Irán cierra de nuevo el estrecho de Ormuz por los ataques de Israel a Hizbolá en el Líbano - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


Irán cierra de nuevo el estrecho de Ormuz por los ataques de Israel a Hizbolá en el Líbano

El Ejército de Irán ha anunciado este sábado un nuevo cierre del estrecho de Ormuz tras denunciar a Estados Unidos por «flagrante incumplimiento» de los términos del acuerdo preliminar de paz pactado esta semana al haber sido incapaces de impedir los ataques de Israel contra Hizbolá en el Líbano … , según informa la agencia EP.
En un comunicado recogido por la radiotelevisión oficial iraní, IRIB, el Mando Militar Conjunto del Ejército acusa a Estados Unidos de no haber cumplido con el primer y fundamental punto de los 14 que componen el memorando de entendimiento: garantizar el cese de las operaciones israelíes en el Líbano. En el sur de este país, el Ejército hebreo ha matado a más medio centenar de personas en 24 horas, como respuesta según su versión a los ataques de Hizbolá.

Por su parte, el régimen de Teherán ha decretado que «el estrecho de Ormuz quedará cerrado al tráfico marítimo» en represalia, a su juicio, por la «implacable y continua violación del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur del Líbano», así como «al brutal asesinato y desplazamiento de cientos de miles de personas oprimidas de esta tierra». Además, la teocracia iraní cita la «negativa de las fuerzas de ocupación sionistas a retirarse de los territorios del sur del Líbano», como anunció el viernes el ministro de Defensa hebreo, Israel Katz.

Noticia relacionada

Gabriel Samaniego

Irán ha vinculado desde un primer momento el resultado de las negociaciones al cese inmediato de las operaciones militares hebreas en el sur del Líbano, parcialmente invadido por Israel con motivo de la guerra de Irán.
Desde entonces, los militares israelíes han avanzado por la región en medio de cruentos enfrentamientos con las milicias de la guerrilla chií Hizbolá, aliado estratégico de Teherán, y bombardeos contra decenas de localidades libanesas. El viernes, el Ministerio de Salud libanés informó de 49 muertos, y la cifra provisional de este sábado cifra los fallecidos en al menos 17, entre ellos un militar.

Primera reunión en Suiza

De hecho, el propio Ejército del Líbano ha señalado este sábado a Israel como responsable de un esfuerzo para sabotear el acercamiento entre Washington y Teherán. «Se ha vuelto evidente que la continuación de las agresiones israelíes busca obstaculizar cualquier solución que permita restablecer la estabilidad en Líbano», ha denunciado el Ejército libanés en un comunicado.

Newsletter

En medio de la primera gran crisis del preacuerdo, en principio debe celebrarse en Suiza a partir de esta noche un encuentro entre el enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff, y una delegación iraní presumiblemente encabezada por el ministro de Exteriores, Abás Araghchi. Sin embargo, este plan ahora mismo se encuentra en el aire tras el cierre anunciado por el Ejército iraní.

Guerra de los 40 días

Si Israel tuvo su gran victoria en la Guerra de los Seis Días, en 1967, Irán considera que la suya ha llegado en la Guerra de los 40 días. El régimen clama victoria tras la firma del memorando y los medios oficiales combinan los discursos triunfalistas del nuevo liderazgo de la república islámica con canciones patrióticas. La república islámica no solo ha logrado sobrevivir al golpe sorpresa dado por Donald Trump y Benjamin Netanyahu, cuyo primer objetivo era derrocar a los ayatolás, sino que ha salido fortalecida y aspira a implantar unas nuevas normas de juego. La guerra deja más de 3.500 muertos, el asesinato del líder supremo y la destrucción de infraestructura clave, pero ha transformado Irán y remodelado el equilibrio de poder en Oriente Próximo.
«La diferencia entre las negociaciones actuales y las anteriores es que hoy esta bandera de victoria en el campo de batalla, reconocida tanto por enemigos como por amigos, sirve de respaldo a las negociaciones», declaró en una entrevista televisada Mohamed Ghalibaf, presidente del Parlamento, jefe negociador y uno de los rostros fuertes en la jerarquía surgida tras el asesinato de decenas de altos cargos durante la guerra. La estructura de poder se ha reconstruido bajo las bombas y ha demostrado su capacidad de seguir funcionando en una situación límite. En el primer día de bombardeos, Israel asesinó al líder supremo, Alí Jamenei, que llevaba cuatro décadas en el poder. Su puesto lo ocupa ahora su hijo Mojtaba, de 56 años, quien ha dado la luz verde definitiva a la firma del memorando pese a permanecer en paradero desconocido desde su nombramiento.
«En lugar de destruir a Irán, la guerra lo ha transformado de maneras inesperadas», escribieron recientemente los expertos Narges Bajoghli y Vali Nasr en Foreign Affairs. «Para sobrevivir y establecer nuevas ventajas estratégicas, la república islámica tuvo que adaptarse e innovar, cambiando su forma de hacer la guerra, gobernar el Estado y gestionar la sociedad», apuntaron. En opinión de Bajoghli, profesora de Estudios de Oriente Próximo en la Universidad Johns Hopkins, «lo que surge de esta guerra es un sistema político más fuerte y consolidado, muy apoyado en la Guardia Revolucionaria y en las fuerzas armadas, más atrevido y que se presenta como un pilar central de Asia Occidental. Eso va a generar un Oriente Próximo fundamentalmente distinto».

«En Irán, lo que surge de esta guerra es un sistema político más fuerte y consolidado, muy apoyado en la Guardia Revolucionaria y en las fuerzas armadas«

Narges Bajoghli
Profesora de Estudios sobre Oriente Próximo en la Univ. Johns Hopkins

El sector más duro del régimen ha sido muy crítico con la negociación y alerta del riesgo de una nueva traición por parte de Trump, que ya engañó a los iraníes en 2018, con la ruptura unilateral del acuerdo alcanzado tres años antes con Barack Obama. También en 2025 y a comienzos de 2026, con guerras sorpresa en medio del diálogo nuclear. Una vez tomada la decisión, sin embargo, el llamamiento la unidad nacional ha surtido efecto y no aparecen fisuras.
Ghalibaf defendió que los logros militares deben traducirse finalmente en ganancias políticas y jurídicas y explicó que «toda guerra que termina en victoria, si finalmente no conduce a un documento legal y político y esas victorias no quedan registradas, no aportará ningún beneficio. Ese documento, por ahora, es un texto de 14 puntos que todos los expertos y analistas coinciden en que Estados Unidos hace concesiones al régimen islámico, antes impensables.

Ormuz, el gran logro

Irán busca resultados tangibles y la consecuencia geopolítica más importante de esta guerra es que Teherán ha demostrado que puede cerrar eficazmente Ormuz mediante minas, drones y otras armas de pequeña escala que Estados Unidos no puede neutralizar completamente. Eso proporciona a los iraníes una importante herramienta de disuasión frente a futuras agresiones porque el impacto del cierre de Ormuz es global y afecta a todo el sistema energético.
El memorando trajo la reapertura inmediata del Estrecho sin tasas para la navegación durante 60 días y el levantamiento del bloqueo por parte de Estados Unidos a la exportación de petróleo iraní. Después de ese plazo, según sugirió Ghalibaf, Teherán podría comenzar a cobrar tarifas. Pero no ha pasado ni una semana y el acuerdo ya ha saltado por los aires.
«A partir de ahora, ningún actor podrá definir el orden de seguridad en Asia Occidental sin tener en cuenta el papel y el poder de Irán», escribió la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria sobre el futuro de Ormuz. Esto lo saben muy bien los vecinos del Golfo, que en unos meses han comprendido que tener bases estadounidenses no les garantiza la seguridad, todo lo contrario. Irán no ha dudado a la hora de abrir fuego contra los vecinos que albergan a tropas enemigas.
Otro de los grandes logros estratégicos es que el programa balístico de misiles y el apoyo a los grupos aliados en la región quedan fuera de la negociación para el acuerdo final. Los iraníes se han mantenido firmes en sus líneas rojas y en el respaldo a grupos como Hizbolá, en el Líbano, los hutíes, en Yemen, y las milicias chiíes de Irak. Estas eran dos exigencias de Israel y Trump no las ha tenido en cuenta para enfado de sus aliados en esta guerra.

Frente interno

Al régimen le sorprendió la guerra en un momento en el que parecía vulnerable tras las sangrientas protestas de enero, cuya chispa fue la crisis económica en un país con el rial hundido y la inflación disparada. El sistema, asfixiado por las sanciones, necesita dinero para intentar arreglar los problemas internos y Trump se lo va dar incluso antes de llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear. El acuerdo establece que Estados Unidos levantará todas las sanciones contra Irán una vez alcanzado el acuerdo final y que, mientras tanto, concederá exenciones para permitir las exportaciones petroleras, que ya están en marcha. Además, Washington se compromete a restaurar el acceso a activos iraníes congelados y, tras la firma final, Irán también recibiría un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares (261.000 millones de euros) desarrollado por Estados Unidos junto con socios regionales.
El régimen de los ayatolás proyecta una imagen de unidad y los más leales mantienen desde el comienzo de la guerra movilizaciones de apoyo al sistema en las principales ciudades, sobre todo Teherán. Esto funciona como arma de propaganda, pero también como advertencia a los detractores del sistema. El frente interno preocupa y, por eso, se mantiene la represión y se han llevado a cabo ejecuciones relacionadas con las protestas de enero.

«Trump nos ha traicionado más que los anteriores presidentes estadounidenses y ha complicado todavía más nuestra situación«

Profesora de yoga en Teherán

La periodista Najmeh Bozorgmehr, desde Teherán, pudo entrevistar para el ‘Financial Times’ a iraníes que creyeron en Trump y esperaban un cambio de régimen. «Trump nos ha traicionado más que los anteriores presidentes estadounidenses y ha complicado todavía más nuestra situación. La República Islámica puede proclamarse vencedora. Pero muchos de nosotros no compartimos ese sentimiento. Nos sentimos agotados, paralizados y abandonados por todo el mundo», fueron las palabras de una profesora de yoga en la capital iraní, palabras sepultadas por unas bombas de Israel y Estados Unidos que abren una nueva etapa bajo un régimen renovado.

Publicado: junio 20, 2026, 10:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/iran-cierra-nuevo-estrecho-ormuz-ataques-israel-20260620165413-nt.html

El Ejército de Irán ha anunciado este sábado un nuevo cierre del estrecho de Ormuz tras denunciar a Estados Unidos por «flagrante incumplimiento» de los términos del acuerdo preliminar de paz pactado esta semana al haber sido incapaces de impedir los ataques de Israel contra Hizbolá en el Líbano, según informa la agencia EP.

En un comunicado recogido por la radiotelevisión oficial iraní, IRIB, el Mando Militar Conjunto del Ejército acusa a Estados Unidos de no haber cumplido con el primer y fundamental punto de los 14 que componen el memorando de entendimiento: garantizar el cese de las operaciones israelíes en el Líbano. En el sur de este país, el Ejército hebreo ha matado a más medio centenar de personas en 24 horas, como respuesta según su versión a los ataques de Hizbolá.

Por su parte, el régimen de Teherán ha decretado que «el estrecho de Ormuz quedará cerrado al tráfico marítimo» en represalia, a su juicio, por la «implacable y continua violación del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur del Líbano», así como «al brutal asesinato y desplazamiento de cientos de miles de personas oprimidas de esta tierra». Además, la teocracia iraní cita la «negativa de las fuerzas de ocupación sionistas a retirarse de los territorios del sur del Líbano», como anunció el viernes el ministro de Defensa hebreo, Israel Katz.

Noticia relacionada


  • Gabriel Samaniego

Irán ha vinculado desde un primer momento el resultado de las negociaciones al cese inmediato de las operaciones militares hebreas en el sur del Líbano, parcialmente invadido por Israel con motivo de la guerra de Irán.

Desde entonces, los militares israelíes han avanzado por la región en medio de cruentos enfrentamientos con las milicias de la guerrilla chií Hizbolá, aliado estratégico de Teherán, y bombardeos contra decenas de localidades libanesas. El viernes, el Ministerio de Salud libanés informó de 49 muertos, y la cifra provisional de este sábado cifra los fallecidos en al menos 17, entre ellos un militar.

Primera reunión en Suiza

De hecho, el propio Ejército del Líbano ha señalado este sábado a Israel como responsable de un esfuerzo para sabotear el acercamiento entre Washington y Teherán. «Se ha vuelto evidente que la continuación de las agresiones israelíes busca obstaculizar cualquier solución que permita restablecer la estabilidad en Líbano», ha denunciado el Ejército libanés en un comunicado.

Newsletter

En medio de la primera gran crisis del preacuerdo, en principio debe celebrarse en Suiza a partir de esta noche un encuentro entre el enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff, y una delegación iraní presumiblemente encabezada por el ministro de Exteriores, Abás Araghchi. Sin embargo, este plan ahora mismo se encuentra en el aire tras el cierre anunciado por el Ejército iraní.

Guerra de los 40 días

Si Israel tuvo su gran victoria en la Guerra de los Seis Días, en 1967, Irán considera que la suya ha llegado en la Guerra de los 40 días. El régimen clama victoria tras la firma del memorando y los medios oficiales combinan los discursos triunfalistas del nuevo liderazgo de la república islámica con canciones patrióticas. La república islámica no solo ha logrado sobrevivir al golpe sorpresa dado por Donald Trump y Benjamin Netanyahu, cuyo primer objetivo era derrocar a los ayatolás, sino que ha salido fortalecida y aspira a implantar unas nuevas normas de juego. La guerra deja más de 3.500 muertos, el asesinato del líder supremo y la destrucción de infraestructura clave, pero ha transformado Irán y remodelado el equilibrio de poder en Oriente Próximo.

«La diferencia entre las negociaciones actuales y las anteriores es que hoy esta bandera de victoria en el campo de batalla, reconocida tanto por enemigos como por amigos, sirve de respaldo a las negociaciones», declaró en una entrevista televisada Mohamed Ghalibaf, presidente del Parlamento, jefe negociador y uno de los rostros fuertes en la jerarquía surgida tras el asesinato de decenas de altos cargos durante la guerra. La estructura de poder se ha reconstruido bajo las bombas y ha demostrado su capacidad de seguir funcionando en una situación límite. En el primer día de bombardeos, Israel asesinó al líder supremo, Alí Jamenei, que llevaba cuatro décadas en el poder. Su puesto lo ocupa ahora su hijo Mojtaba, de 56 años, quien ha dado la luz verde definitiva a la firma del memorando pese a permanecer en paradero desconocido desde su nombramiento.

«En lugar de destruir a Irán, la guerra lo ha transformado de maneras inesperadas», escribieron recientemente los expertos Narges Bajoghli y Vali Nasr en Foreign Affairs. «Para sobrevivir y establecer nuevas ventajas estratégicas, la república islámica tuvo que adaptarse e innovar, cambiando su forma de hacer la guerra, gobernar el Estado y gestionar la sociedad», apuntaron. En opinión de Bajoghli, profesora de Estudios de Oriente Próximo en la Universidad Johns Hopkins, «lo que surge de esta guerra es un sistema político más fuerte y consolidado, muy apoyado en la Guardia Revolucionaria y en las fuerzas armadas, más atrevido y que se presenta como un pilar central de Asia Occidental. Eso va a generar un Oriente Próximo fundamentalmente distinto».

«En Irán, lo que surge de esta guerra es un sistema político más fuerte y consolidado, muy apoyado en la Guardia Revolucionaria y en las fuerzas armadas«

Narges Bajoghli

Profesora de Estudios sobre Oriente Próximo en la Univ. Johns Hopkins

El sector más duro del régimen ha sido muy crítico con la negociación y alerta del riesgo de una nueva traición por parte de Trump, que ya engañó a los iraníes en 2018, con la ruptura unilateral del acuerdo alcanzado tres años antes con Barack Obama. También en 2025 y a comienzos de 2026, con guerras sorpresa en medio del diálogo nuclear. Una vez tomada la decisión, sin embargo, el llamamiento la unidad nacional ha surtido efecto y no aparecen fisuras.

Ghalibaf defendió que los logros militares deben traducirse finalmente en ganancias políticas y jurídicas y explicó que «toda guerra que termina en victoria, si finalmente no conduce a un documento legal y político y esas victorias no quedan registradas, no aportará ningún beneficio. Ese documento, por ahora, es un texto de 14 puntos que todos los expertos y analistas coinciden en que Estados Unidos hace concesiones al régimen islámico, antes impensables.

Ormuz, el gran logro

Irán busca resultados tangibles y la consecuencia geopolítica más importante de esta guerra es que Teherán ha demostrado que puede cerrar eficazmente Ormuz mediante minas, drones y otras armas de pequeña escala que Estados Unidos no puede neutralizar completamente. Eso proporciona a los iraníes una importante herramienta de disuasión frente a futuras agresiones porque el impacto del cierre de Ormuz es global y afecta a todo el sistema energético.

El memorando trajo la reapertura inmediata del Estrecho sin tasas para la navegación durante 60 días y el levantamiento del bloqueo por parte de Estados Unidos a la exportación de petróleo iraní. Después de ese plazo, según sugirió Ghalibaf, Teherán podría comenzar a cobrar tarifas. Pero no ha pasado ni una semana y el acuerdo ya ha saltado por los aires.

«A partir de ahora, ningún actor podrá definir el orden de seguridad en Asia Occidental sin tener en cuenta el papel y el poder de Irán», escribió la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria sobre el futuro de Ormuz. Esto lo saben muy bien los vecinos del Golfo, que en unos meses han comprendido que tener bases estadounidenses no les garantiza la seguridad, todo lo contrario. Irán no ha dudado a la hora de abrir fuego contra los vecinos que albergan a tropas enemigas.

Otro de los grandes logros estratégicos es que el programa balístico de misiles y el apoyo a los grupos aliados en la región quedan fuera de la negociación para el acuerdo final. Los iraníes se han mantenido firmes en sus líneas rojas y en el respaldo a grupos como Hizbolá, en el Líbano, los hutíes, en Yemen, y las milicias chiíes de Irak. Estas eran dos exigencias de Israel y Trump no las ha tenido en cuenta para enfado de sus aliados en esta guerra.

Frente interno

Al régimen le sorprendió la guerra en un momento en el que parecía vulnerable tras las sangrientas protestas de enero, cuya chispa fue la crisis económica en un país con el rial hundido y la inflación disparada. El sistema, asfixiado por las sanciones, necesita dinero para intentar arreglar los problemas internos y Trump se lo va dar incluso antes de llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear. El acuerdo establece que Estados Unidos levantará todas las sanciones contra Irán una vez alcanzado el acuerdo final y que, mientras tanto, concederá exenciones para permitir las exportaciones petroleras, que ya están en marcha. Además, Washington se compromete a restaurar el acceso a activos iraníes congelados y, tras la firma final, Irán también recibiría un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares (261.000 millones de euros) desarrollado por Estados Unidos junto con socios regionales.

El régimen de los ayatolás proyecta una imagen de unidad y los más leales mantienen desde el comienzo de la guerra movilizaciones de apoyo al sistema en las principales ciudades, sobre todo Teherán. Esto funciona como arma de propaganda, pero también como advertencia a los detractores del sistema. El frente interno preocupa y, por eso, se mantiene la represión y se han llevado a cabo ejecuciones relacionadas con las protestas de enero.

«Trump nos ha traicionado más que los anteriores presidentes estadounidenses y ha complicado todavía más nuestra situación«

Profesora de yoga en Teherán

La periodista Najmeh Bozorgmehr, desde Teherán, pudo entrevistar para el ‘Financial Times’ a iraníes que creyeron en Trump y esperaban un cambio de régimen. «Trump nos ha traicionado más que los anteriores presidentes estadounidenses y ha complicado todavía más nuestra situación. La República Islámica puede proclamarse vencedora. Pero muchos de nosotros no compartimos ese sentimiento. Nos sentimos agotados, paralizados y abandonados por todo el mundo», fueron las palabras de una profesora de yoga en la capital iraní, palabras sepultadas por unas bombas de Israel y Estados Unidos que abren una nueva etapa bajo un régimen renovado.

Artículos Relacionados