Tecnología - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

TECNOLOGÍA

Google Maps estrena nuevas funciones que cambian por completo la forma de poner reseñas en la app

Google Maps no solo sirve para ver mapas o llegar al destino que queremos, sino que también vale para descubrir lugares a través de opiniones, fotos y valoraciones de otras personas. La firma tecnológica sabe que gran parte de la utilidad de Maps depende de lo que los propios usuarios comparten, por lo que Google sigue añadiendo funciones para que contribuir sea más fácil. Por ello, la compañía de Mountain View ha incorporado varias mejoras centradas en las reseñas y en las fotos.Gemini también es protagonista La que más llama la atención es el uso de Gemini para generar automáticamente los pies de foto. Según explican desde Digital Trends, cuando un usuario sube una imagen, la aplicación puede sugerir un texto que describa lo que aparece. Ese texto se puede cambiar, editar o borrar antes de publicarlo, es decir, no es obligatorio incluirlo. Por el momento, solo está disponible en inglés para iPhone en Estados Unidos, pero se ampliará a más países y también a Android.También hay novedades en la selección de imágenes y ahora Maps puede revisar la galería del móvil (siempre con permiso del usuario) para recomendar qué fotos o videos encajan mejor con la reseña que se quiere hacer. En este caso, ya funciona en Android y llegará a iOS más adelante. Además, se han añadido cambios para que los usuarios vean mejor su actividad dentro de la app.Y para facilitar el seguimiento del impacto de cada usuario, Google mostrará en la sección «Contribuir» los puntos que se ganan al participar al añadir reseñas. Por último, la ‘Gran G’ ha actualizado las insignias para que la gente sepa si es un usuario nuevo o si ya es alguien más activo. De esta forma, es más fácil identificar quiénes hacen aportaciones útiles e incluso hay una sección para perfiles más destacados. Todas las novedades ya están disponibles en la app y la web.

¿Quién es Satoshi Nakamoto? El 'New York Times' destapa al creador del bitcoin

Durante casi dos décadas, la identidad de Satoshi Nakamoto, el enigmático creador del bitcoin, ha constituido uno de los mayores misterios de la era digital. Sin embargo, esta intriga puede haber llegado a su fin gracias a una reciente y exhaustiva investigación del periódico estadounidense … ‘New York Times’, que apunta al criptógrafo británico Adam Back como el cerebro tras la invención de esta divisa digital.
A esta conclusión ha llegado el periodista del diario neoyorquino John Carreyrou tras ver un documental de HBO sobre la verdadera identidad de Satoshi que contaba con la participación de Back. Al observar las reacciones del criptógrafo, detectó conductas sospechosas que lo llevaron a rastrear miles de correos electrónicos y publicaciones del programador en foros de los años 90, tal y como explica en el artículo.

Durante sus pesquisas, Carreyrou descubrió similitudes entre Back y Satoshi al examinar décadas de antiguas publicaciones en internet y analizar puntos en común en sus escritos públicos. Detectó que ambos empleaban las mismas expresiones, como «amigable con los humanos», «una amenaza para la red» y «se me da mejor el código que las palabras» y que tenían intereses compartidos.

Noticia relacionada

¿Qué nos queda por ver?

José María Camarero

Además, comparó la cronología de los movimientos de ambos y apreció que Back desapareció de forma repentina de los foros relacionados con la criptografía durante varios años, justo el mismo momento en que Satoshi regresó como figura pública. Más tarde, en una conferencia sobre bitcoin en El Salvador, Carreyrou abordó a Back con las pruebas y, de acuerdo con el periodista, el programador enrojeció y se mostró incómodo.
Asimismos, dice el redactor, cometió un lapsus en la conversación y pareció hablar como si él mismo fuera Satoshi. «Disipó cualquier duda que pudiera quedar en mi mente sobre si había encontrado al hombre adecuado», afirma Carreyrou. Por su parte, Back aseguró en aquel momento que todo había sido una casualidad y que la conclusión del periodista obedecía a una «combinación de coincidencias y frases similares de personas con experiencias e intereses parecidos».
Tras la publicación del artículo del ‘NYT’, Back no ha tardado en negar en X las conclusiones de la pieza: «No soy Satoshi, pero fui de los primeros en centrarme en las implicaciones sociales positivas de la criptografía, la privacidad en línea y el dinero electrónico (…) Tampoco sé quién es y creo que es bueno para bitcoin que esto sea así, ya que ayuda a que sea visto como una nueva clase de activo, una materia prima digital matemáticamente escas».
En cuanto a la reacción de la comunidad en torno al bitcoin, algunos miembros se han mostrado convencidos por las palabras del periodista, como Domer, un conocido apostador de Polymarket, que dijo creer «al 99%» que Back era Satoshi. Otros expresaron sus reticencias, como Steven Murdoch, profesor de informática en el University College de Londres. Manifestó que «no hay pruebas concluyentes» y apuesta por Hal Finney, un desarrollador en PGP Corporation que recibió la primera transacción del creador de la criptomoneda.
De acuerdo con la leyenda del bitcoin, Satoshi minó 1,1 millones de monedas en los primeros días de la criptodivisa, un tesoro valorado en 79.000 millones de dólares en el momento de la conferencia. Si Back es efectivamente el creador de la criptodivisa, tendría que revelarlo a la Comisión de Bolsa y Valores, ya que esa fortuna podría afectar significativamente al mercado de esta moneda digital.

El Redmi Note 14 Pro+ rebaja su precio más de 200 euros y promete autonomía y buena cámara con IA

Xiaomi desdibuja el anterior precio del Redmi Note 14 Pro+, un dispositivo que borra las fronteras con los terminales premium. La marca ha integrado especificaciones que hace apenas unos meses eran impensables en este rango, logrando que el usuario sienta una fluidez absoluta en el día a día. La potencia del procesador Snapdragon es clave para entender por qué este terminal vuela al abrir aplicaciones o gestionar multitarea pesada.Además de su fuerza bruta, el apartado visual es simplemente espectacular gracias a una construcción que destila calidad por los cuatro costados. Su cuerpo no solo es bonito, sino que presume de una resistencia envidiable que nos permite estar tranquilos ante cualquier imprevisto cotidiano. Certificación IP68 contra agua y polvo garantiza que el dispositivo soporte chapuzones accidentales, algo que habitualmente solo vemos en teléfonos que duplican su coste actual.Aprovechar ahora la oportunidad de conseguir el Redmi Note 14 Pro+ por solo 249 euros desde los 479 originales supone un ahorro inteligente para cualquier bolsillo exigente que busque lo mejor. No es habitual encontrar un panel CrystalRes AMOLED de 1,5K con un brillo máximo de 3000 nits capaz de verse perfectamente incluso bajo el sol más intenso del verano. Esta nitidez, sumada a los 120 Hz de refresco, transforma por completo la experiencia de navegar por redes sociales o jugar.Comprar por 479 euros solo 249 eurosPor otro lado, la fotografía da un salto de gigante incorporando inteligencia artificial para que tus recuerdos luzcan siempre profesionales sin esfuerzo alguno. El sensor principal de 200 mpx captura un nivel de detalle asombroso, permitiendo recortes sin pérdida de calidad y tomas nocturnas luminosas. Fotografías nítidas con estabilización óptica son la norma en este modelo, olvidándonos para siempre de las imágenes movidas o borrosas que arruinan momentos especiales.Xiaomi ha implementado una gestión de energía tan eficiente que te olvidarás de buscar enchufes a mitad de la tarde. Su batería de 5110 mAh aguanta jornadas maratonianas de uso intensivo, pero lo realmente revolucionario es su sistema de carga HyperCharge. Alcanzar el cien por cien en minutos cambia drásticamente tus hábitos, permitiéndote una carga rápida mientras te duchas o desayunas antes de salir de casa.De igual importancia es la llegada de HyperOS, el sistema operativo que optimiza cada recurso para que la inteligencia artificial trabaje a tu servicio constantemente. Funciones como «Rodea para buscar» o la edición de imagen avanzada facilitan tareas que antes requerían software complejo en un ordenador potente. Herramientas de IA integradas nativamente mejoran la productividad diaria, convirtiendo el móvil en un asistente personal capaz de transcribir notas o traducir audios.Para los amantes del contenido multimedia, el sonido es vital gracias a una configuración de altavoces estéreo firmada con tecnología envolvente. Ver series o películas se convierte en una experiencia inmersiva que se complementa de maravilla con la calidad de su panel de 12 bits. Soporte para Dolby Atmos espectacular asegura que cada matiz sonoro se perciba con claridad, aportando ese extra de realismo que buscamos en el entretenimiento móvil.Estamos ante una de esas compras maestras que ocurren pocas veces al año y que suelen agotarse en cuestión de horas. La conectividad 5G, el Wi-Fi 6E y el soporte para eSIM aseguran que el terminal esté preparado para el futuro de las comunicaciones globales. Equipado con tecnología de última generación, este smartphone garantiza que no tendrás que pensar en renovar tu equipo durante varias temporadas gracias a su robustez.Disfruta de una experiencia de usuario que redefine por completo lo que esperamos de la tecnología actual. La combinación de cámaras profesionales, carga ultra rápida y un diseño que atrae todas las miradas lo posiciona como la opción lógica ahora mismo. Adquirir el Redmi Note 14 Pro+ es la decisión más acertada si valoras tu dinero y no quieres renunciar a ninguna prestación de vanguardia.

La vista privilegiada de la Tierra desde Orión: los astronautas de Artemis II capturan las primeras fotografías

Los astronautas de la NASA han enviado las primeras fotografías de la misión Artemis II. Tras poner en marcha los motores de la nave rumbo a la Luna, Orión ha tenido una vista privilegiada del globo terrestre desde la ventana de la cabina. El terminador que separa la franja del día y la noche, el resplandor de la aurora boreal en los polos o el azul de la Tierra son algunos de los detalles que se pueden ver en esas imágenes. «Pudimos ver todo el globo, de polo a polo. Fue el momento más espectacular», ha comentado el comandante Reid Wiseman este viernes sobre su visión de la Tierra desde la nave. Mientras se alejaban por el espacio, los cuatro integrantes de Orión tomaron varias imágenes del globo terráqueo, que la NASA ha compartido en sus redes sociales. Antes de disfrutar de estas vistas, los astronautas conectaban con el centro de control y prepararon todos los sistemas para el arranque de los motores. Durante los 10 días que durará el viaje, los cuatro tripulantes realizarán varias fotografías del espacio. Todo ello, sin abandonar en ningún momento la nave. Así, el lunes, cuando está previsto que lleguen a la cara oscura de la Luna, el equipo deberá observar e inmortalizar ese lado. En esa jornada de la misión podrán fotografiar los cráteres del satélite que perciban desde la nave, las formaciones rocosas y el resto de la superficie lunar.Tras efectuar estas labores de observación y documentación, los cuatro astronautas volverán a la Tierra, atraídos por la propia gravedad del planeta. En este trayecto se estima que tarden otros cuatro días. La última jornada se producirá el reingreso en la atmósfera terrestre, otro de los momentos más críticos de la misión. El escudo térmico de Orión deberá soportar temperaturas elevadas debido a la fricción de las partículas con la nave. Finalmente, se espera que el aterrizaje se produzca en el Océano Pacífico.

'Crimson Desert' y cómo ser imperfecto puede hacer que un videojuego sea único y redondo

Hay juegos que nacen rotos. Otros que nacen ambiciosos. Y luego están esos pocos que, aun siendo imperfectos, consiguen algo mucho más difícil: sentirse vivos, únicos. ‘Crimson Desert’ pertenece a esta última categoría, aunque su camino hasta aquí no haya sido precisamente tranquilo.Tras … dos semanas de su lanzamiento, y después de que un servidor haya jugado más de 40 horas al título (que ya avanzo de que son pocas para un juego de la magnitud de ‘Crimson Desert’), es inevitable pensar en ‘Cyberpunk 2077’ al analizar su recepción. No porque estemos ante un lanzamiento desastroso lleno de bugs como fue el del título ambientado en Night City, sino por esa mezcla incómoda de fascinación y decepción que ha acompañado al juego desde su llegada. Como sí ocurrió con el título de CD Projekt, ‘Crimson Desert’ ha sido recibido con una mirada dividida: por un lado, el asombro ante todo el contenido y posibilidades que ofrece; por otro, la frustración ante lo que no termina de funcionar. Controles engorrosos, mecánicas extrañas, gráficos en consola que no estaban a la altura de lo mostrado en PC…

Y, sin embargo, lo interesante no está en ese ruido inicial, sino en lo que queda cuando uno se adentra de verdad en su mundo y observa el trabajo que ha hecho Pearl Abyss, que en estos 14 días, han subsanado la amplia mayoría de errores, quejas y mecánicas que desesperaron a los jugadores, y que le costó a los polacos casi tres años solucionar en ‘Cyberpunk 2077’. El juego dista de ser perfecto, de eso hablaremos más adelante, pero sí que es evidente que el equipo coreano ha hecho un trabajo excepcional por contentar a los más de tres millones de jugadores que tiene bajo el brazo.

Un mundo que invita a perderse

Dejando a un lado polémicas y yendo a lo bueno del título, si hay algo que define a ‘Crimson Desert’ es su capacidad para generar curiosidad. El mapa no es solo un escenario, es una invitación a explorar todo un universo. Cada colina, cada ruina, cada camino secundario parece esconder algo que merece la pena descubrir. Hay una sensación muy concreta —y muy difícil de conseguir— de querer desviarse siempre, de preguntarse qué habrá en esa esquina o qué se esconde en la cima de aquella montaña. Una sensación que remite directamente a lo que logró ‘Breath of the Wild’: convertir la exploración en el verdadero motor del juego.

Perderse por el continente de Pywel es, sin duda, lo mejor que ofrece el título y lo más adictivo que hemos experimentado en mucho tiempo.

(ABC)

A eso contribuye un diseño de juego sorprendentemente orgánico. Aquí las mecánicas no compiten entre sí ni se pisan; se encajan. El combate, la exploración, las habilidades o las interacciones con el entorno no parecen compartimentos estancos, sino piezas de un mismo engranaje que se retroalimentan. El resultado es un espacio donde el jugador no solo ejecuta acciones, sino que experimenta con ellas. Donde probar cosas no es un capricho, sino casi una necesidad.
Y es precisamente en esa suma de capas, en esa acumulación de posibilidades, donde aparece la imperfección… y su valor. ‘Crimson Desert’ no es limpio ni preciso en todos sus sistemas. Hay fricciones, momentos en los que algo no responde como debería o donde una mecánica no termina de pulirse del todo. Pero, paradójicamente, es en ese roce donde el juego encuentra parte de su personalidad. No es un diseño quirúrgico, es un diseño con textura. Hay algo casi cercano al wabi-sabi, esa idea estética japonesa que encuentra belleza en lo incompleto y lo irregular, en aceptar que lo imperfecto también puede ser valioso.

Misiones ancladas en el pasado

Otra cosa distinta —y aquí conviene no confundir términos— son los fallos que no se pueden justificar como parte del carácter del juego. Porque los hay, y son importantes. El principal es su historia. El guion de ‘Crimson Deser’t no solo no acompaña, sino que en demasiadas ocasiones estorba. Es plano y lo que es peor, incoherente. Las motivaciones de Kliff (nuestro protagonista) o de personajes secundarios como Damiane se diluyen, los conflictos carecen de peso y la narrativa avanza sin pulso. Pese a que hay épica en la mayoría de cinemáticas —su punto fuerte en este aspecto, y que recuerda a Red Dead Redemption 2—, no hay nada que agarre al jugador más allá de la propia inercia de seguir progresando. De conseguir una mejora para al campamento, una nueva mecánica, mejorar al personaje, o ver qué es lo siguiente que me va a ofrecer el juego.

Pese a que la historia es su peor característica, los combates contra jefes (más de 70) y las cinemáticas que los acompañan son de una calidad excepcional.

(ABC)

A esto se suma una estructura de misiones que parece anclada en otra época. Encargos repetitivos, objetivos poco inspirados y un diseño que rara vez está a la altura del mundo que los rodea. Es aquí donde la experiencia se resiente de verdad, donde esa sensación de libertad se ve interrumpida por rutinas demasiado conocidas y poco estimulantes.
Y, sin embargo, incluso con ese lastre, ‘Crimson Desert’ funciona. Funciona porque lo esencial —lo que ocurre cuando el jugador toma el control y decide perderse— está bien. Porque hay algo profundamente satisfactorio en recorrer su mundo sin rumbo fijo, en encadenar sistemas, en descubrir que una idea lleva a otra y que el juego responde. Porque, en el fondo, entiende algo que muchos títulos más pulidos han olvidado: que la perfección no siempre es el objetivo. Que, como sugiere el wabi-sabi, lo verdaderamente singular muchas veces nace de aquello que no está del todo acabado.
‘Crimson Desert’ no es un juego perfecto. Tampoco lo pretende. Es un juego que tropieza, que falla en aspectos clave y que, aun así, consigue algo que no está al alcance de muchos: construir una experiencia que se siente única. Y en un medio donde cada vez más producciones parecen cortadas por el mismo patrón, eso no es un defecto. Es, probablemente, su mayor virtud. Prueba de ello es que en las últimas dos semanas no he podido pensar en otro videojuego que no sea ‘Crimson Desert’. Que no he podido apagar las ganas de llegar a casa y volver a adentrarme a Pywel y seguir descubriendo cosas en este vasto continente.
¿En ABC lo recomendamos? Sí, sin duda. Es una experiencia que no te va a dejar indiferente. ‘Crimson Desert’ te muestra un mundo donde puedes, fácilmente, perderte durante más de 200 horas. Y no, no es una exageración. En estas 40 horas, apenas he abandonado la primera región de las cinco principales que tiene. Si juegos lentos, densos, pero inmersivos te gustan, lo que han logrado los coreanos de Pearl Abyss te va a encantar. Si buscas algo corto, directo, con una narrativa que te enganche desde el minuto uno, entonces lo mejor es lo dejes pasar de largo.

Diez días para rodear la Luna y volver a la Tierra: la agenda completa de los astronautas durante la misión Artemis II

La NASA ha lanzado este jueves la misión Artemis II, que supone el regreso del ser humano al entorno lunar. No obstante, el objetivo es mucho más que el viaje; es un ensayo general para la vuelta del ser humano a la luna y al espacio profundo. Durante unos diez días, la nave Orión llevará al satélite a cuatro astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— con una agenda planificada al detalle, que servirá para recopilar datos de la luna, el universo y la adaptación humana a estos entornos. Este es la agenda completa de los astronautas para los próximos diez días, compartida por la NASA:En el día 1, que comienza lógicamente con el lanzamiento del cohete, la tripulación debe dedicar sus próximas 24 horas a comprobar todos los sistemas de Orión: desde el suministro de agua y el sistema de eliminación de CO₂ hasta el baño. También reorganizan el interior de la cápsula para convertirla en hogar y espacio de trabajo de cara a los próximos días. Las jornadas se divide en dos ciclos de sueño, algo habitual en este tipo misiones espaciales.En el día 2, los astronautas Wiseman y Glover arrancan con ejercicio físico, clave para mantener el cuerpo en un entorno de microgravedad o gravedad 0. Después, Koch lleva a cabo el evento principal del día: la inyección translunar, que supone la última gran ignición de los motores de Orión. Este mecanismo sitúa la nave en dirección a la Luna en una trayectoria de retorno libre, por lo que no son necesarios ya grandes impulsos para regresar a la Tierra. Para el resto del día, la agenda es más ligera para los astronautas, que pueden «participar en una comunicación por vídeo entre el espacio y la Tierra».En el día 3, la tripulación ejecuta la primera corrección de trayectoria, lo que garantiza que Orion mantenga su rumbo en órbita alrededor de la Luna. Practican procedimientos médicos en ingravidez y revisan el equipo sanitario a bordo. También prueban sistemas de comunicación de emergencia y ensayan la «coreografía» de observación que realizarán durante el sobrevuelo lunar el día 6, afinando cada detalle.El día 4 continúa con una segunda corrección de trayectoria mientras los astronautas se preparan para la observación científica. Dedican tiempo a estudiar los objetivos geográficos que deberán fotografiar en la Luna de cara al sexto día, ya que varían según la trayectoria final. Además, la agenda reserva un momento específico para capturar imágenes de la Tierra y otros cuerpos celestes desde las ventanas de sus nave. El día 5 marca la entrada en la esfera de influencia de la Luna, y los astronautas deben pasar por las pruebas con los trajes espaciales. Estos trajes naranjas podrían usarse en caso de emergencia para proporcionar al miembro de la tripulación que lo lleva puesto «una atmósfera respirable durante un máximo de seis días». Durante este día, practican como ponérselos rápidamente, cómo operar con ellos presurizados e incluso cómo comer y beber dentro del casco.El día 6 es uno de los días más importantes, ya que Orión pasa por la cara oculta de la Luna, a miles de kilómetros de su superficie. Durante horas, la tripulación se dedicará a fotografiar, grabar y describir lo que observa, convirtiéndose en los primeros humanos en contemplar directamente algunas de esas regiones. En ese momento, además, pierden presumiblemente la comunicación con la Tierra durante unos minutos.Tras rodear el entorno lunar, los astronautas inician el regreso a la Tierra el día 7. Se realiza la primera corrección de trayectoria de vuelta y, tras intercambiar impresiones con científicos en la Tierra, la tripulación dispone de tiempo libre para descansar en su día libre. Es la jornada más ligera del viaje, pensada para recuperar fuerzas antes del tramo final.En los días 8 y 9, los astronautas retoman una agenda más técnica. Ensayan cómo protegerse de la radiación solar construyendo refugios improvisados dentro de la nave y prueban el control manual de Orion. La tripulación pone a prueba, además, la capacidad de pilotaje manual de la nave. También preparan la reentrada en la Tierra: revisan sus procedimientos, ajustan sus trajes de compresión para evitar mareos al volver a la gravedad y completan pruebas de sistemas críticos.El día 10, el último, estará centrado en el regreso seguro. La cápsula se separa del módulo de servicio y «orienta su escudo térmico» para soportar temperaturas extremas durante la reentrada a la atmósfera terrestre. Tras atravesarla, desplegará una compleja secuencia de paracaídas que reduce la velocidad hasta el amerizaje en el océano Pacífico. Con ello concluirá Artemis II, la misión que busca preparar cada detalle, técnico y humano, para futuras expediciones por el espacio profundo.