Diez días para rodear la Luna y volver a la Tierra: la agenda completa de los astronautas durante la misión Artemis II
La NASA ha lanzado este jueves la misión Artemis II, que supone el regreso del ser humano al entorno lunar. No obstante, el objetivo es mucho más que el viaje; es un ensayo general para la vuelta del ser humano a la luna y al espacio profundo. Durante unos diez días, la nave Orión llevará al satélite a cuatro astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— con una agenda planificada al detalle, que servirá para recopilar datos de la luna, el universo y la adaptación humana a estos entornos. Este es la agenda completa de los astronautas para los próximos diez días, compartida por la NASA:En el día 1, que comienza lógicamente con el lanzamiento del cohete, la tripulación debe dedicar sus próximas 24 horas a comprobar todos los sistemas de Orión: desde el suministro de agua y el sistema de eliminación de CO₂ hasta el baño. También reorganizan el interior de la cápsula para convertirla en hogar y espacio de trabajo de cara a los próximos días. Las jornadas se divide en dos ciclos de sueño, algo habitual en este tipo misiones espaciales.En el día 2, los astronautas Wiseman y Glover arrancan con ejercicio físico, clave para mantener el cuerpo en un entorno de microgravedad o gravedad 0. Después, Koch lleva a cabo el evento principal del día: la inyección translunar, que supone la última gran ignición de los motores de Orión. Este mecanismo sitúa la nave en dirección a la Luna en una trayectoria de retorno libre, por lo que no son necesarios ya grandes impulsos para regresar a la Tierra. Para el resto del día, la agenda es más ligera para los astronautas, que pueden «participar en una comunicación por vídeo entre el espacio y la Tierra».En el día 3, la tripulación ejecuta la primera corrección de trayectoria, lo que garantiza que Orion mantenga su rumbo en órbita alrededor de la Luna. Practican procedimientos médicos en ingravidez y revisan el equipo sanitario a bordo. También prueban sistemas de comunicación de emergencia y ensayan la «coreografía» de observación que realizarán durante el sobrevuelo lunar el día 6, afinando cada detalle.El día 4 continúa con una segunda corrección de trayectoria mientras los astronautas se preparan para la observación científica. Dedican tiempo a estudiar los objetivos geográficos que deberán fotografiar en la Luna de cara al sexto día, ya que varían según la trayectoria final. Además, la agenda reserva un momento específico para capturar imágenes de la Tierra y otros cuerpos celestes desde las ventanas de sus nave. El día 5 marca la entrada en la esfera de influencia de la Luna, y los astronautas deben pasar por las pruebas con los trajes espaciales. Estos trajes naranjas podrían usarse en caso de emergencia para proporcionar al miembro de la tripulación que lo lleva puesto «una atmósfera respirable durante un máximo de seis días». Durante este día, practican como ponérselos rápidamente, cómo operar con ellos presurizados e incluso cómo comer y beber dentro del casco.El día 6 es uno de los días más importantes, ya que Orión pasa por la cara oculta de la Luna, a miles de kilómetros de su superficie. Durante horas, la tripulación se dedicará a fotografiar, grabar y describir lo que observa, convirtiéndose en los primeros humanos en contemplar directamente algunas de esas regiones. En ese momento, además, pierden presumiblemente la comunicación con la Tierra durante unos minutos.Tras rodear el entorno lunar, los astronautas inician el regreso a la Tierra el día 7. Se realiza la primera corrección de trayectoria de vuelta y, tras intercambiar impresiones con científicos en la Tierra, la tripulación dispone de tiempo libre para descansar en su día libre. Es la jornada más ligera del viaje, pensada para recuperar fuerzas antes del tramo final.En los días 8 y 9, los astronautas retoman una agenda más técnica. Ensayan cómo protegerse de la radiación solar construyendo refugios improvisados dentro de la nave y prueban el control manual de Orion. La tripulación pone a prueba, además, la capacidad de pilotaje manual de la nave. También preparan la reentrada en la Tierra: revisan sus procedimientos, ajustan sus trajes de compresión para evitar mareos al volver a la gravedad y completan pruebas de sistemas críticos.El día 10, el último, estará centrado en el regreso seguro. La cápsula se separa del módulo de servicio y «orienta su escudo térmico» para soportar temperaturas extremas durante la reentrada a la atmósfera terrestre. Tras atravesarla, desplegará una compleja secuencia de paracaídas que reduce la velocidad hasta el amerizaje en el océano Pacífico. Con ello concluirá Artemis II, la misión que busca preparar cada detalle, técnico y humano, para futuras expediciones por el espacio profundo.

