Publicado: octubre 27, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/enfrentamiento-gritos-onu-eeuu-cuba-dictadura-comunista-20261027192936-nt.html
El presidente de la Asamblea General de la ONU, Khalilur Rahman, suspendió brevemente este martes el debate sobre el embargo estadounidense a Cuba después de un enfrentamiento entre el canciller cubano, Bruno Rodríguez, y el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike … Waltz.
La tensión estalló durante la intervención de Waltz, cuando la delegación cubana pidió una moción de orden e interrumpió en varias ocasiones al diplomático estadounidense, mientras sus integrantes golpeaban las mesas de su puesto. «Estamos en los Estados Unidos de América, y aquí nadie me va a intimidar como intimidan a los presos políticos. ¡Retrocedan!», gritó Waltz a los representantes cubanos, varios de los cuales abandonaron sus asientos y se acercaron a la tribuna para exigir que se le retirara la palabra. «¡Retroceda! ¡Retroceda, embajador! ¡Apártese! Esto no es La Habana», insistió Waltz mientras Rodríguez se aproximaba al podio.
Minutos antes, el embajador estadounidense había acusado a Fidel Castro de confiscar los bienes de generaciones de cubanos y de enviar a «miles de homosexuales, cristianos, afrocubanos y otros» a campos de concentración.
🚨 Tensión en la ONU obliga a suspender sesión Bruno Rodríguez se levantó y se dirigió al podio mientras interrumpía al embajador estadounidense Mike Waltz. «Esto no es su dictadura comunista. No puede silenciarme», respondió Waltz. El presidente de la sesión tuvo que intervenir y suspender la reunión.
— Cubanet 🇨🇺 (@CubanetNoticias) October 27, 2026
La delegación cubana respondió golpeando sus mesas. Waltz aprovechó la interrupción para cuestionar la reacción de sus integrantes y compararla con la represión en la isla. «Imaginen lo que pasa cuando alguien hace estas preguntas en La Habana, no en una sala llena de embajadores y cámaras. Imaginen lo que les pasa a esas personas si esta es la intimidación y la disrupción que vemos», afirmó.
Derecho a intervenir
Rodríguez solicitaba la palabra por una cuestión de orden y citando el artículo 71 del reglamento de la Asamblea General, que permite interrumpir a un orador para reclamar el cumplimiento de las normas de procedimiento; sin embargo, no comprende la discusión del fondo del asunto.
Rahman intervino para solicitar a las delegaciones que dejaran terminar a quien estuviera hablando antes de reclamar ese derecho. Por su parte, Waltz leyó el artículo en voz alta y respondió al canciller cubano: «La realidad es que no le gusta el fondo de lo que está escuchando. No le gustan las verdades duras. Y puede venir a intimidar todo lo que quiera».
«La realidad es que no le gusta el fondo de lo que está escuchando. No le gustan las verdades duras. Y puede venir a intimidar todo lo que quiera»
Mike Waltz
Embajador de EE.UU. ante la ONU
Rodríguez, acompañado por otros miembros de la delegación cubana y situado cerca de la tribuna, continuó reclamando el derecho a intervenir. En medio del intercambio llegó a gritarle «mentiroso» al representante estadounidense.
Ante la imposibilidad de continuar el debate con normalidad, Rahman suspendió la sesión y pidió a los delegados que regresaran a sus asientos. Antes de reanudarla, concedió la palabra al canciller cubano, quien acusó a Waltz de mentir y de ofender la dignidad del pueblo y del Gobierno de Cuba.
Waltz muestra los lujos de la familia Castro
Tras reanudar su intervención, Waltz mostró una serie de fotografías que ilustraban el contraste entre las condiciones de viuda de la población cubana y los lujos y privilegios de la familia Castro y del mandatario Miguel Díaz-Canel. Las imágenes incluían islas y residencias privadas, viajes, automóviles y yates de lujo, relojes caros y ropa de marca.
«No hay nada de malo con estos lujos a menos que su familia haya pasado casi siete décadas negando esas mismas oportunidades a todos los demás», afirmó
«Así que piensen en la hipocresía. Millones de cubanos han arriesgado sus vidas escapando de esa isla, muchos en balsas a través del Estrecho de la Florida, y los cubanos comunes han luchado por salir, mientras los nietos de castro han Estado decidiendo dónde pasar sus próximas vacaciones europeas o qué yate de lujo navegar. Esa es la dificultad de sus vidas», añadió.
Según Waltz, el régimen cubano sostiene ante la comunidad internacional que dispone de escasos recursos, mientras sus dirigentes y sus familias disfrutan de lujos inaccesibles para la mayoría de los ciudadanos.
Bruno Rodríguez volvió a interrumpirlo y pidió que se llamara al orden al «mentiroso» representante estadounidense
«Estos no son los descendientes de emprendedores cubanos trabajadores que construyeron negocios exitosos. Estos son los descendientes de los hombres que confiscaron la propiedad y los negocios de otras personas, las mismas personas que le dijeron a generaciones de cubanos que la riqueza privada era inmoral», sostuvo.
Bruno Rodríguez volvió a interrumpirlo y pidió que se llamara al orden al «mentiroso» representante estadounidense. También le agradeció con ironía la publicidad a los destinos turísticos cubanos, y reclamó que se permitiera a los estadounidenses viajar libremente a la isla.
One of the Cuban regime’s “diplomats” tried to intimidate UN staff into cutting our microphones as I exposed the regime for the world to see. When one of my American diplomats noticed what was happening, that same regime “diplomat” tried to intimidate him, too. https://t.co/kmBlpMlPcY
— Ambassador Mike Waltz (@USAmbUN) October 27, 2026
Washington niega que exista bloqueo
Waltz cerró su intervención defendiendo la posición de Washington: «No hay bloqueo».
El embajador argumentó que las empresas estadounidenses habían exportado a Cuba mercancías por más de 876 millones de dólares durante los primeros ocho meses de 2026, incluidos 230 millones en combustible destinado a negocios privados.
Con esos datos, pidió a los países miembros que votaran en contra de la resolución presentada por Cuba, objeto del debate que se celebra en la sede de Naciones Unidas los días 27 y 28 de octubre.
A quienes respaldaran el texto cubano, Waltz les lanzó una advertencia: «Ustedes son cómplices».
