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TECNOLOGÍA

Samsung Galaxy Z Fold8: el formato pasaporte era justo el cambio necesario

Samsung lleva años mejorando sus plegables con dispositivos cada vez más finos, ligeros y resistentes. El problema es que, generación tras generación, la fórmula apenas cambiaba: mismo concepto, mismas proporciones y una evolución basada sobre todo en pulir los detalles.Con el nuevo Galaxy Z Fold8, la compañía introduce por fin una diferencia que se percibe nada más cogerlo. El dispositivo abandona el diseño alto y estrecho de los Fold anteriores para adoptar unas proporciones más cortas y anchas, similares a las de un pasaporte. Y este pequeño cambio modifica bastante la experiencia.Cuando está cerrado, se parece mucho más a un móvil convencional. La pantalla exterior es más ancha, el teclado resulta más cómodo y las aplicaciones se muestran con unas proporciones más naturales.Eso es importante porque, aunque el principal reclamo de un plegable sea su pantalla interior, gran parte del tiempo seguimos utilizándolo sin abrir. En los Fold tradicionales, la pantalla exterior podía sentirse demasiado estrecha y casi obligaba a desplegar el teléfono para algunas tareas. Aquí todo apunta a que ocurrirá bastante menos.También cambia la sensación al abrirlo. La pantalla interior es más apaisada y se acerca más a la experiencia de una pequeña tableta o, si lo pones en vertical, un eReader. Me parece un formato más útil para leer, navegar, trabajar con documentos o utilizar dos aplicaciones al mismo tiempo.En una primera toma de contacto, el conjunto tiene más sentido: cerrado funciona mejor como móvil y abierto se siente más como una tablet compacta. Un formato mejor, aunque no perfectoEl cambio de proporciones tiene ventajas claras, pero también obliga a asumir algunos compromisos. El Galaxy Z Fold8 es más cómodo y útil cuando está cerrado, aunque su mayor anchura dificulta algo el manejo con una sola mano. Tampoco es un dispositivo especialmente pequeño: el formato pasaporte resulta más compacto en altura, pero sigue ocupando bastante espacio en la palma y en el bolsillo.La pantalla interior también parece más lógica para leer, navegar o utilizar varias aplicaciones, pero sus proporciones no solucionan todos los problemas de los plegables. Los vídeos panorámicos continúan sin aprovechar toda la superficie y la experiencia dependerá en buena medida de cómo adapte cada desarrollador sus aplicaciones. Tener más pantalla no siempre significa poder utilizarla mejor.Además, Samsung ha reservado parte del hardware más ambicioso para el Galaxy Z Fold8 Ultra. El modelo con formato pasaporte renuncia al teleobjetivo, una ausencia difícil de ignorar en un móvil de esta categoría y que limita su versatilidad fotográfica frente a su hermano mayor.No es una idea nueva, pero Samsung la necesitabaSamsung no ha inventado el plegable con formato pasaporte. HUAWEI fue de los primeros grandes fabricantes que propuso una idea similar con su Pura X y otros como OPPO con el Find N6 o Google con Pixel Fold se acercaron a la fórmula, aunque con proporciones menos marcadas.La paradoja es que ha sido, hasta ahora, la propia Samsung la que convirtió el plegable alto y estrecho en el formato dominante. Su peso en el mercado ha hecho que esa forma terminara identificándose con la categoría, mientras otras propuestas quedaron en un segundo plano.¿Recupera entonces una idea que otras marcas ya habían probado y que ella misma ayudó a desplazar? Posiblemente, Samsung necesita mover ficha. El Fold7 había llevado la fórmula tradicional muy lejos en innovación, pero el siguiente paso no podía limitarse a reducir otro milímetro de grosor o mejorar ligeramente la bisagra. La compañía necesitaba un cambio visible que volviera a hacer interesante su plegable. Y este nuevo formato lo consigue. El nombre es un lío innecesarioMucho menos acertada me parece la nomenclatura. El nuevo modelo con formato pasaporte se llama Galaxy Z Fold8. En cambio, el heredero más directo del Fold7, que mantiene el diseño alto y estrecho de siempre, pasa a llamarse Galaxy Z Fold8 Ultra. Para quienes seguimos el sector ya resulta confuso. Para un usuario que simplemente entra en una tienda buscando un plegable de Samsung, tiene todavía menos sentido.El apellido Ultra suele identificar una versión más avanzada o mejor equipada de un mismo producto. Aquí también sirve para diferenciar dos factores de forma distintos, algo que el nombre no explica en absoluto.Además, la elección deja una lectura curiosa. Samsung reserva el nombre principal de la familia para el nuevo formato pasaporte y desplaza el diseño tradicional hacia la versión Ultra. Puede ser solo una decisión comercial, pero también hace pensar que el Fold8 Ultra podría ser la versión definitiva de la fórmula anterior y, al mismo tiempo, la crónica de una muerte anunciada para el plegable alto y estrecho. Una jugada necesaria antes de que llegue AppleEste nuevo formato se explica por muchos motivos propios y, en mi opinión, tiene muchísimo sentido en experiencia de uso. Pero no debemos dejar pasar el hecho de que el cambio tampoco llega en cualquier momento. Apple todavía no ha presentado oficialmente su plegable, pero todo apunta a que su entrada en la categoría está cada vez más cerca. Y eso significa competencia para Samsung.La compañía coreana lleva años de ventaja, ha popularizado los plegables y ha desarrollado varias generaciones. Pero sabe que Apple puede llegar más tarde y, aun así, conseguir que buena parte del público perciba su propuesta como la que realmente renueva la categoría. Samsung necesitaba adelantarse y demostrar que puede marcar el camino, no limitarse a perfeccionar el diseño que lleva años vendiendo.El Galaxy Z Fold8 parece responder a esa necesidad. No inventa el formato pasaporte, pero lo adopta en el momento adecuado y consigue que su plegable vuelva a sentirse diferente. Valoración Nota 9Las primeras sensaciones al tener el nuevo Samsung Galaxy Z Fold8 en las manos son una mezcla entre confianza ante un acierto, emoción por algo realmente nuevo y la seguridad que te da algo que notas que se ha construido con coherencia. Pero no podemos olvidar que se trata de un móvil que parte de los 1.999 euros en su versión más básica y eso, innegablemente, no podrá hacerlo un producto de masas. Lo mejorEl nuevo factor de forma mejora de verdad la ergonomía: una pantalla exterior más usable y un panel interior con proporciones más aprovechables para multitarea y contenidos.Lo peorLa ausencia de teleobjetivo en un plegable de gama alta y una nomenclatura que puede confundir al usuario. Asimismo, se trata de un producto premium que alcanza los dos mil euros.

David Alonso (Samsung): «En plegables llega competencia y eso es bueno, significa que algo estamos haciendo bien»

Samsung lleva casi una década intentando convertir los móviles plegables en algo más que una demostración tecnológica. Después de desarrollar dos formatos claramente diferenciados –el Fold, orientado a la productividad y la multitarea, y el Flip, más compacto y vinculado al consumo de redes sociales–, la compañía amplía ahora su catálogo con una tercera propuesta, más ancha y menos alargada, pensada principalmente para leer, ver vídeos y consumir contenidos.El lanzamiento, acompañado de otros wearables importantes para la marca como sus relojes insignia y su nueva propuesta de gafas inteligentes desarrolladas con Google, llega en un momento especialmente relevante para el sector. Aunque el número de usuarios de plegables continúa creciendo y una parte importante repite cuando renueva su teléfono, el precio y las dudas sobre la resistencia de las pantallas siguen siendo sus principales barreras. A ello se suma el encarecimiento de las memorias provocado por la demanda de los centros de datos de inteligencia artificial, una presión que ya está afectando al precio de los smartphones.Con motivo de la presentación de esta nueva generación, 20bits habla con David Alonso, VP y director del área de Movilidad de Samsung Iberia, sobre el público al que pretende conquistar la nueva categoría, la ‘premiumización’ del mercado español, las fórmulas para facilitar el acceso a estos dispositivos y el futuro de los móviles plegables.Acabamos de conocer una nueva generación de la familia Z de Samsung y una nueva categoría de producto. ¿Intenta el nuevo formato resolver algún problema que no estaba cubierto con los Flip y los Fold?No es un problema. Lo que estamos descubriendo desde que lanzamos los plegables es que existen distintas tipologías de usuario. Empezamos con el Fold hace ya nueve años, que se dice pronto. Es un dispositivo muy enfocado a la productividad y la multitarea, para personas que buscan muchas veces un uso tanto personal como profesional. Después lanzamos el Flip, que está más orientado al estilo de vida, las redes sociales y la expresión personal. Sin embargo, veíamos que había un determinado tipo de usuario al que no estábamos cubriendo completamente: las personas que consumen contenidos de todo tipo, desde libros y revistas hasta vídeos. Por eso hemos decidido lanzar un dispositivo con un formato distinto, que permite consumir esos contenidos de una manera más natural porque sus proporciones se parecen más a las de la televisión, los libros electrónicos o las revistas. Eso es lo que pretendemos con el nuevo Fold8: ofrecer una opción para que ese tipo de usuario, al que hasta ahora no cubríamos totalmente, se pase al mundo de los plegables.¿Ha detectado Samsung un segmento de edad al que esté especialmente dirigido este nuevo Fold?Las dos cosas están muy relacionadas. En el Fold8 Ultra, los segmentos de edad son algo más altos por el perfil del usuario que utiliza un dispositivo orientado a la productividad. Puede tratarse más de personas de la generación X o millennials. Tanto el Flip8 como el Fold8 están orientados a un público un poco más joven, como los millennials de menor edad o la generación Z. Obviamente, su poder adquisitivo no es tan elevado y, por eso, también estamos poniendo mucho el foco en la parte de affordability, es decir, en facilitar su acceso.Una de las cuestiones que más se está comentando es si esta nueva categoría intenta renovar el interés por los plegables. ¿Samsung considera que hace falta reavivar ese interés o sigue estando ahí?El interés sigue estando ahí. Aunque es verdad que, en cualquier ámbito de la vida y especialmente en la tecnología, las novedades generan expectación. Eso es evidente. Estamos comprobando que existe mucha expectación alrededor del nuevo lanzamiento: qué va a ser, qué va a incorporar… toda la campaña previa ha generado mucho tráfico y mucha interacción con los usuarios. No obstante, no creo que sea necesario relanzar el interés porque siempre ha estado ahí. Estamos viendo que hay una tipología de usuario muy fiel a los plegables y que continúa apostando por ellos. De hecho, el número de usuarios de dispositivos plegables ha ido creciendo año tras año. Se trata, por tanto, de cubrir huecos y de intentar ofrecer una propuesta de valor para distintos tipos de usuario.Hace muy poco Samsung ofrecía unos datos muy positivos sobre cuota de mercado en España y ahora habla de usuarios muy fieles. ¿Qué porcentaje de las personas que compran un plegable repite?Es un porcentaje bastante alto, aunque no se trata únicamente de que los usuarios de plegables repitan. En primer lugar, los usuarios de plegables sí repiten y es verdad que su ciclo de renovación puede ser algo más corto que el del resto de los dispositivos. También hay movimientos dentro de Samsung: usuarios que pasan de un dispositivo de tipo barra a un plegable porque quieren evolucionar. Además, los plegables son una herramienta que está invitando a usuarios de otras marcas a cambiarse a Samsung. El efecto que estamos consiguiendo es triple.¿Qué formato triunfa más?Hay más usuarios de Flip que de Fold. El Flip es un dispositivo más masivo. Su orientación hacia el estilo de vida, la expresión personal y las redes sociales contribuye a ello. Y también ayuda su rango de precio. El Fold es el dispositivo más premium que tenemos dentro de toda la gama de smartphones de Samsung y eso, obviamente, puede restringir su adopción. Sin embargo, el segmento de precio que más está creciendo en el mercado es el de los dispositivos de más de 1.500 euros. En este caso, la familia Fold está ayudando mucho a ese desarrollo.Ahora volveremos a ‘premiumización’, porque a la vez que el mercado crece en la franja de la gama alta, una de las principales barreras a la hora de comprar un plegable es, precisamente, el precio.Considero que hay dos barreras y hemos trabajado durante todo este tiempo para romper ambas. Una efectivamente es el precio. Hablamos de ‘premiumización’, pero no podemos olvidar que los Fold son dispositivos de más de 1.500 euros. Es verdad que se trata del segmento del mercado que más crece, pero también estamos facilitando ese crecimiento al ofrecer a los usuarios distintas posibilidades para adquirirlos de una forma más asequible y cómoda.¿Y la segunda?La otra barrera es la pantalla. Al final, es algo que se dobla y alguien puede preguntarse si se romperá. La respuesta es no. Estamos lanzando la octava generación y tenemos una experiencia de nueve años en todo lo relacionado con la durabilidad de las pantallas. De hecho, una de las grandes novedades, de esas que no se ven pero que para nosotros son de las más importantes, es la tecnología Flex Titanium. Con Flex Titanium estamos mejorando la resistencia a la tensión e incrementando la durabilidad de la pantalla. Queremos ofrecer tranquilidad al usuario para que pueda pasarse con total confianza a la familia Galaxy Z Flip o Galaxy Z Fold, tanto al modelo Ultra como al no Ultra.¿Esas mejoras en durabilidad permiten equiparar la vida útil física del dispositivo con los años de actualizaciones que ofrece Samsung?La cobertura es la misma. Ofrecemos exactamente la misma garantía en los dispositivos de tipo barra, como puede ser la familia S26, que en los dispositivos plegables. Por supuesto, ofrecemos lo que marca la ley y, dentro de nuestras extensiones de garantía, con Samsung Care+ existe una cobertura mucho mayor. El mensaje que quiero transmitir es de tranquilidad. Tenemos, con toda seguridad, las mejores y más resistentes pantallas plegables del mercado. También nos avalan los nueve años de experiencia que tenemos en la fabricación y comercialización de dispositivos plegables.Dice que España se está convirtiendo en un mercado cada vez más premium y que crecen las ventas de móviles de más de 1.500 euros. ¿Realmente podemos permitirnos comprar móviles cada vez más caros o están desapareciendo las opciones más asequibles?Dentro de nuestra política, lo que estamos haciendo –aunque sea una expresión muy utilizada– es democratizar este tipo de dispositivos. Queremos facilitar el acceso a personas que no tienen una economía especialmente potente mediante distintas fórmulas. Con el lanzamiento de los nuevos plegables vamos a poner varias opciones en el mercado. Una es lo que llamamos buy now, pay later, es decir, compra ahora y paga después. También estamos introduciendo fórmulas como el renting, con unos pagos mensuales bastante asequibles y al alcance de más personas que si tuvieran que pagar el dispositivo al contado. Otra de las herramientas principales es el trade-in. Básicamente, recompramos los dispositivos antiguos para que el momento de pagar el nuevo teléfono sea menos ‘doloroso’. Damos un valor al terminal anterior que se descuenta de la compra del nuevo dispositivo. Queremos que cualquier persona en España pueda acceder a una tecnología de calidad superior y a las mejores funcionalidades del mercado sin necesidad de realizar un esfuerzo económico tan grande.Otro de los asuntos que está afectando al sector es la crisis de las memorias. ¿Cómo está viendo Samsung este momento? ¿Lo vamos a notar los compradores españoles? ¿Se traducirá en precios más altos, menor capacidad, menos modelos económicos o una mayor dependencia de promociones y financiación?Lo que está sucediendo en el mercado de las memorias es una realidad. Los precios están subiendo por la elevada demanda, principalmente procedente de todos los centros de datos relacionados con la inteligencia artificial. Esto está provocando que todo el mercado de las memorias experimente un incremento de precio y, obviamente, las memorias son un componente fundamental de los teléfonos móviles. Si alguien dice que no le está afectando, miente totalmente. A nosotros también nos afecta, por supuesto. En ese sentido, partimos con algo de ventaja debido a nuestro tamaño, a la cantidad de dispositivos que fabricamos y a nuestra capacidad de planificación. Uno de los puntos fuertes de Samsung es precisamente la planificación de la demanda y de la fabricación. Eso nos permite anticiparnos a los problemas y mitigar su impacto sobre los usuarios. Estamos intentando que el efecto para el consumidor sea el menor posible. Eso no quiere decir que el precio no esté subiendo.¿A costa de la calidad?Queremos mantener e incluso incrementar la calidad de nuestros productos. En ningún momento y bajo ningún concepto nos estamos planteando reducir su calidad para mantener el precio.¿Existe el riesgo de que la innovación termine concentrándose en los productos más premium debido a esta situación?En el caso de Samsung no está sucediendo así. Es verdad que algunas innovaciones comienzan en los dispositivos premium por la capacidad de su hardware, que permite probar o lanzar nuevas funciones. Sin embargo, posteriormente las extendemos al resto de la gama de productos. Un ejemplo muy claro es la inteligencia artificial. Lanzamos Galaxy AI con la familia Galaxy S24 hace un par de años y la aceptación está siendo buenísima, pero no nos hemos quedado en la familia S. Lo primero que hicimos mediante actualizaciones de software fue extenderla a familias S anteriores y a los plegables. Con los nuevos lanzamientos también la hemos llevado a nuestra gama media. Ya podemos decir que toda nuestra gama A está dotada de IA, aunque, obviamente, las funciones dependen de las capacidades de hardware de cada dispositivo. Determinadas innovaciones comienzan en las gamas altas simplemente por una cuestión de capacidad, pero, en la medida de lo posible, las extendemos al resto de las gamas. No pretendemos que la innovación se quede o se concentre únicamente en los dispositivos más caros. No entra dentro de nuestra filosofía.Ya que ha mencionado la inteligencia artificial, ¿qué novedades podemos esperar en este lanzamiento?Todo lo relacionado con la inteligencia artificial está avanzando a una velocidad increíble. Obviamente, nosotros no podemos quedarnos atrás en su integración en los dispositivos. Más que introducir una gran cantidad de nuevas funcionalidades que los usuarios tengan que aprender a utilizar, queremos integrar la inteligencia artificial en sus vidas. Queremos que una persona que utiliza un dispositivo Samsung compruebe que la IA le facilita las funciones cotidianas que realiza cada día. Un ejemplo evidente es la fotografía. Ya no hablo del borrado de objetos, porque creo que es una función sobradamente conocida, sino, por ejemplo, del estabilizador de imagen. Puedo estar grabando un vídeo mientras muevo o giro el dispositivo y, después, comprobar que la imagen permanece totalmente estable. Otro ejemplo podría ser que, si estamos conversando por WhatsApp para concertar una cita, el teléfono puede saber que a la hora de la que estamos hablando tengo otro compromiso y sugerir otra fecha u otro horario.Saquemos la bola de cristal. ¿Qué podemos esperar durante los próximos años de la categoría de los plegables? ¿Existe margen para seguir evolucionando o estamos tocando techo?Siempre hay margen para evolucionar. Cuando pensamos que estamos tocando techo, de repente surge algo nuevo, aparece una nueva tecnología y nos sorprende. Es difícil hacer predicciones por la velocidad a la que está avanzando todo. En el mundo de los plegables estamos lanzando dispositivos para nuevas tipologías de usuario y creo que vamos a continuar en esa dirección. También estamos viendo que llega competencia, y eso es bueno. Si viene competencia, quiere decir que algo estamos haciendo bien, porque, de lo contrario, no llegaría. Creo que el mercado se va a mover. Los dispositivos plegables y la inteligencia artificial son los dos ámbitos en los que veremos una mayor evolución a corto y medio plazo. La IA estará cada vez más integrada en nuestro día a día y los plegables también se utilizarán más porque son tremendamente convenientes. Podemos llevar un dispositivo de tamaño bastante reducido en el bolsillo y, cuando lo abrimos, disponer de una pantalla del tamaño de una tableta, como sucede con el Fold Ultra o el Fold. En el caso del Flip, al abrirlo tenemos una pantalla del tamaño de un teléfono convencional. Esa versatilidad, unida al incremento de la confianza de los consumidores, nos llevará a un uso cada vez mayor de los dispositivos plegables.

Cómo ver en directo el vuelo del megacohete de Elon Musk: Starship hace esta noche su prueba 13

SpaceX vuelve a intentarlo. La compañía aeroespacial de Elon Musk tiene previsto lanzar esta noche el decimotercer vuelo de prueba de Starship, el sistema formado por la nave del mismo nombre y el enorme propulsor Super Heavy.El despegue está programado para la madrugada del jueves 23 al viernes 24 de julio, desde las instalaciones de Starbase que SpaceX posee en Boca Chica, al sur de Texas. La ventana de lanzamiento tendrá una duración de 90 minutos y se abrirá a las 00:45 horas de la España peninsular, por lo que el vuelo podría comenzar en cualquier momento hasta las 02:15 horas.Como suele ocurrir en este tipo de pruebas, el horario podría variar por las condiciones meteorológicas, problemas técnicos o por cualquier incidencia detectada durante la cuenta atrás. De hecho, SpaceX ya ha advertido en su cuenta de X (Twitter) que «el clima es actualmente un elemento de vigilancia significativo para el lanzamiento».Dónde ver en directo el lanzamiento de StarshipSpaceX ofrecerá la retransmisión en directo a través de la página oficial dedicada al vuelo 13 de Starship y de su perfil en la red social X. La emisión está previsto que comience aproximadamente media hora antes del despegue, alrededor de las 00:15 horas en España.No obstante, SpaceX mantiene el lanzamiento sujeto a cambios de última hora. La compañía ya tuvo que cancelar un primer intento hace apenas una semana, cuando el sistema automático detuvo la secuencia solo unos segundos antes del despegue al detectar problemas durante el encendido de varios motores del propulsor.Qué quiere probar SpaceX en el vuelo 13 de StarshipLa prueba servirá para continuar evaluando la tercera generación del sistema Starship, todavía en fase de desarrollo. El conjunto, formado por la nave Starship y el propulsor Super Heavy, supera los 120 metros de altura y está concebido para poder reutilizarse completamente.Durante el vuelo, SpaceX quiere probar de nuevo la separación de ambas etapas, el funcionamiento de los motores y reencendido en el espacio, la resistencia del escudo térmico durante la reentrada y el despliegue de carga desde la nave.Starship transportará por primera vez 20 unidades de prueba de los futuros satélites Starlink V3. No se colocarán en una órbita permanente, sino que serán liberados durante la trayectoria suborbital y terminarán desintegrándose en la atmósfera. Algunos incorporan cámaras destinadas a observar el comportamiento del escudo térmico de la nave durante el vuelo.Por su parte, el propulsor Super Heavy intentará efectuar un amerizaje controlado en el golfo de México mientras la nave sigue su recorrido antes de descender sobre el océano Índico. En esta ocasión, SpaceX no tratará de recuperar ninguno de los dos vehículos mediante los brazos mecánicos de la torre de lanzamiento.El vuelo tiene una duración estimada de algo más de una hora y supone una nueva prueba para un vehículo fundamental en los planes de SpaceX. La compañía pretende utilizar Starship para desplegar los satélites de nueva generación de Starlink, transportar grandes cargas al espacio y, a más largo plazo, realizar misiones tripuladas a la Luna y Marte.De hecho, forma parte del programa Artemis de la NASA, que ha elegido una versión modificada de la nave como módulo de aterrizaje para futuras misiones humanas sobre la superficie lunar. El módulo, en teoría, deberá hacer su primera prueba con la misión Artemis III, cuyo objetivo es poner a prueba “las capacidades críticas de encuentro y acoplamiento entre Orion y los sistemas comerciales de aterrizaje tripulado, necesarias para transportar astronautas a la superficie lunar”. Durante la misión, la tripulación hará pruebas con las naves de SpaceX y Blue Origin.

«Nadie sabe lo que va a ocurrir a partir de ahora»: el CEO de Google DeepMind avisa sobre la IA

La inteligencia artificial se ha convertido en el gran campo de batalla de las compañías tecnológicas y, en apenas unos años, empresas como OpenAI, Google o Meta han multiplicado sus inversiones en nuevos modelos de IA, centros de datos y chips, mientras gobiernos como los Estados Unidos y China también compiten por liderar este sector. Sin embargo, al mismo tiempo que avanza, también crecen las dudas sobre cómo controlar sus riesgos antes de que sea demasiado tarde.Precisamente sobre este escenario ha querido reflexionar y compartir su análisis Dennis Hassabis, cofundador y consejero delegado de Google DeepMind, a través de un extenso comunicado en X (Twitter) en el que defiende que ha llegado el momento de crear una serie de mecanismos que supervisen los modelos de inteligencia artificial más avanzados. El texto parte de una idea que considera cada vez más realista: la llegada de la inteligencia artificial general (AGI), un sistema capaz de exhibir todas las capacidades cognitivas del cerebro humano.El potencial de la IA tiene que ir acompañado de medidas de controlNo asegura que vaya a ocurrir, pero cree que podría hacerse realidad en pocos años y que conviene prepararse antes de llegar a ese punto. Expone que “en estos momentos estamos atrapados en una carrera comercial y geopolítica extremadamente intensa que se desarrolla en varios niveles”. Explica que esa competencia está acelerando el desarrollo de la IA, pero también provocando que “los progresos en la frontera de la IA estén superando nuestra comprensión de la tecnología”. De hecho, añade que “nadie en el mundo sabe con certeza qué va a ocurrir a partir de ahora y ni siquiera los expertos están de acuerdo”.Más allá de esto, no cree que haya que frenar la innovación, sino que la actividad puede impulsar avances en ámbitos como la ciencia, la medicina, la economía, pero sostiene que ese potencial tiene que ir acompañado de medidas de control. “Cuando existe un grado tan elevado de incertidumbre y hay tanto en juego, avanzar con un optimismo prudente es la estrategia sensata y correcta”, asegura. Lo que propone es crear en Estados Unidos un organismo especializado en evaluar los modelos de IA más avanzados antes de que se lancen.Esta entidad podría funcionar como una asociación público-privada o como un organismo autorregulado con supervisión federal. Contaría con especialistas independientes y representantes del ecosistema de código abierto. Su función sería definir qué modelos se consideran de frontera y someterlos a pruebas sobre ciberseguridad, amenazas biológicas, riesgos nucleares, intentos de eludir salvaguardas e incluso posibles comportamientos engañosos.Explica que, en un primer momento, los laboratorios compartirían sus modelos de forma voluntaria hasta 30 días antes de lanzarlos en el mercado. Sin embargo, plantea que, una vez validado el sistema, estas evaluaciones pasan a ser obligatorias para cualquier modelo de frontera. Incluso considera que, si los riesgos llegan a ser demasiado elevados, ese marco podría servir para coordinar una ralentización del desarrollo de IA entre los principales laboratorios.

Olvídate de cambiar tú mismo la batería del smartwatch: Europa retira la exigencia y rebaja el derecho a reparar

La Unión Europea quiere alargar la vida útil de los dispositivos electrónicos y evitar que una batería degradada condene todo el producto. Para conseguirlo, su nuevo Reglamento de Baterías establece como norma general que las pilas y baterías portátiles integradas en los equipos deben poder ser retiradas y sustituidas por el propio consumidor.Sin embargo, esta obligación no se aplicará de la misma forma a muchos wearables. La Comisión Europea ha aprobado un acto delegado que incorpora estos dispositivos a la lista de excepciones y permite que sus baterías solo tengan que ser accesibles para profesionales independientes. La medida afecta a productos como los smartwatches, las pulseras de actividad, las gafas inteligentes y otros aparatos electrónicos integrados en prendas o accesorios.Esto significa que Europa no obligará a las marcas a lanzar relojes inteligentes que puedan abrirse fácilmente en casa para instalar una batería nueva. Los fabricantes podrán seguir utilizando carcasas compactas y selladas, siempre que cumplan las condiciones recogidas en la excepción. La batería seguirá teniendo que poder cambiarseLa decisión no autoriza a fabricar dispositivos cuya batería sea imposible de reemplazar. El cambio deberá seguir pudiendo realizarlo un profesional independiente, no necesariamente el servicio técnico oficial de la marca.La diferencia está en quién puede acceder al componente. La norma general europea exige que un usuario adulto sin conocimientos específicos pueda retirar la batería utilizando herramientas disponibles comercialmente, sin recurrir a disolventes, calor o utensilios propietarios. Con la nueva excepción, los relojes y pulseras que cumplan determinados requisitos podrán reservar ese procedimiento a técnicos cualificados.Además, el Reglamento de Baterías obliga a mantener las baterías compatibles como piezas de repuesto durante al menos cinco años después de que se comercialice la última unidad de cada modelo, «a un precio razonable y no discriminatorio». También prohíbe utilizar el software para bloquear la instalación de una batería compatible.Por tanto, un smartwatch no debería convertirse automáticamente en un residuo cuando su autonomía empiece a caer. El usuario podrá solicitar la sustitución, aunque puede depender de un taller y asumir el coste de la intervención. No todos los relojes estarán exentos automáticamenteEl acto delegado no concede una excepción incondicional a cualquier dispositivo que pueda llevarse en la muñeca. Los fabricantes podrán acogerse a ella cuando el acceso del usuario a la batería pueda comprometer la seguridad, la durabilidad o la resistencia al agua del producto.También deberán darse una de estas dos circunstancias: que el dispositivo sea demasiado pequeño para que el consumidor manipule la batería correctamente y con seguridad, o que dependa de una carcasa compacta y sellada para protegerse del polvo, los golpes y otros elementos externos.La Comisión argumenta que la miniaturización de los wearables obliga a encapsular algunas baterías en espacios muy reducidos. Intentar retirarlas podría dañarlas o perforarlas, especialmente cuando el diseño anatómico o ergonómico del dispositivo dificulta una construcción alternativa.A esta excepción se suma la que ya existía para los denominados aparatos húmedos, diseñados para funcionar habitualmente bajo salpicaduras, chorros de agua o inmersión. Dependiendo de sus características, un reloj, unos auriculares inalámbricos o una banda de frecuencia cardiaca también pueden entrar en esta categoría. La Comisión ha añadido otras categorías a la lista de excepciones, entre ellas ciertos juguetes eléctricos, sondas termométricas inalámbricas para alimentos, sistemas corporales de administración de medicamentos y equipos destinados a funcionar en atmósferas potencialmente explosivas.Una rebaja frente a la obligación prevista para 2027El artículo 11 del Reglamento europeo de Baterías comenzará a aplicarse el 18 de febrero de 2027. Su objetivo inicial es combatir la obsolescencia prematura: cuando una batería pierde capacidad, el consumidor debería poder reemplazarla y continuar utilizando el producto, en lugar de comprar uno nuevo. La facilidad para extraerla también simplifica la recogida y el reciclaje al final de su vida útil.La excepción supone una rebaja de esa exigencia para los dispositivos ‘llevables’. No elimina completamente su reparabilidad, pero sí impide que el derecho a sustituir la batería llegue directamente al propietario en los modelos acogidos a la derogación.La propia Comisión reconoce además otro problema: las pequeñas baterías de litio pueden provocar incendios si los wearables se tiran junto al resto de residuos y llegan a las plantas de tratamiento sin que el componente haya sido retirado. Sus nuevas directrices insisten en que, incluso en los productos exentos, la batería debe poder separarse por medio de profesionales independientes. La decisión todavía puede ser bloqueadaEl Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea tienen, en principio, hasta el 14 de octubre de 2026 para presentar objeciones al acto delegado, aunque cualquiera de las dos instituciones puede ampliar el plazo otros dos meses. Si ninguna lo bloquea, el texto se publicará en el Diario Oficial de la UE y entrará en vigor 20 días después. La excepción deberá estar operativa cuando las exigencias europeas sobre la sustitución de baterías comiencen a aplicarse, el 18 de febrero de 2027.

¿Dormir con el ventilador sí o no? Esto dicen los expertos sobre tener aparatos encendidos

Es verano, hace calor y las noches pueden ser un reto para aquellos que no pueden dormir cuando las altas temperaturas azotan. Por eso, muchos optan por instalar en su habitación un ventilador de techo o por colocar uno de suelo en algún rincón del cuarto, con el objetivo de refrescar un poco la estancia.¿Qué dicen los expertos al respecto? ¿Es bueno o malo dormir con el ventilador puesto toda la noche? En general, la comunidad médica no cree que existan grandes riesgos para la salud, pero sí desaconseja tener encendido el aparato sin cesar. En 20bits te contamos las razones por las que no es buena idea tener el ventilador toda la noche encendido.¿Qué efectos negativos puede tener dormir con ventilador?El aire del ventilador mueve el polvo y polen presentes en la habitación, lo que no es muy recomendable si tienes alergia. El flujo continuo de aire al dormir con un ventilador reseca la piel y las fosas nasales. Esto puede ocasionar mucosidad para compensar la sequedad y dolores de cabeza producto de la congestión.Además, al resecar las fosas nasales, se crea un mejor canal para el ingreso de gérmenes que afectan el organismo.Puede llegar a provocar rigidez muscular debido a la constante tensión de los músculos. Este riesgo aumenta si la persona duerme con el ventilador en la cara.El aire del ventilador puede causar irritación en los ojos y sequedad en la garganta si la persona duerme con los ojos o la boca parcialmente abiertos.Dormir con un ventilador puede ocasionar determinados trastornos respiratorios, como por ejemplo, asma y sinusitis.Cómo minimizar los efectos negativos del ventiladorEs recomendable limpiar el polvo del ventilador, el de fuera y el de las aspas, y también mantener limpia la habitación para minimizar la cantidad de polvo que se mueva por el ambiente. La velocidad del ventilador y la distancia determinan el grado de impacto en su salud: colocándolo en un nivel bajo y a cierta distancia (al menos un metro) se pueden prevenir los efectos negativos como la congestión nasal, los dolores de cabeza, los dolores musculares o la sequedad ocular.Los filtros de aire en la habitación pueden reducir la circulación de ácaros del polvo, esporas y otros alérgenos. Usar uno puede ser beneficioso para las personas propensas a las alergias.Optar por un ventilador giratorio para evitar el flujo constante de aire en una única dirección puede ser una buena opción. Además, si el aire se reparte de manera uniforme mantiene fresca toda la habitación.Ya sea de suelo o de techo, existen ventiladores con temporizador. Esto es algo muy recomendable para todos aquellos que se duermen sin acordarse de apagar el ventilador. Puedes configurar un temporizador en el ventilador para que se apague una hora o un par de horas después de la hora de acostarse.

SpaceX fija una nueva fecha para el lanzamiento de Starship tras el fallo de sus motores

SpaceX ya tiene una nueva fecha para intentar el lanzamiento del vuelo 13 de Starship después de la cancelación del pasado 16 de julio. El cohete de la compañía de Elon Musk estaba preparado para despegar desde la plataforma de Starbase en Texas (Estados Unidos) tras superar con éxito la prueba de encendido estático y colocar el propulsor en la plataforma de lanzamiento. Todo avanzaba según lo previsto, incluidas las condiciones meteorológicas, pero la secuencia final se detuvo solo a tres segundos antes del despegue.La retransmisión en directo mostró el inicio del encendido de los dos motores, pero cuatro de los 33 motores Raptor no llegaron a arrancar. Por ello, como medida de seguridad, los otros 29 motores se apagaron inmediatamente y el cohete permaneció sujeto a la plataforma entre grandes nubes de humo y vapor. Después del aborto automático, el equipo comenzó a vaciar el combustible y Elon Musk confirmó en X (Twitter) que algunos de sus motores no habían arrancado correctamente y que serían retirados y sustituidos antes del siguiente intento.Nuevo intento este juevesAhora, la compañía ha fijado el 23 de julio como la nueva fecha prevista para el vuelo 13. SpaceX aprovechará esta misión para seguir probando la versión 3 del Starship como una variante actualizada con cambios en estructuras y de sistema de vuelo. El objetivo es comprobar cómo responde la nave durante el ascenso, la reentrada y las maniobras de frenado. El plan de vuelo es que el propulsor Super Heavy se separe de la etapa superior y realice un descenso controlado sobre las aguas del Golfo de México. La nave continuará en una trayectoria suborbital alrededor de gran parte del planeta y terminará amerizando en el océano Índico cerca de Australia Occidental.La misión también llevará por primera vez 20 satélites Starlink de tercera generación. No quedarán en órbita, sino que viajarán en la misma trayectoria suborbital que la nave y se destruirán de forma controlada durante la reentrada. Además, algunos incorporan cámaras para grabar el comportamiento del escudo térmico. Por otra parte, SpaceX también intentará reencender un motor Raptor en el espacio, una maniobra fundamental para futuras misiones a la Luna y Marte.