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Rusia ofreció a EE.UU. sacar de Venezuela a Maduro, pero el dictador se negó

La caída de Nicolás Maduro ha puesto fin a más de dos décadas de alianza estratégica entre Venezuela y Rusia y abre una fase de repliegue de Moscú en América Latina. El desenlace combina una iniciativa diplomática del Kremlin que … no prosperó, el mal desempeñó de los sistemas militares rusos desplegados en el país durante la operación estadounidense y una reacción política posterior marcada por la extrema cautela de Moscú.
En los meses previos a la operación de Estados Unidos, Rusia concentró su actuación en el terreno diplomático. A través del Vaticano y con la mediación del cardenal Pietro Parolin, trasladó a Washington una propuesta para facilitar la salida de Maduro del poder. La oferta incluía asilo en territorio ruso y garantías personales de seguridad con respaldo directo del presidente Vladímir Putin. Según fuentes diplomáticas, la iniciativa se extendía a otros altos cargos del chavismo y buscaba evitar una intervención militar de Donald Trump, contener la inestabilidad en la zona y preservar márgenes de interlocución con Estados Unidos en otros asuntos internacionales, incluida Ucrania.
La propuesta no prosperó. Maduro rechazó la opción por desconfianza sobre su situación personal en el exilio y por el riesgo de perder el control sobre activos financieros en el exterior. Exigía inmunidad y garantías para mantener un nivel de vida acomodado fuera de Venezuela. Con la vía diplomática cerrada, la crisis entró en una fase operativa centrada en su captura.

La operación estadounidense que culminó con la detención de Maduro se desarrolló con un despliegue aéreo y tecnológico amplio. Más de 150 aeronaves participaron en acciones coordinadas que incluyeron ataques selectivos, guerra electrónica, inteligencia y vigilancia, así como el uso de helicópteros en el centro de Caracas. Las defensas aéreas venezolanas, basadas en sistemas de fabricación rusa como el S-300, el Buk-M2 y el Pantsir, no lograron derribar aeronaves estadounidenses. El presidente Donald Trump confirmó que un avión fue alcanzado, sin detallar el sistema empleado, y que continuó operativo. Estados Unidos no registró bajas ni pérdidas materiales relevantes.

Sistemas neutralizados

Desde el Pentágono se informó de que los sistemas destinados a proteger la capital fueron neutralizados en las primeras fases de la operación. Mandos militares estadounidenses indicaron posteriormente que las capacidades de radar, mando y control, así como los lanzadores, fueron desactivados o inutilizados con rapidez.
Venezuela había adquirido durante años material militar ruso considerado avanzado en el momento de su compra. Parte de ese equipamiento no correspondía a las versiones más recientes. También existían dudas sobre el estado de mantenimiento, la integración efectiva de los distintos sistemas y el nivel de formación de los operadores. La eficacia de una defensa aérea depende de la coordinación, la cadena de mando y la capacidad de reacción, además del armamento desplegado.

Maduro rechazó la opción por desconfianza sobre su situación en el exilio. Exigía inmunidad y garantías para mantener un nivel de vida acomodado fuera de Venezuela

Tras los ataques en Caracas, la reacción política de Moscú fue contenida. El Kremlin confirmó que Vladímir Putin no tiene previsto comunicarse a corto plazo con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez. Portavoces oficiales señalaron que los contactos diplomáticos continúan a nivel técnico, sin anunciar iniciativas políticas de alto nivel ni pronunciamientos públicos sobre la nueva etapa en Venezuela.
La ausencia de un contacto directo contrasta con la relación mantenida durante años entre Putin y Maduro, caracterizada por encuentros frecuentes y respaldo político explícito. Coincide además con una reducción progresiva del peso ruso en otros escenarios de Oriente Próximo, como Siria, donde Moscú ha priorizado la preservación de sus posiciones militares y la gestión del conflicto con recursos limitados.

Mayor interlocución entre Caracas y Washington

En paralelo, el nuevo Gobierno en Caracas ha intensificado su interlocución con Washington. Delcy Rodríguez ha cumplido las condiciones fijadas por la Administración Trump y ha recibido a responsables estadounidenses, incluidos altos cargos de Inteligencia. Estados Unidos ha asumido un papel central en la fase inicial de la transición venezolana.
Venezuela había sido durante años el principal socio político y militar de Rusia en América Latina. Desde Caracas, Moscú proyectaba influencia a través de acuerdos de armamento, cooperación energética y respaldo diplomático a gobiernos críticos con Estados Unidos. La caída de Maduro reduce de forma significativa esa plataforma.
Rusia mantiene relaciones con otros países latinoamericanos, pero ninguna con el nivel de integración estratégica que tuvo con el chavismo. La pérdida de Venezuela limita su capacidad para actuar como actor de peso en el hemisferio occidental y refuerza la centralidad de Estados Unidos en la región.
En el plano diplomático, el fracaso de la oferta de evacuación y la falta de un gesto político posterior hacia el nuevo poder en Caracas reflejan un ajuste de prioridades del Kremlin, condicionado por su implicación en Ucrania. Moscú ha evitado una confrontación directa con Washington y ha optado por una postura de bajo perfil, centrada en la continuidad de contactos técnicos y en la gestión de otros frentes internacionales.

El presidente electo José Antonio Kast se rodea de independientes y técnicos en su futuro gabinete

Técnicos, mayoritariamente independientes, empresarios y muy pocos políticos de carrera conformarán el futuro gabinete del presidente electo chileno José Antonio Kast. La noche de este martes el líder opositor dio a conocer oficialmente los nombres de las 24 personas que lo acompañarán en las … tareas de gobierno a partir de marzo. A ellos, al presentarlos Kast les dijo: «No les he pedido lealtad personal, les he pedido lealtad con Chile».
Sin mayores sorpresas, ya que casi la totalidad de los nombres se conocía hace dos semanas, el futuro gobernante resolvió nominar un solo biministro al descartar a última hora el nombre de un empresario del mundo minero que anunció por medio de un comunicado sus nuevas funciones.
Kast resolvió dejar a dos dirigentes de Chile Vamos en el equipo político instalado en La Moneda, entregándole la cartera más importante, la de Interior, al exministro de Piñera y exsenador UDI Claudio Alvarado. Además, nominó al senador RN José Gacría Ruminot en la Secretaría General de la Presidencia, cargo que debe coordinar las relaciones con el poder legislativo.

No obstante, las demás carteras vitales como Hacienda, Relaciones Exteriores, Defensa, Seguridad Pública, Economía, Obras Públicas o Vivienda quedaron en manos de técnicos en el área o empresarios que han dejado sus posiciones para asumir el próximo 11 de marzo.
La conformación de este gabinete, ya denominado de «gerentes», sigue una línea similar a la materializada por Sebastián Piñera en su primer mandato, pero que no repitió en su segundo gobierno debido a los problemas que presentó el primer modelo. Aunque muchos explican este gabinete en la necesidad de dar curso al «gobierno de emergencia» que Kast planteó en la campaña, la baja representación de los partidos que lo apoyaron lo deja en una posición vulnerable, pues los independientes carecen de lazos con los políticos y son los primeros que caen en una crisis debido a que no cuentan con apoyo en ese mundo.
Al presentarlos, en una ceremonia en su comando, Kast no siguió el orden protocolar correspondiente, sino que el de las prioridades que ha fijado. Por ese motivo mencionó primero a los que estarán a cargo de los temas de seguridad, luego los del ámbito social y del sector económico. Al explicitar su «gobierno de emergencia» dijo que no se puede improvisar y la necesidad de terminar con la inercia porque no hay tiempo que perder.

«Este gabinete no nace ni de cuotas, cálculos ni presiones. Nace de una convicción profunda de poner a Chile primero», sostuvo.

Pocos ministros de partidos

De los 25 titulares sólo siete vienen de filas partidarias: 2 del Partido Republicano (PR), y uno para cada colectividad que le dará sustento a su gobierno, Renovación Nacional (RN), la UDI, Evopoli, Demócratas y el Partido Social Cristiano (PSC).
Con el anuncio hecho por Kast se confirmó la decisión del Partido Nacional Libertario (PNL), encabezado por el diputado Johannes Kaiser, de no unirse al futuro gobierno por estar en desacuerdo con el diseño de gabinete impulsado.
La gran sorpresa fue la nominación de un militante del actual oficialista Partido Radical, el exministro de Justicia de Michelle Bachelet, Jaime Campos, quien asumirá en Agricultura, mismo cargo que desempeñó en el gobierno de Ricardo Lagos. Campos fue amenazado ya con su expulsión del partido, pero este será disuelto por ley al no alcanzar la representación necesaria en las elecciones parlamentarias de noviembre.
La futura portavoz será la periodista Mara Sedini, quien desempeñó la misma labor en la campaña, mientras que el Canciller será el empresario Francisco Pérez Mackenna, hasta ahora gerente de uno de los grupos económicos más importantes. Como titular de Defensa asumirá el abogado Fernando Barros, quien fue parte del equipo jurídico que representó a Augusto Pinochet en Londres, ante la petición de extradición hecha por el juez Baltazar Garzón.
Una apuesta acertada, según los analistas, es la designación de la actual fiscal regional de Tarapacá, Trinidad Steinert, como nueva ministra de Seguridad Pública, pues destaca por su efectividad en la persecución del Tren de Aragua en Chile.

Parte del equipo económico estará conformado por el economista independiente Jorge Quiroz, quien desarrolló esa área del programa de gobierno de Kast, el ingeniero y vicepresidente de la mayor patronal del país, Daniel Mas, como biministro de Economía y Minería y la senadora demócrata Ximena Rincón como secretaria de Energía.
Debido a la crisis que enfrenta el país por los voraces incendios en la zona centro sur del país, que han dejado 20 muertos, más de 35 mil hectáreas afectadas y casi mil viviendas destruidas, el futuro titular de Vivienda y Urbanismo, el arquitecto Iván Poduje, ya está trabajando en el plan de reconstrucción de la zona. Esto, luego de que el lunes el presidente Gabriel Boric recibiera en La Moneda a José Antonio Kast con parte de su gabinete para abordar la emergencia.

Las nuevas guerras se saltan todas las normas: niveles récord de ataques contra instalaciones y personal médico

Incluso en la guerra solía haber normas. Tenían el nombre de Derecho Internacional Humanitario y se dedicaban a regular la conducta durante los conflictos armados, protegiendo a quienes no participan en las hostilidades, basándose en tratados como los Convenios de Ginebra de 1949 y … La Haya.
Pero de un tiempo a esta parte, esas normas parecen haber saltado por los aires y una de estas normas más vulneradas es el ataque sobre instalaciones médicas y personal médico. A fecha de enero de 2026, los ataques contra la asistencia médica en los conflictos armados han alcanzado niveles récord. Las partes beligerantes, incluidos los Estados, eluden cada vez más su obligación, en virtud del derecho internacional humanitario (DIH), de proteger las instalaciones, el personal, los pacientes y los vehículos médicos, según un nuevo informe de Médicos Sin Fronteras (MSF).
El informe, titulado ‘La atención médica en el punto de mira’, recoge datos de bases de datos internacionales existentes y de la propia experiencia de MSF en conflictos armados. En 2025, el Sistema de Vigilancia de Ataques contra la Atención Sanitaria (SSA) de la Organización Mundial de la Salud informó de un total de 1.348 ataques contra instalaciones médicas, que causaron la muerte de 1.981 personas, pacientes y personal sanitario. Esto supuso un aumento significativo de las muertes entre el personal médico y los pacientes en zonas de conflicto, que se duplicaron con respecto a las 944 registradas en 2024.

El país más afectado es Sudán, con 1.620 personas asesinadas, seguido por Myanmar con 148, Palestina con 125, Siria con 41 y Ucrania con 19 personas asesinadas.
«Las partes beligerantes han cambiado la narrativa de los ‘ataques por error’ a una justificación de que las instalaciones médicas y el personal humanitario ‘han perdido la protección’ que les otorga el DIH. Este cambio refleja a menudo una priorización de las necesidades militares sobre la obligación de proteger a los civiles y mitigar los daños a la población civil», afirma Erik Laan, experto en incidencia política de MSF. En el informe se señala a los Estados como los mayores responsables de los ataques en 2024.
El texto se basa en los últimos datos disponibles de la Coalición para la Protección de la Salud en los Conflictos. Según estos datos, se documentaron 3.623 incidentes dirigidos contra la atención sanitaria, un 15% más que en el año anterior y un 62% más que en 2022.
En 2024, cerca del 81% de los incidentes violentos contra la atención sanitaria se atribuyeron a grupos estatales.
«La participación del Estado en los conflictos armados plantea retos específicos para la protección de la atención médica, ya que los grupos estatales son más propensos que los grupos armados no estatales a llevar a cabo ataques aéreos y utilizar explosivos, especialmente en zonas densamente pobladas», afirma Raquel González, coordinadora de MSF España y responsable de la campaña ‘Nuestra Línea Roja’ con la que la organización denuncia los ataques a la misión médica y pide el respeto del Derecho Internacional Humanitario.

Hospitales construidos en búnkeres

Un ejemplo de que cada vez son más las amenazas para las instalaciones y los equipos médicos es la estrategia que ha comenzado a seguir la OTAN: construir hospitales de campaña escondidos en búnkeres y grandes bosques. Aunque tradicionalmente estos hospitales militares móviles se ubicaban en grandes espacios abiertos, la OTAN ahora se está entrenando para construirlos dentro de otras estructuras y ocultarlos así de los drones. Es lo que las guerras en Ucrania y Gaza les han enseñado: ya no vale con tener una cruz roja que señale ese lugar como centros de salud y, por lo tanto, se prohíba atacarlos por el derecho internacional.
Tanto en la guerra de Ucrania como en la de Gaza estos lugares han sido bombardeados indiscriminadamente. En un recuento hecho por la Organización Mundial de la Salud de 2024, desde 2022 se contabilizaron casi 2.000 ataques rusos a instalaciones sanitarias ucranianas. Es decir, Rusia ignora el derecho internacional y que los hospitales y equipos médicos gozan de una protección especial en los conflictos armados. Por eso desde la Alianza Atlántica saben que las reglas del juego han cambiado y toca buscar alternativas: muros antidrones.

Albert Ramdin: «Le he dicho a Maduro que tiene un claro problema de legitimidad»

Albert Ramdin (Surinam, 1958) hace balance de su primer año como secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) en medio de un escenario especialmente volátil. Primer político en acceder al cargo procedente del Caribe, una región que observa hoy de … cerca uno de los mayores despliegues navales de las últimas décadas, Ramdin se ha visto obligado a gestionar una organización en jaque por tensiones crecientes.
Entre ellas, destacan que Estados Unidos ha ido endureciendo sus movimientos militares frente a Venezuela, Colombia o incluso México; una crisis de legitimidad venezolana que sigue dividiendo a los Estados miembros y una OEA sin consenso interno para fijar una posición común.
En ese contexto, el diplomático surinamés ha optado por un perfil más cauteloso que el de su antecesor, José Luis Almagro, tratando de preservar el frágil equilibrio institucional mientras el Caribe se sitúa en el centro de una geopolítica cada vez más militarizada. Recibe a varios corresponsales en Washington para repasar los principales problemas del continente.

—¿Cuál es su postura ante las amenazas de Donald Trump de atacar dentro de Venezuela?
—En el caso de Venezuela, lo primero que quiero dejar claro es que no existe una posición unificada dentro de la membresía de la OEA. No estoy especulando, me baso en las declaraciones que han hecho los Estados miembros. Por tanto, no puedo hablar en nombre de la organización diciendo «esta es la posición de la OEA», porque no hay consenso. Lo que sí puedo hacer, como secretario general, es reconocer que existen problemas muy claros dentro del territorio venezolano que deben ser abordados. Yo se lo he dicho directamente a los actores que hoy están a cargo: tienen un problema de legitimidad y necesitan hacer algo para dar certeza. Se han hecho sugerencias, como mostrar las actas y determinar de manera clara quién ganó las elecciones. Ese es un problema interno que debe resolverse. Además, no es aceptable, según lo que conocemos y se ha reportado, el trato a opositores políticos, a la sociedad civil y a periodistas, ni las detenciones arbitrarias. Tampoco es aceptable que ciudadanos de otros países estén detenidos sin debido proceso. En esos temas, que son principios fundamentales de la OEA (democracia, derechos humanos, elecciones libres y justas), voy a hablar siempre. No estoy tomando partido, estoy defendiendo principios.
—¿Ha invitado a Maria Corina Machado a visitarle si viene a Washington?
—Mi enfoque siempre ha sido hablar con todos los actores legítimos de un país. Vengo de una etapa anterior en la OEA, en la que acordamos que era esencial escuchar tanto a gobiernos como a oposiciones, sociedad civil, sector privado y activistas. En el caso de Venezuela, tengo comunicación con todas las partes, incluida la señora Machado. He hablado también personalmente con el señor Edmundo González y con representantes de ese sector. No es ningún secreto. Si realmente queremos una solución, tenemos que hablar también con quienes están actualmente en el poder. De lo contrario, nunca se llega a ninguna salida. Eso no significa tomar partido. Significa entender bien las posiciones de todos y buscar caminos posibles hacia adelante. Ese es, básicamente, mi mandato como secretario general: escuchar, facilitar y tratar de acercar posiciones cuando sea posible.
—¿La ha felicitado por el Nobel de la Paz?
—Como organización, la OEA no tiene una posición de consenso sobre Venezuela, por lo que no puedo emitir una felicitación oficial en nombre de la organización. Pero puedo decir claramente que, a título personal, sí la felicité. Cualquier persona que es nominada y recibe el premio Nobel de la Paz merece reconocimiento. Cuando tenga ocasión de verla, lo primero que haré será preguntarle cómo está. Yo admiro a cualquier persona, en cualquier país, que lucha por principios fundamentales como la libertad, los derechos humanos y una sociedad abierta. En mi oficina tengo fotografías de Gandhi, Nelson Mandela y Martin Luther King, porque representan a líderes que cambiaron sociedades gracias a su coraje. En nuestro hemisferio hay muchas personas que hacen sacrificios personales enormes, arriesgan su seguridad y su vida por el bienestar de su país.
—¿Teme que Estados Unidos se retire de la OEA?
—Desde antes de ser elegido, he estado en contacto con representantes de la Administración Trump. Siempre he sido muy claro: la pregunta sobre cuál es el valor de la OEA es completamente legítima. Si un país contribuye con recursos, es normal que pregunte cuál es el retorno de esa inversión. Yo mismo haría la misma pregunta. Lo que les he dicho es que la OEA es uno de los activos más valiosos de la política exterior en el hemisferio, también para EE.UU. Entregamos resultados en democracia, derechos humanos, seguridad, migración, desarrollo y medio ambiente. Les pedí tiempo para demostrar ese valor antes de que tomaran decisiones finales. En los últimos meses hemos visto un cambio gradual en su percepción. Hay más compromiso, hay diálogo y EE.UU. sigue participando activamente.
—¿Qué pide a los miembros?
—Si no tuviéramos la OEA, los problemas en nuestro hemisferio serían mucho mayores. Cerca del 60% de los desafíos que enfrentamos (educación, seguridad, crimen, migración, desarrollo, medio ambiente) son transfronterizos. No se pueden resolver de manera bilateral ni de forma aislada. Necesitamos trabajar con los vecinos y con otros socios. Por eso creo firmemente en el multilateralismo en las Américas. La OEA tiene que mejorar, ser más transparente, más eficiente y rendir cuentas, y eso es lo que estamos haciendo. Pero su valor es real y tangible para la mayoría de los Estados miembros.
—El colombiano Gustavo Petro ha acusado al chileno Jose Antonio Kast de ser un nazi. ¿Le preocupa este tipo de ataques entre los líderes?
—Hay una tendencia que me preocupa: líderes que opinan o cuestionan procesos electorales en otros países, antes o después de las elecciones. Eso no es una buena tendencia. La Carta es muy clara: ningún país debe interferir en los procesos electorales de otro. La responsabilidad principal de elegir a un gobierno corresponde al pueblo de ese país, que debe poder hacerlo libremente, sin presiones externas. He sugerido que este es un tema que deberíamos debatir en la OEA, porque no está ocurriendo solo en uno o dos casos. No todo lo que se convierte en tendencia es algo positivo, y este no lo es. Dejemos que los pueblos decidan a sus propios líderes.

Un tren operado por la Marina mexicana se descarrila en Oaxaca: 13 muertos y más de 90 heridos

Las obras estructurales del sexenio de Andrés Manuel López Obrador en México continúan siendo un problema para su sucesora, Claudia Sheinbaum. El Tren del Ismo, ubicado en el sur del país, se descarriló este domingo con un saldo de 13 personas fallecidas y … 98 heridos.
Una tragedia que se suma a otros problemas de los proyectos impulsados por López Obrador entre 2018 y 2024. El expresidente inauguró un aeropuerto al norte de la Ciudad de México que cerró el año solo habiendo transportado al 13% de las metas estimadas de viajeros.
Otro caso es el de la refinería de Dos Bocas, que tampoco logra producir de acuerdo con lo proyectado inicialmente y cuyo costo ha sido un dolor de cabeza para las finanzas heredadas por Sheinbaum. Y es que, en un principio, la refinería costaría 8000 millones de dólares y su costo terminó por encima de los 20.000 millones de dólares.
La tragedia del tren de este domingo tuvo lugar en Oaxaca, donde la formación se salió de sus rieles. «Derivado de este accidente 139 personas se encuentran fuera de peligro, 98 lesionadas, de las cuales 36 se encuentran recibiendo atención médica hospitalaria y el resto se encuentran sin lesiones de gravedad, y lamentablemente 13 personas perdieron la vida», precisó la Secretaría de la Marina, que tiene a su cargo la operación del tren.

En su cuenta de X, Sheinbaum confirmó las cifras, y añadió que cinco de los heridos están en condición grave.
Me informa la Secretaría de Marina que en el accidente del Tren Interoceánico lamentablemente fallecieron 13 personas; 98 están lesionadas, cinco de ellas de gravedad. Los heridos se encuentran en hospitales del IMSS en Matías Romero y Salina Cruz, así como de IMSS-Bienestar en…— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) December 29, 2025
«Los heridos se encuentran en hospitales del IMSS en Matías Romero y Salina Cruz, así como de IMSS-Bienestar en Juchitán e Ixtepec», precisó.
Sheinbaum reportó que pidió al secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, y al subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Félix Arturo Medina, trasladarse al lugar para atender de manera personal a las familias, así como a delegados del IMSS y del IMSS Bienestar.
En un video publicado en redes sociales, un pasajero del tren siniestrado dice que sintió que la formación viajaba muy rápido.
«Sentimos que el tren venía muy fuerte, no sabemos si se quedó sin freno, no sabemos. Pero pues, no sabemos, gracias a Dios nuestro vagón es ese que está hasta allá. Nos quedamos bien, un poquito golpeados, pero está bien», expresó.

El diputado opositor Héctor Saúl Tellez exigió la suspensión de los servicios del Tren, ya que no es seguro y pone en riesgo la vida de las personas. También pidió un dictamen internacional para determinar si el proyecto es seguro o no y si debe seguir funcionando.
«Demandamos inmediatamente al Gobierno mexicano llevar a cabo la suspensión de servicios del proyecto del Tren Interoceánico toda vez que no es seguro y pone en riesgo la vida de las personas», dijo.

Trump se muestra más optimista que nunca con Ucrania tras la reunión con Zelenski: «Estamos muy cerca»

Tras varias horas de intensos contactos políticos y diplomáticos, el presidente de Estados Unidos ha asegurado este domingo que el acuerdo de paz para Ucrania está más cerca que nunca. Donald Trump ha comparecido junto a Volodímir Zelenski después de casi tres horas … de reunión en Mar-a-Lago y ha afirmado que el entendimiento podría estar «cerca del 95%», aunque ha evitado fijar cifras exactas. «Puedes decir 95%, pero no me gusta hablar en porcentajes. Quedan uno o dos asuntos muy espinosos», ha señalado, marcando el tono de una jornada concebida para transmitir impulso y urgencia.
El principal punto pendiente sigue siendo el futuro del Donbás, la región oriental que Rusia reclama desde hace más de una década y por la que ha ido a la guerra. Trump ha reconocido que se trata de «un gran escollo», pero ha insistido en que las posiciones se han acercado. «Estamos más cerca de un acuerdo en eso», ha afirmado. Sobre la mesa sigue la propuesta estadounidense de crear una zona económica especial o de libre comercio en partes del Donbás, una fórmula que implicaría una retirada ucraniana en determinadas áreas a cambio de un marco económico y de seguridad más amplio, negociado con Moscú y supervisado por Washington.
Zelenski ha confirmado el grado de avance del proceso. Así, ha explicado que un plan de paz de 20 puntos, elaborado a partir de una propuesta estadounidense, está acordado en torno al 90%. Además, ha subrayado que las garantías de seguridad entre Estados Unidos y Ucrania están cerradas «al 100%», un mensaje clave para Kiev, que considera ese punto irrenunciable. Ha añadido que Ucrania estaría dispuesta a someter a referéndum distintos aspectos del plan, sin concretar cuáles ni en qué momento, una referencia que apunta a la sensibilidad política interna de cualquier concesión territorial.

Trump ha insistido en que las conversaciones han sido exhaustivas y que incluyen contactos previos con Vladímir Putin. «Hemos hablado de prácticamente todo, también con Putin antes. Entramos en mucho detalle entonces y también hoy», ha dicho. Asimismo, ha anunciado que seguirá hablando con Zelenski en los próximos días y semanas, y que habrá nuevos contactos inmediatos, dando a entender que el proceso entra ahora en una fase de negociación casi permanente.
Tras la primera comparecencia pública, Trump y Zelenski han mantenido una llamada conjunta con varios líderes europeos, que se ha prolongadodurante más de una hora. En ella han participado los jefes de Gobierno del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia y Noruega, así como el secretario general de la OTAN y la presidenta de la Comisión Europea. Según el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, se han discutido «pasos concretos» para poner fin a la guerra. Trump ha buscado con ese gesto implicar a los aliados y rebajar los recelos europeos ante una negociación acelerada liderada desde Washington.
Al cerrar la jornada, el presidente estadounidense ha calificado el encuentro con Zelenski de «excelente» y ha reforzado su mensaje de máximo optimismo. «Creo que estamos mucho más cerca, quizá muy cerca», ha dicho, convencido de que el final del conflicto depende ya de resolver los últimos nudos políticos y territoriales. En su discurso, Trump ha vuelto a presentarse como el único actor capaz de hablar con todas las partes y de imponer un desenlace a una guerra que considera enquistada.
Ese optimismo contrasta con la realidad sobre el terreno. Las negociaciones avanzan mientras la guerra continúa sin tregua en Ucrania. En paralelo a la reunión de alto nivel en Florida, Rusia mantuvo sus ataques contra ciudades ucranianas, subrayando la distancia entre el impulso diplomático y la situación militar, con un goteo constante de víctimas civiles.
En el este del país, un bombardeo ruso en Sloviansk ha causado al menos un muerto y varios heridos, según las autoridades locales. En el sur, en Jersón, el fuego de artillería ha dejado una decena de civiles heridos. Estos ataques han coincidido con la mayor ofensiva aérea rusa del año contra Kiev, donde cientos de drones y decenas de misiles fueron lanzados durante más de diez horas. Al menos dos personas han muerto y más de cuarenta han resultado heridas, además de registrarse graves daños en infraestructuras energéticas, dejando a parte de la población sin calefacción en plena ola de frío.
Ese contraste refuerza la principal incógnita del proceso: si Putin está dispuesto a aceptar un alto el fuego real o si utiliza la negociación como una herramienta más dentro de una estrategia de desgaste. Trump califica de «productivos» sus contactos con el Kremlin y sostiene que el acuerdo está cerca, pero las operaciones militares rusas siguen sin interrupción. Kiev, por su parte, insiste en que solo unas garantías de seguridad firmes y verificables harían viable una paz duradera y evitarían una repetición del conflicto.
El trasfondo explica la cautela ucraniana y la presión estadounidense. Tras casi cuatro años de guerra a gran escala y más de una década de conflicto en el Donbás, el frente se ha convertido en una guerra de desgaste sin avances decisivos. Rusia no ha logrado imponerse militarmente, pero tampoco ha abandonado su objetivo estratégico de controlar el este de Ucrania y condicionar su orientación hacia Occidente. Ucrania ha resistido con ayuda internacional, pero a un coste humano y económico creciente.
En ese escenario, Trump plantea una salida pragmática, basada en una combinación de concesiones territoriales limitadas, incentivos económicos y un nuevo marco de seguridad. La propuesta del Donbás es el núcleo de ese enfoque y, al mismo tiempo, su mayor riesgo político. En Europa, varios gobiernos temen que un acuerdo precipitado consolide la agresión rusa y siente un precedente peligroso. De ahí la insistencia de Trump en mantener informados a los aliados, aunque el control del proceso esté claramente en manos de Estados Unidos.
La negociación avanza así entre los planes y las llamadas diplomáticas, a largo plazo, y el de una guerra que sigue activa cada día. El desenlace dependerá de si Moscú está dispuesto a transformar la presión militar en una concesión política real o si, por el contrario, decide prolongar el conflicto mientras se negocia. Trump sostiene que el momento es ahora, pero la guerra sigue abierta un año despues de que llegara al poder.