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TECNOLOGÍA

El jefe de 'The New York Times' critica a las empresas de IA por «robar sin escrúpulos» la información

El máximo responsable del diario estadounidense ‘The New York Times’, Arthur Gregg Sulzberger, ha advertido este lunes que las empresas de inteligencia artificial «roban sin escrúpulos la propiedad intelectual» de los medios de información, lo que desembocará en un mundo con «menos … periodistas».
Asimismo, el director del periódico ha añadido, durante el 77º encuentro de la Asociación Mundial de Editores de Prensa (WAN-IFRA), que la profesión periodística «ha sido demasiado discreta, demasiado pasiva y ha estado demasiado dividida ante los abusos cometidos por las empresas que están provocando la revolución de la inteligencia artificial».

En su opinión, estas empresas tienen «un control desmesurado sobre los datos y la atención», pero «no cumplen con una responsabilidad fundamental que se desprende de ese poder: garantizar al público el acceso a información y noticias fiables».

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En este sentido, Sulzberger ha insistido en que «los gigantes tecnológicos saquean los sitios de información sin autorización ni compensación». Además, ha recalcado que «se reapropian de esos contenidos robados como si fueran sus autores, con lo que desvían la audiencia y los ingresos» de los sitios de información.
«Nos encaminamos hacia un futuro en el que habrá cada vez menos periodistas para llevar a cabo el trabajo costoso y difícil que representa el reportaje de investigación», ha asegurado.

Apple podría presentar la renovada Siri en la WWDC 2026: estas son todas las novedades que incluirá

La Conferencia Mundial para Desarrolladores (WWDC) está a la vuelta de la esquina. Del 8 al 12 de junio, Apple reunirá a desarrolladores de todo el mundo, anunciará las últimas novedades en inteligencia artificial y dará acceso exclusivo a información sobre nuevas herramientas. A una semana del evento, van creciendo los rumores sobre las novedades que podría presentar la compañía de Cupertino, aunque, sin duda, el foco está puesto en la renovada Siri con IA. Esta versión del asistente se esperaba que llegara en 2024 como parte de la estrategia de Apple para competir con Google y OpenAI, sin embargo, varios informes revelaron que el proyecto sufrió varios retrasos porque la compañía necesitaba más tiempo para ofrecer un asistente más conversacional y personalizado. Hasta ahora, desde 20bits sabemos que desde Cupertino están rediseñado a Siri para convertirla en un asistente virtual avanzado, capaz de completar tareas solicitadas por el usuario y proporcionar respuestas más detalladas.Por lo tanto, tras dos años de arduo trabajo para ofrecer el mejor asistente posible, Apple prepara un importante rediseño que no solo se verá reflejado en nuevas características, sino en incluir una aplicación independiente. Además, con motivo del acuerdo cerrado con Google, Siri permitirá basar sus modelos fundacionales en los modelos de Gemini y la tecnología en la nube de Google.Por otro lado, acorde a las últimas filtraciones del famoso periodista Mark Gurman del diario Bloomberg, los usuarios podrán acceder a una nueva interfaz de ‘Buscar o preguntar’ impulsada por Siri, que aparecerá al deslizar con el dedo hacia abajo desde la parte central de la pantalla del iPhone. Esta interfaz, que surgirá directamente desde la Dynamic Island con bordes con un halo brillante, será similar en formato a la que ya se ofrece iOS 26, y mostrará igualmente sugerencias de aplicaciones utilizadas frecuentemente y búsquedas recientes, en base a la solicitud del usuario y sus hábitos.También, entre otras novedades, Siri podrá consultar datos personales de los usuarios accediendo al calendario o al correo electrónico, se integrará directamente en la aplicación de Cámara para identificar automáticamente lo que se está enfocando, se añadirá en la aplicación de ‘Fotos’ y será capaz de comprender la información mostrada en pantalla y utilizar la búsqueda web. Asimismo, los usuarios podrán usar otros asistentes de IA, como ChatGPT o Gemini, en lugar de Siri para responder a las solicitudes.¿Siri llegará como una versión beta?Pese a que todas los rumores apuntan a que la renovada Siri podría presentarse en la WWDC 2026, otro rumor de Gurman dio a conocer que Apple podría seguir catalogando al asistente como un producto ‘beta’ en iOS 27.Acorde a la información revelada, las versiones de prueba internas de iOS 27 se refieren a la renovada Siri como una experiencia beta, por lo tanto, esto reflejaría que el sistema todavía no estaría completamente preparado para competir con sus rivales.Si Apple decide lanzar la nueva Siri como una función beta en iOS 27, la estrategia tendría un doble objetivo. Por un lado, permitiría a la compañía seguir mejorando el asistente de forma pública tras su lanzamiento, rebajando las expectativas sobre posibles fallos, errores o funciones aún incompletas. Y por otro, facilitaría adelantar la llegada de sus herramientas de inteligencia artificial sin tener que esperar a una versión completamente terminada.

Casi la mitad de los jóvenes creen que la IA mejorará la felicidad amorosa

Una encuesta internacional compartida con la Agence France-Presse (AFP) muestran una relación positiva de los jóvenes con los «compañeros íntimos IA», una categoría que abarca desde los chatbots hasta las muñecas sexuales.En concreto, el 48% de los jóvenes entre 18 y 24 … años y el 47% de los de 25 y 37 años cree que las relaciones sentimentales con la inteligencia artificial (IA) mejorarán la felicidad humana durante la próxima década, según esta encuesta realizada a casi 10.000 personas.

Sin embargo, las cifras disminuyeron al 32% y el 38%, respectivamente, cuando les preguntaron sobre una conexión más profunda y el bienestar sexual.

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Además, el porcentaje disminuye progresivamente en los grupos de edad más avanzada en ambos aspectos.

División geográfica

El estudio realizado en Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Indonesia y Hong Kong muestra «una profunda división ideológica entre los mercados occidentales y los asiáticos», siendo estos últimos aparentemente más receptivos al sexo y al romance facilitados por la tecnología.
En Indonesia, el 50% de las personas -de todas las edades- afirmaron que creían que la compañía de la IA mejoraría la conexión y el bienestar sexual.
El porcentaje fue del 34% en Hong Kong y del 24% en Japón, descendiendo al 20% en Estados Unidos, al 15% en Alemania y a solo el 9% en Reino Unido.

Impactos negativos

El impacto psicológico de los chatbots en las personas vulnerables ha sido objeto de un estrecho seguimiento en los últimos tiempos, después de que algunas familias relacionaran la muerte de varios adolescentes estadounidenses con el uso de la IA.
«Mientras que el público occidental considera en gran medida la intimidad sintética como una amenaza para la auténtica cercanía humana, el público asiático parece cada vez más dispuesto a integrar la IA en su vida personal y física», afirmó Philippe Chan, de YouGov.
De los 9.912 encuestados, solo el 17% afirmó que se plantearía utilizar una «muñeca íntima con IA», frente al 59% que dijo que no lo haría. En general, los adultos más jóvenes se mostraron más propensos que los de más edad a plantearse el uso de una muñeca, y en Japón y Alemania, el número de jóvenes que se plantearía probar una muñeca casi duplicaba la media nacional.
Asimismo, en Japón, más de un tercio de los adultos jóvenes afirmaron creer que las muñecas con IA podían proporcionar una sensación de amor, superando en número a quienes no estaban de acuerdo.
«Aunque la población general mundial sigue mostrándose recelosa, la próxima generación está redefiniendo activamente los límites de la vida sentimental», señala el informe.

El router WiFi de tu casa podría estar espiándote sin que lo sepas a través de esta función oculta

El router WiFi ocupa un pequeño espacio en el salón de muchos hogares para que la señal llegue al mayor número de dispositivos posibles, sin embargo, lo que muchos usuarios desconocen es que este aparato esconde funciones que pueden comprometer la privacidad doméstica para robar información personal o bancaria.Por si fuera poco este problema de seguridad, una investigación reciente del Instituto de Tecnología de Karlsruhe ha demostrado que ciertas características presentes en routers modernos, como la información beamforming (BFI, por su abreviatura), pueden ser aprovechadas para identificar a personas con un gran nivel de precisión, incluso sin llevar sin dispositivos conectados. Concretamente, los investigadores explican que esta vulnerabilidad mencionada abre la puerta a nuevas formas de rastreo y espionaje, convirtiendo una red doméstica aparentemente inocente en una posible fuente de exposición ante ciberdelincuentes.Según el Instituto de Tecnología de Karlsruhe, en la práctica, un atacante no necesitaría instalar dispositivos adicionales ni acceder físicamente a la vivienda para obtener información relacionada con la presencia, movimientos o identidad de sus ocupantes.¿Por qué el beamforming es una amenaza para nuestra privacidad?Los investigadores han descubierto que los routers domésticos pueden espiar movimientos cotidianos mediante algoritmos de inteligencia artificial, sin necesidad de instalar ningún software malicioso. Pero, ¿qué tiene que ver el beamforming con esta situación?Muchas personas desconocen que el beamforming es una función integrada en los estándares del WiFi desde la llegada del WiFi 5, que está diseñada para dirigir las ondas inalámbricas y optimizar la cobertura. Sin embargo, el problema es que estos datos se transmiten por el aire sin cifrado, lo que abre la puerta a que un ciberdelincuente los interprete y analice para elaborar perfiles de los usuarios.En las pruebas realizadas con 197 participantes, el sistema fue capaz de identificar a personas concretas en apenas unos segundos al analizar cómo su cuerpo modifica la señal inalámbrica. Pero, ¿cómo fue posible? La ausencia de sensores visibles convierte al beamforming en un desafío silencioso para la privacidad doméstica, ya que el seguimiento puede producirse dentro del propio hogar sin que los usuarios perciban ninguna señal de alerta.Por lo tanto, ante dicho escenario, reforzar la configuración del router, actualizar el firmware, desactivar las funciones innecesarias cuando sea posible y revisar periódicamente los parámetros de seguridad de la red se convierten en medidas necesarias para dificultar posibles accesos no autorizados y reducir vulnerabilidades.

El inesperado efecto del auge de la IA en el mercado laboral: este es el perfil más buscado

El posible reemplazo de ciertos puestos de trabajo por la inteligencia artificial es un tema de conversación que, en cierta manera, ya no asusta tanto a la ciudadanía. Desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, no han parado de sonar las alarmas sobre los posibles perfiles que serán sustituidos por la IA, siendo los analistas, escritores, contadores e ingenieros de blockchain los perfiles que más papeletas tienden a sufrir este trágico final. No obstante, todavía hay quienes tienen la esperanza de que las personas no perderán sus empleos por culpa de la IA, sino por aquellos compañeros de trabajo que sepan usar dicha tecnología de forma efectiva.Sea como fuere, es cierto que la IA avanza más rápido de lo que muchas personas sienten que pueden adaptarse, debido a que los últimos modelos de IA son más intuitivos e inteligentes porque comprenden de forma rápida las intenciones del usuario para hacer «gran parte del trabajo» por sí mismos. Sin embargo, es importante mencionar que esta evolución tecnológica no solo está alimentando el temor a la desaparición de determinados empleos, sino que también está impulsando la demanda de otros perfiles profesionales.En la otra cara de la moneda, uno de los ejemplos más evidentes es el perfil del experto en ciberseguridad, cuya relevancia no ha disminuido con la llegada de la IA. A medida que las herramientas de inteligencia artificial se vuelven más sofisticadas, también lo hacen las amenazas digitales y las posibilidades de explotación de vulnerabilidades, por lo tanto, esta situación ha llevado a empresas y organizaciones a reforzar sus sistemas de protección y a buscar profesionales capaces de comprender y supervisar sin comprometer la seguridad.En otras palabras, la IA no está eliminando la necesidad de expertos en ciberseguridad, sino elevando aún más su valor en el mercado laboral, pese a que existan modelos —como GPT-5.4-Cyber de OpenAI y Claude Mythos de Anthropic— para detectar y explorar vulnerabilidades de software.¿Qué perfiles demandan las empresas tecnológicas?El periódico The New York Times revela que las ofertas en el sector de la ciberseguridad han crecido un 11% interanual en el primer trimestre de este año, teniendo en cuenta que las compañías están buscando responsables con experiencia en brechas de seguridad, protección de datos y revisión de código para proteger la información y, sobre todo, entender cómo la inteligencia artificial puede poner en riesgo a las empresas.Acorde a los últimos informes publicados por la compañía de ciberseguridad CrowdStrike y Check Point Software, los actores maliciosos se están aprovechando del auge de la IA para analizar sistemas en busca de puntos débiles, desarrollar malware, robar contraseñas o evitar controles de seguridad sin ser detectados. Por lo tanto, como respuesta, las empresas demandan a profesionales capaces de integrar medidas de protección en sistemas tecnológicos complejos donde la IA ya desempeña un papel clave.Así está la situación en EspañaEl Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE, por sus siglas) revela en ‘Estudio sobre la industria de la ciberseguridad en España 2025’ que, en España, «la ciberseguridad se consolida como uno de los grandes motores del sector tecnológico».El estudio revela que la industria genera cerca de 165.000 puestos de trabajo y prevé crecer a un ritmo anual del 14,25% hasta 2029, superando los 280.000 empleados llegado el año mencionado. Según el INCIBE, «la ciberseguridad no solo gana importancia por la necesidad de proteger entornos digitales, sino también por su capacidad de crear actividad económica y empleo cuantificado».En este sentido, José L. Pancorbo, presidente de la Confederación Española de Empresas de Tecnología de la Información, Comunicaciones y Electrónica, afirma en el estudio que «las empresas de ciberseguridad actúan como proveedores especializados y socios estratégicos para organizaciones que deben adaptarse, de forma ineludible, a amenazas crecientes y cada vez más sofisticadas. El tejido empresarial de ciberseguridad existente en España permite afirmar que nuestro país dispone de las capacidades necesarias para afrontar, con garantías, el reto de la soberanía en ciberseguridad».

Nueva tensión entre Elon Musk y el Pentágono: los drones kamikazes LUCAS han usado Starlink de forma improcedente

La relación entre Elon Musk y el Gobierno de Estados Unidos atraviesa un nuevo episodio de tensión tras una disputa por el uso de la red satelital Starlink en drones militares empleados durante la guerra con Irán.Acorde a la información compartida por la agencia Reuters, el origen del conflicto está en los drones LUCAS, unos dispositivos kamikazes de bajo coste que son comparables a los modelos Shahed utilizados por Irán. Estos sistemas, capaces de permanecer sobre un objetivo y lanzarse contra él al recibir una orden, operaban con la conectividad proporcionada por Starlink. No obstante, según Reuters, SpaceX ha considerado que el Pentágono estaba pagando una tarifa demasiado baja para el nivel de servicio realmente utilizado.La empresa de Musk ha argumentado que los drones no empleaban un plan estándar, sino un servicio de mayor capacidad y prestaciones, similar al destinado a aeronaves, cuyo precio rondaría los 25.000 dólares por terminal. Hasta entonces, el Pentágono abonaba alrededor de 5.000 dólares, por lo que SpaceX ha planteado multiplicar por cinco el coste del acceso satelital.Como consecuencia, desde el Departamento de Defensa han surgido objeciones inmediatas. Funcionarios estadounidenses defienden que esos planes premium están pensados para aviones y plataformas permanentes, no para drones concebidos para destruirse durante una misión. Aun así, según la investigación de Reuters, Washington ha terminado aceptando el incremento de la tarifa, lo que ha elevado significativamente el coste operativo de estos sistemas de ataque.Los drones kamikazes habrían usado Starlink en vez de StarshieldEsta también ha puesto de relieve una diferencia importante dentro del ecosistema de SpaceX: qué es Starlink y Starshield. Mientras Starlink nació como una red satelital para ofrecer conexión de banda ancha de alta velocidad y baja latencia a cualquier rincón del planeta, Starshield fue creada específicamente para clientes gubernamentales y aplicaciones militares, con mayores niveles de seguridad y capacidades adaptadas a la defensa.En una publicación de la red social X, Elon Musk ha cuestionado algunos detalles de esta polémica, e incluso ha reconocido el núcleo del problema al señalar que el fabricante de los drones habría utilizado inapropiadamente Starlink para fines militares, incumpliendo las condiciones de servicio establecidas por la compañía.No obstante, pese a las tensiones, la relación entre ambas organizaciones continúa siendo estratégica. El Pentágono sigue estudiando ampliar su adquisición de terminales y reforzar el uso de soluciones basadas en Starshield, mientras SpaceX mantiene un papel cada vez más relevante en las comunicaciones y operaciones militares de Estados Unidos.El Pentágono rebaja la tensiónPor su parte, el Pentágono ha tratado de contener la polémica y reducir la atención generada en torno al asunto. Sean Parnell, portavoz principal del organismo, ha defendido en la red social X que la relación con SpaceX mantiene intacta su relevancia estratégica, incluso ha destacado la existencia de una colaboración «estrecha y eficaz» entre ambos equipos.Asimismo, tanto Washington como SpaceX han intentado rebajar la tensión después de conocerse el nuevo acuerdo económico para emplear Starshield en los drones kamikaze LUCAS. No obstante, pese al evidente malestar provocado por la situación, ninguna de las dos partes ha desmentido el fondo de la información, lo que mantiene abierto el debate sobre las condiciones y el alcance de esta cooperación tecnológica y militar.

En España hemos inventado montones de cosas: esta la usas a diario y lleva mucha más tecnología de lo que crees

La imagen no podría ser más típica de una familia española: alguien está entre fogones, cocinando una comida abundante para llenar una mesa repleta de comensales. Y todo gira en torno a los platos, a la conversación y a esa buena sobremesa que tanto nos gusta en España.Puede que la foto sea distinta en algunas casas y, en lugar de ser muchos, son solo dos. A veces no es una comilona solemne y pensada, sino una cena rápida o una receta improvisada entre semana. Pero, incluso ahora que la cocina compite con prisas, delivery y pequeños electrodomésticos para casi todo, las cosas siguen pasando delante de un plato. Y esto, en un mundo cada vez más globalizado en el que se van perdiendo cultura y tradiciones, tiene cierto valor.Tiene aún más valor si pensamos en que parte de la historia para que esta imagen sea posible también se escribe desde nuestro país, concretamente desde Zaragoza. Durante décadas, la cocina fue sinónimo de llama, de gas, de mandos de ruleta y de superficies que había que tocar con cuidado. Pero entonces apareció una tecnología que al principio sonaba casi a truco: cocinar sin fuego y sin quemarte. Hace ahora 35 años, se crearon en la capital aragonesa las primeras placas de inducción.“Todo este camino lo hemos recorrido de la mano de investigadores de la Universidad de Zaragoza”, destaca desde el primer momento José Juste Pallarés, director de operaciones y tecnología de BSH Electrodomésticos en España. Fue a finales de los años 70 cuando un joven ingeniero llamado Mariano Sanz propuso a la compañía –entonces Balay– investigar el uso de la inducción en la cocina, hasta ese momento una tecnología reservada solo para operaciones industriales. Su perseverancia culminó en la creación de la primera cocina de inducción del mundo basada en semiconductores de efecto de campo.En la planta que la compañía tiene en el barrio rural de Montañana, donde hoy se desarrollan y fabrican placas que se venden en todo el mundo, aún se conserva la memoria de aquellas primeras pruebas. La primera impresión es que no parecían placas de cocina, sino aparatos llegados del futuro, con mandos separados y una electrónica que no cabía bajo el cristal. Entonces se hacían unas 15 al día, actualmente se producen hasta 10.000 unidades en una sola jornada.Sin embargo, ese salto industrial no ha sido de la noche a la mañana. La inducción tenía que convencer a hogares acostumbrados a intuir la temperatura por la intensidad de una llama o a esperar a que la resistencia de la vitro se pusiera al rojo.Cada año, BSH fabrica en España en torno a tres millones de electrodomésticos de distintas categorías, desde placas de inducción destinadas al mercado global hasta hornos, lavadoras o placas de gas. En los hogares españoles hay más de 35 millones de electrodomésticos de BSH instalados y uno de cada tres aparatos que se venden en nuestro país pertenece a alguna de sus marcas: Bosch, Siemens, Balay o Gaggenau.Pero, más allá de la dimensión empresarial, hay un dato que explica mejor el peso de Zaragoza en esta historia: una de cada cuatro placas de cocina de inducción que se venden en el mundo se fabrica ahí. La planta de Montañana se ha convertido así en uno de esos lugares industriales que rara vez aparecen en la conversación cotidiana, aunque estén detrás de algo que usamos a diario. Con alrededor de 1.500 empleados, está especializada en la producción de hornos y placas de inducción y produce anualmente más de 2,2 millones de unidades. De sus líneas sale un producto terminado cada seis segundos.La previsión para este 2026 resume el volumen de ese trabajo: de los tres millones de electrodomésticos que BSH fabrica al año en España, se espera que más de dos millones salgan de Montañana (unos 600.000 hornos, 1,4 millones de placas de inducción y unas 250.000 placas con extractor integrado). Y no todo se queda cerca: aproximadamente el 80% de la producción se exporta a más de 60 países.La tecnología que no se ve bajo el cristalDesde quienes crecieron viendo fogones, botones de ruleta y vitrocerámicas que quemaban hasta quienes hoy cocinan sobre una placa negra, limpia, silenciosa y casi invisible, la relación con el calor ha cambiado más de lo que parece. A veces esa superficie ya ni siquiera reclama protagonismo: se integra en una isla, se combina con extractores ocultos o desaparece visualmente en cocinas abiertas que funcionan también como comedor y salón.Hubo un tiempo en que una placa que no calentaba como esperábamos parecía una rareza. Hoy casi nadie se detiene a pensar en la electrónica, los sensores y las decisiones industriales que hay debajo del cristal. Apoyamos una sartén, subimos la potencia con un dedo y damos por hecho que aquello funciona.La explicación, contada de forma sencilla, es esta: una placa de inducción no calienta como el gas ni como una vitrocerámica tradicional. No hay llama ni una resistencia que se ponga al rojo. Bajo el cristal hay unas bobinas que generan un campo magnético. Cuando encima se coloca una olla o una sartén compatible, ese campo hace que se caliente directamente el metal del recipiente. La placa actúa casi como intermediaria: crea las condiciones para que aparezca el calor, pero quien se calienta de verdad es la sartén.Por eso la inducción responde tan rápido. No tiene que calentar primero una superficie para que esa superficie caliente después el recipiente. También por eso, cuando se retira el recipiente, la cocción se detiene casi de inmediato.Esa diferencia parece sencilla vista desde fuera, pero por dentro exige ser bien pensada. “La potencia sin control…”, recuerda Juste, usando una frase que sirve muy bien para explicar el reto. Una cosa es conseguir que un aparato caliente y otra muy distinta que lo haga de forma útil, segura, estable y fácil de manejar. En aquellos primeros desarrollos no bastaba con generar un campo electromagnético: había que lograr que la placa arrancara bien, se detuviera cuando debía, reconociera el recipiente y permitiera cocinar sin que el usuario tuviera que entender lo que estaba ocurriendo debajo.De los cuatro ‘fuegos’ a la placa invisibleLas primeras placas necesitaban una electrónica separada, instalada bajo el zócalo, y mandos externos que obligaban a intervenir en el mueble de cocina. Era una tecnología todavía aparatosa, pensada casi para demostrar que aquello funcionaba. Con el tiempo, la electrónica se fue compactando, los mandos se integraron en la propia placa y el producto fue perdiendo rareza hasta convertirse en algo familiar.La evolución no ha sido solo estética. Por debajo del cristal se ha ido sofisticando la electrónica de potencia, encargada de generar los campos electromagnéticos; los sistemas de control, que regulan cómo y cuándo se entrega la energía; y la sensórica, que permite detectar si hay un recipiente, si se ha movido o si una zona debe activarse. Lo que para el usuario es «subir al nueve» o «bajar al tres», por dentro implica una conversación constante entre bobinas, sensores, software y electrónica.Al principio, las placas de inducción imitaban en cierto modo la lógica de los fuegos tradicionales. Había círculos marcados sobre el cristal y cada uno correspondía a un tamaño determinado. La transición tenía sentido: si el usuario venía del gas o de la vitrocerámica, necesitaba reconocer algo familiar. Pero, con el tiempo, la inducción empezó a aprovechar mejor sus propias posibilidades.Llegaron zonas capaces de adaptarse a recipientes de distintos diámetros, espacios pensados para paelleras o cazuelas grandes y configuraciones que permiten utilizar bandejas alargadas. En algunos modelos, la placa puede activar solo la parte necesaria según dónde se coloque el recipiente. En otros, la flexibilidad se lleva más lejos, con numerosos inductores bajo el cristal y pantallas que representan la posición de la olla o la sartén. Para quien cocina, el gesto sigue siendo sencillo. Para quien diseña y fabrica, el reto se multiplica: más conexiones, más electrónica y más decisiones invisibles para que todo parezca natural.Tampoco toda innovación tiene por qué ser útil solo por existir. Juste lo resume con una idea sencilla: la tecnología tiene sentido cuando responde a una necesidad real. Añadir sensores, pantallas o conectividad puede ser valioso si mejora la experiencia, ahorra energía, facilita el mantenimiento o evita errores. Si solo complica el uso, se convierte en ruido.Quizá por eso la historia de la inducción resulta más interesante cuando no se cuenta como una carrera hacia la placa más inteligente, sino como una sucesión de pequeñas desapariciones. Desapareció la llama. Desaparecieron los mandos externos. Desapareció parte del calor residual. Desaparecieron algunos círculos rígidos sobre el cristal. Y, en las cocinas más recientes, incluso desaparece la campana. Lo que queda es una superficie negra, silenciosa y aparentemente simple sobre la que seguimos haciendo algo tan antiguo como cocinar.