, en el sur de Manhattan.
Los monarcas británicos depositaron un ramo de flores en una de las dos fuentes que forman el memorial y que ocupan la planta que en su día tuvieron las Torres Gemelas. En las fuentes están grabados los nombres de todos los muertos en el atentado. Allí es habitual encontrar cada día ramos y rosas que dejan sus familiares y amigos. Entre los muertos en aquel ataque devastador hubo 67 ciudadanos británicos. Era la primera vez que un monarca británico visitaba el monumento. La madre de Carlos III, la Reina Isabel II, visitó el lugar y dejó una corona de flores en 2010, cuando todavía no estaba acabado.
Fue un acto breve y sombrío, en un mediodía de cielo encapotado, todo lo contrario que aquel 11 de septiembre, donde Nueva York amaneció con un cielo azul impoluto, en el que se atravesaron los aviones secuestrados por los terroristas islamistas que se estrellaron contra las Torres Gemelas.
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Javier Ansorena
La sobriedad de la ceremonia contrastó con lo vivido en la víspera en Washington, donde Donald Trump vistió la Casa Blanca con sus mejores galas para recibir a Carlos III y Camila. La visita a la residencia presidencial estuvo llena de sintonía y humor, en un intento evidente del monarca británico por ayudar a reconducir las deterioradas relaciones de la Administración Trump con el actual Gobierno del Reino Unido, liderado por su primer ministro, el laborista Keir Starmer. Pero, entre chiste y chiste, Carlos III colocó críticas sutiles a la dirección que ha tomado respecto a sus aliados tradicionales, como señalaba este miércoles la prensa estadounidense.
En Nueva York, la acogida institucional también fue un contrapunto. El alcalde de la ciudad, el socialista Zohran Mamdani, hizo esfuerzos por distanciarse de la visita real. Mamdani, la figura política más de moda en la izquierda estadounidense, no quiso confirmar en los últimos días si habría un encuentro privado u oficial con Carlos III, más allá de decir que participaría en la ceremonia en el memorial del 11-S.
Pero, antes de que llegaran los reyes al lugar, Mamdani ya les había lanzado un dardo. Al ser preguntado esa mañana en rueda de prensa sobre qué pensaba discutir con Carlos III si tenía la oportunidad, el alcalde no mostró gran simpatía hacia el monarca y lo que representa. «Probablemente le animaré a que devuelva el diamante Koh-i-Noor», respondió Mamdani. Era una referencia a una de las grandes joyas en posesión de la Corona británica, un diamante de 105 quilates, arrebatado a mediados del siglo XIX a un príncipe de diez años, el marajá Duleep Singh, como parte del tratado entre el Reino Unido y los sijs para acabar la guerra en el Punjab. El diamante remata la corona que llevó la Reina Isabel, la llamada Reina Madre, la abuela de Carlos III, fallecida en 2002 a los 101 años.
Mamdani nació en Uganda y es hijo de inmigrantes indios. Sus padres se trasladaron a Nueva York cuando él era niño y adquirió la nacionalidad estadounidense hace ocho años.
Durante la ceremonia en el memorial del 11-S se pudo ver cómo los monarcas saludaron a Mamdani entre otros representantes institucionales, como las gobernadoras de Nueva York y de Nueva Jersey, Kathy Hochul y Mikie Sherrill. Pero un antecesor de Mamdani tuvo mucho más protagonismo en la visita: Michael Bloomberg, que se convirtió en alcalde de la ciudad poco después de los atentados y fue el gran impulsor de la reconstrucción de Nueva York tras los ataques, acompañó a la pareja real en todo momento.
Tras la ceremonia, los monarcas tenían actos previstos en otros escenarios de la ciudad, como el barrio de Harlem o la Biblioteca Pública, en la Quinta Avenida. Este jueves regresarán a Washington antes de tomar el viaje de vuelta a Londres.
