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COLUMNA | “¿Estructura de responsabilidades a nivel familiar, en las familias empresarias?”

Hace tan solo unos días, me encontraba entregando un diagnóstico de la situación de una familia empresaria de segunda generación, y cuando abordamos el tema familiar se les explicó que la unidad se venía deteriorando por muchas razones, entre ellas la ausencia de un “líder familiar” que lograra mantener la cohesión de la familia.

Publicado: octubre 20, 2022, 12:48 pm

**Por Gonzalo Gómez Betancourt  

Cuando inicié mi formación como doctor en empresas familiares, hace más de 18 años, encontré que curiosamente uno de los temas donde existía menos conocimientos e información, era el sistema familiar. Afortunadamente, ya los investigadores de todas las disciplinas han aportado nueva y valiosa información para ayudar en la continuidad de este tipo de empresas que le aportan tanto al PIB de un país.

Hace tan solo unos días, me encontraba entregando un diagnóstico de la situación de una familia empresaria de segunda generación, y cuando abordamos el tema familiar se les explicó que la unidad se venía deteriorando por muchas razones, entre ellas la ausencia de un “líder familiar” que lograra mantener la cohesión de la familia, ante la cantidad de amenazas que tenemos en el transcurrir de la vida, que como una fuerza centrífuga logran alejar a los miembros de una familia del sistema familiar. También dentro de esta reunión se les explicó que la ausencia de un consejo de familia, era otra de las razones de sus dificultades, porque no se abordaban a nivel de un órgano de gobierno, las posibles amenazas mencionadas, para encontrar entre los responsables estrategias de mitigación de estos riesgos.

Las preguntas, no se hicieron esperar, algún miembro de la segunda generación nos preguntó: ¿Pero es que ustedes están sugiriendo manejar la familia como si fuera una empresa, con gobierno corporativo (Consejo de familia) y un líder familiar como si se tratara de un gerente de familia?, la respuesta es que sí, le dedicamos la mayor cantidad de nuestro tiempo a aspectos económicos como la empresa, y dejamos al vaivén de las circunstancias el aspecto más importante de nuestras vidas, que es nuestra familia.

De hecho, hoy en día se tienen evidencia que más importante que el “Líder empresarial”, es el “Líder familiar”, incluso pueden ser personas diferentes, ya que el líder familiar tiene una responsabilidad única, que es la de “mantener la unidad y el compromiso de los familiares entre ellos y con sus empresas”, que responsabilidad tan increíble, que en primera generación se hizo de manera tan espontanea, usualmente liderado por las mujeres, pero que hoy en día es una tarea que se reparte en ambos géneros, pero lo relevante es encontrar a ese líder para que ejecute esa esencial función, ya que si una familia está unida y comprometida la probabilidad de que exista continuidad en el patrimonio familiar es mucho mayor.

Adicionalmente, las familias milenarias nos han enseñado la existencia de la denominada Asamblea familiar, que consiste en una reunión que normalmente se puede realizar cada dos años, donde la función es establecer lazos de afecto y reconocimientos entre todos los miembros de una familia. Igualmente en esa asamblea se tiene un espacio para mostrar actividades de las empresas desde el punto de vista social y medio ambiental, así como fomentar el propósito de ser empresarios, allí en algún momento de la reunión, se nombra al consejo de familia, que son los representantes de las diferentes ramas, o generaciones de la familia, cuya función es establecer las estrategias para cumplir con el objetivo de estar unidos y comprometidos. Ese consejo incluso llega a la creación de un presupuesto familiar y encontrar los mecanismos de fondeo sea por intermedio de los dividendos o aportes de los individuos de la familia. El presupuesto incluye las actividades de recreación, ocio, formación, ayuda de especialistas familiares como psicólogos, psiquiatras, que pueden hacer terapias individuales o grupales para ayudarnos como individuos y como familia a superar problemas del pasado, estar mejor como personas y así permanecer a un colectivo, etc.

El líder familiar es usualmente nombrado dentro de ese grupo de personas que tendrá mayores actividades de gestionar la actividad familiar y mantendrá el contacto con los demás órganos de gobierno de la familia empresaria como la Junta directiva, la asamblea de accionistas y/o consejo de socios, e incluso de manera operativa con la oficina familiar.

Igualmente sabemos de la necesidad de encontrar indicadores de gestión familiar, que el consejo debe tener para guiar las diferentes estrategias, un buen mecanismo es evaluar en el transcurso de un año la percepción de todos los integrantes de una familia sobre sus valores y principios colectivos. También es más claro hoy, que ese sistema familiar puede tener reconocimiento económico o social por la dedicación de tiempo de estas personas, y que por ellos se mueve el sistema familiar para aumentar cada vez más y sostener esa unidad y compromiso, por generaciones. Entonces, ¿se les debe pagar unos honorarios a estos responsables? La respuesta es que sí, y además se les debe evaluar su gestión. Deben tener periodos de gestión, es usual tener periodos de cuatro o cinco años, y obviamente también se evalúa al consejo de familia, de manera que validemos que se esté cumpliendo con el mandato familiar.

La reacción de la familia del caso inicial de este artículo, fue de sorpresa, ¿cómo era posible que se llevara hasta el sistema familiar, la misma forma de gestionar las empresas y el patrimonio? A muchos les pareció incluso una exageración, poner un líder familiar con honorarios, sonaba no solo extraño sino innecesario. Pero, la evidencia empírica habla de lo que de manera informal sucede en primera generación, que existe un líder empresarial, usualmente el fundador y una líder familiar usualmente la pareja, quienes mantuvieron tradiciones como comidas, celebraciones, y todo tipo de actividades que buscaban mantener unidos a quienes de alguna manera pueden alejarse por la interacción de la empresa o sus proyectos de vida, y como si se tratara de fuerzas centrípetas toman distancia de la familia, sin embargo, si reconocemos que la familia es una fuerza de amor y calidez, se pueden volver a atraer, como una fuerza centrífuga. En las familias con los padres los que financian estas actividades, pero cuando aumentamos en número, se debe buscar otra forma de financiar esas actividades, ya sea formalizando aportes de los fundadores o con ahorro conjunto familiar, desafortunadamente antes no se reconocían el tiempo y esfuerzo que para las líderes familiares representaba esta labor, pero en una empresa familiar podemos verlo como algo estratégico, que aporta al ánimo societario, y por tal razón puede merecer hasta un salario prestacional para que puedan disfrutar de una pensión por tan loable función, la unidad y el compromiso, ahora debemos llevar ese ejemplo a otras generaciones pero con prácticas formales.

**Ph.D. – CEO Legacy and Management Consulting Group

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