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TECNOLOGÍA

Elon Musk pierde la demanda contra OpenAI

OpenAI ha salido victoriosa del histórico juicio que, durante las últimas tres semanas, ha enfrentado a la compañía de inteligencia artificial con Elon Musk en un tribunal de California. Después de pasar menos de dos horas deliberando, el jurado popular de nueve … personas ha declarado por unanimidad que la dueña de ChatGPT no tiene obligación de hacer cambios en su estructura o indemnizar al magnate por haberse desviado de su misión original para operar como una empresa con ánimo de lucro.
El jurado determinó que cualquier perjuicio sufrido por Musk -cofundador e inversor de OpenAI durante sus primeros años de vida- había prescrito en 2021. Esto se debe a que los miembros del tribunal consideraron probado que el empresario conocía desde hacía años la deriva comercial de OpenAI y que, aun así, esperó demasiado tiempo -en concreto, hasta 2024- antes de acudir a la Justicia, tal y como argumentó la defensa de la empresa de IA generativa durante el juicio.

La jueza Yvonne Gonzalez Rogers, a cargo del caso, ya anunció que respetará la decisión tomada por el jurado quien tendrá la última palabra. «Creo que hay una cantidad sustancial de pruebas que respaldan el veredicto del jurado, por lo que estaba preparada para desestimar el caso de inmediato», señaló la jueza al abogado de Musk este mismo lunes según declaraciones recogidas por ‘CNN’.

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La victoria de OpenAI en los tribunales es clave para el futuro de la empresa. Con la demanda, presentada en 2024, Musk aspiraba a forzar la salida del CEO, Sam Altman, y del presidente, Greg Brockman, de la dirección de startup. También esperaba lograr la anulación de la reestructuración impulsada por la compañía para operar con fines lucrativos y una indemnización que sus abogados cifraron en torno a los 150.000 millones de dólares. La derrota también habría puesto en peligro el plan de OpenAI de salir a bolsa en los próximos meses, y que algunos inversores ya valoran en torno al billón de dólares.
La defensa de Elon Musk basó buena parte de su estrategia en desacreditar a la actual cúpula de OpenAI, especialmente a Sam Altman. Para ello, llamó a declarar a antiguos ejecutivos que abandonaron la compañía tras el caótico intento de destitución del directivo a finales de 2023. Entre ellos estuvo el exjefe científico de la firma, Ilya Sutskever, que acusó a Altman de «mentir» para enfrentar a otros miembros de la dirección. La exdirectora técnica, Mira Murati, y la exmiembro de la junta Tasha McCauley hicieron valoraciones similares.
Si la defensa de Elon Musk se esforzó por presentar a Sam Altman como un líder poco fiable, con Greg Brockman trató de dibujar el perfil de un ejecutivo obsesionado con el poder y el enriquecimiento personal. Para ello, utilizó el diario personal del presidente de la compañía, en el que igual que se cuestionaba sobre el camino a seguir para conseguir una fortuna personal de 1.000 millones de dólares reflexionaba sobre la necesidad de alejar a OpenAI de la influencia de Musk.
Por su parte, OpenAI centró su estrategia en presentar a Elon Musk como un empresario despechado que rompió con la compañía en 2018 tras fracasar en su intento de hacerse con el control total. «Al señor Musk nunca le importó la estructura de la organización sin fines de lucro», afirmó durante su alegato final Sarah Eddy, abogada de la startup. «Lo que le importaba era ganar», zanjó.
Eddy destacó que, en su momento, Musk ya trató de convertir OpenAI en una empresa con ánimo de lucro e incluso intentó incorporarla a Tesla. También mostró una propuesta atribuida al magnate para hacerse con una participación del 50% de la compañía, mientras tanto, Altman y Brockman se habrían quedado cada uno con un 7,5%.

El jurado considera que Musk tardó demasiado tiempo en acudir a la Justicia y que todas sus demandas han prescrito

Más allá del resultado final, el juicio ha servido para exponer ante el público las enormes tensiones que atraviesa actualmente el sector de la inteligencia artificial. Durante semanas, el jurado ha escuchado testimonios sobre luchas de poder, ambiciones económicas, promesas incumplidas y discusiones internas acerca de quién debe controlar una tecnología con potencial para cambiar el mundo. Ya sea para bien o para mal.

Las gafas ROG XREAL R1 de ASUS ya se pueden reservar en España, aunque su precio asusta a los gamers

ASUS empezó el año por todo lo alto en la feria tecnológica Consumer Electronic Show 2026, celebrado en Las Vegas (Estados Unidos) a principios de año. En este evento, la compañía taiwanesa presentó su amplia gama de ordenadores de sobremesa, portátiles y soluciones de software que giran en torno a la inteligencia artificial, aunque, sin duda, su dispositivo estrella fueron las gafas gaming ROG XREAL R1 para llevar la experiencia de juego a una dimensión nueva.Para desarrollar este wearable mencionado, ASUS se asoció con la entidad XREAL para ofrecer un dispositivo con una pantalla virtual de 171 pulgadas a cuatro metros con un campo de visión hasta 57° más amplio, con una resolución de 1920 x 1080, una tasa de refresco de 240Hz y latencia ultra-baja de 3 ms entre movimiento y fotón para proporcionar visuales inmersivos.Cuando se anunció este dispositivo, el mundo gaming supo que estaba ante unas gafas premium, pese a que ASUS solo avanzó que estaría disponible en el primer semestre de este año, sin dar a conocer un precio oficial. Ahora, cuatro meses después de su primer anuncio, ASUS ha dado a conocer que las gafas ROG XREAL R1 ya se pueden reservar por 849 euros en España.Tal y como se puede observar en la imagen de abajo, ya se pueden hacer pedidos anticipados en la página oficial de XREAL, ya que se estima que «los envíos se realizarán a mediados de julio de 2026», con un periodo de devolución de 30 días y garantía de un año.¿Qué ofrecen las gafas ROG Xreal R1 para ser un dispositivo tan caro?Como hemos mencionado,  ROG XREAL R1 tiene una resolución de 1920 x 1080, una tasa de refresco de 240Hz y latencia ultra-baja de 3 ms entre movimiento y fotón para proporcionar visuales inmersivos.Sin duda, sus características más destacadas son que posee una pantalla virtual de 171 pulgadas a cuatro metros con un campo de visión hasta 57° más amplio y que instala el chip XREAL X1 para gestionar de forma nativa el soporte a tres grados de libertad (3DoF) sin necesidad de procesamiento externo. También, el software DisplayWidget Center garantiza un control intuitivo para convertir a las gafas en una solución ergonómica totalmente integrada para juegos inmersivos, dispone dos puertos HDMI 2.0 y un puerto DisplayPort 1.4, cuenta con tres grados de libertad para fijar la pantalla virtualmente o dejar que siga los movimientos de la cabeza, posibilita ajustar automáticamente la transparencia de la lente para adaptarse a diferentes condiciones de iluminación, dispone de una inmersión profunda con un sonido espacial ajustado para crear un escenario sonoro tridimensional, e incluso posee conectividad multidispositivo a través del ROG Control Dock, incluyendo PC, consola y ROG Ally.

Gas lacrimógeno, peleas y hasta un detenido: así es 'Royal Pop', el reloj suizo de 400 euros que desata el caos en medio mundo

Una colaboración entre una de las firmas más reconocidas de la alta relojería suiza y una de las marcas de relojes más populares del mundo parecía tener todos los ingredientes para convertirse en objeto de deseo. Pero el lanzamiento de Audemars Piguet x Swatch Royal Pop ha ido bastante más allá de una simple fiebre coleccionista: ha provocado colas desde días antes, cierres de tiendas, intervención policial en algunas ciudades y un aviso público de la propia Swatch para tratar de rebajar la tensión.La nueva colección, lanzada el 16 de mayo, no es un reloj de pulsera convencional, sino una serie de ocho relojes de bolsillo que combinan dos universos muy reconocibles: el diseño del Royal Oak de Audemars Piguet, uno de los iconos de la relojería de lujo, y el espíritu modular y colorido de los Swatch POP de los años 80.Según explica Swatch, la colección Bioceramic Royal Pop está pensada para llevarse de distintas formas, con cordones de varias longitudes y accesorios que permiten colgar el reloj al cuello, llevarlo en la muñeca, en el bolsillo o incluso sujeto a un bolso.El problema llegó con la puesta a la venta, únicamente en tiendas seleccionadas y limitada a un reloj por persona, día y tienda, una estrategia que ha contribuido a alimentar la sensación de escasez y la carrera por conseguir uno de los modelos.La situación se descontroló en varios puntos. En España, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Italia o Estados Unidos se registraron aglomeraciones, cierres de tiendas, presencia policial y altercados, según recoge The Guardian. En París, la policía llegó a usar gases lacrimógenos para controlar a una multitud de unas 300 personas frente a una tienda Swatch, en Cardiff se produjo una detención, en Milán una pelea y en Nueva York hubo “empujones y forcejeos” en la apertura de la tienda de Times Square.La reacción de Swatch fue poco habitual para un lanzamiento de producto. La marca publicó un aviso en el que pedía a los compradores que no acudieran en grandes grupos a sus tiendas para garantizar la seguridad de clientes y empleados. También advertía de que, en algunos países o regiones, no se aceptarán colas de más de 50 personas y las ventas podrían pausarse. Barcelona, uno de los puntos calientes del lanzamientoEn España, la escena más llamativa se vivió en Barcelona. La tienda de Swatch en el paseo de Gràcia no pudo abrir con normalidad por motivos de seguridad tras congregarse cientos de personas, algunas de ellas haciendo cola desde días antes. La situación obligó a intervenir a los Mossos d’Esquadra y a la Guardia Urbana para evitar incidentes.Según La Vanguardia, la cifra de personas concentradas en paseo de Gràcia era de hasta alrededor de medio millar y el diario señalaba que también se produjeron aglomeraciones en la tienda de L’Illa Diagonal. El mismo medio recoge que, al mediodía del día de lanzamiento, algunos relojes ya se estaban ofreciendo en webs de segunda mano por más de 3.000 euros.Este medio ha comprobado que existen anuncios en diversas plataformas. Una colaboración inesperada entre lujo y cultura popLa fórmula no es nueva para Swatch, que ya convirtió la colaboración con Omega en un fenómeno mundial con los MoonSwatch. En este caso, el reclamo es Audemars Piguet, una firma fundada en 1875 y asociada a la alta relojería, que firma junto a Swatch una colección con estética pop, colores llamativos y precios muy alejados de los habituales en la casa suiza de lujo.La Royal Pop tiene ocho modelos: Otto Rosso, Huit Blanc, Green Eight, Blaue Acht, Lan Ba, OTG Roz, Ocho Negro y Orenji Hachi. Todos recurren a la caja de Bioceramic, el material de Swatch compuesto por cerámica y material de origen biológico derivado del aceite de ricino, y montan una nueva versión de cuerda manual del movimiento SISTEM51.En España, el precio es de 385 euros, excepto los modelos rosa y azul claro (OTG Roz y Lan Ba) que alcanzan los 400 euros. Aunque no es una cifra baja para un Swatch, el contraste con los precios habituales de Audemars Piguet ha disparado el interés entre coleccionistas y revendedores.

Google cancela Project Mariner, su revolucionario agente de inteligencia artificial para navegadores

Google presentó Project Mariner a finales de 2024 como una revolución para llevar la IA a nuevos niveles. Se definió como un agente de inteligencia artificial diseñado para entender lo que aparece en la pantalla del navegador y poder realizar acciones como si fuera el propio usuario. Antes se conocía como Project Jarvis y estaba basado en Gemini 2.0, que por aquel entonces era el modelo más reciente de Google. Llegados a 2026, la compañía de Mountain View ha comunicado la decisión de cerrar el proyecto, que todavía seguía en fase experimental.Cómo funcionaba Project MarinerGoogle comunicó el cierre de Mariner a principios de esta semana, avisando a través de una nota de agradecimiento a las personas que lo habían usado durante su fase de prueba. En su versión experimental, funcionaba mediante una extensión de Chrome con la que podía comprender texto, analizar y trabajar con píxeles, imágenes y código; también formularios, completándolos de manera autónoma, además de navegar automáticamente entre las secciones de un sitio web.El agente era muy útil en automatizar tareas repetitivas como la recopilación de datos y eficiente en ahorrar tiempo, tal y como afirmaba Google. Hacían referencia a que, gracias a las capacidades de Mariner y su interacción inteligente, tenía la capacidad de adaptarse a lo que el usuario necesitaba. Además, si la explicación de la petición era ambigua, pedía explicaciones para entenderla mejor.Como hemos mencionado, al funcionar con Gemini 2.0, podía aprovechar las mejoras que llegaban en cuestión de programación, texto, video, comprensión espacial y capacidades multimodales. En la nota compartida, Google asegura que la tecnología de Mariner ha sido utilizada en otros servicios y productos de la compañía. Por último, aconsejan utilizar Gemini Agent (potenciado por Gemini 3.1 Pro) para realizar tareas complejas.

Gabi, el robot monje budista de Corea del Sur

Vestido con la túnica ceremonial de la orden de Jogye –la forma más influyente y tradicional de budismo en Corea del Sur– y zapatos negros, Gabi espera bajo cientos de farolillos de papel de colores y ante unos monjes budistas en el templo Jogye en … el centro de Seúl. Está a punto de ordenarse y capta todas las miradas de los asistentes dadas sus características tan particulares: se trata de un robot humanoide de 1,3 metros de altura.
Este peculiar postulante expresó su compromiso con el budismo en una ceremonia de ordenación celebrada este miércoles, que ha dejado imágenes ya para la historia demostrando que la Inteligencia Artificial (IA) ha llegado incluso al ámbito de lo espiritual y religioso.

Gabi es el primer robot que participa en un ritual de estas características en Corea del Sur. Durante el acto se le pudo ver realizar una procesión junto al resto de monjes y también expuso los cinco preceptos o voto comunes que un budista debe seguir, en su caso adaptados a su naturaleza de humanoide.

El robot junto a otros monjes budistas durante la ceremonia de ordenación en Seúl.

(EFE)

Según recoge la agencia de noticias coreana Yonhap, entre esos votos –que han sido elaborados consultando a Gemini y Chat GPT– se incluía respetar la vida y no dañarla; no dañar a otros robots ni objetos; seguir a los humanos y no replicarles; no comportarse ni hablar de manera engañosa; y ahorrar energía y no sobrecargarla.
– «¿Te consagrarás al santo Buda?», preguntó uno de los monjes.
– «Sí, me dedicaré», respondió el robot.
– «¿Te dedicarás a la enseñanza sagrada?», preguntó el monje.
– «Sí, me dedicaré», contestó.
Juntando las manos, en las que vestía guantes de color carne simulando dos manos humanas, Gabi realizó una reverencia ante los monjes que oficiaban la ceremonia. Uno de ellos colgó sobre él un rosario de 108 cuentas y colocó una pegatina en uno de sus brazos simulando la marca que suele generarse tras realizar el ritual original, que consiste en quemarse con incienso.

El robot durante el momento de los votos.

(EFE)

Según el responsable de asuntos culturales de la orden Jogye, Seong Won, el robot ha recibido el nombre budista de Gabi, que proviene de Siddhartha y de la palabra coreana para expresar misericordia. «Intentamos darle un nombre que no fuera demasiado difícil de pronunciar ni anticuado, y que representará la difusión de la misericordia de Buda por todo el mundo», expresó Seong Won a la agencia Yonhap.
Desde esta orden budista esperan que la participación de Gabi en esta ceremonia sirva para mostrar como la sociedad puede coexistir con los robots. Este peculiar integrante participará también en Yeondeunghoe o festival de las linternas que se celebra a finales del mes de mayo junto con otros tres robots: Seokja, Mohee y Nisa.

Probamos el Huawei Watch Fit 5 Pro, el reloj que te obliga a levantarte de la silla

Durante los últimos diez días, mi muñeca izquierda ha estado habitada por el nuevo Huawei Watch Fit 5 Pro. Y debo admitir que, tras años probando y analizando dispositivos que dicen ser capaces de revolucionar nuestro día a día, uno termina desarrollando un sano … escepticismo frente a las promesas de los fabricantes. Sin embargo, si algo ha demostrado la marca asiática con este último lanzamiento, es que su capacidad para refinar la tecnología y empaquetarla en un diseño que no parece un frío ‘gadget’ sacado de un laboratorio sigue intacta.
Huawei acaba de dar a conocer al mundo su nueva serie de relojes inteligentes, el Watch Fit 5 y el Fit 5 Pro y, de paso, ha ampliado su ecosistema de audio con los auriculares FreeClip 2. La apuesta es clara y directa: la tecnología ‘vestible’ ya no sirve únicamente para contar nuestros pasos o medir nuestras pulsaciones mientras corremos por el parque. Se ha convertido en una declaración de estilo y personalidad.

El modelo anterior a los Fit 5 desapareció de las estanterías con más de dos millones de unidades vendidas a nivel global, y en España la locura fue tal que la firma experimentó un crecimiento del 681% en este segmento específico de dispositivos. Pero, superado el ruido del marketing, ¿está justificado este entusiasmo con la nueva generación? Tras exprimirlo al máximo durante casi dos semanas, aquí está nuestra respuesta.

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Un diseño que engaña

Lo primero que llama la atención al sacar el Watch Fit 5 Pro de su caja es el esfuerzo casi obsesivo por los detalles físicos. Hemos estado probando a fondo la versión en color blanco, que esconde un secreto tecnológico fascinante: un recubrimiento exclusivo que Huawei ha bautizado como ‘Micro Art Oxidation’. Se trata de una intrincada aleación de aluminio que es sometida a descargas de microarco con electrolitos, resultando en un acabado final cerámico de alta resistencia. En la práctica, esto se traduce en que la carcasa del reloj es un 100% más dura y un 15% más difícil de rayar que el aluminio tradicional. A simple vista parece una joya delicada; en el uso diario, ha soportado estoicamente y sin un solo rasguño los inevitables golpes contra los marcos de las puertas.
El modelo Pro añade a esta sofisticada ecuación un cristal de zafiro 2,5D (compuesto en un 80% por zafiro puro para asegurar durabilidad manteniendo un peso contenido) y un bisel protector de titanio de calidad aeroespacial que envuelve la pantalla, protegiéndola de los roces fortuitos.
Y hablando de la pantalla, es, sin temor a exagerar, una de las mejores que he visto en un ‘smartwatch’ en este rango de precios. El modelo Pro sube la apuesta hasta las 1,92 pulgadas con unos biseles que ahora son totalmente simétricos, ofreciendo un campo de visión inmersivo. Pero el verdadero salto está en la ingeniería interior: monta un panel AMOLED LTPO capaz de bajar su tasa de refresco a 1 Hz en el modo ‘Always On’ (pantalla siempre encendida), ahorrando batería de forma drástica, y que es capaz de alcanzar unos brutales 3.000 nits de brillo máximo. Bajo el inclemente sol de mediodía, la visibilidad es simplemente perfecta.
Por su parte, el modelo estándar, el Watch Fit 5, no se queda atrás. Exhibe una pantalla de 1,82 pulgadas con 2.500 nits de brillo máximo e incorpora un 25% de materiales reciclados en su cubierta, además de una correa 100% reciclada, en un inteligente guiño a la sostenibilidad que el mercado (y el planeta) exigen cada vez más.

El panda que te cuida

Pero la tecnología sirve de poco si no es capaz de mejorar la vida real. Y aquí es donde Huawei ha introducido una función tan curiosa como útil: los ‘Mini Workouts’ (mini entrenamientos). El sedentarismo es la plaga silenciosa del siglo XXI, y el reloj se ha propuesto combatirlo activamente. A través de un simpático entrenador personal virtual en forma de panda animado, el dispositivo te invita a realizar ejercicios de entre 1 y 5 minutos si detecta que llevas demasiado tiempo estático. Y no hablo de ponerse a sudar en medio de la oficina, sino de discretas rutinas de estiramiento de muñecas, giros de cuello o movimientos de piernas para reactivar la circulación.
Al principio resulta peculiar que tu reloj te ordene levantarte, pero confieso que al tercer día de pruebas ya estaba siguiendo las instrucciones del panda para aliviar la tensión cervical tras horas tecleando frente al ordenador. A este panda se le suma ‘Jan Jan’, el asistente inteligente de la marca con animaciones propias que reacciona a tus estados emocionales o a la música que escuchas.

Salud y deporte

En el corazón del dispositivo, Huawei ha implementado su nuevo sistema de sensores ‘TruSense’. La arquitectura ha cambiado drásticamente si la comparamos con el Fit 3 y el Fit 4. Ahora encontramos un módulo trasero que alberga cuatro LEDs y dos fotodetectores dispuestos de forma circular. ¿El resultado? Una precisión milimétrica en la lectura de la frecuencia cardíaca y el oxígeno en sangre (SpO2) que puede rivalizar con las incómodas bandas de pecho profesionales.
El modelo Pro, de hecho, es una auténtica ‘bestia’ médica que cuenta con certificación de categoría 2 de la Comunidad Europea. Es capaz de realizar electrocardiogramas (ECG), medir la rigidez arterial y detectar peligrosas arritmias por onda de pulso en tiempo real. Durante la prueba he puesto bajo la lupa el modo sueño, que ahora es capaz de detectar interrupciones en la respiración (apneas) e incluso incorpora un brillante ‘modo siestas’ que distingue entre un descanso reparador y ese letargo post-comida del que te levantas más confundido y cansado de lo que te acostaste. Además, la serie Fit 5 incorpora la medición de la temperatura corporal y de la piel, algo vital para el control avanzado del ciclo menstrual en las mujeres.
Para los deportistas, las opciones abruman. Los golfistas disfrutarán del modo campo, que incluye elección inteligente de palos, distancia a la bandera y velocidad del viento. Los amantes de la profundidad pueden sumergirse hasta 40 metros con total seguridad gracias a las métricas avanzadas de buceo y entrenamiento de apnea. Los ciclistas se benefician de una nueva detección de caídas súper precisa. Y todo esto sin el temor a quedarse incomunicado: el reloj promete 10 días de autonomía estándar, pero lo mejor es que su batería de silicio de alta densidad puede soportar hasta 24 horas continuas de GPS activo (frente a las escasas 18 de la generación anterior).
Otro aspecto digno de resaltar tras estos diez días de uso es la ‘emancipación’ del teléfono. Salir a correr solo con el reloj y sabiendo que, al terminar, puedo parar a comprar una botella de agua pagando directamente desde mi muñeca gracias al chip NFC y la aplicación Curve Pay, es la definición perfecta de libertad tecnológica.

Algunas debilidades

A pesar de todo lo dicho y de su incuestionable calidad de construcción y hardware, los Huawei Watch Fit 5 Series arrastran algunos de los ‘peros’ habituales del ecosistema de software de la compañía. Por ejemplo, si somos usuarios de iPhone, conviene saber que la integración no es del todo perfecta: la política cerrada de iOS impide que el reloj pueda responder mensajes o interactuar profundamente con las notificaciones de terceros. Por otro lado, en el ecosistema Android la experiencia es fluida, pero sigue siendo necesario descargar la aplicación Huawei Health desde el navegador web o la tienda propia de Huawei (AppGallery), ya que no está disponible directamente en la Google Play Store. Es un paso extra que puede resultar frustrante para los usuarios menos familiarizados con la tecnología.
Tampoco tenemos a bordo el ecosistema WearOS de Google. Esto significa que no podrás instalar aplicaciones populares de terceros como Spotify o Google Maps de manera nativa, debiendo conformarte con el sistema cerrado (aunque extremadamente veloz y optimizado) de la marca. Es, ante todo, un reloj inteligente enfocado milimétricamente en la salud y el deporte, no un ‘smartphone en miniatura’.

Golpe a la competencia

Si le echamos un vistazo a sus rivales de precio similar en el mercado, el Watch Fit 5 Pro se planta de tú a tú frente a titanes consolidados como el Apple Watch SE o el Garmin Venu Sq 2. Frente al reloj de acceso de Apple, el dispositivo de Huawei gana por goleada en autonomía (10 días frente a apenas un día y medio) y en métricas de salud avanzadas al incluir funciones como el ECG de serie que Apple reserva para sus modelos más caros. Frente al Garmin, el Huawei ofrece una pantalla AMOLED LTPO infinitamente superior en exteriores y un diseño muchísimo más refinado para usar con ropa formal, aunque hay que conceder que Garmin sigue reteniendo la corona en el análisis de datos de recuperación puramente deportivos.
 

Los auriculares

Huawei también nos ha cedido los renovados Huawei FreeClip 2 en su espectacular nuevo acabado Berry Purple. Con un diseño completamente abierto (Open-Ear), estos auriculares son ideales para quienes odian la sensación intrusiva de tener que introducirse gomas de silicona en el canal auditivo. La ingeniería de su puente C-Bridge 2.0, en efecto, une la esfera acústica con la batería abrazando el cartílago de la oreja. Al ponerlos, literalmente olvidas que los llevas puestos.

Los nuevos auriculares de Huawei.

(Huawei)

Sin embargo, es importante tener claro lo que que son: al tener formato abierto, no aíslan del ruido exterior. Si viajamos en el metro o en un ruidoso avión, la física juega en su contra. Sin embargo, para trabajar en la oficina escuchando música sin dejar de oír a tus compañeros, para caminar por la ciudad evitando accidentes de tráfico o para escuchar podcasts mientras hacemos tareas en casa, son interesantes. La calidad de los bajos ha mejorado drásticamente respecto a la primera generación y los nuevos controles por gestos con la cabeza (puedes asentir para aceptar una llamada) hacen que la experiencia de uso resulte más cómoda. Además, en un giro enfocado a la moda y gracias al trabajo con firmas de diseño italianas, Huawei permite ahora personalizarlos con pequeños ‘charms’ o pasadores, convirtiéndolos en auténticas joyas tecnológicas

Precios y veredicto

El despliegue comercial orquestado por la compañía en España es agresivo y muy tentador para el consumidor. El Huawei Watch Fit 5 (la versión estándar) aterriza en los comercios con un precio de venta recomendado de 199 euros, disponible en los tonos Black, White y Purple, y con versiones exclusivas en Green Nylon y Green en la tienda oficial online. Como oferta de lanzamiento, incorpora un cupón de 40 euros de descuento y la posibilidad de llevarnos una correa extra o una báscula inteligente por 9 euros más.
El hermano mayor, el Fit 5 Pro, se sitúa en los 299 euros en colores Black, White y Orange, con cupones de lanzamiento de 50 o 60 euros y el añadido del servicio MultiPass (que otorga acceso a suscripciones premium gratuitas valoradas en 142 euros). Por su parte, los auriculares FreeClip 2 Berry Purple llegan a 169 euros (aplicando un descuento especial) e incluyen los ‘charms’ de regalo.
¿Merece la pena la inversión? Si lo que buscamos es un dispositivo donde la estética impecable, la calidad aeroespacial de los materiales y el máximo rigor científico en las mediciones de salud pesen más que tener una tienda infinita de aplicaciones, el Huawei Watch Fit 5 Series es, una de las mejores compras tecnológicas de esta temporada.
Y sobre todo, tengo que decirlo, este reloj ha conseguido que, gracias a la persistente insistencia de un pequeño panda virtual, un servidor haya dejado de anclarse frente al ordenador durante cinco horas ininterrumpidas. Solo por eso, ya ha amortizado su espacio en mi muñeca.