Publicado: mayo 12, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/550-muertos-libano-dos-meses-medio-alto-20260512195303-nt.html
El sur del Líbano vive una tregua sangrienta. Desde que entró en vigor el alto el fuego el 17 de abril, al menos 380 personas han muerto en ataques israelíes, según el Ministerio de Salud Pública libanés. Entre ellas se encuentran 22 niños y … 39 mujeres. Esta escalofriante cifra eleva el número de muertos en esta guerra a casi 3.000 hasta este martes (2.882 exactamente), con 8.768 heridos. Más allá de estas estadísticas, emerge una realidad aún más cruda: la desaparición de familias enteras o, quizás peor, de un único superviviente de una familia diezmada.
Los bombardeos, las órdenes de evacuación y las destrucciones continúan, tanto en el sur del país – esta mañana en los distritos de Tiro, Nabatiye y Bint Jbeil – como en el valle de la Becá. Allí, los residentes del pequeño pueblo de Sohmor recibieron una orden en plena noche, a las cuatro de la madrugada, antes de ser bombardeados a las siete.
Hizbolá también está involucrado, ya que la milicia chií afirma haber atacado a soldados israelíes con una «salva de cohetes» cerca del río Litani, en el distrito de Marjeyoun. Su secretario general, Naim Qassem, reiteró que las armas del partido-milicia no pueden ser confiscadas mediante las negociaciones directas entre Israel y el Líbano. Además, condicionó cualquier debate sobre este tema al cese de la agresión, la retirada israelí del Líbano acompañada del despliegue del Ejército libanés al sur del río Litani, la liberación de los prisioneros, el regreso de los habitantes a sus aldeas y la reconstrucción de las zonas devastadas.
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Mikel Ayestaran
Oponiéndose a las negociaciones directas entre los dos países –cuya tercera sesión está prevista para el jueves en Washington–, dirigió el siguiente mensaje a los combatientes de Hizbolá, e indirectamente al resto de la población: «Convertiremos el campo de batalla en un infierno para Israel». Naim Qassem también añadió que «no nos someteremos, no capitularemos y seguiremos defendiendo al Líbano y a su pueblo, sin importar el tiempo ni los sacrificios, que son menores que el precio de la sumisión».
«Convertiremos el campo de batalla en un infierno para Israel»
Naim Qassem
Líder de Hizbolá
Con dos actores, Hizbolá e Israel, atrincherados en sus posiciones, resulta difícil para el sur del Líbano imaginar un retorno a la calma en un futuro próximo. Incluso las zonas donde teóricamente no esta la milicia chií, como las aldeas cristianas, no se libran de las hostilidades. Por ejemplo, Deir Mimas, en el distrito de Marjayoun, se encuentra sin su principal fuente de agua tras la destrucción de su pozo por dinamita israelí. Diariamente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevan a cabo este tipo de operaciones en las localidades que ocupan, como la ciudad de Khiam. La aldea cristiana de Deir Mimas no debería haber sido afectada, pero sus habitantes han perdido una de sus principales fuentes de agua. Un edificio residencial también quedó destruido.
Los residentes, que hablaron bajo condición de anonimato, nos comentaron: «El pozo y el edificio resultaron dañados porque los israelíes descubrieron un túnel subterráneo muy grande. De hecho, si lo hubieran dinamitado por completo, el 90% de la aldea habría quedado arrasada. Por eso, solo dinamitaron un extremo del túnel para sellar la entrada e inutilizarlo».
Los cristianos, atrapados entre dos fuegos
Las aldeas cristianas del sur se ven atrapadas con frecuencia en el fuego cruzado entre las dos partes en conflicto. Hace unas dos semanas, la aldea fronteriza de Rmeich se enfrentó a un verdadero dilema. Un combatiente de Hizbolá herido había buscado refugio allí. Al descubrir al hombre, cuya identidad desconocían, los habitantes llamaron a un médico para que tratara sus heridas infectadas. Se congregó una multitud, incluyendo al teniente de alcalde, la Policía municipal, las fuerzas de seguridad interna y la Defensa Civil. Dado que el caso requería hospitalización, se debía seguir el protocolo vigente desde el alto el fuego de noviembre de 2024: el traslado debía realizarse a través del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (Unifil), el Ejército libanés y el Mecanismo, el comité de supervisión del alto el fuego en el que participa el ejército israelí.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron su intención de capturar al combatiente. La gente de Rmeich se negó a entregarlo pese a las amenazas de represalias. Tras un intercambio con los israelíes, el misterioso combatiente se entregó a las FDI.
Este episodio dejará huella: algunos relatan la historia, afirmando que los cristianos de Rmeich han entregado al hombre a los israelíes. Por su parte, los cristianos están cansados de ser considerados como traidores por algunos y de sufrir presiones por parte de otros.
