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El mango y el aguacate ‘made in Spain’ brillan en Europa y planean expandirse más en Francia, Italia y Reino Unido

Son ingredientes habituales en tostadas, ensaladas, bowls, salsas y en cenas rápidas. El consumo de mango y aguacate responde a la creciente preocupación de los consumidores europeos por la salud y la calidad de vida. Sin embargo, se desconoce que en la Unión Europea también se producen ambas frutas y que, alrededor del 80% de esta producción, tiene su origen en España. Lo hace con una superficie de 24.800 hectáreas en el caso del aguacate por 6.150 hectáreas del mango, según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE) del Ministerio de Agricultura. En este caso, hablar de ‘made in Europe’ es tanto como hacerlo de ‘made in Spain’. La Unión Europea (UE) pondrá en marcha también una campaña de difusión sobre ambos alimentos tanto en España como en Francia, Italia y Reino Unido con un presupuesto de 9 millones de euros hasta 2028.      Desde la Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango (Intertropic), su director general Antonio Carpintero, corrobora que «España concentra prácticamente toda la producción gracias a sus condiciones climáticas y al desarrollo de este cultivo en distintas zonas del país, con especial implantación inicial en áreas como la Axarquía malagueña y la costa tropical de Granada». Un cultivo que también se estáexpandiendo hacia otras zonas como la costa levantina, Cadiz y Huelva. Además, se están reforzando el cultivo del aguacate en las Islas Canarias y, «de forma más incipiente», están apareciendo nuevas plantaciones en Galicia o Asturias. «Lo que refleja el potencial de adaptación del cultivo», recalca el respresentante de Intertropic. La expansión del aguacate y el mango fuera de Axarquía malagueña y la costa tropical de Granada «refleja el potencial de adaptación del cultivo» Un consumo en alza ¿Y en España? Su consumo se está acelerando, ya que según el ‘Informe Anual del Consumo Alimentario’ con datos de 2024 (los más recientes) en el caso de los aguacates el consumo en hogares ha alcanzado un valor de 443,8 millones de euros frente a los 229,7 millones de 2019. En términos de volumen, la evolución es muy similar ya que en cinco años ha pasado de 62.618 toneladas a 95.253 toneladas con un consumo per cápita de 2 kg por persona y año, según el Ministerio de Agricultura. La ingesta de mango ya supone 121 millones de euros. Francia, Italia y Reino Unido, la avanzadilla «Son frutas que encajan perfectamente en las nuevas pautas de consumo: saludables, naturales y versátiles. Además el consumidor europeo valora cada vez más el origen y la forma en que se producen los alimentos», constata Carpintero. En este contexto, la Unión Europea (UE) va a impulsar una campaña de promoción de hasta 9 millones de euros hasta 2028, tanto en España como en Francia, Italia y Reino Unido. Solo en 2025, las exportaciones españolas de aguacate fueron de 64.247 toneladas en el mercado francés y las de mango de 16.313 toneladas. En el caso de Italia se exportaron 6.260 toneladas de aguacates por 4.891 de mangos y, en suelo inglés, se vendieron 5.697 toneladas de los primeros y 618 toneladas de los segundos.  Rentabilidad y la demanda de agua El director general de Intertropic también destaca que ambas producciones «pueden ser muy rentables, pero requieren inversión, gestion técnica avanzada y adaptación constante a factores como el agua, los costes y la competencia». Para Iñaki Hormaza, que es investigador en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y responsable del Departamento de Fruticultura Subtropical en el Instituto de Hortifruticultura Subtropical y Mediterránea ‘la Mayora (UMA-CSIC), «la rentabilidad del mango y el aguacate no se debe únicamente al precio del producto». El experto menciona otras variables como los «altos rendimientos en zonas adecuados, los buenos precios en el mercado europeo, la proximidad al consumidor, los menores costes logísticos, la posibilidad de producción ecológicay comercialización, como un producto de proximidad».»La menor presión de plagas y enfermedades en comparación con muchos países tropicales también facilita la producción ecológica».Sin embargo, el también responsable del Departamento de Fruticultura Subtropical en el Instituto de Hortifruticultura Subtropical y Mediterránea ‘La Mayora’ (UMA-CSIC), reconoce que «es cierto que el aguacate requiere un aporte continuado de agua, lo que genera debate en un contexto de escasez hídrica». Sin embargo, este científico matiza que el consumo de agua por hectárea es «similar» al de otros frutales en España, «y en muchos casos, es inferior al consumo de agua del aguacate en otras regiones productoras del mundo». Hormoza menciona que Perú, el principal exportador de aguacate a Europa, produce en zonas costeras desérticas. «Mayor calidad organoléptica, mejor sabor y textura» Sobre qué cualidades diferencia a los aguacates y mangos ‘made in Spain’ del de otras zonas del mundo, el director general de la interprofesional del sector pone en valor la mayor cercanía al consumidor, «lo que mejora el sabor y la textura», así como el menor impacto ambiental «al reducir el transporte» y, sobre todo, que estos cultivos «cumplen con los estándares europeos, que son las más exigentes del mundo en seguridad alimentaria, sostenibilidad y trazabilidad». Hormaza (UMA-CSIC) coincide en que la proximidad a los mercados europeos «permite que la fruta se recolecte en su punto óptimo de maduración y llegue al consumidor en pocos días». Lo que, en su opinión, se traduce «en un producto de mayor calidad organoléptica, mejor sabor y textura que el producto importado». Este experto también llama la atención sobre «las condiciones climáticas de determinadas zonas costeras del sur de España que permiten el cultivo de frutales subtropicales en Europa». A lo que, añade el investigador del CSIC, «una menor presión de plagas y enfermedades en comparación con muchos países tropicales, lo que también facilita la producción ecológica».  «Los clientes en Centroeuropa prefieren producto español, mientras esté disponible y, para diferenciarse aún más del importado, la certificación bio es una buena herramienta»La opción ecológica, en crecimiento El buen momento del aguacate y el mango también tiene su reflejo en la cada vez mayor presencia del cultivo ecológico. Según la principal entidad de certificación ecológica de España, CAAE, la superficie de frutas subtropicales orgánicas (principalmente aguacate, mango y chirimoyas) suma ya 10.400 hectáreas en España con cifras de 2024 y hay previsión de que se superarán las 12.000 a cierre de este año. Hoy representa ya el 30% de toda la superficie de cultivo tropical en España, que supera las 35.000 hectáreas sumando el orgánico y el convencional. Enrique Morales, que fue uno de los pioneros de la agricultura ecológica en España y que cuenta con una finca de 100 hectáreas de aguacate en la Auxarquía malagueña, cree que «da un plus al producto español/europeo» y destaca que «garantiza una aplicación más eficiente de la normativa europea». El propietario de Jalhuca Explotaciones S.L apuesta por   diferenciarse de terceros países y darle un valor añadido al producto. «Los clientes en Centroeuropa prefieren producto español, mientras esté disponible y, para diferenciarse aún más del importado, la certificación bio es una buena herramienta «, concluye. 

Ignacio Pla (Asnef): «Los viajes pagados a plazos han aumentado un 14% desde la pandemia de Covid»

El crédito al consumo vive una época dorada en España. Los tipos de interés contenidos, la morosidad en niveles controlados y el empleo en máximos al calor del crecimiento económico abonan el caldo de cultivo para la expansión de este tipo de préstamos, que cerraron un 2025 récord. La Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef), engloba a un total de 50 entidades reguladas, entre ellas, Cofidis, la financiera de El Corte Inglés o Cetelem. Estas entidades conviven con otras no reguladas, que el Banco de España (BdE) cifra en unas 900. Sin embargo, el desarrollo normativo que prepara el Gobierno viene a poner fin a esta situación y las obligará a cumplir los requisitos o desaparecer. El secretario general de la organización, Ignacio Pla, aborda todos estos retos en una entrevista con La Información Económica. ¿Cómo valora el nuevo anteproyecto de Ley de Contratos de Créditos al Consumo? La directiva europea en sí es positiva porque aporta seguridad jurídica al consumidor y al sector en su conjunto. Pero si me preguntas si hubiera sido necesaria, la respuesta es que solamente en algunos aspectos como la falta de reserva de actividad, que no existe en España, a diferencia de otros países de Europa y el límite a los tipos de interés. Abogamos porque la Comisión Europea hubiera impuesto una armonización total de la normativa a través de un reglamento para que se aplicara por igual en todos los países. Con un reglamento, una empresa española que quiera ejercer su actividad en el extranjero operaría en las mismas condiciones sin tener que crear una filial o una sucursal, pero con la directiva, cada país sigue normas similares. El gran talón de Aquiles del crédito al consumo en España es la no regulación de las entidades financieras. El Banco de España (BdE) estima que son unas 900, pero seguramente habrá más. La condición de que deban estar inscritas para operar va a impedir que muchas de ellas sigan existiendo. Legalmente no será viable conceder crédito si no formas parte de ese listado, por tanto, minimizará las estafas, pero no las reducirá al completo. Hay compañías que no están registradas pero son serias. Esas se adaptarán a alguna de las figuras que marca la directiva, pero la gran mayoría desaparecerán, como ha ocurrido en aquellos países en los que no existe reserva de actividad.El crédito al consumo viene de experimentar unos meses de crecimiento vertiginoso. ¿Cuáles son las principales razones por las que solicitan este tipo de financiación?Los establecimientos asociados a Asnef sufragan alrededor del 80% de los vehículos nuevos o usados que se venden en España, que es la segunda mayor inversión de las familias por detrás de la hipoteca. La financiación de electrodomésticos también figura entre los gastos más habituales de los hogares. Como novedad, las tarjetas revolving, por muy mal vistas que estén, han ganado popularidad, porque son un buen instrumento para ganar liquidez.¿Han cambiado los hábitos de consumo desde la Covid-19?Aunque las vacaciones se han financiado toda la vida, es cierto que los viajes pagados a plazos han repuntado alrededor de un 14% desde la pandemia. Esta tendencia viene asociada a un mayor consumo desde el fin de las restricciones sanitarias. No obstante, también hay otras categorías como la financiación verde que han ganado peso en los últimos años con productos que abarcan desde la adquisición de vehículos eléctricos a la instalación de placas solares. En el resto de categorías se mantiene estable. ¿Por qué es tan alta la morosidad en los créditos al consumo?Porque se corre un mayor riesgo también. Las tasas de morosidad son inversamente proporcionales a la evolución del mercado laboral. Los créditos al consumo son lo primero que dejan de pagar las familias cuando sufren un bache económico, al contrario de la hipoteca, que es lo último que se deja de llevar al corriente de pago. ¿Ya se nota el impacto de la guerra de Irán en el consumo?Todavía no, pero si el precio de la gasolina y de la energía sube, las familias contarán con menos recursos disponibles. España vive prácticamente del turismo y del consumo. Dos vertientes que se pueden ver muy afectadas en tiempos de guerra. Ante la incertidumbre, lo que suele ocurrir es que los hogares financian a plazos más largos para que el importe a abonar sea más bajo. ¿Qué opina de la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero?Esta figura no era necesaria. Uno de los motivos por los que se ha creado la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero es porque el cliente estaba perdido cuando tenía que reclamar, no sabía dónde acudir. Eso se hubiera resuelto con una ventanilla única que se llamase Servicio de Reclamaciones del Sistema Financiero o Servicio de Reclamaciones, Seguros, Bancos y Bonos del Estado, por ejemplo. De este modo, sabría que existe. En el momento actual, hay tres autoridades especializadas. Para qué crear una entidad por encima de ellas, cuando en algunos casos van a tener que pasar previamente por encima de esa autoridad. Hubiera sido más sencillo y barato promover esa ventanilla única y el organismo ya se encargaba de distribuir el trabajo. No es necesario crear, es mejor unificar para que el consumidor lo tenga muy claro. El legislador ha optado por la creación de esta figura, queda por ver cuándo se pone en marcha con qué medios y recursos. Veo difícil que ocurra en esta legislatura.La inteligencia artificial puede representar un arma de doble filo porque ayuda a que los estafadores puedan contar con herramientas más sofisticadas. ¿En qué ámbitos estáis trabajando para combatir el fraude en las compras ‘online’?No tiene sentido que no podamos utilizar las herramientas que el avance tecnológico nos brinda porque hay normas que coartan esa posibilidad. Pedimos un equilibrio. La ley nos exige conocer muy bien a los clientes y optimizar la oferta de productos cada vez más enfocada a su perfil de riesgo. Entonces nuestra petición siempre es que el marco legal nos permita hacer un uso adecuado de la inteligencia artificial, dentro de unos límites, porque redunda en beneficios para el consumidor y para las entidades. Si yo como prestador puedo afinar más a la hora de analizar tu riesgo y ofrecerte un producto más acorde a tus necesidades, los costes de financiación serían más bajos. Dentro de la necesaria colaboración público-privada para garantizar la seguridad del ciudadano y prevenir el fraude, la Dirección General de Policía (DGP) y Asnef han suscrito un convenio con el objetivo de consultar el número de soporte de los DNIs en el proceso de concesión de créditos. Esta consulta reducirá el fraude en el sector, ya que previene la suplantación de la identidad de los consumidores y les da protección frente a los delincuentes que solicitan créditos a nombre de otras personas. «Los establecimientos financieros asociados a Asnef costean el 80% de la economía real de este país»¿Las familias piden un crédito al consumo cuando van apuradas? La gran mayoría del crédito revolving proviene de las tarjetas de crédito y en un momento dado puedes hacer uso del mismo porque se cobran a final de mes. En España, el crédito al consumo no sube porque las familias no lleguen a final de mes, sino porque tiene confianza en las perspectivas económicas y confía en que pueda devolverlo. En cuanto el consumidor detecta incertidumbre se retrae y no pide prestado. El crédito sube porque tienen la confianza en que su trabajo será estable. Los que no llegan a final de mes normalmente son personas a las que ya les hemos denegado la financiación y recurren a las entidades no reguladas. El crédito al consumo es como los coros. Si desafina y las personas no pueden mejorar su calidad de vida la economía se va al traste. No hay que olvidarse de que los establecimientos financieros asociados a Asnef costean el 80% de la economía real de este país. De los 116.000 millones de saldo vivo, nosotros representamos alrededor de 80.000 millones y generamos directa e indirectamente unos 700.000 empleados. Que de once millones de contratos solamente contabilicemos 12.000 reclamaciones anuales quiere decir que este producto funciona muy bien.

Remontar el vuelo en bolsa, estabilizar el consejo y retomar las compras: los retos de Indra sin Escribano

Sábado 18 de enero de 2025; el Gobierno elige a Ángel Escribano para suplir el asiento en la presidencia de Indra tras el salto de Marc Murtra al frente de Telefónica. 1 de abril de 2026; el empresario madrileño renuncia a su cargo por su choque con la SEPI, el brazo inversor del Gobierno y primer accionista de la compañía. Atrás quedan catorce meses marcados por el giro de la multinacional tecnológica hacia el negocio de Defensa para canalizar el auge de inversiones militares que ha desatado el rearme europeo. Una etapa en la que la sintonía entre la dirección de la cotizada y administración ha florecido, al igual que su cotización. Lo ha hecho hasta torcerse en las últimas semanas, cuando la ‘operación EM&E’  -aquella que abarcaba la integración del negocio familiar de Escribano en Indra- no ha podido esquivar el conflicto de interés que condicionaba la fusión.Una crisis interna, un consejo de administración agrietado por la situación, una acción de capa caída y, finalmente, una dimisión forzada. Es el punto de partida del desafío que asume José Vicente de los Mozos como primer ejecutivo, de la mano de Ángel Simón, el hombre elegido desde Moncloa para presidir la empresa, llamada a ser el ‘campeón nacional’ de la Defensa. Quien fuera consejero delegado de CriteriaCaixa, presidente de Aguas de Barcelona (Agbar) y vicepresidente de Veolia Suez para Iberia y Latam, entre otros cargos, acapara ahora los focos del Ibex 35 tras tomar las riendas de la empresa de moda en el selectivo.Por delante tiene el reto inmediato de devolver la estabilidad al consejo. El máximo órgano de gobierno de la cotizada ha sido escenario en los últimos días de una fragmentación de posturas entre los valedores de Escribano, véase los independientes y Pablo Jiménez de Parga, por Amber Capital, y el bloque favorable a su relevo, encabezado por los tres representantes de la SEPI junto a Jokin Aperribay, en representación de Sapa. En esa mesa ya no se sentará el hasta ahora presidente, tras renunciar a su asiento en el consejo donde sí permanece su hermano, Javier Escribano, en calidad de dominical por el 14,3% que EM&E atesora en el capital de Indra.Consolidarse como campeón nacionalLa estabilidad, en especial la que atañe a la relación con su accionista estatal, resulta clave para el negocio de una compañía que debe gran parte de su impulso a las millonarias adjudicaciones en los préstamos del 0% que concede el Ejecutivo para Programas Especiales de Modernización (PEM). Pues, gracias a estos contratos, Indra ya ha dejado atrás los 10.000 millones de euros que fijó como objetivo para su cartera militar de 2026, tras cerrar el año pasado con un ramillete de pedidos en este área valorados en más de 11.300 millones. Un impulso que, por otro lado, ha sido determinante para que Indra haya tejido una red de alianzas con referencias de la industria global de la defensa, como el plasmado con la coreana Hanwha para fabricar el nuevo obús del Ejército de Tierra bajo un programa de 4.550 millones o el sellado con la alemana Rheinmetall para concurrir al suministro de hasta 3.000 camiones militares que ha sacado a concurso el mismo ejército. El reto, no obstante, va más allá de las alianzas puramente industriales y escala al M&A (fusiones y adquisiciones, en español), que ha abanderado la Indra de Escribano.Disputar la ‘Champions League’Meses atrás, el pasado mayo, eran aproximadamente una veintena las empresas que, según el actual CEO de Indra, mantenía en su radar para jugar la «Champions League de la industria europea». Su crecimiento inorgánico ha ido más allá de los discursos y se ha escenificado en compras como Hispasat, el negocio de drones de Aertec o la tecnológica FYLA, pero ha naufragado en la conversión de otras oportunidades de gran alcance como el codiciado negocio de vehículos militares de Iveco, que acabó en manos de Rheinmetall, o, en última instancia, EM&E, cuyo futuro también se relaciona con la firma alemana. Será tarea del nuevo presidente reforzar la posición de Indra en el proceso de consolidación europea que experimenta el sector.A juzgar por el devenir de una acción, que se ha devaluado en bolsa en torno al 20% desde el estallido del cisma con la SEPI y que recibió con compras de los inversores la renuncia de Escribano, reconducir esta situación parece un bien indispensable para que Indra recupere la sonrisa en bolsa y reinicie la senda alcista que le llevó a casi triplicar su valor en el último año, con un ascenso del 184%. «La clave de la revalorización del mercado respecto a Indra está en la mejora operativa y en el fuerte impulso del negocio de Defensa, con crecimientos de ingresos superiores al 30% y contribuyendo de forma decisiva al salto del beneficio neto» analizan al respecto desde XTB.Tándem Simón-De los MozosPara asumir este reto, Indra ha apostado por el tándem formado por De los Mozos, en el poder ejecutivo, y Simón, en el poder institucional. En este último encuentra un bagaje de cerca de tres décadas de experiencia en el ámbito del agua, tanto en España como en el extranjero. A lo largo de su trayectoria ha ocupado cargos en el sector público y ha liderado CriteriaCaixa, el principal holding empresarial del país. Nacido en Manresa en 1957, es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Cataluña y completó un MBA en Esade. En sus inicios profesionales, durante los años 80, desempeñó funciones en la administración pública, siendo gerente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) entre 1989 y 1995.Su carrera ha estado principalmente vinculada al sector del agua. Desde su incorporación en 1995 al grupo Aguas de Barcelona (Agbar), fue ascendiendo progresivamente hasta convertirse en director general en 2008 y, posteriormente, en presidente en 2010, cargo que ocupó hasta 2024. Durante este recorrido, también fue delegado de Agbar en Portugal, gerente de Aguas Andinas en Chile y vicepresidente ejecutivo de Suez para España, el sur de Europa y Latinoamérica, además de asumir responsabilidades en Veolia y en Suez, empresas inversoras en la compañía catalana.

Los aranceles de Trump agitan la economía mundial a golpe de incertidumbre en su primer aniversario

Este jueves se cumple un año del ‘Día de la Liberación’, tal y como lo bautizó entonces su creador, Donald Trump. El presidente de Estados Unidos tiró de puesta en escena en los jardines de la Casa Blanca para, cartel en mano, anunciar miles de millones de euros en aranceles «recíprocos» a todos sus socios comerciales, incluido uno general del 10%. El anuncio sirvió para constatar lo que muchos analistas temían desde la llegada del republicano a la Casa Blanca: la ruptura del modelo de comercio mundial y de las reglas heredadas de la globalización. El Liberation Day trajo más incertidumbre para unas economías que, desde entonces, han tenido que hacer frente también a las tensiones geopolíticas en aumento. Trump prometió un renacer de la industria de su país, «ultrajado» y «saqueado» por otros estados y auguraba una nueva era de prosperidad a partir de su batería de impuestos al comercio. No lo logró. La inflación ha seguido presionando al bolsillo de los estadounidenses y se ha convertido en una seria amenaza para el resto del planeta tras los ataques a Irán y el fuerte encarecimiento de la energía. El barril de petróleo Brent, la referencia europea, registró en marzo la mayor subida mensual de la historia.  Al anuncio de los aranceles aquel 2 de abril provocó dos sesiones consecutivas de fuertes caídas en las bolsas (el Ibex 35 perdió más del 5% en cada una de ellas) a las que Trump respondió con otra de sus armas económicas recurrentes: treguas o prórrogas en la fijación de sus tasas. En la práctica, tiempo y oxígeno para acabar cerrando algún tipo de pacto comercial más próximo a sus pretensiones -con la Unión Europea lo hizo a finales de agosto de ese mismo año-. «Salvo China, país con el que ha habido una escalada arancelaria que luego se ha revertido, el resto de países prácticamente no han respondido a los aranceles, y por lo tanto se ha evitado el escenario de guerra comercial», explica a La Información Económica Federico Steinberg, catedrático Príncipe de Asturias en la Universidad de Georgetown e investigador principal del Real Instituto Elcano. El hecho de que Estados Unidos haya perdido el peso que tenía hace 40 años en la economía mundial (ahora representa alrededor del 15% del comercio) ha amortiguado el impacto de los aranceles de Trump. Los aranceles han aislado más a EEUU económicamenteSteinberg entiende que se ha producido un «cambio» en el patrón de comercio de la globalización y que Estados Unidos participa ahora menos del mismo. «Tenemos un Estados Unidos más aislado económicamente del resto del mundo», que ha sustituido el comercio con China por comercio con Vietnam o con Bangladesh en los bienes de bajo valor añadido, apunta, y precisa que, pese al enorme shock que han generado los aranceles «la economía mundial ha aguantado bastante bien».Lo anterior no implica que la política económica de Washington haya sido inocua para el resto. En España, el déficit comercial -la diferencia entre lo que el país exporta e importa- aumentó ese año un 41,6%, hasta alcanzar los 57.054 millones de euros. El fallo del Supremo estadounidense, que el pasado 20 de febrero anuló la mayor parte de las tasas comerciales, ha supuesto la mayor derrota legal para el presidente de Estados Unidos desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025. El Alto Tribunal acusó al republicano de extralimitarse en sus funciones al invocar una ley federal para imponer sus tasas recíprocas. Su respuesta… nuevos anuncios de aranceles basados, esta vez, en otros artículos de la Ley de Comercio de 1974 y que pueden mantenerse durante 150 días sin el visto bueno del Congreso estadounidense. Un episodio que añade «nueva volatilidad a la política comercial estadounidense, aunque es poco probable que afecte materialmente los flujos comerciales globales generales», apuntan desde la agencia de calificación europea Scope Ratings.Pese al revés judicial, Estados Unidos mantiene unos aranceles «históricamente elevados» y el entorno sigue siendo inestable para las empresas, según señalan los expertos de Coface. Los desequilibrios se han acentuado a raíz de la guerra en Oriente Próximo, que ha disparado el precio del gas, el del petróleo al entorno de los 100 dólares y ha generado nuevas trabas para el transporte marítimo, columna vertebral del comercio mundial, dado que por esa vía se desplazan el 80% de las mercancías. Más incertidumbre y más nubarrones para un futuro difícil de predecir con Trump a los mandos. 

Indra nombra a Ángel Simón presidente no ejecutivo en sustitución de Escribano

El consejo de administración de Indra ha nombrado presidente no ejecutivo al ex consejero delegado de CriteriaCaixa Ángel Simón en sustitución de Ángel Escribano, tal y como ha informado la compañía este jueves en un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).Así, previo informe favorable de la comisión de nombramientos, retribuciones y gobierno corporativo, el consejo ha tomado esta decisión, en línea con lo que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), en calidad de primer accionista de la compañía, con un 28% del capital, le había propuesto en la tarde de este miércoles.De esta manera, y tal y como indica el mencionado comunicado, el actual consejero delegado, José Vicente de los Mozos, continúa con ese cargo y como primer ejecutivo de la compañía, con lo que asume todos los poderes ejecutivos en Indra.Ángel Simón, nacido en Manresa en 1957, es un directivo con una reputada trayectoria empresarial. Fue consejero delegado de CriteriaCaixa durante enero de 2024 y abril de 2025. Licenciado en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Barcelona, Simón fue previamente presidente del grupo Aguas de Barcelona (Agbar) y vicepresidente de Veolia, además de haber ocupado el puesto de director general adjunto y vicepresidente ejecutivo del grupo Suez, entre otros cargos.Ángel Escribano presentó este miércoles su dimisión como presidente ejecutivo de la empresa en el consejo de administración extraordinario de la multinacional tras la presión del Gobierno.El ya ex presidente de Indra remitió una carta al consejo en la que reconoce que los acontecimientos de las últimas semanas han generado una situación que, «además del desgaste personal, amenaza con comprometer los objetivos que le impulsaron desde el primer día y que considera esenciales para el futuro de Indra y del sector». La dimisión llega tras semanas de polémica después de que se conociese su intención de fusionar Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), compañía de la que es propietario junto a su hermano, algo que suponía un latente conflicto de interés. «Fiel a los valores de responsabilidad y lealtad que siempre he defendido, no puedo permitir que mi continuidad pueda interferir en la estabilidad de la compañía, en sus profesionales y en la confianza de sus inversores», ha señalado, para luego añadir que por ese motivo, «y anteponiendo el interés de Indra por encima de cualquier consideración personal», ha decidido presentar su dimisión como consejero y presidente ejecutivo de Indra. 

La SEPI propone a Ángel Simón para ocupar la presidencia de la nueva Indra

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha propuesto a Ángel Simón (Manresa, 9 de noviembre de 1957) para pilotar Indra tras la dimisión de Ángel Escribano, que se ha hecho efectiva este miércoles después de catorce meses en el cargo y tras un largo pulso con el Gobierno a cuenta de la fusión fallida con EM&E. El exconsejero delegado de CriteriaCaixa entre 2024 y 2025, cargo del que fue cesado tras perder la confianza de Isidro Fainé, ha sido propuesto por el brazo inversor del Ejecutivo, que ostenta un 28% del capital de la firma del Ibex 35, según ha avanzado La Vanguardia. El de Simón era uno de los nombres que sonaban en las quinielas para suceder al directivo madrileño, junto a los de Miguel Sebastián, consejero dominical de la compañía en representación de la SEPI, o Raül Blanco, actual director de Estrategia de Sapa y expresidente de Renfe. Pero Simón también sonaba para liderar el fondo soberano ‘España Crece’ que prepara el Gobierno. Finalmente, el elegido ha sido un directivo que con anterioridad fue también presidente de Aguas de Barcelona (Agbar) entre 2018 y 2024 y vicepresidente de Veolia Suez para Iberia y Latam entre 2018 y 2022. Simón ejerció, además, como gerente de la Mancomunidad del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y gerente general de la Empresa Metropolitana de Obras Sanitarias (Emos). En el año 2020, en plena pandemia de coronavirus, Foment del Treball le nombró Empresario del Año. Ángel Simón es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).El relevo en la presidencia de Indra llega tras el pulso que han mantenido desde hace días los hermanos Escribano y el Gobierno que, a través de su brazo inversor, intervino en la fusión en marcha con la empresa familiar. Un pulso que afectaba a la principal compañía nacional del sector de la Defensa, en un momento crítico para la industria, que se juega miles de millones de euros en contratos a raíz del incremento de gasto proyectado por la Unión Europea.El choque entre ambas partes deriva del malestar en el seno del Gobierno porque Indra fuera a Integrar Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), grupo de la que es copropietario el citado Ángel Escribano, dando lugar a la creación de un gigante de la defensa europea. Esta operación no ha gozado del respaldo de Moncloa, desde el que alegaban conflicto de interés y se escudan en que no tenían conocimiento previo en el momento que se produjo el nombramiento de Ángel Escribano como presidente, designado por el propio Ejecutivo. La salida del directivo se produce después de dar marcha atrás a la fusión de la empresa que lidera junto a su hermano, Javier Escribano, con Indra, zanjando de raíz cualquier posible conflicto de interés. La situación ha penalizado a la compañía en bolsa, que pierde más de un 22% en bolsa desde el estallido de la crisis a mediados de marzo, que se traduce en casi 2.000 millones de euros menos de valoración, hasta los 8.600 millones. El mercado ha castigado a este valor en unas semanas marcadas por la injerencia política. Con los últimos movimientos, el consejo de administración busca cerrar esta crisis y abrir una nueva etapa en un momento álgido para el sector de la defensa. Durante la presentación de los resultados anuales anticiparon la expectativa de superar los 7.000 millones de facturación al cierre de 2026, cuando culmina su plan estratégico, así como la meta de obtener un beneficio de 700 millones y un flujo de caja libre de más de 375 millones. 

La guerra en Irán dinamita la entrada de dinero a los fondos de inversión españoles y rompe una racha de 64 meses

Los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán han desatado una ola de volatilidad en los mercados financieros. La bolsa española no ha sido una excepción, arrastrando al Ibex 35 a vivir su peor mes en casi cuatro años y su mayor caída para un tercer mes desde la pandemia de Covid-19. Como consecuencia, las entradas de dinero a los fondos de inversión rompen una racha de 64 meses consecutivos al alza. Ni el conflicto en Ucrania ni la guerra arancelaria consiguieron frenar la llegada de flujos que se venía registrando ininterrumpidamente desde octubre de 2020 y que ha finalizado este marzo, computando una inversión de 127.325 millones, según el avance provisional publicado por Inverco este miércoles. En este sentido, los reembolsos netos -la diferencia entre el dinero que entra y sale- ascienden a 751 millones. No obstante, el patrimonio disminuyó en 11.983 millonees, un 2,6% menos en comparativa interanual, situándose en 435.127 millones, como consecuencia tanto a la caída registrada en las bolsas como a los reembolsos contabilizados en el mes, marcado por un entorno de elevada incertidumbre geopolítica. Pese a ello, el patrimonio acumula un incremento de 2.271 millones, equivalente al 0,5%, en lo que va de año. Los fondos monetarios, enfocados en deuda a corto plazo, figuran como la única categoría que salda marzo en positivo con un aumento patrimonial de 24 millones (0,1%), gracias a la mayor rentabilidad, que permite compensar las salidas de dinero. En términos absolutos, los mayores descensos se contabilizan en los fondos de renta variable internacional (4.509 millones) debido en exclusiva a los ajustes en sus valoraciones por efecto de mercado, pues el conjunto de esta categoría experimentó flujos de entrada positivos. En el mismo sentido, los fondos globales experimentaron un descenso de 2.401 millones debido a los reembolsos y rentabilidad negativa, mientras la renta fija cae en 1.914 millones tanto por las pérdidas sufridas como por las retiradas de dinero. En la misma línea, los mixtos registraron un descenso en su volumen de activos de 1.873 millones, siendo de mayor intensidad en aquellos con mayor peso de la renta variable. De hecho, los vinculados a la evolución de los índices españoles son los que más sufren (-10,5%), en línea con la evolución de los mercados bursátiles.Entre enero y marzo, los fondos mantienen un volumen significativo de suscripciones netas positivas, que superan los 5.129 millones, reflejando la continuidad del interés inversor en este tipo de vehículos. Todo ello a pesar de las pérdidas medias del 0,6% que sufren en estos primeros tres meses y que se ve agravada por la rentabilidad media negativa del 2,4%. Este cambio podría suponer un bache si se confirma el fin de la guerra en Irán. En cambio, de continuar el conflicto, la inflación se resentiría aún más ante la subida de los precios energéticos, empujando al Banco Central Europeo (BCE) a reconsiderar las subidas de los tipos de interés antes de lo esperado y a la Reserva Federal (FED) a pausar cualquier posible bajada en el precio del dinero. 

Las bolsas europeas se disparan y el petróleo cae a plomo tras el anuncio de Trump sobre la guerra

Jornada de movimientos intensos en los mercados financieros. Las bolsas europeas afrontan el miércoles con fuertes subidas, mientras el precio del petróleo se hunde más de un 12% para volver a cotizar sobre los 103 dólares después de cerrar ayer sobre los 118 dólares el barril. El motivo son las últimas declaraciones de Donald Trump, que apuntan a una resolución del conflicto. Según el presidente americano, que tiene previsto comparecer esta madrugada (en España) la guerra finalizaría en dos o tres semanas. Este comentario dio lugar a una sesión de fuerte rebote en Wall Street, que ha servido también de empuje para las bolsas asiáticas. El Ibex 35 se dispara un 2,7% y recupera la cota de los 17.500 puntos con prácticamente todos sus valores en verde, liderados por constructoras, banca y energéticas. Entre los más alcistas se sitúan ACS (+5,1%), Sacyr (+4,6%), ArcelorMittal (+4,6%) e IAG (+4,5%). Dentro del sector bancario destacan Banco Santander (+4,2%), Unicaja Banco (+3,4%) o CaixaBank (+3,6%). Solamente Repsol experimenta caídas (-2,7%) arrastrado por el crudo. El avance del selectivo español es similar al de otros grandes índices europeos: el MIB de Milán se anota un 2,8%, el Dax de Fráncfort sube algo más del 2,1%, el CAC40 de París se revaloriza un 1,6% y por debajo de ese nivel se revaloriza el FTSE 100 de Londres (+1,7%). En el mercado de materias primas, el Brent se mueve en el entorno de los 103 dólares por barril, al tiempo que el crudo ligero estadounidense West Texas Intermediate (WTI) cotiza también con fuertes caídas desde los 100 dólares. La posibilidad de un final del conflicto da algo de oxígeno al oro, que recupera sólo una pequeña parte del terreno perdido las últimas jornadas. La onza se revaloriza más del 1,8% hasta los 4.763 dólares, si bien cotiza todavía un 11% por debajo de sus máximos del año, que tocó en los 5.354 dólares. Este miércoles el euro recupera algo de valor frente al dólar, en 1,15 unidades, mientras que la prima de riesgo española, el sobrecoste que los mercados exigen a país con respecto a Alemania por emitir deuda, se rebaja hasta los 47 puntos básicos. Las trabas para la paz en Oriente Próximo»No descartamos tampoco que Trump dé la guerra por concluida aun sin acuerdo, afirmando que ya ha conseguido sus objetivos (que Irán no tenga armas nucleares)», sostienen desde Renta4, e inciden en que para el mundo, la clave está en que se reabra el Estrecho de Ormuz. Hoy todas las miradas estarán puestas en el discurso a la nación que dará el jefe de la Casa Blanca. Esta noche drones iraníes han seguido atacando esta madrugada infraestructuras energéticas de países del Golfo Pérsico, concretamente tanques de combustible en el Aeropuerto Internacional de Kuwait. Además,  el gobierno de Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha declarado que está listo para ayudar a EEUU y otros aliados a abrir el estrecho de Ormuz por la fuerza, al tiempo que diplomáticos emiratíes han instado a EEUU y a las potencias militares de Europa y Asia a formar una coalición para abrir el estrecho por la fuerza. «Todo ello indica que, si bien parece que las cosas marchan por el buen camino en lo que hace referencia a alcanzar un posible alto el fuego en la región, todavía queda mucho por hacer», añaden desde LinkSecurities. 

La guerra de Irán empuja al petróleo a su mayor subida mensual de la historia

Cuando marzo se despida en apenas unas horas, el barril de Brent, el petróleo de referencia para Europa, habrá registrado su mayor subida mensual de la historia. Si nada lo remedia, se habrá encarecido alrededor del 63% desde que el 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron con sus ataques el conflicto para superar los 100 dólares, un nivel que si se mantiene en el tiempo puede resultar dañino para muchas economías por su impacto en los precios de la cesta de la compra.Este martes el Brent cotiza por encima de 118 dólares, un nivel que no tocaba desde junio de 2022. Para encontrar un alza similar del ‘oro negro’ hay que remontarse a principios de ese mismo ejercicio, en plena invasión rusa de Ucrania. Entonces, el barril de Brent se disparó cerca del 58% pero necesitó varios meses para ello, desde enero hasta mayo, ambos incluidos. En esa horquilla temporal escaló de los 77,78 dólares a los que cerró el año 2021 hasta los 122,84 a los que despidió mayo. La crisis energética ya había empezado unos meses antes y el estallido del conflicto agravó el aumento de precio de la materia prima en el mercado mundial, del que Rusia era el tercer productor por detrás de Estados Unidos y Arabia Saudí, con cerca del 11% de la cuota global. Por entonces, bombeaba entre 10 y 11 millones de barriles diarios, frente a entre 9 a 10 actualmente. Con anterioridad a esta situación, la pandemia de coronavirus provocó una fuerte subida del precio del petróleo en mayo de 2020, del 39,8%, según Bloomberg, que sólo tendría dos precedentes similares en mayo de 2009, en plena crisis financiera internacional, cuando se incrementó un 29% hasta 65,5 dólares; y en septiembre de 1990, cuando fue del 46%, en un contexto convulso a nivel global en el que el cártel de la OPEP y otros países productores decidieron aplicar un recorte drástico de la producción -de 2,1 millones de barriles diarios-. Aquella medida impulsó el barril de los 10,9 a los 15,24 dólares. Los mensajes contradictorios de Trump sobre la guerraEn el contexto actual, los mensajes contradictorios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generan todavía más incertidumbre, dado que por un lado habla de avance en las negociaciones con Irán -asegura que ese país está dejando pasar por el estrecho de Ormuz un mayor número de petroleros- y por otro sigue amenazando al régimen de Teherán con la destrucción de plantas eléctricas.Según The Wall Street Journal, Trump habría comentado a sus asesores que estaría considerando poner fin a la guerra con Irán, incluso sin un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. Según el diario, el mandatario dejaría ahora que sea la diplomacia, concretamente de los países del Golfo Pérsico y de los aliados europeos, la que logre convencer a Teherán para que reabra el estrecho. Trump daría por bueno el resultado del conflicto, al haber debilitado militarmente a Irán, y no estaría por la labor de que la guerra dure mucho más, algo que ocurriría si EEUU intentara reabrir Ormuz a la fuerza. «Como viene siendo la norma, todas estas noticias/filtraciones habrá que tomarlas con mucha prudencia ya que, en cualquier momento, el mensaje puede cambiar radicalmente», sostiene Juan J. Fernández-Figares, de LinkSecurities. En cualquier caso, «el conflicto reaviva las preocupaciones en torno a los precios de la energía, especialmente relevantes para Europa y sus perspectivas de inflación», recuerda Raphaël Thuin, desde la gestora Tikehau Capital.La tensión sobre el oro negro se ha agudizado después de que el mandatario haya pedido a sus aliados que se encarguen de tomar la vía marítima de Ormuz por la fuerza o compren petróleo a Estados Unidos. «Todos esos países que no pueden conseguir combustible para aviones por culpa del estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se negó a participar en la decapitación de Irán. Tengo una sugerencia para ustedes: número uno, compren a EEUU, nosotros tenemos en abundancia; y número dos, reúnan ese coraje tardío, diríjanse al estrecho y simplemente TÓMENLO», ha escrito. Desde Irán, por su parte, la Guardia Revolucionaria ha amenazado con atacar empresas tecnológicas estadounidenses que operan en Oriente Próximo y ha recomendado a los empleados y a las personas que viven en las cercanías a evacuar de inmediato. «Dado que el elemento principal en el diseño y seguimiento de objetivos terroristas son las empresas estadounidenses de TIC e IA, de ahora en adelante, estas instituciones principales serán nuestros objetivos legítimos», recoge un comunicado difundido por la agencia de noticias iraní Tasnim. Un petróleo por encima de 100 dólares al menos hasta julioLas previsiones apuntan a que el precio del petróleo podría seguir subiendo. En concreto, se mantendría por encima de los 100 dólares al menos hasta julio. El motivo es que, si bien las conversaciones de paz con mediadores están en marcha, se mantiene el ultimátum del 6 de abril fijado por el presidente Trump para que Irán acepte un acuerdo o se exponga a ataques sobre su infraestructura energética, ante los que previsiblemente respondería. El impacto trasciende al petróleo, en opinión de Anthony Willis, experto de Columbia Threadneedle Investments, quien advierte de que «las disrupciones en el suministro de gas, helio, amoníaco y urea afectan al conjunto de las materias primas, con implicaciones directas sobre la producción de fertilizantes y, en consecuencia, sobre los precios de los alimentos».

El euríbor cierra marzo en el 2,56% tras su mayor subida en tres años y medio

La guerra en Irán presiona al alza sobre el euríbor a doce meses, que cierra marzo en el 2,565%. El índice de referencia para calcular la gran mayoría de hipotecas a tipo variable en España despide el tercer mes del año en máximos desde octubre de 2024 tras experimentar la que ha sido su mayor subida en tres años y medio. Este indicador repunta en un sólo mes en 34 puntos básicos desde el 2,221% en el que cerró en febrero, registrando un avance inédito desde octubre de 2022. La diferencia con respecto a ese momento es que el tipo de interés de referencia para el crédito estipulado por el Banco Central Europeo (BCE) se situaba en el 1,25%, en contraste con el 2% del momento actual. Sin embargo, por aquel entonces el organismo apenas acababa de comenzar la subida de tipos, mientras que ahora mismo las expectativas apuntan a que retomará la senda restrictiva en los próximos meses. En su última reunión, la institución presidida por Christine Lagarde optó por mantener el precio del dinero en el 2% por sexta vez consecutiva, si bien se vio obligada a revisar al alza las previsiones de inflación y a empeorar la cifra de crecimiento. En concreto, su cálculo de IPC para 2026 se eleva siete décimas hasta el 2,6% y rebaja tres décimas el de PIB hasta el 0,9% en su escenario central. El caldo de cultivo para que el BCE mueva ficha con los tipos, a pesar de que es un escenario con el que no contaban los bancos centrales hasta hace unas semanas. La amenaza radica en que una subida de los tipos puede provocar que la economía se enfríe más de lo previsto.Las familias cuya hipoteca esté contratada a interés variable y les toque revisión con el dato de marzo podrían encontrarse con un encarecimiento de su cuota hipotecaria. Los hogares que revisan una vez al año la letra de su préstamo llevan sin ver un incremento desde marzo de 2024, mientras que quienes revisan cada seis meses han empezado a notar las alzas desde octubre del año pasado. Según cálculos de Asufin, el incremento del euríbor se traduce en casi nueve euros más al mes y unos 100 euros más anuales para las revisiones al año, siendo de hasta 250 euros el semestre en aquellos préstamos que se revisan cada seis meses. La cuestión radica en que este repunte llega en un momento en el que los presupuestos familiares tienen que hacer frente también a un aumento de los combustibles. De hecho, el precio del diésel afronta la Semana Santa más cara de su historia. El motivo de este incremento del coste de la vida se encuentra en el conflicto en Oriente Próximo y en el temor a que los mayores costes energéticos y de transporte acaben repercutiendo en la cesta de la compra y disparen la inflación. El IPC de la eurozona ha cerrado marzo en el 2,5%, seis décimas más, siendo en España del 3,3%, frente al 2,3% de febrero. «En este escenario en el que el euríbor mantiene una tendencia compleja y volátil, la vulnerabilidad financiera de los hogares españoles depende directamente de la modalidad del contrato», explican desde el citado Asufin. La organización estima que aproximadamente el 59% de las hipotecas en vigor actualmente se encuentran referenciadas a tipos variables o mixtos. Esto equivale a unos 3,32 millones de hogares, de los 5,62 millones que componen el parque hipotecario total. De cara a las próximas semanas, Diego Barnuevo, analista de Mercados de Ebury, confía en que el euríbor se estabilice en los niveles actuales, «al menos hasta que aparezcan señales más sólidas y creíbles de desescalada del conflicto». En contraste, desde Asufin proyectan que el euríbor puede dispararse al 3,1% en abril, con un impacto que llega a los 600 euros más al año en caso de que toque revisar la hipoteca a ese nivel. 

La inflación de la Eurozona se dispara en marzo al 2,5% por el impacto de la guerra en Irán

Europa ya nota los efectos de la guerra en Oriente Próximo. Los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán han provocado un incremento de precios de seis décimas, impulsando el IPC de la región de la moneda única al 2,5% en marzo, el incremento más alto desde enero de 2025. El encarecimiento de la energía con la cotización del petróleo y el gas desbocada, presionan al índice tras dispararse un 4,9% en tasa interanual. De hecho, el componente de la energía es la única categoría de productos que repunta con respecto a febrero, cuando experimentó un retroceso del 3,1%, según el avance publicado por Eurostat. De su lado, los alimentos frescos subieron un 4,1%, medio punto porcentual menos que en febrero. Los datos publicados este martes arrojan cómo las tensiones vienen sobre todo por la energía y los alimentos frescos, que pasan del 3,6% al 4,1%. En contraste, los servicios suben de precio, pero lo hacen en menor proporción, -3,2% frente al 3,4%-. La subida de la alimentación preocupa porque afecta a los hogares de menor renta, dado que son los que tienen que dedicar un mayor porcentaje de ingresos a gastos básicos. De extenderse, las tensiones pueden derivar en un incremento de los combustibles que encarezca el transporte de este tipo de productos, factor que acabaría repercutiendo en los consumidores. En este contexto, la tasa subyacente, que excluye los alimentos frescos, la energía, el tabaco y el alcohol, creció pero lo hizo dos décimas por debajo de lo registrado en el segundo mes del año, hasta el 2,3%, frente al 2,5% del mes precedente. Estas cifras han alimentado la posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) cambie de marcha con los tipos de interés y retome las subidas. La presidenta del organismo, Christine Lagarde, mostró su disposición a dar un giro en su política monetaria, aunque siempre que los datos respalden su actuación. «La indecisión no nos paralizará», comentó para dejar entrever que no cometerán el mismo error que en 2022, cuando no movieron ficha hasta que la inflación se disparó al 10%. En su última reunión, el organismo optó por mantener el precio del dinero en el 2% por sexta vez consecutiva, si bien se vio obligada a revisar al alza las previsiones de IPC para este año y a empeorar la cifra de crecimiento. En concreto, su cálculo de inflación para este año se eleva siete décimas hasta el 2,6% y rebaja tres décimas el de PIB hasta el 0,9%. Eso, en su escenario central, porque en el más severo -si la guerra se alarga y el estrecho de Ormuz sigue bloqueado- la inflación se dispararía hasta el 4,4% y la economía prácticamente se estancaría al crecer solo un 0,4%. El IPC se dispara en España al 3,3%A nivel agregado por países, en el caso de España cerró marzo en el 3,3%, frente al 2,3% de febrero y el 2,2% de hace un año. Esto le sitúa como uno de los países de la región de la moneda única en el que más ha aumentado el coste de la vida durante las últimas cuatro semanas. El avance es incluso superior en Irlanda (3,6% frente al 1,8%), Luxemburgo (3,8% vs. 1,6%) o Francia (1,9 vs. 0,9%). Por el contrario, modera los ascensos en Bélgica (2% vs. 3,6%), Bulgaria (2,6% vs. 4%) o Italia (1,5% vs. 2,1%). En el caso de Alemania y Francia, el encarecimiento es de cinco y diez décimas, respectivamente, hasta el 2,8% y el 1,9%. Hay que tener en cuenta que las consecuencias derivadas de la tensión en Oriente Próximo dependerán de la intensidad y la duración del conflicto, pero también de la propagación, concretamente de los efectos de segunda ronda. No obstante, el mayor riesgo a corto plazo se concentra ahora en el impacto «significativo» que tendrá en la inflación la escalada de los precios del petróleo y del gas, así como en sus efectos en los precios del consumidor y la economía. Marzo de 2026 será recordado en el mercado petrolero por registrar la mayor subida mensual de su historia, con crecimientos que rondan el 50% tanto en el Brent como en el West Texas. 

Las bolsas europeas recuperan terreno y el petróleo se dispara por el temor a una guerra larga en Irán

La tensión en Oriente Próximo pone al petróleo de nuevo en el punto de mira. La amenaza por parte de Estados Unidos de una invasión terrestre para la toma de la isla de Jarg, clave para la industria petrolera iraní, asegurando que destruirá sus centrales y pozos petrolíferos, mientras el régimen de los Ayatolás avisa con imponer nuevas tarifas para cruzar por el estrecho de Ormuz, presionan la cotización del ‘oro negro’, que se desinfla al cierre de los mercados en Europa desde máximos de 2022. El Brent, la referencia en Europa, cierra en los 112 dólares, un 0,2% menos, aunque ha llegado a tocar los 116 dólares, al tiempo que el West Texas supera la barrera de los 102 dólares, un 3,2% más, máximos desde 2022. De su lado, los futuros del gas avanzan un ligero 0,4%, hasta los 54 euros el megavatio hora. Los diputados iraníes han registrado en el Parlamento un proyecto de ley para cobrar un peaje por el tránsito en Ormuz, planteamiento que se articulará en cuatro partes: la seguridad marítima, el cobro de tasas por contaminación ambiental, cobro por servicios de practicaje y la creación de un fondo para el desarrollo regional. El objetivo pasa porque se reconozca legalmente la soberanía, el dominio y la supervisión de Irán sobre el estrecho de Ormuz, para que además genere una fuente de ingresos al país a través del cobro de un peaje.»Esta semana debería ser de despiste y repliegue hasta disponer de información clara. Entramos en una fase de convivencia tensa con la incertidumbre sobre la guerra en Irán, hasta que suceda o pueda intuir su desenlace. Al mercado no le gustan los tiempos lentos, ni los periodos de incertidumbre largos. Y menos aún si coinciden tres incertidumbres de cierto peso», explican los analistas de Bankinter. Un cóctel al que se suma la entrada en la ecuación de los Hutíes de Yemén, que han atacado a Israel. Desde Irán han asegurado este lunes que no ha formado parte de la cumbre celebrada en Islamabad entre Pakistán, Arabia Saudí, Turquía y Egipto para poner fin a la guerra, sino que es un esfuerzo organizado por esos países. Esto aboca a pensar que la guerra podría durar más de lo previsto. Las declaraciones de Trump en una entrevista con el diario Financial Times, en el que ha mostrado su intención de apoderarse del petróleo tras comparar esta situación con la de Venezuela, tampoco pasan por alto para el mercado. «Para serles sincero, lo que más me gustaría es apoderarme del petróleo de Irán, pero algunos tontos en Estados Unidos me preguntan: ‘¿Por qué haces eso?’. Son estúpidos», ha comentado. Mathiey Racheter, director de Investigación Estratégica de renta variable de Julius Baer, asegura que los mercados reflejan un escenario de disrupción prolongada. «El curso del conflicto es muy incierto, con riesgos que apuntan a una mayor escalada antes de que surja una desescalada creíble. Mantenemos la cautela a corto plazo y prevemos mejores oportunidades una vez que el impacto macroeconómico se aclare», precisa. En este contexto, los principales índices del Viejo Continente acaban la sesión en verde. El Ibex 35, la referencia española, se anota un alza de casi el 1% y recupera de nuevo los 16.900 puntos, en línea con el CAC40 (+0,9%) y el Dax alemán (+1,18%). De su lado, el FTSE MIB avanza un 1% y el FTSE 100 sube un 1,6%. Las ganancias se extienden también a Wall Street, que registra ligeras subidas. En el plano macroeconómico, destaca la publicación en Alemania de la lectura preliminar del IPC de marzo, que cumple previsiones y escala siete décimas, hasta el 2,7%. En España, la inflación ya nota los estragos tras dispararse en marzo al 3,3% por el repunte de los combustibles, su mayor nivel en casi dos años. «La inflación europea importa ahora especialmente para evaluar el primer impacto del encarecimiento del petróleo, así que permanece como referencia objetiva en la que más fijarnos esta semana», añaden desde Bankinter. De vuelta a España, las caídas vienen protagonizadas por Acerinox (-2,3%), IAG (-2%), Merlin Properties (-1%), Puig Brands (-1,17%) y Enagás (-0,9%). En contraste, los rebotes vienen liderados por Acciona (+3,5%), Solaria (+3,1%), Iberdrola (+3,1%) y Acciona Energía (+3%). En cuanto a la deuda, la rentabilidad del bono español a diez años cae, con la consecuente subida de precio, al 3,5%. 

Cuenta atrás para el choque entre Trump y Xi por el poder global

El conflicto en Irán ha dejado de ser el centro del tablero antes de terminar. Mientras el ruido militar continúa sobre el terreno, el mercado energético ha empezado a señalar en otra dirección. El petróleo no ha confirmado el escenario de crisis que se daba por hecho al inicio de la guerra con previsiones por encima de los 150 dólares, y esa ausencia de tensión sostenida está desplazando el foco hacia la próxima cumbre entre Estados Unidos y China. La reunión entre Donald Trump y Xi Jinping ya tiene fecha. Será el 14 y 15 de mayo en Pekín. Y no llega como un gesto diplomático más, sino como el punto de convergencia de varias tensiones abiertas al mismo tiempo. Trump había aplazado este viaje en plena escalada en Oriente Medio. En ese momento, la prioridad era contener las implicaciones de la guerra en Irán. Ahora, con el mercado energético mostrando señales de estabilidad relativa, la Casa Blanca ha decidido retomar la agenda estratégica. Pero lo hace en condiciones muy diferentes a las previstas inicialmente.Estados Unidos llega con margen, pero no con tranquilidadLa ausencia de un shock prolongado en el petróleo ha evitado un repunte adicional de las expectativas de inflación, aunque la rentabilidad del bono estadounidense a diez años sigue en el 4,4% y los mercados no consiguen pasar página.  Por otro lado, Estados Unidos llega a la cumbre tras el tirón de orejas de la OCDE, que advierte de que la inflación en Estados Unidos alcanzará el 4,2% en 2026, impulsada en parte por el impacto energético del conflicto. No es una cifra descontrolada, pero sí lo suficientemente alta como para limitar el margen de maniobra de la Reserva Federal y condicionar la política económica. Lejos de adoptar un enfoque prudente, Donald Trump ha decidido elevar el tono antes de viajar a Pekín. En una intervención reciente, dejó una frase que ha sido interpretada como una declaración de intenciones: “Estados Unidos tomará el control de aquello que considere necesario”. No se limita a Irán ni al ámbito nuclear. Es un mensaje dirigido al conjunto del sistema internacional, y especialmente a China. Implica una visión en la que Estados Unidos no se concibe como un actor más, sino como el garante último del orden global. China responde y Taiwán vuelve al centro del tablero La reacción de Pekín ha sido rápida y calculada. El Ministerio de Comercio ha activado dos investigaciones contra Estados Unidos en respuesta directa a las medidas arancelarias de Washington. La primera se centra en restricciones a tecnología avanzada, inversión y acceso a mercado. La segunda apunta a las barreras sobre productos vinculados a la transición energética. Una forma de fijar su posición antes de empezar a negociar. Pero más allá del ruido geopolítico, el núcleo del conflicto entre Estados Unidos y China sigue siendo tecnológico. Estados Unidos mantiene restricciones severas sobre la exportación de chips de última generación y sobre el acceso de empresas chinas a tecnologías críticas. El objetivo es frenar el desarrollo tecnológico de China en sectores clave como inteligencia artificial, computación avanzada y defensa. China, por su parte, ha acelerado su estrategia de autosuficiencia. Está invirtiendo miles de millones en desarrollar su propia industria de chips, reducir su dependencia exterior y construir un ecosistema tecnológico independiente.  Y si hay un elemento que puede convertir esta rivalidad en una crisis mayor, ese es Taiwán. La isla no solo tiene un valor geopolítico evidente, sino que es el corazón de la industria mundial de semiconductores avanzados. Controlar o influir sobre Taiwán implica tener una ventaja decisiva en el ámbito tecnológico. Estados Unidos mantiene su apoyo a la isla, tanto en términos políticos como militares. China, por su parte, considera Taiwán una parte irrenunciable de su territorio. La percepción mutua es abiertamente conflictiva. Mientras el expresidente Joe Biden llegó a afirmar que China busca dominar primero el Indo-Pacífico y después el mundo, desde Pekín se sostiene que Occidente intenta contener su crecimiento. La cumbre de mayo servirá para medir hasta qué punto ambas partes están dispuestas a negociar o a seguir tensando la cuerda.

El euríbor registra en marzo la mayor subida mensual en tres años y encarecerá las hipotecas más de 300 euros

Fulminante. La guerra en Irán, de la que ya se cumple más de un mes, ha provocado una subida empinada del euríbor, el índice que se toma como referencia para calcular la inmensa mayoría de las hipotecas a tipo variable en España. El indicador está a punto de despedir este mes con su mayor incremento mensual en tres años, lo que de hecho supone un contratiempo más para el presupuesto de las familias endeudadas. La media mensual, que es la que se aplica para actualizar los préstamos hipotecarios, se sitúa en marzo en 2,532% a solo dos sesiones para que termine el mes. Este dato implica una subida de las cuotas tanto si la revisión es anual, como si es semestral, algo que en el caso de las primeras no sucedía desde hace dos años. La intensidad de ese incremento dependerá de las condiciones del préstamo. Para una hipoteca media de 150.000 euros con un plazo de amortización de 25 años y un diferencial de un punto, la cuota media alcanzará los 753,51 euros. Son 10,76 euros más al mes y 129 euros más al año para las revisiones anuales y casi 29 euros más al mes y 172 euros más al semestre para las semestrales.Si el préstamo hipotecario es de 300.000 euros con esas mismas condiciones, los hogares que lo revisen con el dato de marzo pasarán a pagar una cuota de 1.507 euros al mes. Esta implica una subida de 21,5 euros al mes y de 258 al año en las revisiones anuales y de 57,4 euros al mes y 344 al semestre en el caso de las segundas. El problema de estos incrementos es que llegan en un momento en el que los presupuestos familiares tienen que hacer frente también a un encarecimiento de los combustibles al ir a repostar. Esta es ya, de hecho, la Semana Santa con los precios del diésel más caros. El motivo de todos estos incrementos está en el conflicto de Oriente Próximo y en el temor a que el encarecimiento de la energía (han subido con fuerza desde su inicio tanto el petróleo como el gas) y el del transporte en general acaben repercutiendo negativamente en la cesta de la compra y disparen la inflación. Es un escenario con el que los bancos centrales no contaban hasta hace relativamente poco y que trastoca sus planes, porque puede obligarles a subir los tipos de interés para contener el alza de los precios y eso sería negativo para la economía, que puede enfriarse más rápido de lo previsto. El euríbor inició el mes en el 2,229% en tasa diaria y el viernes se situó en el 2,86%. En ese intervalo de tiempo ha sufrido alguno de sus mayores incrementos para una sola jornada desde 2008, en plena crisis financiera internacional. «Este comportamiento refleja una volatilidad poco habitual en el euríbor y apunta a un posible repunte adicional en los próximos meses, en un contexto marcado por la incertidumbre tras el inicio del conflicto en Oriente Próximo a comienzos de marzo», explican desde iAhorro.Al final el indicador se comporta también como un termómetro financiero. Pablo Vega, experto en finanzas de Roams, pone el acento en cómo el Banco Central Europeo reforzó esa idea en su última reunión, en la que mantuvo los tipos de interés, pero lanzó un mensaje «más duro, anticipando más inflación y menos crecimiento». En ese contexto, sostiene, el mercado ya asume que los tipos se mantendrán elevados durante más tiempo. Esto supone un cambio evidente para las familias porque con estos niveles las revisiones anuales dejan de generar ahorro y conllevan un mayor coste. Las nuevas hipotecas también serán más carasOtro efecto de la subida del euríbor está en que lleva a las entidades a encarecer también el coste de los nuevos créditos, por lo que endeudarse va a ser más caro y muy probablemente más difícil si el conflicto se prolonga más de lo previsto. Ante una situación de crisis, los bancos tienden a elevar los requisitos que exigen a los clientes para evitar futuros impagos. La parte menos negativa es que el incremento del euríbor se produce en un contexto diferente al de shocks anteriores. Entre otras cosas, porque la morosidad de la banca se mantiene en mínimos históricos, gracias al esfuerzo del sector privado (los hogares y las empresas) para rebajar su deuda tras la pasada crisis financiera. Según el Banco de España, la tasa de dudosos se situó en enero en el 2,71%, su nivel más bajo en dieciocho años. Entre las escasas previsiones que reflejan cómo puede comportarse este indicador este año están las de Bankinter, que son de las pocas que incorporan ya el impacto de la guerra. En concreto, y según sus estimaciones, el euríbor a 12 meses podría situarse entre 2,30% y 2,45% este año y entre 2,30% y 2,45% el que viene, lo que descartaría en principio el peor de los escenarios en este conflicto.