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TECNOLOGÍA

Crean unas lentillas inteligentes para tratar la depresión con estímulos eléctricos a través del ojo

Un grupo de científicos de Corea del Sur ha diseñado unas lentillas inteligentes que pueden enviar señales eléctricas a través de la retina hasta las regiones cerebrales para mejorar el estado de ánimo.Dicha innovación, difundida por un artículo publicado en el diario The Conversation, se basa en la idea de una lente de contacto que puede ayudar a tratar la depresión al estimular el cerebro a través del ojo. Además, a diferencia de otras lentillas que monitorizan algunas afecciones oculares o controlan los niveles de glucosa, este dispositivo pretende utilizar el ojo como vía de acceso al cerebro. Pero, ¿cómo es posible?Acorde a la información compartida, estas lentillas tienen diminutos electrodos que mandan señales eléctricas suaves a través de la retina, de esta manera, al emplear la técnica conocida como interferencia temporal, emiten dos frecuencias eléctricas ligeramente diferentes simultáneamente. Además, al estar diseñadas las señales para que no solo se activen por completo en los puntos donde se pueden superponer, los investigadores son capaces de dirigirse a regiones cerebrales específicas relacionadas con la regulación del estado de ánimo.Según The Conversation, «en teoría, este método podría estimular circuitos cerebrales relacionados con la depresión». No obstante, por ahora, la iniciativa aún se encuentra en una fase temprana porque todavía no se ha probado en personas, sino en ratones de laboratorio.Ya se han hecho las primeras pruebas con ratonesLas primeras pruebas se hicieron con ratones, a los que se les inyectó una hormona del estrés para inducir un comportamiento similar a la depresión.Por ahora, los investigadores reconocen que esto no refleja la depresión humana y que dicha tecnología presenta «desafíos prácticos», ya que las lentillas inteligentes requieren un ajuste preciso para no dañar la córnea y reducir cualquier riesgo de infección. Además, si bien es cierto que la fabricación de lentes es costosa, los investigadores reconocen que dicho proyecto aún no es comercialmente viable a gran escala.También, cabe mencionar que la depresión en sí misma es complicada de tratar en animales de laboratorio, por lo tanto, los resultados de este pequeño experimento todavía están lejos de traducirse en un tratamiento viable para seres humanos. Aun así, la idea de tratar la depresión con lentillas inteligentes es muy interesante, y este primer estudio aporta una nueva vía creativa en la búsqueda de tratamientos innovadores para la depresión.

Trazzi, el joven que lidera la rebelión contra la IA: «Queremos tener el control de nuestras vidas»

El pasado 5 de septiembre, el exinvestigador de seguridad Michael Trazzi se plantó en el barrio londinense de King’s Cross armado con una silla y una pizarra. El joven de 30 años caminó por la acera hasta llegar al número 6 de Pancras Square, … donde se encuentra la sede de Google DeepMind, uno de los laboratorios de IA más avanzados del mundo. Cuando estuvo delante de la fachada acristalada del edificio, colocó el asiento, sacó una tiza y escribió en el encerado el siguiente mensaje: «Huelga de hambre. Día 1. DeepMind, para la carrera de la IA».
Trazzi aguantó siete días antes de retirarse por razones de salud, pero no lo hizo de vacío. Cree que una carta suya influyó en que, en enero, el CEO de DeepMind, Demis Hassabis, afirmase que apoyaría una pausa coordinada en el desarrollo de la IA si el resto de compañías se comprometían a hacer lo mismo. Algo que no parece probable, y el francés lo sabe. Por eso creó Stop the AI Race, plataforma que organiza manifestaciones para frenar la carrera de la inteligencia artificial. El pasado marzo lograron congregar a doscientas personas frente a las sedes de Anthropic, OpenAI y xAI en San Francisco. Tienen prevista otra para el 11 de julio en la que Trazzi espera conseguir que más gente se una al movimiento. Percibe que el enfado de la sociedad va en aumento.

«Los que acaban la universidad y están a punto de empezar sus carreras profesionales están cada vez más preocupados por no encontrar trabajo. Temen que la IA se vuelva más inteligente hasta llegar a ser capaz de hacer todo lo que ellos pueden hacer. Creo que cada vez miran al futuro con más incertidumbre y no tienen claro cómo van a poder ganarse la vida», explica a ABC el activista. Sostiene que «hay muchas preocupaciones alrededor de la IA» que van más allá de los riesgos existenciales, sobre los que no hay consenso: «Los multimillonarios de Silicon Valley están acumulando cada vez más poder. Queremos mantener el control de nuestras vidas y nuestra libertad».

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La preocupación por la IA no es solo cosa de activistas. Se espera que su desarrollo afecte a toda la sociedad como ningún otro cambio tecnológico del pasado. Por eso tiene sentido que la primera encíclica del Papa León XIV, que será presentada este mismo lunes, gire en torno a la dignidad humana en este nuevo mundo de los algoritmos. Durante los últimos meses, el Pontífice ha avisado del fuerte impacto que la tecnología puede tener para el pensamiento crítico, la justicia social y el empleo. Sobre todo entre esos jóvenes que cada vez miran al futuro con más desasosiego.
Según un estudio publicado por Gallup el mes pasado, solo el 22% de los chicos de entre 14 y 29 años se siente esperanzado por la IA, catorce puntos menos que en 2025. Mientras tanto, el 31% afirma que le hace sentir enfado -nueve puntos más que hace un año- y el 44% que le provoca ansiedad. «Es algo que ya se empieza a observar entre los estudiantes», dice Javier García Manglano, sociólogo e investigador en la Universidad de Navarra: «Muchos celebraron, quizá de forma inconsciente, la llegada de la IA, porque sentían que les hacía más eficientes. Ahora hay inquietud. ¿Si la IA ya hace muchas cosas mejor que yo, por qué me van a contratar a mí?». Y lo cierto es que las empresas ya están recortando ofertas por esta razón.
Un informe elaborado por InfoJobs y Esade recoge que en España las vacantes vinculadas a las nuevas tecnologías que no requieren experiencia sufrieron una caída del 41% en 2025. Otro, en este caso del World Economic Forum, apunta que, en términos generales, el 40% de los empresarios espera reducir el número de trabajadores en todos aquellos departamentos donde la IA lo permita.

Enriquecimiento, pero de unos pocos

En los últimos días se han viralizado varios vídeos en los que se ve a universitarios abucheando a ponentes que hacen referencia a la inteligencia artificial. El caso más sonado tuvo lugar en la Universidad de Arizona. El protagonista: el exdirector ejecutivo de Google Eric Schmidt.
«El pasado diciembre, ‘Time’ seleccionó a su persona del año para 2025. Y esta vez, fueron los arquitectos de la inteligencia artificial», señaló el empresario al inicio del discurso. Tras frenar un momento por las protestas del público, reconoció que entendía su miedo y quizá para rebajar un poco la tensión, cerró afirmando que «el futuro no está escrito»: «Las personas que lo construirán serán ustedes». Pero otros expertos no lo tienen tan claro.

El 40% de los empresarios espera reducir el número de trabajadores en donde la IA lo permita

«Si cada vez menos jóvenes encuentran opciones para acceder al mercado laboral, encontrar expertos en determinados campos puede volverse muy complicado. Se va a dar una pérdida de talento generacional, porque muchos dejarán de formarse, y los que lo hagan probablemente ganarán menos dinero», dice Miguel Lucas, director global de innovación en Llorente y Cuenca.
El directivo añade que «mientras vemos cómo se pierde acceso al empleo, y cómo la sociedad tiene que hacer frente a la bajada de la calidad en el contenido digital o a los elevados costes de electricidad y agua que requiere la IA, la riqueza se está concentrando en manos de unos pocos». Y los informes le dan la razón. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Stanford, la inversión en inteligencia artificial se disparó todavía más durante 2025. Sin embargo, los beneficios «no se están distribuyendo de forma equitativa». Además, el desarrollo de los sistemas más avanzados «está muy concentrado en un pequeño grupo de empresas» cuya reputación está cada vez más dañada.
El mejor ejemplo: el reciente enfrentamiento judicial entre Sam Altman y Elon Musk por el control de OpenAI. Durante su desarrollo, las luchas de poder dentro del seno de la empresa de ChatGPT quedaron al descubierto y su CEO fue catalogado por algunos de sus antiguos colaboradores como alguien poco transparente con tendencia a mentir. El proceso también evidenció que el afán de lucro está desplazando las preocupaciones relacionadas con la seguridad. Todo ello mientras, día tras día, decenas de personas protestaban contra los ejecutivos a las puertas del tribunal.

Qué es Gemini for Science: así es la nueva IA de Google que quiere acelerar la investigación científica

Google quiere que Gemini sea más que un simple chatbot para generar imágenes y responder preguntas, ya que, durante el evento Google I/O de este año, anunció la idea de acompañar al usuario en cada momento del día. Pero más allá de estar presente a la hora de adaptarse a las necesidades de las personas, la compañía de Mountain View también miró hacia la ciencia para impulsar herramientas que aceleren la investigación.Google cree que «la era de descubrimientos que está por venir no partirá de modelos limitados y especializados, sino de agentes generales que ayuden a los investigadores de todos los campos de la ciencia», por ello, gracias a Gemini for Science pueden aumentar la exploración científica y mejorar su precisión.Qué es Gemini for ScienceSegún informa la compañía de Mountain View en su página oficial, dicha novedad es un conjunto de herramientas basadas en la ciencia de la IA con agentes, cuyo objetivo consiste en simplificar el trabajo manual que hay detrás del descubrimiento y la formulación de hipótesis. Además, con Gemini for Science, la IA pretende potenciar el trabajo científico ocupándose de tareas complejas, de esta manera, los investigadores pueden centrarse en identificar y abordar los problemas de mayor impacto, y avanzar en las direcciones que supongan un mayor progreso.»Al explorar juntos el futuro de la investigación con agentes, estamos trabajando por un futuro en el que la IA acelere los avances científicos y ayude a resolver los problemas más acuciantes de nuestra sociedad», indica Google.Los pilares que sostienen a Gemini for ScienceGemini for Science se sostiene sobre tres grandes pilares experimentales creados por Google Labs. Estos son los prototipos iniciales diseñados para abordar las tareas científicas:Hypothesis Generation: Desarrollado con el agente Co-Scientist de Google DeepMind, Hypothesis Generation colabora con los investigadores para definir un reto de investigación y crear un «torneo de ideas» multiagente para generar, debatir y evaluar hipótesis. Además, toda la información la verifica en profundidad y la acompaña de citas enlazadas para garantizar rigor.Computational Discovery: Impulsado con los sistemas AlphaEvolve y Empirical Research Assistance, Computational Discovery es un motor de investigación que permite a los científicos probar enfoques de modelación innovadores.Literature Insights: Creado con la herramienta Google NotebookLM, Literature Insights examina las publicaciones previas y estructura los resultados en tablas con atributos personalizados que permiten realizar búsquedas, comparaciones y análisis. Asimismo, ayuda a sintetizar los resultados de publicaciones, identificar líneas de investigación inexploradas y descubrir áreas de oportunidad.Google informa que han empezado a habilitar el acceso a estos experimentos de manera gradual a través de Google Labs. Además, como parte de Gemini for Science, ha lanzado ‘Science Skills’ para integrar información de más de 30 grandes bases de datos y herramientas de ciencias biológicas.

Probamos el ordenador Tecno Megabook K15S: un tractor infatigable disfrazado de deportivo

En el abigarrado y cada vez más previsible mercado de los ordenadores portátiles, de vez en cuando surge un contendiente dispuesto a presentar batalla. Ese es el caso del nuevo Tecno Megabook K15S. En ABC llevamos algo más de un mes probando a … fondo el nuevo portátil, un equipo que, sobre el papel, promete características técnicas de gama alta a un precio económico.
Han sido cuatro semanas largas de uso intensivo, desde tediosas jornadas de ofimática hasta la edición ligera de fotografía y el consumo de contenido multimedia, pero ya tenemos un veredicto claro: hay muchísimas luces en este nuevo ordenador, pero también alguna sombra que otra.

Antes de diseccionarlo, sin embargo, es de rigor hacer las presentaciones pertinentes. ¿Quién o qué es Tecno? Para la mayoría de los usuarios españoles, este nombre puede resultar un completo desconocido, pero a nivel global estamos hablando de un auténtico gigante de las telecomunicaciones. Tecno Mobile, de hecho, es la joya de la corona de Transsion Holdings, un gigantesco conglomerado tecnológico asiático que, en un movimiento estratégico en 2008, decidió ignorar los hipercompetitivos y saturados mercados occidentales para centrarse de forma casi exclusiva en África. Y allí, en un terreno prácticamente virgen, barrieron a la competencia.

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La firma pasó después a los mercados emergentes de Oriente Medio y el Sudeste Asiático, y en los últimos años ha fijado, por fin, su mirada en Europa. En España aterrizaron de forma oficial hace relativamente poco, introduciendo primero su línea de teléfonos móviles. Modelos como Tecno Spark, la resistente familia Pova o la serie premium Phantom ya han empezado a hacerse un hueco en los bolsillos de los españoles gracias a una buena relación calidad-precio. Y ahora, con su consolidación en marcha, Tecno da el salto natural a la informática personal con este Megabook K15S, que es, a todas luces, un aviso a navegantes para gigantes asentados en nuestro país como Lenovo, Asus o HP.

Un diseño que engaña

Al sacar el Megabook K15S de su embalaje, la primera impresión es de incredulidad. Estamos ante un portátil que, en su configuración superior, se mueve en la ajustada horquilla de los 699 a los 759 euros (dependiendo de los distribuidores y de las campañas de ofertas), pero que respira un aire ‘premium’. La marca presume en su publicidad de su ‘diseño totalmente metálico, ligero y fino’, y podemos dar fe de que no mienten. El chasis está fabricado íntegramente en metal, lo que le confiere una robustez estructural al teclear que rara vez vemos en estas gamas de precio, donde el plástico crujiente suele ser el rey de la fiesta.
A pesar de montar un panel generoso de 15,6 pulgadas, el equipo es sorprendentemente fino y ligero, permitiendo transportarlo en la mochila o bajo el brazo. Un detalle digno de mención es el trabajo que Tecno ha realizado en las bisagras. El ordenador puede abrirse hasta los 180 grados, quedando completamente plano sobre la mesa, ideal para compartir la visión de la pantalla en una reunión improvisada. Además, los ingenieros de la firma han logrado calibrar la resistencia y amortiguación del pivote de tal forma que se puede abrir la tapa con un solo dedo sin que la base se levante ni un milímetro de la mesa. Es un pequeño ‘guiño’ de ingeniería y confort que normalmente se reserva en exclusiva para equipos que superan la barrera de los mil euros.
El teclado, por su parte, resulta cómodo. Cuenta con un tacto responsivo y retroiluminación de cuatro niveles de intensidad, algo indispensable para los que acostumbramos a teclear hasta altas horas de la madrugada. Además, incluye un lector de huellas dactilares integrado en el botón de encendido que funciona con rapidez y precisión. El ‘trackpad’ o panel táctil es de un tamaño más que generoso y resulta suave en sus desplazamientos, aunque aquí hacemos nuestra primera crítica: al presionar físicamente, los clics mecánicos de la zona inferior se sienten algo huecos, delatando que, después de todo, seguimos pisando los terrenos de la gama media.

Bajo el capó

Donde el Tecno Megabook K15S realmente demuestra sus poderes es en su interior. La unidad que hemos estado probando cuenta con un procesador Intel Core i5-13420H de 13ª generación. Detengámonos un segundo aquí, porque es vital. Esa letra ‘H’ al final del nombre nos indica que estamos ante un procesador de alto rendimiento (con un TDP de 35 vatios), diseñado específicamente para tareas exigentes, y no ante las clásicas, más lentas y frugales versiones ‘U’ de bajo consumo que suelen plagar esta franja presupuestaria. Con sus 8 núcleos y 12 hilos alcanzando frecuencias de hasta 4,6 GHz, acompañado de los gráficos integrados Intel UHD, el rendimiento es muy bueno en el día a día.
Pero, claro está, el procesador no baila solo. Le acompañan unos más que generosos 32 GB de memoria RAM DDR4 de alta eficiencia y un amplio disco duro de estado sólido (SSD) NVMe de 1 TB de capacidad. Esto garantiza que podamos tener, literalmente, decenas de pestañas abiertas en el navegador, además de aplicaciones de ofimática pesadas y programas de edición corriendo en segundo plano sin que el sistema se resienta. La placa base, además, admite expansión física para incluir un sistema de almacenamiento dual.
Esa potencia, claro, genera mucho calor. Y para tenerlo bajo control, Tecno ha incorporado lo que ellos denominan un ‘Ultimate Cooling System’. En la práctica, se trata de un sistema de disipación compuesto por un único ventilador de gran diámetro sumado a un grueso tubo de disipación de cobre que gestiona el calor de manera sorprendentemente eficiente. Mediante el siempre útil atajo de teclado Ctrl+Alt+T, el usuario puede alternar rápidamente entre varios modos (‘Equilibrado’ y ‘Rendimiento’). Incluso en su nivel máximo de exigencia, hemos comprobado que el ruido no supera los 41 decibelios; es un zumbido sordo y constante que no llega jamás a resultar molesto, cumpliendo la promesa de la marca de mantener unos estándares acústicos muy comedidos.

El talón de Aquiles

Pasemos ahora a la pantalla, uno de los componentes críticos a la hora de enamorarse, o no, de un portátil. El panel es un MEGA FullView HD de 15,6 pulgadas con el clásico formato panorámico de 16:9. Los biseles, si bien no son invisibles, son lo suficientemente delgados como para dar una sensación limpia e inmersiva. En interiores, ya sea para trabajar en interminables hojas de cálculo o ver series, la pantalla cumple con buena nota, mostrando colores razonablemente correctos y un contraste más que aceptable.
Sin embargo, si queremos ser justos, rigurosos y buscarle las cosquillas al dispositivo, aquí es donde encontramos una de las principales críticas de este equipo, muy en línea con lo que la comunidad tecnológica ya venía señalando tanto en en foros como en otros análisis. El nivel de brillo máximo del panel es francamente escaso cuando decidimos llevarnos el portátil a trabajar a una terraza soleada; los reflejos ganan la batalla a la retroiluminación. Además, su tasa de refresco se estanca en los 60 Hz estándar. En pleno 2026, y tras habernos acostumbrado a las pantallas de los propios móviles de Tecno, que corren a 120 Hz, se echa muchísimo en falta que este panel no dé un pequeño salto de calidad en ese aspecto.
Donde por el contrario no hay ningún tipo de reproche es en el apartado sonoro. La compañía ha hecho los deberes a conciencia en su ‘TECNO Audio Lab’, dotando al K15S de un ecosistema que ellos han bautizado como TECNO VOC, apoyado fuertemente por efectos inmersivos de la reputada firma DTS. Los dos altavoces estéreo de 2,5W (inusualmente grandes en un equipo tan fino), construidos con membranas compuestas que absorben y aíslan los ruidos y resonancias indeseadas, suenan realmente fuerte y cristalino. Para ver películas, escuchar podcasts o reproducir música sin recurrir a los auriculares, la experiencia es inmersiva y supera a muchos de sus rivales directos.
La cámara web, ubicada estratégicamente en el marco superior y no en posiciones extrañas, cuenta con una cubierta física de privacidad (un simple pero efectivo deslizador plástico que evita intrusiones de piratas informáticos, detalle muy de agradecer). Es una lente de 1 MP potenciada por inteligencia artificial, que aporta funciones inteligentes para la era del teletrabajo: ‘FollowCam’ para mantenerte siempre en el centro del encuadre aunque te muevas en la silla, contacto visual simulado, desenfoque virtual de fondo muy preciso y filtro de embellecimiento en tiempo real. Esto se apoya en un soberbio sistema de doble micrófono (Dual-mic AI ENC) capaz de anular el ruido ambiental y captar claramente la voz humana a unos asombrosos 5 metros de distancia. En nuestras reuniones de redacción, los compañeros nos confirmaron que la voz se escuchaba nítida incluso con el inevitable teclear mecánico y las conversaciones cruzadas de nuestra oficina.

Buena autonomía… con otra asignatura pendiente

Otra de las grandes (y más gratas) sorpresas nos la hemos llevado al poner a prueba la autonomía. Integrar procesadores tan ‘tragones’ como los de la serie H suele ser el fin prematuro de cualquier batería, pero Tecno ha contrarrestado este problema embutiendo una enorme pila de 70 Wh en el esqueleto de aluminio del dispositivo. A efectos puramente prácticos, esto se traduce en que hemos podido afrontar jornadas completas de 8 horas de trabajo reales, con el brillo a la mitad y combinando uso ofimático y navegación web pesada, sin que el indicador rojo de batería baja hiciese acto de presencia. Cuando por fin toca pasar por boxes, su cargador de 65W es capaz de resucitar al portátil rellenando un 70% de la capacidad de la batería en apenas una hora.
Si echamos un vistazo a los perfiles laterales del chasis, la conectividad física roza la matrícula de honor. Tenemos hasta nueve puertos a nuestra entera disposición. Quien compre esto, puede ir olvidándose de adquirir molestos y caros adaptadores. Encontramos un puerto de carga Tipo C dedicado, una salida de vídeo HDMI 1.4, dos puertos USB Tipo A clásicos (un 3.1 y un 3.2 de alta velocidad), un versátil USB Tipo C con funciones completas, lector de tarjetas TF (MicroSD), un imprescindible conector jack para auriculares y micrófono de 3.5 mm, ranura de seguridad Kensington y un ingenioso puerto Ethernet RJ45 que se despliega gracias a una bisagra protectora inferior para permitirnos conexiones estables por cable.
No obstante, al igual que ocurría en el apartado de la pantalla, en la conectividad inalámbrica hay un ‘pero’ monumental que no hay más remedio que destacar. Y es que, según rezan sus propias especificaciones, el K15S se conforma con el obsoleto estándar Wi-Fi 5. Y el hecho de que un ordenador moderno, sobrado de memoria RAM, con un procesador tan espectacular y pensado para el largo plazo, no dé el salto tecnológico, como mínimo, al actual Wi-Fi 6 (por no hablar ya del naciente Wi-Fi 7), resulta ser una decisión francamente incomprensible. Esto, como hemos podido comprobar, limita mucho el aprovechamiento real de las conexiones domésticas de fibra óptica de alta velocidad que ya imperan en España, generando un ‘cuello de botella’ innecesario en un producto por lo demás redondo.

Software y utilidades

En cuanto al software, el equipo llega con Windows 11 preinstalado de fábrica, pero aderezado con un par de utilidades propias muy bien resueltas y que suman valor real. ‘OneLeap’ es, sin duda, su herramienta de software estrella. Rompe las barreras tradicionales entre nuestro ‘smartphone’ (especialmente si es de la propia marca Tecno, aunque abre la puerta a otros) y el ordenador. Durante este mes, hemos estado transfiriendo fotografías pesadas y documentos directamente desde el móvil al escritorio sin un solo cable de por medio, mediante un sistema colaborativo de multipantalla y arrastrar y soltar que recuerda soberanamente a lo que otras compañías pioneras llevan años perfeccionando.
La función integrada de ‘PC Clone’ es, asimismo, una auténtica bendición para quienes detestan profundamente el engorroso proceso de configurar un equipo desde cero, permitiendo la migración masiva y segura de datos desde nuestro viejo PC con un solo clic. A todo esto se le suma el TECNO PC Manager, una herramienta nativa de mantenimiento que, lejos de ser el habitual ‘bloatware’, o basura preinstalada que solo sirve para ralentizar la máquina, resulta ser una suite limpia, intuitiva y poco intrusiva. Permite solucionar problemas comunes mediante diagnósticos rápidos, comprobar la salud del hardware y optimizar el rendimiento sin requerir en absoluto la instalación de limpiadores de terceros.

¿Merece la pena?

Si levantamos la mirada y escaneamos el mercado, competidores de primerísimo nivel como el Lenovo IdeaPad Slim, el ASUS Vivobook 15 o el reciente Medion Elite E15443, ofrecen soluciones similares en el mismo superpoblado rango de precios que oscila de los 600 a los 800 euros. Sin embargo, el ‘truco’ comercial de las marcas tradicionales suele residir en los sacrificios de su configuración base: ofrecen el mismo precio de entrada, sí, pero recortando la memoria y el almacenamiento interno. Para igualar los 32 GB de RAM, el terabyte de almacenamiento SSD NVMe, el chasis de impecable aluminio y, por encima de todo, ese procesador de 35 vatios (y no uno capado de 15W) en un Asus o un Lenovo equivalente, la factura de compra suele engordar de manera acercándose o superando los 1.000 euros.
Y hay que decir que nuestra experiencia durante este último mes lidiando con el ordenador ha sido muy buena en términos de rendimiento bruto y fiabilidad ofimática. Es un tractor infatigable de trabajo disfrazado de deportivo elegante. ¿Tiene carencias o puntos débiles? Por supuesto, sería ingenuo negarlo. La incomprensible ausencia de Wi-Fi 6 es un recorte doloroso, y su panel de 60 Hz sufre de forma ostensible bajo el implacable sol de la calle.
Sin embargo, siendo totalmente pragmáticos y poniendo en una balanza sus virtudes, la conclusión a la que llegamos es más que positiva. Tecno Mobile ha desembarcado en España con la intención de abrirse hueco en el mercado, y si su objetivo primordial es conquistar a los estudiantes universitarios exigentes, a los trabajadores en constante movilidad y a todas aquellas personas que necesitan potencia sin por ello tener que hipotecarse, este K15S supone un asalto certero. Por un precio que apenas roza los 700 euros, resulta francamente difícil equivocarse con esta compra.

Gemini Intelligence cambiará para siempre la forma en la que utilizas tu móvil: sus funciones más destacadas

Google ha presentado Gemini Intelligence, uno de los mayores cambios en la historia de Android. El sistema operativo dejará de centrarse únicamente en abrir aplicaciones y ejecutar tareas para convertirse en una plataforma inteligente capaz de entender el contexto del usuario y ayudarle de forma automática. Llegará junto a Android 17 con el objetivo de que móviles, relojes, coches y ordenadores trabajen de una forma más conectada gracias a la IA para realizar tareas cotidianas de una forma rápida y sencilla. Ya conocemos algunas de las funciones que llegarán, por lo que vamos a destacar varias de las más importantes.Realizar tareas entre distintas aplicacionesUna de las novedades más destacadas es que Gemini podrá realizar procesos completos dentro de varias aplicaciones. La IA será capaz de buscar información en Gmail, entender lo que el usuario necesita y completar acciones automáticamente. Por ejemplo, podrá encontrar el horario de una clase en un correo y añadir los materiales para una compra online. También será capaz de utilizar la información que ve en la pantalla. Es decir, si el usuario tiene una lista de la compra escrita en una nota, Gemini puede convertirla en un carrito online ya preparado para hacer el pedido.Navegación inteligente en ChromeEl navegador de Google también recibirá importantes cambios gracias a Gemini y con ello Chrome no solo servirá para abrir páginas web. Cuando llegue, podrá resumir páginas largas, comparar información y responder a preguntas relacionadas con el contenido que aparece en la pantalla. Junto con esto, Google quiere que Chrome ayude con tareas cotidianas como reservar citas o completar algunos procesos online de forma automática.Mejora del autocompletadoLo que antes se limitaba a recordar algunos campos guardados, ahora el sistema podrá entender mejor el contexto y rellenar formularios de manera más inteligente utilizando información guardada en aplicaciones como Gmail o Chrome. Gracias a esto, podrá completar datos personales, reservas o registros largos mucho más rápido desde el móvil. Esta opción será opcional y el usuario podrá activarla o desactivarla cuando quiera.Un dictado por voz renovadoMás allá de que el dictador por voz en Android sea una función muy útil, es de esas que a veces pueden dar algún problema. Es eficaz, pero muchas veces, al hablar, se producen pausas, muletillas o repetición de palabras. Con la futura llegada de la función Rambler, esto desaparecerá, ya que permitirá hablar de forma natural sin tener que dictar cada palabra correctamente. El sistema eliminará pausas, repeticiones y expresiones innecesarias para transformar una conversación espontánea en un texto claro y ordenado. También entenderá frases mezclando varios idiomas en una misma oración.Widgets personalizadosAlgo muy práctico es que con Google Intelligence se podrán cambiar los widgets para que dejen de ser simples bloques de información estáticos. Con la nueva función «Crear mi widget», los usuarios podrán describir con palabras qué información quieren ver en la pantalla de inicio y la IA creará unos personalizados automáticamente. Por ejemplo, se podrán generar paneles con información del tiempo, rutinas de deporte que muestren métricas relacionadas o planes de comidas diferenciados.Las primeras funciones llegarán este verano a los móviles Samsung Galaxy y Google Pixel, aunque más adelante también estarán disponibles en relojes, coches y otros dispositivos Android.

Wordle, el famoso juego de adivinar palabras, dará el salto a la televisión con un concurso en prime time

Wordle es un juego de una mecánica muy sencilla que vivió una temporada de mucho auge entre finales de 2021 y comienzos de 2022. Consiste en descubrir una palabra oculta de cinco letras en solo seis intentos, y la unión de estrategia, rapidez y facilidad para compartir los resultados en redes sociales hizo que millones de jugadores se engancharan. Es cierto que ya han pasado más de cuatro años desde aquel boom, pero su comunidad de jugadores sigue siendo bastante activa y ahora el juego pasa al siguiente nivel.¿Cómo será el concurso de Wordle?Según informan desde CNET, la cadena estadounidense NBC ha anunciado que Wordle llegará a la televisión en un formato de concurso. Este mantendrá la esencia original del juego, pero adaptada a un horario prime time. Es decir, la mecánica será resolver palabras mediante pistas y estrategia, aunque en esta ocasión los participantes no competirán solos.El concurso, que todavía no tiene nombre como tal, estará formado por equipos de tres personas que tendrán que colaborar para acertar las palabras y superar las diferentes rondas del programa. Explican que su paso a televisión contará con la participación de la propia cadena, The New York Times, el propietario actual del juego y la productora del presentador Jimmy Fallon.Aseguran que varias de las grabaciones se llevarán a cabo en Europa, algo que podría provocar que el formato pueda llegar a otros países en el futuro de lograrse buenos resultados de audiencia en EEUU. Todavía faltan detalles por conocer, como el propio nombre, las pruebas o cómo funcionaría, pero de lo que sí se habla es de una importante recompensa en metálico, aunque no hay cifras concretas.Aquellas personas que quieran participar ya pueden apuntarse en la página oficial del casting (wordle.castingcrane.com), pero para ello se tiene que formar un equipo de tres miembros y enviar un video explicando el interés por Wordle y las estrategias que utilizan normalmente para resolver los paneles de palabras.

El mundo debe impedir que la IA dé poder a los bioterroristas

La inteligencia artificial (IA) pronto añadirá la biología a su lista de habilidades sobrehumanas. El modelo Mythos de Anthropic —cuya comercialización general ya se ha suspendido debido a sus habilidades de piratería informática— ha superado recientemente una tercera parte de las tareas de procesamiento de … datos más difíciles recopiladas por expertos en biología. Mythos fue capaz de realizar tareas que superaban las capacidades de todos los humanos sometidos a prueba, como la ingeniería inversa de un tipo de célula a partir de datos de ADN sin procesar.
Como informamos, la resolución de problemas de este tipo significa que la IA pronto podría otorgar a las personas poderes extremadamente peligrosos: sintetizar virus, generar nuevas neurotoxinas o ensamblar una «vida espejo» omnicida. Tales peligros son el lado oscuro de la maravillosa promesa de la IA de democratizar la inteligencia. Es incluso concebible que una IA pueda dar a un solitario misántropo el poder de acabar con la humanidad.

Los riesgos de bioseguridad son, por tanto, mucho peores que los de ciberseguridad. Si un virus diseñado artificialmente puede causar miles de millones de muertes, la humanidad no tiene margen para aprender de los errores. Puede que no exista un «dividendo del defensor», en el que la propia IA ayude a prevenir el peligro. El software se puede arreglar rápidamente, pero la biología humana es mucho menos maleable. Por tanto, lograr que los modelos sean seguros para su lanzamiento requerirá avances en la ciencia fundamental de la IA.

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¿Cuánto tiempo queda? Los modelos de IA públicos actuales son muy estudiosos, sacan sobresaliente en los exámenes sobre el papel, pero, afortunadamente, todavía parecen ofrecer poca ayuda práctica a los novatos en la mesa de laboratorio. Sin embargo, Anthropic, el creador de Mythos —no público—, advierte de que pronto podría ser capaz de guiar a los novatos a través de trabajos de laboratorio complicados. Mythos y sus homólogos no han sido sometidos a pruebas de sus habilidades prácticas, lo que significa que podrían tener ya esa capacidad.

Un enfoque prometedor es el equivalente a una cirugía cerebral en los modelos una vez que han sido entrenados

Los modelos con estas capacidades —al igual que las armas nucleares— nunca serán seguros en manos del público. Y las técnicas actuales para hacerlos seguros se quedan cortas. Una opción, por ejemplo, es intentar que rechacen solicitudes peligrosas. Someter estos modelos a jailbreaking, engañándolos para que den respuestas prohibidas, se ha vuelto más difícil, pero en un estudio reciente el 90% de los participantes novatos aún pudieron extraer respuestas sobre virología de modelos que deberían haberse negado a responder. Apostar el futuro de la humanidad a tales defensas sería un error.
Otra medida consiste en excluir los datos peligrosos de las sesiones de entrenamiento de los modelos. SecureBio, un grupo de expertos, sugiere eliminar la información sobre vida en el espacio, la obtención de patógenos vivos, eludir las barreras de biodefensa y evaluar el potencial pandémico. El problema es que un modelo suficientemente capaz puede deducir el conocimiento eliminado a partir de principios fundamentales. Diversos intentos similares de eliminar material de abuso sexual infantil de los datos de entrenamiento de los generadores de imágenes no tuvieron éxito. Un sistema entrenado con imágenes benignas puede representar obscenidades que nunca haya visto.

Placas de Petri que dan miedo

Una tercera idea es centrarse en el mundo físico. Los servicios de seguridad de los gobiernos podrían y deberían prestar más atención a los proveedores de tecnologías, como la síntesis de ADN, que tienen usos tanto legítimos como nefastos. Las normativas de «conozca a su cliente» deberían limitar tales servicios a investigadores consolidados. Sin embargo, crear virus no es como construir una bomba nuclear, lo cual requiere material escaso y rastreable. En biología, utilizar tecnología disponible en el mercado con fines letales es relativamente fácil. El Estado no puede supervisar cada placa de Petri.

Los investigadores responsables deberían poder utilizar la IA para ampliar las fronteras de la ciencia

Por tanto, se necesitarán avances científicos para crear nuevos tipos de salvaguardas. Un enfoque prometedor es el equivalente a una cirugía cerebral en los modelos una vez que han sido entrenados. Otra técnica enseña a los modelos a favorecer respuestas erróneas en algunas áreas; otra más podría consistir en descubrir y desactivar las neuronas que se activan en el trabajo sobre biología sintética, lo cual requeriría avances en la ciencia fundamental de la IA para poder abrir la «caja negra» de las redes neuronales existentes.
Hasta que existan tales técnicas, los gobiernos deben limitar el acceso a los sistemas que podrían facilitar el bioterrorismo, algo especialmente importante en el caso de los modelos de código abierto, que no pueden retirarse una vez difundidos y cuyo uso no puede supervisarse. Los investigadores responsables deberían poder utilizar la IA para ampliar las fronteras de la ciencia —Isomorphic Labs de DeepMind está desarrollando terapias novedosas contra el cáncer, por ejemplo—, pero bajo protocolos de seguridad. No tiene sentido aprovechar la IA para mejorar vidas si al mismo tiempo da a los terroristas el poder de provocar la extinción de la humanidad.