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Beicon en el Corán y saludo nazi: así es el último agente provocador de la extrema derecha en EE.UU.

El clima político desquiciado de EE.UU. crea monstruos y el último se llama Jake Lang. No se le conocen mayores habilidades que la provocación, pero eso ha sido suficiente para colocar a este joven treintañero en la conversación nacional. Las tensiones … políticas y migratorias que vive estas semanas Mineápolis han sido el escenario ideal para hacerse notar todavía más. Y lo logró, en medio de un linchamiento en el que salvó el cuello de forma paradójica.

Lang obtiene su gran objetivo -la atención- con un estilo provocador de marca extrema derecha. En el Estados Unidos de hace muy pocos años, sus espectáculos racistas, xenófobos, antisemitas o antiislámicos no tendrían gran recepción. El joven, sin embargo, cuenta con cientos de miles de seguidores en Instagram o X y, pese a que no irá a ningún sitio, ha presentado su candidatura a senador por Florida. La América de ahora es diferente y voces así encuentran sitio e incluso dan de comer, en la maraña de canales de YouTube, podcast y cuentas en redes sociales en las que prosperan. Es el caldo de cultivo que ha alumbrado a figuras de relevancia nacional, como Nick Fuentes, al que ahora le entrevista hasta Tucker Carlson, una de las principales voces del trumpismo en los medios.
Lang fue un personaje oscuro, sin mucho protagonismo más allá de los peores estercoleros de los foros y las redes sociales, hasta finales de 2020. Fue cuando Donald Trump clamó que le habían hecho trampa en las elecciones presidenciales de aquel año, las que perdió frente a Joe Biden. Ni los tribunales, ni su Departamento de Justicia, ni las autoridades republicanas estatales vieron el robo masivo que clamaba Trump. Pero esa campaña contra el resultado electoral –’Stop the Steal’ (parar el robo)– fue la piedra fundacional de la permanencia del multimillonario neoyorquino en política y radicalizó a parte de sus bases.

De Mineápolis salió con bolazos de nieve y globazos de agua en la cara, algo poco agradable cuando hay -20 grados de temperatura
REUTERS / AFP

Por allí empezó a tener presencia el discurso vitriólico de Lang. Después de sumarse a las movilizaciones contra el resultado electoral, fue uno entre los miles que participó en el trágico y bochornoso asalto al Capitolio, en el que una turba trumpista trató de evitar la certificación en el Congreso del resultado de las urnas.
Jake Lang and his crew showed up in Minneapolis trying to march into a Somali neighborhood, screaming that “natural born citizens” should be deported to “preserve the white race.”They didn’t make it.And the part that’ll live forever: a self-proclaimed white supremacist… pic.twitter.com/RsjXDBbVh6— Brian Allen (@allenanalysis) January 17, 2026
Por esa jornada –una de las más negras de la historia de EE.UU.– a Lang le imputaron once delitos. Entre otros, desorden civil, obstrucción de un procedimiento oficial o agresión a fuerzas de seguridad. La Fiscalía describió en su escrito cómo Lang atacaba a los policías con un bate de béisbol y un escudo antidisturbios.
Ingresó en prisión preventiva de forma inmediata. Allí se convirtió en uno de los miembros más activos de la llamada ‘comunidad 6 de enero’ (la fecha del asalto al Capitolio) e incluso trató de montar una milicia desde rejas. La llamó Napalm (North American Patriot and Liberty Militia, o Milicia Patriota y Libertad de Norteamérica).

Personaje oscuro, le imputaron once delitos en el asalto al Capitolio. Ingresó en prisión de manera preventiva y lideró la llamada ‘comunidad 6 de enero’

En la cárcel siguió trabajando en su fama, con entrevistas a medios y con la organización de eventos benéficos para pagar la defensa de acusados como él.

Indultado por Trump

Lang no llegó a ir a juicio. La gracia de Trump le sacó de la cárcel. El presidente indultó a todos los investigados, imputados y condenados por el 6 de enero el mismo día en el que juró su cargo en el Capitolio. Fue toda una declaración de intenciones, una decisión que sentó el tono de su segundo mandato.

El activista está aprovechando la segunda oportunidad. En los últimos meses, viaja de aquí para allá con sus provocaciones de ultraderecha. Su personaje tiene ahora también el disfraz de candidato político, con su intento de quedarse con el escaño en el Senado que estaba en manos de Marco Rubio, el ahora secretario de Estado, que se decidirá el próximo otoño.
«El 6 de enero fue un grito de cambio y yo soy ese cambio», proclama Lang en su web. Allí expone diez ideas generales que son calcadas al programa de Trump: cierre de la frontera, coste de vida, política energética, reducción de impuestos, paz mundial…
Esta candidatura al Senado parece solo otra más de las estrategias de Lang para estar en el candelero. Otras formas de lograrlo han sido más controvertidas. En noviembre se plantó en Dearborn, en Michigan, a las afueras de Detroit, la mayor ciudad del país con mayoría musulmana. Metió beicon entre las hojas de un libro del Corán y trató de quemar el texto sagrado para los musulmanes. No lo consiguió, pero la lio.
Last night at 10:30 pm while we were LIVE on our J6 Patriot Panel,My cell was RAIDED & I was tackled & arm twisted violently against the wall by the Brooklyn Federal Prison Correction Officers!!!They treated me like an animal & called me a Domestic Terrorist!!I was stripped… pic.twitter.com/vdOE3VEkWq— Jake Lang – January 6 Political Prisoner 🇺🇸 (@JakeLang) October 1, 2024
A comienzos de enero, la montó en Washington, delante de la sede de Aipac, una de las principales organizaciones judías en EE.UU. Se puso delante de un cartel con la leyenda ‘Hacer a Jerusalén cristiano otra vez’ (un guiño a MAGA, ‘Make America Great Again’, ‘Hacer a EE.UU. grande otra vez’, el lema político de Trump). Desde allí lanzó todo tipo de bilis antisemita: «Gente blanca de EE.UU.: os van a reemplazar, vuestros hijos serán musulmanes negros si no os levantáis ahora». Recordaba a los gritos de «los judíos no nos reemplazarán» que proclamaban los supremacistas blancos que protagonizaron disturbios en Charlottesville en 2017 (entonces, Trump dijo que entre ellos había «gente muy mala y gente muy buena»).
En su convocatoria, Lang también tiró monedas de chocolate a la sede de Aipac y realizó el saludo nazi.
Pocos días después, con los ánimos muy tensos en Mineápolis, convocó ante el Ayuntamiento de la ciudad a sus seguidores para, entre otras cosas, «quemar libros del Corán y enfrentarnos a la invasión somalí», dijo en referencia a esa comunidad, con mucha presencia aquí. «Lo que hay que hacer es no hacerle caso», decía a este periódico Hamid, un joven somalí que lleva una tienda de comestibles en Cedar-Riverview, el barrio somalí de Mineápolis. «Aunque queme un Corán. Porque es contraproducente».

Dearborn (Michigan), Washington y Mineápolis han sido testigos en pocos meses de sus fechorías provocadoras. De la última le salvaron en el coche una transexual mestiza y una mujer negra, algo que no podía esperar el agitador

A la convocatoria apenas fueron seguidores -una decena de acompañantes-, pero sí varios cientos de contramanifestantes. Apenas le dio tiempo a hablar del «reemplazo de los blancos» y exigir que «los musulmanes se vayan a casa» y la turba contraria empezó a agredirle y a tirarle bolas de nieve y globos de agua (nada agradable cuando hace -20 grados).
Lang salió de allí por piernas, pero le persiguieron y continuaron las agresiones. Con la cabeza sangrando, acabó por encontrar refugio en el coche de unas desconocidas que pasaban por allí y que le sacaron del apuro. Pertenecían justo al mundo contrario de Lang: la conductora, una mujer negra; la que le abrió la puerta del coche, una mujer transexual mestiza. Un final inesperado para la última provocación de Lang.

Delcy Rodríguez llama a un diálogo con todos los sectores de Venezuela para la convivencia y paz

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha convocado un diálogo con todos los sectores de Venezuela, «coincidentes y divergentes», como los definió, para incorporarse al Programa de Convivencia y la Paz que funcionará durante los próximos 100 días.Su plan de pacificación y reconciliación, dirigida por … ella directamente, fue lanzado oficialmente este viernes en el salón ‘Sol de Perú’, en el Palacio de Miraflores, donde la mandataria interina designada el 5 de enero pasado, subrayó que el país «transita hacia un nuevo momento político caracterizado por el entendimiento desde la diversidad, dejando atrás los esquemas de confrontación promovidos por sectores externos».

La interina pidió a su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, también presidente del Consejo Nacional de Soberanía y Paz, que activara esta instancia. El jefe del Parlamento dijo que esta instancia busca «emprender con todos los factores el diálogo político que requiere este momento complejo que vive la República».
En consecuencia Delcy exhortó a su hermano Jorge a convocar un encuentro con «todos los sectores políticos del país, coincidentes y divergentes». «Debe ser un diálogo venezolano donde no se impongan más las órdenes externas. Ni desde Washington, Bogotá o Madrid. No. Un diálogo nacionalizado por el bien común de Venezuela», agregó la mandataria.
También alentó a los miembros del programa para la Convivencia y la Paz a trabajar para aislar a los sectores «de la derecha antipolítica». En resumen, un plan de 100 días para trabajar en la convivencia, la paz y contra la incubación del odio y la violencia en Venezuela, según lo anunciado por la presidenta encargada.

Delcy Rodríguez no mencionó la palabra transición ni especificó qué sectores «divergentes» van a ser invitados para incorporarse al diálogo.

«Los primeros 100 días de este plan y programa, tendrá como primera tarea el mapeo de la violencia y el odio político, económico y social en Venezuela», señaló.
Para la interina es necesario hacer previamente lo que llamó «un arqueo», revisión exhaustiva de la situación actual, y verificar cómo las comunidades pueden estar en paz, con justicia vecinal y popular. «Quiero que empecemos por ese mapeo».
Delcy Rodríguez no mencionó la palabra transición ni especificó qué sectores «divergentes» van a ser invitados para incorporarse al diálogo.
No obstante recalcó que están «partiendo desde una agresión económica externa sin precedentes, que nunca había conocido hasta ahora la República, pero que la hemos vivido desde el año 2015, con imposición de medidas coercitivas unilaterales, que son sanciones ilegítimas, ilícitas, que existen contra Venezuela y que han creado un peso tremendo en la vida económica del país, pero que también han generado importantes heridas sociales en nuestro pueblo».

626 excarcelados

La presidenta encargada también se refirió a los presos políticos a los que el régimen califica como personas privadas de libertad. Aseguró que hasta la fecha se han hecho efectivas 626 excarcelaciones de personas encarceladas por razones políticas. Previamente había anunciado que iban a liberar 406 personas.
Sin aclarar esa diferencia de 220 excarcelados adicionales, Rodríguez denunció que existen sectores que intentan manipular las cifras reales: «Hay sectores que persisten en manipular y maniobrar con cifras, a través de la mentira, de la falsaria».
«Ya basta de mentiras, ya basta de mentirle al pueblo venezolano. Nos ha llevado a un costo altísimo para los niños, para las niñas, para nuestra juventud», afirmó la presidenta, y añadió que el próximo lunes sostendrá una llamada con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, con el fin de que su oficina verifique las listas de excarcelados. .

Las ONG como el Foro Penal y CLIPP (Comité por la liberación de los presos políticos) han dicho que han excarcelado solo unas 174 personas (menos de 20 % de las cifras oficiales) y quedan todavía 777 prisioneros políticos.
El régimen no ha informado sobre las listas de los excarcelados ni de los detenidos en los centros de reclusión que todavía permanecen tras las rejas. Los familiares están acampando en las puertas de las prisiones desde hace 16 días esperando por la liberación de sus presos, resistiendo la represión de los carceleros y las pésimas condiciones climáticas.

Silencio desde la oposición

Por ahora ningún partido de la verdadera oposición que integra la Plataforma de la Unidad Democrática se ha pronunciado ni se ha hecho eco del llamamiento para dialogar con los hermanos Rodríguez.
A lo largo de estos 27 años que el chavismo lleva en el poder se han convocado unos ocho diálogos con la oposición y todos han fracasado como son los acuerdos de México, Barbados y Oslo, entre otros, teniendo a Jorge Rodríguez como negociador oficial de los compromisos asumidos que han acabado en frustración y pesimismo.
Siempre aconsejado por el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero el régimen chavista ha llamado al diálogo para ganar tiempo en medio de una crisis política y nunca ha cumplido con los acuerdos firmados como respetar los resultados electorales, habilitar a los políticos opositores y organizaciones políticas proscritas y liberar a los presos políticos.

Trump asegura que no permitirá que nadie del régimen de Maduro tome el poder

Donald Trump ha asegurado que la operación militar para la captura de Nicolás Maduro y de su esposa fue «una genialidad» y que el dictador venezolano y Cilia Flores fueron trasladados a un barco de la Armada de EE.UU. posicionado en el … Caribe. Después, confirmó que su destino es la propia ciudad del presidente de EE.UU.: Nueva York, donde Maduro fue imputado en 2020 por narcotráfico.
Así lo detalló el presidente de EE.UU. en la primera entrevista que ha concedido tras la operación militar que decretó contra Venezuela, en Fox News, y tras la que Maduro deberá enfrentarse a la Justicia en EE.UU.

«Ningún otro país podría haber realizado esta maniobra», dijo Trump sobre la operación de captura de Maduro. «Fue realmente una genialidad», dijo sobre lo conseguido por el ejército de EE.UU., que bombardeó objetivos militares de Venezuela mientras ejecutaba la captura del dictador con un equipo de fuerzas especiales, la Delta Force.
Trump no quiso confirmar que este grupo militar de elite y teñido de secretismo fuera el encargado de la operación, pero todo apunta a que fue así. Sí dijo que Maduro y su esposa fueron trasladados al buque USS Iwo Jima de la Armada de EE.UU., uno de los diferentes barcos de guerra que la primera potencia mundial ha posicionado en el Caribe durante meses de presión contra el régimen de Maduro. Desde allí volará a EE.UU., a Nueva York, donde este mismo lunes podría tener su primera comparecencia frente al juez para responder por los cargos impuestos en 2020.

Maduro se reunió con un enviado de Xi Jinping horas antes de ser capturado por Estados Unidos

La operación militar de Estados Unidos contra Venezuela saldada con la detención del dictador Nicolás Maduro atañe frontalmente a China. No solo porque nada resulta ajeno a la rivalidad entre la superpotencia establecida y la emergente, enfrentadas por la hegemonía global, sino también – … y en gran medida a consecuencia de lo anterior– porque el gigante asiático representa el principal aliado internacional del régimen hoy descabezado. Sin embargo, de momento China calla.
Para prueba de esta relación privilegiada, la agenda. Una de las últimas actividades oficiales de Maduro antes de su captura, si no la última, fue una reunión con el enviado especial de China para Asuntos de América Latina, Qiu Xiaoqi. La recepción, celebrada en el palacio de Miraflores, contó con la participación de varios diplomáticos chinos, así como de la entonces vicepresidenta, ahora presidenta en funciones, Delcy Rodríguez.

Una conversación para «ratificar el carácter inquebrantable de la hermandad entre Caracas y Pekín, en un contexto geopolítico marcado por la resistencia ante las medidas coercitivas unilaterales y la búsqueda de un desarrollo soberano para los pueblos del Sur Global», según el comunicado oficial emitido por la Presidencia venezolana.
El propio Maduro quiso «agradecer al presidente Xi Jinping siempre su hermandad, como hermano mayor» y «reiterar que China y Venezuela son socios estratégicos», «no solo como socios en materia comercial y energética sino como un aliado político fundamental en la región»; afirmaciones que la realidad ha puesto a prueba en cuestión de horas.

Nicolás Maduro, en una reunión con el enviado especial de china, Qiu Xiaoqi, este viernes en Caracas, Venezuela

EFE

El régimen chino afianzó sus lazos con Venezuela tras la llegada al poder de Hugo Chávez, hasta convertirse en su principal apoyo. Desde entonces ha brindado asistencia en forma de cuantiosos préstamos, ayudas y todo tipo de proyectos que el chavismo ha pagado con petróleo. China supone el primer comprador de crudo venezolano: allí acabaron un 38% de los barriles producidos en 2024 de acuerdo a cifras de Lipow Oil Associates, un 4% de sus importaciones de petróleo a nivel global.

Pérdidas y ganancias

Cuantiosos intereses cruzados que llevaron al gigante asiático a convertirse en la primera potencia global en reconocer y secundar la fraudulenta victoria de Maduro en las elecciones de julio del año pasado, derrotado en realidad por el opositor Edmundo González.
Ante el incremento de la presión en semanas precedentes, China ya había expresado su oposición a «toda forma de unilateralismo e intimidación», criticando la imposición de sanciones y las incautaciones de petroleros como «violaciones del derecho internacional».

Trump, durante una reunión bilateral con el presidente chino Xi Jinping

EP

Ahora, el mundo aguarda su respuesta a un conflicto poliédrico para los intereses del régimen. Por un lado, pierde a un aliado clave en la región, esencial para su suministro energético, y su incapacidad de prevenir primero o prestar apoyo después debilita su posicionamiento como alternativa geopolítica.
Al mismo tiempo, la vulneración flagrante del derecho internacional, en línea con la constante erosión del multilateralismo ejecutada por el presidente estadounidense Donald Trump, difumina la percepción de sus diferencias morales. Todo ello prefigura una respuesta meramente retórica, como ya sucediera durante el ataque a las instalaciones nucleares iraníes en junio del año pasado. Con la vista, siempre, puesta en Taiwán.