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TECNOLOGÍA

«Los restos son potencialmente peligrosos»: el aviso de la Fuerza Espacial tras la explosión del cohete de Blue Origin

La explosión del cohete New Glenn de Blue Origin, la empresa aeroespacial de Jeff Bezos, durante una prueba en tierra en Cabo Cañaveral ha obligado a la Fuerza Espacial de Estados Unidos (USSF) a emitir un aviso de seguridad ante la posible aparición de restos en zonas costeras de acceso público.El incidente se ha producido durante un test de encendido estático, una maniobra en la que los motores del cohete se activan mientras el vehículo permanece sujeto a la plataforma. Blue Origin ha confirmado que el New Glenn ha sufrido una “anomalía” durante el ensayo y asegura que todo el personal está a salvo.Tras la explosión, Space Launch Delta 45, la unidad de la USSF encargada del Eastern Range, ha advirtido de que los restos derivados de la anomalía podrían llegar a la costa en los próximos días o semanas. Por ese motivo, piden a la población que no toque ningún fragmento y que avise al 911 para que pueda ser retirado de forma segura.“Los restos de vehículos de lanzamiento son potencialmente peligrosos”, señala la Fuerza Espacial en su aviso, en el que recuerda que el contacto directo puede suponer un riesgo para la salud y el bienestar de las personas.La unidad militar también indica que el Eastern Range mantiene su capacidad operativa para lanzamientos espaciales de seguridad nacional y que continúa prestando apoyo al resto de los complejos de lanzamiento, incluido el Centro Espacial Kennedy de la NASA.La investigación sobre la explosión del New Glenn, el gran cohete orbital de Blue Origin con el que Bezos quiere competir con Starship de Elon Musk, deberá determinar ahora qué provocó la anomalía y qué impacto puede tener en los próximos vuelos previstos.

Por qué ha explotado el cohete de Blue Origin y qué consecuencias puede tener para el imperio espacial de Jeff Bezos

Un cohete no tripulado de Blue Origin, la empresa aeroespacial de Jeff Bezos, ha explotado esta madrugada en la plataforma de lanzamiento que la compañía tiene en Florida durante una prueba. De momento no se conocen las causas del incidente y la explicación oficial se ha limitado a señalar que se produjo “una anomalía” y que todo el personal está a salvo.Sin embargo, la explosión del cohete New Glenn no solo ha dejado imágenes espectaculares. También abre un nuevo frente para Bezos en uno de sus proyectos más ambiciosos: convertir a Amazon Leo, la antigua Project Kuiper, en una alternativa real a Starlink, la red de internet por satélite de Elon Musk. Su primera constelación está diseñada para reunir 3.236 satélites en órbita baja terrestre, aunque la compañía aún está en las primeras fases del despliegue.El revés podría afectar a varios aspectos del programa. Por un lado, el cohete no estaba surcando los cielos ni había llegado a despegar, sino que se encontraba en pleno ensayo previo al lanzamiento en el que los motores se encienden mientras el vehículo permanece sujeto a tierra. Se trata de una prueba conocida como hot-fire test o encendido estático y es una de las más importantes antes de autorizar el despegue, porque permite comprobar el comportamiento de los motores y de los sistemas del vehículo sin que este abandone la plataforma.Por eso, el problema podría tener consecuencias más allá del propio cohete. En una prueba de este tipo, el vehículo está en la plataforma, conectado a sistemas de tierra, cargado con propelentes y rodeado de una infraestructura crítica para cualquier lanzamiento posterior. Aunque Blue Origin no ha detallado todavía el alcance de los daños, una explosión en el propio complejo de lanzamiento puede obligar a revisar no solo el cohete, sino también la torre, los sistemas de alimentación, las conducciones, los equipos de soporte y los procedimientos de seguridad antes de intentar una nueva misión.Además, en el peor de los escenarios, si esos daños afectan a elementos esenciales de la plataforma, el complejo podría quedar fuera de servicio de forma temporal. Eso convertiría el accidente en un problema mucho más serio para Blue Origin: no bastaría con sustituir el cohete perdido, sino que habría que reparar, certificar y volver a poner a punto la infraestructura desde la que despega New Glenn.Ese punto es importante porque New Glenn no es un cohete más dentro del calendario de Blue Origin. Es la gran apuesta orbital de la compañía de Bezos y una pieza clave para que Amazon pueda acelerar el despliegue de Amazon Leo, su red de internet por satélite. El lanzamiento que se estaba preparando debía llevar a órbita baja 48 satélites de esta constelación, aunque la carga no estaba integrada en el cohete en el momento del incidente.Y ahí está el otro punto en el que la explosión podría afectar al programa: investigar la causa del fallo y revisar la infraestructura antes de retomar los lanzamientos desde ese complejo puede traducirse en retrasos, especialmente si el daño afecta a elementos de tierra que no se sustituyen con tanta rapidez como una pieza del cohete. Si bien los satélites no se han perdido, porque todavía no estaban instalados en el cohete, el calendario sí puede verse afectado.Amazon Leo ya ha comenzado a desplegar sus satélites, pero necesita aumentar mucho el ritmo si quiere convertir su red en un servicio global y competitivo. Según los datos oficiales, de momento se han completado once misiones y se han superado los 300 satélites desplegados. La buena noticia es que, aunque New Glenn es una pieza muy importante del plan, Amazon no depende solo de Blue Origin: también ha contratado lanzamientos con otros vehículos, como Atlas V, Ariane 6, Vulcan y Falcon 9.La NASA también está en el punto de miraEl problema no afecta únicamente al negocio de internet espacial. New Glenn también forma parte de los planes de Blue Origin para ganar peso en misiones institucionales y lunares. La NASA ha contado con la compañía de Bezos para distintos programas vinculados a la exploración de la Luna, y cualquier incidente relevante en un lanzador pesado obliga a revisar plazos, riesgos y garantías técnicas.Eso no significa que el programa quede paralizado ni que Blue Origin esté fuera de la carrera. Las explosiones y los fallos forman parte del desarrollo de cohetes, incluso en compañías muy avanzadas. SpaceX también ha sufrido accidentes muy visibles durante sus pruebas.Pero en el caso de New Glenn, el momento es más delicado, ya que Bezos necesita demostrar que su compañía puede lanzar de forma regular, fiable y con una cadencia suficiente para atraer clientes comerciales, misiones científicas y contratos institucionales.

Anthropic supera a OpenAI y se convierte en la startup de IA más valiosa del mundo

Noviembre de 2022. OpenAI pone en línea a ChatGPT y el mundo se queda pasmado ante las posibilidades de esa nueva máquina capaz de responderlo casi todo. Algunos incluso piensan que, en el medio plazo, la herramienta sustituirá a Google como principal albacea de … toda esa información que, segundo tras segundo, se vuelca en la red. Casi cuatro años después, ni su chatbot es claramente el más popular ni la startup es la más valiosa de su clase.
Anthropic ha superado a OpenAI y se ha convertido en la compañía de inteligencia artificial más valiosa del mundo. La creadora de Claude anunció este jueves un nuevo acuerdo de financiación de 65.000 millones de dólares que eleva su valoración total hasta los 965.000 millones de dólares. La empresa de ChatGPT está en los 852.000 millones.

«Claude es cada vez más indispensable para nuestra creciente comunidad global de clientes, y trabajamos incansablemente para que herramientas como Code y Cowork sean más útiles, potentes y adaptables a sus necesidades», ha señalado a raíz del anuncio Krishna Rao, director financiero de Anthropic. «Esta financiación nos ayudará a atender la demanda histórica que estamos experimentando, a mantenernos a la vanguardia de la investigación y a llevar Claude a más lugares donde se desarrolla el trabajo», ha zanjado.

MÁS INFORMACIÓN

La nueva ronda de financiación, liderada por Altimeter Capital, Dragoneer, Greenoaks y Sequoia Capital, demuestra el buen momento por el que pasa Anthropic, tanto a nivel de desarrollo como de imagen pública. La firma liderada por Darío Amodei -que siempre ha estado más dirigida al mundo de la empresa que al usuario corriente- cuenta con uno de los mejores chatbots y con Claude Code, considerada por muchos desarrolladores como la mejor herramienta para programar con IA.
Anthropic también se ha visto beneficiada a nivel reputacional por el reciente enfrentamiento que protagonizó con el Pentágono, con el que se encuentra inmersa en una batalla legal provocada por la negativa de la firma al uso de su tecnología para crear armas autónomas o sistemas de vigilancia en suelo estadounidense. Algo que provocó que la empresa entrase en la lista negra de Washington y que su tecnología pasara a ser considerada como una amenaza para la seguridad nacional.
La empresa también ha conseguido ganarse el favor del Vaticano. Su cofundador, Christopher Olah, fue el único representante de los gigantes de la IA en la presentación de ‘Magnifica Humanitas’, la primera encíclica del Papa León XIV en la que que se realiza una defensa decidida de la humanidad en los nuevos tiempos de los algoritmos. Durante el evento, Olah alertó, entre otras cosas, sobre el peligro de que la inteligencia artificial genere desempleo «a gran escala» y de que su desarrollo se está concentrando en «un puñado de naciones ricas».

Los problemas de OpenAI

Mientras tanto, la reputación de OpenAI se ha visto afectada recientemente por el enfrentamiento judicial que protagonizó con Elon Musk. Durante su desarrollo, varios exejecutivos de la empresa acusaron a Sam Altman de «mentir» de forma recurrente y de ser una persona poco fiable. La empresa también se ha visto forzada a hacer cambios en su modelo de negocio y comenzar a centrarse en el mundo de la empresa para aumentar los ingresos generados directamente por su tecnología. Anunció la muerte de Sora, la herramienta de la empresa para la generación de vídeo, y dejó a un lado los planes para darle funciones de chatbot erótico a ChatGPT.
La firma también ha visto como su chatbot ha dejado de ser el más popular entre los usuarios. La semana pasada Google anunció que Gemini, su alternativa a ChatGPT, ha conseguido superar los 900 millones de usuarios, lo que le pone al nivel, sino por encima, de la herramienta de OpenAI.

¿Cuál es la red social más usada en España? Así han cambiado los hábitos de consumo digital

Las redes sociales forman parte del día a día de los usuarios que residen en España, tanto como herramienta de comunicación como espacio de entretenimiento y consumo digital. Su presencia se ha consolidado hasta convertirse en un hábito cotidiano, aunque no todas las plataformas mantienen el mismo nivel de popularidad. Según el Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Instagram se ha consolidado como la red social más utilizada en España, con un 57,9% de usuarios habituales.Creciendo más de tres puntos porcentuales respecto al año anterior, Instagram sigue liderando el podio de las plataformas más populares, frente a Facebook que se mantiene en segundo puesto con un 52% y TikTok que ocupa el tercer lugar con un 31%.Por el resto, otras redes sociales como X, Pinterest o LinkedIn aglutinan menos del 20% de usuarios, teniendo en cuenta que la aplicación de Elon Musk ha pasado de un 18,1% del año pasado al 16,3% actual.La CNMC señala que la pérdida de usuarios en redes como Facebook o X responde al auge de plataformas como Instagram o TikTok, cuyo contenido visual y de consumo rápido resulta más atractivo para gran parte del público. Esta tendencia refleja un cambio en los hábitos digitales, especialmente entre los usuarios más jóvenes, que priorizan formatos basados en imágenes y vídeos cortos que las publicaciones tradicionales centradas en texto.En lo que respecta a la mensajería instantánea, WhatsApp mantiene su liderazgo con un 94,6% de usuarios que la utilizan, posicionándose por delante de otras alternativas como Instagram con un 27,6% o Telegram con un 17,4%.También, los datos del Panel de Hogares de la CNMC muestran el peso que tienen estas herramientas en la rutina digital diaria, teniendo en cuenta que el 83,8% de los usuarios emplea aplicaciones de mensajería varias veces al día, mientras que el 52,6 % accede con esa misma frecuencia a redes sociales y el 49,8 % consulta su correo electrónico de forma recurrente.Por otro lado, el informe también detecta un descenso en el consumo diario de entretenimiento en línea: solo un 30% ve vídeos varias veces al día y algo más del 22% escucha música con esa misma frecuencia. ¿El motivo? El móvil sigue siendo el eje de la vida digital de los usuarios, con la mensajería instantánea como actividad predominante y una creciente preferencia por redes sociales basadas en contenidos visuales.

León XIV y los tres peligros que oculta la IA

La primera encíclica del Papa León XIV llega en un momento especialmente delicado: la inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una infraestructura cotidiana que reorganiza la economía, la información y las relaciones sociales. En el texto, el … Pontífice se pregunta qué ocurre con la dignidad humana cuando delegamos cada vez más decisiones y formas de conocimiento en sistemas algorítmicos.
El texto acierta en algo esencial: recordar que la IA no piensa ni aprende como una persona. Los sistemas actuales funcionan mediante adaptación estadística a partir de enormes cantidades de datos. Pueden producir resultados muy eficaces, pero no poseen conciencia moral ni experiencia del mundo. Simulan empatía o comprensión, pero no conocen aquello que producen. Esa distinción resulta hoy decisiva en un contexto donde algunas figuras tecnológicas y científicas tienden a confundir capacidad con humanidad, como ha ocurrido con las últimas declaraciones de Richard Dawkins.

La encíclica señala, además, un problema más profundo, que es el modo en que la tecnología puede alterar nuestra comprensión del ser humano. Cuando la eficiencia se convierte en la medida dominante del valor, la persona corre el riesgo de verse como un proyecto que debe optimizarse permanentemente. La advertencia es pertinente porque el debate sobre la IA suele centrarse en sus prestaciones y olvidar la cuestión antropológica: qué idea de ser humano queda implícita en nuestras tecnologías. Sin embargo, creo que se tiende a sobreestimar a la IA en estas cuestiones, ya que la ingeniería genética plantea dilemas quizá aún más radicales sobre identidad, desigualdad o selección humana.
El texto adopta una posición claramente más crítica que entusiasta. Reconoce avances en medicina, investigación o productividad, pero insiste sobre todo en los riesgos. Resalta tres, y el primero es la facilidad. Las herramientas inteligentes simplifican tareas y ahorran tiempo, pero también pueden acostumbrarnos a delegar demasiado. La tentación de aceptar respuestas inmediatas debilita lentamente el juicio personal y la capacidad de deliberación.
El segundo es la falsa apariencia de objetividad. Muchos sistemas algorítmicos se presentan como neutrales cuando reflejan prioridades y sesgos incorporados por quienes los diseñan. Investigaciones recientes muestran, por ejemplo, que los grandes modelos de lenguaje distinguen razonablemente bien hechos verdaderos y falsos, pero tienen más dificultades con creencias personales, lo que puede reforzar percepciones erróneas precisamente allí donde el juicio humano resulta más vulnerable.
El tercer riesgo es más sutil: la ilusión de relación personal. Los chatbots pueden resultar útiles e incluso reconfortantes, especialmente para personas con dificultades de interacción social. Pero también pueden inducir a engaño si el usuario olvida que detrás de la conversación no existe un sujeto consciente. La simulación de compañía puede terminar sustituyendo vínculos humanos reales o reforzando respuestas complacientes que debiliten la autocrítica. De hecho, se han publicado evidencias de que el comportamiento adulador de estos asistentes podría estar reforzando los prejuicios y sesgos de quienes los usan.

«No es un hecho puramente técnico»

Más allá de estos riesgos genéricos, hay cuatro ámbitos concretos que la encíclica aborda con especial interés. Aquí se destacan la responsabilidad y la gobernanza. El Papa tiene razón al afirmar que la IA nunca es un hecho puramente técnico. Cuando un algoritmo interviene en decisiones sobre empleo, crédito o seguridad, puede afectar directamente a derechos fundamentales. En este sentido, Europa ha avanzado en este terreno con su Reglamento de Inteligencia Artificial y otras normativas, que intentan limitar riesgos asociados a derechos y libertades.
En este ámbito destacan dos cuestiones especialmente delicadas. La primera son los ‘deepfakes’ y la desinformación, que amplifican enormemente la capacidad de fabricar relatos falsos y erosionar la confianza pública. Aunque creo oportuno resaltar dos puntos que no se mencionan habitualmente. Uno, que los impactos más graves de los deepfakes se están produciendo en la violencia digital contra las mujeres mediante imágenes manipuladas y contenidos vejatorios generados artificialmente. Dos, que las sociedades también desarrollan mecanismos de resiliencia frente a la propaganda y las noticias falsas, como explica Hugo Mercier en ‘No hemos sido engañados’.
La segunda cuestión son los sesgos. Sistemas aparentemente neutrales pueden reproducir discriminaciones de género, edad o condición social presentes en los datos con los que fueron entrenados. Tal como resalta Antonio Diéguez en ‘Pensar la tecnología’, uno de los mitos más extendidos es afirmar que la tecnología no es buena ni mala, sino que depende del uso que hagamos de ella. La neutralidad tecnológica absoluta no existe: toda tecnología incorpora una determinada visión del mundo.
El problema del trabajo también se aborda en la encíclica. La automatización promete liberar al ser humano de tareas pesadas o repetitivas, pero también puede generar ‘desespecialización’, vigilancia permanente y precarización. La respuesta más razonable pasa por vincular toda automatización a políticas activas de protección laboral y formación continua.
El documento aborda, además, el poder acumulado a través de los datos. Quien controla información sanitaria, educativa o económica posee una enorme capacidad de influencia. A ello se suma un problema frecuentemente invisibilizado: millones de trabajadores sostienen el entrenamiento de estos sistemas mediante tareas mal remuneradas y psicológicamente duras.

Reducir al enemigo a un dato

Finalmente, León XIV advierte sobre el uso militar de la IA. Delegar decisiones letales en sistemas autónomos amenaza con diluir la responsabilidad moral y reducir al enemigo a un simple dato. Mantener un control humano efectivo sobre el uso de la fuerza debería convertirse en un principio internacional básico.
Quizá una cuestión que conviene añadir al debate es la soberanía tecnológica. Si Europa renuncia a desarrollar capacidades propias y se limita a regular tecnologías ajenas, no podrá realizar un control efectivo, como se plantea en la encíclica, sobre tecnologías diseñadas por otros.
La principal virtud del documento quizá no esté en ofrecer soluciones cerradas, sino en recordar algo elemental que el entusiasmo tecnológico suele olvidar: ninguna innovación elimina la necesidad del juicio humano. La cuestión decisiva no es únicamente qué pueden hacer las máquinas, sino qué tipo de sociedad queremos construir con ellas.

Pablo Haya Coll

Pablo Haya Coll es investigador del Laboratorio de Lingüística Informática de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y director del área de Business & Language Analytics (BLA) del Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC)

Fiebre naranja en los móviles, la colorida moda que nació con el iPhone 17 Pro

En los móviles se lleva el naranja. Antes, de vez en cuando, llegaba alguno en ese color (caso del realme GT 7 Pro), pero no ha pasado desapercibido que la tendencia surgió a raíz de que el iPhone 17 Pro sorprendiera con dicha elección estilística. El reclamo naranja se extiende por todos los segmentos de precio. 20bits repasa varios smartphones que incluyen versiones en esa llamativa tonalidad, no pocos de los cuales modulan también el diseño Apple.HONOR 600El último en aparecer en el mercado español en ese potente color es el HONOR 600 (desde 499 euros), también disponible en negro y en blanco dorado. Un teléfono compacto (pantalla de 6,57 pulgadas), hasta arriba de batería (6.400 mAh), con cámara de 200 MP y con extras como la creación de breves vídeos a partir de imágenes gracias a la IA (Imagen a Vídeo 2.0).OPPO Find X9 UltraEl flamante OPPO Find X9 Ultra (1.699 euros) entró en escena en un sobrio negro (Tundra Umber) y en naranja (Canyon Orange), variante fabricada con fibra de grado aeronáutico. La mayor expresión tecnológica de la marca brilla por su fotografía profesional, simbolizada en su teleobjetivo óptico de 50MP con zoom de 10x y sus cámaras Hasselblad de 200 MP.HUAWEI Pura X MaxHUAWEI se ha apuntado un tanto tecnológico con el Pura X Max, su primer plegable de formato más ancho, tendencia emergente en la que se ha adelantado a Apple y a Samsung. Un modelo innovador comercializado en China en cinco vistosos colores, entre ellos el naranja. Luce una pantalla exterior de 5,4 pulgadas y una interior de 7,7.realme P4 Power 5Grealme estrenó su batería Titan de 10.001 (mAh) con el realme P4 Power, dispositivo que con el color naranja buscaba reforzar el atractivo desplegado de por sí por su increíble capacidad. Lanzado de partida en la India, y sin exhibir un grosor excesivo (9 mm) a pesar de su condición, venía con pantalla AMOLED curva, cámara de 50 MP y el procesador Dimensity 7400 Ultra.HONOR Magic8 Pro AirPara el mercado chino, HONOR lanzó su dispositivo ultrafino para competir con el iPhone Air, que para más inri apostaba por el naranja. Con 6,1 mm de grosor y 155 gramos de peso, el HONOR Magic8 Pro Air ofrecía batería de 5.500 mAh, capacidad superior en su vertiente, y se caracterizaba a su vez por una pantalla OLED de 6,1 pulgadas y por un teleobjetivo periscópico de 64 MP.TECNO Spark 50TECNO, marca fuerte en mercados africanos y asiáticos que todavía no se ha decidido a dar el gran salto europeo (aunque está presente en varios países), ha aplicado el factor naranja a modelos como el Camon 50 Ultra 5G y el Spark 50. El segundo modelo, un 4G, es el que más mira al diseño tipo iPhone y cuenta con batería de 7.000 mAh y cámara de 50 MP.Infinix Note 60 ProUna marca apenas conocida por aquí, Infinix, ha lanzado varios dispositivos que contemplan el naranja para el toque estético. El último, el Infinix Note 60 Pro, que también llama la atención por el detalle de que en la trasera imita la Glyph Matrix de Nothing por medio de su zona para notificaciones en el lado derecho del módulo.itel A200+Como el caso interior, itel tampoco suena por estos lares. Pertenece al mismo grupo de TECNO y de Infinix, y sobre todo tiene presencia en mercados emergentes. Dispositivos como el A200+, con batería de 6.000 mAh, indican que ha asimilado el naranja como un color más.Unihertz Titan 2 EliteEl Titan 2 Elite (490 dólares), el curioso móvil con teclado físico de Unihertz, también apuesta por el naranja como uno de sus colores para resultar todavía más llamativo. Conjuga su rasgo distintivo y atípico con una pantalla AMOLED de 4,03 pulgadas, el procesador MediaTek Dimensity 7400 y dos cámaras de 50 MP.

Crean unas lentillas inteligentes para tratar la depresión con estímulos eléctricos a través del ojo

Un grupo de científicos de Corea del Sur ha diseñado unas lentillas inteligentes que pueden enviar señales eléctricas a través de la retina hasta las regiones cerebrales para mejorar el estado de ánimo.Dicha innovación, difundida por un artículo publicado en el diario The Conversation, se basa en la idea de una lente de contacto que puede ayudar a tratar la depresión al estimular el cerebro a través del ojo. Además, a diferencia de otras lentillas que monitorizan algunas afecciones oculares o controlan los niveles de glucosa, este dispositivo pretende utilizar el ojo como vía de acceso al cerebro. Pero, ¿cómo es posible?Acorde a la información compartida, estas lentillas tienen diminutos electrodos que mandan señales eléctricas suaves a través de la retina, de esta manera, al emplear la técnica conocida como interferencia temporal, emiten dos frecuencias eléctricas ligeramente diferentes simultáneamente. Además, al estar diseñadas las señales para que no solo se activen por completo en los puntos donde se pueden superponer, los investigadores son capaces de dirigirse a regiones cerebrales específicas relacionadas con la regulación del estado de ánimo.Según The Conversation, «en teoría, este método podría estimular circuitos cerebrales relacionados con la depresión». No obstante, por ahora, la iniciativa aún se encuentra en una fase temprana porque todavía no se ha probado en personas, sino en ratones de laboratorio.Ya se han hecho las primeras pruebas con ratonesLas primeras pruebas se hicieron con ratones, a los que se les inyectó una hormona del estrés para inducir un comportamiento similar a la depresión.Por ahora, los investigadores reconocen que esto no refleja la depresión humana y que dicha tecnología presenta «desafíos prácticos», ya que las lentillas inteligentes requieren un ajuste preciso para no dañar la córnea y reducir cualquier riesgo de infección. Además, si bien es cierto que la fabricación de lentes es costosa, los investigadores reconocen que dicho proyecto aún no es comercialmente viable a gran escala.También, cabe mencionar que la depresión en sí misma es complicada de tratar en animales de laboratorio, por lo tanto, los resultados de este pequeño experimento todavía están lejos de traducirse en un tratamiento viable para seres humanos. Aun así, la idea de tratar la depresión con lentillas inteligentes es muy interesante, y este primer estudio aporta una nueva vía creativa en la búsqueda de tratamientos innovadores para la depresión.