Publicado: junio 16, 2026, 6:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/continuan-ataques-libano-tras-asegurar-netanyahu-tropas-20260616124342-nt.html
La guerra continúa en el Líbano. Se libra tanto en el terreno como en palabras. De hecho, se siguen intercambiando declaraciones entre ambos bandos. Así, Benjamin Netanyahu reafirmó este lunes que el Ejército israelí permanecería «el tiempo que sea necesario»: «Hemos establecido amplias zonas … de seguridad alrededor de Israel. Lo hicimos en Gaza, Líbano y Siria. Quiero ser claro: permaneceremos en estas zonas de seguridad el tiempo que haga falta para proteger a nuestro país». Además, la retirada israelí del Líbano no figura entre las condiciones del acuerdo con Irán, según un alto funcionario estadounidense, quien especificó que Israel conservaría el derecho a defenderse de cualquier ataque de Hizbolá. Otras fuentes aseguran que sí esta incluido el país del cedro.
En la práctica, esto significa que es improbable que los combates cesen pronto en el país, aunque la diplomacia iraní insiste en que poner fin a la guerra en el Líbano es el «asunto más importante» del acuerdo con EE.UU. La prohibición de atacar Beirut parece mantenerse por el momento a pesar de la presencia del dron en el cielo de la capital. Se percibe que todo es frágil.
Desde el G7, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes que mantiene una excelente relación con Netanyahu, pero que este debe actuar con mayor responsabilidad en lo que respecta al Líbano. Trump, en su intervención en la cumbre del G7, dijo que le había comunicado a Israel que no le gustaba su ataque contra Beirut y sugirió que Siria debería ocuparse de Hizbolá en lugar de Israel, recoge Reuters.
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Mikel Ayestaran
Piedra angular del acuerdo
Más que nunca, la cuestión libanesa está vinculada a la iraní. Abás Araqchí, ministro de Asuntos Exteriores de Irán, es categórico: «Cualquier ataque israelí contra el Líbano o la ocupación de territorio libanés se considerará una violación del acuerdo con Washington».
«Si se confirma la firma del acuerdo entre iraníes y estadounidenses, este probablemente será mínimo, con muchas ambigüedades, y otorgará implícitamente a Israel el derecho a continuar las acciones militares en el Líbano sin ninguna obligación para las FDI de retirarse».
Este análisis de una fuente diplomática europea autorizada es inequívoco: con o sin acuerdo, los combates podrían continuar en el sur de Líbano, con distintos grados de intensidad, y la ocupación israelí podría persistir.
Esto es lo que se observa hoy, 16 de junio, día del Nuevo Año musulmán. Un residente de Jdeidet Marjayoun confirma: «La noche fue muy difícil. El fuego de artillería y el lanzamiento de misiles interceptores no cesaron en toda la noche; continuaron sin interrupción. Esta mañana hubo una fuerte explosión. No sabemos de dónde provino, y de ella emanaba un olor fétido».
Parece ser que este martes mantendrá la misma tónica que ayer, jornada marcada por los ataques contra vehículos, bombardeos, ataques con drones y lanzamiento de granadas por parte de las FDI.
Ataques de Hizbolá
Hizbolá no se quedó atrás, aunque inicialmente señaló que, a diferencia de los israelíes, no había llevado a cabo ninguna operación desde la firma del memorando de entendimiento. Sin embargo, por la noche, la milicia chií lanzó su primer ataque, disparando dos cohetes contra vehículos israelíes que intentaban avanzar hacia las colinas de Ali el-Taher, en el distrito de Nabatiyeh. Más tarde esa misma noche, Hizbolá lanzó más misiles, aparentemente interceptados por la Cúpula de Hierro, que explotaron en la zona del Castillo de Beaufort (Qalaat Al-Shaqif), aún en manos israelíes.
Hizbolá anunció también que había repelido un avance israelí en la zona de Arnoun (Nabatiyeh) mediante el uso de drones suicidas, un arma cada vez más empleada por la milicia y que causa graves daños y bajas al adversario. Hizbolá especificó que, «tras observar a una fuerza perteneciente al ejército enemigo israelí, compuesta por una excavadora y dos tanques Merkava, que avanzaba desde Arnoun-el-Kemmacheh hacia las afueras de la aldea de Kfartebnit a las 18:15, los combatientes de la Resistencia Islámica los interceptaron con misiles guiados y drones de asalto tipo Ababil, obligándolos a retirarse».
La esperanza de las autoridades libanesas reside en las negociaciones directas entre libaneses e israelíes en Washington, cuyo objetivo principal es lograr un alto el fuego integral y duradero, la retirada de las fuerzas israelíes de los territorios ocupados, y el despliegue del ejército libanés en la frontera internacional.
