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¿Dejarías que la IA te ayude a gastar dinero? Así es Universal Cart, el nuevo carrito inteligente de Google

Comprar por internet parece fácil hasta que deja de serlo. Un producto está en una pestaña, otro en una tienda distinta, un descuento aparece en el correo, una oferta caduca en unas horas y, cuando por fin decides darle al botón de ‘Pagar’, descubres que los gastos de envío se disparan o que has elegido un artículo que no es compatible con lo que necesitas. Google quiere poner orden en ese caos con Universal Cart, un nuevo carrito inteligente que no solo guarda productos, sino que trabaja en segundo plano para, según la compañía, ayudar al usuario a comprar mejor.La compañía ha presentado esta novedad durante Google I/O 2026, dentro de una apuesta más amplia por el comercio con inteligencia artificial. Universal Cart funcionará entre distintos servicios de la multinacional de Mountain View, como Búsqueda, Gemini, YouTube y Gmail, y permitirá añadir productos desde varios momentos de navegación o conversación con la IA. Una vez añadido un artículo, el carrito podrá buscar ofertas, detectar bajadas de precio, mostrar el historial de precios y avisar cuando un producto vuelva a estar disponible.Google asegura que es solo el principio: “Todo esto se basa en nuestros modelos Gemini, por lo que tu carrito se vuelve aún más inteligente a medida que estos mejoran”. Qué es Universal Cart, el carrito inteligente de GoogleUniversal Cart es, en esencia, un carrito de compra común para varios productos de Google. La idea es que el usuario pueda guardar artículos mientras busca en Google, conversa con Gemini, ve un vídeo en YouTube o consulta un correo en Gmail. En lugar de depender de decenas de pestañas abiertas o de carritos repartidos por distintas tiendas, Google quiere reunir esa intención de compra en un único espacio.La función se apoya en el Shopping Graph de Google, que la compañía describe como un catálogo con más de 60.000 millones de fichas de producto actualizadas constantemente. Combinado con los modelos Gemini, ese catálogo permite que el carrito no sea solo un contenedor, sino una herramienta capaz de razonar sobre lo que el usuario está intentando comprar.Vidhya Srinivasan, vicepresidenta y directora general de publicidad y comercio de Google, lo ha presentado en la keynote como una forma de hacer las compras “más potentes, más inteligentes y más divertidas”. La directiva ha resumido la idea con una expresión muy de escenario: Universal Cart sería algo parecido a “comprar con superpoderes”.Además de ordenar productos, Universal Cart podrá buscar ahorros que muchas veces pasan desapercibidos. Google explicó que el carrito estará construido sobre Google Wallet, de forma que podrá tener en cuenta tarjetas de pago, ventajas asociadas o promociones concretas.El carrito avisa si los productos elegidos no encajan entre sí. Srinivasan ha puesto un ejemplo durante la presentación: un usuario que está montando su propio PC por piezas añade un elemento (por ejemplo una placa base) con buenas reseñas, pero no se da cuenta de que el procesador elegido no es compatible. En ese caso, Universal Cart podría detectar la incompatibilidad y sugerir una alternativa antes de que el usuario compre algo que no le sirve. Cómo comprar con Universal CartAl pagar, Google dará dos opciones: comprar directamente desde Google cuando la tienda lo permita o enviar el carrito completo a la web del comercio para terminar allí la compra.No obstante, conviene separar conceptos. Universal Cart es el carrito inteligente: reúne productos, busca ofertas, avisa de bajadas de precio y puede detectar si algo no encaja antes de comprar. Pero en la Google I/O también se ha presentado Gemini Spark, el nuevo agente personal 24/7 de Google. En el contexto de compras, la idea es que el usuario pueda darle instrucciones concretas a un agente: qué marca le gusta, qué producto busca, cuál es su presupuesto o bajo qué condiciones quiere comprar. Si se cumplen esos criterios, ese agente podría ejecutar la operación en nombre del usuario.Ese proceso se apoyaría en AP2, el Agent Payments Protocol, una tecnología que Google presenta como un sistema para que el agente no compre ‘por libre’. En la práctica, sirve para dejar claro qué ha autorizado el usuario, bajo qué condiciones puede actuar el agente y qué registro queda de esa operación.La otra pieza clave es UCP, el Universal Commerce Protocol, que Google define como un estándar abierto para que agentes, tiendas, plataformas de pago y servicios implicados en una compra puedan entenderse.Dicho de forma sencilla: AP2 se encarga de los permisos y la trazabilidad del pago y UCP intenta que todo el proceso de compra —desde buscar el producto hasta pagar o seguir el envío— funcione entre distintos actores. Cuándo estará disponible Universal CartGoogle ha anunciado que Universal Cart llegará este verano en Estados Unidos dentro de Search y la app de Gemini. Más adelante se integrará también en YouTube y Gmail. La compañía no ha concretado durante la presentación cuándo estará disponible en otros mercados ni si todas sus funciones llegarán desde el primer momento.

El buscador de Google vive el mayor cambio de su historia: así hará la IA tareas por ti

Buscar en Google siempre ha sido más o menos lo mismo: escribir una duda, abrir varios enlaces y decidir cuál sirve. Primero llegaron los resultados clásicos, después los fragmentos destacados, más tarde los resúmenes con IA y, ahora, la tecnológica de Mountain View quiere dar otro salto. Su buscador ya no va a limitarse a enseñar información: hará cosas por el usuario.La compañía ha presentado en Google I/O 2026 una nueva etapa de Google Search (Búsqueda) con más inteligencia artificial, más funciones agénticas y respuestas mucho más personalizadas. La idea es que el buscador pueda entender preguntas largas, mantener conversaciones, vigilar temas en segundo plano, crear herramientas interactivas y hasta organizar planes cotidianos, como un fin de semana en familia. Una caja de búsqueda que ya no sirve solo para escribir palabras claveUno de los cambios más visibles está en la propia caja de búsqueda. Google la describe como la mayor actualización de su buscador en más de 25 años. Ya no será solo un espacio para escribir unas pocas palabras, sino una entrada más flexible para plantear dudas complejas con texto, imágenes, archivos, vídeos o incluso pestañas de Chrome.La nueva caja de búsqueda podrá expandirse según lo que el usuario necesite y ofrecer sugerencias con IA para ayudar a formular mejor la pregunta. Google insiste en que esto va más allá del autocompletado tradicional: no se trata solo de terminar una frase, sino de añadir matices o enfoques que el usuario quizá no había pensado.Por debajo, Search se apoyará en Gemini 3.5 Flash, que, según Google, pasa a ser el modelo por defecto en AI Mode para todos a nivel global. La nueva caja inteligente empezará a desplegarse en los países e idiomas donde AI Mode esté disponible, por lo que España debería estar incluida. De responder preguntas a mantener conversacionesGoogle también quiere que el salto entre los resúmenes con IA y AI Mode sea más natural. Hasta ahora, el buscador podía ofrecer una respuesta generada por IA en la parte superior de los resultados. En esta nueva etapa, el usuario podrá continuar la conversación desde ahí, hacer preguntas de seguimiento y mantener el contexto.En la keynote, Google lo ha explicado con un ejemplo sencillo: ya no se trata solo de buscar “una excursión cerca”, sino de pedir algo mucho más concreto, como un itinerario para hacer senderismo con buenas vistas, rutas aptas para perros y un sitio para comer con aparcamiento cómodo. El buscador debería entender mejor esa petición completa y devolver una respuesta más útil.La compañía asegura que esta experiencia más fluida entre AI Overviews y AI Mode ya está activa en escritorio y móvil a nivel mundial. Agentes que vigilan cosas por tiOtra de las grandes novedades son los agentes de información dentro de Search. Dicho sin tecnicismos: el usuario podrá pedirle a Google que esté pendiente de un tema y le avise cuando haya novedades relevantes.La compañía pone varios ejemplos. Alguien que busca piso podría dejar a un agente vigilando anuncios que encajen con sus criterios. Un aficionado a las zapatillas podría pedir que le avise cuando un deportista anuncie una colaboración o un nuevo lanzamiento. Y una persona interesada en bolsa podría recibir actualizaciones cuando cambien ciertos valores o condiciones del mercado.Estos agentes trabajarán en segundo plano y cruzarán información de la web, noticias, blogs, redes sociales y datos actualizados de Google, como finanzas, compras o deportes. Eso sí, no llegarán de golpe para todo el mundo: Google afirma que se lanzarán primero este verano para suscriptores de Google AI Pro y Ultra. Google Search también podrá crear herramientas interactivasLa parte más llamativa, y quizá la más distinta a lo que entendíamos hasta ahora por buscar en Google, es que Search podrá crear respuestas interactivas a medida. No solo texto. No solo enlaces. También gráficos, simulaciones, tablas, paneles o pequeñas herramientas construidas en el momento.Para hacerlo, Google llevará a Search las capacidades de Antigravity, su plataforma de desarrollo con agentes, y las funciones de programación de Gemini 3.5 Flash. En la demo, el buscador ha generado una visualización interactiva para explicar cómo dos objetos en órbita, como agujeros negros binarios, producen ondas gravitacionales. El usuario puede tocar parámetros y ver cómo cambiaba la simulación.Bajado a tierra: si una respuesta normal se queda corta, Google quiere que su buscador pueda crear una pequeña herramienta para entender, comparar o resolver algo.Estas interfaces generadas con IA llegarán a Search este verano de forma gratuita, según la compañía. El ejemplo más cotidiano: organizar un fin de semanaEl ejemplo más fácil de entender es un planificador familiar de fin de semana: un usuario busca cosas divertidas para hacer con su familia y, en vez de limitarse a ofrecer una lista de planes, Google Search propone crear un planificador completo.Ese planificador tiene en cuenta el tiempo, los desplazamientos, mapas, restaurantes y el calendario. También puede personalizar las sugerencias si el usuario conecta de forma segura Gmail, Fotos y Calendar. En la presentación, Google ha explicado que el sistema sabe que el usuario tiene dos hijos, que les gustan los animales y que el mayor está aprendiendo a jugar al ajedrez, así que adapta los planes a esa información.El planificador de fin de semana es el ejemplo más cercano, pero la novedad es más amplia. Google habla de experiencias personalizadas para tareas que se repiten o que requieren seguimiento: planear una boda, organizar una mudanza, gestionar la casa o crear un rastreador de hábitos.Estas experiencias más avanzadas, parecidas a pequeñas aplicaciones dentro del buscador, empezarán en los próximos meses para suscriptores de Google AI Pro y Ultra en Estados Unidos.Personal IntelligenceGoogle se adentra de cabeza en la llamada ‘era agéntica’ y apuesta por menos pestañas abiertas, menos búsquedas repetidas y menos trabajo manual para unir información que está repartida entre Google Maps, Gmail, Calendar, páginas web y resultados de búsqueda. Pero esa comodidad para el usuario también tiene una condición: para ser más útil, Search necesita más contexto.La compañía ha anunciado que expande Personal Intelligence en AI Mode a casi 200 países y territorios y 98 idiomas, sin necesidad de suscripción. Esta función permite conectar apps como Gmail y Google Fotos, y próximamente Google Calendar, para personalizar mejor las respuestas. La compañía insiste en que el usuario mantiene el control y decide si quiere conectar esas aplicaciones, pero más personalización significa también menos privacidad y dar más datos.Otro punto importante frente a esta comodidad para el usuario es que si Google responde mejor, crea herramientas dentro del buscador y permite completar más tareas sin salir de Search, muchas webs podrían recibir menos visitas en algunos casos. Es una tensión que ya existía con los resúmenes de IA, pero que puede aumentar si el buscador empieza a generar planificadores, simuladores o comparadores propios. La compañía, por su parte, defiende que Search seguirá ofreciendo enlaces y fuentes relevantes.

Google quiere sacar a Gemini del móvil: gafas inteligentes, agentes y una IA transversal que funciona con solo pedirlo

Google quiere que Gemini deje de ser solo una aplicación. La compañía ha aprovechado Google I/O para enseñar una de sus apuestas más claras de futuro: unas gafas inteligentes con inteligencia artificial, desarrolladas dentro de Android XR, la plataforma creada junto a Samsung y Qualcomm. La idea es que Gemini pueda acompañar al usuario mientras camina, compra, cocina, viaja o consulta mensajes sin tener que sacar el móvil del bolsillo.Habrá dos tipos de gafas. Por un lado, modelos con una pequeña pantalla en la lente, como las Meta Ray-Ban Display, pensados para mostrar indicaciones de Maps, traducciones en directo o información contextual justo delante de los ojos. Por otro, unas gafas de audio que llegarán este otoño y en las que Gemini hablará al usuario al oído de forma privada. Estas primeras gafas permitirán escuchar música, hacer llamadas, tomar fotos, consultar aplicaciones del teléfono o pedir ayuda a Gemini sin usar las manos. Funcionarán tanto con Android como con iOS y llegarán de la mano de Samsung, Gentle Monster y Warby Parker.La demo ha resumido muy bien la ambición de Google. Las gafas han podido recordar el lugar en el que la usuaria había quedado con una amiga la semana anterior, iniciar una ruta, sugerir una parada para tomar café y preparar un pedido en una tienda. La IA no compra sola: deja el pedido listo y pedía confirmación antes de completarlo. También ha resumido mensajes pendientes, añadido una cena familiar al calendario y generar una foto editada desde las propias gafas. Google presume de escala: 3.200 billones de tokens al mesAntes de enseñar sus nuevos productos, Sundar Pichai ha querido dejar clara la escala sobre la que Google construye esta ofensiva. Según el consejero delegado de la compañía, Google procesa ya 3.200 billones de tokens al mes, frente a los 480 billones del año pasado y los 9,7 billones de hace dos años. Los tokens son las unidades básicas de información que procesan los modelos y sirven, según Pichai, para medir el uso real de la IA.Google también ha reivindicado el alcance de sus productos de consumo. La compañía cuenta con 13 servicios con más de 1.000 millones de usuarios, cinco de ellos por encima de los 3.000 millones: Google, Gmail, Android, Chrome y YouTube. AI Overviews supera los 2.500 millones de usuarios mensuales, AI Mode alcanza los 1.000 millones en solo un año y la app de Gemini ha pasado de 400 millones a más de 900 millones de usuarios activos mensuales. Además, las peticiones diarias a Gemini se han multiplicado por siete y los modelos Nano Banana ya han generado más de 50.000 millones de imágenes. Search se prepara para dejar atrás las palabras claveUno de los anuncios más relevantes afecta al corazón del negocio de Google: el buscador. Search quiere dejar de funcionar como una caja en la que escribir dos o tres palabras clave y acercarse más a una conversación. El usuario podrá hacer preguntas largas, mezclar texto, imágenes, archivos o vídeos y seguir afinando la respuesta sin empezar de cero.Google también llevará agentes al buscador. Estos sistemas podrán trabajar en segundo plano para vigilar temas concretos y avisar cuando haya novedades: cambios en acciones, pisos disponibles, lanzamientos de productos o cualquier información que dependa del momento. Además, Search podrá crear pequeñas herramientas a medida, como gráficos interactivos, planificadores o paneles personalizados, en lugar de limitarse a mostrar una respuesta de texto. Las experiencias de interfaz generativa llegarán este verano, mientras que las herramientas personalizadas empezarán por los suscriptores. Gemini se rediseña y gana un agente personalLa app de Gemini también cambia. Google ha enseñado una nueva interfaz, llamada Neural Expressive, que quiere alejarse del muro de texto y organizar las respuestas con tarjetas, imágenes interactivas, líneas de tiempo, vídeos y elementos visuales generados en tiempo real. Gemini está disponible en más de 230 países y más de 70 idiomas y Google quiere convertirlo en un asistente universal para el día a día.Dentro de esa nueva Gemini aparece Daily Brief, un resumen personalizado para empezar la mañana con lo importante del correo, el calendario y las tareas. Algo similar a lo que hace Samsung con Now Brief. También llega Gemini Spark, un agente personal capaz de trabajar en segundo plano. La idea es que pueda organizar eventos, revisar documentos, preparar borradores, crear hojas de cálculo o dividir una petición complicada en varias tareas pequeñas.Gemini Spark llegará primero a testers de confianza y después en beta a usuarios de Google AI Ultra en Estados Unidos. Más adelante tendrá versión para Workspace y Gemini Enterprise. Google también ha mostrado la app nativa de Gemini para macOS, con nuevas capacidades de voz previstas para este verano. En la demostración, Gemini ha leído documentos seleccionados en el Finder, extraído información de varios PDF e imágenes y convertido una instrucción hablada en un correo estructurado con una tabla. Omni, Docs Live y creación con IAEn creación, el anuncio más ambicioso ha sido Gemini Omni, un modelo multimodal que Google resume con una promesa: cualquier entrada puede generar cualquier salida. Puede partir de texto, imágenes o vídeo para generar o editar vídeos mediante lenguaje natural. El usuario podrá subir un clip y pedir cambios sucesivos: modificar el entorno, cambiar el estilo, añadir efectos, alterar el ángulo de cámara o transformar una escena sin perder coherencia. La primera versión, Gemini Omni Flash, llega a productos de Google, incluida la app de Gemini para usuarios de pago.También llega Docs Live, una función para crear documentos hablando con Gemini. En lugar de escribir un prompt perfecto, el usuario podrá volcar sus ideas por voz y pedir que Gemini las ordene, les dé estructura y recupere información de Drive o Gmail. Docs Live llegará este verano para suscriptores Pro y Ultra y capacidades similares de voz se incorporarán también a Gmail y Keep.A esto se suman Ask YouTube, para hacer preguntas sobre vídeos, recibir resúmenes y saltar directamente al fragmento útil; y Ask Maps, pensado para consultas más largas y contextuales dentro de Google Maps.Google también ha reforzado sus herramientas creativas. Ha enseñado Pix, una herramienta de creación y edición de imágenes para Workspace; nuevas funciones de Stitch, su producto para diseñar interfaces a partir de instrucciones en lenguaje natural, y novedades en Flow, su plataforma para crear vídeos, imágenes y música con IA. NotebookLM, por su parte, ya se ha usado para crear más de 1.500 millones de cuadernos, pódcasts, presentaciones y otros contenidos. La IA también quiere entrar en las comprasGoogle también quiere llevar sus agentes al comercio electrónico. La compañía ha presentado un carrito universal que podrá llenarse desde Search, Gemini, YouTube o Gmail y trabajar en segundo plano para encontrar ofertas, avisar de bajadas de precio, detectar productos agotados o advertir incompatibilidades.El ejemplo elegido por Google es muy sencillo: si alguien monta un PC y añade una placa base que no encaja con el procesador elegido, el carrito podría detectarlo y sugerir una alternativa. La compañía también ha hablado de nuevos protocolos para comercio y pagos con agentes, pensados para que la IA actúe siempre bajo límites definidos por el usuario y con confirmación antes de completar una compra. Más chips, más inversión y más velocidadToda esta ambición exige infraestructura. Pichai ha recordado que Google gastaba 31.000 millones de dólares anuales en 2022 y que este año espera elevar esa cifra hasta entre 180.000 y 190.000 millones. Una parte clave son sus TPU de octava generación, divididas en chips especializados para entrenamiento e inferencia. Según Google, permitirán escalar entrenamientos sobre más de un millón de unidades de TPU, alcanzar velocidades cercanas a 1.500 tokens por segundo y duplicar el rendimiento por vatio.La compañía también ha presentado Gemini 3.5 Flash, orientado a agentes, programación y tareas largas, y reforzado Antigravity, su plataforma para desarrolladores. Para demostrar su potencial, Google ha enseñado cómo varios agentes construyeron un sistema operativo funcional en 12 horas. No una simple aplicación, sino el software básico que permite que un ordenador arranque y ejecute programas. La prueba ha terminado con ‘Doom’ funcionando dentro de ese sistema. Ciencia, seguridad y transparenciaLa keynote también ha reservado espacio para la otra cara de la generación masiva de contenido: la verificación. Google ampliará SynthID, su marca de agua invisible para contenidos generados con IA, que ya ha marcado más de 100.000 millones de imágenes y vídeos y el equivalente a 60.000 años de audio. Esta verificación llegará a Search y Chrome y compañías como OpenAI (que se suma a Nvidia) la adoptarán en más contenidos generados con IA.El cierre ha mirado hacia la ciencia. Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind, ha defendido que la inteligencia artificial general (AGI) está en el horizonte y ha presentado Gemini for Science, un conjunto de herramientas para ayudar a investigadores a revisar estudios, generar hipótesis, convertir objetivos en código y trabajar con simulaciones. Entre los ejemplos ha citado AlphaEarth Foundations, una especie de gemelo digital del planeta; WeatherNext, sus modelos meteorológicos con IA; y el trabajo de Isomorphic Labs en nuevos tratamientos en fase preclínica. «Basta con pedirlo»Después de todos estos anuncios, la idea que une la presentación queda más clara: Google quiere que la IA se convierta en la nueva interfaz de sus productos. Search, Gemini, Docs, Gmail, YouTube, Maps, Chrome, las compras, la programación, la ciencia y ahora también unas gafas funcionan bajo una misma lógica: pedir algo en lenguaje natural y dejar que el sistema lo convierta en acción.La promesa resulta sencilla de formular y difícil de cumplir. Google quiere que el usuario no tenga que aprender menús, comandos o flujos complejos, sino explicar lo que necesita. El reto será demostrar que esa IA que busca, compra, resume, programa, crea y guía también resulta fiable, privada y útil cuando salga del escenario y llegue al uso diario.

Nuevo Sony Xperia 1 VIII: un 'smartphone' no apto para todos los públicos

Sony acaba de desvelar oficialmente el nuevo Sony Xperia 1 VIII, un dispositivo de gama alta que no solo renueva sus entrañas tecnológicas, sino que también introduce un rediseño estético profundo y apuesta de lleno por la inteligencia artificial para democratizar la fotografía profesional. … En un mercado saturado de opciones continuistas, la firma japonesa vuelve a levantar la mano para recordar por qué sigue siendo del gusto de creadores de contenido, audiófilos y puristas de la imagen.
Ha sido así desde el principio. Lejos de ser una simple ensambladora de dispositivos electrónicos, la corporación nipona se rige, desde sus orígenes, por una misión muy clara: «Llenar el mundo de emoción a través del poder de la creatividad y la tecnología». Su estrategia corporativa para este 2026 está centrada en generar sinergias entre sus divisiones de entretenimiento (cine, música, videojuegos) y su hardware. Por eso, el objetivo de Sony con su división móvil no es necesariamente vender más terminales que los gigantes asiáticos o americanos, sino establecer un ecosistema donde la experiencia sea única, dotando a los creadores de herramientas que reflejan el ADN de sus cámaras Alpha y sus reproductores WALKMAN. Con el Xperia 1 VIII busca que la captura del día a día alcance niveles cinematográficos y artísticos sin que el usuario tenga que ser un experto.

El primer impacto del nuevo terminal se produce a través de dos sentidos: la vista y el tacto. Tras más de un lustro manteniendo un diseño muy similar (desde el Xperia 1 II), la marca ha dado ahora un giro de timón. El nuevo móvil estrena el concepto de diseño ‘ORE’ (mineral, en inglés), que se inspira directamente en las texturas de las piedras preciosas en bruto. Los materiales elegidos combinan un cristal trasero esmerilado protegido por Gorilla Glass Victus 2 y unos marcos de aluminio texturizados. Esta fusión de materiales no solo aporta una apariencia de lujo industrial sino que, según la marca, mejora drásticamente el agarre.

MÁS INFORMACIÓN

El nuevo terminal llega en cuatro colores distintivos e inspirados en la naturaleza: Negro, Plata, Rojo y una exclusiva versión en Oro. Además, para los más puristas, el dispositivo conserva sus señas de identidad: el clásico botón físico dedicado para el obturador de la cámara (que simula el tacto de una cámara réflex) y el codiciado conector de audio minijack de 3,5 mm para auriculares, una rareza en la gama alta actual.

La era de la IA

Pero la gran revolución del Xperia 1 VIII reside en su módulo fotográfico, que abandona la tradicional disposición vertical en favor de un módulo cuadrado más prominente, que alberga tres cámaras, todas de 48 megapíxeles. La joya de la corona es su nueva cámara con teleobjetivo de 70 mm (f/2.8). Sony ha tomado buena nota de las limitaciones del pasado y ha integrado un sensor de imagen de 1/1,56 pulgadas, es decir, aproximadamente cuatro veces más grande que el utilizado en el modelo anterior, el Xperia 1 VII. Esto se traduce en una captación de luz notable y en un rendimiento en entornos oscuros que la marca compara, no sin cierta audacia, con el de un sensor full-frame, minimizando el ruido y maximizando el rango dinámico.
El sistema se completa con dos lentes equivalentes a 16 mm (ultra gran angular) y 24 mm (principal), todos ellos beneficiándose de un procesamiento RAW multifotograma que rescata detalles en las luces altas y las sombras más densas. Pero el hardware no está solo; el nuevo Asistente de Cámara con IA, impulsado por el motor Xperia Intelligence, cambia las reglas del juego. Con solo encuadrar un sujeto, la IA analiza el entorno, el clima y las condiciones de luz para sugerir ‘Creative Looks’ en tiempo real. Recomienda tonos de color, lentes óptimas y ajusta el efecto bokeh adaptándose a la escena, permitiendo que incluso los fotógrafos noveles logren expresiones visuales de buen nivel con un solo toque.

Gran chip

Bajo el capó, el Xperia 1 VIII no hace prisioneros. Está impulsado por la brutal plataforma móvil Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm, que promete un aumento del rendimiento del 20 % respecto a la generación anterior y que garantiza una multitarea sin tirones y una experiencia gaming de primer nivel. El panel frontal es una pantalla OLED de 6,5 pulgadas con resolución de 1080 x 2340 y una tasa de refresco fluida de 120Hz.
El apartado multimedia se corona con los nuevos altavoces Full-Stage Stereo. Según la firma, el teléfono ofrece graves más profundos y agudos más nítidos, creando un escenario sonoro envolvente ideal para consumir películas y música de alta fidelidad. En cuanto a la autonomía, cuenta con una batería de 5.000 mAh que, gracias a la optimización inteligente de aplicaciones pesadas como los mapas, promete hasta dos días de uso y garantiza mantener su salud operativa durante al menos cuatro años. Todo esto respaldado por carga rápida de 30W y carga inalámbrica.

Un móvil ‘diferente’

Si ponemos al Xperia 1 VIII frente al espejo de sus competidores directos, como el iPhone 17 Pro Max de Apple o el Samsung Galaxy S26 Ultra, las diferencias de filosofía son evidentes. Mientras que Apple y Samsung han eliminado por completo el almacenamiento ampliable, el nuevo Xperia no solo mantiene el soporte para tarjetas microSD (permitiendo alcanzar hasta 3 TB de memoria total y pudiendo extraer la bandeja sin necesidad de herramientas), sino que además sigue abrazando el sonido analógico sin latencia a través de su puerto de 3,5 mm. El terminal de Sony gana en versatilidad para los audiófilos y creadores que graban vídeo y necesitan monitorizar el audio en tiempo real.
No obstante, la red ya ha empezado a hacerse eco de las primeras impresiones y no todo son alabanzas. Si bien el terminal mejora abismalmente frente al Xperia 1 VII (el cual recibió quejas por su teleobjetivo ruidoso y la falta de innovaciones palpables), el modelo VIII también tiene algunos puntos ciegos. Aunque ABC aún no ha podido poner a prueba el nuevo terminal, diversos expertos y portales de tecnología han criticado que la aplicación de cámara, al procesar las pesadas imágenes RAW de 48 megapíxeles, resulta un poco lenta en comparación con la inmediatez de disparo de un iPhone o un Samsung. Además, en el apartado de vídeo, algunos analistas señalan que el rango dinámico sigue sufriendo ciertos recortes en las luces más altas.
Otra de las principales críticas recae en el software: mientras que Google y Samsung ya ofrecen hasta siete años de actualizaciones de sistema operativo en sus buques insignia, Sony se ha plantado en ofrecer únicamente cuatro años de actualizaciones de Android (junto a seis de seguridad), algo que resulta escaso para un terminal de este rango de precios. Por último, se echa en falta la adopción del estándar de carga magnética Qi2.
Sea como fuere, estamos a la espera de ponerlo a prueba en los laboratorios del diario para diseccionar a fondo cada una de estas afirmaciones y comprobar de primera mano si el gran tamaño del nuevo sensor cumple las expectativas generadas.

Precio y disponibilidad

La exclusividad de las tecnologías integradas en el Sony Xperia 1 VIII tiene un reflejo directo en su coste. Estamos, de hecho ante uno de los terminales de mayor precio del mercado. El dispositivo ya está disponible para su reserva, con un precio oficial de aproximadamente 1.499 euros para la versión estándar de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Para los usuarios más exigentes, Sony ha preparado una edición exclusiva ‘Native Gold’ que alcanza 1 TB de capacidad interior y 16 GB de RAM, disponible únicamente a través de la tienda online de la compañía por 1.999 euros.
En resumen, el Xperia 1 VIII no es apto para todos los públicos, y se postula como un dispositivo diferente, atrevido y pensado para un nicho de usuarios que no se conforman con lo estándar y que ven en su teléfono inteligente una herramienta de creación definitiva.

Cómo los gobiernos pueden influir en lo que te dice la IA

Aunque sean capaces de responder casi cualquier pregunta que se les haga, en realidad, las máquinas como ChatGPT no saben nada por sí mismas. Todas las palabras que muestran en pantalla son producto de cálculos probabilísticos y de las fuentes de las que beben; … que son las que marcan el tono y la línea a seguir. Una línea que puede ser dirigida por el poder, si así lo quiere. Un reciente artículo publicado en ‘Nature’ destaca que los gobiernos pueden influir en los resultados que ofrecen estas herramientas. Y que eso sería posible gracias al control de la internet y de los medios de comunicación.
Para la realización del estudio, firmado por investigadores de varias universidades estadounidenses, los autores pusieron a prueba varios modelos de inteligencia artificial con preguntas relacionadas con política. Después compararon cómo respondían las máquinas según el idioma, probando hasta 37 lenguas diferentes. Así descubrieron que sistemas como ChatGPT tienden a ofrecer respuestas más favorables hacia el Gobierno y las instituciones chinas cuando las preguntas se realizan en chino en lugar de en inglés.

Hannah Waight, coautora principal del estudio y profesora adjunta de Sociología en la Universidad de Oregón, destaca que la IA «no aprende de forma neutral de internet». Aunque los investigadores no tienen pruebas de que «las instituciones y los gobiernos ya estén tratando de manipularla intencionalmente» no descartan que se esté dando ya u ocurra próximamente. «Nos preocupa la posibilidad de que se produzca una manipulación intencionada», explica a ABC.

MÁS INFORMACIÓN

La investigadora destaca que «a medida que las personas de todo el mundo recurren cada vez más a chatbots y herramientas de búsqueda con IA para satisfacer sus necesidades e informarse, los incentivos para que gobiernos, instituciones y grupos intenten influir en el contenido aumentarán».
Para rastrear cómo la influencia gubernamental puede acabar afectando a los resultados de la inteligencia artificial, los investigadores analizaron un conjunto de datos procedente de Common Crawl, que es una de las principales fuentes utilizadas para entrenar modelos a la IA. Descubrieron que 3,1 millones de textos utilizados para la capacitación contenían fragmentos muy similares a otros difundidos por medios vinculados al Gobierno chino. Según el estudio, dicho contenido representaba alrededor del 1,64% de todos los documentos en chino presentes en la base analizada, una proporción muy superior a la de la Wikipedia china. En textos relacionados con líderes e instituciones políticas del país, la cifra llegaba a superar el 20%.
«Elegimos estudiar China porque ya habíamos analizado su sistema mediático en trabajos anteriores. Una vez que el material de los medios se recopila, copia y reutiliza en internet, resulta difícil saber de dónde proviene originalmente el enfoque. Rastrear estos flujos de información fue una parte fundamental de nuestro trabajo previo y la base de este estudio», dice Waight.
Los autores señalan que la mayoría del contenido relacionado con Pekín no estaba alojado en páginas oficiales del gobierno o en medios estatales, sino repartidos por internet. Eso sugiere que se difundió ampliamente por la red -blogs, webs o foros- antes de acabar formando parte de los datos utilizados para entrenar los sistemas. Es decir, que la IA puede ‘absorber’ mensajes impulsados por los gobiernos sin necesidad de acudir directamente a las fuentes oficiales.

China no es la excepción

Tras esto, los investigadores quisieron comprobar si ese contenido podía modificar realmente el comportamiento de un sistema de inteligencia artificial. Tras entrenar a un pequeño modelo para ello, observaron que cuanto más contenido de ese tipo incorporaban, más probabilidades había de que la IA ofreciese respuestas favorables hacia el Gobierno chino. Algo que ocurría en el 80% de los casos en comparación con sistemas que no estaban modificados.
Los autores también comprobaron que el idioma empleado por el usuario influía en las respuestas de la IA. En preguntas relacionadas con la política de Pekín, las respuestas generadas en chino eran más favorables hacia el Gobierno en más del 75% de los casos frente a las ofrecidas en inglés.
El patrón se repetía con otras lenguas. En un análisis realizado sobre 37 países, los autores observaron que los modelos tendían a describir de forma más favorable a gobiernos e instituciones de estados con un mayor control mediático cuando las preguntas se realizaban en los idiomas de dichos territorios.

Más transparencia

Waight apunta que corregir este problema parece complicado: «no existe una fuente neutral de datos de entrenamiento en internet, especialmente para cuestiones políticamente delicadas. Internet ha sido moldeado por estados, mercados y sistemas mediáticos». No obstante, la coautora destaca la importancia de que las empresas de IA «ofrezcan mayor transparencia respecto a sus datos de entrenamiento»: «Esta transparencia permitirá a los usuarios y demás partes interesadas comprender la procedencia del contenido que obtienen de la IA y tomar decisiones informadas sobre qué herramientas de IA utilizar (si procede) para cada tipo de pregunta».
La investigadora también considera que la sociedad «debe ser cautelosa» con los llamados a la regulación gubernamental de los datos de entrenamiento de IA, ya que «puede utilizarse con fines distintos a la mitigación de daños, como la censura política».
«Infiltrar perspectivas estatales en los datos de entrenamiento a través del entorno informativo es solo una de las maneras en que los estados y otras instituciones poderosas pueden influir en los modelos. La propiedad y la regulación también son dos palancas clave en esta disputa política», zanja Waight.

El móvil T1 de Trump podría convertirse en «humo»: los términos de reserva generan dudas sobre su lanzamiento

El famoso móvil de Donald Trump salió a la luz por primera vez en junio del año pasado. Dicho teléfono nació como una «alternativa conservadora» en el mercado de telefonía, pero su lanzamiento estuvo rodeado de polémica al descubrirse que el smartphone T1 no se fabricó en Estados Unidos, a pesar que el mandatario prometía un móvil 100% estadounidense.Desde entonces, han surgido numerosos cambios en su diseño, primero con la intención de asemejarse a los Samsung Galaxy y, más recientemente, con una apariencia similar a la de los móviles de HTC. Por lo tanto, estas modificaciones estéticas han provocado retrasos en su lanzamiento, que inicialmente estaba previsto para finales de 2025 o principios de este año. Además, durante un periodo de tiempo, se llegó a pensar que el dispositivo nunca vería la luz, ya que no se dieron a conocer más características hasta que el medio The Verge desveló, a principios de febrero, que el teléfono de Trump sí que existe.Ahora, tres meses más tarde, vuelve a circular con fuerza el rumor de que el móvil T1 podría estar más cerca de «convertirse en humo», según el diario Android Authority.El proyecto del móvil T1 podría cancelarseA raíz de una actualización en los términos y condiciones de reserva de Trump Mobile, Android Authority entiende que el teléfono nunca saldrá al mercado. Pero, ¿por qué razón? La actualización indica que el depósito por reserva anticipada «ofrece únicamente una oportunidad condicional si Trump Mobile decide posteriormente, a su discreción, poner el dispositivo a la venta». Además, agrega que el depósito por reserva anticipada «no constituye una compra».Por otro lado, la compañía aclara que no garantiza que el teléfono T1 llegue a comercializarse ni que siquiera inicie su producción, dando a entender que los clientes que deseen recuperar su depósito pueden solicitar el reembolso a través del servicio de atención al cliente. Además, Trump Mobile señala que, si el proyecto se cancela, reembolsará el importe del depósito.Características del móvil T1 de Donald TrumpTal y como dio a conocer el diario The Verge, el móvil tiene un diseño dorado, incorpora la bandera de Estados Unidos en la parte trasera junto al logotipo de Trump Mobile, posee una triple cámara trasera, cuenta con un borde curvo en el cuerpo del teléfono y dispone de un conector para auriculares en la parte superior.Respecto a sus especificaciones técnicas, el smartphone cuenta con una pantalla OLED de 6,78 pulgadas, tiene una batería de 5.000 mAh con carga de 30W, instala Android 15, dispone del procesador Qualcomm Snapdragon serie 7, la cámara frontal cuenta con 50 megapíxeles y la triple cámara trasera incluye un objetivo principal de 50 megapíxeles, un teleobjetivo con zoom óptico de 2x y un ultra gran angular de ocho megapíxeles.

Así es Keyring, el sistema que guarda tu información biométrica directamente en tu móvil

Un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) ha creado un nueva herramienta de identidad digital de código abierto que pretende cambiar la forma en la que los usuarios almacenan y comparten sus datos personales en internet. Dicho sistema, llamado Keyring, permite guardar la información biométrica directamente en el móvil de las personas, en lugar de almacenarla en servidores corporativos centralizados.Gracias a esta propuesta, los investigadores responden a las preocupaciones relacionadas con la privacidad, el robo de información y las filtraciones masivas de datos, teniendo en cuenta que, actualmente, gran parte de la población depende de plataformas y servicios que almacenan información sensible —como nombres, números de identificación, fechas de nacimiento o datos biométricos— en bases de datos externas que pueden convertirse en objetivo de ciberataques. Por lo tanto, a raíz de la creación de Keyring, los investigadores apuestan por una ‘identificación digital’ que prioriza la privacidad.Acorde a la información compartida por los investigadores en su página oficial, Keyring es una cartera de identidad de código abierto que almacena los datos biométricos en el smartphone, de esta manera, la información permanece en el dispositivo y solo se comparte cuando es «estrictamente» necesario para verificar la identidad.Además, Keyring destaca por ser código abierto, lo que permite que otros desarrolladores puedan revisar cómo funciona el sistema para adaptarlo a distintos usos. Según los investigadores, el objetivo es avanzar hacia un modelo de ‘identidad autosoberana’, donde las personas tengan un mayor control sobre sus propios datos digitales.Para acceder a esta cartera, los interesados tienen que utilizar métodos biométricos —como el reconocimiento facial o la huella dactilar— o credenciales verificables, permaneciendo siempre en el dispositivo. Además, como hemos mencionado, a diferencia de los servicios actuales, dicha información no se almacena en servidores externos.Por ahora, Keyring se está poniendo a prueba en la red social Bluesky, así pues, un sistema descentralizado como este ayuda a reducir riesgos asociados a filtraciones masivas y robos de identidad.