Vida Gerente - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Los protagonistas del Primero de Mayo: «Me veo hasta los 30 viviendo con mis padres»

Decenas de miles de estudiantes, trabajadores, pensionistas o educadoras han llenado las calles de España en un Primero de Mayo bañado por el sol en buena parte de la Península. Una jornada reivindicativa en la que el estancamiento de los salarios, la vivienda y la guerra en Irán han sido los grandes asuntos que han sobrevolado las decenas de marchas que han recorrido el país.»Me veo hasta los 30 viviendo con mis padres, veo muy complicado el tema de la vivienda», cuenta a 20minutos-La Información Económica Marta, estudiante madrileña de 18 años mientras recorre la Gran Vía madrileña. «La vivienda está muy mal, hay que regularla. A las personas que tienen más de cinco casas habría que ponerles más impuestos para que no sigan comprando y haciendo negocio», añade.Los jóvenes presenten en la manifestación coinciden en que el acceso a la vivienda está imposible. «Tengo la suerte de vivir en mi casa familiar, pero estoy mirando para comprar y es imposible. Me están echando de mi ciudad y a mí me encanta», explica Raquel, que ha venido desde Alcalá de Henares a la manifestación de Madrid, descafeinada este año porque la marcha principal se ha trasladado a Málaga. «El salario no ayuda estoy cobrando prácticamente el mínimo y no puedo llegar a acceder a una vivienda que cuesta medio millón», agrega. Pese a que las movilizaciones suceden en un momento de relativa bonanza en España, con la economía en crecimiento y récord de empleo, no todo el mundo lo nota. Es el caso de María, que se ha encontrado con la manifestación mientras recorría el centro de Madrid con una amiga. Encadena ya seis meses en paro y denuncia que es imposible llegar a fin de mes. «El paro es muy poco, los alquileres suben y te quedas en nada. Tengo amigas que se han tenido que ir a vivir con sus padres», cuenta. «Estuve viviendo en Holanda y me fui porque estaba pasando un mal momento. Cuando volví pensaba que las cosas habían cambiado después de cuatro años, pero están peor», señala. En una de las orillas de la Gran Vía, en su confluencia con la calle Montera, se encuentra Jhon, migrante colombiano que trabaja en la calle amenizando al personal dentro de un enorme disfraz de gorila. Mientras se prepara para su actuación, atiende a este periódico a la espera de regularizar su situación tras casi ocho años de residencia en el país. «La vida no está nada fácil en Madrid. La comida sube cada vez más, los alquileres están elevados y cada vez se pone todo más difícil, creo que es por la guerra», explica.En las marchas del Primero de Mayo es muy habitual encontrarse a pensionistas. Es el caso de Constancio, jubilado desde hace cinco años pero que no se ha perdido esta celebración en los últimos 50 años. Reivindica que los empresarios suban los sueldos y que también mejoren las pensiones porque «tenemos dependientes». Lo dice, refiriéndose a «los hijos» a los que «hay que ayudar, porque con los salarios que tienen, no pueden». 

España cumplirá sus compromisos de déficit y deuda pero gastará más de lo pactado con la UE

Una de cal y una de arena. España será capaz de cumplir este año sus objetivos de déficit y deuda públicos, aunque elevará el gasto por encima de lo que se había comprometido con la Unión Europea en su Plan Fiscal y Estructural a medio plazo (2025-2028), la ‘hoja de ruta’ que las nuevas reglas fiscales obligan a diseñar a los países para que sus finanzas recuperen el equilibrio perdido (en muchos casos) tras la pandemia y favorecer el crecimiento económico.El Gobierno remitió anoche a la Comisión Europea el ‘Informe de Progreso Anual’ en el que da cuenta de sus proyecciones para este ejercicio. En él, el Ejecutivo prevé que el gasto computable, la métrica más importante de las nuevas reglas, aumentará este año un 4,2%. Lo hará, así, por debajo de los límites que establecen estas normas, aunque por encima del objetivo que Moncloa se había fijado en su plan fiscal. El documento elaborado por el ministerio de Economía, Comercio y Empresa confirma que España cumplió con la regla de gasto el año pasado. El gasto primario neto, o gasto computable, que ahora se ha flexibilizado para poder hacer frente al aumento de gasto en defensa comprometido en el marco de la OTAN, creció el pasado ejercicio un 4,5%, dentro de los márgenes establecidos en el plan, pero también por encima del objetivo inicial. El gasto primario es aquel con el que el Estado financia los bienes y servicios públicos, las transferencias y los subsidios. De su cálculo se elimina el pago de intereses de la deuda, pero también los ingresos extraordinarios, por ejemplo por impuestos. De ahí que se hable de gasto primario neto de medidas de ingresos y que sea una herramienta útil para valorar la salud de las finanzas de un país. El cálculo de aumento del gasto computable incluye el incremento del gasto en defensa registrado el año pasado, que equivale a 0,3 puntos porcentuales de su crecimiento y que ha permitido a España alcanzar ya el 2% del PIB en gasto en defensa, según cálculos de la OTAN. El pasado 13 de abril, España solicitó a Bruselas la activación de la cláusula nacional de escape, una herramienta de flexibilidad que permite adaptar el aumento del gasto en seguridad y defensa y que han solicitado de forma coordinada otros diecisiete Estados miembros. De cara a este año, España prevé volver a cumplir con la regla de gasto. El crecimiento del gasto computable se situará en términos anuales en el 4,2% y en el acumulado del periodo 2024-2026 alcanzaría el 13,3%, en ambos casos por debajo de los límites del 0,3% y del 0,6% del PIB que establecen las reglas fiscales europeas para esta variable. Las previsiones económicas, afectadas por la guerraAsimismo, el documento da cuenta de la evolución macroeconómica más reciente y de las perspectivas para los próximos años, en un contexto marcado por la elevada incertidumbre derivada de la guerra de Irán y por la extraordinaria volatilidad de los mercados energéticos. El informe mantiene la previsión de crecimiento real del PIB en el 2,2%, en línea con el rango prudente del consenso de analistas de instituciones tanto públicas como privadas. La elevada incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Próximo y la extraordinaria volatilidad de los mercados energéticos aconsejan posponer una actualización integral de las variables reales del escenario macroeconómico. El Gobierno estima que, en función de la duración y severidad del conflicto, este puede restar entre una y cuatro décimas al avance de la economía.El informe prevé que el déficit se sitúe en el 2,1% este ejercicio. Si se excluyen las medidas extraordinarias o ‘one offs’ se reduciría al 1,5% del PIB. De su lado, el superávit primario aumentará hasta el 0,9% del PIB en 2026 sin el impacto de catástrofes naturales, situándose en el 0,4% si se incluye el conjunto de partidas extraordinarias. Además, la previsión sitúa la deuda pública en el 99,3% del PIB al cierre del ejercicio, por debajo del umbral del 100%, adelantando un año el objetivo fijado por el Gobierno para el final de la legislatura.  Por último, el informe da cuenta del cumplimiento de los compromisos de reformas e inversiones que sostienen la extensión del periodo de ajuste fiscal a siete años. Según el Gobierno, se han completado con éxito las etapas previstas para 2025 en bloques relevantes como las dos primeras etapas de la reforma fiscal, la simplificación del sistema de homologación de títulos universitarios extranjeros, la mejora en la gestión de la incapacidad temporal mediante los convenios firmados con todas las comunidades autónomas, la primera etapa del ‘Régimen 20’ y la primera etapa del ‘Proyecto Viena’ para la construcción de viviendas asequibles.

El BCE mantiene los tipos de interés por quinta vez pero alerta de mayores riesgos para la economía

El Banco Central Europeo (BCE) evita tomar una decisión precipitada y mantiene los tipos de interés por séptima reunión consecutiva bajo la amenaza de un escenario de estanflación. El organismo encabezado por Christine Lagarde deja sin cambios la facilidad de depósito en el 2%, tasa que se toma como referencia para el precio del dinero, al tiempo que deja en el 2,15% y el 2,4% las operaciones principales de financiación y la facilidad marginal de crédito, respectivamente. «El consejo de Gobierno ha decidido hoy mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales del BCE, si bien la información más reciente ha sido en general coherente con la anterior valoración sobre las perspectivas, los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el crecimiento se han intensificado», indican en un comunicado. Ayer se conoció el dato de IPC de la eurozona de abril, que ha repuntado al 3%, máximos desde septiembre de 2023, justo cuando acometió la última subida de tipos, hasta el 4,5%, como consecuencia de los mayores costes energéticos. En este contexto, el BCE no ofrece orientación sobre sus movimientos a futuro, reiterando que actuará reunión a reunión en función de la información disponible con ese enfoque dependiente de la evolución de la economía y del avance de los precios. Los datos disponibles hasta la fecha no convencen al organismo, que sigue la estela de la Reserva Federal de no tocar los tipos de interés, al igual que el Banco de Inglaterra. En cualquier caso, ha destacado que parte desde una buena posición, dado que estos mayores costes energéticos se dan después de que el IPC haya regresado al objetivo del 2%. Precisamente, poco antes de anunciar su decisión, también se ha conocido la cifra de PIB, que se ha desacelerado tras crecer apenas un 0,1% en el primer trimestre en contraste con la expansión del 0,2% contabilizada en los tres últimos meses de 2025. Desde el banco central venían avisando de que dos meses de combates en Oriente Próximo y el bloqueo del Estrecho de Ormuz han dejado a 21 países de la región de la moneda única en un punto intermedio entre el escenario base del BCE y el resultado más pesimista presentado en marzo, que proyectaba un IPC de hasta el 4% y un crecimiento del PIB del 0,4%. En concreto, eleva el cálculo de inflación para este año en siete décimas hasta el 2,6% y rebaja tres décimas el de PIB hasta el 0,9%. Eso, en su escenario central, porque en el más severo -si la guerra se alarga y el estrecho de Ormuz sigue bloqueado- la inflación se dispararía hasta el citado 4,4%. Por poner en contexto, el base coloca la cotización media del petróleo en los 81,3 dólares por barril este 2026, mientras el adverso contempla 120% este trimestre para el Brent. No obstante, la cotización ha llegado a situarse en los 122 dólares por barril. Habrá que esperar a junio para saber si actualiza previsiones una vez disponga de más información sobre la evolución del conflicto y su impacto en Europa. «La guerra en Oriente Próximo ha dado lugar a un acusado incremento de los precios de la energía, impulsando la inflación y afectando al clima económico. Las implicaciones para los precios a medio plazo y para la actividad económica dependerán de la intensidad y la duración de la perturbación de los precios energéticos y de la magnitud de sus efectos indirectos y de segunda vuelta», precisan en el comunicado. Las expectativas de que el BCE retomará las subidas, que algunos analistas apuntan a que puede llegar hasta el 2,75%, han alentado al euríbor en las últimas semanas. El índice de referencia del mercado hipotecario cierra abril con una media mensual del 2,74%,  18,2 puntos básicos por encima del 2,565% del mes de marzo, y su cota más elevada desde septiembre de 2024. Que el indicador despida el mes en este nivel supone un quebradero de cabeza extra para las familias que revisen su préstamo variable con este dato. Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto la subida será de unos 47 euros al mes y de 280 euros al semestre en caso de revisión semestral; y 560 euros más al año si la revisión es anual. 

Los beneficios de Volkswagen caen más de un 28% en el primer trimestre por los aranceles de Trump y la tensión geopolítica

El Grupo Volkswagen ha anunciado un beneficio después de impuestos de 1.564 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que supone una caída del 28,4% respecto a las ganancias registradas en el mismo periodo del año anterior. Unas cifras que atribuyen al impacto de los aranceles de Trump o las tensiones geopolíticas, entre otros.Según ha informado la compañía alemana este jueves, las ventas se mantuvieron prácticamente estables, aunque registraron una ligera contracción del 2% interanual, hasta situarse en 75.700 millones. Una caída de ingresos que viene ligada, tal y como apuntan, al menor volumen de ventas, aunque se vio compensada, en cierto modo, por la robustez del negocio en Europa y el crecimiento del área de servicios financieros.Tras los 50.000 despidos anunciados a principios de marzo después de los peores resultados desde el ‘diéselgate’, las entregas han alcanzado los 2,05 millones de vehículos entre enero y marzo, un 4% menos que los 2,13 millones del mismo periodo de 2025. Una caída que responde al retroceso de las ventas en regiones como Norteamérica y Asia, dos mercados clave para el fabricante alemán. También descendió el beneficio operativo un 14% interanual, hasta los 2.500 millones de euros. La compañía ha explicado que esta caída se debe en gran medida a efectos especiales en el denominado Grupo Core, al desempeño del negocio de camiones y al impacto de unos aranceles más elevados en Estados Unidos.La compañía apunta a un entorno «difícil»Pese a las dificultades del entorno, el grupo ha logrado reducir sus costes en 1.000 millones de euros, una medida que forma parte de su estrategia para mejorar la eficiencia en un escenario que el propio grupo ha calificado de «difícil». Así ha calificado la situación el consejero delegado, Oliver Blume: «El mundo está experimentando un cambio fundamental, y estamos adaptando nuestra estrategia de forma constante».El mandatario ha señalado, además, que factores como las guerras, las tensiones geopolíticas, las barreras comerciales, el endurecimiento regulatorio y la creciente competencia están generando notables dificultades. «En este entorno desafiante hemos logrado avances tangibles», ha afirmado. De cara al conjunto de 2026, el grupo prevé que los ingresos por ventas evolucionen en una horquilla de entre el 0% y el 3% respecto al año anterior, mientras que espera que el margen operativo sobre ventas se sitúe entre el 4,0% y el 5,5%.No obstante, la firma ha advertido de que persisten importantes riesgos para los próximos meses, especialmente derivados del entorno macroeconómico, las incertidumbres en torno a las restricciones al comercio internacional, las tensiones geopolíticas, el aumento de la competencia, la volatilidad de los mercados de materias primas, energía y divisas, así como las crecientes exigencias regulatorias en cuanto a emisiones.