Tecnología Archivos - Página 2 de 2 - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Tecnología

Los creadores de ChatGPT fabricarán un robot humanoide para desenvolverse en espacios humanos

ChatGPT puede hacer muchas cosas, pero hay algo que todavía no puede: salir de la pantalla y actuar físicamente en el mundo real. Precisamente, esta podría ser la próxima cima a alcanzar para OpenAI, ya que planean unir sus modelos de IA con un cuerpo capaz de moverse, utilizar objetos e interactuar con las personas. El propio Sam Altman ha confirmado que trabajarán en un robot humanoide.El CEO de OpenAI reveló el plan durante el pódcast Sources en YouTube, donde habló sobre la estrategia que la empresa seguirá en el ámbito de la robótica: «Definitivamente haremos un humanoide». Esto es lo que respondió al ser preguntado por la posibilidad de fabricar robots para centros de datos y máquinas con forma humana, a lo que añadió que «también haremos otros formatos».El ‘cerebro’ del robot será lo más importante La compañía considera que el gran desafío no es solo fabricar el cuerpo del robot, sino lograr que su IA pueda controlarlo de forma correcta. Altman explicó que desarrollar esa especie de ‘cerebro’ es más importante que decidir cómo será la máquina. Asegura que el objetivo sería crear sistemas capaces de entender lo que ocurre alrededor, razonar y después actuar físicamente. «Creo que todo eso es menos importante que averiguar realmente cómo funciona el cerebro que hace funcionar al robot».Que el diseño sea humanoide tiene sentido, debido a que, en sus propias palabras, cuenta que «el mundo está diseñado en gran medida para las personas», por lo que una máquina con dimensiones similares podría realizar tareas similares sin tener que modificar los espacios ya existentes. Por ejemplo, podría moverse por una cocina, utilizar un ordenador o abrir puertas sin tener que cambiar nada de su alrededor. «Quiero asegurarme de que sigamos construyendo este mundo para las personas. Así que parece lógico que los robots tengan una forma similar a la nuestra».Reconoce que colocar un robot humanoide en cada hogar no es la máxima prioridad, pero sí cree que, con el paso del tiempo y a largo plazo, «todo el mundo debería tener un robot personal». Deja claro que para llegar a ese escenario todavía quedan importantes problemas por resolver, tanto de fabricación como técnicos. De hecho, todavía no existe un prototipo presentado públicamente ni una fecha de lanzamiento.

China ensaya el futuro soldado robot: así prepara a los humanoides para posibles misiones militares

Los Juegos Mundiales de Robots Humanoides de Pekín (China) dejaron imágenes tan llamativas como insólitas de las capacidades que tienen los androides de última generación para afrontar pruebas deportivas, aunque, en ocasiones, demostraron que todavía tienen mucho margen de maniobra cuando deben funcionar de forma autónoma, sin la posibilidad de que una persona intervenga a distancia para corregir sus movimientos.Pese a esta limitación, la agencia Reuters informa que, dos días después de la finalización del evento, el Ejército Popular de Liberación del país instó a los investigadores a acelerar la transferencia de tecnologías de vanguardia de los laboratorios a los campos de entrenamiento militar para los «combatientes robóticos», de esta manera, China puede acelerar el desarrollo de robots humanoides para usarlos en entornos militares.Acorde a la información compartida, las instituciones militares del país están probando robots para adaptarlos a las exigencias del campo de batalla tras entrenarlos y estudiar cómo podrían operar junto a las tropas humanas.Este sería el papel de los robots humanoides chinosChina ya cuenta con una visión definida sobre el posible uso de robots humanoides en escenarios de guerra urbana.Según el planteamiento, seis robots de combate —ya sean humanoides, perros robóticos o vehículos no tripulados— se repartirían en dos equipos de asalto. Además, junto a las tropas terrestres, estos dispositivos avanzarían por un edificio ocupado por el enemigo, despejándolo planta por planta y habitación por habitación.Este escenario fue descrito en un artículo publicado en agosto de 2025 por investigadores del centro de pruebas de la NUDT en Xi’an. El estudio simuló una operación de asalto urbano con equipos que, de acuerdo con las previsiones de sus autores, podrían estar disponibles en un plazo de entre cinco y diez años. Sin embargo, el trabajo no detalló las reglas de enfrentamiento que aplicarían los robots, las armas que podrían llevar ni su comportamiento ante la presencia de civiles.Por ahora, Malcolm Davis, analista sénior del Instituto Australiano de Política Estratégica, afirma a Reuters que, en la actualidad, no considera a los robots humanoides como sistemas prácticos en el campo de batalla. No obstante, «podrían serlo perfectamente dentro de cinco o diez años».La guerra entre Rusia y Ucrania ha impulsado la defensa robóticaLa investigación china en materia de defensa robótica refleja la rápida evolución de las tecnologías militares en todo el mundo. En el conflicto entre Rusia y Ucrania, los drones semiautónomos equipados con inteligencia artificial para la navegación y la identificación de objetivos han transformado las labores de reconocimiento y ataque, mientras que los robots se emplean para transportar suministros y sustituir a los soldados en las misiones de combate.Dicha transformación está aumentando el interés de las fuerzas armadas de todo el mundo por el desarrollo y uso de sistemas autónomos, no obstante, Reuters todavía no ha encontrado pruebas de que China haya desplegado un robot humanoide armado en una unidad operativa, ya que «siguen siendo muy costosos en términos energéticos y poco fiables fuera de las demostraciones controladas».

El mundo, listo para matar al 'smartphone': «En diez años nadie lo usará»

Cuando Steve Jobs salió el 9 de enero de 2007 al escenario del Moscone West para abrir el Macworld de San Francisco, lo hizo con la firme intención de cambiar para siempre la historia de la tecnología. A los veinte minutos del inicio de su … presentación, el CEO de Apple comenzó a caminar por las tablas mientras dejaba que el silencio lo invadiera todo en uno de sus clásicos alardes de teatralidad. Fueron solo unos cinco segundos, pero parecieron más.
«He esperado este día durante dos años y medio», explicó antes de pegar un repaso a los productos revolucionarios de la empresa. Una lista a la que, ese mismo día, se unió su primer teléfono: el iPhone, un auténtico ‘gadget’ tres en uno capaz de funcionar como teléfono, reproductor de música y dispositivo para navegar por internet.

Aunque la marca de la manzana no estaba inventando el concepto de ‘smartphone’, sí logró cambiar para siempre la forma en que entendemos estos dispositivos. Casi dos décadas después, el teléfono inteligente se ha convertido en una absoluta navaja suiza. Una suerte de cajón de sastre en el que cabe la vida misma del usuario. Puede funcionar como tarjeta de crédito, cine en miniatura, cámara de fotos, consola de videojuegos o asistente personal. Casi todo el mundo tiene uno, porque casi todo el mundo lo necesita o, al menos, eso cree. Aunque esa idea podría desaparecer más pronto que tarde.

Noticia relacionada

José Manuel Nieves

Durante los últimos meses, varios magnates tecnológicos y expertos han mostrado dudas sobre la supervivencia del ‘smartphone’. Entre ellos, Elon Musk. En una conversación con el creador de contenido Joe Rogan, el jefe de empresas como Tesla o SpaceX señaló que este tipo de dispositivo, tal como lo conocemos, podría desaparecer en los próximos «cinco o seis años». O, al menos, transformarse radicalmente.
Por su parte, Mark Zuckerberg apunta que para 2030, apenas sacaremos el ‘smartphone’ del bolsillo. La mayoría del tiempo usaremos otro ‘gadget’. En concreto, unas gafas inteligentes que, desde su punto de vista, son las que más probabilidades tienen de acabar sustituyendo al móvil.
Y Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, está de acuerdo. El jefe de la empresa encargada de fabricar los chips que dan vida a la mayoría de ‘smartphones’ Android también espera que el móvil deje de ser el dispositivo favorito de la gente antes de que acabe la presente década.

Un mercado estancado

El ‘smartphone’ lleva tiempo sin encontrarse en su mejor momento. Ni en términos de innovación ni de reputación ni de ventas. De acuerdo con los datos de la firma de análisis Omdia -antes Canalys- el sector se encuentra a medio camino entre el estancamiento y el declive. Si en 2017 se vendieron cerca de 1.500 millones de terminales en todo el mundo, en 2025 se comercializaron apenas 1.200 millones. Y este resultado se dio por bueno, especialmente después de las caídas del 12 % y del 4 % que experimentó el mercado en 2022 y 2023 respectivamente.

El mercado de ‘smartphones’ lleva estancado desde 2017, cuando se vendieron cerca de 1.500 millones de dispositivos en todo el mundo

Para este 2026 se espera que el descenso en el número de envíos globales sea especialmente acusado debido a las dificultades de los fabricantes para acceder a memorias RAM, lo que está elevando el precio de los ‘smartphones’. Según IDC, la caída anual podría rondar el 17 %. «Yo no creo que el móvil vaya a desaparecer así de repente, pero sí que es cierto que todo indica que va a seguir perdiendo protagonismo en los próximos años», explica a ABC Nacho de Pinedo, fundador de la escuela de negocio ISDI.

De Pinedo apunta al auge de la inteligencia artificial generativa como uno de los principales detonantes de ese cambio. Una tecnología que va a provocar el surgimiento de hardware de nuevo cuño: «En mi opinión, se va a ver cómo los móviles, poco a poco, comienzan a estar complementados por nuevos dispositivos. Va a surgir un ecosistema nuevo». Y en Silicon Valley ya están trabajando en él.
OpenAI, empresa desarrolladora de ChatGPT, está a las puertas de poner en el mercado su primera línea de nuevos dispositivos centrados en facilitar el uso de la IA generativa. El pasado 2025, la firma capitaneada por Sam Altman cerró un acuerdo de 6.5000 millones de dólares para hacerse con el control de io, la startup enfocada en la creación de hardware fundada por el legendario diseñador del iPhone, Jony Ive. Se espera que su primer producto sea presentado en los próximos meses y que llegue a las tiendas tan pronto como el año que viene. En principio, se espera que sea una especie de altavoz inteligente sin pantalla.
Apple también se está moviendo. La empresa de Cupertino está desde el pasado 1 de septiembre bajo el control de John Ternus, su antiguo jefe de producto, que tiene entre sus principales objetivos conseguir que la firma de la manzana recupere algo de ese espíritu innovador que la caracterizó durante la era de Steve Jobs. Para lograrlo, tendrá que poner productos revolucionarios en los estantes de las tiendas. Entre estos, de acuerdo con las filtraciones, figuran unos futuros AirPods con cámaras -pensadas para que el dispositivo pueda ver el entorno del usuario y ofrecerle información-, unas gafas inteligentes finísimas y un nuevo ‘wearable’ del que, por el momento, no se sabe gran cosa. Todos están pensados para que la empresa compita en los nuevos tiempos de la IA.

Primero, un mando a distancia

¿Y qué papel jugará el ‘smartphone’ para finales de esta década? «Creo que se convertirá en una especie de mando a distancia para la IA», comenta a este diario Edgar Martín-Blas, CEO de la empresa especializada especializada en computación espacial y realidad mixta Spatial Voyagers. El experto destaca que con el actual surgimiento de los agentes de inteligencia artificial, con capacidad para tomar decisiones en base a los gustos y necesidades del usuario sin necesidad de que este realice una consulta, iremos viendo cómo «la IA va haciéndose con el control de tu casa y te va conociendo cada vez mejor».
«Esa IA, que vive en la nube, podrá usarse en muchos dispositivos. No solo en tu móvil, que al final acabará convirtiéndose en una herramienta a través de la que poder acceder a ella, como los robots, auriculares, relojes o gafas inteligentes», prosigue. Y el fundador de ISDI está de acuerdo: «Yo creo que en los próximos años ni siquiera tendremos aplicaciones como las conocemos, será la propia IA la que accederá a nuestra aplicaciones por nosotros».

«La futura IA podrá usarse en muchos dispositivos, como en los robots, auriculares, relojes y gafas inteligentes»

Edgar Martín-Blas
CEO de Spatial Voyagers

«No vamos a tener que entrar en una aplicación de calendario, en Amazon o en Kindle. Directamente le diremos a la IA, léeme un libro o cámbiame esta fecha en el calendario o cómprame esto o organízame un viaje o pídeme un taxi», prosigue. Y para eso, efectivamente, igual se podría utilizar un ‘smartphone’ que cualquier otro producto.

Después, las gafas

Martín-Blas cree que el ‘smartphone’ mantendrá ese papel de «mando a distancia» durante los próximos años. «Como formato le quedan unos diez años, después no se usarán», señala el ejecutivo. Llegado ese momento, serán otros dispositivos los que recojan el testigo. Entre todos ellos, las gafas inteligentes son las que, a juicio de Martín-Blas, tienen más posibilidades de convertirse en la nueva puerta de acceso a esa inteligencia artificial. Y lo mismo piensa la mayor parte de los ejecutivos de Silicon Valley, como Mark Zuckerberg, CEO de Meta, compañía responsable de las Ray-Ban Meta y las Oakley Meta, unas gafas inteligentes ligeras que se han convertido en todo un éxito comercial.
Según datos de Omdia, el año pasado Meta comercializó 7,4 millones de gafas inteligentes, lo que equivale al 85,2 % del mercado mundial de este tipo de dispositivos. Gracias a estas, el usuario puede interactuar con Meta AI mediante la voz, hacer llamadas, tomar fotografías y vídeos o escuchar música sin necesidad de sacar el teléfono del bolsillo.
En algunos mercados -entre los que no se encuentra España- la compañía comercializa un modelo llamado Display, que incorpora una pequeña pantalla en la lente y permite consultar mensajes, ver traducciones, recibir indicaciones para llegar a un destino o acceder a información proporcionada por la IA. Es decir, superponen información digital sobre el entorno real en el que se encuentra el usuario.

Samsung anunció este mes de julio sus primeras gafas inteligentes. Se espera que Apple haga lo mismo en 2027

«La gafas prometen preservar esa sensación de presencia cuando nos comunicamos con otras personas. Creo que es algo que hemos perdido un poco con los teléfonos, y ahora tenemos la oportunidad de recuperarla con las gafas», afirmó Zuckerberg durante el evento Meta Connect del año pasado.
A pesar de que la empresa anteriormente conocida como Facebook lleva la delantera, no se encuentra sola en esta carrera. Samsung anunció sus primeras gafas inteligentes el pasado mes de julio. Estas son compatibles con Gemini, que es la inteligencia artificial de Google, y están consideradas por la empresa surcoreana como «un importante primer paso en la visión de la compañía de convertir las gafas con IA en la próxima interfaz para la IA móvil» en sustitución del ‘smartphone’.
La siguiente en sumarse a esa carrera será Apple, que debería presentar sus primeras gafas de esta clase tan pronto como el año que viene. De acuerdo con Mark Gurman, analista de ‘Bloomberg’ y una de las personas mejor informadas sobre lo que ocurre dentro del Apple Park, el plan de la firma es comercializarlas a un precio de entre 200 y 500 dólares. El objetivo de Cupertino: probablemente, el mismo que con casi todos los productos que han lanzado en los últimos años, que es dominar el mercado rápido sin necesidad de ser pioneros. Es lo que, en su momento, pasó con el iPhone y lo que quieren que ahora vuelva a ocurrir con el ‘gadget’ que puede sustituirlo.

El CEO de Anthropic dice que es necesario frenar el desarrollo de la IA y Altman (OpenAI) y Elon Musk le apoyan: «Podemos perder el control»

La carrera por construir una inteligencia artificial cada vez más potente tiene a uno de sus principales protagonistas pidiendo ahora levantar el pie del acelerador. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic y responsable de Claude, considera que las compañías deberían reducir el ritmo al … que desarrollan sus modelos antes de que sus capacidades avancen más rápido que los sistemas creados para controlarlos. Un mensaje al que este mismo sábado han dado la razón dos de sus principales competidores, Sam Altman, CEO de OpenAI, y Elon Musk, fundador de xAI. Un insólito frente común en Silicon Valley ante los riesgos de una carrera que hasta ahora parecía imposible de detenerse.

Una IA que ayuda a crear la siguiente IA

Según ha explicado Amodei este sábado, una de sus principales preocupaciones es la llamada «automejora recursiva», es decir, que los propios modelos de IA participen cada vez más en el desarrollo de las generaciones que los sustituirán. Tal y como explica, esta dinámica se ha acelerado en los últimos meses y podría llegar a avanzar más rápido que la capacidad humana para comprender y controlar los nuevos sistemas.

Según datos de la propia compañía, sus ingenieros producen actualmente ocho veces más código por trimestre que entre 2021 y 2025, en buena medida gracias al uso de agentes de inteligencia artificial. El temor de Amodei es que el siguiente paso sea que estos sistemas puedan diseñar de forma cada vez más autónoma a sus sucesores, acelerando todavía más una carrera en la que cada nueva generación ayudaría a desarrollar la siguiente.

Noticia relacionada

Jordi Martínez

En este sentido, el CEO de Anthropic cita el famoso episodio ocurrido este verano en el que más de un millar de agentes de OpenAI atacaron sistemas de Hugging Face durante unas pruebas de ciberseguridad y llegaron a coordinarse entre sí más allá de la tarea que debían resolver. Aunque el incidente apenas causó daños, Amodei teme que en seis o doce meses un enjambre de agentes más capaces pueda llegar a provocar peores consecuencias, como infectar numerosos dispositivos o provocar daños económicos de cientos de miles de millones de dólares.

Insólito frente común en Silicon Valley

Para evitarlo, el CEO de Anthropic propone evaluadores externos permanentes, normas comunes entre empresas y gobiernos y, a más largo plazo, algún tipo de coordinación internacional que incluya también a potencias como China. El propio Amodei admite que semejante acuerdo será difícil, pero considera que los riesgos de avanzar demasiado rápido, desde ciberataques hasta bioterrorismo o fuertes disrupciones económicas, obligan al sector a «priorizar la cautela sobre la velocidad y la prudencia sobre el beneficio». Anthropic, por su parte, ha asegurado que comenzará a aplicar por su cuenta ese acceso independiente a sus sistemas.
La propuesta ha recibido este sábado nada menos que el respaldo de Sam Altman y Elon Musk, dos de sus principales rivales en la carrera por la IA. El CEO de OpenAI ha coincidido en la necesidad de «controlar el ritmo de la frontera», mientras que Musk ha sido todavía más directo: «Dario tiene razón».
Altman, además, ha anunciado que OpenAI permitirá también que evaluadores externos accedan a sus modelos con un nivel similar al de sus propios empleados. La compañía ya había abierto la puerta a coordinar con otros laboratorios una posible ralentización del desarrollo de la IA avanzada, hasta el punto de consultar en Washington si un acuerdo de este tipo podría chocar con las leyes antimonopolio. China, por su parte, ha endurecido en los últimos meses su discurso sobre la seguridad, llegando Xi Jinping a defender en julio que los sistemas de IA permanezcan bajo control humano y reclamó mecanismos de alerta temprana y respuesta ante emergencias para prevenir sus riesgos.

Una empresa ofrece limpieza con robots humanoides por 30 dólares la hora en San Francisco

Los robots humanoides están cada vez más cerca de convertirse en asistentes para las tareas del hogar. Actualmente, varias compañías trabajan en androides capaces de recoger objetos, poner lavadoras, cargar el lavavajillas o limpiar gracias a sistemas de inteligencia artificial y movimientos cada vez más precisos. Sin embargo, sus elevados precios, que pueden alcanzar decenas de miles de euros, todavía los convierten en una opción muy poco accesible.Frente a la compra de los robots, algunas empresas han empezado a explorar modelos basados en el alquiler, como es el caso de una compañía robótica de San Francisco (Estados Unidos), que ha puesto en marcha un programa piloto que ofrece servicios de limpieza realizados por robots humanoides por 30 dólares la hora.En concreto, Tau Robotics ha lanzado los servicios de los robots humanoides Chelsea y Elon para pasar la aspiradora, sacar la basura y limpiar las encimeras de la cocina. Por ahora, los baños y los dormitorios quedan fuera del servicio, aunque los androides pueden acceder a ellos si las personas lo solicitan expresamente.Cabe mencionar que el servicio cuesta 30 dólares por robot y hora, aunque existe la posibilidad de utilizar dos dispositivos al mismo tiempo para cubrir espacios más amplios en ese mismo periodo.Dicho proyecto está limitado, pero planea expandirseTanto Chelsea como Elon utilizan inteligencia artificial y, pese a que esta tecnología no puede controlar por sí sola un robot humanoide en su totalidad, cada servicio está supervisado de forma remota por una persona para controlar el funcionamiento de los androides durante la visita. Además, de ser necesario, el cliente puede intervenir por si se quedan atascados en alguna tarea concreta.Por ahora, dicha iniciativa pretende extenderse a otras zonas de Estados Unidos y al extranjero, teniendo en cuenta que Tau Robotics planea aumentar su capacidad hasta alcanzar las 1.000 limpiezas semanales en San Francisco para 2027.

Más tecnología contra el fútbol pirata: así es el acuerdo de LALIGA y CANAL+ que va a por las IPTV ilegales

LALIGA lleva años librando una batalla contra las retransmisiones pirata de sus partidos en internet y ahora suma un nuevo aliado. La organización del fútbol profesional español ha firmado un acuerdo con CANAL+ para combinar tecnología, información y capacidad de actuación contra las redes que distribuyen contenidos deportivos ilegalmente en cerca de 50 países.La alianza abarcará territorios de Europa, África Subsahariana y Haití y permitirá a las dos compañías compartir inteligencia, coordinar sus estrategias y acelerar sus actuaciones contra las redes de distribución ilegal, según un comunicado recibido por 20bits.La pregunta, sin embargo, es qué significa esto en la práctica. LALIGA y CANAL+ no han anunciado una nueva herramienta ni han detallado qué sistemas concretos conectarán a partir de ahora. Pero ambas organizaciones cuentan ya con tecnologías destinadas a localizar retransmisiones pirata, identificar de dónde salen y conseguir que dejen de estar accesibles.Detectar una emisión pirata y llegar hasta su origenUna de las claves de esta lucha está en detectar las emisiones ilegales mientras el partido todavía se está jugando. No basta con cerrar una web varios días después: los derechos deportivos tienen gran parte de su valor precisamente durante las dos horas que dura el encuentro.LALIGA dispone de sistemas de monitorización destinados a localizar contenido ilegal y ha desarrollado acuerdos tecnológicos para mejorar su detección y retirada. Su división de protección de contenidos cuenta, además, con herramientas para monitorizar la distribución ilegal de material audiovisual.CANAL+, por su parte, asegura también disponer de herramientas propias capaces de identificar rápidamente enlaces IPTV y emisiones pirata.Aquí es donde la nueva alianza cobra sentido: la información detectada por una de las organizaciones podrá alimentar las actuaciones de la otra y ambas podrán coordinarse cuando una misma red opere en varios países. No obstante, el acuerdo no especifica si compartirán bases de datos, software o sistemas de detección concretos.Bloqueos de IP y DNS, marcas de agua y rastreo de la señalLas herramientas que ya emplean permiten hacerse una idea de cómo se libra actualmente esta guerra tecnológica.CANAL+ ha desplegado bloqueos de direcciones IP y DNS para impedir el acceso a servicios pirata y utiliza técnicas de watermarking o marcas de agua para tratar de identificar el origen de una señal que termina siendo redistribuida ilegalmente. También trabaja con proveedores de internet, buscadores y otros intermediarios para retirar o dificultar el acceso a estas emisiones. De hecho, este mismo año la Justicia francesa respaldó a CANAL+ para que proveedores de DNS alternativos como Google, Cloudflare y Cisco bloqueasen servicios ilegales de streaming e IPTV. La compañía ya había conseguido medidas similares dirigidas a proveedores de internet, CDN, proxys y VPN. LALIGA también exige en la distribución de sus contenidos tecnologías como DRM para proteger la señal, rotación de claves criptográficas, sistemas anti-VPN y de geobloqueo, marcado de la señal y marcas de agua capaces de ayudar a identificar el origen de una filtración.Esto no significa que todas esas tecnologías vayan a utilizarse específicamente dentro del nuevo acuerdo con CANAL+: LALIGA y CANAL+ no han dado ese nivel de detalle. Lo que sí harán es poner en común el conocimiento y las capacidades que ya tienen para intentar detectar y cortar antes las redes ilegales.Las IPTV ilegales, uno de los objetivosAunque el comunicado que anuncia el acuerdo habla en términos generales de “redes de distribución ilegal”, las IPTV pirata son uno de los principales frentes de esta batalla.LALIGA ha participado este mismo año junto a Europol en una operación contra redes que distribuían contenido mediante IPTV y plataformas de streaming ilegales. La operación terminó con 29 detenidos, nueve grupos criminales desmantelados y 27.332 URL de streaming ilegal retiradas.CANAL+ también ha centrado parte de su estrategia en este tipo de servicios y ha conseguido resoluciones judiciales para bloquear dominios asociados a IPTV ilegales incluso a través de proveedores de VPN y DNS.Por tanto, para quienes recurren a estos servicios para ver fútbol, el efecto potencial del acuerdo es que resulte más difícil mantener una misma infraestructura pirata funcionando en distintos países y que las emisiones puedan ser localizadas y atacadas desde más frentes. Para quienes ven los partidos mediante servicios legales, de momento no hay que hacer nada ni cambia ninguna condición de acceso.

El 11-S visto desde el espacio: un astronauta de la NASA fotografió la enorme columna de humo sobre Nueva York

Las imágenes de los aviones impactando contra las Torres Gemelas y de las enormes columnas de humo sobre Nueva York dieron la vuelta al mundo el 11 de septiembre de 2001. Pero hubo una persona que contempló las consecuencias de los atentados desde una perspectiva completamente diferente: a unos 400 kilómetros sobre la Tierra.El astronauta de la NASA Frank Culbertson se encontraba a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) y era entonces el único estadounidense fuera del planeta. Hoy se cumplen 25 años de los atentados y la agencia espacial estadounidense ha vuelto a recordar las imágenes y el testimonio que dejó durante aquella misión.Culbertson era el comandante de la Expedición 3, la tercera tripulación que habitó la ISS, junto a los cosmonautas rusos Vladimir Dezhurov y Mikhail Tyurin. Habían llegado a la estación apenas un mes antes, en agosto de 2001, a bordo del transbordador espacial Discovery.El astronauta se enteró de lo que estaba ocurriendo durante una conversación con un médico de vuelo de la NASA. Tras recibir las primeras informaciones, miró en el mapa del ordenador de la estación y se dio cuenta de que la ISS estaba bajando desde Canadá y pasaría sobre la costa este de Estados Unidos pocos minutos después.Culbertson se desplazó entonces hasta una ventana desde la que pudiera observar Nueva York y cogió la cámara que tenía más cerca.Desde la estación pudo distinguir una gran columna de humo saliendo de Manhattan y extendiéndose hacia el sur de la ciudad. Según explicó posteriormente, creía que estaban observando Nueva York aproximadamente en el momento en el que se había derrumbado la segunda de las Torres Gemelas o poco después.También dirigió la cámara hacia otros puntos de la costa este para comprobar si podía distinguir desde el espacio las consecuencias del ataque contra el Pentágono, en Washington, aunque no pudo identificar allí un foco concreto.En las siguientes órbitas, los tres integrantes de la Expedición 3 utilizaron varias cámaras para intentar obtener nuevas imágenes. Una de aquellas fotografías, tomada con una cámara digital, muestra claramente la nube de humo elevándose desde Manhattan y se ha convertido en una de las imágenes más singulares conservadas por la NASA de aquel día.Culbertson dejó también por escrito cómo había vivido los atentados desde la ISS. En una carta publicada al día siguiente habló de la sensación de aislamiento que suponía encontrarse fuera del planeta mientras su país sufría los ataques.También reflexionó sobre el enorme contraste entre encontrarse en una nave espacial creada para investigar y mejorar la vida en la Tierra mientras observaba desde ella la destrucción en Nueva York.La Estación Espacial Internacional todavía se encontraba entonces en sus primeros años. Su ocupación permanente había comenzado apenas diez meses antes, en noviembre de 2000, y la Expedición 3 era solo la tercera tripulación de larga duración de un laboratorio orbital que, 25 años después, continúa habitado de forma ininterrumpida.Culbertson permaneció en la ISS hasta diciembre de 2001. Aquella fue su tercera y última misión espacial, pero las fotografías y vídeos que tomó aquel 11 de septiembre dejaron documentada desde la órbita una perspectiva insólita de uno de los acontecimientos que marcaron el comienzo del siglo XXI.

La NASA pone 17 años de imágenes de la Luna en manos de una IA para buscar el hielo clave para futuras bases

Durante los últimos 17 años, la NASA ha acumulado una cantidad extraordinaria de información sobre la Luna. Su Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), una sonda que orbita nuestro satélite desde 2009, ha fotografiado prácticamente toda su superficie y ha generado un volumen de datos mayor que el producido por todas las demás misiones planetarias de la agencia juntas.El problema es que tener millones de imágenes no siempre significa poder aprovecharlas todas. Compararlas, clasificarlas y buscar determinados patrones en semejante archivo requiere una cantidad desproporcionada de tiempo y trabajo. Y ahí es donde entra en juego la inteligencia artificial.La NASA e IBM han presentado el NASA-IBM Lunar Foundation Model, uno de los primeros modelos abiertos de IA entrenados específicamente para comprender imágenes y datos de la Luna. En lugar de enseñarle contenido de internet, libros o conversaciones como ocurre con modelos como ChatGPT, sus desarrolladores le han dado aproximadamente dos millones de fragmentos de imágenes y mapas lunares para que aprenda cómo es la superficie de nuestro satélite.Y esto permite convertir casi dos décadas de observación en una enorme base de datos que una máquina puede analizar, comparar y reutilizar para tareas distintas.Una IA que sabe ‘mirar’ la LunaConviene olvidarse aquí de la idea de inteligencia artificial que se ha popularizado con ChatGPT, Gemini o Claude. El modelo de la NASA e IBM no es un chatbot y tampoco está pensado para responder preguntas sobre la Luna. Es lo que se conoce como un foundation model o modelo fundacional: una IA que primero se entrena con una enorme cantidad de información para aprender patrones generales y que después puede especializarse en tareas concretas.Es una filosofía parecida a la utilizada en los grandes modelos de lenguaje, pero aplicada a imágenes y datos geoespaciales.En términos sencillos, en vez de aprender que determinadas palabras suelen aparecer juntas en una frase, esta IA aprende qué formas, texturas, relieves y otras características suelen aparecer juntas en la superficie lunar.Después, un investigador no necesita construir una inteligencia artificial desde cero cada vez que quiere buscar algo diferente. Puede tomar este modelo ya entrenado y ajustarlo para una tarea determinada utilizando una cantidad mucho menor de ejemplos previamente clasificados. Ahí está probablemente una de las partes tecnológicamente más interesantes del proyecto: una misma IA puede convertirse en muchas herramientas diferentes.Dos millones de imágenes para enseñarle cómo es la LunaLa mayor parte del entrenamiento procede del Lunar Reconnaissance Orbiter. La NASA e IBM dividieron sus enormes mapas lunares en aproximadamente dos millones de pequeñas porciones o tiles, que son algo parecido a trocear un mapa gigante en millones de cuadrados para que el modelo pueda procesarlos.Dentro de ese conjunto hay más de un millón de imágenes de alta resolución capaces de representar detalles de alrededor de un metro y cerca de 964.000 imágenes multiespectrales con una resolución de 100 metros.Estas últimas añaden otra capa importante de información. Una cámara convencional registra aproximadamente lo que podemos ver con nuestros ojos. Una cámara multiespectral, en cambio, captura información en diferentes bandas del espectro electromagnético. Eso permite distinguir características y materiales que pueden parecer iguales en una fotografía normal.El modelo tampoco depende únicamente de LRO. Su entrenamiento incorpora datos procedentes de otras misiones como GRAIL, Lunar Prospector y la misión japonesa SELENE, lo que le permite combinar distintos tipos de información sobre la superficie y el terreno lunar.El resultado es que la IA no ha memorizado simplemente millones de fotografías. Sus responsables buscan que haya aprendido una representación suficientemente general de la Luna como para reutilizarla después.El objetivo: pedirle que busque cosas que antes costaban miles de horas encontrarUna vez entrenado, el modelo puede especializarse. Por ejemplo, los investigadores pueden enseñarle algunos cráteres correctamente identificados y hacer que después busque estructuras similares automáticamente entre enormes cantidades de fotografías. Lo mismo puede hacerse para localizar determinadas formaciones volcánicas o comparar imágenes tomadas en fechas diferentes.La NASA lo ha probado incluso con el impacto de una etapa de un cohete de SpaceX contra la Luna. El modelo recibió imágenes de una zona cercana al cráter Einstein tomadas antes y después del impacto y consiguió resaltar el nuevo cráter. La fotografía posterior al choque no había formado parte de sus datos de preentrenamiento, por lo que servía para comprobar si podía utilizar lo aprendido para reconocer un cambio que no había visto anteriormente. No es perfecto. La propia NASA advierte, por ejemplo, de que los cambios de iluminación entre unas órbitas y otras pueden hacer que algunos cráteres pequeños sean más difíciles de distinguir.Pero es precisamente este tipo de trabajo el que muestra para qué puede servir la tecnología: automatizar una primera búsqueda entre cantidades de información que serían muy costosas de revisar manualmente.Y entre todo ese ruido, buscar dónde puede esconderse el hieloUna de las pruebas más importantes se ha realizado en los polos de la Luna. Hay zonas que permanecen permanentemente en sombra y alcanzan temperaturas extremadamente bajas, lo que permite que el hielo pueda conservarse durante miles de millones de años. Saber dónde están las regiones con mejores condiciones para albergarlo es especialmente interesante para futuras misiones.La IA no ‘ve’ agua escondida bajo la superficie ni ha descubierto nuevos depósitos de hielo. Lo que puede hacer es aprender las características que presentan las zonas consideradas más favorables para conservarlo y buscar patrones similares en otros lugares. Así, en lugar de empezar a estudiar toda la superficie lunar desde cero, puede señalar las regiones que merece la pena investigar con mayor detalle.NASA e IBM no se han guardado la IA para ellosHay otro elemento importante en el proyecto: el modelo es abierto. La NASA e IBM lo han publicado en Hugging Face, una de las principales plataformas utilizadas para distribuir modelos de inteligencia artificial, mientras que su código completo puede consultarse en GitHub.También han liberado los conjuntos de datos preparados para el aprendizaje automático y las pruebas utilizadas para evaluar su rendimiento. El sistema está integrado además en TerraTorch, una herramienta de código abierto para trabajar con modelos de IA aplicados a datos geoespaciales.Eso significa que otros equipos pueden descargarlo, comprobar hasta qué punto funcionan sus resultados, modificarlo o entrenarlo para resolver problemas distintos.

Adam Mosseri, director de Instagram, defiende el algoritmo: «Si vas a un feed cronológico, acaba saturado de contenido de empresas, marcas y editoriales»

El Gobierno de Australia presentó esta semana una propuesta legislativa dentro del marco ‘Digital Duty of Care’ para obligar a las redes sociales a permitir que los usuarios desactiven el algoritmo de recomendación mediante notificaciones ‘push’.El objetivo es obligar a las plataformas a … ofrecer un muro cronológico inverso para reducir los daños vinculados al uso de las plataformas, bajo la amenaza de multas que podrían alcanzar los 100 millones de dólares (unos 86 millones de euros).

Noticia relacionada

VÍA PULCHRITUDINIS

David Frontela

Ante la amenaza, Adam Mosseri, director de Instagram, defendió que las pruebas realizadas por Meta reflejan que el usuario promedio registra una experiencia mucho peor cuando elimina las recomendaciones algorítmicas.

Una funcionalidad poco usada en Instagram

La propuesta australiana sigue la línea de la Unión Europea, que exige desde 2023 ofrecer la opción del ‘feed’ cronológico. Sin embargo, muchos usuarios de Instagram desconocen que la red social ya cuenta con esta función en todo el planeta, a la que se puede acceder desde el menú desplegable superior cambiando de «Para ti» a «Siguiendo».
Además, Mosseri reconoció que el uso de esta opción en Australia se encuentra en unos «bajos porcentajes de un solo dígito», según declaraciones recogidas por ‘ABC News’.

Noticia relacionada

El director de la plataforma atribuyó el bajo empleo de la herramienta al desconocimiento y a la complejidad de su propia interfaz: «Instagram es demasiado complicado, si me preguntas. Hay muchas cosas que meter en la pantalla, así que simplemente hemos intentado no incluir más botones para todo».

«Los creadores quedan eclipsados y, después, tus amigos quedan todavía más eclipsados»

Mosseri no recomienda en absoluto este tipo de ‘feed’, argumentando que, cuando está activo, el consumo de los usuarios cae de forma drástica: «Los creadores quedan eclipsados y, después, tus amigos quedan todavía más eclipsados»
El motivo principal es que, para ganar visibilidad en el muro cronológico, es necesario que los perfiles publiquen muy frecuentemente, como suelen hacer las empresas: «Si te pasas a un ‘feed’ cronológico, acaba saturándose de contenido de empresas, marcas y editoriales».
El jefe de Instagram añadió, además, que la ausencia del algoritmo provoca que la interacción se reduzca hasta un 50 % y la satisfacción del público caiga en picado. Aunque reconoció que existe cierta controversia sobre la adicción que provocan las redes sociales, Mosseri defendió que la plataforma intenta optimizar la satisfacción real de los usuarios y no el uso compulsivo.

Así es Miura 9, el nuevo cohete español que podrá aterrizar y volver a volar

Hace apenas tres años, PLD Space hacía historia desde Huelva con el lanzamiento del Miura 1, el primer cohete privado desarrollado en Europa que conseguía llegar al espacio. Aquel vehículo de 12,5 metros era, en realidad, un demostrador tecnológico con el que la compañía española quería probar que era capaz de diseñar, fabricar y hacer volar un cohete propio. Ahora, la empresa de Elche ha presentado el que será uno de sus proyectos más ambiciosos: Miura 9, un lanzador reutilizable de 42 metros de altura capaz de colocar hasta 1.500 kilos en órbita.El nuevo cohete supone un importante salto frente al Miura 5 que PLD Space desarrolla actualmente. Tendrá dos etapas, tres metros de diámetro y el triple de capacidad de carga, que podrá colocar a 500 kilómetros de altura en una órbita heliosíncrona (SSO), una de las más utilizadas por satélites de observación de la Tierra. El actual Miura 5 mide 35,7 metros de altura y dos metros de diámetro y está diseñado para poner hasta 540 kilos en una órbita SSO situada a 500 kilómetros. La presentación de Miura 9 ha tenido lugar este jueves en la sede de PLD Space en Elche, durante una visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.Un cohete que quiere aterrizar para volver a volarUna de las tecnologías más interesantes de Miura 9 estará en lo que ocurre después del lanzamiento.PLD Space lo ha concebido para evolucionar hacia una reutilización mediante aterrizaje propulsivo. En lugar de dejar caer una etapa del cohete y perderla tras cumplir su misión, los motores pueden volver a encenderse durante el descenso para controlar la trayectoria y reducir progresivamente la velocidad hasta regresar a tierra.El objetivo es recuperar el vehículo, revisarlo y volver a utilizarlo en otras misiones. La reutilización permite repartir el elevado coste de fabricar un cohete entre distintos lanzamientos y, sobre todo, aumentar la denominada cadencia de lanzamiento, es decir, el número de vuelos que una compañía puede realizar en un determinado periodo.Es una estrategia que ha cambiado profundamente el negocio espacial durante la última década y que PLD Space lleva años incorporando a su propia tecnología. El Miura 5 ya ha sido diseñado con una primera etapa recuperable y reutilizable, aunque su sistema inicial contempla recuperarla del océano. Miura 9 supone un paso más hacia un sistema de aterrizaje propulsivo.Además, no se trata de un proyecto aislado. La compañía quiere reutilizar las tecnologías desarrolladas para cada cohete en el siguiente. Los avances de Miura 1 sirvieron para Miura 5; los del Miura 5 llegarán al Miura 9; y los resultados obtenidos con este último deberán trasladarse a Miura Next, la futura familia de grandes lanzadores de PLD Space.El objetivo final de esa hoja de ruta es considerablemente mayor: Miura Next estará diseñado para colocar hasta 13 toneladas en órbita y sus posteriores versiones Heavy y Super Heavy elevarán todavía más esta capacidad, hasta alcanzar las 53 toneladas en el modelo más potente.Del pequeño Miura 1 lanzado desde Huelva a un cohete de 42 metrosEl anuncio llega cuando PLD Space cumple 15 años desde su fundación en Elche en 2011. Desde entonces, la compañía ha pasado de ser una pequeña startup española a convertirse en uno de los actores de la nueva industria privada de lanzadores europeos.El punto de inflexión llegó el 7 de octubre de 2023. Como contamos entonces en 20bits, Miura 1 despegó desde las instalaciones del INTA en El Arenosillo, Huelva, y alcanzó unos 50 kilómetros de altura durante su vuelo de demostración. Aquel cohete no estaba pensado para poner satélites en órbita, sino para probar en condiciones reales tecnologías que después pudieran trasladarse a vehículos más grandes.El siguiente escalón es Miura 5, un cohete orbital de dos etapas pensado para satélites pequeños que actualmente se encuentra en su fase de calificación. PLD Space está ensamblando y probando sus sistemas, motores, depósitos, aviónica y etapas antes de comenzar sus vuelos desde el Centro Espacial de Guayana, en Kourou. La empresa ya ha firmado además contratos para llevar cargas comerciales al espacio, entre ellas dos satélites Tritó de la española Sateliot en una misión prevista para 2027.Miura 9 no sustituirá necesariamente a ese vehículo. Amplía el catálogo para atacar otro segmento del mercado: cargas mayores que las que puede transportar Miura 5, pero sin tener que recurrir a los grandes lanzadores pesados.El ‘New Space’Detrás de estos nuevos cohetes hay un cambio mucho mayor en la forma de entender la industria espacial.Durante décadas, desarrollar un lanzador era prácticamente territorio exclusivo de grandes agencias espaciales y enormes contratistas industriales. Los proyectos requerían presupuestos multimillonarios, largos ciclos de desarrollo y estaban estrechamente vinculados a programas institucionales.El denominado ‘New Space’ ha cambiado progresivamente ese modelo. Empresas privadas han empezado a desarrollar cohetes, satélites y servicios espaciales con una lógica más cercana a la industria tecnológica: fabricar en serie, reutilizar componentes, reducir los ciclos de desarrollo y aumentar la frecuencia de las misiones.También ha cambiado aquello que se lanza al espacio. Junto a los grandes satélites tradicionales han aparecido miles de satélites pequeños y constelaciones, formadas por decenas, centenares o incluso miles de aparatos que trabajan conjuntamente.Para estos operadores, compartir hueco en un enorme cohete no siempre es la solución más conveniente. Los lanzadores pequeños y medianos buscan ofrecer una alternativa: misiones dedicadas en las que el cliente puede decidir con mayor precisión cuándo despega su satélite y a qué órbita quiere llevarlo.Europa no quiere quedarse fuera de esa transformación.El continente cuenta actualmente con Ariane 6 para las cargas más pesadas y Vega-C para misiones más pequeñas. Ambos garantizan el acceso europeo al espacio desde Kourou, pero la Agencia Espacial Europea también está intentando construir una segunda capa de compañías privadas que puedan competir en el nuevo mercado internacional de lanzamientos.De ahí nace el European Launcher Challenge, un programa con el que la ESA pretende acelerar el desarrollo y comercialización de nuevos lanzadores europeos privados.PLD Space acaba de conseguir 158,9 millones de euros dentro de este programa. El contrato servirá tanto para impulsar la actividad comercial de Miura 5 como para desarrollar capacidades orbitales superiores, entre ellas precisamente las que ahora se materializan en Miura 9.Pero la española no corre sola. Entre los proyectos elegidos por la ESA también están la alemana Isar Aerospace, la francesa MaiaSpace y Rocket Factory Augsburg. Y la competición acaba de dar un salto importante: el pasado 5 de septiembre, Isar Aerospace consiguió llevar por primera vez su cohete Spectrum hasta la órbita desde el puerto espacial de Andøya, en Noruega. Fue además el primer lanzamiento orbital realizado desde la Europa continental.Es una buena muestra de cómo está cambiando la carrera espacial europea. Ya no se juega únicamente entre grandes programas institucionales como Ariane o Vega. Una nueva generación de compañías privadas intenta demostrar que Europa también puede desarrollar cohetes reutilizables, fabricar lanzadores en serie y ofrecer vuelos comerciales frecuentes.

Larry, 98 años, cuenta su experiencia con un Tesla autónomo: «He tenido más de 100 vehículos, y esto magia y un verdadero deleite»

Con 98 años de edad y más de 80 al volante, Larry es uno de los privilegiados que ha vivido en su propia piel la evolución de la industria automovilística. Su primer coche fue un Ford Modelo A de 1931, un vehículo puramente mecánico … y muy alejado de los automóviles modernos.
Ahora, sus desplazamientos diarios transcurren a bordo de un Tesla Model Y, uno de los modelos de conducción autónoma de la empresa de Elon Musk. El anciano, de 98 años, explica cómo se ha adaptado a la movilidad eléctrica en una entrevista con el canal de YouTube TFLEV.

Noticia relacionada

Ana Laura Palacios

Aunque no se considera un experto en tecnología, Larry asegura que el aprendizaje del sistema fue «muy sencillo». Tras probar «más de 100 vehículos» a lo largo de su vida, la automatización le permite disfrutar del trayecto sin preocuparse por nada más.

El salto a la tecnología de conducción autónoma

Entre los coches que ha tenido Larry, figura el clásico Ford Mustang de los años sesenta y el BMW Serie 7 que condujo durante diez años. «Mi primer coche fue un Ford Modelo A de 1931, un descapotable que era una chatarra, pero estaba en segundo de secundaria y me llevaba a donde necesitaba», relató el veterano conductor.
Algunos aspectos de los vehículos eléctricos le generaban dudas igual que a millones de conductores que nunca han conducido un coche de estas características. Una de ellas, era acerca de las complicaciones que puede suponer el proceso de carga. Pero, al completar un trayecto de 640 kilómetros, comprobó que la experiencia era muy fluida.

«Solo tuvimos que parar 25 minutos para darle una carga extra; el coche te lleva directo, no quiere que te quedes sin batería y te aparca marcha atrás en el cargador», detalló Larry, «solo lo enchufas, lo desenchufas y te vas; no tienes que sacar la tarjeta de crédito ni llamar a nadie».

«Ya no quiero mirar en cada intersección»

Después de usar la conducción asistida durante unos meses, el estadounidense tiene claro que el Tesla Model Y cumple con lo que ofrece, pues no cometió ningún error de navegación e, incluso, se paró al detectar a una ardilla cruzando la carretera.
«Ya no quiero mirar en cada intersección para ver si está despejada ni si hay alguien detrás», aseguró después de 80 años al volante, «este aparato hace tan buen trabajo que estoy relajado al 100 %».
También destacó la capacidad de aceleración del vehículo, que es capaz de llegar hasta los 100 km/h en apenas tres segundos. «Para alguien de 98 años, esto es un verdadero deleite, es magia», concluye.

¿Apple llega tarde a los plegables? Esto es lo que el iPhone Duo aporta frente a Samsung, Google y las marcas chinas

Apple ha cumplido y, por fin, ha hecho realidad su debut plegable. El iPhone Duo está generando el revuelo esperado, reforzando la sensación de que su presencia va a implicar que la vía de los móviles con pantalla flexible entre en una nueva fase. En este punto, respondemos a la pregunta de si los de Cupertino han irrumpido tarde y señalamos la que nos parece que pueden ser sus grandes aportaciones frente al bagaje de Samsung, los fabricantes chinos y Google.¿Llega tarde? Sí, desde luego. Sus competidores llevan varias generaciones de andadura, acumulando años de experiencia y depuración tecnológica. Sin embargo, dado todo lo que mueve y arrastra, la circunstancia no parece un problema. El estreno de Apple pone más el foco en los plegables, haciendo que un porcentaje importante de usuarios (no solo los que no conciben usar un smartphone sin iOS) tenga más presente la vertiente, le preste más atención. La labor que en ese sentido venía desarrollando Samsung, el referente, pero amplificada.La evidente tardanza entraña, por tanto, una ventaja. Y esta tiene que ver con la propia madurez de los dispositivos plegables, mejorados con cada evolución. Estos dispositivos han alcanzado un alto grado de perfeccionamiento: el grosor mínimo, el pliegue menos marcado, el potencial en términos multitarea… Apple ha aparecido cuando la fórmula está muy definida, un momento propicio para añadirle su esencia distintiva.El diseño adaptableEn esa modulación reposa su principal aportación, la articulación de la experiencia plegable, del mundo de posibilidades en cuanto a las formas de uso, la posición del teléfono y la orientación de la pantalla, desde el despliegue del componente iOS. Samsung, HONOR, OPPO, vivo, Google y compañía se han volcado en la optimización del software, seduciendo en cada generación, si bien la usabilidad promete llegar a nuevas cotas con el iPhone Duo. Apple, precisamente por ello, ha comenzado su andadura incidiendo en el diseño adaptable.La otra aportación inicial de Apple guarda relación con el propio surgimiento del formato más ancho de los plegables. La entrada en escena de la compañía estadounidense ha propiciado el diseño tipo pasaporte, el cual se suma a los plegables de apertura tipo libro, los de tipo concha (Flip) y los de triple pantalla y doble bisagra.Samsung (con el redefinido Galaxy Z Fold8, habilitando la denominación Ultra para el concepto original), HUAWEI (Pura X View) y Xiaomi (Xiaomi 18 Fold) se han adelantado, pero precisamente han adoptado esta atractiva plasmación para posicionarse considerando que Apple se iba a decantar por este estilo, más ‘agradable’ y con distinta relación de aspecto.Apple apunta a capitalizar la novedad del formato más ancho, y es probable que ocurra como con el iPhone Air. El diseño ultradelgado quedó vinculado a Apple a pesar de que el Galaxy S25 Edge abriera el camino. La tendencia de los móviles de grosor reducido surgida en 2025 respondió precisamente al calado del iPhone Air. Sin embargo, su relieve chocó con el fiasco en ventas. Seguro que Apple, dentro del precio abultadísimo del dispositivo (desde 2.340 euros), procura que las del iPhone Duo vayan mejor que las del ultrafino. 

Apple aumenta los precios de los iPhone de generaciones anteriores: así quedan todos los modelos y capacidades

Coincidiendo con la presentación de sus nuevos modelos de teléfonos móviles, Apple ha subido los precios de los dispositivos que ya estaban disponibles en su catálogo.Los terminales de generaciones anteriores afectados son los iPhone 17, iPhone 17e, iPhone 16 y iPhone Air, obligando … a los compradores en España a desembolsar un importe superior a su precio original de lanzamiento.

Noticia relacionada

Ana Laura Palacios

Los modelos más básicos presentan un incremento generalizado de 150 euros, pero los dispositivos con mayor capacidad de almacenamiento muestran una diferencia de hasta 350 euros.

Un encarecimiento generalizado por modelos y capacidades

El nuevo esquema de precios modifica el acceso a la telefonía de Apple en España, donde la opción estándar de la generación anterior ya supera los mil euros. Además, algunas versiones de mayor almacenamiento de los modelos antiguos ya están descatalogados.

iPhone 17

iPhone 17e

iPhone 16

iPhone Air

256 GB: de 1.219 a 1.319 euros.

512 GB: de 1.469 a 1.569 euros.

1 TB: de 1.719 a 2.069 euros.

Anthropic afirma que ha parado posibles intentos de fabricar armas biológicas con ayuda de la IA

La tecnológica Anthropic ha bloqueado varios casos en los que investigadores quisieron utilizar sus modelos de inteligencia artificial (IA) para estudios que podrían haber concluido en posibles armas biológicas.En un informe, en el que describe el uso indebido de sus modelos de … IA, la empresa explica que ha decidido actuar contra determinadas consultas dado que no ha logrado determinar si la intención detrás de las investigaciones que usaban su inteligencia artificial era legítima o maliciosa.

Según expone Anthropic, existía la posibilidad de contribuir a la creación de patógenos peligrosos, por lo que se decidió proceder con cautela y bloquear directamente estos casos, restringiendo el acceso «a una amplía gama de consultas de investigación biológica de doble uso».

We’re publishing our most detailed threat intelligence report to date. It covers how people tried to misuse Claude—for cyberattacks, influence operations, surveillance, biology, and building weapons—and how we found and stopped them.We disrupted every operation in the report,…— Anthropic (@AnthropicAI) September 10, 2026
«Si bien las evaluaciones son útiles porque aportan pruebas de capacidad, no pueden demostrar de manera concreta que dicha capacidad llegaría a utilizarse para desarrollar armas biológicas en el mundo real», recoge el informe.
En el documento, la empresa tecnológica expone hasta cinco casos sospechosos en los que tuvo que «evaluar si un uso biológico determinado es peligroso o no», entre los que por ejemplo destacan «un investigador que pasó semanas planificando experimentos de adaptación de la gripe aviar a mamíferos con Claude» o «uno que creó un atlas de péptidos de veneno y un sistema de optimización generativa de moléculas dirigidas a objetivos paralizantes y analgésicos».
«Al detectar e investigar estos casos, suspendimos las cuentas de los usuarios e incorporamos los resultados de nuestra investigación a las medidas de seguridad, la aplicación de la normativa y los procesos de inteligencia sobre amenazas de nuestro modelo de vanguardia, con el fin de prevenir, detectar e interrumpir mejor estas actividades en el futuro», relata Anthropic.
La empresa espera que, al compartir estos datos, «se genere un debate dentro de la industria de la IA y con los gobiernos sobre los riesgos biológicos emergentes y la mejor manera de contrarrestarlos»; y admite que «el mal uso biológico es uno de los riesgos más graves de los modelos de la IA de vanguardia (…), preocupando especialmente que «puedan alcanzar un nivel de capacidad que les permita aumentar la peligrosidad de patógenos existentes o incluso crear otros completamente nuevos». «Sin las medidas de seguridad adecuadas, tales capacidades podrían tener consecuencias catastróficas», subraya.

Comprar en Shein, Temu y AliExpress cambia otra vez: así será la segunda tasa para los paquetes pequeños de la UE

Comprar una funda para el móvil, una camiseta o cualquier otro producto barato en Shein, Temu o AliExpress ya no funciona exactamente igual que a principios de año. Desde el pasado 1 de julio, la Unión Europea aplica nuevas reglas a los pequeños paquetes que llegan desde países de fuera del mercado comunitario y, apenas cuatro meses después, habrá otro cambio.El Consejo de la Unión Europea acaba de dar su aprobación definitiva a la gran reforma de las aduanas comunitarias y una de sus medidas afecta directamente al comercio electrónico: la UE introducirá una nueva tasa de tramitación para los pequeños paquetes como máximo el próximo 1 de noviembre.Es importante distinguirla de la medida que ya está en vigor. No son los mismos tres euros que comenzaron a aplicarse en julio, sino un nuevo cargo destinado a financiar el coste que supone controlar la enorme cantidad de paquetes de bajo valor que entra cada día en Europa. Y hay un dato que todavía no conocemos: cuánto será esa nueva tasa. La Comisión Europea será la encargada de fijar su importe antes de que empiece a aplicarse. Qué cambiará en las compras online a partir de noviembreLa nueva tasa servirá para cubrir los costes de supervisión de estos pequeños envíos: comprobar información, analizar posibles riesgos y realizar controles documentales o físicos cuando sea necesario.Durante la negociación se han barajado distintas cifras. En mayo de 2025, la Comisión planteó una tasa de dos euros por artículo y otra reducida de 50 céntimos para determinados operadores de confianza que utilizasen almacenes aduaneros para las ventas a distancia. Por su parte, el Parlamento Europeo defendió posteriormente una tasa de dos euros para los paquetes individuales, siempre que respetase las reglas de la Organización Mundial del Comercio y no recayese sobre los consumidores europeos. Ninguna de esas cantidades es, sin embargo, la cifra definitiva que se aplicará en noviembre.De hecho, preguntada expresamente este viernes 4 de septiembre por si la tasa que llegará en noviembre será finalmente de dos euros, la Comisión Europea ha evitado confirmarlo y ha señalado que los trabajos continúan y que los detalles se anunciarán más adelante.También hay otro matiz importante para quien compra en estas plataformas. La nueva normativa convierte a las plataformas y vendedores que introducen estos productos en Europa en responsables de las obligaciones aduaneras. Es decir, serán ellos –y no el consumidor europeo– quienes deberán gestionar los trámites y abonar los cargos correspondientes ante las aduanas.Eso no significa necesariamente que comprar vaya a costar exactamente lo mismo: una plataforma que tiene que asumir ese coste puede decidir repercutirlo en el precio de los productos o modificar sus gastos de envío. Primero llegaron los tres euros para los paquetes de menos de 150 eurosPara entender este nuevo cambio hay que retroceder unos meses.Durante años, los productos comprados fuera de la Unión Europea con un valor inferior a 150 euros podían entrar sin pagar derechos de aduana, una excepción creada cuando el comercio electrónico internacional tenía unas dimensiones muy distintas a las actuales.La UE decidió acabar con esa ventaja en noviembre de 2025 y preparar un sistema en el que los derechos de aduana se cobren desde el primer euro, independientemente de que se trate de una compra de cinco, 50 o 500 euros.El problema es que la infraestructura necesaria para aplicar completamente ese nuevo modelo no estará preparada hasta 2028. Por eso, Bruselas optó por establecer una solución provisional.Desde el 1 de julio de 2026, los artículos incluidos en paquetes de menos de 150 euros procedentes de fuera de la UE están sujetos a un derecho de aduana fijo de tres euros por cada categoría diferente de producto incluida en el envío. Esto último es importante porque los tres euros no se calculan simplemente por paquete. Por ejemplo, si en un mismo pedido llegan dos juguetes, un abrigo y tres botellas de champú y esos productos pertenecen a tres categorías arancelarias distintas, el derecho de aduana puede ascender a nueve euros. En cambio, varios artículos incluidos dentro de una misma categoría no multiplican necesariamente el recargo.Por qué la UE está cambiando las reglas de Shein, Temu y AliExpressDetrás de todas estas decisiones hay una cifra que explica buena parte del problema. En 2024 entraron en la Unión Europea alrededor de 4.600 millones de artículos de bajo valor adquiridos mediante comercio electrónico. Un año después, en 2025, la cifra ya rozaba los 5.900 millones.Además, el 93 % de estos productos procede de China, según los últimos datos de la Comisión Europea. En conjunto, los envíos de bajo valor representan alrededor del 98 % de los artículos importados que pasan por las aduanas europeas, pero apenas suponen un 2,1 % del valor total de las importaciones.Bruselas lleva tiempo alertando de que esta avalancha dificulta los controles aduaneros y facilita la entrada de productos que no cumplen las normas europeas de seguridad o consumo, además de generar una situación de desventaja para las empresas que importan mercancía mediante los canales tradicionales y sí afrontan desde el principio los correspondientes trámites aduaneros. El gran cambio llegará en 2028Las medidas, no obstante, no terminan con la tasa de noviembre. La reforma que acaba de recibir el visto bueno del Consejo cambia buena parte del funcionamiento de las aduanas europeas.El objetivo es que las plataformas de comercio electrónico de fuera de la Unión sean consideradas formalmente importadoras de los productos que venden a consumidores europeos. De esta manera, serán responsables no solo de pagar los derechos correspondientes, sino también de garantizar que los productos cumplen las normas de la UE.Además, Europa pondrá en marcha un nuevo Centro de Datos Aduaneros de la UE, una plataforma común que concentrará la información sobre las mercancías que entran y salen del mercado comunitario y permitirá a las autoridades identificar con mayor facilidad qué envíos presentan más riesgo y deben ser inspeccionados.Su utilización será obligatoria para las empresas de comercio electrónico desde el 1 de julio de 2028. Está previsto que entonces desaparezca el actual sistema provisional de tres euros, salvo que sea necesario prorrogarlo, y que los pequeños envíos pasen a estar sujetos a los aranceles normales correspondientes a cada producto.

Qué colores tendrán los nuevos iPhone 18: las opciones para el nuevo dispositivo de Apple

Ana Laura Palacios

Madrid

09/09/2026

Actualizado a las 10:58h.

Apple presentará este miércoles 9 de septiembre sus novedades para la nueva generación del iPhone. Parece que el evento estará protagonizado por los iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max, además del esperado primer teléfono móvil plegable de la multinacional, conocido como iPhone Ultra.
Como en cada generación de iPhone, uno de los detalles que más interés despierta entre los consumidores es el de los colores, especialmente cuanto más diferentes y llamativos son.

Las filtraciones sobre los acabados de los nuevos teléfonos apuntan, principalmente, a dos colores muy concretos, pero la gran incógnita reside en el tercero, pues el color más elegante y clásico discrepa entre el negro y el plateado.

Noticia relacionada

José Manuel Nieves

Los dos grandes protagonistas

El color que más se repite en las filtraciones es un tono rojo oscuro o burdeos, denominado «Dark Cherry». En vez de un rojo intenso, sería una tonalidad más profunda, cercana al vino y con matices morados, como detalló el medio especializado ‘9to5Mac’.

Un investigador de Anthropic dimite y alerta de que «la IA podría matarnos a todos al final de esta década»

La inteligencia artificial es capaz de cosas maravillosas. Si se cumplen los mejores vaticinios de las empresas de Silicon Valley, en cuestión de años permitirá que grandes empresas sean controladas por una sola persona y de que la mayor parte de la población viva, directamente, … de la riqueza que generan las máquinas sin tener que mover un dedo. Otros, los más pesimistas, alertan del peligro de que, por el camino, esta tecnología se vuelva contra sus creadores y acabe convirtiéndose en una amenaza para la supervivencia de la humanidad. Y Jacob Coxon, investigador de inteligencia artificial de 27 años que, hasta el momento, trabajaba para Anthropic, es uno de ellos.
El ingeniero anunció ayer su decisión de renunciar a su puesto en la empresa dirigida por los hermanos Amodei. Así lo compartió a través de una sucesión de tuits en su cuenta personal de X en los que apunta que ni Anthropic, ni OpenAI, firma para la que trabajó anteriormente, «actúan con responsabilidad»: «Están avanzando a toda velocidad hacia la creación de una superinteligencia artificial -algo así como una IA más lista que cualquier humano- capaz de auto mejorarse y jugando con nuestras vidas».

Coxon ha alertado de que, dentro de poco, la inteligencia artificial será capaz de «’hackear’ cualquier cosa» y «adquirir poder y recursos reales». Espera que el avance vertiginoso de la IA no se frene durante los próximos años y avisa de que todos los que trabajan en este campo son conscientes del riesgo que implica su trabajo: «Quienes desarrollan la IA creen sinceramente que esta podría acabar con todos nosotros para finales de la década».

Noticia relacionada

Guillermo Rodríguez

El ingeniero ha querido dejar claro que su publicación «no responde a una estrategia de marketing». A este respecto, destaca que aunque muchos ejecutivos e investigadores «suavizan sus declaraciones en la prensa para que parecer sensatas», él mismo ha escuchado «a esas mismas personas expresar temor» sobre el futuro de la inteligencia artificial.
«¿Si realmente creen esto, por qué siguen construyéndola?», se pregunta Coxon. La respuesta la da él mismo: «En OpenAI, muchos no han interiorizado profundamente lo que está en juego para la civilización. En Anthropic, lo que está en juego se entiende bien, pero están inmersos en una carrera por llegar primero; no creen en nada más». En opinión del experto, participar en la carrera por desarrollar la IA a toda prisa es «una apuesta temeraria» que no debería quedar en manos de una empresa privada.

I resigned from Anthropic today. I spent the last three years doing pretraining research at both OpenAI and Anthropic. Neither company is acting responsibly. They are racing straight to self-improving superintelligence and gambling with our lives. More thoughts below.— Jacob Coxon (@hilbertspaess) September 9, 2026

A pesar de estas palabras, el extrabajador de Anthropic se ha mostrado «optimista sobre el potencial que tiene la coordinación» para que diferentes empresas lleguen a acuerdos que permitan que los escenarios más catastróficos se produzcan. A este respecto, hace referencia al resultado del incidente de seguridad sufrido este verano por la plataforma Hugging Face, que fue ‘hackeada’ por varios agentes autónomos de IA desarrollados por OpenAI: «Advertencias como esta han hecho que los acuerdos sobre el ritmo entre laboratorios estadounidenses sean más viables».
El ingeniero ha cerrado su publicación haciendo un llamamiento a sus colegas: «Si eres investigador de laboratorio, te insto a que consideres cómo serán realmente los próximos años. ¿Quieres iniciar una fase de aprendizaje por refuerzo superinteligente sin una comprensión rigurosa? ¿Deberías agachar la cabeza porque »va a suceder de todos modos« o aprovechar este momento?».

Una probabilidad del 10%

La publicación, realizada a modo de hilo, se ha viralizado en la red social propiedad de Elon Musk, donde en apenas medio día consiguió superar los 60 millones de visualizaciones. Coxon contó con el apoyo de Evan Hubinger, director de uno de los equipos de seguridad de Anthropic, quien respondió a los mensajes con un tuit en el que apuntó que «Jacob tiene razón, aquí -es decir, en Anthropic- realmente creemos con sinceridad que la IA podría matar a todos los humanos».

Jacob is correct here—we really do earnestly believe AI could kill all humans! I personally think it is >10% within the next decade. I believe Anthropic is trying its best, but we do not yet have a plan to solve alignment for superintelligence and are not clearly on track to. https://t.co/QAIHiFP3QZ— Evan Hubinger (@EvanHub) September 9, 2026

Hubinger matizó que, en su opinión, «el riesgo de los modelos actuales de inteligencia artificial es bajo»; sin embargo, le preocupa lo que puede ocurrir en el futuro si las máquinas consiguen alcanzar la superinteligencia y son capaces de mejorar por sí mismas, sin necesidad de que los humanos las capaciten. Desde su punto de vista, hay algo más de un 10% de posibilidades de que en un futuro las máquinas acaben con la humanidad.
Las palabras de Coxon y Hubinger, efectivamente, están alineadas con la postura oficial de Anthropic. Darío Amodei, CEO de la empresa, que se prepara para salir a bolsa en los próximos meses, afirmó en una entrevista hace un año que hay un 25% de posibilidades de que, al final, el desarrollo de la inteligencia artificial acabe saliendo «muy, muy mal».
Otros ejecutivos del sector, como Elon Musk, han fijado esa probabilidad en torno al 20%. Mientras tanto, Sundar Pichai, CEO de Google, afirmó en una entrevista realizada el año pasado en el podcast tecnológico de Lex Fridman que aunque es «optimista sobre el desarrollo de escenarios catastróficos» tiene la sensación de que el riesgo subyacente en el desarrollo de la inteligencia artificial «es en realidad bastante alto».
Coxon no es el primero que critica a las empresas por desarrollar tecnología potencialmente peligrosa. El investigador Nate Soares, una de las voces que durante los últimos años han alertado con más fuerza sobre los riesgos que encierra el desarrollo de la IA, acusó a estas compañías en una recientemente entrevista con ABC de «asumir el riesgo de destruir el mundo con sus propias manos» actuando de forma »loca e inmoral«. Todo por conseguir beneficios.

«Un término inventado»

A pesar de estas advertencias, la mayoría de la comunidad científica es bastante escéptica sobre la posibilidad de que la inteligencia artificial termine convirtiéndose en una amenaza real para la supervivencia de la humanidad. Incluso de que el surgimiento de la superinteligencia -un termino que ni tiene un origen científico ni está bien definido- sea posible. Por ejemplo, Michael I. Jordan, pionero de la IA y actualmente investigador en el INRIA de París afirmaba en conversación con ABC hace un año que se trata, simplemente, de «un término inventado» por las empresas para conseguir «más financiación procedente del capitalismo de riesgo».
Otros científicos reconocidos, como el ganador del premio Turing y exjefe de IA de Meta Yan Lecun han calificado el temor a que la IA acabe con la humanidad como «una completa tontería».
Los tuits de Coxon y Hubinger llegan apenas unas semanas después de que empresas de inteligencia artificial como OpenAI, Meta o la propia Anthropic reconocieran que algunos de sus modelos de IA más potentes habían logrado ‘hackear’ a varias empresas reales mientras realizaban pruebas de ciberseguridad. Estos sucesos han provocado que tanto las propias tecnológicas como los gobiernos hayan comenzado a preocuparse más por el potencial riesgo de que, próximamente, esta tecnología convierta la red en un polvorín mediante el desarrollo de ciberataques.

Así funciona ATOMZA, el revolucionario sistema antidrones que los ciega sin destruirlos

Sabemos que los drones son de mucha utilidad para diferentes servicios y compañías, pero también se han convertido en un problema de seguridad para lugares como aeropuertos, infraestructuras críticas o grandes eventos. Esto ocurre cuando uno de ellos entra en una zona restringida y las empresas encargadas de protegerla no siempre pueden utilizar las herramientas para detenerlos. De hecho, muchos sistemas antidrones están reservados a las fuerzas de seguridad y otras autoridades con competencias específicas. Por ello, para afrontar este tipo de situaciones aparece ATOMZA, un nuevo sistema desarrollado por VANEA Defence que busca ofrecer una alternativa que también puedan utilizar operadores civiles. ATOMZA, el nuevo y diferente sistema antidronesComo explican desde la propia compañía, este sistema funciona de forma muy diferente a los sistemas anteriores más conocidos: no bloquea las comunicaciones del dron, no utiliza GPS para desviarlo y tampoco intenta derribarlo, sino que su funcionamiento se basa en la llamada disrupción óptica. Para explicarlo de forma sencilla, básicamente intenta cegar al dron (a sus sensores ópticos) para que no pueda utilizar sus cámaras y otros sensores para orientarse sin necesidad de destruir el aparato.Que actúe de esta manera es una de las claves para el mercado civil, ya que la compañía sostiene que utilizar ópticamente los sensores no es el mismo tipo de intervención que intentar emplear herramientas cuyo uso está mucho más limitado legalmente, como un inhibidor de frecuencia o un dron interceptor. Eso sí, hay que tener en cuenta que esta interpretación procede de la propia empresa y todavía debe comprobarse frente a los reguladores y las normas de cada país. Además, el hecho de no destruir el dron puede tener una ventaja importante en lugares donde hay personas, dado que si ha sido destruido en el aire, sus restos pueden acabar cayendo sobre ellas y también sobre edificios o instalaciones. De ahí que busquen evitar precisamente este riesgo al actuar sobre sus sensores en lugar de destruirlo. El sistema pesa 195 kg y afirman que tiene una vida operativa de hasta 20.000 horas.Ya se encuentra en producción, puede adquirirse comercialmente y está siendo probado en condiciones operativas por autoridades de seguridad y operaciones de infraestructuras críticas en Alemania mientras preparan nuevas pruebas con los socios militares. A pesar de que ATOMZA dependerá de que su planteamiento tecnológico y su interpretación legal sean aceptados por los reguladores, deja claro que con él se quiere abrir una nueva vía para proteger instalaciones civiles frente a drones.

La NASA pierde a dos astronautas de Artemis II: tras ir a la Luna, Wiseman y Glover no volverán al espacio

Los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen hicieron historia en abril tras completar con éxito la primera misión espacial tripulada del programa Artemis, en la que realizaron un sobrevuelo alrededor de la Luna para validar los sistemas de soporte vital y las tecnologías de navegación para preparar los futuros alunizajes de Artemis III.Tras finalizar Artemis II, estos cuatro tripulantes compartieron sus impresiones después de completar una misión histórica de diez días, destacando la buena relación que forjaron durante el viaje, la importancia del trabajo en equipo y la emoción de contemplar la Tierra y el satélite desde una perspectiva que muy pocas personas han podido experimentar. Ahora, cinco meses después de Artemis II, la NASA ha dado a conocer en un comunicado oficial que Victor Glover y Reid Wiseman se retiran de los vuelos espaciales porque ejercerán como astronautas eméritos en el Centro Espacial Johnson (Houston, Estados Unidos) a partir de este mes.Acorde a la información compartida, como personal emérito, tanto Glover como Wiseman pueden seguir colaborando con la NASA mediante tareas de formación y asesoramiento al personal en activo. De esta forma, la agencia conserva el acceso a estos perfiles altamente cualificados para labores de consultoría especializada, mientras que los astronautas cuentan con una mayor flexibilidad para explorar nuevas oportunidades. Así lo afirma Jared Isaacman en el comunicado: «Ahora que Reid y Victor pasan a la categoría de eméritos, me complace que continúen compartiendo sus conocimientos con nuestros astronautas, controladores de vuelo e ingenieros mientras nos preparamos para Artemis III en 2027 y las misiones posteriores».¿Qué harán Victor Glover y Reid Wiseman a partir de ahora?Glover apoyará las iniciativas aeroespaciales, de liderazgo y de servicio público durante su transición dentro y fuera de la NASA. Además, está comprometido a transferir su conocimiento sobre la nave Orion y sus sistemas espaciales a futuras misiones Artemis.Por su parte, Wiseman compartirá su experiencia en vuelos espaciales antes de la misión Artemis III en órbita terrestre baja para probar las capacidades de encuentro y acoplamiento entre la nave Orion y los sistemas comerciales de aterrizaje tripulado.En conjunto, la NASA indica en el comunicado que «el apoyo y la transferencia de conocimientos tanto de Glover como de Wiseman son fundamentales para la próxima misión Artemis III, mientras la NASA se prepara para el regreso de los astronautas estadounidenses a la superficie lunar en la misión Artemis IV en 2028».Victor Glover y Reid Wiseman no finalizan su carrera en la NASAEn el mismo comunicado, la directora del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, Vanessa Wyche, destaca el compromiso de Reid Wiseman y Victor Glover con la exploración espacial, así como su liderazgo y su contribución al cuerpo de astronautas y a la agencia. Wyche señala que ambos han demostrado a lo largo de sus carreras «excelencia, humildad y un profundo sentido de propósito» en los distintos puestos que han desempeñado en la NASA, y subraya que sus aportaciones han impulsado la misión de la agencia y servido de inspiración para otros profesionales.  Además, añade que su legado seguirá influyendo en el futuro de los vuelos espaciales tripulados, teniendo en cuenta que su paso a la condición de astronautas eméritos no supone el final de su relación con la NASA.En la misma línea, el jefe de la Oficina de Astronautas del Centro Espacial Johnson, Scott Tingle, pone en valor el profesionalismo, el liderazgo y el compromiso de ambos astronautas con la agencia. Asimismo, destaca que ambos seguirán formando parte de la comunidad de la NASA como astronautas eméritos, desde donde podrán aportar su experiencia y perspectiva durante esta nueva etapa.

Mark Zuckerberg da un paso más en su obsesión por la IA: Meta está enseñando a los robots a trabajar en sus propios centros de datos

Meta está probando en secreto robots capaces de conectar cables, reiniciar servidores y realizar otras tareas de mantenimiento físico en sus centros de datos, como desveló ‘Wired’. El objetivo es automatizar las tareas más repetitivas de sus infraestructuras, permitiendo a la empresa de … Mark Zuckerberg optimizar los costes relacionados con la inteligencia artificial.
Los ensayos se están llevando a cabo principalmente en el complejo de Altoona (Iowa, Estados Unidos), un centro de datos que sirve como zona de pruebas para la compañía. Para ello, Meta está utilizando hardware de proveedores de robótica como Watney Robotics, Kinova y ABB.

Noticia relacionada

Hasta ahora, esta industria dependía por completo de técnicos humanos para resolver incidencias físicas de hardware, aunque la automatización cambiará esto por completo.

Cables, botones de encendido y brazos articulados

Entre los robots que Meta está evaluando, existen desde dispositivos sencillos hasta brazos articulados de alta tecnología. Concretamente, destaca un robot de Watney Robotics diseñado para conectar y desconectar cables de red.
Un empleado del centro de datos de Meta estimó que, si la prueba tiene éxito, «podría reemplazar hasta el 80 % de la carga de trabajo de algunas personas». También confesó que la plantilla está inquieta: «Pensábamos que los que realizábamos las tareas físicas estábamos seguros por un tiempo, pero ya no. Desgraciadamente, viene a por todos nosotros».
En otras instalaciones han desplegado una máquina que consiste en un puntero mecánico que pulsa físicamente el botón de encendido de equipos como el Mac Mini para reiniciarlos cuando una persona lo ordena de forma remota.

Noticia relacionada

Asimismo, en su campus Prometheus, Meta está ensayando con robots de cuatro ruedas de ABB, equipados con un brazo articulado de seis ejes que se encargan de colocar componentes con cada vez mayor autonomía de supervisión.

Una plantilla con recelo por los robots

En los chats internos de los empleados en Altoona, el ambiente es desolador y los mensajes sugieren que acabarán desapareciendo en pocos años. Además, el desarrollo de software de IA tiene un diseño que simplifica el diagnóstico de averías, buscando centralizar puestos en zonas más baratas y subcontratar mano de obra menos cualificada para tareas de reparación rápida.
«Ya no quieren personas que puedan pensar de forma independiente, proponer soluciones creativas o realizar una resolución de problemas compleja», lamentó un operario, «quieren ‘manos inteligentes’, personas que sean lo suficientemente capaces de seguir las instrucciones de la IA y no estropear nada».
Por su parte, Meta sostiene que su necesidad de mano de obra cualificada sigue firme. Francis Brennan, portavoz de la multinacional, defendió que siguen invirtiendo en formación: «Estados Unidos está en medio de su mayor auge de infraestructuras desde la Segunda Guerra Mundial y hay una gran escasez de trabajadores cualificados para cubrir los puestos; necesitamos más trabajadores, no menos».