Publicado: octubre 26, 2026, 6:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/republica-checa-contagia-protestas-europa-exigir-proteccion-20261026121857-nt.html
Decenas de miles de personas se han manifestado este fin de semana en la plaza de la Ciudad Vieja de Praga y sus alrededores, en respuesta a una convocatoria de la iniciativa cívica Milion chvilek pro demokracii (Un Millón de Momentos por la Democracia), … encabezada por Mikulás Minár. Los manifestantes reclamaban al Gobierno la retirada de la reforma de la financiación de la televisión pública checa, Ceská televize, y de la radio pública, Cesky rozhlas, cuyo debate parlamentario y aprobación fue adelantado por sorpresa y tuvo lugar el sábado a última hora.
Los manifestantes sospechan que el objetivo último de la reforma es un mayor control gubernamental de los medios de comunicación públicos, que pasarán a depender de los presupuestos del Estado. La mayoría parlamentaria de la coalición formada por ANO, SPD y Motoristé sobe ha superado la primera fase parlamentaria, pero los manifestantes exigen la paralización del proceso.
En la mañana de este lunes, antes de partir hacia Argelia, el primer ministro Andrej Babis ha comparecido ante los medios de comunicación checos y ha avanzado que no retirará su reforma, que será vista en segunda lectura por la Cámara de Diputados el 17 de noviembre. Babis ha hecho, sin embargo, una concesión envenenada: introducirá en el proyecto la posibilidad de que los ciudadanos checos que así lo deseen sigan pagando las cuotas de financiación de los medios públicos.
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Enrique Serbeto
Durante las manifestaciones, el número de teléfono personal del primer ministro fue difundido en las redes sociales, publicado por la asociación Million Moments for Democracy, y recibió 6.700 mensajes, muchos de ellos en tono amenazante. «Algunos sugerían que me disparara, o que alguien me matara, que un francotirador me disparara, hablaban de mi madre y demás«, ha relatado durante su comparecencia. »La agresión provocada por estas personas es inaceptable. Espero que nadie aquí quiera seriamente esta agresión. Intenté hablar con esas personas. Respondí e hice numerosas llamadas, pero estas personas no quieren discutir, sino crear este ambiente de odio«, ha añadido el primer ministro.
«Espero firmemente que nadie en nuestro país quiera que tengamos ataques contra políticos aquí como en Eslovaquia o que alguien rompa vitrinas y queme coches en la calle Parízská», ha dicho Babis, convencido de que las protestas en la calle responden a un efecto contagio de las que están teniendo lugar en Francia y en Italia. Ha dejado claro que respeta el derecho del público y de los empleados de la televisión y radio Checas a protestar, pero la coalición no retirará su proyecto de ley porque se trata de una financiación «más razonable».
Miles de manifestantes llenan la plaza de la Ciudad Vieja de Praga para protestar contra el Gobierno.
(Reuters)
En la República Checa, los hogares pagan actualmente 205 coronas checas al mes para financiar la televisión y la radio públicas. Es una tasa obligatoria regulada por ley, no una suscripción voluntaria, que supone uno 8,20 euros al mes, 98 euros al año, en un país en el que el salario medio es de aproximadamente 2.135 € brutos al mes. Babis ha prometido que los hogares que voluntariamente quieran seguir pagando podrán hacerlo, como respuesta a los manifestantes.
También ha accedido a que haya más debate parlamentario. Afirma que la oposición dispondrá de tiempo para discutir el proyecto en la siguiente lectura, a sabiendas de que la mayoría de la coalición tiene garantizada la votación, independientemente del debate.
Un examen más cuidadoso de la reforma
Babis ha acusado por otra parte a la asociación Million Moments for Democracy de dividir deliberadamente a la sociedad checa y ha hecho un llamamiento al cese de las protestas. Alega que la abolición de las tasas no es un ataque a la democracia ni a la independencia de los medios, sino que solo cambia la forma en que se financian, y que está siendo utilizada para justificar un «supuesto clima de insatisfacción». «Nunca interferiremos en el trabajo editorial de la Televisión Checa y la Radio Checa ni en sus asuntos de personal», ha garantizado el primer ministro.
El presidente checo, Petr Pavel, ha pedido un examen más cuidadoso de la reforma y ha advertido que no deben adoptarse precipitadamente cambios difíciles de revertir. Por su parte, la Unión Europea de Radiodifusión y otras organizaciones periodísticas reclamaron garantías para la sostenibilidad financiera de los medios públicos.
El director de la Radio Checa, René Zavoral, ha declarado tras la rueda de prensa de Babis que está «listo para una conversación sustantiva con el primer ministro sobre las tasas», que según él debería ser pública y en la que pretende pedir al Gobierno que retire la propuesta. En su opinión, dejar abierta la puerta al pago voluntario de las tasas no es una solución.
