Elsa Mateos responde a las críticas por su físico tras posar "haciéndose la guapa": "Estoy enamorada de mis curvas" - Colombia
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Elsa Mateos responde a las críticas por su físico tras posar «haciéndose la guapa»: «Estoy enamorada de mis curvas»

Elsa Mateos ha vuelto al foco mediático por los comentarios desafortunados que ha recibido tras los últimos posados que ha hecho en una publicación de su Instagram. En el carrusel de instantáneas que ha compartido, aparecía con un body de encaje negro y ponía en la descripción: «Haciéndome la guapa».Lo que parecía un gesto de confianza en sí misma, rápido se ha tornado en un episodio de acoso digital. Algunos se han referido a ella como «Tapón gordo», por su estatura de 1,60. Otros comentarios negativos han sido: «es bajita y tirando a gordita, con cara muy normal» o «modelo no es».Ante esto, ha subido una historia a su perfil en la que ha respondido de manera contundente a los comentarios: «Estoy enamorada de mis curvas y de mi cara. Soy mucho más que un físico. A mí no me haces ningún daño porque tengo un trabajo personal conmigo misma, pero personas como estas no pueden estar en redes sociales porque pueden hacer daño a niñas y no tan niñas», sentencia.Todo esto llega después de la entrevista que ha dado la exconcursante de Gran Hermano en Onda Vasca sobre cómo ha sido su vida tras salir del reality. «Un poco locura», ha reseumido sin rodeos. Y es que tuvo una exposición mediática muy grande: «Se me llamaba para todos los programas y yo iba a todos», cuenta. Durante semanas, encadenó galas, debates y viajes constantes. Pero cuando el concurso terminó se sintió «perdida en la vida».Acostumbrada a una rutina tranquila, trabajo, gimnasio, casa… y alejada de las redes sociales, el cambio fue radical. «Nunca había tenido redes sociales y he sido muy celosa de mi privacidad, mi intimidad, llevaba una vida muy tranquila y de repente pasé de tener todo como supercontrolado a vivir en plan automático: vuelo para aquí, vuelo para allá, tienes que estar en este sitio aquí, tal, no sé qué», relata.Además, una de las cosas que más la afectó, tanto a nivel físico cómo mental fue el dejar de hacer deporte: «El no hacer deporte, ese descontrol, tanto estrés me generó la alopecia que se me diagnosticó en enero del año pasado», cuenta. La presión para aprovechar su momento mediático tampoco ayudó. «Todo el mundo machacando: ‘Métete a redes, aprovecha’… y yo pensaba: necesito parar», afirma.Ese parón llegó, pero acompañado de un duro episodio personal. «Necesito parar, necesito parar, analizar que he estado viviendo durante estos cuatro o 5 meses y volver a recuperar mi vida, un orden, una estabilidad y perdí todo eso y al perderlo, caí en depresión», reconoce. Durante meses, su día a día fue muy complicado: «El año pasado estuve muy mal en casa, en la cama, no me levantaba de la cama, el corazón iba aceleradísimo. Yo estaba en la cama tirada, tranquila, el corazón que se me salía por la boca, ansiedad, atracones de comida. Engordé 10 kg», se sincera.La recuperación no fue inmediata, pero sí progresiva. «El deporte me ha salvado la vida siempre», asegura. Poco a poco, volvió a salir, a trabajar y a rodearse de sus amigas, recuperando así una rutina y estabilidad. Hoy, un año después, su situación es muy distinta. «Me siento brutal», dice con seguridad. «He vuelto a conectar conmigo, tanto emocional como físicamente . Estoy en un buen momento personal», concluye..

Publicado: abril 30, 2026, 6:30 am

La fuente de la noticia es https://www.20minutos.es/gente/elsa-mateos-responde-las-criticas-por-su-fisico-tras-posar-haciendose-guapa-estoy-enamorada-mis-curvas_6964867_0.html

Elsa Mateos ha vuelto al foco mediático por los comentarios desafortunados que ha recibido tras los últimos posados que ha hecho en una publicación de su Instagram. En el carrusel de instantáneas que ha compartido, aparecía con un body de encaje negro y ponía en la descripción: «Haciéndome la guapa».

Lo que parecía un gesto de confianza en sí misma, rápido se ha tornado en un episodio de acoso digital. Algunos se han referido a ella como «Tapón gordo«, por su estatura de 1,60. Otros comentarios negativos han sido: «es bajita y tirando a gordita, con cara muy normal» o «modelo no es».

Ante esto, ha subido una historia a su perfil en la que ha respondido de manera contundente a los comentarios: «Estoy enamorada de mis curvas y de mi cara. Soy mucho más que un físico. A mí no me haces ningún daño porque tengo un trabajo personal conmigo misma, pero personas como estas no pueden estar en redes sociales porque pueden hacer daño a niñas y no tan niñas», sentencia.

Todo esto llega después de la entrevista que ha dado la exconcursante de Gran Hermano en Onda Vasca sobre cómo ha sido su vida tras salir del reality. «Un poco locura», ha reseumido sin rodeos. Y es que tuvo una exposición mediática muy grande: «Se me llamaba para todos los programas y yo iba a todos«, cuenta. Durante semanas, encadenó galas, debates y viajes constantes. Pero cuando el concurso terminó se sintió «perdida en la vida».

Acostumbrada a una rutina tranquila, trabajo, gimnasio, casa… y alejada de las redes sociales, el cambio fue radical. «Nunca había tenido redes sociales y he sido muy celosa de mi privacidad, mi intimidad, llevaba una vida muy tranquila y de repente pasé de tener todo como supercontrolado a vivir en plan automático: vuelo para aquí, vuelo para allá, tienes que estar en este sitio aquí, tal, no sé qué», relata.

Además, una de las cosas que más la afectó, tanto a nivel físico cómo mental fue el dejar de hacer deporte: «El no hacer deporte, ese descontrol, tanto estrés me generó la alopecia que se me diagnosticó en enero del año pasado», cuenta. La presión para aprovechar su momento mediático tampoco ayudó. «Todo el mundo machacando: ‘Métete a redes, aprovecha’… y yo pensaba: necesito parar», afirma.

Ese parón llegó, pero acompañado de un duro episodio personal. «Necesito parar, necesito parar, analizar que he estado viviendo durante estos cuatro o 5 meses y volver a recuperar mi vida, un orden, una estabilidad y perdí todo eso y al perderlo, caí en depresión», reconoce. 

Durante meses, su día a día fue muy complicado: «El año pasado estuve muy mal en casa, en la cama, no me levantaba de la cama, el corazón iba aceleradísimo. Yo estaba en la cama tirada, tranquila, el corazón que se me salía por la boca, ansiedad, atracones de comida. Engordé 10 kg», se sincera.

La recuperación no fue inmediata, pero sí progresiva. «El deporte me ha salvado la vida siempre«, asegura. Poco a poco, volvió a salir, a trabajar y a rodearse de sus amigas, recuperando así una rutina y estabilidad. Hoy, un año después, su situación es muy distinta. «Me siento brutal«, dice con seguridad. «He vuelto a conectar conmigo, tanto emocional como físicamente . Estoy en un buen momento personal», concluye..

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