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Vladimir Putin se lleva un enorme beneficio inesperado gracias a la guerra de Irán

Entre el 22 y el 26 de febrero, el Sarah, un petrolero de 20 años de antigüedad con bandera de Hong Kong, apagó temporalmente sus transpondedores para recoger tres cargamentos de petróleo ruso de buques más pequeños frente a la costa de Omán. A continuación, … puso rumbo a Singapur, donde probablemente tenía previsto traspasar el cargamento a otro buque «fantasma», con destino a China. Sin embargo, el 6 de marzo, al día siguiente de que Estados Unidos aprobara una exención a las sanciones de 30 días que permitía a las refinerías indias comprar crudo ruso, el Sarah cambió bruscamente de rumbo. Ahora tiene previsto llegar a una refinería del oeste de la India el 14 de marzo.
El giro de 180 grados del buque es una metáfora del drástico cambio de suerte que ha sufrido la industria energética rusa desde el inicio de la guerra de Irán. El cierre de facto del estrecho de Ormuz ha dejado atrapado en el Golfo alrededor del 15% del petróleo mundial. En diciembre, el crudo Brent, el índice de referencia mundial del precio del petróleo, tocó su nivel más bajo en cinco años, de 59 dólares el barril, y la industria pronosticó un «superexceso de oferta»; ahora ronda los 100 dólares. Esta evolución ha hecho que el petróleo ruso sea más difícil de rechazar. El 12 de marzo, la administración Trump amplió su exención para permitir que todos los países compraran el petróleo ruso ya cargado en petroleros.

El respiro no podía llegar en mejor momento para Vladimir Putin. Antes de la guerra de Irán, parecía que los ingresos petroleros de Rusia –y su economía– finalmente estaban hundiéndose. Muchas refinerías de la India y China, los mayores clientes del país, dejaron de comprar en torno a noviembre, antes de que entraran en vigor las sanciones estadounidenses contra Rosneft y Lukoil, sus dos mayores productores. En febrero, los volúmenes de exportación se habían desplomado en una quinta parte; dicha evolución, junto con unos precios más bajos, llevó a que los ingresos del Kremlin por petróleo y gas fueran un 44 % inferiores a los de un año antes. En solo dos meses, su déficit presupuestario alcanzó los 3,4 billones de rublos, nueve décimas partes del objetivo para todo el año 2026. Ahora el Brent ha vuelto al nivel medio que registraba el año de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Si el estrecho de Ormuz permaneciera cerrado durante mucho más tiempo, Rusia podría cosechar otra «ganancia inesperada al estilo de 2022», suficiente para compensar los 300.000 millones de dólares en reservas del banco central congeladas por Occidente ese año, calcula Robin Brooks, del think tank Brookings Institution.

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Agustín Pery

El beneficio más inmediato de la crisis del Golfo para Rusia es la oportunidad de liquidar el enorme retraso en los envíos que, a falta de compradores, se había acumulado en el mar. La India ya ha incrementado sus compras en aproximadamente un 50%, lo cual ha contribuido a reducir las existencias de Rusia en el mar en más de un 10%, hasta 122 millones de barriles. Las importaciones de China también han aumentado. Este extremo beneficia a los comerciantes más que a las finanzas de Rusia, pues los envíos ya se han vendido. Sin embargo, parece probable que la administración Trump, oficialmente o no, adopte también una actitud permisiva hacia los nuevos barriles de Rusia. Rusia se beneficiaría en tres frentes: precios más altos para sus productos, suavización de las sanciones occidentales y posible respaldo chino para nuevos proyectos.

¿Por qué es tan atractivo el crudo ruso?

Empecemos por los precios. La ausencia de petróleo del Golfo ha desencadenado una carrera por el crudo alternativo. El petróleo de Rusia es más atractivo que el de la mayoría: es similar en calidad a la mayor parte del petróleo de Oriente Medio y, por tanto, más barato y más fácil de procesar para las refinerías asiáticas –los principales clientes del Golfo–. El suministro es ahora tan codiciado que el crudo Urals entregado a la India, que antes tenía un fuerte descuento, se vende con una prima con respecto al Brent.
También esto podría subestimar los beneficios que los vendedores de crudo ruso pueden esperar obtener hoy en día. Las refinerías independientes chinas, que compran grandes cantidades, utilizan un «precio de activación» para pagar las importaciones. Los proveedores pueden darles hasta dos meses tras la entrega para fijar el precio, indexado al Brent, lo cual permite a los compradores obtener liquidez mediante la venta de productos. Mientras tanto, las refinerías deben aportar un margen basado en el valor al contado del cargamento. El Brent está subiendo ahora tan rápido que muchas pequeñas refinerías independientes han tenido dificultades para hacer frente a los requerimientos de margen, afirma Tom Reed, de Argus Media, una agencia de información sobre precios. Esta circunstancia brinda a los proveedores la opción de forzar acuerdos a precios máximos.
Sergey Vakulenko, antiguo empleado de Gazprom Neft, compañía petrolera rusa, estima que cada aumento de 10 dólares en el precio del Brent a lo largo de un mes impulsa las exportaciones energéticas de Rusia en 2.800 millones de dólares, de los cuales unos 1.600 millones de dólares van a parar al Kremlin. El encarecimiento del gas aporta unos pequeños ingresos –la mayor parte del GNL de Rusia lo vende una empresa privada, y las exportaciones por gasoducto están muy por debajo de los volúmenes de 2022–. Esto ayudará a reforzar el presupuesto de Rusia para 2026, que había previsto un precio del petróleo de 59 dólares por barril, extremo que le dará más tiempo para librar la guerra. También impulsará mecánicamente el PIB.
Mientras tanto, la crisis energética está dificultando que los países occidentales endurezcan las sanciones, lo cual supone una segunda ventaja para Putin. Con anterioridad, la administración Trump parecía dispuesta a endurecer ligeramente su postura frente a Rusia mediante la imposición de «aranceles secundarios» y la persecución de su flota fantasma. Sin embargo, con la última flexibilización, la credibilidad de Estados Unidos se ve debilitada, afirma Rachel Ziemba, del think tank Centre for a New American Security. Además, aumenta la brecha con la Comisión Europea, que había propuesto una prohibición total de los servicios marítimos para las exportaciones de petróleo ruso, que debía coordinarse con Estados Unidos y otros miembros del G7. Ese paquete de sanciones, al que se han opuesto Hungría y Eslovaquia, parece ahora aún menos probable que se apruebe.

Cada aumento de 10 dólares en el precio del Brent a lo largo de un mes impulsa las exportaciones energéticas de Rusia en 2.800 millones de dólares

Aún más alarmante es que una inminente crisis del gas pueda convencer a los países europeos de incumplir sus compromisos de dejar de comprar GNL ruso a partir del año que viene. Hungría y Eslovaquia, que también deben dejar de recibir gas por gasoducto de Rusia en 2027, podrían oponerse también. «No podemos permitirnos librar dos guerras al mismo tiempo», afirma un alto cargo europeo.
La guerra en el Golfo también preocupa a China, que suele recibir una tercera parte de su GNL de la región. Tal evolución podría acercarla aún más a Rusia –tercera ventaja–. La crisis ha hecho que China sea muy consciente de su vulnerabilidad ante los cuellos de botella marítimos. El país cuenta con vastas reservas de crudo –1.300 millones de barriles, equivalentes a casi cuatro meses de importaciones–, pero sus reservas de gas, que son más difíciles de almacenar, solo cubren 40 días. Recurrir a esas reservas ahora obligará a reponerlas durante el verano, cuando China podría tener que competir ferozmente con Europa, Japón y otros compradores por los cargamentos de GNL al contado.
Eso hace que las opciones de suministro de gas por tierra resulten atractivas, y Rusia ofrece una. En los últimos años, el Kremlin ha presionado intensamente para que China respalde «Power of Siberia 2», un gasoducto de 2.600 km que podría duplicar con creces las exportaciones de gas de Rusia al país. Los dos gobiernos firmaron un memorando de entendimiento el año pasado, pero las negociaciones sobre el precio, los compromisos de volumen y las condiciones de «take-or-pay» se han estancado, ya que China se ha mostrado inflexible. Es posible que China ofrezca ahora un precio ligeramente mejor, lo que aumentaría las posibilidades del proyecto. Con el tiempo, también podría comprar más a los gigantescos proyectos de GNL de Rusia en el Ártico.

Una suerte que puede no durar

El notable giro de la fortuna de Rusia podría acabar siendo un «subidón de azúcar» que apenas contribuye en gran medida a resolver sus problemas más profundos, afirma Thane Gustafson, de la Universidad de Georgetown. Los implacables ataques de Ucrania contra las instalaciones petroleras rusas han obligado a las empresas energéticas a reorientar hacia las reparaciones el escaso capital destinado a nuevas perforaciones. Las sanciones, la caída de los precios y la rapacidad fiscal han degradado aún más la capacidad del sector para invertir en nueva producción. Los analistas calculan que Rusia solo tiene una capacidad excedentaria de 300.000 barriles diarios, lo que hace poco probable que pueda reemplazar gran parte de los 10-15 millones de barriles diarios que faltan en el Golfo a corto plazo. «Ucrania tiene todos los incentivos para redoblar sus ataques y garantizar que la producción rusa siga en peligro», afirma John Kennedy, un antiguo cargo comercial británico en Rusia. Tampoco puede producir mucho más GNL.
¿Podrían los altos precios brindar a las petroleras rusas la capacidad necesaria para aumentar la producción a largo plazo? Quizás, pero el sector se enfrenta a un dilema. Las empresas solo realizan grandes inversiones si se espera que los precios se mantengan lo bastante altos durante el tiempo suficiente, lo que significa que la guerra del Golfo se prolongue mucho más allá de marzo. Sin embargo, una crisis prolongada podría empujar el Brent por encima de los 150 dólares el barril, destruyendo demanda y acelerando el abandono del petróleo, lo cual anularía las ganancias derivadas de unos precios más altos. En cualquier caso, el Kremlin podría apropiarse de los ingresos para rearmarse, dejando poco margen para un aumento de la producción. Mientras tanto, el caos en el Golfo podría provocar la implosión de la OPEP, convirtiendo a Rusia y a sus antiguos aliados, entre los que destaca Arabia Saudí, en competidores.
La guerra de Irán no supone, por tanto, un cambio de rumbo para Rusia. Estaba mucho mejor antes de 2022, cuando podía vender hidrocarburos a todo el mundo, sus empresas petroleras podían asociarse con las grandes occidentales y su infraestructura energética no se había visto degradada por ataques y sanciones. El encarecimiento del petróleo y un poco más de influencia repararán quizás el 20% de ese daño, calcula Vakulenko. Sin embargo, afirma, no evitarán que la producción petrolera de Rusia disminuya un 3% al año. A medida que se han invertido dinero y mano de obra en la maquinaria bélica, la economía civil se ha visto desangrada. Tampoco más dinero se traducirá en éxito militar en el campo de batalla: la falta de avances de Rusia no se debe a que carezca de poderío financiero, sino a que no puede proyectar su fuerza militar. Ormuz le ha dado a Rusia un subidón de azúcar, pero no puede solucionar todos sus problemas.
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El Gobierno de Kast anuncia un alza histórica de los combustibles que golpea el bolsillo de los chilenos

Desde que asumió el pasado 11 de marzo el cargo de ministro de Hacienda de Chile, el economista Jorge Quiroz, adelantó ante distintas audiencias que en su rol no iba a ser ni simpático ni popular y la noche de este lunes dio la … primera señal que actuará en consecuencia.
Pasadas las 21 horas, el gobierno de José Anotnio Kast anunció un alza histórica de los combustibles que golpea duramente los bolsillos de los chilenos. La medida busca enfrentar los efectos que tiene en la economía mundial la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, cuestión que en las últimas semanas ha llevado el precio del barril de petróleo por sobre los US$100.

Pese a que en Chile existe un mecanismo de estabilización de precio de los combustibles (petróleo, diésel y parafina) conocido como Mepco, lo cierto es que el escenario externo orilló al titular de Hacienda a modificar la fórmula con que se calcula su aplicación para evitar desembolsar casi US$140 millones semanales para mantener el combustible estable.

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David Alandete

Es así como a partir de este jueves el diésel subirá $370 (0,41 dólar) y el petróleo $580 (0,64 dólar), convirtiéndose en la mayor alza desde la pandemia en 2020. En la actualidad, la gasolina de 93 octanos tiene un valor cercano a $1.165 (1,2 dólar) y con el ajuste llegará a casi $1.500 en la capital.
Consciente de lo impopular de la medida y ante la eventualidad de que diversos sectores sociales protesten, Quiroz aseguró que «no voy a retroceder en esta convicción». «No estoy para ser popular, no estoy aquí para ganar, después, una candidatura. Estoy para cuidar la hacienda pública, el dinero de todos los chilenos», dijo en una de las tantas entrevistas televisivas que ofreció anoche para explicar la medida.
El secretario reconoció que el alza anunciada es efectivamente «mucho» y por lo mismo anunció una serie de medidas paliativas para compensar el impacto que esto tendrá en las familias chilenas.
Es así como el transporte público en el Gran Santiago, conocido como sistema Red, registrará un congelamiento de tarifas hasta el 31 de diciembre de 2026. Cabe recordar que un alza de $30 en este sistema, en octubre de 2019, detonó las protestas estudiantiles que derivaron en el estallido social. En el caso de las demás regiones del país se dispondrá de recursos para contener el alza.
Asimismo, Hacienda resolvió bajar el precio actual de la parafina, que ya había registrado un aumento en las últimas semanas, al nivel en que se encontraba en febrero de este año y se mantendrá así durante todo el otoño e invierno.
Además, se entregará una subvención de $100.000 (110 dólares) mensuales a taxis y colectivos por hasta seis meses y se buscará promover la electromovilidad, para lo cual el Banco Estado abrirá una línea de financiamiento que permita a este transporte reconvertirse y renovar la flota.
Quiroz también informó que se enviará al Congreso un proyecto de ley de discusión inmediata para reponer el Fondo de Estabilización del Precio del Petróleo desde US$5 millones actuales a US$60 millones.
«Espero que el país nos comprenda, que entienda la situación que heredamos, es una situación históricamente frágil», dijo el ministro de Hacienda, quien en sus primeros días en el cargo instruyó un recorte del 3% en cada uno de los 25 ministerios para alcanzar un ahorro de US$3.000 millones.

Fotografía que muestra precios de combustible en una estación de gasolina este lunes, en Santiago de Chile.

(EFE)

Insistió en que «enfrentado a esta crisis histórica, con una estrechez económica también muy aguda, heredada de las administraciones anteriores, tenemos que tomar decisiones duras, difíciles».
El ministro entregó señales la semana pasada de que tomaría medidas impopulares y diversos gremios como los camioneros elevaron la voz para adelantar que el alza en los combustibles lo deberán traspasar a los consumidores, lo que adelanta un incremento de la inflación de hasta 1 punto en el mes de abril.
Por lo mismo, si bien el presidente Kast mantenía hasta el viernes pasado un apoyo popular de un 57%, este domingo algunas encuestas ya registraban una caída de 6 a 7 puntos.
Consciente del impacto social de las medidas, el mandatario se reunió este lunes con los máximos dirigentes de los partidos oficialistas y el comité político de ministros en La Moneda, para ordenar a su sector ante los anuncios que se harían y pedirles que presenten un frente común ante los cuestionamientos que surgirán.

¿Por qué Trump no podrá acabar a base de mentiras con la guerra de Irán?

La desesperación, como el miedo, puede resultar muy contagiosa. Y la angustia que los ayatolás de Teherán empezaron a sentir hace cuatro semanas ha terminado por ser compartida por los trumpistas de Washington. Pero del lado de EE.UU., toda esta frustración no debería ser … una sorpresa. Esto es lo que pasa cuando se empieza una guerra sin aliados, sin legitimidad, sin planificación y sin credibilidad alguna.
El viernes pasado, el presidente Trump descartaba categóricamente la posibilidad de una tregua en las hostilidades iniciadas bajo la fantasía de cambio de régimen y sin pensar en las consecuencias. Desde el fortalecimiento de los rivales de EE.UU. al riesgo de una grave recesión global, pasando por la destrucción del atractivo populista-aislacionista de Trump entre sus seguidores. Hasta que finalmente este lunes ha aceptado un alto el fuego de cinco días en virtud de unas conversaciones «muy fuertes» que el régimen iraní desmiente.

A partir del más que previsible cierre del estrecho de Ormuz, la Casa Blanca no ha hecho más que demostrar su creciente desesperación. Desde el levantamiento de sanciones no solamente a Rusia sino también al petróleo iraní ya embarcado. Hasta la humillación de pedir ayuda en plan «Los santos inocentes» ni más ni menos que a China para reabrir Ormuz: «Señorito Xi Jinping, por favor, una ayuda para enterrar a los ayatolás».

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Mikel Ayestaran

Esta guerra ha terminado por convertirse en la mejor, y más costosa, expresión del liderazgo caótico, egocéntrico y destructivo de Trump. Rodeado de un círculo de palmeros sicofantes, el presidente no ha dejado de hacer declaraciones públicas tan ridículas como contradictorias. Vestido de fantoche, ha recibido a los primeros militares caídos en combate y ha intentado engañar al mundo sobre las trágicas muertes de decenas de escolares iraníes, causadas por un misil que falló en su objetivo. Lo único que ha conseguido Trump en Irán es demostrar su inclinación hacia la mentira, el sectarismo y la vileza; pero también su terrible incapacidad para decidir sobre las cuestiones más trascendentales del gobierno de Estados Unidos.

Trump, sobre Irán: «No habrá un acuerdo a menos que se rindan de forma incondicional»

Así lo ha expresado el multimillonario en un mensaje en su red social, a menos de 24 horas de que se cumpla la primera semana de la campaña militar conjunta de EE.UU. e Israel contra Irán.

«¡No habrá acuerdo con Irán, salvo una rendición incondicional!», aseguró Trump, mientras las bombas siguen cayendo en Oriente Próximo. En la víspera, el presidente de EE.UU. aseguró que los iraníes querían negociar, pero que ya era tarde. «Están llamando y dicen ‘¿cómo podemos llegar a un acuerdo?’», aseguró a la prensa. «Pero llegan un poco tarde y ahora nosotros queremos pelear más que ellos». Irán, a través de su ministro de Exteriores, Abás Araqchi, ha defendido que no busca un alto el fuego ni negociar con EE.UU. «No vemos razones para negociar, hemos negociado dos veces con ellos y cada vez nos han atacado en mitad de las conversaciones», dijo en declaraciones a NBC News.

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Mikel Ayestaran

Trump defendió que el ejército de EE.UU. está arrollando a Irán, la misma posición que detalló horas antes su secretario de Defensa, Pete Hegseth: «No tienen Armada, está noqueada. No tienen fuerzas aéreas, están noqueadas. No tienen sistemas de detección aérea, están noqueados. Todo ha sido noqueado», aseguró el líder del Pentágono, que avisó que las operaciones serían a partir de ahora todavía más destructivas porque EE.UU. «tiene ya un control total del cielo de Irán».
Todo esto forma parte de la presión militar y comunicativa de Trump para conseguir una victoria rápida, algo decisivo de cara a su electorado. La guerra no es popular en EE.UU., donde el presidente y los republicanos se juegan sus mayorías en el Congreso en las elecciones legislativas de este otoño. Y será más impopular si se alarga, con el coste añadido de más bajas estadounidense.
Además de la rendición incondicional, Trump ha dejado claro que exige dar su beneplácito a la transición política que emerja de los bombardeos, que ya han acabado con buena parte de la cúpula de la República Islámica. Incluido su Líder Supremo, el ayatatolá Alí Jamenei.
«Tras eso y la elección de un líder grande y aceptable, nosotros, junto con muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción y hacerlo económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca», escribió.
Trump ha defendido que lo «perfecto» sería seguir el modelo de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro: un Gobierno salido del régimen pero que opere a favor de los intereses de EE.UU. «Yo tengo que estar implicado en el nombramiento, como con Dely», aseguró un día antes en referencia a la actual presidenta venezolana, Delcy Rodríguez. También defendió que la elevación a Líder Supremo del hijo de Jamaneí, Mojtaba Jamenei, sería «inaceptable».
«Irán tendrá un gran futuro. ‘¡Hagamos a Irán grande de nuevo (MIGA)!’», defendió al final de su mensaje. Es una referencia a su gran lema político, MAGA (‘Make America Great Again’, ‘Hacer a EE.UU. grande otra vez’).
Ese MIGA ha aparecido en gorras rojas -otro símbolo trumpista- de manifestantes iraníes en EE.UU. a favor de la guerra contra el régimen de los ayatolás y protagoniza la portada de la revista ‘TIME’ de esta semana.
Pero también ha sido un instrumento de crítica a Trump por parte de algunos de los suyos. Por ejemplo, lo ha utilizado Marjorie Taylor Greene, la exdiputada derechista, muy conectada con las bases trumpistas y que rompió con el multimillonario neoyorquino este otoño. Para ella, MIGA es ‘Make Israel Great Again’ (‘Hacer a Israel grande otra vez’). Hay sectores en el trumpismo más aislacionista -al que Trump cortejó con promesas de no entrar en guerras- que defienden que el presidente ha traicionado esas promesas a favor de Israel.

Finlandia permitirá el despliegue de armas nucleares en su territorio

«Espero que el resultado final sea que no tengamos restricciones en el diseño de nuestras armas nucleares», ha explicado el presidente Alexander Stubb las enmiendas propuestas a la Ley de Energía Nuclear, con las que Finlandia desea equipararse al resto de los países … nórdicos en este asunto y continuar la lógica de su adhesión a la OTAN.
Los vecinos Suecia, Dinamarca y Noruega, tienen largas tradiciones sociales y legislativas contra las armas nucleares en sus territorios en tiempos de paz, pero no cuentan con prohibiciones legislativas durante la guerra. La doctrina sueca es no desplegar tropas extranjeras permanentes ni armas nucleares en su territorio en tiempos de paz, dijo el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, la semana pasada cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que su país albergara armas nucleares francesas. «Si nos encontrásemos en una situación completamente diferente, esa formulación en particular no se aplicaría», aclaró Kristersson.

Dinamarca, por otra parte, ha sido el primer país en firmar oficialmente un acuerdo sobre disuasión nuclear estratégica con Francia. «Una cooperación más fuerte contribuirá a fortalecer la capacidad disuasoria de Europa. Desafortunadamente, esto es necesario porque se espera que la amenaza militar rusa aumente en los próximos años», ha anunciado esta misma semana la primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen. Su ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen, añadió que la cooperación estratégica tampoco incluye tener armas nucleares en territorio danés en tiempos de paz.


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JUAN MONTENEGRO, TENIENTE GENERAL RETIRADO

Ana Sánchez

La reforma, que Stubb desea llevar cuanto antes al Parlamento finlandés, supondrá el levantamiento de una prohibición de larga data sobre armas nucleares en su territorio, de forma que el Gobierno de Finlandia podrá abrir la puerta al despliegue de bombas atómicas en suelo finlandés en tiempos de guerra y sumarse a la extensión a territorio europeo del paraguas nuclear francés.
Stubb mantiene que el país seguiría cumpliendo con los tratados internacionales en materia nuclear. Para la OTAN, mientras las armas estén bajo custodia física y códigos de activación galos, es decir actúe Francia como Estado poseedor, no hay un traspaso como tal y no violaría el TNP.
Los aliados de la OTAN Francia y Alemania han anunciado recientemente planes para profundizar la cooperación con otros socios europeos en materia de disuasión nuclear, marcando un cambio significativo de política mientras el continente se enfrenta a crecientes amenazas de Rusia y a la inestabilidad vinculada al conflicto en Irán.
La Ley de Energía Nuclear de Finlandia, aprobada en 1987, prohíbe la importación, fabricación, posesión y detonación de explosivos nucleares en su territorio, lo que el Gobierno finlandés considera una cláusula que solo beneficiaría a Rusia en caso de guerra.
Aunque Finlandia mantuvo la neutralidad durante la era de la Guerra Fría, el país se unió en 2023 a la alianza militar de la OTAN, en respuesta a la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, y sigue trabajando para integrarse en la nueva arquitectura europea de defensa que surge del acuerdo entre París y Berlín.

«Aprovechar la defensa colectiva de la OTAN»

«La enmienda es necesaria para permitir la defensa militar de Finlandia como parte de la Alianza y para aprovechar al máximo la disuasión y defensa colectiva de la OTAN», ha defendido el ministro de Defensa finlandés, Antti Hakkanen, en una rueda de prensa. Allí recordó que Finlandia comparte una frontera de 1.340 kilómetros con Rusia y que en 2024 firmó un pacto de defensa con Estados Unidos, permitiéndole utilizar 15 de las instalaciones y zonas militares finlandesas.
Charly Salonius-Pasternak, director ejecutivo del ‘think tank’ Nordic West Office, considera que permitir el tránsito de armas nucleares es una excelente decisión. «Es lo apropiado a la situación actual y parte del continuo de la OTAN en Finlandia. Queremos el beneficio del paraguas nuclear», explica la medida. «Esto no es un asunto ideológico… Rusia comprende la importancia de las armas nucleares mejor que muchos otros y, por esta razón, la decisión reducirá la amenaza real de Rusia.

La OTAN eleva la alerta contra misiles por la guerra de Irán

El Centro de Mando de la OTAN en Wiesbaden, cuartel general aliado encargado de coordinar la asistencia militar y el entrenamiento para Ucrania, ha confirmado esta mañana que «la OTAN ha elevado la postura de defensa contra misiles balísticos», después de que sus 32 estados … miembros acordasen la medida el jueves, en medio de la amenaza regional en marcha. El Consejo del Atlántico Norte, máximo órgano de toma de decisiones de la OTAN, reafirma así la capacidad de la Alianza para la defensa y la adaptación ante las amenazas balísticas tras, el ataque contra Turquía con un misil que fue derribado.
«La postura de disuasión y defensa de la OTAN sigue siendo sólida en todos los ámbitos operativos», declara la organización, que enfatiza que sus fuerzas armadas «permanecen alerta». El SACEUR (Comandante Supremo Aliado en Europa) ha respaldado la decisión, con la que la OTAN envía el mensaje sobre su disposición a responder a cualquier ataque contra un aliado con medios integrados.

En la práctica, esto significa que la Alianza ha pasado a un nivel superior de alerta, vigilancia y preparación para interceptar misiles, activando protocolos reforzados y manteniendo sus sistemas en modo de respuesta inmediata. Los sensores, radares y centros de mando pasan a un estado de vigilancia intensificada y se reduce el tiempo de reacción permitido para detectar y clasificar amenazas.

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JUAN MONTENEGRO, TENIENTE GENERAL RETIRADO

Ana Sánchez

Desde este momento, las baterías Patriot, Aegis, THAAD y otros sistemas aliados se colocan en modo de disponibilidad inmediata, lo que permite interceptar misiles en segundos si se detecta un lanzamiento. Los centros de mando de la OTAN, especialmente SHAPE en Mons, coordinan en tiempo real la defensa aérea conjunta y comparten datos de radar y seguimiento sin retrasos. Estas medidas se mantendrán activas hasta que cesen los ataques indiscriminados de Irán en la región.

Los aliados de la OTAN condenan los ataques de Irán

«Es una demostración tangible de la capacidad de la Alianza para defender a nuestras poblaciones contra todas las amenazas, incluidas las que plantean los misiles balísticos», indica el comunicado de la OTAN, tras la decisión tomada en una reunión a nivel de embajadores y presidida por el secretario general aliado, Mark Rutte. Tras ofrecer información actualizada sobre la situación en materia de seguridad y, «a la luz de los continuos ataques indiscriminados de Irán en Oriente Próximo y fuera de él», «los aliados de la OTAN condenaron enérgicamente los ataques perpetrados ayer por Irán contra Turquía y expresaron su plena solidaridad con Ankara», indica la organización.
Rutte ha elogiado particularmente el trabajo del comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), general de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos Alexus G. Grynkewich, y de «todo el personal aliado involucrado por sus esfuerzos conjuntos, que permitieron identificar, rastrear e interceptar con éxito el misil balístico iraní». Agregó que Grynkewich «ha ajustado y seguirá ajustando la postura de las fuerzas de la OTAN siempre que sea necesario para garantizar la seguridad de todos los Aliados».
La decisión es la respuesta de la OTAN, después de que sus defensas interceptasen el miércoles el misil iraní sobre el Mediterráneo oriental y los restos de la munición antiaérea cayesen en el extremo sur del territorio de Turquía, sin causar víctimas ni heridos, según confirmó el Ministerio turco de Defensa. Comprobó que la trayectoria descrita por el misil es coherente con un misil disparado desde Irán occidental hacia la base militar de Incirlik, cerca de Adana en el sur de Turquía. Esta base aérea es el principal punto de apoyo para otros aliados de la OTAN en Turquía, alberga también unidades estadounidenses y en ella tiene desplegada España una batería antiaérea Patriot.