Publicado: febrero 7, 2026, 9:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/jose-m-de-areilza-peligro-patos-cojos-20260207143407-nt.html
Mientras Donald Trump presiona para que el aeropuerto de Washington y la principal estación de tren de Nueva York cambien de nombre y lleven el suyo, una corriente de fondo transforma la polÃtica de Estados Unidos. Cada vez es más posible que las elecciones … legislativas en otoño otorguen el control de la Cámara de Representantes a los demócratas. En las últimas semanas, las encuestas incluso señalan que podrÃan obtener la mayorÃa en el Senado.
La popularidad del presidente está bajo mÃnimos. La aceleración de acciones temerarias a diario desde el Despacho Oval –la barbarie contra los inmigrantes o favorecer los negocios de los que le son más cercanos– encuentran por fin un amplio rechazo social. Este repudio se traduce en votos para frenar el caos y la arbitrariedad y la erosión de la democracia.
Si los republicanos pierden las elecciones legislativas en noviembre, el presidente se convertirá en un ‘pato cojo’, la expresión que se utilizaba en Londres en el siglo dieciocho para señalar al inversor que no podÃa pagar sus deudas. Trump gobernarÃa todavÃa más por decreto y aumentarÃa su pulsión imperialista, en busca de espléndidas pequeñas guerras, triunfos fáciles con los que adornarse. Las dos cámaras podrÃan poner en marcha investigaciones y hasta un juicio polÃtico al presidente con el objetivo de maniatarle.
Los europeos, sin embargo, harÃan bien de no respirar aliviados al pensar que la pesadilla trumpista termina. No deberÃan asumir que el mundo vuelve a ser un gran mercado que admira los valores occidentales. El movimiento nacional-populista inspirado por el presidente seguirá presente en la polÃtica estadounidense e internacional por muchos años. Y aunque los demócratas se recuperen e incluso ganen las elecciones presidenciales de 2028, no habrá un regreso a la ‘Pax Americana’. Se restaurarÃa la relación transatlántica, pero en una era geopolÃtica de gran incertidumbre y rivalidad con China, Washington esperarÃa que los europeos hiciesen los deberes.
Los ‘patos cojos’ tienen su peligro, porque pueden llevar a la autocomplacencia y la parálisis, y causar el espejismo de que ha pasado el tiempo de las emergencias y las reformas.
