Testimonio de una española desde Cali: «Alcancé a sacar a mi abuela y ponerla a salvo antes de colapsar el edificio»
Transcurren las horas tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió diferentes regiones de Colombia, entre ellas Santiago de Cali, capital del Valle del Cauca, donde la fuerza implacable de la naturaleza se hace especialmente visible en las calles del centro y sur de … la ciudad. Con el paso de las horas, las cifras de daños, afectados, desaparecidos y fallecidos siguen en aumento en el suroccidente del país.
En esta zona de Cali se han reportado más de diez edificaciones con graves daños estructurales y al menos tres totalmente colapsadas. Para los caleños no es desconocida la vulnerabilidad de este sector ante los movimientos telúricos, tanto por las características de sus suelos como por la antigüedad de algunas de sus construcciones. Esta vez, sin embargo, las advertencias que durante años parecieron lejanas se hicieron visibles entre fachadas agrietadas, vidrios rotos y edificios que ya no permiten regresar a casa.
En El Lido, al sur de Cali, se encontraba Valentina Landa, una española, que reside en Madrid, que llegó hace dos semanas a la ciudad para pasar sus vacaciones. El terremoto la sorprendió junto a su madre cuando ambas salían de un gimnasio. «Yo no sabía lo que estaba pasando. Mientras mi coche se movía de forma descontrolada y mi mamá gritaba, logré ver que estábamos debajo de un árbol de tronco muy grande y pensé que era muy poco probable que se cayera. Esperamos casi dos minutos a que dejara de temblar. Para mí, fue una eternidad», relata Valentina a ABC.
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Poly Martínez
Como tantos otros después del terremoto, trató de comunicarse con sus familiares en España y Colombia. Las llamadas se sucedían mientras ella y su madre avanzaban hacia la vivienda de su abuela, residente en Cali. Para entonces, las calles comenzaban a revelar la magnitud de una tragedia que, hasta el momento, deja una cifra cercana al centenar de muertos solo en la capital vallecaucana.
«Cuando llegamos al edificio de mi abuela, nos dimos cuenta de que estaba a punto de colapsar. Me bajé del coche inmediatamente, alcancé a sacarla de su apartamento y ponerla a salvo. Realmente es una bendición estar acá y poder ayudar a los míos y a otras familias españolas que se han comunicado conmigo para pedir apoyo», narró a ABC.
El relato de Landa es apenas uno entre los cientos que se repiten en una ciudad que todavía intenta dimensionar lo ocurrido. En su último balance, la Alcaldía de Cali informó de que al menos 90 edificios y viviendas presentan daños en su infraestructura. También se han reportado 239 personas atrapadas y 949 heridas.
Españoles no localizados
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A la incertidumbre de los caleños se suma la de quienes buscan noticias desde el otro lado del Atlántico. Se estima que más de 160 españoles se encontraban en Cali en el momento del terremoto y, hasta ahora, no existe información precisa sobre la situación de todos ellos.
«Desconocía totalmente la cifra de españoles que pueden haberse visto afectados, pues solo he visto cierta información en redes sociales. He recibido llamadas de muchas personas desde España, pero realmente no sabía que podrían ser tantos», señala Landa.
Se estima que más de 160 españoles se encontraban en Cali en el momento del terremoto y, hasta ahora, no existe información precisa sobre la situación de todos ellos
Mientras las horas avanzan, voluntarios, bomberos, rescatistas, miembros de la Cruz Roja y otros organismos de ayuda humanitaria continúan removiendo escombros y atendiendo emergencias en distintos puntos de la ciudad. Los centros de acopio y los albergues improvisados cobran especial importancia para quienes salieron de sus viviendas con lo puesto o, simplemente, ya no tienen una casa a la cual regresar.
Entre el ruido de las sirenas, las labores de búsqueda y la incertidumbre por quienes todavía no aparecen, Cali sigue adelante. Y mientras las cifras suben con cada nuevo reporte oficial, historias como la de Valentina Landa ponen rostro a una tragedia que, en apenas unos minutos, transformó la vida de toda una ciudad.
En Colombia viven alrededor de 60.000 españoles. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, confirmó ayer la falta de víctimas entre la comunidad española, pero también que no habían podido ser localizados 164 nacionales después del terremoto.

