Tecnología - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

TECNOLOGÍA

Crean unas lentillas inteligentes para tratar la depresión con estímulos eléctricos a través del ojo

Un grupo de científicos de Corea del Sur ha diseñado unas lentillas inteligentes que pueden enviar señales eléctricas a través de la retina hasta las regiones cerebrales para mejorar el estado de ánimo.Dicha innovación, difundida por un artículo publicado en el diario The Conversation, se basa en la idea de una lente de contacto que puede ayudar a tratar la depresión al estimular el cerebro a través del ojo. Además, a diferencia de otras lentillas que monitorizan algunas afecciones oculares o controlan los niveles de glucosa, este dispositivo pretende utilizar el ojo como vía de acceso al cerebro. Pero, ¿cómo es posible?Acorde a la información compartida, estas lentillas tienen diminutos electrodos que mandan señales eléctricas suaves a través de la retina, de esta manera, al emplear la técnica conocida como interferencia temporal, emiten dos frecuencias eléctricas ligeramente diferentes simultáneamente. Además, al estar diseñadas las señales para que no solo se activen por completo en los puntos donde se pueden superponer, los investigadores son capaces de dirigirse a regiones cerebrales específicas relacionadas con la regulación del estado de ánimo.Según The Conversation, «en teoría, este método podría estimular circuitos cerebrales relacionados con la depresión». No obstante, por ahora, la iniciativa aún se encuentra en una fase temprana porque todavía no se ha probado en personas, sino en ratones de laboratorio.Ya se han hecho las primeras pruebas con ratonesLas primeras pruebas se hicieron con ratones, a los que se les inyectó una hormona del estrés para inducir un comportamiento similar a la depresión.Por ahora, los investigadores reconocen que esto no refleja la depresión humana y que dicha tecnología presenta «desafíos prácticos», ya que las lentillas inteligentes requieren un ajuste preciso para no dañar la córnea y reducir cualquier riesgo de infección. Además, si bien es cierto que la fabricación de lentes es costosa, los investigadores reconocen que dicho proyecto aún no es comercialmente viable a gran escala.También, cabe mencionar que la depresión en sí misma es complicada de tratar en animales de laboratorio, por lo tanto, los resultados de este pequeño experimento todavía están lejos de traducirse en un tratamiento viable para seres humanos. Aun así, la idea de tratar la depresión con lentillas inteligentes es muy interesante, y este primer estudio aporta una nueva vía creativa en la búsqueda de tratamientos innovadores para la depresión.

Trazzi, el joven que lidera la rebelión contra la IA: «Queremos tener el control de nuestras vidas»

El pasado 5 de septiembre, el exinvestigador de seguridad Michael Trazzi se plantó en el barrio londinense de King’s Cross armado con una silla y una pizarra. El joven de 30 años caminó por la acera hasta llegar al número 6 de Pancras Square, … donde se encuentra la sede de Google DeepMind, uno de los laboratorios de IA más avanzados del mundo. Cuando estuvo delante de la fachada acristalada del edificio, colocó el asiento, sacó una tiza y escribió en el encerado el siguiente mensaje: «Huelga de hambre. Día 1. DeepMind, para la carrera de la IA».
Trazzi aguantó siete días antes de retirarse por razones de salud, pero no lo hizo de vacío. Cree que una carta suya influyó en que, en enero, el CEO de DeepMind, Demis Hassabis, afirmase que apoyaría una pausa coordinada en el desarrollo de la IA si el resto de compañías se comprometían a hacer lo mismo. Algo que no parece probable, y el francés lo sabe. Por eso creó Stop the AI Race, plataforma que organiza manifestaciones para frenar la carrera de la inteligencia artificial. El pasado marzo lograron congregar a doscientas personas frente a las sedes de Anthropic, OpenAI y xAI en San Francisco. Tienen prevista otra para el 11 de julio en la que Trazzi espera conseguir que más gente se una al movimiento. Percibe que el enfado de la sociedad va en aumento.

«Los que acaban la universidad y están a punto de empezar sus carreras profesionales están cada vez más preocupados por no encontrar trabajo. Temen que la IA se vuelva más inteligente hasta llegar a ser capaz de hacer todo lo que ellos pueden hacer. Creo que cada vez miran al futuro con más incertidumbre y no tienen claro cómo van a poder ganarse la vida», explica a ABC el activista. Sostiene que «hay muchas preocupaciones alrededor de la IA» que van más allá de los riesgos existenciales, sobre los que no hay consenso: «Los multimillonarios de Silicon Valley están acumulando cada vez más poder. Queremos mantener el control de nuestras vidas y nuestra libertad».

MÁS INFORMACIÓN

La preocupación por la IA no es solo cosa de activistas. Se espera que su desarrollo afecte a toda la sociedad como ningún otro cambio tecnológico del pasado. Por eso tiene sentido que la primera encíclica del Papa León XIV, que será presentada este mismo lunes, gire en torno a la dignidad humana en este nuevo mundo de los algoritmos. Durante los últimos meses, el Pontífice ha avisado del fuerte impacto que la tecnología puede tener para el pensamiento crítico, la justicia social y el empleo. Sobre todo entre esos jóvenes que cada vez miran al futuro con más desasosiego.
Según un estudio publicado por Gallup el mes pasado, solo el 22% de los chicos de entre 14 y 29 años se siente esperanzado por la IA, catorce puntos menos que en 2025. Mientras tanto, el 31% afirma que le hace sentir enfado -nueve puntos más que hace un año- y el 44% que le provoca ansiedad. «Es algo que ya se empieza a observar entre los estudiantes», dice Javier García Manglano, sociólogo e investigador en la Universidad de Navarra: «Muchos celebraron, quizá de forma inconsciente, la llegada de la IA, porque sentían que les hacía más eficientes. Ahora hay inquietud. ¿Si la IA ya hace muchas cosas mejor que yo, por qué me van a contratar a mí?». Y lo cierto es que las empresas ya están recortando ofertas por esta razón.
Un informe elaborado por InfoJobs y Esade recoge que en España las vacantes vinculadas a las nuevas tecnologías que no requieren experiencia sufrieron una caída del 41% en 2025. Otro, en este caso del World Economic Forum, apunta que, en términos generales, el 40% de los empresarios espera reducir el número de trabajadores en todos aquellos departamentos donde la IA lo permita.

Enriquecimiento, pero de unos pocos

En los últimos días se han viralizado varios vídeos en los que se ve a universitarios abucheando a ponentes que hacen referencia a la inteligencia artificial. El caso más sonado tuvo lugar en la Universidad de Arizona. El protagonista: el exdirector ejecutivo de Google Eric Schmidt.
«El pasado diciembre, ‘Time’ seleccionó a su persona del año para 2025. Y esta vez, fueron los arquitectos de la inteligencia artificial», señaló el empresario al inicio del discurso. Tras frenar un momento por las protestas del público, reconoció que entendía su miedo y quizá para rebajar un poco la tensión, cerró afirmando que «el futuro no está escrito»: «Las personas que lo construirán serán ustedes». Pero otros expertos no lo tienen tan claro.

El 40% de los empresarios espera reducir el número de trabajadores en donde la IA lo permita

«Si cada vez menos jóvenes encuentran opciones para acceder al mercado laboral, encontrar expertos en determinados campos puede volverse muy complicado. Se va a dar una pérdida de talento generacional, porque muchos dejarán de formarse, y los que lo hagan probablemente ganarán menos dinero», dice Miguel Lucas, director global de innovación en Llorente y Cuenca.
El directivo añade que «mientras vemos cómo se pierde acceso al empleo, y cómo la sociedad tiene que hacer frente a la bajada de la calidad en el contenido digital o a los elevados costes de electricidad y agua que requiere la IA, la riqueza se está concentrando en manos de unos pocos». Y los informes le dan la razón. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Stanford, la inversión en inteligencia artificial se disparó todavía más durante 2025. Sin embargo, los beneficios «no se están distribuyendo de forma equitativa». Además, el desarrollo de los sistemas más avanzados «está muy concentrado en un pequeño grupo de empresas» cuya reputación está cada vez más dañada.
El mejor ejemplo: el reciente enfrentamiento judicial entre Sam Altman y Elon Musk por el control de OpenAI. Durante su desarrollo, las luchas de poder dentro del seno de la empresa de ChatGPT quedaron al descubierto y su CEO fue catalogado por algunos de sus antiguos colaboradores como alguien poco transparente con tendencia a mentir. El proceso también evidenció que el afán de lucro está desplazando las preocupaciones relacionadas con la seguridad. Todo ello mientras, día tras día, decenas de personas protestaban contra los ejecutivos a las puertas del tribunal.

Qué es Gemini for Science: así es la nueva IA de Google que quiere acelerar la investigación científica

Google quiere que Gemini sea más que un simple chatbot para generar imágenes y responder preguntas, ya que, durante el evento Google I/O de este año, anunció la idea de acompañar al usuario en cada momento del día. Pero más allá de estar presente a la hora de adaptarse a las necesidades de las personas, la compañía de Mountain View también miró hacia la ciencia para impulsar herramientas que aceleren la investigación.Google cree que «la era de descubrimientos que está por venir no partirá de modelos limitados y especializados, sino de agentes generales que ayuden a los investigadores de todos los campos de la ciencia», por ello, gracias a Gemini for Science pueden aumentar la exploración científica y mejorar su precisión.Qué es Gemini for ScienceSegún informa la compañía de Mountain View en su página oficial, dicha novedad es un conjunto de herramientas basadas en la ciencia de la IA con agentes, cuyo objetivo consiste en simplificar el trabajo manual que hay detrás del descubrimiento y la formulación de hipótesis. Además, con Gemini for Science, la IA pretende potenciar el trabajo científico ocupándose de tareas complejas, de esta manera, los investigadores pueden centrarse en identificar y abordar los problemas de mayor impacto, y avanzar en las direcciones que supongan un mayor progreso.»Al explorar juntos el futuro de la investigación con agentes, estamos trabajando por un futuro en el que la IA acelere los avances científicos y ayude a resolver los problemas más acuciantes de nuestra sociedad», indica Google.Los pilares que sostienen a Gemini for ScienceGemini for Science se sostiene sobre tres grandes pilares experimentales creados por Google Labs. Estos son los prototipos iniciales diseñados para abordar las tareas científicas:Hypothesis Generation: Desarrollado con el agente Co-Scientist de Google DeepMind, Hypothesis Generation colabora con los investigadores para definir un reto de investigación y crear un «torneo de ideas» multiagente para generar, debatir y evaluar hipótesis. Además, toda la información la verifica en profundidad y la acompaña de citas enlazadas para garantizar rigor.Computational Discovery: Impulsado con los sistemas AlphaEvolve y Empirical Research Assistance, Computational Discovery es un motor de investigación que permite a los científicos probar enfoques de modelación innovadores.Literature Insights: Creado con la herramienta Google NotebookLM, Literature Insights examina las publicaciones previas y estructura los resultados en tablas con atributos personalizados que permiten realizar búsquedas, comparaciones y análisis. Asimismo, ayuda a sintetizar los resultados de publicaciones, identificar líneas de investigación inexploradas y descubrir áreas de oportunidad.Google informa que han empezado a habilitar el acceso a estos experimentos de manera gradual a través de Google Labs. Además, como parte de Gemini for Science, ha lanzado ‘Science Skills’ para integrar información de más de 30 grandes bases de datos y herramientas de ciencias biológicas.

Rusia presume de Satán II: el misil nuclear que amenaza con desafiar cualquier escudo

Rusia ha vuelto a enseñar músculo nuclear. Vladimir Putin ha anunciado una nueva prueba del RS-28 Sarmat, el misil balístico intercontinental que en Occidente se conoce como Satán II, y lo ha hecho con el tono solemne que el Kremlin reserva para sus grandes mensajes estratégicos: es, según el presidente ruso, “el misil más poderoso del mundo” y podrá entrar en servicio de combate antes de que acabe 2026.El anuncio suena a titular apocalíptico, pero conviene colocarlo en su sitio. El Sarmat no es un arma pensada para la guerra de Ucrania, ni responde de forma directa a la escalada en Oriente Medio. Pertenece a otra categoría mucho más amplia y más fría: la de la disuasión nuclear estratégica. Su función no es ganar terreno en un frente concreto, sino recordar a Estados Unidos, la OTAN y al resto de potencias que Rusia conserva una capacidad de represalia nuclear capaz de condicionar cualquier cálculo militar.Así, Satán II importa tanto por lo que puede hacer como por lo que representa. Es una pieza de ingeniería militar, pero también un mensaje político. Y llega en un momento especialmente sensible: el último gran acuerdo de control nuclear entre Washington y Moscú, el tratado New START, expiró en febrero de 2026, dejando por primera vez en décadas a los dos mayores arsenales atómicos del mundo sin límites legalmente vinculantes ni negociaciones activas para sustituirlos.Por qué Rusia presume ahora de este misilEl Kremlin lleva años presentando sus nuevas armas nucleares como respuesta a los sistemas antimisiles de Estados Unidos. La lógica rusa parece ser que si Washington desarrolla escudos capaces de interceptar misiles, Moscú necesita armas capaces de atravesarlos para mantener intacta su capacidad de disuasión. Putin ya situó el Sarmat dentro de esa estrategia en 2018, cuando anunció una nueva generación de armamento destinada, según su relato, a volver inútiles las futuras defensas estadounidenses.Tal y como señala AP, el programa arrancó en 2011 y, antes de esta última prueba, solo se conocía un ensayo exitoso. También recuerda que el misil sufrió un grave incidente en 2024 durante una prueba fallida.Qué es Satán IIEl RS-28 Sarmat es un misil balístico intercontinental pesado, lanzado desde silos subterráneos y propulsado por combustible líquido. Está diseñado para sustituir al R-36M Voyevoda, un misil soviético que durante décadas fue uno de los pilares de la disuasión nuclear rusa. De ese linaje procede también el apodo: el antiguo Voyevoda era conocido en la clasificación occidental como ‘Satan’ y el nuevo Sarmat ha heredado la etiqueta ampliada.Sus cifras explican por qué impone. Según el proyecto Missile Threat del CSIS, el Sarmat mide 35,3 metros de largo, tiene 3 metros de diámetro, pesa 208.100 kilos en el lanzamiento y puede transportar una carga útil de hasta 10 toneladas. No hablamos, por tanto, de un misil más dentro del catálogo ruso, sino de uno de los sistemas estratégicos más grandes y ambiciosos de su arsenal.Esa carga puede incluir varias cabezas nucleares independientes, conocidas como MIRV, o vehículos planeadores. La diferencia es importante: un misil de este tipo no tiene por qué dirigirse a un único objetivo con una sola ojiva. Puede liberar varias cargas en la fase final del vuelo, cada una orientada hacia un blanco distinto, y acompañarlas de contramedidas o señuelos diseñados para complicar la respuesta de los sistemas defensivos.La parte más llamativa del anuncio ruso tiene que ver con el alcance. Putin asegura que el Sarmat puede superar los 35.000 kilómetros y realizar vuelos suborbitales, una capacidad que le permitiría aproximarse a sus objetivos desde rutas menos previsibles. Dicho de forma sencilla: el problema para el adversario no sería solo la distancia, sino desde dónde llega el misil y cuánto margen deja para detectarlo, seguirlo e interceptarlo.Las estimaciones occidentales, por su parte, son bastante más prudentes. CSIS sitúa el alcance del Sarmat entre 10.000 y 18.000 kilómetros. No obstante, sigue siendo una cifra suficiente para alcanzar objetivos estratégicos a escala global desde territorio ruso.Además, el Kremlin insiste en que Satán II puede atravesar todos los sistemas antimisiles “existentes y futuros”. Según recoge Reuters, analistas occidentales consideran exageradas algunas de las capacidades atribuidas por Moscú a su nueva generación de armas nucleares.

Cómo mejorar la seguridad de tu casa aprovechando la tecnología

La seguridad del hogar es uno de las principales preocupaciones de cualquier inquilino o propietario. La tecnología está ahí para ayudar. Lejos de la clásica alarma, vamos a hacer un recorrido por una cadena de seguridad doméstica completa -interior, exterior, de acceso y protección … de datos- con un criterio simple: que realmente funcione y se integre bien, y en la medida de lo posible, sin una cuota mensual. Llevamos ya unos meses probando todos estos dispositivos y te contamos con qué nos quedaríamos y con qué no.
Empecemos por una cámara interior, la Netatmo Interior Advance. Un dispositivo de 250 euros que tiene un buen diseño, no parece barato y no desentona en casa. Su principal ventaja, y la razón de que sea algo más cara que el resto, es que todo el procesamiento de imagen, el reconocimiento facial y la detección de contexto ocurren en el dispositivo. Sin servidores externos. Sin suscripción. Y lo hace muy bien, detecta caras y mascotas perfectamente de forma instantánea y totalmente privada. Una vez que te reconoce, el obturador mecánico se cierra para no andar ‘mirando’ todo lo que haces.

El salto técnico respecto a la generación anterior es más que notable: sensor 2K HDR a 30 fotogramas por segundo con alto rango dinámico; algo que en los pisos españoles con interiores oscuros o ventanales a pleno sol puede marcar la diferencia. El audio nos ha sorprendido. El dispositivo viene con doble micrófono y un altavoz de 80 dB que no suena a intercomunicador de hospital. Eso sí, echamos de menos que la cámara esté motorizada y pueda rotar.

MÁS INFORMACIÓN

Tampoco nos ha gustado la aplicación para el control de la cámara. No es muy intuitiva y si quieres dejarla encendida en el móvil y que no se apague es casi imposible. Además, la Advance no es compatible con el resto de productos de Netatmo, por lo que no se comunica con el sensor de puertas, por ejemplo, lo que es un poco frustrante. Teniendo todo esto en cuenta, nos quedamos con la sensación de estar pagando un sobreprecio por el diseño, así que si no te importa hay alternativas más baratas. Sí que juega a su favor el que sea compatible con con Apple HomeKit y Matter, lo que implica que se puede ‘conectar’ con otros ‘gadgets’ que no son de la misma marca.
Siguiendo con cámaras de interior tenemos a Ring, de Amazon, que proporciona un ecosistema de seguridad muy amplio con un servicio pulido, sin fricciones técnicas. La Indoor Camera Plus -de 40 euros, que ofrece Retinal 2K, zoom digital 4x, visión nocturna en color y una integración perfecta con Alexa, por lo que si perteneces a su ecosistema prácticamente es enchufar y listo. El combo con Ring Chime -el dispositivo de alertas para interior de la tecnológica- te evita llevar el móvil por casa.

La cámara de Amazon con el Ring Chime.

(ABC)

El problema está en lo que Ring no hace si no pagas suscripción, como la grabación de vídeo, el historial de eventos o ciertas funciones inteligentes. Y el precio estándar son casi 100 euros al año. Suficiente como para pensárselo dos veces. Lo mismo le pasa a Matter, funciona de forma selectiva, y las funciones completas siguen viviendo dentro de la ‘app’ Ring y, por extensión, dentro de la suscripción.

Para el exterior

Para el exterior usamos la EufyCam S4 (350 euros) que combina una lente fija 4K con un módulo PTZ motorizado. Cuenta con un algoritmo de seguimiento que permite que la óptica fija vigile la zona principal mientras la motorizada sigue al sujeto. Todo el procesamiento de reconocimiento de personas, vehículos -con sensores duales de radar y PIR para reducir falsas alarmas- ocurre en local, sin nube y sin pagar suscripción.
Lo más interesante, de todos modos, es la autonomía. El panel solar integrado SolarPlus 2.0, de 5,5 W, mantiene la carga con aproximadamente una hora de sol directo, incluso en días nublados, lo que te evita hacer agujeros en la pared para sacar un punto de luz. Y si lo acompañas con la HomeBase S380, con almacenamiento local ampliable hasta 16 TB, es el combo perfecto. Esta se encarga de almacenar y analizar todos los videos, pero también empieza a tener sentido si tienes más cámaras de Eufy, para centralizar los datos.
Eso sí, la S4 es muy voluminosa; está pensada para un adosado o una villa y que quede instalada en la pared. Pero tecnológicamente es muy superior a todo lo que hay en el mercado sin saltar a seguridad profesional. No se le escapa nada, y es completamente compatible con Matter.

Para controlar quien pasa

La seguridad doméstica es algo más que cámaras y alarmas; el control de acceso es la otra mitad de la ecuación. Ezviz resuelve eso con un concepto retrofit que funciona bastante bien, se adapta casi a cualquier cerradura sin modificar el bombín en unos diez minutos.
El acceso directo a la cerradura es a través de Bluetooth desde el móvil. Si quieres más opciones físicas, el teclado DL01BCP añade PIN, huella y tarjeta RFID. Y aquí entra el matiz importante, para que la cerradura sea inteligente de verdad con control remoto fuera de casa necesitas el gateway A3-R200, de algo menos de 100 euros, que es el que lo conecta a la red.
Lo interesante del A3-R200 es que es compatible con Matter y HomeKit. Puedes hacer automatizaciones; por ejemplo, llegas a casa, la cerradura lo detecta, la cámara Netatmo cierra su obturador y las luces se encienden. Y al revés, cuando cierras, el aspirador se pone en marcha y se apaga el aire y las luces. Sin que todo tenga que ser de la misma marca. Sin que nadie cobre una cuota por esa coordinación.
Hemos mencionado Matter varias veces en el artículo se trata del estándar de interoperabilidad para dispositivos del hogar respaldado por Apple, Google, Amazon y la Connectivity Standards Alliance que lleva años prometiendo un mundo donde tu cámara, tu cerradura, y tu asistente de voz hablen el mismo idioma sin importar la marca. Por lo tanto, es bueno apostar por dispositivos que incluyan este estándar.
A día de hoy es difícil justificar pagar una suscripción por tus cámaras. Google o Amazon siguen con esa misma estrategia desde hace años, pero la mayoría de las alternativas te dejan elegir. Sí a servicios extra, como redundancia de almacenamiento en la nube, pero no a algo tan absurdo como una cámara que no puede guardar sus propios videos. Incluso el Edge AI de reconocimiento ha evolucionado mucho en los últimos años, y ya no justifica la nube.

Para guardar tus datos

Por último, nos queda un indispensable para guardar de forma segura toda nuestra documentación digital. Y no, no es en la nube, y tampoco en el ordenador. El Kingston IronKey D500S es la mejor opción para guardar esos certificados, cuentas o las claves de tu wallet.

El sistema de almacenamiento de Kingston.

(ABC)

Es dispositivo destruye los componentes ante manipulación física. También incorpora partición oculta para transportar archivos sin revelar su existencia y una función de borrado criptográfico instantáneo que hace los datos irrecuperables en milisegundos si la situación lo requiere. Parece más un ‘gadget’ de James Bond que una capa de seguridad digital para nuestro hogar. No es el USB más rápido, y el teclado que incorpora puede ser un poco tortuoso con una clave larga, pero no hay mejor seguridad, que es lo más importante de este dispositivo.
Este experimento, y los meses de prueba, nos han enseñado dos cosas: a huir de las suscripciones y apostar por dispositivos Matter que puedan integrarse en un futuro con el resto de la inteligencia del hogar, y les dará una vida útil más larga.

Nuevo Sony Xperia 1 VIII: un 'smartphone' no apto para todos los públicos

Sony acaba de desvelar oficialmente el nuevo Sony Xperia 1 VIII, un dispositivo de gama alta que no solo renueva sus entrañas tecnológicas, sino que también introduce un rediseño estético profundo y apuesta de lleno por la inteligencia artificial para democratizar la fotografía profesional. … En un mercado saturado de opciones continuistas, la firma japonesa vuelve a levantar la mano para recordar por qué sigue siendo del gusto de creadores de contenido, audiófilos y puristas de la imagen.
Ha sido así desde el principio. Lejos de ser una simple ensambladora de dispositivos electrónicos, la corporación nipona se rige, desde sus orígenes, por una misión muy clara: «Llenar el mundo de emoción a través del poder de la creatividad y la tecnología». Su estrategia corporativa para este 2026 está centrada en generar sinergias entre sus divisiones de entretenimiento (cine, música, videojuegos) y su hardware. Por eso, el objetivo de Sony con su división móvil no es necesariamente vender más terminales que los gigantes asiáticos o americanos, sino establecer un ecosistema donde la experiencia sea única, dotando a los creadores de herramientas que reflejan el ADN de sus cámaras Alpha y sus reproductores WALKMAN. Con el Xperia 1 VIII busca que la captura del día a día alcance niveles cinematográficos y artísticos sin que el usuario tenga que ser un experto.

El primer impacto del nuevo terminal se produce a través de dos sentidos: la vista y el tacto. Tras más de un lustro manteniendo un diseño muy similar (desde el Xperia 1 II), la marca ha dado ahora un giro de timón. El nuevo móvil estrena el concepto de diseño ‘ORE’ (mineral, en inglés), que se inspira directamente en las texturas de las piedras preciosas en bruto. Los materiales elegidos combinan un cristal trasero esmerilado protegido por Gorilla Glass Victus 2 y unos marcos de aluminio texturizados. Esta fusión de materiales no solo aporta una apariencia de lujo industrial sino que, según la marca, mejora drásticamente el agarre.

MÁS INFORMACIÓN

El nuevo terminal llega en cuatro colores distintivos e inspirados en la naturaleza: Negro, Plata, Rojo y una exclusiva versión en Oro. Además, para los más puristas, el dispositivo conserva sus señas de identidad: el clásico botón físico dedicado para el obturador de la cámara (que simula el tacto de una cámara réflex) y el codiciado conector de audio minijack de 3,5 mm para auriculares, una rareza en la gama alta actual.

La era de la IA

Pero la gran revolución del Xperia 1 VIII reside en su módulo fotográfico, que abandona la tradicional disposición vertical en favor de un módulo cuadrado más prominente, que alberga tres cámaras, todas de 48 megapíxeles. La joya de la corona es su nueva cámara con teleobjetivo de 70 mm (f/2.8). Sony ha tomado buena nota de las limitaciones del pasado y ha integrado un sensor de imagen de 1/1,56 pulgadas, es decir, aproximadamente cuatro veces más grande que el utilizado en el modelo anterior, el Xperia 1 VII. Esto se traduce en una captación de luz notable y en un rendimiento en entornos oscuros que la marca compara, no sin cierta audacia, con el de un sensor full-frame, minimizando el ruido y maximizando el rango dinámico.
El sistema se completa con dos lentes equivalentes a 16 mm (ultra gran angular) y 24 mm (principal), todos ellos beneficiándose de un procesamiento RAW multifotograma que rescata detalles en las luces altas y las sombras más densas. Pero el hardware no está solo; el nuevo Asistente de Cámara con IA, impulsado por el motor Xperia Intelligence, cambia las reglas del juego. Con solo encuadrar un sujeto, la IA analiza el entorno, el clima y las condiciones de luz para sugerir ‘Creative Looks’ en tiempo real. Recomienda tonos de color, lentes óptimas y ajusta el efecto bokeh adaptándose a la escena, permitiendo que incluso los fotógrafos noveles logren expresiones visuales de buen nivel con un solo toque.

Gran chip

Bajo el capó, el Xperia 1 VIII no hace prisioneros. Está impulsado por la brutal plataforma móvil Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm, que promete un aumento del rendimiento del 20 % respecto a la generación anterior y que garantiza una multitarea sin tirones y una experiencia gaming de primer nivel. El panel frontal es una pantalla OLED de 6,5 pulgadas con resolución de 1080 x 2340 y una tasa de refresco fluida de 120Hz.
El apartado multimedia se corona con los nuevos altavoces Full-Stage Stereo. Según la firma, el teléfono ofrece graves más profundos y agudos más nítidos, creando un escenario sonoro envolvente ideal para consumir películas y música de alta fidelidad. En cuanto a la autonomía, cuenta con una batería de 5.000 mAh que, gracias a la optimización inteligente de aplicaciones pesadas como los mapas, promete hasta dos días de uso y garantiza mantener su salud operativa durante al menos cuatro años. Todo esto respaldado por carga rápida de 30W y carga inalámbrica.

Un móvil ‘diferente’

Si ponemos al Xperia 1 VIII frente al espejo de sus competidores directos, como el iPhone 17 Pro Max de Apple o el Samsung Galaxy S26 Ultra, las diferencias de filosofía son evidentes. Mientras que Apple y Samsung han eliminado por completo el almacenamiento ampliable, el nuevo Xperia no solo mantiene el soporte para tarjetas microSD (permitiendo alcanzar hasta 3 TB de memoria total y pudiendo extraer la bandeja sin necesidad de herramientas), sino que además sigue abrazando el sonido analógico sin latencia a través de su puerto de 3,5 mm. El terminal de Sony gana en versatilidad para los audiófilos y creadores que graban vídeo y necesitan monitorizar el audio en tiempo real.
No obstante, la red ya ha empezado a hacerse eco de las primeras impresiones y no todo son alabanzas. Si bien el terminal mejora abismalmente frente al Xperia 1 VII (el cual recibió quejas por su teleobjetivo ruidoso y la falta de innovaciones palpables), el modelo VIII también tiene algunos puntos ciegos. Aunque ABC aún no ha podido poner a prueba el nuevo terminal, diversos expertos y portales de tecnología han criticado que la aplicación de cámara, al procesar las pesadas imágenes RAW de 48 megapíxeles, resulta un poco lenta en comparación con la inmediatez de disparo de un iPhone o un Samsung. Además, en el apartado de vídeo, algunos analistas señalan que el rango dinámico sigue sufriendo ciertos recortes en las luces más altas.
Otra de las principales críticas recae en el software: mientras que Google y Samsung ya ofrecen hasta siete años de actualizaciones de sistema operativo en sus buques insignia, Sony se ha plantado en ofrecer únicamente cuatro años de actualizaciones de Android (junto a seis de seguridad), algo que resulta escaso para un terminal de este rango de precios. Por último, se echa en falta la adopción del estándar de carga magnética Qi2.
Sea como fuere, estamos a la espera de ponerlo a prueba en los laboratorios del diario para diseccionar a fondo cada una de estas afirmaciones y comprobar de primera mano si el gran tamaño del nuevo sensor cumple las expectativas generadas.

Precio y disponibilidad

La exclusividad de las tecnologías integradas en el Sony Xperia 1 VIII tiene un reflejo directo en su coste. Estamos, de hecho ante uno de los terminales de mayor precio del mercado. El dispositivo ya está disponible para su reserva, con un precio oficial de aproximadamente 1.499 euros para la versión estándar de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Para los usuarios más exigentes, Sony ha preparado una edición exclusiva ‘Native Gold’ que alcanza 1 TB de capacidad interior y 16 GB de RAM, disponible únicamente a través de la tienda online de la compañía por 1.999 euros.
En resumen, el Xperia 1 VIII no es apto para todos los públicos, y se postula como un dispositivo diferente, atrevido y pensado para un nicho de usuarios que no se conforman con lo estándar y que ven en su teléfono inteligente una herramienta de creación definitiva.

Cómo los gobiernos pueden influir en lo que te dice la IA

Aunque sean capaces de responder casi cualquier pregunta que se les haga, en realidad, las máquinas como ChatGPT no saben nada por sí mismas. Todas las palabras que muestran en pantalla son producto de cálculos probabilísticos y de las fuentes de las que beben; … que son las que marcan el tono y la línea a seguir. Una línea que puede ser dirigida por el poder, si así lo quiere. Un reciente artículo publicado en ‘Nature’ destaca que los gobiernos pueden influir en los resultados que ofrecen estas herramientas. Y que eso sería posible gracias al control de la internet y de los medios de comunicación.
Para la realización del estudio, firmado por investigadores de varias universidades estadounidenses, los autores pusieron a prueba varios modelos de inteligencia artificial con preguntas relacionadas con política. Después compararon cómo respondían las máquinas según el idioma, probando hasta 37 lenguas diferentes. Así descubrieron que sistemas como ChatGPT tienden a ofrecer respuestas más favorables hacia el Gobierno y las instituciones chinas cuando las preguntas se realizan en chino en lugar de en inglés.

Hannah Waight, coautora principal del estudio y profesora adjunta de Sociología en la Universidad de Oregón, destaca que la IA «no aprende de forma neutral de internet». Aunque los investigadores no tienen pruebas de que «las instituciones y los gobiernos ya estén tratando de manipularla intencionalmente» no descartan que se esté dando ya u ocurra próximamente. «Nos preocupa la posibilidad de que se produzca una manipulación intencionada», explica a ABC.

MÁS INFORMACIÓN

La investigadora destaca que «a medida que las personas de todo el mundo recurren cada vez más a chatbots y herramientas de búsqueda con IA para satisfacer sus necesidades e informarse, los incentivos para que gobiernos, instituciones y grupos intenten influir en el contenido aumentarán».
Para rastrear cómo la influencia gubernamental puede acabar afectando a los resultados de la inteligencia artificial, los investigadores analizaron un conjunto de datos procedente de Common Crawl, que es una de las principales fuentes utilizadas para entrenar modelos a la IA. Descubrieron que 3,1 millones de textos utilizados para la capacitación contenían fragmentos muy similares a otros difundidos por medios vinculados al Gobierno chino. Según el estudio, dicho contenido representaba alrededor del 1,64% de todos los documentos en chino presentes en la base analizada, una proporción muy superior a la de la Wikipedia china. En textos relacionados con líderes e instituciones políticas del país, la cifra llegaba a superar el 20%.
«Elegimos estudiar China porque ya habíamos analizado su sistema mediático en trabajos anteriores. Una vez que el material de los medios se recopila, copia y reutiliza en internet, resulta difícil saber de dónde proviene originalmente el enfoque. Rastrear estos flujos de información fue una parte fundamental de nuestro trabajo previo y la base de este estudio», dice Waight.
Los autores señalan que la mayoría del contenido relacionado con Pekín no estaba alojado en páginas oficiales del gobierno o en medios estatales, sino repartidos por internet. Eso sugiere que se difundió ampliamente por la red -blogs, webs o foros- antes de acabar formando parte de los datos utilizados para entrenar los sistemas. Es decir, que la IA puede ‘absorber’ mensajes impulsados por los gobiernos sin necesidad de acudir directamente a las fuentes oficiales.

China no es la excepción

Tras esto, los investigadores quisieron comprobar si ese contenido podía modificar realmente el comportamiento de un sistema de inteligencia artificial. Tras entrenar a un pequeño modelo para ello, observaron que cuanto más contenido de ese tipo incorporaban, más probabilidades había de que la IA ofreciese respuestas favorables hacia el Gobierno chino. Algo que ocurría en el 80% de los casos en comparación con sistemas que no estaban modificados.
Los autores también comprobaron que el idioma empleado por el usuario influía en las respuestas de la IA. En preguntas relacionadas con la política de Pekín, las respuestas generadas en chino eran más favorables hacia el Gobierno en más del 75% de los casos frente a las ofrecidas en inglés.
El patrón se repetía con otras lenguas. En un análisis realizado sobre 37 países, los autores observaron que los modelos tendían a describir de forma más favorable a gobiernos e instituciones de estados con un mayor control mediático cuando las preguntas se realizaban en los idiomas de dichos territorios.

Más transparencia

Waight apunta que corregir este problema parece complicado: «no existe una fuente neutral de datos de entrenamiento en internet, especialmente para cuestiones políticamente delicadas. Internet ha sido moldeado por estados, mercados y sistemas mediáticos». No obstante, la coautora destaca la importancia de que las empresas de IA «ofrezcan mayor transparencia respecto a sus datos de entrenamiento»: «Esta transparencia permitirá a los usuarios y demás partes interesadas comprender la procedencia del contenido que obtienen de la IA y tomar decisiones informadas sobre qué herramientas de IA utilizar (si procede) para cada tipo de pregunta».
La investigadora también considera que la sociedad «debe ser cautelosa» con los llamados a la regulación gubernamental de los datos de entrenamiento de IA, ya que «puede utilizarse con fines distintos a la mitigación de daños, como la censura política».
«Infiltrar perspectivas estatales en los datos de entrenamiento a través del entorno informativo es solo una de las maneras en que los estados y otras instituciones poderosas pueden influir en los modelos. La propiedad y la regulación también son dos palancas clave en esta disputa política», zanja Waight.