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TECNOLOGÍA

Los auriculares OPPO Enco Clip2 me han hecho redescubrir el doble juego del sonido abierto

Valoración:Cada uno tiene sus preferencias para los auriculares. En mi caso suelo llevar de tipo in-ear, aunque en tren o en avión apuesto en su lugar por los de diadema (over-ear). Los auriculares abiertos los frecuento menos, si bien al usarlos detecto sus ventajas y atractivos, y los OPPO Enco Clip2 me han hecho redescubrir el doble juego que da el sonido abierto. Los auriculares con diseño clip han ganado presencia estos años, convirtiéndose en una de las principales tendencias cultivadas por las marcas de móviles en su línea de audio. OPPO señala que su buen momento en smartphones se reproduce también, a otra escala, en esta vía complementaria. Los Enco Clip2, con un precio de 179 euros, emergen como una estupenda opción si se busca que el deseo de estar pendiente del entorno mientras se escucha música no comprometa ni resienta la experiencia. De hecho, su rendimiento sonoro sorprende.Especificaciones técnicas principales de los OPPO Enco Buds2​Driver dinámico de 11 mm + driver dinámico de 9 mmHasta 40 horas de autonomía (con AAC y volumen al 50%)Batería del estuche: 530 mAhSonido optimizado por DynaudioBluetooth 6.1Códec: LHDC 5.0 /AAC /SBCConfiguración con HeyMelodyCompatibilidad Android e iOSPeso: 5,2 gramos (cada auricular) / 46,3 gramos (con el estuche de carga)​Precio: 179 eurosLas gotas de agua, la bola y la judíaLos OPPO Enco Clip2 exhiben un diseño inspirado en las gotas de agua y constan de tres elementos integrados: la bola acústica; la denominada comfort bean, en la que va la batería, que se asemeja a una judía; y el arco que las une. La bola se coloca en el pabellón auricular, la judía queda en la parte de atrás y el arco luce como si se llevaran pendientes tipo ear cuff.Resultan comodísimos, y no solo por su condición ultraligera (cada auricular pesa 5,2 gramos). El arco, con una lámina de níquel-titanio en su interior y con memoria de forma, favorece su adaptación natural a la oreja. La comodidad y la sujeción se dan la mano, también en los casos en los que, con independencia del modelo, suele notarse el auricular de manera diferente en cada oreja.A ese respecto, uno de los detalles llamativos de estos clip-on abiertos reside en que pueden usarse indistintamente en una oreja u otra; no hay distinción entre el derecho y el izquierdo. Su diseño simétrico evita así el clásico despiste de ponerlo en la oreja contraria.La plasmación desprende rasgos premium tanto en la versión Luminous Gold, con acabado metálico y tecnología NCVM (metalización al vacío no conductiva), como en la variante en color gris (Slate Grey), sin el realce de la dorada pero con una elegancia revestida de sobriedad.Funcionan mediante toques y deslizamientos en el puente de conexión, en el arco. Lo intuitivo convive no obstante con lo complicado, ya que cuesta un poco cogerles el truco, principalmente a la hora de bajar el volumen, el movimiento que exige más práctica. Dentro de la sugerencia, es el lado menos notable de los Enco Clip2.La inmersión y lo de fueraLos auriculares abiertos no disponen de cancelación de ruido, un aspecto que de primeras ahuyenta a los grandes amantes de la inmersión y de lo envolvente. Sin embargo, este tipo de auriculares, como demuestra OPPO, en absoluto empequeñecen o frustran la experiencia sonora. Llevan a comprobar el atractivo de vivir el audio estando a la vez pendiente del ambiente externo. Los he usado con coches y ruido alrededor, también en casa trabajando en el ordenador mientras la familia veía la tele en el mismo cuarto, y su dualidad entraña más naturalidad de la que se piensa.Por supuesto, la doble vía que promueven no hubiera tenido el mismo efecto sin percibir un sonido de calidad. Los OPPO Enco Clip2 lo materializan gracias a sus altavoces de rango completo duales (drivers dinámicos de 11 mm + 9 mm) y la optimización de Dynaudio. La aportación de la compañía danesa se manifiesta en el ecualizador de sonido maestro, en el que caben cuatro opciones sonoras (sonido definitivo, la fórmula predeterminada por su equilibrada condición; vibrante, voz pura y Dynaudio destacado).La nitidez reina en las llamadas, en las que intervienen un micrófono VPU de conducción ósea y la reducción de ruido con IA. A su vez, la tecnología de campo de sonido dipolo minimiza la fuga de sonido para mayor discreción en espacios compartidos.Para sacarles el máximo partido hay que usarlos con HeyMelody, la app de audio de OPPO (gratuita y sin crearse una cuenta). Más allá de la personalización de los controles, permite configurar el comentado ecualizador, activar la conexión dual, el modo alta resolución, el modo juego (para reducir el retardo entre el audio y el vídeo), usar Spotify Tap o entrar en el Espacio sonoro. Este último es el lugar indicado si se necesitan sonidos para concentrarse o relajarse.Por otro lado, si se emplean vinculados a un smartphone OPPO, los Enco Clip2 dan la posibilidad de emplear la función Traducción con IA para recibir traducciones en tiempo real.Hasta 40 horas de autonomíaEn los auriculares in-ear la autonomía cambia según el grado en que uno se entrega a la cancelación de ruido. En los de tipo abierto no se da la circunstancia, influyendo únicamente el volumen y el códec de audio empleado (el estándar AAC o LHDC). La apuesta clip de OPPO puede rondar las 40 horas, aguante bastante estimable. Dicho alcance horario hace referencia a su uso recurriendo al estuche de carga cuanto toca parón musical o de podcast. La coqueta caja ovalada ofrece una batería de 530 mAh (por sí solo, cada auricular tiene 58 mAh). Valoración Nota 9Lo mejor* Ofrecen inmersión estando a la vez pendiente de lo de fuera​* Comodidad y diseño​* La calidad de sonido​* Reseñable autonomíaLo peor* Cuesta un poco hacerse a sus controles (bajar el volumen, lo que exige más ‘pericia’)

Presentamos a los mejores economistas del mundo especializados en IA

La IA ya ha generado billones de dólares en valor de mercado y ha convertido a un puñado de entusiastas de la tecnología en celebridades. El público se muestra al mismo tiempo fascinado y aterrorizado. Figuras tan destacadas como Bill Gates o Elon Musk sostienen … que esta tecnología apenas está comenzando su desarrollo. Sin embargo, si se conversa con economistas académicos, la mayoría parece mostrar un interés sorprendentemente limitado por estudiar el impacto de una innovación que podría transformar el mundo. En cambio, el centro de gravedad de la economía de la IA se está desplazando fuera de las universidades, donde un grupo de economistas especializados en esta tecnología está tomando la iniciativa.
Los investigadores universitarios pueden actuar con rapidez cuando así lo desean. Tras la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers en 2008, que desencadenó la crisis financiera mundial, el estudio de las retiradas masivas de depósitos y las crisis crediticias pasó de ser un área tipo nicho a convertirse en un tema central para los economistas. Del mismo modo, apenas dos meses después del inicio de la pandemia de Covid-19 en 2020, cerca de una tercera parte de los documentos de trabajo sobre economía publicados por la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER) de Estados Unidos, uno de los archivos más prestigiosos del pensamiento económico, abordaban de alguna manera los efectos de la pandemia. Algunos de estos trabajos alcanzaron gran notoriedad, como los de Nick Bloom, de la Universidad de Stanford y especialista en teletrabajo, o los de Emily Oster, de la Universidad de Brown, centrados en el cierre de los centros educativos. En contraste, buena parte de la investigación existente sobre IA sigue siendo muy abstracta. Según Ideas/RePEc, una base de datos bibliográfica especializada en economía, Daron Acemoglu, del MIT, es el investigador en economía de la IA mejor valorado. Un artículo suyo publicado a principios de 2024 presenta un complejo modelo de crecimiento económico aplicado al contexto de la IA y concluye que las ganancias agregadas de productividad serán moderadas. El trabajo ya ha superado las mil citas. Sin embargo, Tyler Cowen, de la Universidad George Mason, sostiene que el modelo infravalora el potencial transformador de los nuevos productos basados en IA que están llegando al mercado. «Las ganancias derivadas de la IA se estiman tan pequeñas porque se da por sentado que dicha tecnología no hará cosas nuevas».

Numerosos estudios empíricos sobre la IA también parecen apoyarse en supuestos discutibles. Un trabajo de Erik Brynjolfsson, de la Universidad de Stanford —quinto en la clasificación de Ideas/RePEc—, junto con varios colaboradores, sugiere que el empleo juvenil en ocupaciones expuestas a la IA ha disminuido drásticamente, lo que implicaría que esta tecnología ya está transformando el mercado de trabajo. Sin embargo, atribuir esta tendencia a la IA exige asumir que las empresas comenzaron a despedir trabajadores jóvenes inmediatamente después del lanzamiento de ChatGPT, cuando el producto aún estaba lejos de ser lo suficientemente avanzado como para sustituir a los seres humanos.

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La aparente lentitud y falta de precisión de algunos economistas académicos puede explicarse por dos motivos. El primero tiene que ver con la naturaleza del impacto que supone la IA. En 2020, la pandemia de Covid-19 alteró la economía mundial prácticamente de un día para otro, y sus efectos se reflejaron casi de inmediato en los datos. La IA, en cambio, está transformando la economía de una forma mucho más sutil. La tasa media de desempleo en los países de la OCDE, que agrupa a economías ricas, apenas ha variado desde el lanzamiento de ChatGPT. Es más, las cifras del PIB apenas ofrecen información específica sobre la IA; por ejemplo, la inversión en centros de datos destinados a esta tecnología solo puede estimarse. Sin un impacto macroeconómico claro y ante la escasez de datos microeconómicos, los especialistas disponen de poco material sobre el que trabajar.
Los economistas interesados en la IA están encontrando un entorno más favorable fuera del ámbito académico en dos ámbitos. El primero es el sector público, especialmente, las oficinas de estadística y los bancos centrales. La Oficina del Censo de Estados Unidos y Statistics Canada realizan encuestas para seguir la adopción de la IA en todas las áreas de la economía. El panel mensual de responsables de la toma de decisiones del Banco de Inglaterra analiza la percepción empresarial sobre esta tecnología, mientras que el gobierno británico recientemente creó un Instituto de Economía de la IA con el objetivo de reforzar la investigación en este campo. En una conferencia reciente de la OCDE, los responsables de las estadísticas públicas debatieron sobre cómo adaptar los indicadores de productividad a la era de la IA. Aunque gran parte de este trabajo no revolucionará la disciplina, presta un servicio público esencial al construir la infraestructura de datos sobre la que trabajarán los economistas del futuro.
El segundo ámbito, aún más relevante, se encuentra en la primera línea del desarrollo tecnológico. Durante la década de 2010, los laboratorios de IA incorporaron a numerosos informáticos destacados para que diseñaran sus modelos. Ufuk Akcigit, de la Universidad de Chicago, y sus colaboradores comprobaron que en 2019 más de dos terceras partes de los investigadores en IA ya trabajaban en la industria, frente a menos de la mitad de 2001. Ahora está ocurriendo algo parecido con los economistas.

Invitados a programas influyentes en Silicon Valley

Anthropic ha incorporado a Anton Korinek, de la Universidad de Virginia —segundo en la clasificación de Ideas/RePEc—, a su equipo de investigación económica. OpenAI ha nombrado economista jefe a Ronnie Chatterji, de la Universidad de Duke. Google DeepMind, el laboratorio de investigación avanzada del gigante tecnológico, contrató recientemente a Alex Imas, de la Universidad de Chicago, como director de economía de la «inteligencia artificial general», concepto que hace referencia a sistemas capaces de igualar o superar a los humanos en la mayoría de las tareas intelectuales. Según un cálculo aproximado de The Economist, varias decenas de economistas especializados en IA han aceptado puestos en los principales laboratorios tecnológicos.
Su atractivo resulta evidente dado que tienen acceso a los mejores datos y cuentan, además, con la atención de los responsables políticos. Quienes aceptan un puesto en ellos no tardan en ser invitados a programas tan influyentes en Silicon Valley como el podcast de Dwarkesh Patel. Además, las empresas tecnológicas ofrecen recursos financieros muy superiores a los de las universidades. Incluso los economistas relativamente jóvenes pueden percibir salarios superiores a los 300.000 dólares anuales en un laboratorio de IA: quizá no sean cifras comparables a las de los programadores especializados en IA, pero sí muy superiores a las que obtendría un profesor universitario novel impartiendo asignaturas de introducción a la economía —algunos afortunados incluso reciben opciones sobre acciones en algunas de las empresas más valiosas del mundo—.

Incluso los economistas relativamente jóvenes pueden percibir salarios superiores a los 300.000 dólares

La calidad de la investigación desarrollada fuera del ámbito académico está aumentando. En un estudio elaborado para el think tank Peterson Institute for International Economics, Korinek y Patrick McKelvey, del Banco de Canadá, han desarrollado lo que denominan el «PIB de la IA» para Estados Unidos. Según sus cálculos, esta magnitud creció más de un 2.000 % tanto en 2024 como en 2025. Por su parte, Imas publica un seguimiento sistemático del efecto de la IA sobre la productividad y concluye que existen señales prometedoras de mejoras a pequeña escala, aunque todavía hay pocas evidencias de efectos macroeconómicos significativos.
Todo ello resulta enormemente estimulante, al menos para los periodistas económicos especializados en IA. Sin embargo, por cada estudio brillante de Korinek o de Imas, los laboratorios siguen produciendo trabajos de escaso interés. El llamado «índice económico» de Anthropic, presentado con gran expectación, no es realmente un índice, sino una recopilación dispersa de datos sobre el uso de su asistente, Claude. En marzo, la empresa publicó un informe cuya principal conclusión era que «la gente mejora en el uso de Claude con la experiencia». Evidentemente. El pasado año, OpenAI difundió un estudio descriptivo según el cual entre el 20 % y el 25 % de las interacciones con ChatGPT consistían simplemente en buscar información. ¡Fascinante!

No perdamos de vista los conflictos de intereses

No hay duda de que la calidad de estas investigaciones mejorará con el tiempo. Aun así, si la investigación puntera sobre IA sigue trasladándose al interior de las empresas, los economistas podrían seguir el camino ya recorrido por los especialistas en tecnología que trabajan para Microsoft, Google y otras grandes tecnológicas. Estos profesionales suelen dedicar menos tiempo a cuestiones de gran relevancia social —como analizar si las redes sociales son beneficiosas para los menores— y más a cuestiones concretas, como la mejor manera de diseñar subastas para vender publicidad. El estudio de Akcigit muestra que los investigadores especializados en IA que abandonan definitivamente la universidad para incorporarse a la industria publican menos artículos científicos y generan más patentes, lo que supone, en la práctica, «una reorientación desde la ciencia abierta hacia la innovación privada».
No perdamos de vista los conflictos de intereses. Los investigadores de los laboratorios pueden verse presionados para publicar trabajos que presenten la IA como una tecnología útil y segura. El pasado año, Tom Cunningham, dedicado a la investigación económica, abandonó OpenAI tras sentirse, según diversas informaciones, cada vez más limitado con respecto a lo que podía y no podía publicar. Posteriormente, se incorporó a METR, un instituto de investigación dedicado a evaluar los modelos de IA y las amenazas que plantean. En un mundo de enormes oportunidades, pero también de grandes peligros, la sociedad necesita investigadores independientes que expresen sus conclusiones con plena libertad. Los economistas académicos tienen todavía mucho terreno por recuperar.

Televisores de 115 pulgadas, portátiles con 36 horas de batería e IA sin nube: así imagina LG la tecnología de 2026

La tecnología de consumo parece avanzar en direcciones aparentemente contradictorias. Las pantallas son cada vez más grandes, mientras los ordenadores buscan pesar menos. La inteligencia artificial necesita cada vez más potencia, pero también empieza a abandonar la nube para instalarse directamente en los dispositivos.Estas son algunas de las tendencias que LG ha querido poner sobre la mesa durante su Innovation Day, celebrado en Madrid coincidiendo con el estreno de la selección española en el Mundial de fútbol. Más que una sucesión de anuncios inéditos, el encuentro ha funcionado como un escaparate de los productos y tecnologías con los que la compañía quiere competir durante 2026.La marca, que celebra más de tres décadas de actividad en España, ha mostrado televisores de hasta 115 pulgadas, monitores diseñados para trabajar y jugar, sistemas de sonido envolvente y una nueva generación de portátiles LG gram que promete hasta 36,5 horas de autonomía.Detrás de las especificaciones aparece una misma idea: adaptar la tecnología a una forma de consumir contenidos y trabajar que ya no se limita al salón o a la oficina.Televisores gigantes para llevar el estadio al salónEl fútbol fue el hilo conductor de una presentación en la que LG mostró su apuesta por las pantallas de gran formato. La nueva gama QNED evo MiniLED alcanza las 115 pulgadas, un tamaño pensado para quienes buscan una experiencia cercana a la de una sala de cine —siempre que tengan espacio suficiente en casa—.La compañía también enseñó sus televisores OLED de cuarta generación, con paneles antirreflejos que prescinden del acabado mate. La intención es reducir las molestias provocadas por la luz sin apagar el color ni perder los negros profundos propios de esta tecnología.La propuesta se completa con el procesador Alpha 11 de tercera generación, encargado de analizar y optimizar la imagen, y con frecuencias de actualización de hasta 165 Hz en algunos modelos. Estas cifras están especialmente orientadas a escenas con movimientos rápidos, como una retransmisión deportiva o un videojuego.A ellos se suma MRGB, una propuesta que utiliza microledes rojos, verdes y azules en la retroiluminación. Este sistema permite controlar el color con mayor precisión que una iluminación LED blanca convencional. En una retransmisión deportiva, por ejemplo, puede reforzar el verde del césped sin aumentar de la misma manera el resto de los tonos.Las mejoras de imagen llegan acompañadas de webOS 26, que incorpora nuevas opciones de personalización y funciones relacionadas con el deporte. Por ejemplo, LG Sports Playbook permite consultar resultados, calendarios, clasificaciones y estadísticas de equipos y jugadores desde el televisor.La compañía aprovechó el Mundial para mostrar cómo estas herramientas pueden complementar un partido. El usuario puede consultar información sobre las selecciones, los enfrentamientos o la clasificación de cada grupo sin abandonar el televisor.LG también mostró cómo la inteligencia artificial puede ofrecer información contextual sobre una película o un partido e incluso responder a preguntas mediante la voz. El objetivo es que el televisor deje de limitarse a reproducir contenido y se convierta en una segunda pantalla informativa sin necesidad de sacar el móvil. Portátiles ligeros para trabajar lejos del enchufeLos LG gram fueron los otros protagonistas del evento. La nueva gama vuelve a apoyarse en la ligereza, aunque LG insiste en que la movilidad actual exige algo más que reducir gramos.Los equipos utilizan Aerominum, una evolución de su aleación de magnesio diseñada para aumentar la resistencia sin disparar el peso. El modelo de 16 pulgadas se sitúa alrededor de los 1.200 gramos, mientras que el de 17 pulgadas ronda los 1.350 gramos.La batería alcanza, según la compañía, hasta 36,5 horas de uso. La duración real dependerá del brillo, las aplicaciones y el tipo de uso, pero la cifra refleja la intención de diseñar un portátil que pueda acompañar una jornada larga sin obligar a buscar constantemente un enchufe.Los nuevos gram incorporan, además, pantallas OLED antirreflejos, procesadores de última generación y configuraciones con 32 GB de memoria RAM. Son características dirigidas a profesionales que trabajan con numerosas aplicaciones abiertas, editan contenidos o pasan buena parte del día moviéndose entre oficinas, reuniones y eventos. La IA que no necesita subir los documentos a internetLa inteligencia artificial local es otra de las apuestas de LG. En lugar de enviar una consulta o un archivo a un servidor externo, determinados modelos pueden ejecutarse directamente en el ordenador.Esto permite trabajar con información sensible sin que los documentos abandonen el dispositivo, algo especialmente relevante para empresas o profesionales que manejan datos confidenciales. También reduce la dependencia de una conexión estable y de servicios de suscripción en la nube.A cambio, la IA local necesita equipos con suficiente capacidad de procesamiento y memoria. De ahí la apuesta por procesadores preparados para estas tareas y configuraciones de 32 GB de RAM.Pantallas para trabajar, jugar y hacer las dos cosas a la vezLG completó la presentación con diferentes propuestas de monitores adaptadas a los nuevos hábitos digitales. La gama UltraGear está orientada al videojuego, con modelos OLED que alcanzan resoluciones 5K2K y tiempos de respuesta de hasta 0,02 milisegundos.Para perfiles creativos, la familia UltraFine apuesta por la resolución y la fidelidad de imagen, con modelos 6K y conectividad Thunderbolt 5. Los monitores UltraWide, por su parte, ofrecen formatos ultrapanorámicos pensados para quienes trabajan con numerosas ventanas y aplicaciones abiertas al mismo tiempo.A ellos se suman los Smart Monitor, que combinan las funciones de una pantalla de ordenador con las de un televisor conectado. Pueden utilizarse para trabajar, acceder a plataformas de entretenimiento o moverse entre distintas habitaciones gracias a sus soportes con ruedas.

El HONOR Watch 6 llega a España con 35 días de batería y funciones avanzadas de salud y deporte

HONOR ha presentado su nuevo reloj inteligente, el HONOR Watch 6, con el que los usuarios pueden llevarlo en el día a día como durante los entrenamientos. Más allá de todas sus características y funciones, este smartwatch destaca por sus funciones avanzadas de seguimiento físico y una autonomía superior a muchos modelos del mercado.En cuanto a su diseño, nos encontramos con una apuesta inspirada en el mundo del automovilismo, ya que está fabricado en una aleación de aluminio reciclado con un acabado premium y solo pesa 41 gramos. Está disponible en color negro con correa deportiva y en gris plata con correa marrón de imitación de cuero.Sobre sus características técnicas, viene con una pantalla AMOLED de 1,46 pulgadas y un brillo máximo de hasta 3.000 nits, lo que permite ver la información con claridad, incluido bajo la luz del sol. La pantalla es compatible con el modo siempre encendido y el sistema táctil sigue funcionando correctamente aunque esté mojada.Funciones avanzadas de salud y deporte con una batería premium Incluye más de 120 modos deportivos con perfiles específicos para disciplinas como trail running, futbol o bádminton. Por ejemplo, en carrera por montaña muestra datos como el desnivel acumulado e incorpora funciones de orientación y alertas cuando el usuario se desvía del recorrido gracias a su sistema GPS de doble banda AccuTrack. Además, en deportes como el fútbol es capaz de generar mapas de calor y registrar trayectorias y en el bádminton puede medir la capacidad de los remates.Evidentemente, la salud es otro de los protagonistas. Monitorea de forma continua la frecuencia cardiaca, el oxígeno en sangre, el estrés y la calidad del sueño e incorpora la función Quick Health Scan, que realiza una evaluación rápida del estado físico utilizando varios indicadores. A esto se le suman informes diarios y cuenta también con monitorización dinámica de la presión arterial mediante seguimiento automático en segundo plano.Uno de los puntos más destacados es su autonomía, ya que al ser de 980 mAh promete hasta 35 días de uso con una sola carga. Cuenta con certificación IP69 de resistencia al agua y al polvo, algo que refuerza su durabilidad para actividades al aire libre y entrenamientos exigentes.Precio y disponibilidad del HONOR Watch 6 en EspañaEl HONOR Watch 6 ya está disponible en España a un precio de 249 euros, pero como promoción de lanzamiento, la marca ofrece un cupón de descuento de 80 euros y unos auriculares Honor Choice Earbuds Clips 2 Pro de regalo en determinados canales de venta.

Instagram lanza una nueva función muy esperada por todos para los carruseles de fotos

Instagram sigue añadiendo funciones que muchos usuarios llevan bastante tiempo pidiendo y en los últimos meses ha recuperado varias, como permitir reorganizar imágenes de algunas publicaciones, además de introducir otras muy curiosas, como el poder cambiar tu voz en los mensajes directos o tener la capacidad de decirle al algoritmo exactamente lo que quieres ver en tu feed.La red social de Meta permite desde hace tiempo incluir hasta 20 fotos o vídeos en la misma publicación, algo que ha convertido a los carruseles en una forma ideal para contar historias o mostrar diferentes productos. Por ello, ahora Instagram ha lanzado una nueva función para este formato con la que se puede añadir un pie de foto diferente a cada imagen o vídeo que forma parte del mencionado carrusel.Antes de la llegada de esta novedad, todos compartían el mismo, por lo que varios usuarios se quejaban por tener que escribir textos demasiado largos para explicar cada imagen y no dejar parte del contenido sin contexto. Con esta herramienta, una persona puede ir pasando de una imagen a otra y ver el texto correspondiente en cada fotografía o vídeo. Lo que buscan desde la app es que las publicaciones sean mucho más claras y fáciles de seguir, además de ofrecer la información adecuada en el momento adecuado.Por ejemplo, esta función puede ser muy útil para aquellos que muestran varios productos en una misma publicación, quienes crean tutoriales paso a paso, comparten recetas o publican cualquier contenido educativo o de entretenimiento. Además, también abre nuevas posibilidades para utilizarlo para otro tipo de contenido, como el humor, permitiendo hacer algo más dinámico y diferente.Esta función se está activando para todos los usuarios de forma gradual y no hay que realizar ninguna actualización ni pagar ninguna suscripción para poder utilizarla.Cómo añadir descripciones únicas en cada vídeo o foto del carrusel de InstagramPulsa el botón «+» para crear una nueva publicación.Selecciona varias fotos o vídeos para crear un carrusel.Edita las imágenes como se hace normalmente.Avanza hasta la pantalla donde se añade la descripción de la publicación.Abre el menú desplegable que aparece en el área del pie de foto.Selecciona la opción “Varias descripciones” o “Varios subtítulos”.Escribe un texto diferente para cada imagen o vídeo.Publica el carrusel.

Así es Eno, el nuevo robot humanoide sin cabeza ni piernas que busca revolucionar la industria y los hogares

Los robots humanoides siguen dando pasos agigantados, sobre todo si tenemos en cuenta el crecimiento de la inteligencia artificial. Los avances de estos robots dependen en gran medida de la IA y cada vez hay más empresas trabajando en máquinas capaces de ayudar en fábricas, hospitales, almacenes e incluso en casa, algo que dentro de no demasiados años puede ser habitual. Eso sí, que puedan ayudar en estos escenarios no significa que necesiten tener la apariencia de una persona y, precisamente, este es el pensamiento de Génesis AI, la startup respaldada por el exdirector ejecutivo de Google, Eric Schmidt.Eno, el robot humanoide que de ‘humano’ solo tiene las manosLa compañía acaba de presentar a Eno, su primer robot para realizar diferentes tipos de trabajos en lugares como hospitales, fábricas, laboratorios, con la intención de que en el futuro también llegue a los hogares. Este robot rompe con la imagen clásica del robot humanoide, ya que no tiene ni cabeza, ni piernas, ni intenta imitar el aspecto de una persona. En lugar de caminar, se mueve sobre una base y cuenta con una estructura central con la que puede alargarse, encogerse e incluso plegarse cuando no se está utilizando.De hecho, la compañía ha publicado un tráiler en su canal de YouTube donde se puede apreciar a la perfección su diseño. A pesar de que no han pensado en replicar una apariencia humana, hay una zona concreta del robot que sí que se parece mucho: las manos. La empresa asegura que han sido diseñadas para reproducir la forma y el funcionamiento de las manos humanas con el objetivo de utilizar herramientas y manipular objetos creados para personas sin tener que adaptar los espacios de trabajo. Es decir, no tiene apariencia de una persona, pero sí que tiene lo necesario para trabajar como tal.Según informan desde Forbes, el robot combina su hardware con GENE, el modelo de inteligencia artificial desarrollado por la propia compañía. Este sistema actúa como el cerebro de la máquina, permitiéndole entender los objetivos, planificar tareas de varias fases, recordar información importante y adaptarse si las condiciones cambian. También puede incorporar una pantalla que muestra en tiempo real lo que está haciendo, cuáles serán sus próximas acciones y su estado actual, algo de mucha utilidad para la interacción con las personas.Desde Génesis AI esperan comenzar la producción y las primeras pruebas con clientes antes de que termine este año, y que los primeros sectores en utilizarlo sean la fabricación, la logística y laboratorios, seguido más adelante por hospitales, hoteles y otros entornos. Por el momento, no han desvelado cuánto costará cada unidad, pero sí han comunicado que han recibido una financiación de 105 millones de dólares para impulsar el proyecto.

El fin de las escalas en los vuelos está más cerca: Airbus tiene un avión que puede volar de Madrid a Sídney

Los vuelos con escalas podrían estar viviendo sus últimos años porque, gracias a los avances en autonomía y diseño de los nuevos aviones, las aerolíneas se están preparando para hacer rutas cada vez más largas sin necesidad de realizar paradas intermedias. Sin duda, este cambio promete reducir los tiempos de viaje, simplificar las conexiones y transformar por completo la experiencia de volar entre continentes. En este sentido, Airbus ya tiene la solución para cubrir vuelos ultralargos sin hacer escalas.En un comunicado oficial, dicha aerolínea ha anunciado que el avión A350-1000ULR se ha desarrollado para permitir vuelos sin escalas entre Sídney, Nueva York y Londres por primera vez en la historia, con tiempos de vuelo de hasta 22 horas. Según Airbus, este hito «es posible principalmente gracias a la integración en la estructura de la aeronave de un tanque central trasero adicional, lo que mejora aún más el rendimiento del avión y aumenta su alcance en 1.000 millas náuticas».Pero, ¿ya se ha puesto a prueba? La aerolínea informa que A350-1000ULR completó su primer vuelo en Toulouse (Francia), donde permaneció tres horas y 42 minutos en el aire y superó los 41.000 pies de altitud. Además, la tripulación realizó comprobaciones generales del rendimiento de la aeronave y probó la nueva arquitectura del sistema de combustible.Tras el éxito del ensayo, este avance marca el inicio de una campaña de pruebas de vuelo de dos meses para certificar las modificaciones. Además, de cara a las próximas semanas, se certificará un nuevo sistema de refrigeración de la cocina, que incorpora unidades de refrigeración más ligeras y eficientes para vuelos de larga duración; e incluso se someterá a pruebas exhaustivas la ventilación y el control de temperatura de la cabina.Este avión puede operar rutas ultralargas sin pararA350-1000ULR está siendo desarrollado específicamente para Qantas Airways y, según ha confirmado la aerolínea, se trata del primero de los doce aviones encargados para operar rutas ultralargas sin escalas.El segundo ejemplar de esta variante será el primero en ser entregado a Qantas, con una entrega prevista para abril de 2027. Actualmente se encuentra en una fase avanzada de ensamblaje final, a punto de salir del taller de pintura en los próximos días. Posteriormente, dicho avión completará la configuración de su cabina premium de cuatro clases y se procederá a la instalación de los motores.En conjunto, estos modelos han marcado un nuevo estándar en los vuelos de larga distancia, gracias a una reducción significativa del consumo de combustible y de las emisiones de carbono, así como a la incorporación de mejoras en la comodidad de los pasajeros.