En medio de la incertidumbre sobre la transición política en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, Donald Trump ha defendido que él está al mando del país sudamericano y detalló que EE.UU. tardará 18 meses en levantar su sector petrolero. Trump hizo … estas declaraciones horas después de la primera comparecencia de Maduro ante el juez en Nueva York, donde él y su esposa enfrentan una imputación por narcotráfico y otros delitos. «Todavía soy el presidente de mi país», proclamó el dictador ante el magistrado.
El presidente estadounidense no aclaró, como ha ocurrido hasta ahora, la forma en la que él está al mando de Venezuela. Solo dijo que hay un grupo de sus altos cargos –el secretario de Estado, Marco Rubio; el vicepresidente, JD Vance; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; o su asesor Stephen Miller– implicados en la dirección del país. Pero, a la pregunta de quién es el responsable último, fue tajante: «Yo», respondió en una entrevista concedida a la cadena ‘NBC News’.
El escenario actual es una Venezuela presidida por la sucesora chavista de Maduro, Delcy Rodríguez, que se ha abierto a cooperar con Trump.
El presidente de EE.UU. dijo que todavía no ha hablado con Rodríguez, pero que Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, «habla con ella en español» y la relación entre ambos «es muy fuerte».
Tampoco se pronunció sobre la posibilidad de levantar las sanciones a Rodríguez, pero dejó abierta la posibilidad.
Lo que no es posible, dijo, son unas elecciones a corto plazo que den paso a una transición democrática. «No hay manera de que la gente pueda votar», dijo sobre una posible convocatoria electoral en un periodo de 30 días. «Primero tenemos que arreglar el país. Va a tardar un tiempo. Tenemos que devolver la salud al país».
En la visión de Trump, esa salud tiene que ver con la recuperación del sector petrolero, la gran riqueza de Venezuela, que alberga las mayores reservas de crudo del mundo. El multimillonario neoyorquino calcula que la intervención en el sector, a través de las grandes petroleras estadounidenses, levantará ese negocio en año y medio: «Podría ser menos tiempo, pero costaría mucho dinero». «Hay que gastar mucho dinero y lo harán las petroleras. Y después se lo devolveremos nosotros o a través de sus beneficios», dijo el presidente, que confía en que controlar el crudo venezolano bajará todavía más los precios del combustible en EE.UU.
No está claro de dónde sale ese cálculo temporal de Trump. Las estimaciones apuntan a que recuperar el pico de producción petrolera en Venezuela –hoy está por debajo de un tercio– tardaría diez años y una inversión de 100.000 millones de dólares para modernizar una infraestructura descuidada y anticuada.
Reunión con las petroleras
Las grandes petroleras estadounidenses no se han pronunciado sobre los planes de Trump de tomar el control del sector venezolano. La gran mayoría de ellas no tienen presencia en el país, después de sucesivas nacionalizaciones y con un sector afectado por las restricciones del chavismo y las sanciones del Gobierno de EE.UU. Solo una compañía, Chevron, tiene presencia limitada en Venezuela.
Trump no confirmó si había hablado con los grandes ejecutivos de las petroleras sobre sus planes. Pero esta semana está planeada una reunión del secretario de Energía, Chris Wright, con el sector.
De vuelta en el plano político, Trump negó que hubiera descartado la posibilidad de que María Corina Machado liderara el país porque la líder de la oposición democrática al chavismo fue recompensada con el premio Nobel de la Paz. Es algo que ha revelado ‘The Washington Post’ y que Trump niega. «No debería haberlo ganado», dijo el presidente sobre el premio, que es una obsesión para Trump.. «Pero no, no tiene nada que ver con mi decisión».