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A 50 años del último Golpe de Estado, los argentinos salen a la calle y preguntan por los desaparecidos: «Que digan dónde están»

«¡Son 30.000! Fue y es un genocidio. No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos», sentenció el documento leído este martes en la Plaza de Mayo. Este 24 de marzo, en ocasión del 50 aniversario del último Golpe de Estado militar en … Argentina, decenas de miles de personas se dieron cita en la histórica plaza para reivindicar la memoria y pedir información sobre los restos de los desaparecidos por la dictadura iniciada en 1976. En el acto, que tuvo réplicas en todas las provincias del país, también hubo críticas a las políticas del Gobierno del presidente Javier Milei.

Mantener viva la memoria

Este martes, en una soleada tarde otoñal en Buenos Aires, decenas de miles de argentinos se dieron cita frente a la Casa Rosada con un objetivo común: mantener vivo el recuerdo de la época más oscura de la historia argentina. Medio siglo ha pasado ya de la última dictadura instalada por los militares en Argentina. Sin embargo, al día de hoy muchas personas siguen sin conocer donde se encuentran los restos de sus familiares desaparecidos.

Si bien el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia es oficialmente el 24 –festivo en el país-, desde la noche anterior hubo actividades a lo largo de todo el territorio nacional. Incluso comenzó una vigilia en la Plaza de Mayo a la espera de la multitudinaria manifestación que tendría lugar al día siguiente.

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Desde muy temprano en la mañana del martes, la plaza comenzó a llenarse de gente con distintos símbolos y carteles en alusión a la fecha. Además de los pañuelos blancos, en referencia a las Madres de Plaza de Mayo, también se repetían las banderas con la consigna «Nunca más», que apelaban al informe final de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP). Uno de los gritos que más se escuchó en la tarde del martes tuvo que ver con los restos de las personas desaparecidas. «Que digan dónde están», exigieron los manifestantes, varios de los cuales caminaban con una foto de alguno de los 30.000 desaparecidos entre sus manos.

Contra el Gobierno

En la antesala de la movilización, el Gobierno argentino difundió un vídeo en el que acusaba al kirchnerismo de promover una «visión sesgada y revanchista» de la última dictadura militar y en el que insistía en el concepto de «memoria completa». Días atrás, la Casa Rosada había anunciado la desclasificación de los archivos vinculados al accionar de los servicios de inteligencia durante esa época.
En la tarde del martes en Plaza de Mayo muchos manifestantes sostenían carteles con críticas al actual Gobierno, considerado por los organismos de defensa de Derechos Humanos como «negacionista». Este discurso se repitió en el acto central que tuvo lugar al fin de la jornada, cuando estos organismos leyeron un documento alusivo a la fecha.
«Hoy hay un Gobierno que no solo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio. Por eso desmantela las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y desfinancia los espacios de memoria que funcionan en los lugares donde hubo centros clandestinos», señalaba el texto, además de denunciar que los «hijos y sobrevivientes reciben pensiones mínimas y no tienen obra social».

Pedido de liberación de Cristina Kirchner

Si bien el acto central por el aniversario de la dictadura se llevó a cabo, como es tradición, en la mítica plaza argentina donde décadas atrás un grupo de madres preguntaban por el paradero de sus hijos, algunos manifestantes kirchneristas se dieron cita esta tarde frente al balcón de la casa de la expresidenta Cristina Kirchner.
La ex jefa de Estado, que cumple allí su prisión domiciliaria, salió a saludarlos con un pañuelo en el que se leía la consigna ‘Memoria, verdad y justicia’. Los militantes, que luego se dirigieron a la Plaza para sumarse a la manifestación, asistieron con pancartas en las que pedían «Cristina libre».

El fracaso del referéndum pasa factura al Gobierno de Meloni

La primera ministra italiana estuvo analizando este martes con dirigentes de su partido Fratelli di Italia las causas y consecuencias de la derrota en el referéndum de este lunes. Mientras que rechaza convocar una «moción de confianza» en el Parlamento, que sería simbólica pues sigue … teniendo una amplia mayoría, sí que concede la cabeza de dos altos cargos del ministerio encargado de redactar la reforma.
La primera dimisión es la de Giusi Bartolozzi, jefa de gabinete del ministro de Justicia, a quien atribuyen el inicio de la debacle, pues cambió el tono de la discusión cuando aseguró en una televisión local siciliana que «si gana el ‘Sí’, nos libraremos de los jueces. Son un pelotón de ejecución».

También ha dimitido el secretario Estado de Justicia, Andrea Delmastro, de Fratelli di Italia, más a causa de un escándalo que por la derrota. Él lo califica como «una imprudencia»: ocultó compartir la propiedad de un restaurante con la hija de 18 años de un condenado por lavado de dinero de la camorra. «Siempre he luchado contra la delincuencia. Aunque no he hecho nada incorrecto, cometí un descuido del que me hice cargo tan pronto como me di cuenta. Ahora asumo la responsabilidad, en interés de la nación», ha asegurado Delmastro en una nota.

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Aquí podrían terminar las responsabilidades políticas. Giorgia Meloni ha filtrado a la prensa este martes que no solicitará una moción de confianza. También ha asegurado a sus socios de gobierno, Forza Italia y la Lega per Salvini, que «no cambia nada» y les ha pedido que «aprieten los tornillos de la máquina hasta las próximas elecciones», que si no hay sorpresas no serán antes de mayo de 2027. Además, ha estado preparando la visita de este miércoles a Argelia donde ampliará el acuerdo de suministro de gas a Italia, en crisis tras el bloqueo del combustible procedente de Qatar a causa del bloqueo del estrecho de Ormuz.

Los motivos de la derrota

La derrota de la coalición conservadora es fruto de una suma de factores. Formalmente, los sondeos dicen que un 61% los votantes del «No» lo hicieron como un gesto en defensa de la Constitución, vigente desde 1948 y que muchos perciben como un referente de estabilidad en un contexto político que suele ser agitado.
Sin embargo, de tanto repetir que el referéndum no era sobre Giorgia Meloni sino sobre una reforma de la Justicia que era difícil de explicar y que muy pocos votantes conseguían explicar, se convirtió efectivamente en un voto sobre su gestión de Gobierno en el actual contexto mundial marcado por la incertidumbre. Meloni ha construido su imagen sobre la estabilidad, pero con su insistencia en la «relación especial» que mantiene con Trump, personificación de la inestabilidad, ha pasado a ser considerada un factor de riesgo.
En enero las encuestas daban por segura su victoria en el referéndum, con una diferencia de al menos diez puntos, un 55% a favor y un 45% en contra. En febrero comenzó el cambio de tendencia, azuzada por las consecuencias del ataque de EE.UU. e Israel a Irán: el aumento del precio del combustible y la movilización de un sector que tradicionalmente no vota, que ha visto en este referéndum la oportunidad de alzar la voz.

Meloni ha construido su imagen sobre la estabilidad, pero con la «relación especial» que mantiene con Trump, ha pasado a ser considerada un factor de riesgo

El referéndum se celebró en el peor momento de imagen para Giorgia Meloni, que se ha presentado en Europa como interlocutora con Donald Trump y que ha presumido de mantener una relación especial con el inquilino de la Casa Blanca. Esa relación le ha pasado factura tras meses de incerteza para Europa entre los amagos de Trump de invadir Groenlandia, hacer daño a la OTAN o aumentar los aranceles. La intervención en Gaza, que provocó la salida de miles de personas a las calles de este país para apoyar a la «flotilla», la operación en Venezuela para capturar a Maduro y el ataque a Irán han sido decisivos. Meloni ha vivido en propia piel el efecto «No a la guerra», aunque ella tampoco apoya a Trump en esta operación.

Giorgia Meloni quiere agotar su legislatura, que no concluye hasta septiembre de 2027

Su ruidosa entrada en los últimos días de la campaña electoral, con entrevistas en primera persona y frases efectistas, confirmó a los indecisos que el referéndum tenía un valor político aparte del técnico. Dio la impresión de que si ganaba recibiría un cheque en blanco para nuevas reformas, y un amplio sector de la población temió darle demasiado poder. La legislatura termina en septiembre de 2027, y aunque el referéndum no cambia su mayoría parlamentaria, sí que deberá armarse de cautela política y mostrar moderación y búsqueda de consenso para atraer el voto de quienes en esta elección han mirado hacia la izquierda.

La izquierda, exultante

La izquierda italiana ha exultado por el resultado definitivo, que no se esperaba ni en sus mejores previsiones: el 53,74% de los votantes ha rechazado la reforma, mientras el 46,26% la habría aprobado. Pero de puertas adentro reconocen que estos votantes no pretendían respaldarles sino frenar a la primera ministra. Es el caso de los votantes de entre 18 y 35 años, que votaron en masa «No» (un 61% contra un 39%) aunque muchos se consideran de derechas. «Esos 14.461.573 votantes que apostaron por el «No» superan por mucho el techo de la izquierda, y proceden de un electorado no politizado», explican a ABC.
A pesar del golpe, Meloni sigue en pie. Las encuestas de ‘YouTrend’ realizadas el mismo día del voto le dan un respaldo del 54% entre los italianos, y ni Elly Schlein ni Giuseppe Conte se han atrevido a pedir su dimisión, pues si hoy hubiera elecciones el resultado estaría abierto. La primera ministra viajó este miércoles a Argelia con la moral baja, pero con estas encuestas en la mano y la mayoría parlamentaria intacta.

La flotilla a Cuba intenta lavar la imagen del régimen en medio de su peor crisis

El barco Convoy Nuestra América, uno de los integrantes de la flotilla humanitaria que partió el viernes desde Puerto Progreso, en Yucatán, México, ha llegado este martes Cuba, según ha informado la prensa oficial cubana. Han atracado en la terminal de cruceros del puerto … de La Habana con un cargamento de 30 toneladas de alimentos, medicamentos, productos de higiene, bicicletas y paneles solares.
Lo han bautizado Granma 2.0, evocando el yate en el que Fidel Castro y unos 80 expedicionarios desembarcaran en Cuba en 1956 para desarrollar la lucha armada contra la dictadura de Fulgencio Batista. Los miembros de la embarcación han sido recibidos por funcionarios del Partido Comunista y del Gobierno. Además, las autoridades han informado que la carga será entregada a instituciones públicas de la capital.

Uno de los integrantes de la flotilla es Thiago de Ávila e Silva Oliveira, ​un activista climático brasileño reconocido por haber sido uno de los participantes de la Flotilla de Gaza en junio de 2025, así como por sus conexiones con el régimen de Irán.

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A bordo de ‘Nuestra América’

Patricia Donohoe

En una entrevista con la prensa local, Thiago de Ávila ha agradecido tanto al gobierno de Cuba como al de México. Según ha señalado, en Cuba la recepción fue diferente a la de Gaza, «solo porque desde 1959 Cuba se mantiene como un ejemplo de soberanía y dignidad».
«Cuba es el país y el pueblo más solidario en todo el planeta», ha dicho en alusión a las brigadas médicas cubanas enviadas a decenas de países, las mismas que han sido calificadas y denunciadas como mano de obra esclava.
Por su parte, Yanet Hernández Pérez, Gobernadora de La Habana, ha afirmado en el acto de bienvenida que los integrantes de la flotilla han demostrado «que Cuba no está sola». Hernández Pérez fue durante varios años directora provincial de Educación en La Habana; durante su mandato, decenas de niños fueron empleados en actos de repudio (escraches) contra opositores pacíficos.
En cambio, a los cubanos en el exilio el régimen les ha imposibilitado enviar ayudas humanitarias a la Isla, también le ha impedido la entrada al país a opositores pacíficos, considerados «contrarrevolucionarios», y bajo amenazas de enviarlos a prisión.

Espectáculo político

La ayuda humanitaria es ínfima si se tiene en cuenta la gravedad de la crisis en la Isla: personas mueren por falta de antibióticos, millones cocinan con leña o carbón a falta de gas licuado, el transporte casi está paralizado por escasez de combustibles, y la mayoría de la población permanece la mayor parte del día sin electricidad, incluso más de 24 horas continuas sin servicio eléctrico. Ni siquiera los buques con ayuda humanitaria enviados por México han sido representativos, además de la denuncia de que el régimen cubano estaría vendiendo esos donativos en las tiendas en dólares.
Por eso, es inevitable cuestionarse qué hay detrás de estas flotillas, sería muy ingenuo pensar que se trata solo de una iniciativa humanitaria espontánea teniendo en cuenta, además, la cantidad de activistas reconocidos de la izquierda internacional que desfilan por estos días por La Habana. La narrativa dominante de los activistas y las organizaciones es culpar al supuesto bloqueo norteamericano y a Donald Trump de todos los males de Cuba, así como extender la narrativa de que la crisis actual comenzó en enero con la captura de Nicolás Maduro y la pérdida del petróleo venezolano.
Ninguno de esos activistas se ha reunido con los cubanos de a pie. La mayoría de ellos estaban bailando en el concierto del grupo irlandés Kneecap (acusado de apoyar a Hamas), vacacionando en hoteles de lujo y tomando mojitos, mientras casi la totalidad del país sufría el segundo colapso energético en menos de una semana, cientos de cubanos protestaban a golpe de cacerolas y gritando «abajo el comunismo» y «libertad».
La flotilla que partió de México ha recorrido el mismo espacio marítimo -aunque a la inversa- en el que miles de cubanos han muerto o desaparecido intentando huir de la dictadura hacia tierras de libertad.
Nada más conveniente para la dictadura, en medio del peor momento de su historia y del posible colapso definitivo del sistema, que movilizar a agentes de opinión que veneran a la Revolución de los Castro y el Che, que venden la idea de Cuba como el «paraíso tropical socialista» desde la comodidad del capitalismo «cruel y brutal».
Los medios de propaganda les han dado una aparatosa cobertura. Mientras, en las calles de la Isla persiste la pobreza extrema y una esperanza en el progreso que solo sería posible, y el cubano así lo entiende, con la libertad definitiva y el fin de la era del castro-comunismo.

Trump dice que fue Irán quien bombardeó una escuela infantil e insiste en la posibilidad de enviar tropas terrestres

Donald Trump defendió este sábado que fue el propio Irán quien bombardeó una escuela infantil de niñas en el sur de su país, pese a las evidencias que apuntan a que la tragedia se produjo por un ataque estadounidense. Irán ha acusado a EE.UU. … e Israel del ataque, y hasta ahora el Pentágono se ha limitado a decir que lo estaba investigando.
El bombardeo de ese centro educativo en la localidad de Minab es la mayor tragedia civil en lo que va de esta guerra de Irán. Según los medios oficiales iraníes, fallecieron cerca de 175 personas, la mayoría de ellas niñas.

«En mi opinión, basándome en lo que he visto, eso lo hizo Irán», respondió Trump en un encuentro con la prensa en el avión presidencial, el Air Force One, tras recibir en Delaware a los cuerpos de los seis soldados estadounidenses caídos hasta ahora en la guerra.

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Carlota Pérez

«¿Es eso verdad, señor Hegseth?, ¿fue Irán quién lo hizo?», preguntó un reportero al secretario de Defensa, Pete Hegseth, que se encontraba detrás del presidente de EE.UU. «Lo estamos investigando, sin duda», se limitó a decir el líder del Pentágono. «Pero el único bando que va a por civiles es Irán», añadió sin asumir la posición de Trump.
Pero el multimillonario neoyorquino insistió para dejar clara su postura: «Creemos que lo hizo Irán. Son muy poco precisos con sus municiones, como sabes. Lo hizo Irán».
El bombardeo de la escuela de Minab ocurrió en el primer día de la guerra conjunta emprendida por EE.UU. e Israel contra Irán, el pasado sábado 28 de febrero. Irán ha responsabilizado a EE.UU. e Israel de la tragedia, pero hasta ahora ninguno de estos dos países la ha asumido.

La escuela se encontraba muy cerca de una base de la Guardia Revolucionaria Islámica y de barracones de su armada

Varios factores apuntan a que, contra las afirmaciones de Trump, la tragedia pudo ser consecuencia de un ataque estadounidense. En primer lugar, la propia apertura de una investigación por parte del Pentágono, que se inicia solo después de que un grupo de expertos hagan una determinación previa de la posibilidad de que EE.UU. sea culpable. Fuentes estadounidenses aseguraron a medios como la agencia Associated Press que el ataque probablemente había sido perpetrado por EE.UU.
Un segundo elemento es la localización de la escuela, muy cerca de una base de la Guardia Revolucionaria Islámica y de barracones de su armada. Minab está en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz, donde Irán acumula buena parte de sus capacidades navales para controlar este paso marítimo clave.
En sus operaciones militares, Israel se ha centrado en ataques en las regiones de Irán más próximas a su país. Mientras tanto, uno de los principales objetivos militares de EE.UU. ha sido debilitar la Armada iraní.

Envío de tropas

Trump, como ha hecho anteriormente, no descartó la posibilidad de enviar tropas terrestres a Irán. «Tendrá que haber una razón muy buena para hacerlo», dijo. «Pero si la hubiera, los iraníes estarán tan debilitados que no serían capaces de pelear al nivel terrestre».
Preguntado por si sería necesaria la presencia de tropas estadounidenses sobre el terreno para controlar las instalaciones nucleares y el enriquecimiento de uranio, reconoció que «quizá en cierto punto lo hagamos. Sería algo muy bueno, pero ahora solo estamos destrozándolos. No lo hemos intentado, pero es algo que podemos hacer más tarde. Ahora no, pero quizá más tarde».
El presidente de EE.UU. sí descartó la posibilidad de apoyar una incursión de tropas kurdas en Irán desde Irak. «Ellos quieren entrar pero yo les he dicho que no», aseguró. «La guerra ya es suficientemente compleja».

El canciller alemán se enfrenta a su primera prueba electoral

Friedrich Merz se enfrenta a su primera prueba electoral desde que asumió el cargo de canciller alemán, el pasado mayo, en los comicios regionales de Baden- Württenberg de este domingo. Sede de Mercedes-Benz y centro histórico de la industria automovilística alemana, fue durante … décadas un bastión de los conservadores de la Unión Cristianodemócrata (CDU), hasta que la preocupación por el clima aupó a Los Verdes al puesto de partido más votado y que gobierna en coalición con la CDU.
Las encuestas sugieren que esa colaboración continuará, aunque no está claro si el candidato de la CDU, Manuel Hagel, o el más experimentado Cem Ozdemir, de los Verdes, que en la anterior legislatura dirigió el Ministerio de medio Ambiente en Berlín, saldrá victorioso y podrá sustituir al popular primer ministro verde, Winfried Kretschmann. Conservadores y verdes aparecen empatados en alrededor de un 28% y no cabe esperar que el moderado Ozdemir causase serios problemas al gobierno desde el Bundesrat, la cámara alta del parlamento que representa a los estados.

La principal consecuencia en Berlín de estos comicios regionales, sin embargo, tendría lugar si CDU o el Partido Socialdemócrata (SPD) sufriesen severas pérdidas. En la gran coalición en la que Merz gobierna con el SPD podrían aparecer grietas. Por eso ambos socios han pactado una especie de tregua y han aprobado esta misma semana la abolición de la impopular ley de calefacción, un severo endurecimiento en el paro de larga duración, una ley de negociación colectiva y la reforma hospitalaria. Ambos pueden presentar éxitos. Aun así, los socialdemócratas temen caer cerca del 8 % y a Merz le preocupa el efecto Irán. Esta semana, en su última visita Washington, dio la razón a Trump, para evitar una indeseable escena en el despacho oval, pero apenas ha regresado a Berlín ha girado en su postura, para reducir el alcance del «efecto Irán».

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Rosalía Sánchez

«Compartimos los objetivos de Estados Unidos e Israel en lo que respecta al programa nuclear y de misiles de Irán, la amenaza de Teherán a Israel y su apoyo al terrorismo. El pueblo iraní tiene derecho a decidir libremente su destino», ha dicho en un comunicado, «sin embargo, a medida que aumenta la duración y expansión de las hostilidades, también vemos riesgos crecientes.
Estos temas conciernen a la seguridad de Israel y de nuestros socios en la región, especialmente en el Golfo. También afectan a la condición de Estado y la integridad territorial de Irán. Una guerra interminable no es de nuestro interés… Por eso estamos trabajando con nuestros socios para formular una perspectiva común sobre cómo poner fin a los conflictos y contribuir a su implementación. Una guerra de larga duración no cuenta con nuestro respaldo». Con estas palabras, Merz espera seguramente en evitar una subida excesiva del voto a los ecopacifistas Verdes.
Aparte de la elección del primer ministro, por otra parte, hay una gran atención pendiente de la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD), que ha permanecido las últimas semanas en torno al 20% en las encuestas, manteniendo los fuertes avances que ha logrado en Alemania en los últimos años. Merz ha descartado en términos muy tajantes cualquier cooperación con AfD, que en Baden-Wurtemberg se beneficia del gran descontento y temor por la crisis del sector automovilístico alemán.
La encuestas también auguran la posibilidad de que el Partido La Izquierda, de extrema izquierda, supere el umbral para entrar en el parlamento regional, así como el desvanecimiento del apoyo a los socialdemócratas, de centroizquierda, hasta cifras de un solo dígito en las encuestas recientes. Las facciones más izquierdistas del partido atribuyen esta tendencia a la participación en la gran coalición en Berlín y presionarán seguramente a la directiva para marcar distancias con Merz, lo que tendría como consecuencia un gobierno alemán más inestable.

Recesión económica

La recta final de la campaña electoral ha estado marcada por subidas considerables de los precios del gas y los combustibles, por el miedo a las consecuencias en una economía alemana ya prácticamente en recesión y por las preocupaciones por la posibilidad de que Alemania se vea finalmente implicada en la guerra. En su último mitin, en la Alta Suabia, Merz expuso su visión para la reforma de la jubilación, que desea desligar de la edad de retiro. «No se trata tanto de si alguien se jubila a los 61, 65 o 68 años. Se trata de cuándo alguien empezó a trabajar y cuánto tiempo estuvo trabajando. Esto no es solo lo que quiere la CDU, sino también el socio de coalición SPD», expuso en un acto electoral en Ravensburg.
«Los votantes son inteligentes, saben que en Baden-Wurtemberg se trata de cuestiones políticas regionales y no cabe esperar que voten pensando solamente en cuestiones nacionales o internacionales», dice Manfred Guellner, jefe del grupo instituto demoscópico Forsa, que reconoce sin embargo que estos comicios suponen una prueba para Merz. «Servirán para tomar el pulso a su gobierno y a sus reacciones en la cambiante escena internacional, de manera que si cosecha demasiado descontento, podría recibir presiones desde el interior de su propio partido para tomar otras posiciones».

Trump asiste al traslado de los cuerpos de los seis soldados caídos en la guerra: «Lo más duro para un presidente»

Donald Trump amenaza estos días a Irán con una «destrucción total» y celebra la superioridad abrumadora de EE.UU. en la guerra, «están noqueados». Pero este sábado, entre nuevas amenazas a Irán y exigencias de «rendición incondicional», ha tenido que asistir a la ceremonia que … mejor representa que su operación militar también pasa factura a EE.UU.: el traslado solemne de los cuerpos de los seis soldados fallecidos en Oriente Próximo.
El presidente de EE.UU. se desplazó hasta la base aérea de Dover, en Delaware, para presidir esta ceremonia grave. En su primer mandato, aseguró que recibir a los caídos en servicio a EE.UU. «es la cosa más difícil que me toca hacer como presidente».

Los seis fallecidos son el mayor Jeffrey O’Brien, el suboficial mayor Robert Marzan, el capitán Cody Khork, la sargento Nicole Amor, el sargento Noah Tietjens y el sargento Declan Coady. Todos estaban asignados a la Comandancia de Apoyo 103º de la Reserva del Ejército, con sede en Iowa, participando en la gestión de los suministros a las fuerzas desplegadas en Oriente Próximo.

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David Alandete

Fallecieron en el segundo día de la guerra, el pasado domingo 2 de marzo, en un ataque de dron. Operaban desde una estructura temporal en el puerto de Shuaiba, en Kuwait, que solo tenía protección de hormigón en los laterales.
«Es algo muy triste», dijo Trump desde Miami, antes de viajar a Delaware. Los soldados regresaban a casa «de una manera muy diferente a la que ellos pensaban que lo harían», dijo.
Desde que Trump anunció el comienzo de las operaciones conjuntas con Israel contra Irán, advirtió que podría haber bajas estadounidenses. Tras la muerte de estos seis soldados, reconoció que podría haber más. El día de su traslado solemne, dijo que haría todo lo posible para que fueran «las mínimas posibles».
Trump mantuvo encuentros con las familias de los militares caídos y recibió a los cuerpos en la propia pista en la que un avión militar aterrizó con los féretros. Primero posó delante de ellos, con la bodega del avión abierta. Después se cuadró delante de cada uno de ellos, con saludo militar, mientras los féretros eran sacados del avión por otros militares. Trump iba tocado con una gorra deportiva blanca con las letras USA bordadas en dorado.

Donald Trump, junto a Melania, miembros de las Fuerzas Armadas y parte de su Gabinete, recibe a los fallecidos.

(Reuters)

Trump estuvo acompañado de un puñado de altos cargos y personalidades en el traslado. En primera fila, junto a él, estaban la primera dama, Melania Trump; el vicepresidente de EE.UU., JD Vance; su esposa, la segunda dama, Usha Vance; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y el jefe del Estado Mayor, el general Dan Caine. Detrás había otros altos cargos, como la fiscal general, Pam Bondi, o su principal negociador internacional, Steve Witkoff, que lideró las conversaciones con Irán hasta que Trump decidió atacar.
Tras el acto, el multimillonario neoyorquino volvió a subirse al avión, de vuelta hacia Florida. «Es un día muy triste», dijo a la prensa durante el vuelo. Preguntado si tendrá que volver a hacer un traslado de cuerpos similar, dijo que «odiaría hacerlo, pero es parte de la guerra, es una parte triste de la guerra».