Jugar videojuegos con la mente: Elon Musk presenta sus avances tras dos años de Neuralink
Elon Musk sueña con un futuro en el que nuestros cerebros puedan conectarse directamente a internet. Al menos, eso fue lo que, cuando anunció Neuralink, en el año 2017, atrajo la atención de medio mundo, entre reacciones de horror, estupefacción y emoción en … menor medida. Ante tamaña misión de conectar cerebro y máquina, la realidad está siendo más limitada y paulatina: este miércoles, la compañía ha publicado un vídeo en el que personas «que han perdido el uso de su cuerpo» aparecen jugando videojuegos por aparente telepatía.
‘Telepathy’ (‘Telepatía’, en español) es, de hecho, el nombre del implante de Neuralink que de momento llevan conectado a su cerebro 21 participantes, a los que llaman ‘Neuronautas’. Que puedan jugar a videojuegos sin usar más que su mente es un logro que ha costado dos años de desarrollo, y más allá de lo futil que puede parecer, acerca las posibilidades de poder controlar, por ejemplo, un smartphone solo con el pensamiento. No es la evolución del ser humano que nos prometieron, pero es un logro sólido hacia un avance médico real. Aunque no es la primera vez que se consigue algo así.
‘Telepathy’ se basa en una interfaz cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés), que en el caso de Nauralink, «registra la actividad neuronal directamente desde las regiones del cerebro responsables de los músculos de las manos y los brazos, y traduce esas señales en comandos digitales, evitando las vías neuronales dañadas».
De esta manera, los escasos usuarios de esta tecnología en desarrollo pueden mover un brazo biónico con sensaciones muy parecidas a cómo recuerdan que es mover su propio brazo. También pueden manejar el cursor de un ordenador con bastante fluidez, y según el testimonio del primer participante, a veces «el cursor llegaba al lugar correcto antes de que se dieran cuenta conscientemente de dónde querían que fuera».
