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TECNOLOGÍA

Ni platos que queman en el microondas, ni restos en vasos del lavavajillas, ni malos olores: la IA llega a la cocina

Las smart home están evolucionando para convertirse en espacios cada vez más autónomos y capaces de integrarse en las rutinas de las personas, de esta manera, se adaptan a los hábitos de uso y a las necesidades de cada uno para ofrecer una experiencia más cómoda y fluida en el hogar.En este contexto, Whirlpool impulsa un nuevo enfoque con su gama de electrodomésticos integrables, combinando diseño, conectividad e inteligencia artificial. Su objetivo es claro: simplificar la vida diaria, haciendo que la tecnología trabaje de forma intuitiva y natural para que todo resulte más fácil y eficiente. Así, la cocina deja de ser un espacio que requiere atención constante para convertirse en un entorno que se adapta al usuario, aprende de sus hábitos y responde de forma automática a sus necesidades.Concretamente, la apuesta de Whirlpool se basa en integrar inteligencia artificial y tecnología &TH SENSE en los electrodomésticos, de este modo, pueden ajustar de forma automática parámetros como el tiempo o la temperatura en función del tiempo de alimento o el proceso de cocción.Los electrodomésticos de Whirlpool aprenden de los personasWhirlpool refuerza su posicionamiento a través de una propuesta en la que diseño y tecnología conviven de forma natural, teniendo en cuenta que los acabados sofisticados y la estética atemporal permiten que los electrodomésticos se integren en la cocina de forma coherente.Además, el resultado es un hogar en el que todos los electrodomésticos funcionan de manera sincronizada, aprendiendo de los hábitos del usuario y ajustándose a su día a día, siendo un enfoque que refleja la evolución hacia una cocina más inteligente, donde la tecnología deja de ser visible para convertirse en un aliado cotidiano. Estos son todos los avances de Whirlpool:Un horno que no mezcla oloresEl horno Cook 4 puede preparar hasta cuatro recetas al mismo tiempo sin mezclar olores ni sabores gracias a su sistema de ventilación optimizado, incorpora un sistema de vapor a inyección con tres niveles de intensidad (25%, 50% y 75%) y cajetín extraíble para adaptar la cocción a cada receta, posee una sonda térmica para monitorizar la temperatura interna de los alimentos, dispone del modo AirFry que consigue acabados crujientes, incorpora una bandeja AirFry, tiene la función Pizza 310º y se completa con las recetas automáticas 6TH SENSE.Las placas se mantienen intactas con el tiempoLas placas apuestan por una mayor libertad de uso con tecnologías como FlexiZone y FlexiFull, que adaptan la superficie de cocción al tamaño y disposición de los recipientes.Por su parte, ChefControl gestiona diferentes niveles de temperatura de forma progresiva sobre la misma superficie, automatizando el proceso de cocción y evitando ajustes manuales continuos. También, incorpora la tecnología Heat Control para mantener la temperatura estable para una cocción más precisa sin necesidad de supervisión constante, mientras que el recubrimiento Ixelium mejora la resistencia frente a arañazos y facilita la limpieza.Ya no te volverás a quemar al sacar el plato del microondasEl microondas da un paso gracias a la tecnología Crisp, que combina microondas, grill y plato específico para lograr acabados crujientes. Asimismo, incorpora el menú 6TH SENSE con recetas automáticas y un sistema que facilita la manipulación del plato tras el cocinado, evitando quemaduras.El lavavajillas optimiza la limpiezaEn lavavajillas, soluciones como MaxiSpace permiten optimizar el espacio interior e incorporar una bandeja adicional, NaturalDry mejora el secado de forma eficiente y los sistemas inteligentes ajustan automáticamente el consumo de agua y energía en función de la carga.

Este móvil tiene un curioso espejo trasero para selfis pero donde se luce es en la batería

Valoración:realme ha dejado claro que puede tener su sitio en la gama alta. No obstante, su espacio natural, y al que está asociada, es el de los móviles de nivel medio. Un terreno donde se halla bien posicionada y en el que, debido a la vinculación con OPPO y a los cambios en las segundas marcas del grupo, va a concentrar sus esfuerzos en los mercados español y europeo. El realme 16 5G representa que sabe cómo hacerse notar en la calidad-precio y en el cauce de los 350 euros.El realme 16 5G, el modelo base de la serie iniciada con el realme 16 Pro y el realme 16 Pro+, incorpora una batería de 6.550 mAh, contundencia indispensable para competir actualmente en cualquier escalón de precio, en especial en el económico. Aparte, para diferenciarse y atraer al público juvenil, coloca un sencillo y curioso espejo circular para poder tomarse selfis con la cámara trasera en lugar de con la frontal. Esas dos armas visten un dispositivo ideado para los que ante todo quieren un teléfono equilibrado y competente para el uso diario.Especificaciones técnicas principales del realme 16 5G​Pantalla: AMOLED de 6,57 pulgadas (FHD+, 120 Hz, 4.200 nits)Procesador: MediaTek Dimensity 6400 TurboConfiguración: 8 GB + 256 GB​Cámaras traseras: principal de 50 MP + monocromo 2 MPCámara frontal: 50 MPBatería: 6.550 mAh con carga rápida de 45WConectividad: 5GSistema operativo: realme UI 7.0 (Android 16)Peso y grosor: 181 gramos y 8,1 mmPrecio (momento lanzamiento): 349 euros La era de la barra para las cámarasMientras sus hermanos Pro y Pro+ plasman un módulo de cámaras en la línea de los últimos OPPO y OnePlus, el realme 16 5G adopta la barra puesta tan de moda por el iPhone Air aunque cultivada desde hace tiempo por los Google Pixel, fuente de inspiración original de la que bebe claramente. La modulación estética manifiesta la tendencia de replicar y adaptar a otros segmentos de precio elementos distintivos de smartphones punteros.En su barra, a la derecha del sistema fotográfico, se aloja el espejito para verse el rostro antes de tomarse los selfis, círculo envuelto en el flash. Este espejo no se activa cual minipantalla trasera, sino que simplemente sirve como referencia acerca del aspecto en ese momento. Su utilidad real es reducida, pero se trata de un simpático apunte cosmético que además permite la identificación del dispositivo y ejerce de reclamo.A España ha llegado en colores blanco y negro, variantes denominadas (no por casualidad si volvemos a lo del iPhone Air) Air White y Air Black. La más atrayente es la primera, con el acabado Aura Wings dando sensación de movimiento a sus sutiles alas. Este efecto dinámico, que remite a la fórmula aplicada por OPPO en modelos Reno anteriores, se apoya en los reflejos, aquí en tonos azul y dorado, y en los cambios según el ángulo de visión.Lo he probado en la versión en negro, menos vistosa sobre el papel pero elegante y también favorable a los reflejos, por los que parece tornarse gris o morada. Su acabado agrada al tacto, vía en la que los cuidados marcos metálicos, de la misma tonalidad, deparan un buen agarre.Pantalla: el toque compactoSi los miembros Pro de la familia van a los tamaños habituales de pantalla (6,78 y 6,8 pulgadas, la del Pro+ curva), la del realme 16 5G adquiere un perfil más compacto, 6,57 pulgadas, con el atractivo consiguiente para los que busquen una pantalla algo más pequeña. Más allá de este rasgo, presenta como credencial su nivel de brillo (máximo local de 4.200 nits), que refuerza la experiencia visual.De tecnología AMOLED y con resolución FHD+ y fluidez de 120 Hz (no ofrece los 144 Hz de sus hermanos), el panel resulta bastante completo en cuanto a funciones y ajustes, destacando la pestaña del brillo extra, que amplía la barra predeterminada, un elemento que gusta de realme. En esta generación se añade una barra para decidir si se prefiere que el menor brillo permitido sea más oscuro o más claro.En los modos de color de pantalla aparecen el modo vívido (el recomendado por el sistema), el natural, el cinemático, el brillante y el avanzado (gama de colores DCI-P3 y sRGB). En lo concerniente al confort visual y sueño, realme incluye el modo hora de dormir (tonos más cálidos después del atardecer), y la pestaña específica del apartado. Esta implica el uso de ajustes manuales para adaptar la visualización aumentando o rebajando la temperatura de color, la textura de papel y optar por la visualización en color o en blanco y negro.Más allá de la pantalla, si nos detenemos en los altavoces estéreo, estos ofrecen un desempeño solvente en la categoría, aunque dejan matices que señalan que el sonido podría estar mejor.Color y corrección (y limitaciones)El realme 16 Pro y el realme 16 Pro+ estrenaron la tecnología LumaColor, que optimiza el color, mejora el tratamiento de luces y sombras y reduce la distorsión en retratos. El hermano pequeño también cuenta con dicha aportación, escenificada en un escalón inferior de nivel. Su fotografía, con color, correcta y con detalles interesantes, es más que válida para el usuario medio, pero exhibe limitaciones a ojos pro.Su cámara de 50 MP está muy sola, agudizando lo que le ocurre al realme 16 Pro, con cámara de 200 MP aunque sin teleobjetivo ni zoom óptico. De hecho, su sensor Sony IMX852 no viene ni siquiera acompañado del ultra gran angular, sino de una anecdótica lente auxiliar monocromo de 2 MP. La cámara frontal se adscribe a la misma resolución de la trasera, 50 MP.Los selfis con la cámara de la pantalla lucen bien, aunque se nota el extra de calidad si se toman con la cámara trasera recurriendo al pequeño espejo circular. Es una pena, eso sí, que no habilite funciones como tales dentro de la aplicación ni cuente con un apartado específico. realme podría haberle dado más juego a su Selfie en espejo.El normal dispara en 28 mm (1x) y 56 mm (2x), llegando a los 10x. El zoom de 2x, de resultados desiguales, muestra ligeros problemas de estabilización, indicativos del rango más modesto. Otro recorte se detecta en el vídeo al no contemplar la grabación en 4K.Cuenta con un básico modo retrato, el paisaje de IA, el modo noche, el modo sensación (curiosa manera de referirse al modo Pro), foto en movimiento, alta resolución, vídeo de vista dual, modo subacuático (posibilitado por la resistencia del dispositivo) y efecto diorama.En cuanto a la edición con IA, dispone de borrador y de herramientas para la recomposición, el brillo para retratos, ultra claridad, foto perfecta, corregir el desenfoque, quitar los reflejos y borrarlos.Solvencia DimensitySu condición de móvil para el usuario medio queda patente también en el procesador elegido, el MediaTek Dimensity 6400 Turbo, alejado de la potencia bruta y la fluidez y pensado para el mencionado equilibrio dentro de la calidad-precio. El realme 16 Pro integra un hermano mayor, el Dimensity 7300 Max, y el Pro+ lleva el Qualcomm Snapdragon 7 Gen 4.Con 8 GB de RAM, opera con realme UI 7.0, software Android interesante y emparentado con ColorOS. Podría venir algo más depurado si se atiende a algunas de las aplicaciones instaladas.La batería, el punto fuerteEl punto fuerte del realme 16 5G reside en su meritoria batería Titan de 6.550 mAh. No importa que no alcance los 7.000 mAh del dispositivo insignia de la familia para seducir y moverse sin dificultades en los dos días de autonomía. Aguanta bastante bien las intensidades cotidianas.La carga rápida de 45W sabe de partida a poco considerando la tradición de realme con las altas velocidades, lo que no quita su carácter apropiado para el segmento. Valoración Nota 7,5Lo mejor* Su reseñable batería​* Su equilibrada condición​* El apunte curioso del espejo​* El brillo de la pantalla​* Diseño eleganteLo peor* Una cámara de 50 MP muy sola​* Fotografía correcta pero con limitaciones​* El Sefie en espejo podría dar más juego real

Los robots humanoides llegan a los aeropuertos de Japón para agilizar la carga y descarga del equipaje

Japón se ha consolidado como uno de los destinos turísticos más demandados del mundo. Esta popularidad viene dada por su gastronomía y oferta cultural, por lo que el auge del turismo ha provocado que, en los últimos años, haya aumentado considerablemente el número de viajeros que vuelan hasta el país nipón.La afluencia de pasajeros ha incrementado la carga del trabajo del personal en los aeropuertos, por lo tanto, en este contexto, Japan Airlines ha decidido apostar por la tecnología como solución para incorporar robots humanoides en los aeropuertos. Con esta decisión, la aerolínea japonesa busca agilizar la atención del viajero, optimizar las operaciones y reducir la presión sobre los empleados en un entorno cada vez más exigente.En un comunicado oficial, Japan Airlines da a conocer que los androides se introducirán de manera experimental desde principios de mayo y, durante un periodo de dos años, realizarán funciones de carga y descarga de maletas en el aeropuerto de Haneda (Tokio) para aliviar la carga de trabajo a los empleados.Cabe destacar que estos robots tendrán un rango de movimiento y una adaptabilidad comparables a los humanos, serán capaces de operar de manera continuada entre dos y tres horas, necesitarán ser recargados cuando se acabe la autonomía, se centrarán en cargar y descargar equipaje, e incluso podrán ser utilizados para realizar otras labores —como la limpieza de las cabinas de los aviones—.Por otro lado, Japan Airlines indica en el comunicado que «al combinar tecnología de inteligencia artificial de vanguardia con la flexibilidad única de las formas humanoides, el proyecto busca lograr una estructura operativa sostenible mediante el ahorro de mano de obra y la reducción de la carga de trabajo», ya que «la industria de la aviación enfrenta un serio desafío debido a la escasez de personal en tierra».Esta iniciativa reducirá la carga de trabajo de los empleadosEste proyecto, que empezará en mayo de este año, contempla verificaciones por fases a medio y largo plazo. Inicialmente, se visualizarán y analizarán las operaciones en las instalaciones aeroportuarias para identificar áreas donde los robots humanoides puedan operar de forma segura y, después, se realizarán verificaciones operativas repetidas que simularán entornos reales, con el objetivo final de establecer una estructura sostenible mediante el ahorro de mano de obra y la reducción de la carga de trabajo.De cara a un futuro, Japan Airlines quiere establecer un entorno donde los robots humanoides puedan operar de forma segura y eficaz, teniendo en cuenta que este experimento representa «un paso crucial» para acelerar la implementación social de los androides para lograr «una sociedad donde humanos y robots coexistan a través de la colaboración en diversos sectores».

Albert Cañigueral (Barcelona Supercomputing Center): «La IA será tan importante como la electricidad en la sociedad industrial»

En plena carrera global por la inteligencia artificial, Europa intenta hacerse un hueco con una estrategia propia: menos ruido, más infraestructura. En ese contexto, el Barcelona Supercomputing Center se ha consolidado como una de las piezas clave del tablero, no solo como centro de investigación, sino como puente entre ciencia, empresa y sociedad. Con más de 1.300 profesionales, decenas de proyectos europeos y el superordenador MareNostrum 5 como motor, el BSC se posiciona como uno de los pilares de la futura soberanía tecnológica del continente.Pero más allá de los grandes titulares sobre modelos y chatbots, la realidad de la IA se juega en otra liga: la de la infraestructura, los datos y los usos concretos. Ahí es donde entran en juego las AI Factories, una iniciativa europea pensada para acercar la supercomputación a startups, pymes y sector público, los actores que más dificultades tienen para acceder a estos recursos.Al frente de esta iniciativa en el BSC está Albert Cañigueral, un perfil poco habitual en este tipo de instituciones. Divulgador, analista y durante años una de las voces más reconocidas sobre economía colaborativa en España, ahora centra su trabajo en algo menos visible pero igual de decisivo: cómo convertir la inteligencia artificial en algo útil, aterrizado y, sobre todo, aplicable.En esta entrevista hablamos con él sobre el papel real de Europa en la carrera de la IA, el exceso de hype que rodea a esta tecnología y por qué, más allá de los grandes modelos, el verdadero cambio está en soluciones mucho más concretas. Porque, como él mismo resume, no se trata tanto de construir la próxima gran herramienta, sino de entender qué problema queremos resolver con ella.Vamos a empezar por el principio. ¿Qué es la AI Factory del Barcelona Supercomputing Center y por qué es importante?Primero, una introducción al BSC antes de pasar a la BSC Factory. El BSC es un consorcio público donde participa el Gobierno, la Generalitat y la Universidad Politécnica de Cataluña. Estamos celebrando 20 años justo ahora. Trabajamos en el centro unas 1.500 personas, de las que 1.000 son investigadores. Por tanto, el BSC tradicionalmente ha sido un centro de investigación, de ciencia académica y donde hemos tocado temas como la ciencia computacional, es decir, cómo hacer mejores ordenadores; las ciencias de la Tierra, todo el ámbito climático, el ámbito contaminación; ciencias de la vida con mucha medicina personalizada; ciencias sociales, con temas de lenguaje. Hace unos unos años se creó un departamento de innovación y desarrollo de negocio cuya investigación llega a la sociedad en forma de licencias y colaboración con startups y empresas. Dentro de este marco es donde se encaja la AI Factory.¿Y qué función tiene?Es un programa que viene de Europa, donde hay 19 AI Factories. La del BSC fue parte de la primera de las tres oleadas que ha habido. Trabajamos conjuntamente con Portugal, Turquía y Rumanía con la ambición de crear este puente entre startups, pequeñas y medianas empresas y el sector público, que son los agentes que tradicionalmente tienen más dificultad para acceder a recursos de supercomputación. Parte del superordenador que tenemos, el MareNostrum 5, se está dedicando a la AI Factory y también damos asesoría estratégica de cómo navegar las aguas turbulentas de la IA.¿Y cómo se seleccionan los candidatos, las startups o empresas que pueden beneficiarse de esto?Hay un proceso abierto en todo momento con un formulario en la web de la AI Factory. Ahí nos explican su reto y necesidad. Hay unos criterios establecidos desde Europa y también desde el BSC. Primero elegibilidad: startups, pymes y sector público. Luego valoramos su grado de madurez. Hay gente con muy buenas ideas, pero en un estadio muy inicial y recomendamos formación. Estamos en lo que se llama ‘TRL 4-7’ (technology readiness level), es decir, tecnologías avanzadas pero que necesitan ese último impulso. También valoramos sectores prioritarios como agricultura, energía, legal, sanitario o sector público. Intentamos ayudar a todo el mundo, pero hay límites.¿Hay algún caso de uso que compartir para que se pueda entender mejor esta labor?Sí. Por ejemplo, una startup turca que necesitaba acceso a supercomputación para adaptar un modelo de lenguaje abierto al turco y al ámbito legal. Les ofrecimos horas de cómputo y acompañamiento. En el sector público hemos trabajado con el Parlamento de Canarias, que tenía muchas transcripciones de sesiones parlamentarias. Se creó un sistema tipo chatbot para poder consultar esa información de forma sencilla. También hay una startup que trabaja en ‘guardarraíles’ de la IA para evitar errores o alucinaciones en modelos. Y otra startup que tiene un robot que recoge datos del suelo para hacer recomendaciones agrícolas. Les ayudamos a integrar datos climáticos y satelitales para mejorar sus modelos.Desde que estalló el boom de la IA generativa, parece que muchas empresas quieren adoptar inteligencia artificial a cualquier precio. ¿Ocurre también en esta AI Factory?Nuestro rol no es tanto asesorar a empresas en cómo usar IA en su día a día. Eso lo hacen consultoras. Nosotros estamos más en el inicio de la cadena de valor, en lo técnico. Es como la cadena alimentaria: tenemos a los agricultores, tenemos los grandes distribuidores, los que certifican que el producto está como toca y te lo preparan, y luego tienes los consumidores finales en casa o en un restaurante. Pues nosotros estamos muy en el principio, somos los que creamos las herramientas para que luego las startups, que son gente del medio, puedan adaptarlas.Hay cierta preocupación o ruido de fondo sobre que Europa llega tarde y sobre que está excesivamente regulada. ¿Qué opina?Sí, es ruido de fondo y un mantra difícil de obviar porque es más que lluvia fina, es una avalancha. Cada vez hay más voces, también en España, que ven falso que regulación e innovación vayan por caminos separados. La innovación necesita acompañamiento y regulación para ponerse a disposición de la sociedad en unos términos que favorezcan a la mayoría, limitando la concentración de poder, respetando los derechos humanos o protegiendo a los menores. Lo hemos visto en redes sociales: 20 años después estamos ahora con juicios. Tenemos la oportunidad de hacerlo un poco mejor y que Europa busque una IA confiable.Esto puede hacernos un poco más lentos que otros territoriosEvidentemente, pero lo que construyamos debe ser confiable porque si no vamos a tener muchos problemas sin responsabilidad. Y hay una cadena de responsabilidad que es necesaria cuando la IA se despliega de verdad, más allá de demos o pruebas. Además, en ámbitos como el climático o el médico tenemos modelos que son de lo mejor del mundo. No somos conscientes de muchas cosas que tenemos en Europa. En lenguaje quizá estamos un paso por detrás, pero esto es una partida a largo plazo. Estamos construyendo. Como dice un consultor Genís Roca, somos los hijos de la revolución industrial y los padres de la revolución digital. Estas sociedades se construyen en décadas, por tanto es importante saber hacia dónde queremos ir.Si Europa quiere liderar en IA, ¿en qué debería centrarse?Europa lidera la visión de que los sistemas de inteligencia artificial serán tan importantes como fueron la electricidad, agua o carreteras en la sociedad industrial. No construimos solo modelos, construimos infraestructura digital. Eso implica centros como el BSC, modelos, datos y aplicaciones. Esa visión encaja con la idea de IA pública como infraestructura crítica y coexistente con la privada. Sectores altamente regulados como el jurídico, el financiero o el médico necesitan este tipo de infraestructura confiable. Pero el 80% de las necesidades se cubren con modelos existentes. No hay que matar mosquitos a cañonazos, sino usar la herramienta adecuada: si distribuyo en una ciudad no lo hago con Ferraris, sino con furgonetas eléctricas que cueste poco mantener y eficientes en entorno urbano. A veces hacemos demos sobredimensionadas que no son sostenibles. Y estamos aún al inicio. Hay gente que ya quiere cerrar la partida, pero estamos empezando.Da la sensación de que la tendencia es dividir en soluciones más pequeñas y concretas para que sean útiles.Sí. Si vemos las startups que funcionan, los productos de IA que funcionan bien son verticalizados. Hacen una cosa muy concreta y bien hecha. Si buscamos precisión, confiabilidad y trazabilidad, tenemos que ir a carriles más estrechos. Quien mucho abarca, poco aprieta.¿Qué puede cambiar en los próximos años en España gracias a todo esto?Es difícil. Quien diga que sabe lo que va a pasar en cinco años, mejor no escucharlo mucho. Estamos trabajando a nivel europeo y español en temas como la soberanía digital. Me gustaría que no dependiéramos de cuatro proveedores, sino que hubiera más diversidad. En esos cinco años veremos un escenario más multiproveedor con soluciones más específicas y pequeñas. Y también me gustaría ver más responsabilidad. No se pueden desplegar tecnologías a millones de personas sin una cadena de responsabilidad. Lo hemos visto con redes sociales y hemos aprendido que es un error. Ahora estamos dando demasiada confianza a sistemas que no deberían tenerla. Igual que no vendemos coches sin frenos, la IA no debería desplegarse sin garantías.¿Esa responsabilidad debería ser más gubernamental o empresarial?Es una cadena de responsabilidad. Si queremos que funcione bien, tienen que trabajar conjuntamente empresas, administraciones y supervisores. Se han trasladado demasiadas responsabilidades al usuario final. Igual que en el ámbito laboral hay sistemas que protegen al trabajador, en lo digital no puede recaer todo en el usuario. El usuario tiene su parte, como conducir bien o ponerse el cinturón en el mismo símil del coche sin frenos, pero hay muchas cosas (como el sistema de frenado funcione) que deben garantizar las empresas y las administraciones para que todo funcione con garantías.

La app para poder seguir a tu corredor favorito en tiempo real en la Maratón de Madrid

Los corredores se preparan para llenar las calles de la capital en la Maratón y la Media Maratón de la Zurich Rock’n’Roll Running Series 2026. Es este domingo 26 de abril cuando se celebra una cita que se ha afianzado como una de las pruebas más populares en Madrid. Para la ocasión se reúnen desde atletas más experimentos a participantes que se retan a si mismo en su primera carrera de 42 kilómetros. Integrada en el circuito internacional Rock’n’Roll Running Series, en la prueba se combina de manera perfecta el deporte con música en directo y un ambiente cercano al de una fiesta. Esta 48ª edición cuenta con tres modalidades diferentes: maratón (42 kilómetros), media maratón (21 kilómetros) y 10K. De cara a esta gran cita, son muchos los que se plantean si existe algún modo de seguir a sus corredores favoritos en tiempo real mientras se realiza la carrera. Y efectivamente, existe La app de la Maratón de MadridBajo el nombre de RNR Madrid, todos los usuarios que así lo deseen podrán seguir a sus atletas preferidos en directo. Lo cierto es que está disponible tanto para dispositivos Android como iOS. En el caso de ser participante, con esta aplicación podrás ver publicados tus tiempos de paso, consultar todos los asuntos relacionados con el recorrido, tener la información meteorológica actualizada y exclusivas.A través del Live Tracking, se podrá seguir en directo a cualquier participante. También habrá una retransmisión en streaming de la carrera.

Álvaro Uriarte (Samsung): «Micro RGB permite tener un televisor más grande en un salón pequeño»

Dos décadas pueden parecer un periodo asumible en muchos sectores. En tecnología, no. En ese tiempo cambian las pantallas, el contenido, las plataformas y, sobre todo, la forma en la que los usuarios consumen todo eso. Lo que hoy es estándar, hace apenas unos años ni siquiera existía.Samsung ha anunciado hoy que encadena 20 años consecutivos como líder mundial en televisores, un momento de celebración que la compañía ha aprovechado para traer a España su nueva tecnología Micro RGB.Pero más allá del dato, hay otra cuestión que interesa especialmente al usuario: qué ha cambiado realmente en el televisor durante todo este tiempo y qué papel ocupa ahora en el hogar, cuando el móvil se ha convertido en el dispositivo dominante para consumir contenido.En conversación con 20bits, Álvaro Uriarte, vicepresidente de Consumer Electronics en Samsung España, analiza esa evolución y baja el discurso a lo práctico: desde cómo han cambiado los hábitos de consumo hasta cuáles son los errores más comunes al comprar una televisión o qué aportan nuevas tecnologías como Micro RGB en un mercado que mira cada vez más hacia pantallas de gran formato.Samsung cumple 20 años como líder en televisores. Más allá del volumen de ventas, ¿cuál ha sido la decisión clave que explica este liderazgo?Llegar al liderazgo es una cosa, mantenerse durante 20 años es otra. Tiene muchísimo mérito. No ha habido una única decisión, sino un trabajo sostenido en el tiempo.En estos 20 años ha cambiado muchísimo la industria: las pantallas, el contenido, cómo lo consumimos, los proveedores, el usuario… mantenerse como la opción número uno durante tanto tiempo es relevante teniendo todo esto en cuenta.Lo principal ha sido la innovación, que Samsung haya estado en la vanguardia y que el consumidor lo haya reconocido. También la calidad, que se ha sostenido en el tiempo. Y, por último, hacer sencilla una tecnología cada vez más compleja. Esos son los tres pilares: innovación, calidad y facilidad de uso.¿Qué ha cambiado más en estos 20 años: la tecnología de los televisores o la forma de consumir contenido?Han cambiado mucho las dos cosas. En televisión la innovación es constante, todos los años hay algo nuevo. Es una evolución incremental: antes se hacían televisores más planos, ahora más grandes y con mayor calidad.Pero donde sí ha habido una disrupción clara es en el consumo de contenido. Hemos pasado de la TDT, limitada, a plataformas personalizadas como Netflix, Amazon Prime Video, Filmin.Ahora, además, muchas funciones del móvil están pasando al televisor gracias a la inteligencia artificial. Antes la IA actuaba de forma pasiva, sucedían cosas en el televisor como por ejemplo que se ajustaba el volumen de los diálogos. Ahora puedes hablar con el dispositivo, hacer preguntas o pedir recomendaciones como ‘recomiéndame un restaurante en la calle de esta escena de la película’. El televisor está pasando de ser un dispositivo pasivo a uno multifuncional.Por lo tanto, creo que la innovación es una constante a ambos lados, tanto el proveedor de contenidos como el dispositivo con el que los consumimos.Cada vez pasamos más tiempo en el móvil que frente al televisor, ¿cuál es vuestra estrategia para que el televisor no pierda relevancia? ¿Cómo se atrae a una generación que consume más TikTok que cine?No hay una pugna por quién tiene la preeminencia en el hogar, si es el móvil, si es el televisor.Quizás lo que la inteligencia artificial permite es la ubicuidad de ciertas funciones. Tradicionalmente hemos tendido a controlar nuestros dispositivos desde el móvil. La IA lo que nos habilita es a que tú puedas controlar tus dispositivos desde cualquier dispositivo.Nosotros para eso tenemos una plataforma que se llama SmartThings. Entonces, muchas cosas que antes podías hacer con el móvil ahora también las puedes hacer con la televisión.El enfoque de Samsung no es que pasemos el mayor tiempo posible delante del televisor. Creo que esa puede ser la ambición de Netflix o de otro tipo de operador. Nosotros lo que queremos es que el consumidor tenga la mejor experiencia posible cuando quiera ver su contenido.Toda nuestra innovación va enfocada a enriquecer la experiencia de visualización, no necesariamente a alargar el tiempo delante del televisor.En cualquier caso sí que estamos viendo desarrollos muy interesantes en cuanto al consumo de contenidos. Tienes razón en que la gente joven cada vez consume más en dispositivos móviles, esa es la verdad. No obstante, también estamos viendo desarrollos relacionados con el gaming, con videojuegos, donde lo que antes era algo que se hacía en el dormitorio ahora está pasando al cuarto de estar y se está convirtiendo en una actividad de la familia.Estamos viendo una transición generacional donde el televisor se está convirtiendo en un dispositivo mucho más funcional que solamente un dispositivo pasivo.Cada pocos años aparece una tecnología que promete cambiarlo todo. ¿Micro RGB es un punto de inflexión o una evolución?Yo creo que es un punto de inflexión. Micro RGB posiblemente sea la tecnología de retroiluminación más adecuada para las pantallas grandes.Las tecnologías que hemos visto desarrollarse hasta hoy estaban circunscritas a los tamaños de pantalla que había en ese momento. A medida que las pantallas crecen, ciertas tecnologías empiezan a quedarse cortas, empiezan a verse las costuras cuando alcanzan cierto tamaño.Micro RGB nace para poder ofrecer la mayor calidad de imagen posible en formatos de pantalla muy grandes.Entonces, yo personalmente creo que es la tecnología que va a terminar por imponerse, porque cada vez el consumidor demanda pantallas más grandes y quiere tener un cine en su casa.Hasta hoy necesitabas cierta distancia para disfrutar de una tele grande. No obstante, estas tecnologías permiten disfrutar de un tamaño mayor a una distancia menor. Te permiten tener un televisor más grande en un salón pequeño.¿Es la gran pulgada algo aspiracional o realmente va hacia el gran público?Como todo, tienes distintos rangos de precio. Puedes tener televisores de gran pulgada con prestaciones muy altas y también opciones muy económicas.La electrónica es lo que tiene: cada cierto tiempo tienes más prestaciones a menor precio. Hoy es una realidad en el mercado y lo va a seguir siendo. Quizás el factor limitante más que el tamaño del salón va a ser el hueco de la escalera o el ascensor para subir el televisor [ríe].El consumidor está rodeado de siglas: LED, QLED, OLED, Mini LED… ¿no hay un riesgo real de saturación y confusión? Invertimos muchísimo en formación, en el personal de tienda que ayuda al consumidor a tomar la mejor decisión. ​​Nos enfocamos en qué necesidad tiene el consumidor y cuál es el entorno en el que va a consumir el contenido. Cómo de iluminado está tu salón, cómo de grande es, qué tipo de contenidos tienes intención de ver, etcétera. Y en función de eso recomendamos un tipo de producto u otro y argumentamos el por qué.Cuando tú vas a hacer un desembolso tan elevado, te informas, vas al punto de venta, contrastas tu decisión con lo que has leído y con lo que te cuentan.Quizás, al final del día, yo personalmente creo que la mejor manera de hacerlo es escuchar al consumidor, qué es lo que anda buscando, dónde va a ver ese contenido, qué tipo de contenido es y a partir de ahí tratar de guiarle a su mejor opción.Nosotros lo que buscamos es que el consumidor, cuando llegue a su casa y encienda el televisor, esté satisfecho con su compra.¿Qué se vende más en España? ¿Qué tecnología es la que más éxito tiene?No es que los consumidores se decanten por una u otra tecnología por preferencia, es sencillamente que casi el 50 % de los televisores que se venden en España valen menos de 500 euros y UHD o Full HD son aquellas tecnologías más económicas. Entonces, por eso tienen el mayor volumen, pero no es porque haya una preferencia por una tecnología u otra, sino que hay una relación directamente proporcional al precio.Entonces, a medida que ciertas tecnologías van bajando de precio, se van vendiendo más. Lo hemos visto con el caso de los Mini LED el año pasado, ha crecido muchísimo. También el OLED, que ya pesa cerca de un 20% de los televisores que se venden.¿Y cuál es el error más habitual al comprar?Bueno, un error muy común es adquirir un televisor mucho más grande de lo que realmente admite tu cuarto de estar. Eso sucede a menudo.Otro error que se comete es equiparar la calidad de unas marcas con la de otras. Por ejemplo, hay mucha diferencia entre el quantum dot de unas marcas y el quantum dot de otras. Dar por bueno simplemente porque ponga una sigla.¿Cuál será la próxima gran batalla en el salón: tamaño, calidad de imagen o servicios?Yo creo que el tamaño llega un momento en el que ya lo maximizas y no puedes tener algo más grande. Es así.Y el día que has llegado al máximo tamaño que te puedes permitir dado el contexto en el que lo vas a poner, empezarás a mirar otro tipo de cosas. Entonces, la calidad de imagen empezará a ganar mucha más relevancia.Si yo tengo un 98 pulgadas en mi salón y lo tengo que reemplazar, voy a buscar aquel que me ofrezca una calidad de imagen superior. Porque al final la principal función del televisor sigue siendo ver contenido, visualizar.A continuación, después de la calidad de imagen, creo que se buscarán servicios. Funciones de inteligencia artificial, cosas que puedas hacer en este tipo de dispositivos mejor que en otros.Y luego, por último, y quizás esto es algo que todavía el consumidor no tiene tan presente, pero yo creo que la seguridad y la privacidad van a ser factores discriminantes a la hora de tomar una decisión. A medida que el televisor hace más cosas, está más conectado, se convierte en un dispositivo vulnerable.¿Qué le preocupa más hoy a Samsung: los fabricantes que compiten en precio o el cambio en los hábitos de consumo? Realmente, los riesgos estructurales que yo pueda identificar no son distintos de aquellos a los que nos hemos enfrentado en los últimos 20 años.La competencia siempre ha existido, la innovación tecnológica siempre ha existido y es algo a lo que no le tenemos miedo.Yo creo que el televisor va a seguir estando… siempre vas a tener un dispositivo para ver contenidos en el hogar y creemos que Samsung siempre va a estar ahí.Quizás lo que más me preocupa a futuro son factores más coyunturales del entorno macroeconómico. Que haya barreras al comercio, que no tengamos libertad de elección como consumidores.Y otro de los riesgos son los relacionados con la seguridad y la privacidad.Eso es lo que más me preocupa.Si volvemos a hablar dentro de 20 años, ¿seguiremos teniendo televisores?[Ríe] Esto es a título personal, pero yo creo que la proyección va a ser importante. En muchos hogares yo creo que se va a imponer como el dispositivo deseado. Es una tendencia que se ve en Asia. Evidentemente la calidad hoy está muy lejos de lo que te ofrece un televisor, está lejísimos. Tiene que avanzar mucho la tecnología, pero lo veo.También creo que el holograma puede revolucionar el modo y manera como consumimos contenidos. Hoy los vemos en 2D. Quién sabe si a lo mejor algún día podremos ver un partido de fútbol realmente acompañando a Mbappé en la jugada, corriendo a su lado y viendo cómo regatea y cómo remata. Puestos a soñar.Y luego lo que yo creo también es que en cuanto a los contenidos va a llegar un día en el que tú vas a decir: “Quiero que me hagas una peli de espías que dure 90 minutos en la que salgan Humphrey Bogart y Shakira”. Ese es el tipo de innovación que yo me podría imaginar cuando estemos hablando dentro de 20 años.

Meta suma otra app a su colección en España: qué es Instants y por qué vuelve a copiar la fórmula de sus rivales

Si tienes la sensación de que cada cierto tiempo aparece una nueva aplicación de Meta, no vas desencaminada. La compañía que dirige Mark Zuckerberg lleva años expandiendo —y también podando— su jardín de productos digitales con una estrategia bastante clara: probar, replicar lo que funciona fuera y eliminar lo que no despega.Ahora le toca el turno a Instants, una nueva app —y en paralelo una función dentro de Instagram— que apuesta por lo efímero, lo inmediato y lo poco editado. O dicho de otra forma: una mezcla entre Snapchat y BeReal con el sello Meta.No es un movimiento aislado, ni tampoco inesperado. Responde a una estrategia que Meta lleva años aplicando: detectar dinámicas que funcionan en otras plataformas, adaptarlas a su entorno y apoyarlas en una base de usuarios que le permite acelerar cualquier adopción.Meta no lanza productos en el vacío. Su ecosistema actual se sostiene sobre cuatro grandes plataformas —Instagram, Facebook, WhatsApp y Messenger— que concentran miles de millones de usuarios en todo el mundo. Ese punto de partida condiciona cualquier nuevo lanzamiento. A diferencia de otras aplicaciones, Instants no necesita construir una comunidad desde cero. Puede apoyarse en la infraestructura ya existente: cuentas vinculadas, redes de contactos importadas y acceso directo desde plataformas consolidadas.El precedente más reciente es Threads, que permitió a los usuarios registrarse utilizando su perfil de Instagram, reduciendo al mínimo la fricción de entrada. Instants sigue una lógica similar: si el usuario ya forma parte del ecosistema, la barrera de acceso prácticamente desaparece.Qué propone InstantsLa propuesta de Instants es sencilla y responde a una tendencia clara en el uso de redes sociales. La aplicación abre directamente la cámara, limita las opciones de edición y prioriza el contenido espontáneo. Las imágenes y vídeos compartidos tienen una vida útil corta y están pensados para consumirse de forma inmediata.Este enfoque busca recuperar una lógica de uso más directa, alejada del contenido altamente producido que domina el feed tradicional de Instagram. La interacción se desplaza hacia entornos más privados y temporales, donde el valor está en el momento y no en la permanencia.El planteamiento conecta con modelos ya consolidados en el sector. Snapchat introdujo hace años el contenido efímero como eje central de su propuesta. Más recientemente, BeReal ha reforzado la idea de compartir sin filtros ni preparación previa.Meta no oculta esa influencia. Su estrategia en los últimos años ha consistido precisamente en incorporar estos formatos dentro de su propio ecosistema. Las Stories, adoptadas inicialmente como respuesta a Snapchat, terminaron integrándose de forma estructural en Instagram. Algo similar ocurrió con Reels frente a TikTok. Instants se sitúa en esa misma línea: no introduce una lógica nueva, pero sí la adapta a una base de usuarios mucho más amplia.Un historial de pruebas y descartesPorque Meta no solo lanza productos: también los descarta con bastante rapidez cuando no funcionan. Ahí están ejemplos como Lasso —su intento de competir con TikTok antes de Reels— o IGTV como plataforma independiente de vídeo largo.No obstante, si algo ha demostrado Meta en los últimos años es que copiar no solo no le penaliza, sino que muchas veces le funciona mejor que innovar desde cero.Más que una innovación aislada, Instants encaja en una línea de desarrollo ya conocida. Meta no busca necesariamente ser la primera en introducir un formato, sino incorporarlo a su ecosistema y amplificarlo a gran escala.La compañía ha apostado por lanzar esta aplicación en una fase de prueba, en la que solo se puede descargar en la Play Store de Google o la App Store de Apple en España e Italia. «Estamos explorando varias versiones de Instants para ver qué les gusta a los usuarios y escucharemos a nuestra comunidad», ha indicado un portavoz de la compañía a TechCrunch.