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Beicon en el Corán y saludo nazi: así es el último agente provocador de la extrema derecha en EE.UU.

El clima político desquiciado de EE.UU. crea monstruos y el último se llama Jake Lang. No se le conocen mayores habilidades que la provocación, pero eso ha sido suficiente para colocar a este joven treintañero en la conversación nacional. Las tensiones … políticas y migratorias que vive estas semanas Mineápolis han sido el escenario ideal para hacerse notar todavía más. Y lo logró, en medio de un linchamiento en el que salvó el cuello de forma paradójica.

Lang obtiene su gran objetivo -la atención- con un estilo provocador de marca extrema derecha. En el Estados Unidos de hace muy pocos años, sus espectáculos racistas, xenófobos, antisemitas o antiislámicos no tendrían gran recepción. El joven, sin embargo, cuenta con cientos de miles de seguidores en Instagram o X y, pese a que no irá a ningún sitio, ha presentado su candidatura a senador por Florida. La América de ahora es diferente y voces así encuentran sitio e incluso dan de comer, en la maraña de canales de YouTube, podcast y cuentas en redes sociales en las que prosperan. Es el caldo de cultivo que ha alumbrado a figuras de relevancia nacional, como Nick Fuentes, al que ahora le entrevista hasta Tucker Carlson, una de las principales voces del trumpismo en los medios.
Lang fue un personaje oscuro, sin mucho protagonismo más allá de los peores estercoleros de los foros y las redes sociales, hasta finales de 2020. Fue cuando Donald Trump clamó que le habían hecho trampa en las elecciones presidenciales de aquel año, las que perdió frente a Joe Biden. Ni los tribunales, ni su Departamento de Justicia, ni las autoridades republicanas estatales vieron el robo masivo que clamaba Trump. Pero esa campaña contra el resultado electoral –’Stop the Steal’ (parar el robo)– fue la piedra fundacional de la permanencia del multimillonario neoyorquino en política y radicalizó a parte de sus bases.

De Mineápolis salió con bolazos de nieve y globazos de agua en la cara, algo poco agradable cuando hay -20 grados de temperatura
REUTERS / AFP

Por allí empezó a tener presencia el discurso vitriólico de Lang. Después de sumarse a las movilizaciones contra el resultado electoral, fue uno entre los miles que participó en el trágico y bochornoso asalto al Capitolio, en el que una turba trumpista trató de evitar la certificación en el Congreso del resultado de las urnas.
Jake Lang and his crew showed up in Minneapolis trying to march into a Somali neighborhood, screaming that “natural born citizens” should be deported to “preserve the white race.”They didn’t make it.And the part that’ll live forever: a self-proclaimed white supremacist… pic.twitter.com/RsjXDBbVh6— Brian Allen (@allenanalysis) January 17, 2026
Por esa jornada –una de las más negras de la historia de EE.UU.– a Lang le imputaron once delitos. Entre otros, desorden civil, obstrucción de un procedimiento oficial o agresión a fuerzas de seguridad. La Fiscalía describió en su escrito cómo Lang atacaba a los policías con un bate de béisbol y un escudo antidisturbios.
Ingresó en prisión preventiva de forma inmediata. Allí se convirtió en uno de los miembros más activos de la llamada ‘comunidad 6 de enero’ (la fecha del asalto al Capitolio) e incluso trató de montar una milicia desde rejas. La llamó Napalm (North American Patriot and Liberty Militia, o Milicia Patriota y Libertad de Norteamérica).

Personaje oscuro, le imputaron once delitos en el asalto al Capitolio. Ingresó en prisión de manera preventiva y lideró la llamada ‘comunidad 6 de enero’

En la cárcel siguió trabajando en su fama, con entrevistas a medios y con la organización de eventos benéficos para pagar la defensa de acusados como él.

Indultado por Trump

Lang no llegó a ir a juicio. La gracia de Trump le sacó de la cárcel. El presidente indultó a todos los investigados, imputados y condenados por el 6 de enero el mismo día en el que juró su cargo en el Capitolio. Fue toda una declaración de intenciones, una decisión que sentó el tono de su segundo mandato.

El activista está aprovechando la segunda oportunidad. En los últimos meses, viaja de aquí para allá con sus provocaciones de ultraderecha. Su personaje tiene ahora también el disfraz de candidato político, con su intento de quedarse con el escaño en el Senado que estaba en manos de Marco Rubio, el ahora secretario de Estado, que se decidirá el próximo otoño.
«El 6 de enero fue un grito de cambio y yo soy ese cambio», proclama Lang en su web. Allí expone diez ideas generales que son calcadas al programa de Trump: cierre de la frontera, coste de vida, política energética, reducción de impuestos, paz mundial…
Esta candidatura al Senado parece solo otra más de las estrategias de Lang para estar en el candelero. Otras formas de lograrlo han sido más controvertidas. En noviembre se plantó en Dearborn, en Michigan, a las afueras de Detroit, la mayor ciudad del país con mayoría musulmana. Metió beicon entre las hojas de un libro del Corán y trató de quemar el texto sagrado para los musulmanes. No lo consiguió, pero la lio.
Last night at 10:30 pm while we were LIVE on our J6 Patriot Panel,My cell was RAIDED & I was tackled & arm twisted violently against the wall by the Brooklyn Federal Prison Correction Officers!!!They treated me like an animal & called me a Domestic Terrorist!!I was stripped… pic.twitter.com/vdOE3VEkWq— Jake Lang – January 6 Political Prisoner 🇺🇸 (@JakeLang) October 1, 2024
A comienzos de enero, la montó en Washington, delante de la sede de Aipac, una de las principales organizaciones judías en EE.UU. Se puso delante de un cartel con la leyenda ‘Hacer a Jerusalén cristiano otra vez’ (un guiño a MAGA, ‘Make America Great Again’, ‘Hacer a EE.UU. grande otra vez’, el lema político de Trump). Desde allí lanzó todo tipo de bilis antisemita: «Gente blanca de EE.UU.: os van a reemplazar, vuestros hijos serán musulmanes negros si no os levantáis ahora». Recordaba a los gritos de «los judíos no nos reemplazarán» que proclamaban los supremacistas blancos que protagonizaron disturbios en Charlottesville en 2017 (entonces, Trump dijo que entre ellos había «gente muy mala y gente muy buena»).
En su convocatoria, Lang también tiró monedas de chocolate a la sede de Aipac y realizó el saludo nazi.
Pocos días después, con los ánimos muy tensos en Mineápolis, convocó ante el Ayuntamiento de la ciudad a sus seguidores para, entre otras cosas, «quemar libros del Corán y enfrentarnos a la invasión somalí», dijo en referencia a esa comunidad, con mucha presencia aquí. «Lo que hay que hacer es no hacerle caso», decía a este periódico Hamid, un joven somalí que lleva una tienda de comestibles en Cedar-Riverview, el barrio somalí de Mineápolis. «Aunque queme un Corán. Porque es contraproducente».

Dearborn (Michigan), Washington y Mineápolis han sido testigos en pocos meses de sus fechorías provocadoras. De la última le salvaron en el coche una transexual mestiza y una mujer negra, algo que no podía esperar el agitador

A la convocatoria apenas fueron seguidores -una decena de acompañantes-, pero sí varios cientos de contramanifestantes. Apenas le dio tiempo a hablar del «reemplazo de los blancos» y exigir que «los musulmanes se vayan a casa» y la turba contraria empezó a agredirle y a tirarle bolas de nieve y globos de agua (nada agradable cuando hace -20 grados).
Lang salió de allí por piernas, pero le persiguieron y continuaron las agresiones. Con la cabeza sangrando, acabó por encontrar refugio en el coche de unas desconocidas que pasaban por allí y que le sacaron del apuro. Pertenecían justo al mundo contrario de Lang: la conductora, una mujer negra; la que le abrió la puerta del coche, una mujer transexual mestiza. Un final inesperado para la última provocación de Lang.

Delcy Rodríguez llama a un diálogo con todos los sectores de Venezuela para la convivencia y paz

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha convocado un diálogo con todos los sectores de Venezuela, «coincidentes y divergentes», como los definió, para incorporarse al Programa de Convivencia y la Paz que funcionará durante los próximos 100 días.Su plan de pacificación y reconciliación, dirigida por … ella directamente, fue lanzado oficialmente este viernes en el salón ‘Sol de Perú’, en el Palacio de Miraflores, donde la mandataria interina designada el 5 de enero pasado, subrayó que el país «transita hacia un nuevo momento político caracterizado por el entendimiento desde la diversidad, dejando atrás los esquemas de confrontación promovidos por sectores externos».

La interina pidió a su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, también presidente del Consejo Nacional de Soberanía y Paz, que activara esta instancia. El jefe del Parlamento dijo que esta instancia busca «emprender con todos los factores el diálogo político que requiere este momento complejo que vive la República».
En consecuencia Delcy exhortó a su hermano Jorge a convocar un encuentro con «todos los sectores políticos del país, coincidentes y divergentes». «Debe ser un diálogo venezolano donde no se impongan más las órdenes externas. Ni desde Washington, Bogotá o Madrid. No. Un diálogo nacionalizado por el bien común de Venezuela», agregó la mandataria.
También alentó a los miembros del programa para la Convivencia y la Paz a trabajar para aislar a los sectores «de la derecha antipolítica». En resumen, un plan de 100 días para trabajar en la convivencia, la paz y contra la incubación del odio y la violencia en Venezuela, según lo anunciado por la presidenta encargada.

Delcy Rodríguez no mencionó la palabra transición ni especificó qué sectores «divergentes» van a ser invitados para incorporarse al diálogo.

«Los primeros 100 días de este plan y programa, tendrá como primera tarea el mapeo de la violencia y el odio político, económico y social en Venezuela», señaló.
Para la interina es necesario hacer previamente lo que llamó «un arqueo», revisión exhaustiva de la situación actual, y verificar cómo las comunidades pueden estar en paz, con justicia vecinal y popular. «Quiero que empecemos por ese mapeo».
Delcy Rodríguez no mencionó la palabra transición ni especificó qué sectores «divergentes» van a ser invitados para incorporarse al diálogo.
No obstante recalcó que están «partiendo desde una agresión económica externa sin precedentes, que nunca había conocido hasta ahora la República, pero que la hemos vivido desde el año 2015, con imposición de medidas coercitivas unilaterales, que son sanciones ilegítimas, ilícitas, que existen contra Venezuela y que han creado un peso tremendo en la vida económica del país, pero que también han generado importantes heridas sociales en nuestro pueblo».

626 excarcelados

La presidenta encargada también se refirió a los presos políticos a los que el régimen califica como personas privadas de libertad. Aseguró que hasta la fecha se han hecho efectivas 626 excarcelaciones de personas encarceladas por razones políticas. Previamente había anunciado que iban a liberar 406 personas.
Sin aclarar esa diferencia de 220 excarcelados adicionales, Rodríguez denunció que existen sectores que intentan manipular las cifras reales: «Hay sectores que persisten en manipular y maniobrar con cifras, a través de la mentira, de la falsaria».
«Ya basta de mentiras, ya basta de mentirle al pueblo venezolano. Nos ha llevado a un costo altísimo para los niños, para las niñas, para nuestra juventud», afirmó la presidenta, y añadió que el próximo lunes sostendrá una llamada con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, con el fin de que su oficina verifique las listas de excarcelados. .

Las ONG como el Foro Penal y CLIPP (Comité por la liberación de los presos políticos) han dicho que han excarcelado solo unas 174 personas (menos de 20 % de las cifras oficiales) y quedan todavía 777 prisioneros políticos.
El régimen no ha informado sobre las listas de los excarcelados ni de los detenidos en los centros de reclusión que todavía permanecen tras las rejas. Los familiares están acampando en las puertas de las prisiones desde hace 16 días esperando por la liberación de sus presos, resistiendo la represión de los carceleros y las pésimas condiciones climáticas.

Silencio desde la oposición

Por ahora ningún partido de la verdadera oposición que integra la Plataforma de la Unidad Democrática se ha pronunciado ni se ha hecho eco del llamamiento para dialogar con los hermanos Rodríguez.
A lo largo de estos 27 años que el chavismo lleva en el poder se han convocado unos ocho diálogos con la oposición y todos han fracasado como son los acuerdos de México, Barbados y Oslo, entre otros, teniendo a Jorge Rodríguez como negociador oficial de los compromisos asumidos que han acabado en frustración y pesimismo.
Siempre aconsejado por el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero el régimen chavista ha llamado al diálogo para ganar tiempo en medio de una crisis política y nunca ha cumplido con los acuerdos firmados como respetar los resultados electorales, habilitar a los políticos opositores y organizaciones políticas proscritas y liberar a los presos políticos.

Zelenski confirma que pidió garantías de seguridad de hasta 50 años a Trump

29/12/2025

Actualizado a las 10:43h.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha declarado este lunes que el borrador del marco de paz para poner fin a la guerra con Rusia contempla garantías de seguridad estadounidenses para Ucrania por 15 años.
Asimismo, ha añadido que le había pedido al presidente estadounidense, … Donald Trump, «garantías de hasta 50 años», através de declaraciones a la prensa por WhatsApp.

Por otro lado, el mandatario ucraniano ha asegurado que Trump le había informado de que habló con el presidente ruso, Vladímir Putin, sobre el plan de 20 puntos, y agregó que es posible una reunión con Rusia después de que Trump y los líderes europeos acuerden los documentos.

Zelenski ha afirmado además que Ucrania está abierta a cualquier forma de comunicación con Rusia y señalando que las conversaciones sobre el establecimiento de una zona económica libre en el Donbás continúan, aunque sin ofrecer más detalles por el momento.

Suiza se replantea su neutralidad y mira a la OTAN

Desde el 20 de noviembre de 1815, tras el Congreso de Viena, cuando las grandes potencias europeas garantizaron la inviolabilidad de su territorio, Suiza ha estado bailando el vals de la neutralidad ante los sucesivos conflictos armados en Europa. La neutralidad se adoptó en … su momento para proteger su integridad y evitar que quedara atrapada en las guerras entre imperios vecinos, aunque con el paso del tiempo se ha convertido en un instrumento de política financiera que hacía más seguros a sus bancos.
La guerra en Ucrania, sin embargo, junto a la nueva postura de seguridad de Estados Unidos respecto a Europa, ha comenzado a resquebrajar ese escudo de neutralidad suiza y el Parlamento helvético está pidiendo ya oficialmente al Gobierno que establezca una alianza con la OTAN.
El ministro de Defensa, Martin Pfister, tiene claro que «difícilmente se puede conseguir hoy armamento de primera línea sin cooperación». «La neutralidad no significa que seamos indiferentes a las violaciones del derecho internacional», ha dicho. Y las encuestas respaldan su postura: el estudio ‘Seguridad 2024’, realizado por la Academia Militar de la ETH de Zúrich y el Centro de Estudios de Seguridad (CSS), muestra que el 53% de los suizos está a favor de estrechar los lazos con la alianza militar occidental, un porcentaje que es significativamente superior a la media de los últimos diez años del 43%. Sólo un 30% estaría a favor de la adhesión. No obstante, también en este caso la tendencia es clara ya que la media de los diez últimos años era del 23%.

En busca de un acercamiento formal, aunque todavía sin plantear la membresía, Suiza desea profundizar y ampliar su asociación con la organización, especialmente mediante la conclusión de un nuevo Programa de Asociación Individual. «Neutral, pero no autosuficiente», es el argumento. «Contribuimos activamente a misiones de mantenimiento de la paz de la OTAN como KFOR y cooperamos activamente con la OTAN en las áreas de formación, desarrollo de capacidades, adquisición de defensa, así como en investigación, desarrollo e innovación», ha dicho recientemente Pfister a corresponsales extranjeros.

Según un estudio de 2024, el 53% de los suizos está a favor de estrechar los lazos con la alianza militar occidental

Esta cooperación es de vital importancia para garantizar la interoperabilidad de sus fuerzas armadas con las de los Estados vecinos y otros socios occidentales. Por ello, Suiza pretende ahora profundizar y ampliar esta cooperación, como se refleja en el nuevo Programa de Asociación Individual, que Suiza firmará pronto con la OTAN», ha informado Pfister este mismo mes.

Distinción entre agresor y víctima

El Consejo Federal publicó en agosto una serie de «recomendaciones» en materia de seguridad elaboradas por una comisión de expertos entre las que destacaba que «la política de neutralidad debe revisarse, centrarse más en su fusión de seguridad y aplicarse con más flexibilidad». «La mayoría de la comisión recomienda alinear mejor la política de neutralidad con la Carta de Naciones Unidas y tener más en cuenta la distinción entre agresor y víctima», abundaba el documento, que aconsejaba revisar la Ley Federal del 96 en materia de defensa y el acercamiento a la Alianza Atlántica.

Resistencia de la oposición
La resistencia más firme a cualquier cooperación internacional es la del SVP, nacional-conservador. Su postura la define el patriarca Christoph Blocher, que sostiene que los soldados suizos no deben interferir en los «asuntos exteriores». Los ecopacifistas verdes mantienen su negativa y parte de la izquierda también sigue teniendo reservas sobre la OTAN, por lo que querría solamente cooperar con la Unión Europea. Pero «la realidad es que, en Europa, la cooperación en defensa equivale a la OTAN», ha zanjado Thierry Burkart, el representante del FDP, partido liberal de centro‑derecha, que defiende la libertad individual, la economía de mercado y una política europea pragmática, como tercera fuerza más votada actualmente.

«La cooperación con la OTAN y UE debe seguir profundizándose con vistas a lograr una capacidad de defensa común y ser una auténtica cooperación», insistía el texto. Ahora, los diputados de Berna quieren dar el siguiente paso en esa dirección. La cámara menor, el Consejo de Estados, ha instado al Gobierno a iniciar negociaciones con la Alianza sobre una asociación en el ámbito de la seguridad y la defensa, ampliando así un impulso del Consejo Nacional, la cámara alta, para negociar una asociación de seguridad con la UE. La iniciativa fue aprobada gracias a la aprobación mayoritaria del FDP, conservador-liberal, el Partido Demócrata Cristiano del Centro – y también entre los representantes de los socialdemócratas y los Verdes. Los términos concretos del acercamiento y hasta qué punto serían posibles obligaciones mutuas de defensa son puntos completamente abiertos por el momento.

El Parlamento de Berna han aumentado el presupuesto militar al 1% del PIB y consideran subidas superiores en los próximos años

Este giro se materializa también en la política presupuestaria. Desde una inversión en defensa promedio anual del 0,75% del PIB, el Gobierno y el Parlamento de Berna han aumentado el presupuesto militar al 1% del PIB y consideran subidas superiores en los próximos años. Ha sido aprobada la compra de nuevos cazas F-35 y una relajación de las normas de exportación de material bélico, cuando, todavía en 2022, alegando neutralidad, los suizos se negaron a permitir que los alemanes entregaran munición para los tanques Gepard suministrados por Berlín a Ucrania. En contraste con anteriores votaciones sobre la misma materia, se ha formado esta vez una alianza de centro-derecha que incluía la Unión Democrática de Centro (SVP).

La fe proscrita del padre Oleksander en la Zaporiyia ocupada por Rusia

El coche blanco del padre Oleksander Bohomaz arrastra el barro del frente. Aparca con destreza cerca de la pequeña capilla de San Volodímir. Los feligreses entran y salen con bolsas de ayuda humanitaria. La mañana es gris, fría y la electricidad dentro del templo se … desvanece a los pocos minutos.
Los apagones se reproducen a diario por toda Ucrania desde hace meses. La agenda del sacerdote es apretada. Tiene prevista una reunión con un grupo de soldados pronto. No es capellán militar, pero visita a los defensores ucranianos muy a menudo. Ahora vive en la ciudad de Zaporiyia. Antes pasó nueve meses bajo la ocupación rusa en Melitopol, a unos 130 kilómetros de su nuevo hogar.
Los ocupantes le obligaron a irse y prohibieron la Iglesia Greco-Católica Ucraniana (IGCU) en estos territorios arrancados de Kiev. La fe del padre Oleksander está proscrita por un país que hace estandarte de los valores cristianos.

Su historia no es común. Oleksander Bohomaz nació hace 36 años en el sur de Ucrania, en la provincia de Jersón. Allí, la mayoría profesa la fe ortodoxa. La Iglesia Greco-Católica, la tercera confesión más numerosa en Ucrania, tiene su presencia histórica concentrada en el oeste del país. Reconocen la autoridad del Papa de Roma, pero siguen el rito bizantino. La razón de su conversión es que en la ortodoxia «no logró encontrar a Dios», explica.
«Llegué a la Iglesia Greco-Católica como un enemigo. Digan lo que digan en Rusia, digan lo que digan los rusos en Europa lo cierto es que a todos los cristianos ortodoxos se les enseña que los católicos son malos. A todos. Desde pequeños», apunta el padre Oleksander.

«Digan lo que digan los rusos, a todos los cristianos ortodoxos se les enseña que los católicos son malos. A todos, desde pequeños»

El padre Oleksander Bohomaz
Cura de 36 años nacido en la provincia de Jersón

Según relata, vivió algo parecido al apóstol San Pablo cuando iba camino de Damasco: «Me sorprendió que mis supuestos ‘enemigos’ me recibiesen con tanta felicidad. Tenía 21 años cuando me convertí al catolicismo griego. Y antes de eso, no había oído jamás, dentro de mi iglesia, que Dios me amaba».
Comenzó su labor pastoral en la ciudad de Melitopol, ahora ocupada por Rusia. «Llevo diez años como sacerdote, y los primeros seis los pasé en Melitopol», recuerda el padre. A día de hoy lo que más extraña es la comunidad que logró crear: «Éramos como parientes. Además, la parroquia crecía constantemente. Y por eso nos seguimos comunicando».
La invasión a gran escala de Ucrania, que quebró a la comunidad greco-católica en los territorios ocupados, está a punto de cumplir su cuarto aniversario. Un conflicto bélico brutal que recibe la legitimación del Patriarca Kirill (Cirilo de Moscú), cabeza de la Iglesia Ortodoxa Rusa.
—¿Cómo se siente usted, siendo un sacerdote, al ver que la alta jerarquía religiosa rusa apoya la guerra contra su país?
—Siento pena por los ortodoxos rusos porque sus pastores les están enseñando mentiras. La Iglesia Ortodoxa en Rusia es parte del aparato estatal. No tiene como objetivo predicar la Palabra de Dios, sino predicar sobre el mundo ruso. Les enseñan falsedades. Y porque les enseñan falsedades, salen a matar.

Ocupación y destierro

El 7 de diciembre de 2023, la Iglesia Greco-Católica Ucraniana hizo un llamamiento a todas las comunidades internacionales para instar a las autoridades instaladas por Moscú en Zaporiyia a respetar la libertad religiosa. «En los territorios ocupados temporalmente por Rusia, la Iglesia Greco-Católica Ucraniana ha sido liquidada ‘de facto’, no hay allí un solo sacerdote griego o católico romano y el clero está siendo reprimido», denunció el Padre Sviatoslav Shevchuk, jefe de los católicos de Ucrania, en una entrevista con la agencia Ukrinform a mediados del año pasado.
La prohibición se hizo efectiva a finales de diciembre de 2022, semanas antes de que el padre Oleksander fuese obligado al destierro. El cura de Melitopol decidió seguir al lado de sus fieles durante los primeros meses de la ocupación rusa. Una época que recuerda nítidamente: «Fue muy triste que todo lo que habíamos creado, todo lo que amábamos, fue destruido. Vi el caos en la ciudad. Y en mi interior me rendí por completo en las manos de Dios».
Para las fuerzas de ocupación del Kremlin, los padres católicos eran considerados enemigos, explica el sacerdote. Durante el tiempo que se lo permitieron, él decidió seguir con sus labores litúrgicas mientras daba asistencia humanitaria a los vecinos que se habían quedado en la ciudad.
«Todo cambió cuando nuestro primer amigo, un pastor protestante, fue hecho prisionero. Había miedo. La expectativa de que me pusieran una bolsa en la cabeza y me llevaran al sótano se hacía muy real. Sin embargo, este miedo no me desmoralizaría por completo ni me obligaría a irme de Melitopol».
Los interrogatorios esporádicos, los controles y las visitas inesperadas de los militares rusos no surtieron efecto en la voluntad del cura de mantenerse en la ciudad. Hasta que el 1 de diciembre de 2022 varios hombres enmascarados entraron en la casa parroquial. «Se llevaron mi coche, las llaves de la iglesia, de la casa, mis pertenencias… Se llevaron lo que quisieron. Eran saqueadores», recuerda. «Después me metieron en un coche, me interrogaron, me trasladaron hasta las inmediaciones de la zona gris (un área en el frente cuyo control está disputado) y la crucé a pie. Así empezó mi historia en Zaporiyia».

«La gente busca a Dios»

A pesar de que no había servicio religioso, una vecina de Zaporiyia llamó a la puerta de la pequeña capilla de San Volodímir. Encendió una vela y se paró frente al altar. A los cinco minutos se fue tras despedirse con un susurro.
«Este año llegó tanta gente nueva que tuvimos que ampliar la iglesia. Los domingos todos los sitios se ocupan y muchas personas se quedan de pie en el pasillo. La gente busca a Dios», reflexiona el padre. «Sabes que hay personas a quienes Dios encontrará en la guerra. Muchos nunca pensaron que experimentarían un encuentro con Dios en la guerra. Y sucedió», añade.

Arriba, el padre Oleksander y su Renault blanco; abajo a la izquierda, la capilla de San Volodímir; al lado, imagen un ataque de dron de Rusia en Zaporiyia
MIRIAM GONZÁLEZ / REUTERS

Ahora hay tres iglesias greco-católicas en esta ciudad del sur de Ucrania y un convento. Pero la guerra sigue y con ella las preocupaciones sobre el futuro más inmediato. «He visto cómo arrebataban la vida a personas, como los despojaban de todas sus pertenencias. Lo he vivido en carne propia. He visto tanques rusos en la ciudad antes. Es un polvorín, el frente está a menos de 20 kilómetros y vemos que en Melitopol no hay libertad. Ni religiosa ni de palabra. Durante cuatro años no he podido dormir», destaca con pesar.

Navidad en guerra

El padre Oleksander pasará la Navidad con sus feligreses de Zaporiyia y visitando a los soldados. A pesar de la situación en Ucrania, el nacimiento de Jesús hace más de 2.000 años fue un triunfo de la luz sobre la oscuridad. «Dios no eligió Roma ni Atenas, sino Belén, y un lugar muy humilde. Esto nos dice que Dios también está aquí con nosotros», sostiene con alegría el cura.

«Sabes que hay personas a quienes Dios encontrará en la guerra. Muchos nunca pensaron que experimentarían un encuentro con Dios en la guerra. Y sucedió»

Ucrania se enfrenta al invierno más oscuro de la guerra a gran escala. Los bombardeos contra el sector energético no frenan y en las líneas de contacto miles de defensores tratan de parar a un enemigo más poderoso y con más recursos. El final no se vislumbra. Pero la ilusión se mantiene en esta pequeña capilla de Zaporiyia.
«Cuando viajamos a ver a los soldados tratamos de que se sientan en familia, que nuestra visita les recuerde a sus hogares. La Navidad es una misión para nosotros. Una oportunidad de tocar el corazón de aquellos que han perdido la esperanza», concluye el padre Oleksander Bohomaz.