Publicado: junio 16, 2026, 2:45 pm
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La Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil decide este martes el destino polÃtico del diputado inhabilitado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. El parlamentario está acusado de un delito de coacción en el curso de un proceso judicial, vinculado … al intento de golpe liderado por su padre en 2022, un crimen por el que cumple prisión domiciliaria. Si el Tribunal ratifica los pronósticos de condena, Eduardo perderá definitivamente sus derechos polÃticos y se enfrentará a penas de uno a cuatro años de prisión.
El juicio se celebra sin la presencia del acusado, que se encuentra autoexiliado en EE.UU. tras abandonar el Congreso brasileño alegando una persecución contra él y su familia. La FiscalÃa General de la República sostiene que el exparlamentario utilizó su estrecha alianza con Donald Trump para presionar a las instituciones judiciales de su propio paÃs. El objetivo de estas maniobras, según la acusación, era forzar la parálisis de los procesos penales contra su progenitor.
Para la FiscalÃa, Eduardo Bolsonaro tejió una red de presión internacional que culminó en hostilidades directas de Washington contra la soberanÃa brasileña. La FiscalÃa recopiló mensajes privados, publicaciones y grabaciones que demuestran que el hijo del expresidente instigó medidas drásticas, como el arancel del 50% impuesto por Trump a las exportaciones de Brasil, bajo el pretexto de que el juicio a su padre era una «caza de brujas».
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Pedro González
Las pruebas incluyen además la revocación de visados estadounidenses a ocho magistrados del Supremo y sanciones financieras individuales amparadas en la Ley Magnitsky, una especie de muerte financiera, que bloquea cuentas y tarjetas de crédito internacionalmente. Las represalias causaron perjuicios económicos incluso a sectores productivos nacionales.
La FiscalÃa destaca que las acciones de Eduardo funcionaron como una moneda de cambio ilÃcita orientada a chantajear a los jueces del alto Tribunal. «La acusación, tal como expuesta in la denuncia, fue confirmada por un robusto acervo documental», informó el Ministerio Público.
Ante la ausencia de un abogado designado por el acusado, la DefensorÃa Pública asumió una representación estrictamente formal del polÃtico y solicitó la nulidad absoluta del proceso argumentando serias irregularidades procesales, como la notificación mediante edicto y la falta de contacto directo con el defendido. Asimismo, alegó que los actos del excongresista están protegidos por la inmunidad parlamentaria.
Capacidad de decisión real
La estrategia de la DefensorÃa también ha rechazado al juez relator del caso, Alexandre de Moraes, por considerarlo parte afectada. Según los defensores, la validez del fallo se encuentra comprometida de raÃz si el magistrado que dirige la instrucción coincide con la presunta vÃctima de las coacciones. La defensa insiste, a su vez, en que Eduardo carecÃa de capacidad de decisión real sobre las polÃticas exteriores de EE.UU.
«En el presente caso, el acusado está siendo procesado y será juzgado por la autoridad señalada como vÃctima directa de la conducta que se le imputa en la denuncia. AsÃ, cualquier decisión proferida en estos autos estará irremediablemente comprometida en su validez», manifestó la defensa.
La resolución del caso recae en la Primera Sala, presidida por el magistrado Flavio Dino e integrada por los jueces Cristiano Zanin, Carmen Lúcia y el propio Moraes. Bastan tres votos correlativos para dictar una sentencia que la magistratura anticipa como condenatoria debido a la contundencia de las pruebas documentales.
Impacto en la dinastÃa Bolsonaro
El juicio se sigue con máxima atención en la polÃtica brasileña pues su impacto promete sacudir aún más las expectativas electorales de la dinastÃa Bolsonaro de cara a los próximos comicios presidenciales. El senador Flavio Bolsonaro, primogénito de la familia y candidato predilecto de la ultraderecha para disputar el poder frente al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, ha registrado un severo retroceso en los sondeos de opinión pública coincidiendo con la escalada de los problemas judiciales de su hermano e investigaciones de corrupción que recaen sobre el propio candidato.
Flavio fue descubierto en una filtración en la que le pide dinero a Daniel Vorcaro, un exbanquero que se encuentra preso por un fraude de proporciones gigantescas contra el sistema financiero brasileño. El dinero serÃa para financiar una pelÃcula sobre su padre que costó tres veces más que largometrajes nacionales que disputaron el Óscar.
La última encuesta de la firma Quaest refleja que el presidente Lula da Silva lidera la intención de voto de la segunda vuelta con un 44% frente al 38% de Flavio. La alarma se encendió especialmente entre los votantes independientes, un segmento volátil donde el candidato de la oposición cayó del 31% al 24%.
El juicio de Eduardo por conspirar en el extranjero y las sospechas financieras contra Flavio ha fracturado la cohesión de la derecha
Lula y su Gobierno han tenido éxito al explotar la relación de los Bolsonaro con Trump, especialmente después de la visita de Flavio a Washington, en mayo, que coincidió con nuevas hostilidades del norteamericano contra Brasil, como un nuevo golpe arancelario y medidas que clasifican grupos criminales brasileños como terroristas, lo que se considera internamente como un intento de injerencia contra la soberanÃa brasileña.
El presidente brasileño no dudó en calificar el cabildeo de los hermanos Bolsonaro en la capital estadounidense como una «traición a la patria», un discurso que caló con fuerza en las clases medias del paÃs. El movimiento acorraló al bolsonarismo que tuvo su ascenso a partir de 2018 con el patriotismo y la lucha contra la corrupción como banderas. La combinación del juicio de Eduardo por conspirar en el extranjero y las sospechas financieras contra Flavio ha fracturado la cohesión de la derecha. LÃderes emergentes ya toman distancia para evitar un contagio y tratar de aprovechar el vacÃo que pueden dejar los Bolsonaro.
