Los aliados de Donald Trump en el Congreso han tumbado una propuesta que buscaba limitar la capacidad del presidente de EE.UU. para proseguir en su guerra contra Irán: la mayoría republicana en el Senado logró evitar la aprobación de una ley de poderes de … guerra, impulsada por los demócratas, por la que Trump hubiera necesitado del visto bueno de los legisladores para emprender más ataques contra la República Islámica.
La votación supone un respaldo decisivo de los republicanos a la guerra en Irán. Las intervenciones militares en el extranjero se habían convertido en un lastre político en EE.UU., después de décadas de guerras interminables en Oriente Próximo.
El propio Trump se ha opuesto a ellas y concurrió en campaña en 2024 con un mensaje contrario a las intervenciones militares. Cuando juró el cargo el año pasado, aseguró que sería un presidente que acabaría guerras, en lugar de emprenderlas.
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Zigor Aldama
La guerra en Irán es impopular en EE.UU., según las encuestas. En menor medida para los votantes republicanos, pero hay una base de votantes muy leal a Trump, los más feroces en su mensaje de ‘America First’ (‘EE.UU. primero’), descontenta con su decisión de atacar a Irán. Entre ellos, figuras mediáticas de gran peso, como el expresentador de Fox News Tucker Carlson.
Pero, excepto un puñado de díscolos, los republicanos del Congreso se han alineado con Trump y con su justificación de que la seguridad nacional de EE.UU. impone la necesidad de acabar con el programa nuclear de Irán, sus misiles balísticos, su armada y su apoyo a grupos islamistas en la región.
En la votación sobre poderes de guerra, republicanos y demócratas se dividieron por bloques. Solo un senador republicano, Rand Paul, convertido en una piedra en el zapato de Trump, votó a favor de limitar la capacidad de maniobra bélica del presidente. Por el bando demócrata, uno de sus senadores, John Fetterman, también un verso suelto del partido, votó en contra.
«Los demócratas prefieren entorpecer a Trump que destrozar el programa nuclear de Irán», protestó el republicano John Barrasso. Algunos en su bancada mostraron incomodidad con la forma en la que Trump ha emprendido los ataques: sin consultar con el Congreso, sin establecer unos objetivos claros, sin explicar la justificación para una guerra de gran escala…
La Constitución establece que es el Congreso quien tiene la competencia de declarar la guerra contra un país extranjero. Pero el presidente tiene también la capacidad de aprobar operaciones militares para la defensa de intereses nacionales o ante amenazas inminentes, lo que le da, como en este caso, mucha capacidad de maniobra.
«Hubiera preferido que nos consultara», reconoció el senador republicano John Curtis. «Desearía que se me hubiera pedido el voto antes de esto. Pero el presidente ha actuado dentro de los límites legales».
Algunos republicanos mostraron incomodidad con la decisión de Trump, pero consideraron que impulsar esa resolución limitando sus poderes tendría ahora, con la guerra empezada, resultados peores.
«Si entregamos todo el poder para hacer la guerra al presidente de EE.UU., no queda control para el uso de esa autoridad, no queda control para el abuso de esa autoridad», protestó el demócrata Adam Schiff, uno de los dos legisladores que impulsaron la votación.
La ley se votará este jueves en la Cámara de Representantes. Allí también hay una mayoría por la mínima de los republicanos y se espera que el resultado sea el mismo que en el Senado.
Trump podría haber doblegado una votación en su contra con un veto a la ley, que los legisladores solo podrían evitar con mayorías muy reforzadas, algo prácticamente imposible. Pero eso hubiera sido una derrota de mucho peso político en el Congreso, que ha evitado.