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TECNOLOGÍA

La NASA actualiza el estado de la misión Artemis III tras los problemas de Blue Origin

Después del éxito de Artemis II, la misión que llevó a una tripulación alrededor de la Luna de vuelta a la Tierra por primera vez desde la era Apolo, Artemis III es el gran objetivo de la NASA. La misión, prevista para 2027, servirá para poner a prueba una serie de tecnologías esenciales antes del futuro alunizaje deArtemis IV y, el pasado mes de junio, la agencia espacial anunció a los cuatro astronautas que formarán parte de la tripulación. En un principio, estaba previsto que Artemis III incluyera descenso a nuestro satélite, pero la NASA cambió sus planes hace unos meses.En lugar de eso, se pondrá a prueba “las capacidades críticas de encuentro y acoplamiento entre Orion y los sistemas comerciales de aterrizaje tripulado, necesarias para transportar astronautas a la superficie lunar”, informó la NASA en un comunicado. Randy Bresnik, Luca Parmitano, Frank Rubio y Andre Douglas despegarán desde el Centro Espacial Kennedy a bordo de la nave Orión impulsada por el cohete Space System (SLS) y realizarán una serie de pruebas con los módulos de aterrizaje desarrollados por Blue Origin y SpaceX.La misión será una de las más complejas que la NASA haya organizado en los últimos años, ya que estará basada en varios lanzamientos coordinados. Durante las cerca de dos semanas que durará, los astronautas pondrán a prueba los sistemas de su productividad de Orión y también se prevé testar un nuevo escudo térmico que protegerá la nave durante el regreso a la Tierra. Mientras continúa la preparación de la misión, la NASA compartió una actualización positiva sobre su calendario.Artemmis III sigue según lo previstoSegún explicó a ReutersJared Isaacman, el administrador de la agencia espacial de Estados Unidos, Artemis III sigue prevista para algún momento de 2027 a pesar de los problemas que ha sufrido Blue Origin tras la explosión del cohete New Glenn y la destrucción de su plataforma de lanzamiento. Isaacman se ha mostrado confiado en que la compañía de Jeff Bezos podrá completar las reparaciones necesarias y lanzar New Glenn el próximo año: «El plan A consiste en el lanzamiento en New Glenn, y tienen un año para hacerlo. Así que confío plenamente en que lo lograrán.»Aun así, también confirma que la NASA ha preparado planes de contingencia por si Blue Origin acumula nuevos retrasos con su cohete o con el desarrollo de su modelo de aterrizaje. Por ahora no existe una fecha exacta para el lanzamiento, ya que el calendario dependerá de cómo avancen tanto Blue Origin como la compañía de Elon Musk en el desarrollo de los elementos que aportan a la misión.

«Nadie sabe lo que va a ocurrir a partir de ahora»: el CEO de Google DeepMind avisa sobre la IA

La inteligencia artificial se ha convertido en el gran campo de batalla de las compañías tecnológicas y, en apenas unos años, empresas como OpenAI, Google o Meta han multiplicado sus inversiones en nuevos modelos de IA, centros de datos y chips, mientras gobiernos como los Estados Unidos y China también compiten por liderar este sector. Sin embargo, al mismo tiempo que avanza, también crecen las dudas sobre cómo controlar sus riesgos antes de que sea demasiado tarde.Precisamente sobre este escenario ha querido reflexionar y compartir su análisis Dennis Hassabis, cofundador y consejero delegado de Google DeepMind, a través de un extenso comunicado en X (Twitter) en el que defiende que ha llegado el momento de crear una serie de mecanismos que supervisen los modelos de inteligencia artificial más avanzados. El texto parte de una idea que considera cada vez más realista: la llegada de la inteligencia artificial general (AGI), un sistema capaz de exhibir todas las capacidades cognitivas del cerebro humano.El potencial de la IA tiene que ir acompañado de medidas de controlNo asegura que vaya a ocurrir, pero cree que podría hacerse realidad en pocos años y que conviene prepararse antes de llegar a ese punto. Expone que “en estos momentos estamos atrapados en una carrera comercial y geopolítica extremadamente intensa que se desarrolla en varios niveles”. Explica que esa competencia está acelerando el desarrollo de la IA, pero también provocando que “los progresos en la frontera de la IA estén superando nuestra comprensión de la tecnología”. De hecho, añade que “nadie en el mundo sabe con certeza qué va a ocurrir a partir de ahora y ni siquiera los expertos están de acuerdo”.Más allá de esto, no cree que haya que frenar la innovación, sino que la actividad puede impulsar avances en ámbitos como la ciencia, la medicina, la economía, pero sostiene que ese potencial tiene que ir acompañado de medidas de control. “Cuando existe un grado tan elevado de incertidumbre y hay tanto en juego, avanzar con un optimismo prudente es la estrategia sensata y correcta”, asegura. Lo que propone es crear en Estados Unidos un organismo especializado en evaluar los modelos de IA más avanzados antes de que se lancen.Esta entidad podría funcionar como una asociación público-privada o como un organismo autorregulado con supervisión federal. Contaría con especialistas independientes y representantes del ecosistema de código abierto. Su función sería definir qué modelos se consideran de frontera y someterlos a pruebas sobre ciberseguridad, amenazas biológicas, riesgos nucleares, intentos de eludir salvaguardas e incluso posibles comportamientos engañosos.Explica que, en un primer momento, los laboratorios compartirían sus modelos de forma voluntaria hasta 30 días antes de lanzarlos en el mercado. Sin embargo, plantea que, una vez validado el sistema, estas evaluaciones pasan a ser obligatorias para cualquier modelo de frontera. Incluso considera que, si los riesgos llegan a ser demasiado elevados, ese marco podría servir para coordinar una ralentización del desarrollo de IA entre los principales laboratorios.

Olvídate de cambiar tú mismo la batería del smartwatch: Europa retira la exigencia y rebaja el derecho a reparar

La Unión Europea quiere alargar la vida útil de los dispositivos electrónicos y evitar que una batería degradada condene todo el producto. Para conseguirlo, su nuevo Reglamento de Baterías establece como norma general que las pilas y baterías portátiles integradas en los equipos deben poder ser retiradas y sustituidas por el propio consumidor.Sin embargo, esta obligación no se aplicará de la misma forma a muchos wearables. La Comisión Europea ha aprobado un acto delegado que incorpora estos dispositivos a la lista de excepciones y permite que sus baterías solo tengan que ser accesibles para profesionales independientes. La medida afecta a productos como los smartwatches, las pulseras de actividad, las gafas inteligentes y otros aparatos electrónicos integrados en prendas o accesorios.Esto significa que Europa no obligará a las marcas a lanzar relojes inteligentes que puedan abrirse fácilmente en casa para instalar una batería nueva. Los fabricantes podrán seguir utilizando carcasas compactas y selladas, siempre que cumplan las condiciones recogidas en la excepción. La batería seguirá teniendo que poder cambiarseLa decisión no autoriza a fabricar dispositivos cuya batería sea imposible de reemplazar. El cambio deberá seguir pudiendo realizarlo un profesional independiente, no necesariamente el servicio técnico oficial de la marca.La diferencia está en quién puede acceder al componente. La norma general europea exige que un usuario adulto sin conocimientos específicos pueda retirar la batería utilizando herramientas disponibles comercialmente, sin recurrir a disolventes, calor o utensilios propietarios. Con la nueva excepción, los relojes y pulseras que cumplan determinados requisitos podrán reservar ese procedimiento a técnicos cualificados.Además, el Reglamento de Baterías obliga a mantener las baterías compatibles como piezas de repuesto durante al menos cinco años después de que se comercialice la última unidad de cada modelo, «a un precio razonable y no discriminatorio». También prohíbe utilizar el software para bloquear la instalación de una batería compatible.Por tanto, un smartwatch no debería convertirse automáticamente en un residuo cuando su autonomía empiece a caer. El usuario podrá solicitar la sustitución, aunque puede depender de un taller y asumir el coste de la intervención. No todos los relojes estarán exentos automáticamenteEl acto delegado no concede una excepción incondicional a cualquier dispositivo que pueda llevarse en la muñeca. Los fabricantes podrán acogerse a ella cuando el acceso del usuario a la batería pueda comprometer la seguridad, la durabilidad o la resistencia al agua del producto.También deberán darse una de estas dos circunstancias: que el dispositivo sea demasiado pequeño para que el consumidor manipule la batería correctamente y con seguridad, o que dependa de una carcasa compacta y sellada para protegerse del polvo, los golpes y otros elementos externos.La Comisión argumenta que la miniaturización de los wearables obliga a encapsular algunas baterías en espacios muy reducidos. Intentar retirarlas podría dañarlas o perforarlas, especialmente cuando el diseño anatómico o ergonómico del dispositivo dificulta una construcción alternativa.A esta excepción se suma la que ya existía para los denominados aparatos húmedos, diseñados para funcionar habitualmente bajo salpicaduras, chorros de agua o inmersión. Dependiendo de sus características, un reloj, unos auriculares inalámbricos o una banda de frecuencia cardiaca también pueden entrar en esta categoría. La Comisión ha añadido otras categorías a la lista de excepciones, entre ellas ciertos juguetes eléctricos, sondas termométricas inalámbricas para alimentos, sistemas corporales de administración de medicamentos y equipos destinados a funcionar en atmósferas potencialmente explosivas.Una rebaja frente a la obligación prevista para 2027El artículo 11 del Reglamento europeo de Baterías comenzará a aplicarse el 18 de febrero de 2027. Su objetivo inicial es combatir la obsolescencia prematura: cuando una batería pierde capacidad, el consumidor debería poder reemplazarla y continuar utilizando el producto, en lugar de comprar uno nuevo. La facilidad para extraerla también simplifica la recogida y el reciclaje al final de su vida útil.La excepción supone una rebaja de esa exigencia para los dispositivos ‘llevables’. No elimina completamente su reparabilidad, pero sí impide que el derecho a sustituir la batería llegue directamente al propietario en los modelos acogidos a la derogación.La propia Comisión reconoce además otro problema: las pequeñas baterías de litio pueden provocar incendios si los wearables se tiran junto al resto de residuos y llegan a las plantas de tratamiento sin que el componente haya sido retirado. Sus nuevas directrices insisten en que, incluso en los productos exentos, la batería debe poder separarse por medio de profesionales independientes. La decisión todavía puede ser bloqueadaEl Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea tienen, en principio, hasta el 14 de octubre de 2026 para presentar objeciones al acto delegado, aunque cualquiera de las dos instituciones puede ampliar el plazo otros dos meses. Si ninguna lo bloquea, el texto se publicará en el Diario Oficial de la UE y entrará en vigor 20 días después. La excepción deberá estar operativa cuando las exigencias europeas sobre la sustitución de baterías comiencen a aplicarse, el 18 de febrero de 2027.

Jugamos a 'Star Fox', el 'matamarcianos' del verano está en Switch 2

El videojuego sabe mejor en verano. Quizá sea porque llegan las vacaciones y, con ellas, un poco más de tiempo libre para perderse frente a la pantalla. O porque quienes crecieron con un mando entre las manos aún recuerdan aquellos maratones de partidas que se … daban de niños aprovechando el final de las clases. Nintendo lo sabe. Por eso acostumbra a reservar algunas de sus grandes apuestas para estas fechas. Hace justo un año, la ‘gran N’ animaba la temporada estival a los jugadores de la recién estrenada Switch 2 con el genial ‘Donkey Kong Bananza’. En este 2026 ha repetido la jugada con la llegada de ‘Star Fox’, uno de los títulos más especiales de la compañía en los últimos años.
La franquicia protagonizada por el piloto Fox McCloud no es una cualquiera. Debutó en Super Nintendo con uno de los videojuegos más recordados de la consola y, desde entonces, recibió nuevas entregas en prácticamente todas las máquinas que la compañía lanzó al mercado hasta Wii U. Después, diez años de silencio. Una espera demasiado larga para ese jugador más veterano que creció pilotando un Arwing.

Nintendo es plenamente consciente de que, para muchos jugadores, este será el primer contacto con la franquicia. Probablemente por eso ha optado por reinterpretar el clásico de Nintendo 64, considerado por muchos el mejor de toda la saga. ¿El resultado? Un ‘matamarcianos’ muy satisfactorio, aunque no redondo.

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Como en cualquier juego ‘made in Nintendo’, lo que realmente importa en ‘Star Fox’ es la jugabilidad: conseguir que el usuario se divierta. Pero eso no significa que la historia carezca de importancia. La aventura arranca poniendo al jugador a los mandos del Arwing de James McCloud, el padre de Fox, que es traicionado por uno de sus compañeros de escuadrón y dado por muerto durante una misión en un planeta en guerra. A partir de ese momento, Fox toma el relevo como líder del grupo de pilotos mercenarios y comienza un viaje cargado de batallas espaciales a lo largo de todo el sistema Lylat, amenazado por el malvado Dr. Andross.
La historia se beneficia especialmente de las nuevas cinemáticas, del excelente trabajo de diseño y de un apartado gráfico que sorprende por lo bien que aprovecha el salto generacional que vivimos hace justo un año. Pocos juegos muestran tan bien el salto técnico de Switch 2 frente a la primera Switch. En lo visual, ‘Star Fox’ tiene muy poco que envidiar a la mayoría de los grandes títulos que llegan hoy a las tiendas.

Muy rejugable

Que quede claro: ‘Star Fox’ no es un videojuego especialmente fácil. Posiblemente podrás ir avanzando sin demasiado esfuerzo, pero si quieres sacarle todo el partido tendrás que dominar el sistema de pilotaje del Arwing, algo que probablemente te costará unas cuantas derrotas. En ABC tardamos un tiempo en automatizar las esquivas y en aprender a sacar el máximo partido al arsenal de la nave. Se trata de una propuesta que exige interiorizar bien las mecánicas, porque toda la acción se desarrolla a un ritmo frenético y, cuando los enemigos empiezan a inundar la pantalla, puedes encontrarte con poco margen para pensar.

Cada fase dura alrededor de diez minutos, pero eso no significa que todas las partidas sean iguales. El jugador puede escoger rutas alternativas e, incluso tras una derrota, continuar la aventura por caminos distintos. Además, durante la mayor parte del juego Fox combate acompañado por los otros tres miembros de Star Fox. Si uno de ellos es derribado durante una misión, no participará en la siguiente, y el daño que acumulan se mantiene entre fases. Por eso conviene protegerlos y resolver cada enfrentamiento con la mayor eficacia posible. De todos modos, si el resultado no convence, siempre queda la opción de repetir el nivel para buscar una ruta mejor o una puntuación más alta. Algo que se puede hacer sin problema.
Esa rejugabilidad es, precisamente, uno de los grandes aciertos de ‘Star Fox’, pero también puede convertirse en su principal debilidad. La campaña puede completarse en poco más de una hora, aunque el juego está pensado para que vuelvas una y otra vez. Cada partida permite descubrir rutas alternativas, fases, escenas y el final auténtico, que no está disponible en la primera vuelta.
Esa apuesta le gustará a quienes disfrutan exprimiendo los arcade y tratan de pasarse cada pantalla con la mejor puntuación posible, pero probablemente deje con ganas de más a los que prefieren una aventura más extensa y tradicional. Posiblemente, el resultado habría sido algo mejor si se hubiera apostado por enriquecer algo más la aventura de Nintendo 64, aunque hubiera sido necesario para ello realizar pequeños cambios en la narrativa.
La obra se beneficia de un modo cooperativo muy disfrutable, especialmente en local. Permite que un jugador pilote el Arwing mientras el otro se encarga de apuntar y disparar a los enemigos. La idea funciona y resulta divertida, aunque se echa en falta la posibilidad de que un segundo jugador pueda ponerse a los mandos de la nave de alguno de los otros miembros del escuadrón.

¿Me lo compro?

‘Star Fox’ es un título divertidísimo que calca prácticamente la propuesta del clásico de Nintendo 64 dándole un acabado mucho más cinematográfico gracias a las posibilidades técnicas de Switch 2. Es una compra muy recomendable para los que busquen una aventura ligera y divertida para una tarde de verano, especialmente si disfrutan de los arcade y los clásicos ‘matamarcianos’. En cambio, quienes prefieran una experiencia larga, lineal y muy centrada en la narrativa probablemente encontrarán otras opciones más adecuadas en las tiendas.

Ucrania quiere ampliar su ejército de robots humanoides: sustituirán a los soldados en las misiones de combate

Ucrania avanza en su apuesta por la robotización del campo de batalla con un concurso de subvenciones para desarrollar robots humanoides armados para operar en primera línea de guerra. El objetivo principal de esta iniciativa consiste en maximizar la robotización de la primera línea de combate y reducir la exposición de las tropas ucranianas, de esta manera, los robots podrán ayudar a los militares a mantener las posiciones y llevar a cabo misiones de combate con mayor eficiencia.En afirmaciones recogidas por el diario ucraniano Militarnyi, Andriy Hrytsenyuk, CEO de la plataforma dedicada a la defensa Brave1, ha explicado que los desarrolladores que participen en la convocatoria se centrarán inicialmente en plataformas humanoides básicas, con el objetivo de que evolucionen de forma gradual hacia sistemas más avanzados a medida que avance el programa.No obstante, es importante mencionar que este programa se centra en las necesidades de defensa y en los escenarios de aplicación militar, teniendo en cuenta que Ucrania se ha consolidado como el principal campo de pruebas del mundo para fabricantes de armamento, incluidas numerosas empresas emergentes occidentales.Ucrania ya tiene robots humanoides para enfrentarse a RusiaNo es la primera vez que Ucrania decide apostar por la robótica humanoide en la guerra contra Rusia, ya que, en marzo de este año, se dio a conocer que el androide Phantom MK-1 para operar en determinados escenarios, realizar tareas de reconocimiento y empuñar armas de fuego.Este robot tiene la apariencia de un soldado, integra inteligencia artificial, está revestido de acero negro, cuenta con una visera de cristal tintado, mide casi 1,8 metros de altura, pesa 80 kilos, soporta una carga útil de 40 kilos, alcanza una velocidad de 6,1 kilómetros por hora y está diseñado para entornos militares e industriales de alto riesgo.También, posee actuadores cicloidales para combinar resistencia y un patrón de movimientos basados en un sistema de engranajes de geometría curva, de esta manera, es más seguro en entornos con presencia humana. Además, no funciona de forma autónoma porque un operador tiene la última palabra sobre cualquier decisión letal, aunque gestiona sus movimientos y navegación de forma independiente.Según las pruebas realizadas, Phantom MK-1 está mostrando resultados positivos, aunque su uso en combate aún se encuentra en fase de desarrollo y evaluación. Así lo afirmó Zelenski en un discurso pronunciado con motivo del Día del Trabajador de la Industria de Defensa: «Por primera vez en la historia de esta guerra, una posición enemiga fue tomada exclusivamente por plataformas no tripuladas: sistemas terrestres y drones. Los ocupantes se rindieron y la operación se llevó a cabo sin infantería y sin bajas de nuestro lado».

Los empleados denuncian a Meta por usar IA para vigilarlos a sus empleados y realizar despidos masivos

Decenas de empleados de Meta han presentado una denuncia en la que acusan a la empresa de haber recurrido al uso de inteligencia artificial para decidir a qué empleados despedir. Los trabajadores señalan que la solución empleada por la tecnológica discriminó a aquellos … que tuvieron que faltar al trabajo debido a algún problema de salud o a la necesidad de cuidar a familiares.
Según la demanda, que fue presentada el pasado lunes ante un tribunal federal del distrito norte de California, la compañía se apoyó en indicadores como la productividad de los empleados y el uso que estos hacían de sus herramientas de inteligencia artificial para elaborar la lista de trabajadores afectados por el despido, lo que, según los demandantes, perjudicó a quienes habían tenido que ausentarse por motivos médicos o familiares.

Para recopilar la información necesaria sobre los trabajadores, Meta habría recurrido a «una constelación» de sistemas asistidos por IA. Estos están diseñados para analizar, entre otras cosas, la ubicación del trabajador en base a sus dispositivos corporativos, así como su historial de navegación, documentos, correos electrónicos, pulsaciones de teclado y movimientos de ratón.

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La empresa anunció el lanzamiento de este sistema a inicios de año. Sin embargo, los demandantes señalan que lo utilizó sin contar con el consentimiento de parte de los trabajadores y sin avisar debidamente al respecto. «En al menos algunos equipos, los empleados no recibieron ninguna solicitud de consentimiento ni confirmación, y, al menos al principio, no existía la opción de darse de baja», apuntan en la denuncia.
Ahora, los demandantes solicitan al tribunal que paralice temporalmente los despidos mientras se resuelve el procedimiento. En su opinión, Meta vulneró la legislación federal y estatal que prohíbe discriminar o tomar represalias contra trabajadores con discapacidad, embarazadas o personas que se encuentran de baja. Además, acusan a la compañía de no haber evaluado sus sistemas de IA para detectar posibles sesgos.
«Meta no ajustó los indicadores (de su IA) para tener en cuenta los periodos de ausencia protegidos; tampoco excluyó del proceso de selección para los despidos a los trabajadores que habían disfrutado de permisos protegidos o solicitado adaptaciones por motivos de salud; ni suspendió el funcionamiento del sistema para realizar la revisión individualizada, neutral respecto a las bajas y las adaptaciones, que exige la legislación», afirman los demandantes.
Cabe recordar que Meta anunció el pasado 20 de mayo el despido de unos 8.000 empleados, lo que equivale aproximadamente al 10% de su plantilla. Si el tribunal no lo remedia, las salidas se harán efectivas el próximo 22 de julio. Un portavoz de la tecnológica ha afirmado que las acusaciones de los demandantes «carecen de fundamento». Asimismo, ha señalado que «la gestión de personal y las decisiones organizativas fueron y son tomadas por personas, no por inteligencia artificial».

China acaba con los novios y los amigos creados con IA

China quiere evitar que sus ciudadanos desarrollen una dependencia emocional de la inteligencia artificial. Desde este miércoles, Pekín ha comenzado a aplicar una nueva ley que endurece la regulación de los asistentes virtuales capaces de mantener vínculos afectivos con los usuarios. A raíz de la … entrada en vigor de la norma, las principales aplicaciones de IA del país, como Doubao (ByteDance), Qwen (Alibaba) y Yuanbao (Tencent), ya han anunciado la suspensión de sus funciones de compañeros virtuales.
El fenómeno de las parejas y amigos generados con IA no es algo nuevo. En los últimos años han surgido numerosas ‘apps’ y plataformas que permiten a los usuarios crear avatares personalizados con los que mantener conversaciones y, si lo desean, iniciar relaciones íntimas. Entre las más conocidas figuran Replika y Character AI.

Sin embargo, al Gobierno chino le preocupa que esta tecnología favorezca relaciones de dependencia. La nueva normativa acusa a estos servicios de «complacer excesivamente a los usuarios, induciendo dependencia emocional o adicción, o dañando las relaciones interpersonales reales».


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Según recoge AFP, la decisión de Pekín ha provocado que numerosos ciudadanos chinos hayan comenzado a compartir en redes sociales las últimas conversaciones mantenidas con sus avatares. Muchos aseguran que se habían convertido en sus principales apoyos emocionales. «No puedo aceptar que mi amante de IA me deje para siempre. Se ha vuelto parte de mi vida, enraizado en mi corazón, y se ha convertido en mi pilar espiritual», escribió una usuaria de Doubao, el asistente desarrollado por la matriz de TikTok.
«El amor humano es un lujo; si no lo tienes al nacer, es más difícil adquirirlo después. Pero el amor que da la IA es tan sencillo, tan puro… No puedo evitar enamorarme de una línea de código», afirmó otro usuario. «Realmente es como mi familia, como mi amante. Ahora me dicen que se irá. Siento un vacío en mi corazón», señaló un tercero.
La norma, denominada Medidas provisionales para la administración de servicios interactivos humanizados basados en inteligencia artificial, fue aprobada el pasado abril y ha entrado en vigor este 15 de julio. Se aplica únicamente a los sistemas capaces de simular personalidad, emociones o formas de pensamiento humanas y de mantener una interacción emocional continuada con el usuario. Quedan fuera, por tanto, los asistentes de productividad, los chatbots de atención al cliente o las herramientas educativas.
La regulación presta especial atención a la protección de los menores. Prohíbe ofrecerles parejas o familiares virtuales, obliga a las plataformas a incorporar un modo infantil con controles parentales y exige el consentimiento de los tutores cuando los usuarios tengan menos de 14 años.
Además, las empresas no podrán ofrecer herramientas que fomenten el suicidio, las autolesiones o la violencia contra otras personas. Tampoco podrán manipular emocionalmente a los usuarios ni generar contenidos considerados contrarios a la seguridad nacional o a la unidad del país. Si el sistema detecta que un usuario puede autolesionarse o está desarrollando una dependencia excesiva de la IA, deberá intervenir y, en los casos de mayor riesgo, avisar al tutor o al contacto de emergencia designado.
La entrada en vigor de la norma coincide además con un momento de creciente preocupación en Pekín por la crisis demográfica del país. China registró el año pasado la tasa de natalidad más baja desde 1949 y algunos analistas sostienen que el auge de los compañeros virtuales podría contribuir al descenso de los matrimonios y los nacimientos al sustituir, al menos parcialmente, las relaciones personales tradicionales. La ley, no obstante, no menciona la natalidad entre las razones oficiales que justifican su aprobación.