Publicado: mayo 5, 2026, 8:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/presion-israeli-fuerza-huida-cristianos-sur-libano-20260501014525-nt.html
Mientras Donald Trump anuncia negociaciones directas entre el Líbano e Israel dentro de dos semanas, la guerra continúa en el sur del Líbano y la presión hebrea es intensa. Unos diez días después de la prolongación del alto el fuego, el sonido de los … disparos aún resuena en Maryayún. Las explosiones son cercanas y hacen temblar las paredes y ventanas. La escuela de las Hermanas de los Sagrados Corazones se encuentra justo enfrente de Khiam, donde casi todos los edificios han sido arrasados. «No tomen fotos, el dron les detectaría», dice Ronith, exalumna de la escuela y consultora de medios. «¿Vieron el edificio carbonizado en la carretera? Unas personas se detuvieron a sacar fotos y los israelíes lo bombardearon».
Khiam está ocupada por el Ejército israelí. Las fotos podrían revelar informaciones sobre sus posiciones. Así que la censura es absoluta. Además, el camino para llegar allí está bloqueado por el Ejército libanés, que impide el acceso.
Esta no es la única restricción impuesta por el Estado judío. Se suponía que la escuela reabriría esta semana. Pero el alcalde recibió órdenes israelíes categóricas: «¡No se admite ni un chií en el pueblo!» La hermana Hyam, la directora, lo explica: «Nos advirtieron que si un solo niño chií venía a la escuela, los israelíes evacuarían el edificio o lo bombardearían. Así que retomamos la enseñanza de forma telemática porque no podemos decir que abrimos mientras rechazamos a algunos estudiantes, ya que tenemos alumnos cristianos, drusos, chiíes y suníes». La monja admite que «es muy difícil. Durante la última guerra, no existían todas estas amenazas».
Órdenes, amenazas, intimidación, presiones directas e indirectas: esta es la táctica israelí para lograr sus objetivos. Repiten que no están en guerra con los libaneses ni con los cristianos. En principio, por lo tanto, no los atacan. Sin embargo, no aceptan que estos permanezcan neutrales.
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Francisco de Andrés
Otro agricultor de otro pueblo tenía un pequeño rebaño de cabras. Las cuidaba durante el día y volvía a casa por la noche. Al cuarto día de la llegada de los israelíes a su zona, cuando fue a ver a sus cabras, habían desaparecido; se las habían robado. El Ejército, que se define como el más moral del mundo, comete prácticas reprobables. En 2024, vídeos y testimonios revelaron el arranque, robo y destrucción de olivos centenarios. Los cristianos no están directamente involucrados en esta guerra entre los israelíes e Hizbolá. Pero los israelíes quieren presionarlos para que tomen partido. Siguiendo la lógica de «si no estás conmigo, estás contra mí», se niegan a permitir que los cristianos permanezcan neutrales.
El alcalde de un municipio del sur relata de forma anónima que estaba hablando con un amigo cuando sonó su teléfono. Al otro lado de la línea, un israelí le pidió información sobre los residentes con el pretexto de luchar contra Hizbolá. El alcalde se negó. Colgó desesperado: «A los israelíes no les gusta que los desafíen. Espero que mi negativa a darles información sobre los chiíes no tenga consecuencias negativas. ¡Pero no puedo hacer eso!».
«A los israelíes no les gusta que los desafíen. Espero que mi negativa a darles información sobre los chiíes no tenga consecuencias negativas»
Alcalde de un pueblo cristiano
Los israelíes afirman no tener nada en contra de los cristianos. Lo reiteraron tras la destrucción del crucifijo en Debel y del convento de Yaroun. Después de cada incidente, ya sea la destrucción deliberada de paneles solares, también en Debel, o la muerte de personas inocentes, inician una investigación. Los israelíes quieren demostrar su comportamiento ético. Pero el daño ya está hecho y el impacto persiste en la población, sumida en el miedo, la ansiedad, el cansancio.
Estas declaraciones y medidas pueden incluso generar tensión entre cristianos y otras comunidades, y crear una brecha con los musulmanes. Al dar la impresión de que los cristianos son sus aliados, los israelíes tienden a presentarlos como traidores. No actúan así con la comunidad drusa, que sí cuenta con la protección de Israel. De hecho, los drusos son el único grupo elegible para servir en el Ejército israelí.
Impedir indirectamente la apertura de ciertas escuelas, privar a los cristianos de sus recursos destruyendo sus granjas, su ganado o sus herramientas es una forma, a largo plazo, de obligarlos a marcharse sin expulsarlos. O bien, a quedarse, pero bajo las condiciones israelíes. El método es sutil y devastadoramente eficaz.
Esta es la dura realidad de la vida cotidiana de los cristianos en el sur del Líbano. Al mismo tiempo, deben mantenerse atentos para evitar que miembros de Hizbolá disparen proyectiles desde sus aldeas o se escondan en ellas para no ser blanco de los bombardeos israelíes.
