Publicado: septiembre 9, 2026, 8:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/segundo-dia-caos-aeropuertos-britanicos-1900-vuelos-20260909145958-nt.html
El Reino Unido afronta este miércoles un segundo día de problemas en sus aeropuertos después de que un fallo en el sistema de procesamiento de vuelos del servicio de control aéreo británico provocara el martes una de las mayores interrupciones de los últimos años, … con más de 1.900 vuelos cancelados entre ambas jornadas, cientos de miles de pasajeros afectados y una complicada operación para que aviones y tripulaciones puedan continuar sus rutas.
La avería de Nats, el proveedor británico de servicios de control del tráfico aéreo, quedó resuelta el martes por la tarde, pero sus consecuencias continúan este miércoles en algunos de los principales aeropuertos del país. Heathrow mantiene vuelos operativos, aunque prevé más retrasos y cancelaciones mientras las compañías recolocan aeronaves y tripulaciones; Gatwick ha reanudado sus operaciones, pero reconoce que la recuperación completa llevará tiempo; Glasgow afronta todavía problemas que podrían prolongarse, mientras Mánchester y Stansted operan con normalidad y Bristol registra un reducido número de retrasos y cancelaciones.
Las cifras permiten dimensionar el alcance del problema. La empresa de análisis aeronáutico Cirium contabilizó 1.762 vuelos cancelados el martes en los aeropuertos británicos y tan sólo 902 salidas y 860 llegadas, respecto a las aproximadamente 5.800 operaciones que estaban previstas. A primera hora del miércoles se habían cancelado otros 153, una cifra que podía aumentar conforme avanzara la jornada. Ryanair informó el martes de que más de 65.000 de sus pasajeros habían sufrido retrasos de hasta ocho horas, mientras British Airways aseguró que se había visto obligada a cancelar o desviar más de un centenar de vuelos durante la tarde.
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Elena Martos
El problema comenzó alrededor de la una de la tarde del martes y afectó al sistema de procesamiento de vuelos de Nats, que proporciona información esencial a los controladores para gestionar las aeronaves que atraviesan el espacio aéreo británico. La compañía anunció posteriormente que había identificado y solucionado la incidencia, pero reconoció que la recuperación estaba siendo más lenta de lo esperado debido al enorme atasco acumulado.
La causa técnica exacta todavía no se ha hecho pública y será objeto de una investigación. Lo que Nats sí ha descartado es que se tratara de un ciberataque. Su consejero delegado, Martin Rolfe, asumió este miércoles la responsabilidad y pidió disculpas a los pasajeros. «Entiendo absolutamente la frustración», dijo a BBC Radio 4. «Asumimos la responsabilidad» de lo sucedido, añadió, antes de prometer una investigación «muy, muy exhaustiva».
«Asumimos la responsabilidad y prometemos una investigación muy exhaustiva»
Martin Rolfe
Consejero delegado de Nats
El responsable sostuvo que han invertido más de 1.163 millones de euros en tecnología durante los últimos 25 años, aunque admitió que esa trayectoria «no resta» importancia a las consecuencias de la avería.
La crisis ha llegado también a Westminster. La ministra de Transportes, Heidi Alexander, convocó este miércoles a Rolfe para exigir explicaciones sobre el fallo y anunció que buscaría garantías de que «se aprenderán las lecciones» y de que los sistemas que sostienen la aviación británica están «a la altura».
El incidente no es un episodio aislado. El Reino Unido sufrió una grave interrupción del control aéreo en agosto de 2023, que afectó a más de 700.000 pasajeros según la Autoridad de Aviación Civil británica, y otra avería en julio de 2025 provocó nuevas cancelaciones y retrasos. El fallo de esta semana constituye, por tanto, el tercer episodio importante en poco más de tres años, aunque Nats sostiene que las causas técnicas no son las mismas.
Descontento de aerolíneas y pasajeros
Las compañías aéreas han elevado el tono. Wizz Air afirmó que «un proveedor de infraestructura nacional crítica no debería paralizar repetidamente el sistema de aviación» y sostuvo que Nats «simplemente no está a la altura». Ryanair volvió a pedir la dimisión de Rolfe y reclamó cambios en la dirección del servicio de control aéreo.
El veterano periodista británico especializado en viajes y aviación Simon Calder estimó en declaraciones a la BBC que alrededor de 250.000 personas se habían despertado este miércoles «donde no tenían previsto estar» y advirtió que la jornada de este miércoles también será complicada. Según Calder, aunque la avería haya sido reparada, pilotos, pasajeros y aeronaves continúan «fuera de posición», por lo que algunas personas podrían tener que esperar hasta el fin de semana para llegar finalmente a su destino.
La situación fue especialmente grave en Heathrow, el mayor aeropuerto de Europa por número de pasajeros, donde 362 vuelos fueron cancelados el martes según los datos de AirNav Radar. La acumulación de aeronaves llegó a limitar el espacio disponible en tierra y numerosos vuelos que debían aterrizar en Londres terminaron desviados a otros aeropuertos británicos y europeos.
