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TECNOLOGÍA

A la espera de Alexa+, probamos el nuevo altavoz Echo Studio de Amazon

Amazon ha rediseñado por completo su Echo Studio, su propuesta de altavoz para los melómanos. Ha pasado de ser un cilindro de 4,5 kilos a tener un nuevo cuerpo circular que recuerda a la Estrella de la muerte de Star Wars. El cambio … llega con una reducción de tamaño de un 40%, y el objetivo de la empresa es claro: ofrecer al consumido un ‘gadget’ que encaje mejor en la estantería de su casa. El precio: 239 euros.
Pero la física no entiende de diseños bonitos, y el nuevo tamaño implica que la nueva versión ofrezca menos graves que su predecesor. A cambio llega con una mejora con medios más limpios y una presencia vocal más marcada, lo que mejora la experiencia al escuchar música pop, podcasts o informativos. Para un oyente casual el bajo puede ser más que suficiente, pero para quien se enamoró del Studio original, el nuevo puede que le decepcione. Se nota cierta diferencia frente a otros altavoces, pero si lo que se busca es un altavoz ligero y que no ocupe espacio puede merecer la pena apostar por este.

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Lo que sí ha aumentado considerablemente es el ‘cerebro’ del Echo Studio 2025, que llega con el AZ3 Neural Edge compatible con Alexa+, la nueva versión del asistente inteligente de Amazon. Aunque eso sí, ten en cuenta que por el momento no ha llegado a España y tampoco tenemos fecha de lanzamiento. Con todo, el nuevo procesador proporciona menos latencia y respuestas más inmediatas gracias a más procesamiento en el propio dispositivo. También ofrece más contexto y naturalidad en interacciones largas. Pero no sólo hace eso, sino que es capaz de adaptar el sonido en tiempo real en función del ambiente en el que esté funcionando.
En cuanto al audio espacial, cuenta con Dolby Atmos y Sony 360 Reality Audio con ‘beamforming’. Esta tecnología permite que el sonido rebote en techo y paredes creando una burbuja que, para un solo altavoz, puede ser sorprendentemente inmersiva. Sobre el papel el altavoz suena de maravilla, pero en la realidad depende del contenido, las canciones en Atmos pensadas para ello. Especialmente en Amazon Music Unlimited el efecto es perfecto, pero si usamos audio en estéreo entonces todo suena terriblemente artificial.
Al mismo tiempo que el diseño se integra mejor en el hogar, también lo hace con el ecosistema, ya que el nuevo Echo funciona mediante Zigbee, Matter y Thread, puede actuar como pieza central de automatizaciones y suma sensor de temperatura para rutinas de clima.

Dos grandes peros

El Echo Studio acusa, de todos modos, otros dos problemas. El primero es la conectividad WiFi tanto en la conexión a internet como con otros altavoces. Esto se nota especialmente en redes mesh, es decir, si decides sincronizarlo con otro altavoz para, por ejemplo, crear una suerte de efecto Home Cinema, te vas a encontrar con problemas. El segundo, que para nosotros es el más grave, es que este Echo Studio está especialmente diseñado para Alexa+, el asistente con IA generativa de Amazon, que, como hemos dicho, todavía no ha llegado a España.
En definitiva, Amazon ha conseguido introducir una gran calidad de audio en un altavoz que podría ocupar cualquier estantería. Aunque, eso sí, sacrificando los bajos de su predecesor. También hay que tener en cuenta que se trata de un altavoz caro que llega, en principio, sin su gran aliciente, que es el nuevo asistente de la tecnológica.

Jugamos a 'God of War: Sons of Sparta': Kratos pierde su identidad a costa de un cambio de diseño radical

Cuando una saga que ha redefinido el videojuego de acción decide mirar atrás, el riesgo es tan grande como la expectativa. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con ‘God of War: Sons of Sparta’, un ‘spin-off’ que nos ha pillado a todos por … sorpresa y que abandona la épica cinematográfica de las últimas entregas para descender a un terreno mucho más austero: el de la acción lateral en 2D con alma de metroidvania. Ambientado en la juventud de Kratos y centrado en su relación con su hermano Deimos durante el entrenamiento en Esparta, el título —desarrollado por Santa Monica Studio en colaboración con Mega Cat Studios— no solo revisita los orígenes del Fantasma de Esparta, sino que pone a prueba hasta qué punto la identidad de la saga resiste un cambio de formato tan radical.
El mayor valor diferencial de ‘Sons of Sparta’ está en su ambición narrativa. Lejos de las epopeyas contra dioses y criaturas mitológicas, aquí el foco es íntimo: la relación entre Kratos y Deimos, la rivalidad fraterna y la presión del modelo espartano. El juego intenta añadir matices a un pasado que en la saga principal apenas se esbozaba, y para los más fans de Kratos, es todo un regalo. Hay más diálogo, más escenas de construcción emocional y un esfuerzo evidente por humanizar al protagonista antes de que se convierta en el símbolo de rabia que conocemos. Acompañado además por un perfecto doblaje al español, el apartado narrativo del título es lo más sobresaliente, y el motivo de peso, en singular, para jugar a ‘Sons of Sparta’.

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Jugabilidad: un metroidvania que tropieza en el movimiento

Porque yendo al gameplay, el giro jugable es total. Cámara lateral, mapas interconectados, habilidades que desbloquean nuevas rutas y un diseño que invita al backtracking constante. Es, en todos los aspectos de la palabra, un metroidvania, con todas las de la ley. No obstante, falla en lo más importante de un metroidvania: el movimiento. El plataformeo se siente rígido y casi testimonial. Acciones básicas, como el rebote entre paredes, carecen de fluidez, y reaparecen problemas con las cornisas que parecían superados hace años. Los enemigos tampoco gestionan bien los desniveles: se bloquean en los bordes, incapaces de cambiar de altura, y quedan congelados en situaciones que rompen el ritmo. Son fallos que evocan limitaciones técnicas de otra época, más propias de consolas portátiles con recursos ajustados. A ello se suma un diseño de niveles excesivamente fragmentado, que divide el mapa en pequeñas celdas aisladas entre sí por constantes fundidos en negro y tiempos de carga que cortan la continuidad.

Y por el lado del combate, despídete de la visceralidad que siempre ha definido a Kratos. Aquí el combate carece del peso y la violencia que siempre han definido a a nuestro protagonista. Las animaciones resultan menos espectaculares y los enfrentamientos, aunque correctos, rara vez alcanzan momentos memorables. No es un sistema fallido, pero sí menos impactante de lo que un ‘God of War’ sugiere. En muchas ocasiones, consiste únicamente en repetir la misma fórmula hasta la saciedad (rodar y golpear por la espalda a unos enemigos pasivos que son esponjas de daño).

Decisiones de diseño difíciles de justificar

Luego, encontramos cosas en el diseño del juego que carecen de todo tipo de sentido, y nos hacen replantearnos hasta qué punto ha habido comunicación entre los distintos equipos que han desarrollado el juego. Por ejemplo, el mapa accesible desde el menú resulta sorprendentemente pobre, casi impropio de una producción con este sello, mientras que la interfaz —calcada tal cual de ‘God of War: Ragnarok’— desentona en un juego con este tipo estructura y escala completamente distintas. Pero no es la única decisión difícil de justificar. El cooperativo queda reducido a unos pocos desafíos desbloqueados tras terminar la campaña, una oportunidad desaprovechada en un título donde la hermandad era el eje narrativo y mecánico natural. Tampoco se entiende la ausencia de un sistema de teletransporte a Esparta, que actúa como centro neurálgico, ni la elección de concentrar la mayoría de habilidades y herramientas en un mismo botón, generando confusión y limitando la profundidad del control.
Como último punto, encontramos el apartado gráfico, que ha generado mucha polémica. Como buen metroidvania, ‘Sons of Sparta’ es un título 2D y en esta ocasión bajo unos gráficos pixel art. Esto no es novedoso, ahí están título como ‘Blasphemous’ o ‘The Last Faith’ que hacen uso de esta combinación de gráficos más género que ya es seña de identidad desde ‘Castlevania: Symphony of the Night’. Entonces, ¿dónde está la polémica? En su falta de identidad.

Un estilo artístico sin identidad

El estilo artístico es, sin duda, uno de los puntos más débiles del conjunto. Personajes y enemigos presentan diseños planos, con animaciones poco trabajadas y una sensación general de falta de acabado que sorprende en una franquicia acostumbrada a marcar estándar visual. Los escenarios, por su parte, adolecen de escasez de detalle y de una dirección artística que rara vez construye identidad propia: abundan las superficies genéricas, las texturas repetidas y una iluminación que no ayuda a generar atmósfera ni profundidad. Todo transmite una impresión de trabajo a medio pulir, como si el proyecto no hubiera tenido tiempo —o recursos— para alcanzar una mayor ambición estética.
Hay, eso sí, destellos aislados de lo que podría haber sido. Algún fondo concreto destaca por su composición y uso del color, y en ciertos momentos el pixel art consigue evocar la dureza y solemnidad de Esparta con acierto. Pero son excepciones contadas, casi anecdóticas, en una aventura que se extiende durante unas 15 horas y en la que lo visual debería sostener buena parte del viaje. Aquí, en cambio, rara vez acompaña; simplemente cumple.

¿Merece la pena?

‘God of War: Sons of Sparta’ es, ante todo, un experimento. Como expansión del universo narrativo, aporta contexto interesante a la figura de Kratos y a su vínculo con Deimos. Pero como entrega bajo el paraguas de una de las franquicias más potentes de PlayStation, se queda a medio camino. No alcanza la intensidad jugable ni la grandeza escénica que muchos esperan del nombre. Para aficionados al género metroidvania puede ser una propuesta recomendable si estás en sequía de juegos del estilo; para quienes busquen la épica y la contundencia clásicas de la saga, probablemente resulte insuficiente.

La mayoría de los españoles está a favor de prohibir las redes sociales a menores de 16 años

La mayoría de los españoles está de acuerdo con prohibir el acceso de menores de 16 años a redes sociales. Así se recoge en una reciente investigación, elaborada por la Fundación BBVA, en la que también se destaca que la ciudadanía está a favor … de vetar los móviles en centros educativos y considera el acoso online como la mayor amenaza que hay actualmente en la red.
Para realizar el estudio, titulado ‘Actitudes hacia la tecnología y uso de internet y teléfono móvil, la Fundación BBVA encuestó a 2.000 personas mayores de edad el pasado enero. En concreto, el 77% afirmó estar completamente de acuerdo con la idea de que en España se aplique una normativa similar a la que ya tiene Australia, donde la ley prohíbe el acceso de menores de 16 años a sitios como TikTok o Instagram desde el pasado diciembre. Aunque el estudio fue realizado antes de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciase su plan para ello, el resultado sugiere que la mayoría de los ciudadanos serían favorables a la iniciativa. Mientras tanto, solo el 7% estaría en contra.

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«Este amplio respaldo social hacia la medida de prohibir el uso de redes a menores de 16 años es trasversal a todos los segmentos, aunque son los más jóvenes y los estudiantes quienes se muestran menos contundentes a que se aplique esta medida», se apunta al respecto en el estudio.

El 70% de los encuestados está completamente a favor de prohibir las redes a menores de 16 años

Cabe recordar que, actualmente, la edad mínima para tener cuenta en redes sociales en España está fijada en los 14 años. Sin embargo, la falta de sistemas de verificación de edad robustos en las ‘apps’ permite que, a día de hoy, muchos niños las utilicen de forma diaria. De acuerdo con un estudio de Qustodio publicado el pasado enero, el 5% de los menores de 9 años tienen ya cuenta en alguna red social; aunque lo más habitual es que los niños peguen el salto a estos espacios a los 13, que es cuando lo hicieron el 26%.
Con todo, los expertos llevan tiempo avisando de que prohibir el acceso a redes sociales no es tarea fácil. Así ha quedado claro ya en Australia, donde muchos menores de 16 años siguen teniendo acceso a pesar de las medidas de control establecidas por las redes. Y es que los niños siempre pueden acceder a herramientas con las que es relativamente saltarse cualquier bloqueo, como un VPN con el que es posible hacer creer a la plataforma de turno que se está navegando desde un país distinto en el que no hay ninguna prohibición vigente; y, por tanto, tampoco barreras de acceso.

Sin móviles en clase

El estudio de BBVA también muestra que la mayoría de los españoles está a favor de la prohibición de ‘smartphones’ en centros educativos, aunque con matices. Nueve de cada diez españoles están de acuerdo con eliminarlos de las aulas de Primaria, pero esta cifra cae hasta los seis de cada diez en el caso de la Secundaria. Sea como sea, varias comunidades autónomas, como Madrid, Galicia o Castilla La Mancha, donde el uso del móvil está vetado durante toda la jornada escolar.

Sobre los peligros de la red, el 79% de los españoles están especialmente preocupados por el acoso online

En los resultados, la Fundación BBVA resalta, además, la preocupación de la ciudadanía ante los peligros de la red, la misma en la que ya navegan de forma diaria el 94% de los adultos residentes en España, y de estos el 39% manifiesta estar conectado todo o casi todo el día. En concreto, lo que más preocupa a los encuestados (79%) es el acoso a través de redes sociales, seguido por los problemas de privacidad (74%) y seguridad relacionados con la filtración de datos o los ‘hackeos’ (72%). A estas inquietudes se suman el auge de la desinformación online (65%) o el temor a que el Gobierno (63%) pueda acceder a la información de lo que hace el usuario en la red.
En el informe, también queda claro que la forma en la que utilizamos los móviles ha cambiado radicalmente con el paso de los años. Actualmente la realización de llamadas, el que era el objetivo original de este tipo de dispositivos, es lo que menos tiempo ocupa a los usuarios: la mayoría (57%) le dedica a ello menos de una hora al día. Mientras tanto, el 58% pasa más de una hora al día a navegando por internet con el ‘smartphone’, el 50% dedica ese mismo tiempo a chatear por aplicaciones de mensajería como WhatsApp y el 47% a navegar por redes sociales.
 

Pedro Sánchez se escuda en la protección de la infancia para intentar controlar las redes sociales

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirma que tiene un plan para conseguir que las redes sociales sean un lugar menos nocivo; en el que la desinformación no campará a sus anchas y los más jóvenes estarán protegidos. Para conseguirlo, anunció ayer, dentro … de la Cumbre Mundial de Gobiernos de Dubai, que tiene intención de prohibir el acceso de menores de 16 años a redes sociales. También busca aumentar el control sobre las plataformas con una nueva batería de medidas entre las que figura un sistema denominado ‘huella de odio y polarización’. Este consistirá en la «creación de un ranking de peores a mejores plataformas en relación con la presencia de odio y polarización en las mismas» que será creada por el propio Gobierno.
Expertos en derecho digital consultados por ABC se muestran muy preocupados por este proyecto concreto, temen que se esté intentando «usar la seguridad de los menores como excusa para hacer seguimiento de todo aquello que al Gobierno le parece mal». «Con la medida de la ‘huella de odio’, lo que parece que hará el Ejecutivo es marcar como ‘odio’ o ‘desinformación’ todo aquello que vaya en su contra. Y eso no lo puede decidir un Gobierno. Un Gobierno no puede decir qué es discurso de odio ni qué es desinformación», señala Borja Adsuara, abogado y exdirector general de Red.es.

El experto teme, además, que el Gobierno intente presionar a las plataformas para que tomen medidas contra el contenido que no es de su gusto, por mucho que sea legal: «Podemos empezar a encontrarnos con situaciones en las que se intente forzar a las redes a eliminar contenido con la excusa de que se incita al odio». Además, destaca que deja en claro que «lo que a Pedro Sánchez le gustaría es obligar a las redes sociales a eliminar todas las informaciones que puedan ir contra él o contra su entorno».
En la misma línea se mueve el jurista e ingeniero informático Sergio Carrasco Mayans, que destaca que, con este sistema, «la libertad de expresión puede estar en riesgo»: «El tema de limitar el acceso de los menores a redes sociales puede tener sentido. Sin embargo, el hecho de controlar y señalar a las plataformas desde los poderes públicos es casi como crear un ministerio de la verdad». El experto remarca que el plan es «muy preocupante»: «Seguramente habrá contenidos en los que la desinformación o la incitación al odio será muy clara; pero que desde el propio Gobierno se entre a señalar la red social más polarizada me parece algo muy complicado. ¿Qué entendemos por ‘polarización social’? ¿Qué se hable mal del Gobierno? No tiene mucho sentido».

«¿Quieren meter a Zuckerberg en la cárcel?»

Los expertos también ponen en duda la efectividad del plan del Gobierno para restringir el acceso de los menores de 16 años a redes sociales. El proyecto va un paso más allá del anunciado en Consejo de Ministros en 2024 y que se encuentra en fase de tramitación desde el septiembre pasado, ya que este solo considera elevar la edad mínima para tener una cuenta de los 14 a los 16 años. Para ello, es imprescindible llegar a acuerdos con otros partidos. Asimismo, será necesario que las redes sociales pongan de su parte y establezcan mecanismos de verificación de edad efectivos que mantenga a los más jóvenes lejos de sus espacios. Algo que resulta complicado, porque hay aplicaciones VPN con las que es posible engañar a una web para que se piense que se está intentando acceder desde un país diferente. En la práctica, para evitar que los niños españoles puedan entrar en TikTok todos los países tendrían que tener la misma prohibición.
«Siempre ha habido formas por las que los menores pueden saltarse estas prohibiciones», apunta Carrasco. «No creo que el camino de la prohibición sea el adecuado, porque quebrantar siempre resulta atractivo, y ya sabemos que hay formas de saltarse estas barreras, como las ‘apps’ con VPN. Me parece, de primeras, ponerle puertas al campo», señala, por su parte, el ‘hacker’ Antonio Fernandes.
Cabe recordar que tanto en Australia, donde el límite de acceso a redes sociales quedó limitado a 16 años el pasado diciembre, como en Reino Unido, donde se bloqueó el acceso de menores a sitios de apuestas y pornografía, los jóvenes han seguido encontrando medios para esquivar la prohibición, tal y como ha informado este periódico.
Sánchez también anunció que tiene intención de hacer a los directivos de las redes «responsables penalmente» de las infracciones cometidas en sus servicios, en particular cuando incumplan una orden de retirada de contenidos ilícitos. «¿Quieren meter a Mark Zuckerberg en la cárcel? Que lo intenten», señala Adsuara. Cabe recordar que, actualmente, la Ley de Servicios Digitales de la UE establece que son las plataformas las que tienen la obligación de retirar cualquier contenido ilegal que se vierta en su interior siempre y cuando sean conscientes de su existencia. «El Gobierno español frente a las grandes plataformas no puede hacer nada. La competencia la tiene la Comisión Europea», remata el jurista.
El presidente también compartió que el Gobierno tiene intención de penalizar la manipulación de los algoritmos que facilite la amplificación deliberada de contenidos ilegales. Esto será difícil de demostrar siempre y cuando las plataformas no compartan dicha información, algo a lo que, sobre el papel, solo les puede obligar un juez, según remarcan los juristas. Finalmente, el Gobierno señaló que, a partir de ahora, «actuará con tolerancia cero frente a las posibles infracciones cometidas por plataformas como Grok o TikTok relativas a la generación con IA de contenido sexualizado vinculado a menores o a la difusión de los mismos». Cabe recordar que el pasado enero la ministra de Juventud, Sira Rego, solicitó a la Fiscalía General del Estado que investigase si X (antes Twitter), a través de su herramienta de inteligencia artificial Grok, había incurrido en delitos de difusión de material de violencia sexual contra la infancia.

Un nuevo capítulo en la guerra de Sánchez

Para Borja Adsuara, lo único que busca Pedro Sánchez con estos anuncios es «figurar como uno de los líderes contra los señores digitales a nivel internacional». No es la primera vez que el presidente ataca directamente a las redes sociales. Durante su participación en el Foro Económico de Davos de 2025 destacó que «estas plataformas han dado lugar a una concentración de poder y riqueza en manos de unos pocos. Todo ello a costa de nuestra cohesión social, nuestra salud mental y nuestras democracias». Recientemente, el PSOE solicitó la presencia de Zuckerberg en el Congreso para que declarase sobre un supuesto caso de espionaje a los usuarios de las aplicaciones de Meta en Android. El CEO no acudió y Meta envió en su lugar a José Luis Zimmermann, director de Políticas Públicas de la multinacional para España y Portugal.
 

¿Se va a quedar mi hijo sin redes sociales? ¿Habrá formas de saltarse el bloqueo?: así te afecta el plan del Gobierno

Pedro Sánchez quiere evitar que los menores de 16 años sigan accediendo a redes sociales. El presidente del Gobierno ha anunciado que España seguirá la estela de países como Francia o Australia en donde ya se han dado pasos para restringir el acceso … de menores a espacios como TikTok o Instagram. Para conseguirlo, el Ejecutivo tiene intención de obligar a las plataformas a establecer sistemas efectivos de verificación de edad «que vayan más allá de simples declaraciones formales» en las que el internauta, únicamente, tiene que pulsar un icono en el que afirma tener la edad suficiente para acceder.
Sea como sea, el plan, sobre el papel, tiene muchos agujeros, tal y como han explicado a ABC varios juristas y expertos en ciberseguridad. Así es como esperan que afecte a los usuarios el movimiento del Gobierno.

¿Por qué quieren establecer el límite en los 16 años?

El Reglamento General de Protección de Datos, que es el que impera en la Unión Europea, permite establecer entre los 13 y los 16 años la edad límite para que los internautas puedan tener cuenta en redes sociales. Desde el Ejecutivo señalan que subir la edad es necesario para salvaguardar la salud, el bienestar y la seguridad de los niños y adolescentes del país. En concreto, se quiere proteger a los más pequeños del contenido nocivo que se publica en su interior y del uso compulsivo de estos espacios.

¿Cuál es la edad mínima actualmente?

Actualmente, España tiene fijada la edad mínima para el acceso a redes sociales en los 14 años. El Gobierno ya anunció en 2024, en Consejo de Ministros, que tenía intención de subir la edad a los 16. Actualmente, el anteproyecto de ley para conseguirlo se encuentra desde septiembre en tramitación en el Congreso de los Diputados, donde deberá ser aprobado para su entrada en vigor.

Los afectados por los bloqueos «masivos» de LaLiga en internet: «El Gobierno nos ha ignorado»

El ‘hacker’ Román Ramírez todavía se acuerda bien de la primera vez que la página web de su empresa, RootedCon, sufrió una caída a causa de los bloqueos de IP ordenados por LaLiga para combatir la piratería. «Fue a finales de enero del año … pasado o principios de febrero. Un fin de semana, nos dimos cuenta de que estábamos teniendo problemas con la web. Lo más insidioso de todo fue que no nos dimos cuenta de la razón; en un primer momento, pensamos que era culpa nuestra», recuerda en conversación con ABC. Sin embargo, no tardó mucho en confirmar que su problema no era un caso aislado: durante los días de partido, las webs de cientos de compañías acababan, en muchos casos, completamente inaccesibles. Algo que, con el paso de los meses, ha afectado, entre otras, a las páginas de varios medios de comunicación, Madrid Salud, la RAE o a plataformas de videojuegos como Steam y redes sociales como X.
«Un año después, creo que muchos han asumido que los días de fútbol van a tener problemas en internet. Lo malo es que se ha ido asimilando, cosa que me parece peligrosísima, porque no se trata de una situación normal», señala el experto en ciberseguridad, que se ha convertido en uno de los principales opositores al sistema que LaLiga emplea para evitar que alguien pueda ver fútbol sin pasar por caja. El «problema», según señala Ramírez, surgió en diciembre de 2024, cuando el Juzgado de lo Mercantil número 6 de Barcelona habilitó a LaLiga a solicitar directamente a los operadores de telecomunicaciones el bloqueo de direcciones IP vinculadas a emisiones pirata. Lo que ocurre es que una sola IP puede ser compartida por miles de páginas web; entonces, cuando se ordena la retirada de una emisión ilegal, es fácil que sitios legítimos sufran también los efectos.

«Yo he visto dos casos muy graves. Uno, el de Madrid Salud, que se llegó a quedar sin poder mostrar el historial clínico de los pacientes y sin dar opción de reservar cita con el médico. El segundo, el de una aplicación de teleasistencia de la que prefiero no decir el nombre, y que llegó a quedarse sin capacidad para reportar los avisos», dice Ramírez. «Entiendo que la postura de LaLiga sea la de negar la mayor, pero ellos saben que cuando se llevan una dirección IP por delante están tumbando muchos servicios. Es como si la Policía se pone a disparar indiscriminadamente en la Puerta del Sol para detener a un solo criminal. Se sabe que eso no se puede hacer, porque puedes matar a gente inocente que pasa por ahí, y eso va en contra de los derechos fundamentales», remata el experto.

Román Ramírez, CEO de RootedCon

ABC

Para intentar parar los bloqueos, RootedCon, junto con otros afectados, presentó el pasado mayo un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. El objetivo: paralizar el auto que da poder a LaLiga para solicitar el bloqueo de direcciones IP. «Esperamos que el Constitucional se pronuncie dentro de poco», apunta Ramírez. El ‘hacker’ añade que, aunque la justicia no le dé la razón, no tiene intención de rendirse: «La lógica dice que el siguiente paso es ir a altos tribunales de la Unión Europea, algo que nos costaría mucho dinero, y que habrá que estudiar. Sí que haremos una cosa importante, que es liberar herramientas completamente legales para que los usuarios puedan evadir cualquier tipo de bloqueo y filtrado».

El Gobierno lo deja en manos de los jueces

Si Ramírez no tiene intención de rendirse, tampoco piensa hacerlo Ofelia Tejerina, jurista especializada en asuntos digitales y presidenta de la Asociación de Internautas. La semana pasada, esta organización, con el apoyo de la Fundación España Digital (FED) y la Asociación de Usuarios de Internet (AUI) presentó un nuevo requerimiento ante el Defensor del Pueblo para que inste al Gobierno a actuar de oficio para acabar con los bloqueos.
«Ya lo hicimos la pasada primavera, pero el Defensor del Pueblo nos indicó que antes debíamos dirigirnos a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC)», explica Tejerina en conversación con este periódico. Y eso fue lo que hicieron las asociaciones, aunque sin demasiado éxito; porque, según señalan, dejaron de recibir respuesta del Gobierno después de compartirles toda la información sobre las operadoras implicadas y los afectados.

Ofelia Tejerina, presidenta de la Asociación de Internautas

ABC

«Cuando alguien no responde eso ya es un mensaje. Lo que ‘recibimos’ fue la publicación de una fotografía del secretario de Estado (Antonio Hernando) dándose la mano con el responsable de los ataques que sufrimos muchas webs legales (Javier Tebas, presidente de LaLiga)», dice la abogada. Esa imagen, compartida este mes de enero, responde a un acuerdo entre el Gobierno y LaLiga para «impulsar la cultura de la ciberseguridad». Tejerina destaca que «viendo que la secretaría de estado no tiene problemas para conversar, negociar y llegar a acuerdos» con LaLiga, en su opinión, el Gobierno, simplemente ha estado «ignorando deliberadamente las peticiones de intervención».
«Si la empresa privada domina al Gobierno, entonces, ¿cómo le llamamos a esto? Porque la fotografía lo que transmite al resto de los mortales, es que hay una empresa privada controlando secciones del Gobierno para sus propios intereses privados. Desde luego el secretario de Estado no está protegiendo a los ciudadanos que están sufriendo los daños», lamenta Tejerina. La abogada remarca que «el Gobierno, directamente, nos ha ignorado».
Fuentes de Seteleco señalan a ABC que el Ministerio de Transformación Digital, del que depende, «está escuchando a instituciones, pequeñas empresas y usuarios individuales para conocer el impacto que esta situación les está produciendo». Asimismo, se señala que los bloqueos «se realizan en cumplimiento de una orden judicial» y que el ministerio «no tiene participación en el proceso ni conocimiento de las IP que se vean afectadas».
A Tejerina le parece «más grave» todavía que el juez que dictó la sentencia con la que se dio poderes a LaLiga para bloquear direcciones IP no haya rectificado. Lo acusa de haber ignorado «dos criterios esenciales» a nivel legal: «Uno es la notoriedad del daño, porque el juez señala que no le consta que se hayan producido daños, cuando es algo notorio. Además, no recoge el abuso de derecho. Un juez cuando detecta que hay o podría estar dándose un abuso de derecho, incluso un fraude procesal, tiene la obligación de intervenir».
Desde LaLiga se niega que los bloqueos estén siendo masivos, tal y como denuncian los afectados. Además, gracias a su sistema, de acuerdo con sus propios datos datos, se registró una disminución de la piratería de un 60% durante la temporada 2024/25. La competición de fútbol nacional culpa de la situación a Cloudflare, una red de distribución de contenidos estadounidense que desempeña un papel clave en el funcionamiento de internet, y que comparte la misma IP con varias páginas que usan sus servicio. Esto hace que cuando LaLiga bloquea una concreta, muchas otras puedan sufrir los efectos.
«La protección que ofrece Cloudflare es gratis y es una pasada, porque me protege del 95% de ataques que puede sufrir mi web», dice Ramírez, que destaca, además, que la tecnológica estadounidense no puede «detectar a un criminal antes de que empiece a delinquir»: «Lo que quiere LaLiga es que Cloudflare le de acceso a las herramientas propias de la empresa para poder cortar directamente (una emisión pirata) con un margen de 15 minutos. Si ya hemos visto que les da igual todo y se llevan por delante medio internet cortando, imagínate si Cloudflare les da un acceso privilegiado a sus redes para poder cortar lo que quieran».
El caso de los bloqueos ha llegado ya al Congreso de los Diputados. El pasado mes de octubre, la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital votó en contra de una proposición no de ley que buscaba que el Gobierno interviniera. En una respuesta a una consulta realizada por ERC, el Ejecutivo señaló que «anima a cualquier persona o entidad afectada a ejercer sus derechos por las vías legales y seguirá con atención la evolución de la situación para valorar posibles medidas en el marco de sus competencias». Asimismo, se señaló que el Ministerio de Cultura «no ha recibido hasta la fecha comunicaciones o quejas formales que acrediten casos concretos de sobrebloqueo».

El algoritmo que protege la vida digital de millones de personas, Premio BBVA Fronteras del Conocimiento

Cada vez que se paga con tarjeta, se envía un mensaje por el móvil o se accede a una red wifi, entra en acción un sistema invisible que protege la información personal y financiera de millones de personas en todo el mundo. Ese pilar … silencioso de la vida digital es el motivo por el que los ingenieros belgas Joan Daemen y Vincent Rijmen han sido distinguidos con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Tecnologías de la Información y la Comunicación, en su XVIII edición.
El jurado ha reconocido a ambos investigadores por el diseño del algoritmo criptográfico Rijndael, base del actual estándar internacional cifrado de datos(AES, por sus siglas en inglés), utilizando desde hace más de 25 años para garantizar la seguridad y privacidad de internet, los teléfonos móviles, los ordenadores, las tarjetas bancarias o el almacenamiento de datos en la nube. Se trata de una tecnología que, en palabras del acta,«sustenta la era digital actual» y se ha convertido en una parte esencial de la vida cotidiana.

Daemen y Rijmen desarrollaron este algoritmo a finales de los años noventa, cuando el sistema de cifrado entonces vigente comenzaba a mostrar graves debilidades. Ante esa situación, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos(NIST) convocó un concurso internacional para encontrar un nuevo método que fuera más rápido y seguro. El algoritmo Rijndael, fruto de años de investigación matemática en criptografía, superó las pruebas de resistencia de la comunidad científica y fue elegido en 2001 como estándar en Estados Unidos, extendiéndose en 2005 al resto del mundo.

Ela algoritmo Rijndael se encarga de e transformar la información legible en una secuencia indescifrable, mediante operaciones matemáticas que solo pueden revertirse con una clave secreta conocida por el emisor y el receptor. De este modo, aunque los datos sean interceptados, resultan inútiles para terceros que accedan a esta información. La fortaleza del sistema reside tanto en su solidez matemática como en su eficiencia: es lo suficientemente rápido para operar de forma constante en millones de dispositivos sin afectar a su rendimiento.