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TECNOLOGÍA

Anthropic advierte sobre la «automejora» de la IA y propone una «pausa» global

Anthropic ha advertido este jueves de que la inteligencia artificial (IA) será capaz de crear «su propio sucesor» de manera completamente autónoma en los próximos años y sugirió una «pausa» global en su desarrollo para que la sociedad y la investigación puedan «seguir el ritmo».La empresa estadounidense reveló en una entrada de blog que cada vez delega más desarrollo de la IA a sus propios sistemas de IA y, a medida que aumenta la capacidad de computación, se acerca la posibilidad de la «automejora recursiva», es decir, que diseñe y desarrolle a su sucesor.La automejora recursiva, que «no es inevitable» y «puede llegar antes de que muchas instituciones estén preparadas», puede ser beneficiosa para la ciencia y la salud, pero también «incrementar los riesgos de que los humanos pierdan el control de los sistemas de IA», apuntó la empresa.»Si los sistemas son capaces de crear por completo a sus propios sucesores, los modos de hacerlos seguros, supervisarlos y dar forma a su comportamiento se vuelven mucho más importantes», agregó.La empresa cree que «probablemente sea bueno» ralentizar el desarrollo de la IA para abordar con más tiempo sus «inmensas implicaciones», y reclamó la colaboración de las empresas de todo el mundo con su rama investigadora, The Anthropic Institute, para establecer un marco.»Creemos que sería bueno para el mundo tener la opción de frenar o pausar temporalmente el desarrollo de la IA de frontera para permitir a las estructuras sociales y la investigación en alineamiento puedan mantenerse seguir el ritmo del avance de la tecnología», sostuvo la firma.Anthropic propone ayudar a construir los sistemas que requeriría esa pausa, con maneras de «verificar» que otros realmente se detienen para evitar favorecer a un «mal actor», y destacó que laboratorios «bien financiados» en varios países deberán «aceptar detenerse bajo las mismas condiciones».»Una pausa creíble también tiene que especificar qué la desencadena, qué la levanta y quién la arbitra», resaltó.El texto, firmado por el cofundador de Anthropic Jack Clark y la directora de The Anthropic Institute, Marina Favaro, describe usando datos internos lo rápido que están mejorando sus modelos avanzados, y vaticina que en el futuro agentes como el suyo, Claude, podrán entrenarse solos.Por ejemplo, detalló que hoy más del 80 % del código que Anthropic incorpora en su código base fue creado por Claude, cuando hace poco más de un año, en febrero de 2025, la cifra era menos del 10 %.

Anthropic sugiere «pausar» el desarrollo de la IA: «El papel humano se está reduciendo en cada paso»

La empresa de inteligencia artificial Anthropic fue fundada con el objetivo de «servir a los intereses a largo plazo de la humanidad». Sin embargo, ahora la compañía propone «pausar temporalmente» el desarrollo de la IA por miedo a que escape del control humano … .
La compañía estadounidense, desarrolladora de Claude o Mythos -que han revolucionado el panorama de la IA-, sugiere en un informe que «probablemente» sea «una buena idea» una desaceleración mundial en el desarrollo de IA de última generación.

Anthropic ha advertido, sin embargo, que este parón debe ser general, pues si solo frena una empresa, sus rivales podrían adelantarse en la carrera.

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Rodrigo Alonso

«Creemos que sería bueno para el mundo tener la opción de disminuir o pausar temporalmente el desarrollo de vanguardia de la IA para permitir que las estructuras sociales y la investigación sigan el ritmo del avance de la tecnología», ha señalado la empresa con sede en San Francisco.
«Sin un mecanismo global de coordinación, las empresas y los gobiernos tendrán que tomar decisiones difíciles sobre seguridad mientras enfrentan presiones competitivas y geopolíticas», añade el texto.

¿Y si la IA escapa al control humano?

La propuesta de Anthropic viene a raíz de una reflexión de cómo la IA se puede llegar a ‘autoentrenar’, escapando al control de los desarrolladores, y alcanzando lo que los expertos llaman «superación recursiva».
Este término define un problema que la empresa ha detectado, y según sus datos internos la IA acelera de manera dramática su propio desarrollo, lo que puede crear un ciclo de retroalimentación que eventualmente lleve a esta «superación recursiva».

«El papel humano se está reduciendo en cada paso del proceso de desarrollo de la IA»

A pesar de las alarmas aseguran que «aún no hemos llegado a ese punto, y la superación recursiva no es inevitable», pero añade que podría ocurrir antes de que la mayoría de los gobiernos e instituciones estén preparados para afrontarla.
«Las pruebas sugieren que el papel humano se está reduciendo en cada paso del proceso de desarrollo de la IA», advierte, y compara una posible solución con los tratados de control de armas nucleares, aunque sería aun más difícil de abordar, ya que el entrenamiento de la IA es mucho más fácil de ocultar que un silo de misiles.
Anthropic ya ha movido ficha y planea reunir a funcionarios, científicos, grupos de defensa y empresas de IA competidoras en los próximos meses para determinar cómo podría funcionar un sistema de este tipo.

La Casa Blanca mira a China

Esta propuesta no ha gustado en las altas esferas del Gobierno estadounidense ni en la industria, pues consideran que se enfoca en los peores escenarios y exagera los riesgos para frenar a sus rivales bajo el pretexto de la seguridad.
Aun así, la Casa Blanca ha reconocido el poder del modelo Mythos, que no se ha puesto a disposición del público general y que actualmente solo se utiliza en un pequeño número de organizaciones seleccionadas para detectar «miles de vulnerabilidades de alta gravedad, incluidas algunas en todos los principales sistemas operativos y navegadores web».

EE.UU. teme que un frenazo en el desarrollo de ventaja a China

Los funcionarios estadounidenses y ejecutivos de las grandes tecnológicas han argumentado además que disminuir el desarrollo de la IA podría ceder una ventaja significativa a China.
Sin embargo, el presidente Donald Trump dijo que en su reciente visita a Pekín se discutió la posibilidad de cooperar con el gigante asiático en asuntos de seguridad de la IA.

MÁS INFORMACIÓN

Trump también firmó una orden ejecutiva esta semana que permitirá al gobierno realizar evaluaciones preliminares de los modelos de IA más poderosos de empresas estadounidenses antes de su lanzamiento.

Amazon mejora Proteus: su robot ahora entiende órdenes en lenguaje natural y llegará a Europa en 2027

Amazon lleva años apostando por la automatización y la robótica. El pasado mes de octubre, la compañía de Seattle anunció que había desarrollado, producido y desplegado más de un millón de robots en toda su red de operaciones desde 2012, incluidos los once centros de distribución que hay en España. Pero el ritmo frenético de estos almacenes nunca para y los androides necesitan ser cada vez más autónomos. Y es ahí donde nace la idea del nuevo Proteus.Proteus fue el primer robot autónomo de Amazon y ahora la empresa da un salto interesante con su segunda generación: ya no se trata solo de mover carros llenos de paquetes listos para ser enviados de un punto a otro, sino de empezar a convertir a estos sistemas en asistentes físicos capaces de entender lo que se les pide y actuar en consecuencia.La compañía ha presentado esta novedad durante su evento Delivering the Future EMEA 2026, celebrado en Londres. El nuevo Proteus está diseñado para trabajar junto a los empleados en los centros logísticos, pero el valor añadido de esta generación es que el robot no necesita que alguien le programe una ruta paso a paso, sino que puede recibir una instrucción en lenguaje natural y encargarse de organizar la tarea.Dicho de otra manera, el empleado le dice qué necesita y Proteus se ocupa del resto. Según ha explicado Tye Brady, director de tecnología de Amazon Robotics, el sistema puede determinar prioridades, planificar rutas y organizar tiempos para mover materiales dentro del centro. Lo reseñable no es solo que se desplace de forma autónoma, sino que la interacción parece mucho más natural que la que solemos imaginar cuando pensamos en robots industriales. Del robot que mueve carros al asistente de almacénProteus no nace de cero. La primera generación fue presentada por Amazon como su primer robot móvil completamente autónomo, capaz de desplazarse libremente por determinadas zonas de sus instalaciones gracias a sensores que le permiten detectar y esquivar objetos. A diferencia de otros robots móviles de la compañía como Titan, que trabajan en áreas restringidas y siguen coordenadas marcadas en el suelo, Proteus fue diseñado para moverse en espacios compartidos con personas.Hasta ahora, su trabajo estaba muy centrado en las zonas de carga y descarga de los centros logísticos. Allí su objetivo es transportar carros con paquetes desde el área de salida hasta los muelles, en coordinación con otros sistemas robóticos como Cardinal, un brazo robótico que coloca paquetes en esos carros antes de que sigan su camino hacia los camiones.La nueva versión quiere ir bastante más allá: Amazon asegura que Proteus podrá operar en cualquier entorno donde sea necesario mover productos o materiales. Esto incluye el transporte de contenedores cuando llegan a las instalaciones, el traslado entre distintas estaciones de trabajo y el apoyo a los equipos tanto en centros logísticos como en estaciones de reparto.Proteus forma parte de una estrategia mucho más amplia. Hoy, su catálogo incluye sistemas móviles, brazos robóticos, soluciones de empaquetado automático y robots capaces de clasificar, transportar o manipular productos.Entre ellos están Hercules y Titan, unidades móviles que llevan estanterías o contenedores hasta los empleados; Sequoia, que utiliza robótica, inteligencia artificial y visión por ordenador para ordenar inventario con mayor rapidez; Sparrow, un brazo robótico capaz de identificar y mover productos individuales, o Vulcan, el primer robot de Amazon con sentido del tacto.Una inversión de 10.000 millones en Europa que incluye 25.000 nuevos empleosA pesar de la clara apuesta por la automatización, la compañía insiste en que el objetivo no es sustituir a los empleados, sino reducir tareas físicamente exigentes. Y ponen como ejemplo a Proteus: está pensado para encargarse de trabajos como el transporte de carros de gran peso o los desplazamientos repetitivos a largas distancias, de forma que las personas puedan dedicar más tiempo a labores de mayor valor añadido, como la gestión del flujo de inventario o el control de calidad. En línea con este mensaje, Amazon ha asegurado que prevé crear 25.000 nuevos puestos de trabajo en su red logística europea antes de que termine la década.La oferta de empleo en Europa se enmarca en un plan de inversión de más de 10.000 millones de euros para ampliar y modernizar la red logística europea de Amazon. Según la compañía, se desplegarán nuevas tecnologías robóticas, entre ellas sistemas como Vulcan y STARK, un sistema robótico que surgió de la propuesta de un empleado para tener un robot que recoge contenedors llenos y los coloca en carros. Tras su primera implantación en Barcelona, Amazon prevé extender STARK a 15 centros en Europa antes de 2027.

Llevo meses usando una freidora de aire de cristal: lo mejor no es cocinar, es todo lo que pasa después

Valoración:Las freidoras de aire han pasado de ser un capricho de cocina a convertirse en uno de esos aparatos que mucha gente tiene ya en casa. No han sustituido a la sartén, ni al horno, ni a la olla de toda la vida, pero sí se han colado en nuestras rutinas. Según el Informe de Consumo Alimentario en España 2024, representan el 4 % de las preparaciones de alimentos en el hogar. No es una cifra enorme, pero sí suficiente para confirmar algo que se ve en cualquier conversación de oficina, grupo de WhatsApp o vídeo de recetas: la air fryer ha encontrado su sitio.Yo he sido bastante escéptica con este tipo de electrodomésticos. No porque no les vea utilidad, sino porque la cocina no es infinita. Y porque hay algo que todos sabemos: si un pequeño electrodoméstico (o cualquier dispositivo en general) acaba dentro de un armario, lo más probable es que lo uses dos veces y desaparezca de tu vida. Da igual que prometa cocinar más sano, más rápido o más limpio. Si da pereza sacarlo, montarlo y limpiarlo, está perdido.Con la Ninja CRISPi me ha pasado algo distinto. Llevo meses usando el modelo original, la freidora de aire de cristal que Ninja lanzó en España en 2025, y creo que su mayor virtud no está exactamente en cómo fríe con aire, sino en cómo resuelve algunas pequeñas molestias del día a día. No todas, desde luego. Pero sí unas cuantas.La CRISPi original llegó con una idea bastante llamativa: cambiar el cajón opaco típico de muchas freidoras de aire por recipientes de cristal. No es la única marca que lo propone, pero sí ha sido de las primeras en introducir el concepto en España. Incluye uno pequeño de 1,4 litros y otro más grande de 3,8 litros, y funciona con un módulo superior, el PowerPod, que se coloca encima del recipiente para cocinar con aire caliente.La primera ventaja es obvia: ves la comida mientras se hace. Puede parecer una tontería, pero no lo es tanto. En una freidora de aire convencional metes el cajón y cocinas un poco a ciegas. Aquí ves si las patatas se están dorando, si el pollo necesita unos minutos más o si aquello que has metido medio improvisado va por buen camino.Tiene algo de mirar el horno que conecta con ‘lo de antes’ y, sobre todo, hace que cocinar sea un poco más intuitivo. No tienes que abrir tantas veces para comprobar qué está pasando.Pero para mí lo más interesante no es eso. Lo más práctico de la CRISPi es que el recipiente deja de ser solo ‘la cubeta de la freidora’. Es un recipiente de cristal que puedes sacar, llevar a la mesa, dejar enfriar, tapar y guardar en la nevera. Sin cambiar la comida a otro táper. Sin manchar más de la cuenta. Sin ese trasvase absurdo que siempre parece poca cosa, pero que en el día a día acaba importando.Y ahí es donde creo que Ninja acierta al resolver un problema muy concreto: cocinar algo rápido y que todo lo que viene después dé menos pereza.La americanización de la cocina también va de estoHay un contexto más amplio que me interesa mucho. En España seguimos teniendo una cultura muy de fuego, sartén, olla, horno y comida hecha con paciencia. La cocina tradicional no desaparece porque llegue una freidora de aire.Pero al mismo tiempo nuestras cocinas se están pareciendo cada vez más a las de los catálogos estadounidenses. Open concept, islas, electrodomésticos a la vista, cafeteras enormes, robots, tostadoras con mil funciones y aparatos que prometen solucionarte una parte concreta de la rutina. Queremos cocinas grandes, bonitas y despejadas, pero las llenamos de máquinas.Y ahí está la contradicción. Una freidora de aire puede ser comodísima, pero ocupa. Si es pequeña, se queda corta para una familia. Si es grande, te conquista media encimera. Y si la guardas, probablemente no la uses.Por eso me parece interesante la CRISPi original. No porque sea revolucionaria, que es una palabra que se usa demasiado alegremente y, muchas veces, completamente vacía, sino porque intenta ser menos aparatosa dentro de una categoría que suele pecar justo de eso. Se desmonta fácil, se limpia sin drama y los recipientes tienen vida más allá del aparato. Eso ayuda mucho a que no parezca otro trasto más.Lo que me ha gustado después de meses de usoMe gusta ver la comida mientras se cocina. Me gusta más de lo que pensaba. No cambia el sabor, claro, pero sí cambia la sensación de control. Ves el proceso y eso, en una freidora de aire, tiene bastante sentido.Me gusta también que los recipientes sean de cristal. No solo por una cuestión estética o de materiales, sino porque se integran mejor en la cocina real. No es lo mismo sacar una cubeta negra de freidora que sacar un recipiente que puedes tapar y guardar.Y me gusta especialmentesu sistema de tapas. Es una de esas ideas simples que funcionan. Cocinas unas verduras, unas patatas, un poco de pollo… dejas que se temple y a la nevera. Para sobras, raciones pequeñas o comidas de diario, es muy cómodo.También tiene un punto portátil, aunque conviene no exagerarlo. No es un aparato para meter en una mochila, pero sí es el típico electrodoméstico que puedes llevarte al pueblo o a una segunda residencia si vas a pasar unos días. Ocupa menos que muchas freidoras de aire grandes y eso juega a su favor.Sus limitaciones son bastante clarasLa CRISPi original no es perfecta. La primera limitación está en el control. Es un aparato sencillo, quizá demasiado sencillo si eres de los que quieren ajustar la temperatura con precisión. Tiene cuatro modos, pero no está pensada para cocinar jugando con cada grado. Para mucha gente eso será una ventaja, porque simplifica. Para otros, puede quedarse corta.La segunda limitación es la capacidad. El recipiente grande de 3,8 litros sirve para muchas cosas, pero no convierte a la CRISPi en una freidora familiar. Para una persona, una pareja, guarniciones, sobras o cenas rápidas, la veo muy bien. Para cocinar cantidades grandes de verdad, no tanto. Ahí el horno sigue teniendo todo el sentido del mundo.Para resolver estas limitaciones Ninja acaba de lanzar en España la CRISPi PRO, una versión más grande y más completa de esta misma idea. No creo que haya que leerla como una revolución dentro de la gama, sino como una evolución bastante lógica.La nueva versión aumenta la capacidad con un recipiente grande de 5,7 litros y otro de 2,3 litros, añade siete funciones y permite controlar manualmente la temperatura, con un máximo de 240 ºC. También sube de precio: pasa de los 179,99 euros comunicados para la CRISPi original a 249,99 euros.Es decir, Ninja ha hecho justo lo esperable: mantener la idea del cristal y corregir las dos pegas más evidentes del primer modelo, que eran la capacidad y la falta de control más preciso. Tiene sentido, sobre todo, para familias o para quien ya usa mucho la freidora de aire y se quedaba corto.Pero eso no convierte automáticamente a la CRISPi original en una mala opción. Al contrario, la define mejor. La original tiene sentido si quieres algo más compacto, más manejable y pensado para un uso diario sin demasiadas pretensiones. La PRO tiene sentido si necesitas más litros y más margen de cocinado. No todo el mundo necesita ese salto.Veredicto: no sustituye a todo, pero sí resuelve algo concretoDespués de meses usándola, creo que la Ninja CRISPi original funciona porque no promete más de lo que debería. No sustituye al horno, no elimina la cocina tradicional y no convierte cualquier receta en algo saludable por arte de magia. Pero sí hace más fácil una parte bastante concreta de la rutina: cocinar rápido, ver lo que pasa, ensuciar menos y guardar sin cambiar de recipiente.Su mejor virtud no está solo en freír con aire. Está en todo lo que pasa alrededor. En que no da tanta pereza. En que el recipiente sirve para algo más. En que puedes usarla para una cena rápida y no sentir que has puesto en marcha media cocina.Tiene límites, claro. No es muy grande, no es muy configurable y no es especialmente bonita. Pero se entiende. Y eso, en un electrodoméstico que compite por un hueco en la encimera, ya es bastante. Valoración Nota 8Lo mejorVer la comida mientras se cocina da una sensación de control que se agradece en el día a día.El recipiente de cristal no es solo una cubeta: puedes cocinar, servir, tapar y guardar las sobras en la nevera sin cambiar de táper.Es cómoda de usar, se desmonta fácilmente y no da tanta pereza limpiarla como otras freidoras de aire más aparatosas.Lo peorLa capacidad del modelo original se queda algo corta si quieres cocinar para varias personas o preparar mucha cantidad de una vez.No permite ajustar la temperatura con tanta precisión como otros modelos, así que puede resultar limitada para quien quiera más control.

¿Ves un punto verde en la pantalla de tu móvil Android? Este es su verdadero significado y función

A la hora de utilizar un smartphone, dependiendo de si tienes un móvil Android o un iPhone, seguro que has observado que existe un punto verde o naranja que aparece de vez en cuando en la parte superior de la pantalla. En caso de Android, ese punto verde asoma en una esquina de la pantalla y a veces desaparece al momento y vuelve al usar otra aplicación.Algunas personas creen que indica una notificación, aviso de batería e incluso un fallo del teléfono, pero no tiene nada que ver. En realidad, tiene una función muy importante, ya que protege tu privacidad mientras utilizas el móvil.Qué significa el punto verde que aparece en la pantalla del móvil AndroidA partir de la llegada de Android 12, todos los teléfonos con el sistema operativo de Google incluyen una serie de avisos de privacidad. Estos informan al usuario cuando una app está utilizando permisos sensibles del dispositivo, como la cámara, el micrófono o la ubicación. El punto verde tiene la misión de hacer saber al usuario que una aplicación está grabando video, audio o accediendo a la localización del móvil.Lo normal es que aparezca a la hora de hacer una foto, grabar un audio, tener una videollamada o utilizar aplicaciones como Google Maps. En esos casos no hay de qué preocuparse, pues el móvil solo está avisando de que esos permisos están activados. El único motivo para preocuparse sería que ese punto verde aparezca sin que se esté usando nada de lo anterior.En ese caso, podría indicar que existe una app funcionando en segundo plano y accediendo a estos permisos sin que el usuario se dé cuenta. De hecho, este fue uno de los motivos para incorporar el punto verde, para que el usuario sepa en todo momento lo que está activo.Para saber qué aplicaciones tienen acceso a la cámara y al micrófono del móvil Android, solo hay que deslizar la barra de notificaciones y pulsar en el punto verde. Ahí se puede apreciar la lista de todas las apps que tienen acceso y otorgar o quitar permisos desde el Panel de Privacidad de Android.

Roborock Saros 20: un robot aspirador que consigue que te olvides de limpiar

Valoración:Durante el último mes he estado conviviendo con el Roborock Saros 20 en casa. Y digo conviviendo porque, cuando un robot aspirador está bien resuelto, deja de ser un gadget para convertirse en parte del día a día. En este caso, la sensación ha sido clara desde el principio: no es que haga cosas radicalmente distintas a otros robots de gama alta, es que las hace con menos fricción.Enchufar, mapear y limpiarLa puesta en marcha es un buen ejemplo. Roborock lleva tiempo afinando este punto y se nota. Sacarlo de la caja, conectarlo y tenerlo funcionando es cuestión de minutos. La app guía bien, el mapeo es rápido y no hay esa sensación de estar peleándote con la tecnología. Es, en esencia, lo que debería ser cualquier producto doméstico: que funcione sin tener que pensar demasiado en él.El robot utiliza el sistema de navegación StarSight Autonomous System 2.0, basado en sensores 3D ToF y cámara RGB, y es capaz de reconocer más de 300 tipos de obstáculos, según los datos oficiales de la marca.A partir de ahí, lo esperable: aspira, friega o combina ambas cosas. Aquí mantengo mi mantra habitual y es que es mejor separar tareas. Primero aspirar, luego fregar. El resultado es más limpio y, sobre todo, más higiénico. No es una limitación del robot, es simplemente cómo mejor funcionan este tipo de dispositivos.El mantenimiento importa más que la potenciaDonde sí empieza a marcar diferencias es en algo menos visible pero mucho más importante: el mantenimiento. Porque no, todavía no existe el robot aspirador completamente autónomo. Todos requieren cierta atención. Pero este Saros 20 consigue que esa atención sea menor que en la mayoría de modelos que he probado.Los depósitos no son enormes, lo que ayuda a que la base no se convierta en un mueble imposible, pero están bien dimensionados. Por ponerle nombre y apellidos: la base RockDock integra un depósito de agua limpia de 4 litros, otro de agua sucia de 3,5 litros y una bolsa de polvo de 2,5 litros.En mi caso, usándolo unos cinco días a la semana, no tengo que estar pendiente constantemente: relleno y vacío una o dos veces por semana. Puede parecer un detalle menor, pero no lo es. Es justo ese tipo de cosas lo que determina si acabas usando el robot o dejándolo olvidado. Y luego está la parte menos glamourosa: limpiarlo. Porque sí, el robot que limpia también necesita que alguien lo limpie. En este modelo, eso se traduce en un mantenimiento más espaciado. En mi rutina, una limpieza a fondo al mes y revisiones puntuales si veo que algo lo necesita. También ayuda que el sistema antienredos funcione bastante bien: hay menos pelos acumulados y menos tiempo invertido en desmontar rodillos. Aquí entran en juego el cepillo principal DuoDivide y el cepillo lateral FlexiArm Arc, dos elementos pensados específicamente para reducir enredos de pelo.Aspirado y fregado: potente, rápido y bastante equilibradoEn cuanto a la limpieza en sí, el comportamiento es sólido. Es rápido, bastante silencioso y eficiente. Sobre el papel, Roborock presume de una potencia máxima de 36.000 Pa gracias a su motor HyperForce, una cifra muy alta incluso dentro de la gama premium.En una casa con vida real –mascotas, niños, polvo que aparece donde no debería– cumple muy bien. No es perfecto, pero sí lo suficientemente bueno como para olvidarte de pasar la aspiradora cada día, que al final es lo importante.El fregado está a buen nivel, aunque aquí sí hay margen de mejora si lo comparas con lo más puntero del mercado. Limpia bien, mantiene el suelo en condiciones, pero no llega a ese punto de profundidad que empiezan a ofrecer algunos sistemas más avanzados. El Saros 20 utiliza dos mopas giratorias, que pueden elevarse 15 milímetros, y aplica una presión de entre 8 y 13N según el nivel de suciedad detectado.Aun así, dentro del conjunto, encaja: es un robot equilibrado, no uno que destaque en una sola cosa.Navegación: donde más se nota el saltoDonde sí sorprende de verdad es en cómo se mueve. Hace años los robots aspirador eran casi un espectáculo: golpes contra muebles, cables enredados, rescates constantes, paredes invisibles. Eso ya quedó atrás en la gama alta, pero aquí se da un paso más. Navega con precisión, evita objetos pequeños y, sobre todo, transmite la sensación de que sabe lo que está haciendo. El sistema StarSight 2.0 trabaja con más de 21.600 puntos de detección y una frecuencia de muestreo de 38.400 Hz, 21 veces superior a la de un sistema LDS convencional, según Roborock.Hay un momento clave en cualquier prueba: cuando lo dejas solo y te vas. Con muchos robots sigues teniendo ese punto de duda. Con este, no tanto. Y eso es probablemente lo más valioso que puede ofrecer.Diseño elegante, pero con pegasEl diseño, sin embargo, tiene su cara y su cruz. Por un lado, el acabado en negro brillante es poco agradecido. Huellas, polvo… aparece todo en cuestión de minutos. En un producto de este precio, sorprende que no se haya apostado por algo más práctico.Pero por otro lado, ese mismo diseño tiene un propósito claro. Al prescindir de la típica torreta superior, el robot es más bajo y eso cambia completamente su capacidad para moverse por la casa. Mide 35 x 35,3 x 7,98 centímetros, una altura que le permite entrar bajo muebles donde otros modelos con torreta LiDAR directamente no caben.En mi caso ha entrado en zonas donde otros directamente no podían o se quedaban atascados. Es ahí donde entiendes que la estética pasa a un segundo plano: lo importante es llegar donde otros no llegan.La base sigue siendo grande, como en todos estos modelos, pero no llega a ser exagerada (sus dimensiones son de 38,1 x 47,5 x 48,8 centímetros). Está bien resuelta, no desentona demasiado y, sobre todo, funciona. No tienes que estar pendiente constantemente de ella, que es justo lo que se espera en este tipo de dispositivos. Además, lava las mopas con agua a 100 ºC, las seca con aire caliente a 55 ºC, vacía el polvo automáticamente y dosifica detergente.También conviene tener claro que su batería es de 6.400 mAh, ofrece hasta 200 minutos de autonomía y puede cubrir hasta 224 metros cuadrados de aspirado en una sesión, siempre según las condiciones de prueba de la marca.¿Lo recomiendo?El precio es de alrededor de los 1.500 euros. No es un robot accesible, ni lo pretende. ¿Merece la pena? Depende de lo que busques. Si quieres simplemente un robot que aspire, hay opciones mucho más baratas. Si lo que quieres es reducir al mínimo tu implicación en la limpieza diaria, entonces empieza a tener sentido.Después de un mes, la conclusión es bastante sencilla: es un robot muy funcional, práctico y completo. No es perfecto, pero hace muy bien lo que tiene que hacer y, sobre todo, consigue que te olvides de él sin preocuparte. Porque al final de eso va tener este tipo de aparatos en casa, de que hagan el trabajo sucio por ti. Valoración Nota 8Lo mejorRequiere menos mantenimiento que otros robots aspirador de gama alta.Navegación muy precisa: se mueve bien, esquiva obstáculos y da confianza al dejarlo solo.Buena potencia de aspirado, especialmente útil en casas con mascotas, niños y suciedad diaria.Sistema antienredos eficaz: los pelos se acumulan menos en los cepillos.Base bastante completa: autovaciado, lavado de mopas a 100 ºC, secado y dosificación de detergente.Diseño muy bajo, capaz de entrar bajo muebles donde otros robots no llegan.Lo peorEl acabado negro brillante acumula polvo y huellas con demasiada facilidad.El precio: 1.489 euros lo colocan en una gama muy poco accesible.El fregado es bueno, pero no el más profundo que he probado.Sigue necesitando mantenimiento manual, aunque menos que otros modelos.La base ocupa espacio y no es fácil esconderla.

La Estación Espacial Internacional de la NASA sufre una fuga de aire y ponen en marcha un plan de emergencia para sus siete astronautas

La NASA ha confirmado que la Estación Espacial Internacional (EEI) tiene una fuga de aire que ha obligado a la agencia a poner en marcha un plan de emergencia para los siete astronautas que se encuentran en la estructura.Tal y como publica el medio especializado Ars Technica, es el segmento ruso de la Estación Espacial Internacional el que ha comenzado a tener fugas atmosféricas al espacio. Se trata de un problema antiguo que la NASA esperaba haber resuelto recientemente.Durante más de cinco años, ingenieros de Roscosmos (la agencia espacial rusa) y la NASA han estado monitoreando la tasa de fugas de un pequeño módulo ruso acoplado a la estación espacial que conduce a un puerto de acoplamiento. El origen de estas fugas, microfisuras estructurales, es difícil de encontrar y solucionar.En enero, la NASA anunció que, tras varias inspecciones y la aplicación de selladores, la presión dentro de este segmento, conocido como módulo PrK, había alcanzado una «configuración estable». El módulo PrK es esencialmente un túnel de transferencia conectado al módulo de servicio Zvezda en el segmento ruso de la estación espacial.Este anuncio de la NASA fue recibido con un suspiro de alivio en la comunidad espacial, ya que las fugas atmosféricas en un recipiente a presión como la Estación Espacial Internacional pueden ser peligrosas.Pero la fuga ha reaparecido. La NASA confirmó a Ars Technica el problema el jueves. El 1 de mayo, después de que los cosmonautas rusos descargaran la carga de la nave espacial Progress 95, Roscosmos detectó una «lenta caída de presión» en el módulo PrK.»Los equipos realizaron un análisis de datos que indicó una pérdida de aproximadamente medio kilo (de aire) por día», dice a este medio Josh Finch, portavoz de la NASA. «Roscosmos permitió que la presión en el túnel de transferencia disminuyera gradualmente mientras monitoreaba la tasa. Ahora, la zona se mantiene a una presión más baja, con pequeñas presurizaciones según sea necesario. No hay repercusiones en las operaciones de la estación, y la NASA y Roscosmos están coordinando los próximos pasos», agregó Finch.Actualmente hay siete personas a bordo de la ISS, entre ellas tres astronautas de la NASA, un astronauta de la Agencia Espacial Europea y tres cosmonautas rusos.Aunque la NASA ha declarado que la fuga no supone un peligro inmediato, la agencia mantiene procedimientos de evacuación de emergencia que permitirían a los astronautas abandonar la estación a bordo de la nave espacial acoplada si la situación empeorara.Estos protocolos incluyen medidas para aislar las secciones dañadas de la estación y, en un escenario extremo, evacuar a los astronautas de vuelta a la Tierra.