Cuatro tiros para el caricaturista de Putin, exiliado en Polonia
La Policía polaca ha confirmado el asesinato del artista ruso y crítico de Putin, Semyon Skreptseky, de 44 años, que vivía exiliado en Polonia. Un portavoz policial del voivodato (comunidad) de Lublin ha informado de que los dos presuntos asesinos, probablemente sicarios, viajaron en un … taxi desde Bielorrusia, donde apuntaron con un arma al taxista, que se vio obligado a llevarlos hasta la localidad fronteriza polaca de Biala Podlaska, a unos 35 km de Bielorrusia, donde tenían localizada a la víctima.
«Según el desarrollo de los acontecimientos, todo apunta a un asesinato planeado», ha confirmado el portavoz. Esperaron a Skrepetsky a la puerta de su casa y uno de los asesinos le disparó cuatro tiros. Los paramédicos que acudieron al lugar, advertidos por los viandantes que llamaron al número de urgencias, no pudieron salvar su vida. Informes no oficiales han identificado al tirador como un ciudadano bielorruso, por su acento.
Tras el asesinato, la Policía cerró carreteras y salidas de la ciudad, y puso bajo custodia escuelas y guarderías en las que podrían haber estado los hijos de la víctima. Un hombre fue detenido cerca del Consulado Bielorruso en Biala Podlaska, pero resultó ser el taxista, preso de un ataque de pánico y que buscaba protección diplomática, aunque está siendo investigado para verificar su versión. No se han realizado de momento más detenciones, y la hipótesis con la que trabaja la Policía polaca es una ejecución ordenada por la inteligencia rusa.
Noticia relacionada
Fernando Muñoz
Semyon Skrepetsky, nacido como Robert Kuzovkov en la región del Altái, era conocido por sus caricaturas de políticos. Había dibujado populares retratos satíricos del presidente ruso Vladímir Putin, del presidente bielorruso Aleksandr Lukashenko, del líder checheno Ramzan Kadyrov y del difunto líder de la oposición rusa Alekséi Navalni. También había criticado públicamente a las autoridades ucranianas y figuraba en la base de datos ucraniana Myrotvorets, que designa a individuos acusados de crímenes contra la seguridad nacional ucraniana.
Su actividad como caricaturista alcanzó a Stalin y a los dirigentes internacionales implicados en la II Guerra Mundial y, en su Facebook todavía se puede ver ejemplos de su obra, en los que retrata al círculo de poder de Putin, desde los líderes de la iglesia ortodoxa hasta los oligarcas que soportan financieramente el régimen de Moscú.
Las obras de Semyon Skreptseky.
(RR.SS.)
Debido a estos retratos había recibido amenazas y huyó en 2021 a Polonia, país en el que vivía exiliado. Incluso antes de que la policía polaca hiciese pública la identidad de la personas asesinada a tiros en Biala Podlaska , medios rusos y bielorrusos anunciaron su defunción.
Newsletter
«La última vez que nos vimos fue exactamente hace tres días, el pasado viernes 12, Día de Rusia. Semyon había planeado una protesta frente a la embajada rusa en Unter den Linden, en Berlín. Quedamos en vernos a las 11 de la mañana. 40 minutos después, sin rastro de él, empecé a preocuparme de que pudiera haber sido detenido en su camino. Ya estábamos preparando una historia sobre su desaparición, pero llegó actuando como si no hubiera pasado nada», relata Vasily Krestyaninov, periodista ruso exiliado en Berlín.
Al acto organizado por la oposición rusa en Berlin, Skrepetsky acudió con su última obra, un icono titulado «Ultraortodoxo Hiperpatriótico» en el que mostraba al camarada «Sralin», en lugar de Stalin, alimentando a través de una sonda a un Putin con aspecto infantil. Todos los invitados a la recepción en la embajada rusa, con motivo de la festividad, pudieron verla. «Quizá eso fue lo que le costó la vida», especula Krestyaninov.
Intensa actividad de la inteligencia rusa en Polonia
La actividad en Polonia de los servicios de inteligencia rusos se ha intensificado inusitadamente en los últimos dos años. El último informe de la Agencia de Seguridad Interna (ABW) polaca, presentado en mayo, registraba 69 investigaciones por espionaje vinculado a Rusia y Bielorrusia en 2024 y 2025, que dieron lugar a la detención de 91 personas sospechosas de trabajar para la «inteligencia enemiga», una cifra que igualaba el total de detenciones acumulado en los 32 años anteriores (1991-2023).
Entre 2016 y 2023 se llevaron a cabo 46 detenciones; entre 2008 y 2015, un total de 11; y entre 1991 y 2008, el máximo de casos en un año ascendió a cinco. Polonia eliminó en 2024 y 2025 a «61 agentes de la esfera pública», en referencia a los diplomáticos rusos expulsados del país, y esta actividad de contraespionaje ha llevado a la inteligencia rusa a enviar agentes desde Bielorrusia, con viaje de ida y vuelta, para apoyar operaciones concretas.

