Publicado: abril 23, 2026, 6:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/lideres-europeos-discuten-posibles-formulas-defensa-conjunta-20260423184229-nt.html
La UE quiere probar sus posibilidades de defensa común. La Comisión Europea ha puesto en marcha su ambicioso programa de financiación del rearme de los distintos países con más de 150.000 millones de euros, pero eso no sirve para describir cómo deberían actuar unos … y otros en caso de un ataque.
En marzo, proyectiles lanzados desde el Líbano por el grupo terrorista proiraní Hizbolá alcanzaron la isla de Chipre, por lo que su presidente, Níkos Christodoulídis, sugirió la necesidad de que la Unión Europea tuviera un debate sobre el artículo 42.7, en el que se define la obligación de todos los países miembros de ayudar al que fuera atacado. El presidente del Consejo, António Costa, decidió entonces incluir este delicado asunto en las discusiones de la reunión informal que se celebra este jueves por la noche y este viernes en Nicosia.
La gran mayoría de los países miembros de la UE lo son también de la OTAN, por lo que hasta ahora estaba claro que, en caso de necesidad, la Alianza Atlántica sería el mecanismo óptimo para la defensa y la disuasión. Sin embargo, las extemporáneas posiciones del presidente norteamericano Donald Trump sobre Groenlandia suscitaron un debate sobre la necesidad de que la UE tuviera su propio mecanismo de defensa. Es más, el pasado mes de enero, el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, llegó a afirmar que la cláusula de asistencia mutua europea debería aplicarse en el caso de Groenlandia, aunque para ello debería reforzarse el mecanismo legal, con la utilización de una estructura de mando militar clara que aún no existe.
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Enrique Serbeto
El artículo 42.7 del Tratado solo se ha invocado una vez. Lo hizo Francia en noviembre de 2015 tras una serie de atentados terroristas mortales del Daesh en París. En aquel entonces, el asunto se despachó como un gesto político de apoyo con intervenciones meramente policiales. Esa disposición establece que, si un miembro de la UE se enfrenta a una «agresión armada», los demás países tienen la obligación de prestarle «ayuda y asistencia por todos los medios a su alcance». La cláusula no define siquiera si dicha ayuda incluye una respuesta militar, ya que fue redactada teniendo en cuenta las susceptibilidades de países neutrales como Irlanda y Austria, que junto a Malta y Chipre son los únicos que no forman parte de la OTAN.
También muchos de los que sí forman parte de la Alianza Atlántica, sobre todo los del este de Europa, temen que el excesivo protagonismo de un proyecto de defensa europea solo serviría para dar argumentos a la Administración norteamericana para reducir aún más su interés por contribuir a la OTAN.
El artículo 42.7 del Tratado solo se ha invocado una vez. Lo hizo Francia en noviembre de 2015 tras una serie de atentados terroristas mortales del Daesh en París
La alta representante de Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, ha sido la encargada de explicar a los miembros del Consejo Europeo que durante el mes de mayo y junio se harán ejercicios prácticos de simulación de la entrada en vigor del artículo 42.7. En una primera escala serán los embajadores, que son los que están permanentemente en Bruselas, los que tendrán que afrontar el simulacro de ataque. Después serán los ministros, pero aún no se ha definido si serán los de Asuntos Exteriores o los de Defensa. Los participantes deberán poder reaccionar en tiempo real y poner sobre la mesa los medios disponibles para contribuir a la defensa del país que supuestamente estaría siendo atacado, con el fin de comprobar hasta qué punto serían opciones realistas.
Posibles escenarios
Los posibles escenarios son también diversos: no es lo mismo un ataque híbrido a un país en concreto, que a su vez podría pedir ayuda a los demás sin necesidad de pasar por las instituciones europeas, que un caso en el que los agredidos fueran varios. Esto sí obligaría a la Comisión a intervenir como mecanismo de coordinación. Y aún sería más complejo si en ese escenario se pusieran en marcha simultáneamente el artículo 24.7 de la UE y el artículo 5 de la OTAN. Que se sepa, nadie se ha atrevido a plantear para este ejercicio la posibilidad siquiera teórica de que el agresor fuera Estados Unidos. Ni tampoco llegan a plantear la hipótesis de que el agresor fuera la principal amenaza, es decir, Rusia, potencia nuclear y principal amenaza, que es un caso que en estos momentos tendría que afrontarse a escala de la Alianza.
Costa y Von der leyen piden el inicio de negociaciones para la entrada de Ucrania
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la de la Comisión, Úrsula von der Leyen, se han reunido con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en Nicosia, donde se celebra una cumbre informal de líderes europeos. Los tres dirigentes han celebrado el acuerdo para el desembolso del crédito de 90.000 millones de euros con el que Ucrania va a poder mantener su estabilidad financiera y la aprobación del vigésimo paquete de sanciones contra Rusia. En el comunicado conjunto se pide que se inicie «lo antes posible» el proceso de negociaciones para el ingreso de Ucrania en la UE como respuesta «al progreso en las reformas que Ucrania ha logrado hasta ahora en circunstancias difíciles». Zelenski estaba invitado a informar a los miembros del Consejo Europeo sobre la situación de la guerra en su país.
Según medios conocedores del ejercicio, la principal diferencia entre la cláusula europea y la atlántica es que, en caso de agresión, la OTAN ya dispone de una cadena de planificación y mando bien engrasada, mientras que la UE carece de ella. Tal vez por eso, la mayoría de países miembros siguen prefiriendo la europeización de la OTAN que la creación de un ejército de la UE que debería estar bajo el mando de la Comisión, con toda la complicación que eso significa.
