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La inteligencia de EE.UU. contradice la insistencia de Trump en que el ejército iraní está «destrozado»

Desde los primeros días de la guerra de Irán, a Donald Trump y a su secretario de Defensa, Pete Hegseth, se les han acabado los adjetivos para retratar el aniquilamiento del Ejército iraní ejecutado por los ataques conjuntos de EE.UU. e Israel: « Destrozado», «destruido», « … diezmado», «devastado», «daño monumental», «no queda nada»… Pero la superioridad militar abrumadora de EE.UU. sobre Irán no ha acabado con su capacidad para ejecutar ataques: se vio antes de la tregua anunciada por el presidente de EE.UU. el pasado 8 de abril, con operaciones exitosas contra países de la región; y también en los escarceos en Ormuz durante el alto el fuego.
Pero la capacidad militar que mantiene Irán podría ser incluso mayor de lo que muestran esos episodios y contradice el retrato hiperbólico de Trump y de su Administración: según análisis de la inteligencia de EE.UU. a los que ha accedido ‘The New York Times’, Irán ha recuperado el acceso a la mayoría de instalaciones de su programa de misiles, como lanzaderas e instalaciones subterráneas. Es algo decisivo en especial en el estrecho de Ormuz, el paso marítimo decisivo que es la gran baza de Irán para forzar una salida a la guerra que beneficie sus intereses.

Casi desde que Trump anunció el alto el fuego, la inteligencia de EE.UU. ha dado señales de que Irán tenía capacidad de recuperar músculo militar. Dos días después de su comienzo, ‘The Wall Street Journal’ reveló que había análisis clasificados que advertían de que a Irán le quedaban miles de misiles capaces de golpear países de la región y que podía utilizar el cese temporal de las hostilidades para rehabilitar lanzaderas o sacarlas de sus refugios subterráneos.

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Ivannia Salazar

Trump decretó esa tregua en un intento de buscar una salida diplomática a una guerra que se alargaba más de lo previsto -dijo que duraría entre cuatro y seis semanas-, para la que no tenía aprobación del Congreso, que ha mordido los bolsillos de los estadounidenses con su impacto en la economía global y que es muy impopular en EE.UU. También lo hacía entre advertencias -que el Pentágono y la Administración Trump siempre niegan- de que su Ejército había quemado partes decisivas de su arsenal a un ritmo demasiado rápido.
Algunas filtraciones hablaban de la posibilidad de que Irán recuperara un 70% de su arsenal previo al comienzo de la guerra. Y eso es lo que apuntan ahora, más de un mes después del comienzo de la tregua, esos análisis de inteligencia. El que revela ahora el diario neoyorquino, fechado hace unos días, estima que Irán conserva el 70% de sus lanzaderas móviles de misiles y el 70% de su arsenal, incluidos misiles con capacidad de golpear objetivos extranjeros y otros de menor alcance, pero que pueden ser decisivos en Ormuz.

Según el informe, Irán conserva el 70% de sus lanzaderas móviles de misiles y el 70% de su arsenal, incluidos misiles con capacidad de golpear objetivos extranjeros

Una de las conclusiones más alarmantes para quienes han conocido estos análisis es la capacidad operativa en ese paso marítimo, donde Irán conserva el acceso a 30 de sus 33 instalaciones para misiles.
Junto al mantenimiento de capacidad militar, también es decisivo entender cuánto más podrá aguantar Irán en su actual situación. El bloqueo naval de sus puertos y costas por parte de la Armada de EE.UU. asfixia la economía iraní. Según la Casa Blanca, pierden 500 millones de dólares todos los días. El país está sumido en el desastre económico, con una inflación desatada que fue el combustible de las protestas multitudinarias -y reprimidas con violencia por el régimen- a finales del año pasado. Y su Gobierno tiene un liderazgo cuestionado, con el Líder Supremo herido y sin hacer apariciones públicas, y buena parte de la cúpula eliminada en los ataques de los primeros días de la guerra.

Liderazgo más radicalizado

Pero el descabezamiento del régimen de los ayatolás ha podido dar lugar a un liderazgo más radicalizado y reforzado por su resistencia a la guerra de EE.UU. e Israel. Según reveló hace unos días ‘The Washington Post’, otros análisis de la inteligencia de EE.UU. apuntan a que Irán puede aguantar las penurias del bloqueo durante tres o cuatro meses más.
Si no se encuentra una solución diplomática y se alarga la guerra o la tregua frágil actual, esto supondría que Trump y los republicanos estarían en el balcón de las elecciones legislativas de noviembre con un conflicto abierto en Oriente Próximo y con un potencial impacto en la economía de los votantes (esta semana EE.UU. ha registrado el peor dato de inflación desde 2023, con los precios en alza por culpa de la guerra).

Según reveló hace unos días ‘The Washington Post’, otros análisis de la inteligencia de EE.UU. apuntan a que Irán puede aguantar las penurias del bloqueo durante tres o cuatro meses más

Mientras Irán ha mantenido una capacidad militar por encima de la que reconoce la Casa Blanca, la preocupación por el impacto en el arsenal sigue preocupando en EE.UU.: el Pentágono ha usado en Irán cerca de 1.100 misiles de largo alcance, la mitad de su inventario; y más de mil misiles Tomahawk, de los que solo produce cien al año; y más de 1.300 misiles Patriot, de los que produce unos 650 al año.
El Pentágono busca aprobar un presupuesto multimillonario para disparar la producción del arsenal, pero tardará mucho tiempo en reponerlo. Y corre el riesgo de debilitar su músculo militar si continúa la guerra de Irán y necesita atender otros conflictos.

Publicado: mayo 13, 2026, 2:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/inteligencia-eeuu-contradice-insistencia-trump-ejercito-irani-20260513195303-nt.html

Desde los primeros días de la guerra de Irán, a Donald Trump y a su secretario de Defensa, Pete Hegseth, se les han acabado los adjetivos para retratar el aniquilamiento del Ejército iraní ejecutado por los ataques conjuntos de EE.UU. e Israel: « Destrozado», «destruido», «diezmado», «devastado», «daño monumental», «no queda nada»… Pero la superioridad militar abrumadora de EE.UU. sobre Irán no ha acabado con su capacidad para ejecutar ataques: se vio antes de la tregua anunciada por el presidente de EE.UU. el pasado 8 de abril, con operaciones exitosas contra países de la región; y también en los escarceos en Ormuz durante el alto el fuego.

Pero la capacidad militar que mantiene Irán podría ser incluso mayor de lo que muestran esos episodios y contradice el retrato hiperbólico de Trump y de su Administración: según análisis de la inteligencia de EE.UU. a los que ha accedido ‘The New York Times’, Irán ha recuperado el acceso a la mayoría de instalaciones de su programa de misiles, como lanzaderas e instalaciones subterráneas. Es algo decisivo en especial en el estrecho de Ormuz, el paso marítimo decisivo que es la gran baza de Irán para forzar una salida a la guerra que beneficie sus intereses.

Casi desde que Trump anunció el alto el fuego, la inteligencia de EE.UU. ha dado señales de que Irán tenía capacidad de recuperar músculo militar. Dos días después de su comienzo, ‘The Wall Street Journal’ reveló que había análisis clasificados que advertían de que a Irán le quedaban miles de misiles capaces de golpear países de la región y que podía utilizar el cese temporal de las hostilidades para rehabilitar lanzaderas o sacarlas de sus refugios subterráneos.

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  • Ivannia Salazar

Trump decretó esa tregua en un intento de buscar una salida diplomática a una guerra que se alargaba más de lo previsto -dijo que duraría entre cuatro y seis semanas-, para la que no tenía aprobación del Congreso, que ha mordido los bolsillos de los estadounidenses con su impacto en la economía global y que es muy impopular en EE.UU. También lo hacía entre advertencias -que el Pentágono y la Administración Trump siempre niegan- de que su Ejército había quemado partes decisivas de su arsenal a un ritmo demasiado rápido.

Algunas filtraciones hablaban de la posibilidad de que Irán recuperara un 70% de su arsenal previo al comienzo de la guerra. Y eso es lo que apuntan ahora, más de un mes después del comienzo de la tregua, esos análisis de inteligencia. El que revela ahora el diario neoyorquino, fechado hace unos días, estima que Irán conserva el 70% de sus lanzaderas móviles de misiles y el 70% de su arsenal, incluidos misiles con capacidad de golpear objetivos extranjeros y otros de menor alcance, pero que pueden ser decisivos en Ormuz.

Según el informe, Irán conserva el 70% de sus lanzaderas móviles de misiles y el 70% de su arsenal, incluidos misiles con capacidad de golpear objetivos extranjeros

Una de las conclusiones más alarmantes para quienes han conocido estos análisis es la capacidad operativa en ese paso marítimo, donde Irán conserva el acceso a 30 de sus 33 instalaciones para misiles.

Junto al mantenimiento de capacidad militar, también es decisivo entender cuánto más podrá aguantar Irán en su actual situación. El bloqueo naval de sus puertos y costas por parte de la Armada de EE.UU. asfixia la economía iraní. Según la Casa Blanca, pierden 500 millones de dólares todos los días. El país está sumido en el desastre económico, con una inflación desatada que fue el combustible de las protestas multitudinarias -y reprimidas con violencia por el régimen- a finales del año pasado. Y su Gobierno tiene un liderazgo cuestionado, con el Líder Supremo herido y sin hacer apariciones públicas, y buena parte de la cúpula eliminada en los ataques de los primeros días de la guerra.

Liderazgo más radicalizado

Pero el descabezamiento del régimen de los ayatolás ha podido dar lugar a un liderazgo más radicalizado y reforzado por su resistencia a la guerra de EE.UU. e Israel. Según reveló hace unos días ‘The Washington Post’, otros análisis de la inteligencia de EE.UU. apuntan a que Irán puede aguantar las penurias del bloqueo durante tres o cuatro meses más.

Si no se encuentra una solución diplomática y se alarga la guerra o la tregua frágil actual, esto supondría que Trump y los republicanos estarían en el balcón de las elecciones legislativas de noviembre con un conflicto abierto en Oriente Próximo y con un potencial impacto en la economía de los votantes (esta semana EE.UU. ha registrado el peor dato de inflación desde 2023, con los precios en alza por culpa de la guerra).

Según reveló hace unos días ‘The Washington Post’, otros análisis de la inteligencia de EE.UU. apuntan a que Irán puede aguantar las penurias del bloqueo durante tres o cuatro meses más

Mientras Irán ha mantenido una capacidad militar por encima de la que reconoce la Casa Blanca, la preocupación por el impacto en el arsenal sigue preocupando en EE.UU.: el Pentágono ha usado en Irán cerca de 1.100 misiles de largo alcance, la mitad de su inventario; y más de mil misiles Tomahawk, de los que solo produce cien al año; y más de 1.300 misiles Patriot, de los que produce unos 650 al año.

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