Un misil estadounidense cayó a sólo 75 metros de la central nuclear de Bushehr
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con sede en Viena, ha confirmado en un comunicado varios ataques reportados por medios oficiales iraníes en las inmediaciones de la central nuclear de Bushehr. Uno de los proyectiles hizo impacto a solo 75 metros de la … central nuclear, según los inspectores de la organización de la ONU, que realizaron sus observaciones el domingo.
El análisis sobre el terreno ha demostrado que la planta no ha sido dañada, al menos hasta ese momento, pero el director general del OIEA, Rafael Grossi, pide en el comunicado el fin de los ataques y advierte que suponen un «peligro muy real para la seguridad nuclear».
Los ataques aéreos contra una central nuclear en funcionamiento «podrían causar un grave accidente radiológico con consecuencias perjudiciales para las personas y el medio ambiente en Irán y más allá», ha declarado también Rafael Grossi en redes sociales, en publicaciones en las que insiste en que esta «amenaza muy real debe cesar».
Noticia relacionada
Nathalie Duplan
El OIEA ha confirmado también la protesta formal presentada por Irán antes este organismo. «La inacción de la institución responsable del control nuclear de la ONU fomenta la agresión« contra instalaciones nucleares como la central de Bushehr, ha protestado el director de Energía Atómica de Irán, Mohammad Eslami, en una carta dirigida al director general del OIEA.
Eslami señala que la única central nuclear en funcionamiento de Irán ha sido objeto de cuatro ataques hasta la fecha, siendo el más reciente el ocurrido en sus inmediaciones el 4 de abril, en el que murió un miembro del personal de seguridad y resultaron heridos varios otro más.
«La inacción de la institución responsable del control nuclear de la ONU fomenta la agresión«, ha protestado el director de Energía Atómica de Irán
Irán advierte al OIEA que tales ataques podrían provocar la fuga de material radiactivo de un reactor en funcionamiento y tener «consecuencias irreparables» para la población, el medio ambiente y los países vecinos. Califica los ataques de clara violación del derecho internacional y critica lo que denomina la «falta de acción decisiva» de la agencia, reprochando que las «meras expresiones de preocupación son insuficientes y alentan nuevos ataques«.

