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Sánchez quita importancia a la sugerencia del Pentágono de suspender a España de la OTAN: «No trabajamos sobre emails»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha quitado este viernes importancia a la sugerencia del Pentágono de suspender a España de la OTAN y de retirar tropas de las bases de Rota y Morón, según recoge Reuters. «No trabajamos sobre emails, sino con documentos oficiales y posicionamientos, en este caso del Gobierno de Estados Unidos. La posición del Gobierno de España es clara, absoluta cooperación con los socios pero dentro de la legalidad», en un mensaje claro hacia la Administración Trump por la guerra en Irán. Así lo ha expresado el jefe del Ejecutivo desde la cumbre de líderes de la UE en Chipre. «Somos un aliado leal», añadió al respecto, antes de sostener que en el Ejecutivo hay «absoluta tranquilidad» con el tema.Cabe recordar que no existe un mecanismo como tal en el Tratado de la Alianza que permita expulsar a un aliado. El artículo 13 lo que recoge es una vía de retirada de la organización; sí se podría, llegado el caso, ejercer medidas de presión para que un país precisamente decida su retirada. En este sentido, Washington estaría estudiando la opción de reducir su presencia en algunos países europeos que no considera «amigables», en palabras de Trump, con respecto a su ofensiva en Oriente Próximo.Tuvo tiempo Sánchez, eso sí, de referirse desde Nicosia a la situación global, tema central en el debate entre los líderes. «La situación en Oriente Medio, la crisis provocada en Oriente Medio por esta guerra ilegal lo que hace es demostrar el fracaso de la fuerza bruta y la exigencia de respetar el derecho internacional, el orden multilateral, salvo aguardarlo y reforzarlo. ¿Por qué? Porque la ley del más fuerte al final hace que el mundo sea mucho más débil y es lo que estamos viendo por desgracia», resumió, y lamentó las incapacidades para llegar a un acuerdo tanto para el corto como para el largo plazo.El presidente del Gobierno dejó claro que el conflicto deja «unas consecuencias económicas que están pagando ya los hogares, las empresas, las industrias, en definitiva las economías europeas» y puso el foco sobre todo en la energía. España ahí aboga por «desengancharnos de los combustibles fósiles», expuso Sánchez y reclamó más ambición a Bruselas en la propuesta de medidas.»Hay empresas que ahora mismo se están beneficiando del alza del precio del crudo y por tanto tenemos que hacer una acción coordinada para que se vuelva a crear, como hicimos durante la crisis energética de Rusia, un impuesto a las grandes empresas energéticas, un impuesto extraordinario para permitir financiar buena parte de las respuestas que nos están llevando ahora mismo a proteger a los ciudadanos de las empresas y a las industrias», alertó el jefe del Ejecutivo ante los periodistas.Tiene por tanto la UE, a ojos de Sánchez, que reestructurar su estrategia a largo plazo. «Necesitamos más recursos para continuar con la electrificación y con la transformación energética verde de nuestras economías, también las interconexiones. Eso implica la posibilidad y la propuesta que hemos hecho de extender los fondos europeos de recuperación de seis a doce meses más, más allá del mes de junio, para vincularlo con la electrificación de nuestra economía, para vincularlo con la transformación energética de la economía europea y por tanto de la economía española, porque eso es lo que nos va a hacer más resilientes», comentó.»España ha puesto encima de la mesa propuestas que creo que son razonables, que creo que son consecuentes con la envergadura de la crisis energética que está sufriendo el mundo y que está sufriendo también Europa», recordó un Pedro Sánchez que también se refirió a la suspensión del acuerdo de la UE con Israel, algo que viene reclamando España pero sin el respaldo de los grandes socios europeos.El presidente del Gobierno en este sentido cree que Europa tiene que abandonar «la doble vara de medir» respecto a Tel Aviv. «Hay que recordar que el artículo de ese acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel, de lo que habla es de respetar el derecho internacional, el derecho humanitario. Y claramente, ni en el Líbano, ni desde luego en Cisjordania, ni por supuesto en Gaza, Israel lo está respetando. Y eso nos tiene que llevar también a esa reflexión y a esa acción», concluyó.

Milei prohíbe a la prensa entrar en la Casa Rosada: «Los periodistas, basuras inmundas, no están por encima de la ley»

El Gobierno del presidente de Argentina, Javier Milei, ha bloqueado este jueves el acceso de la prensa a la sede del Ejecutivo en una inédita decisión que fue repudiada por periodistas, medios de comunicación y la oposición política.Sin aviso previo, el Gobierno deshabilitó el … registro de huellas dactilares que permitía a unos 60 periodistas acreditados de distintos medios nacionales y extranjeros ingresar a la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, para desarrollar su labor informativa diaria en la sala de prensa.

La decisión fue adoptada poco después de que el Gobierno denunciara en la Justicia a los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno, de la señal televisiva local Todo Noticias (TN), por una supuesta violación de seguridad en la Casa Rosada al grabar imágenes del interior del edificio y emitirlas luego en un programa sobre las internas en el seno del Ejecutivo.

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Guadalupe Piñeiro Michel

«La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar (a cargo de la custodia presidencial) por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional», argumentó el secretario de Medios y Comunicación de Argentina, Javier Lanari, a través de la red social X.
Aclaración. La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional…— Javier Lanari (@javierlanari) April 23, 2026
Tras la polémica decisión, Milei, de conflictivo historial con la prensa -incluyendo varias denuncias contra periodistas-, reafirmó este jueves en redes sociales su eslogan «no odiamos lo suficiente a los periodistas» con mensajes como: «Ser corruptos y violar las leyes de seguridad no es gratis. Algún día las basuras inmundas periodistas (95 %) tendrán que entender que no están por encima de la ley».
NOL$ALP.Ser corruptos, ensobrados y violar las leyes de seguridad no es gratis. Algún día las basuras inmundas periodistas (95%) tendrán que entender que no están por encima de la ley. Abusaron de la jurisprudencia. No es gratis.CIAO! https://t.co/huXibNRSgD— Javier Milei (@JMilei) April 23, 2026

Sin comunicación oficial

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), que reúne a 180 empresas periodísticas, expresó en un comunicado su «máxima preocupación» ante la decisión «intempestiva» del Gobierno «que no reconoce antecedentes en la vida democrática argentina» y que «impacta directamente sobre la libertad de expresión y el derecho a la información». También el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) repudiaron la medida «de extrema gravedad institucional».
«Hasta el momento, no tuvimos ninguna comunicación oficial sobre por qué la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei (hermana y mano derecha del presidente) decidió prohibir el ingreso a los periodistas y cerrar arbitrariamente la sala. Nunca en la historia democrática nacional ocurrió algo de este calibre», afirmó a EFE Tatiana Scorciapino, periodista del periódico Tiempo Argentino acreditada en Casa Rosada.
Los periodistas acreditados afectados por la medida planean presentar en la Justicia una acción de amparo. Una docena de diputados de diversos bloques opositores acudió a las puertas de la sede gubernamental para expresar su solidaridad a los periodistas y presentó una nota dirigida a los responsables de Casa Militar y la Secretaría de Medios para solicitar explicaciones con carácter de urgencia.
A las puertas de la Casa Rosada, la diputada Mónica Frade, de la Coalición Cívica ARI y una de las firmantes de la nota, dijo a EFE que «este Gobierno no resiste que la prensa esté cerca». «Se están destapando muchas cosas de este Gobierno, que necesita ocultar. Entonces la prensa es para el Gobierno un factor de molestia absoluta y de riesgo. Es insostenible para los diputados de todos los bloques, menos del oficialismo, aceptar que el Gobierno haga esto», afirmó Frade.
La diputada opositora Marcela Pagano denunció penalmente a Milei por impedir el ingreso de los periodistas. Pagano, periodista de profesión y quien hasta agosto pasado integraba el bloque oficialista en la Cámara Baja, advirtió en redes sociales que «la prohibición del ejercicio de la libertad de expresión de los periodistas es el primer paso para silenciar cualquier voz disidente».
Amnistía Internacional, que también cuestionó la medida gubernamental, advirtió en X que «el deterioro del ambiente para el ejercicio de la libertad de expresión y del periodismo en Argentina es veloz y sostenido». «El clima de intolerancia estatal hacia la crítica, la estigmatización y hostigamiento a la prensa, en dos años de gestión del actual presidente, se ha transformado en política de Estado», alertó la organización.

El Pentágono plantea la expulsión de España de la OTAN

Un email interno del Departamento de Defensa de EE.UU. plantea la posibilidad de expulsar a España de la OTAN, lo que significaría una medida sin precedentes en la alianza militar y una medida de la máxima gravedad en las relaciones trasatlánticas.El mensaje ha … sido revelado por Reuters y en él se detallan los posibles castigos que podrían imponerse a los aliados de EE.UU. que no han querido implicarse en la guerra de Irán, como había exigido con insistencia el presidente Donald Trump.

El Gobierno de Pedro Sánchez se ha esforzado en colocarse como el gran antagonista de Trump en lo referente a la guerra de Irán. España no tardó en anunciar que no permitiría que EE.UU. utilizara las bases militares compartidas en territorio español -las de Morón y Rota- y que cerraba sus cielos a los vuelos estadounidenses relacionados con la campaña militar en Oriente Próximo.
Esto ha acabado por romper la relación entre ambos Gobiernos, muy deteriorada después de que Sánchez se desmarcara de sus socios europeos durante la negociación del aumento del gasto en Defensa. Trump exigió que los países de la OTAN elevaron su gasto hasta el 5%, algo que fue aceptado por los europeos, excepto por España.
Desde entonces, Trump ha atacado sin descanso al Gobierno español y ha amenazado con castigos arancelarios. Pero la expulsión de la OTAN sería una medida de una gravedad desconocida.
La revelación de este email interno llega en un momento en el que la guerra de Irán está en un impasse incómodo para Trump, frustrado por el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, casi la única baza militar y estratégica con la que cuenta lo que queda del régimen de los ayatolás.
Además de la negativa al uso de las bases y del espacio aéreo, España y el resto de aliados europeos en la OTAN no acudieron al llamamiento de Trump de participar en el desbloqueo de Ormuz, lo que enfureció al presidente de EE.UU.
Trump ha deslizado en público la posibilidad de que EE.UU. abandone la OTAN. «No han estado ahí por nosotros», ha lamentado una y otra vez en las últimas semanas por la falta de cooperación de los socios.
La OTAN establece la obligación entre estados miembros de socorrorse en caso de recibir ataques de un tercero, pero no impone que deban entrar en las campañas militares iniciadas por uno de sus aliados. EE.UU. no coordinó la campaña militar contra Irán iniciada de forma conjunta con Israel el pasado 28 de febrero.
El mensaje del que ha tenido conocimiento Reuters no plantea esa posibilidad de que EE.UU. inicie el proceso de salida de la OTAN. Pero sí que habla de otras represalias a otros aliados, más allá de la expulsión de España.

En actualización

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Los últimos judíos de Irán: sobrevivir en la guarida de los ayatolás

«Hay que borrar a Israel del mapa». Con esta declaración de intenciones llegó al poder Mahmoud Ahmadineyad en agosto de 2005. El nuevo presidente iraní rescataba así la amenaza lanzada por el imán Jomeini un cuarto de siglo antes, cuando triunfó la … Revolución Islámica. La declaración del ayatolá en 1979 fue: «El régimen corrompido de Israel debe ser aniquilado». Era el inicio de un conflicto que vive hoy sus peores horas, tras el ataque perpetrado contra Irán por el Gobierno de Netanyahu, hace un mes, con el apoyo de Estados Unidos.
En medio de los bombardeos, con sus más de 3.000 muertos y un millón de desplazados, no mucha gente sabe queIrán alberga todavía hoy la mayor población judía de Oriente Medio –si exceptuamos a Israel– y que en la segunda mitad del siglo XX era una comunidad con gran influencia en la sociedad del país. También ignora que, desde hace décadas, en Israel residen cientos de miles de judíos iraníes que siguen la guerra con especial preocupación por los familiares que dejaron en sus tierras de origen.

«En realidad, la presencia judía en Irán se remonta a 2.700 años. Durante siglos, los judíos iraníes han ido y venido entre Irán e Israel. Se dice que actualmente viven en Israel unos 250.000, incluyendo la cuarta y quinta generación, así como aquella que tienen solo un lado de su familia originaria de Irán», asegura a ABC el historiador Lior B. Sternfeld, profesor de Estudios Judíos en la Universidad Estatal de Pensilvania (Estados Unidos) y autor de ‘Between Iran And Zion: Jewish Histories Of Twentieth Century Iran’ (‘Entre Irán y Sion: Historias judías de Irán en el siglo XX’, Stanford University Press, 2018).

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Niall Ferguson

La serie ‘Teherán’, disponible en Apple TV, retrata bien esa realidad, aunque haya pasado desapercibida en España y las autoridades de Irán la hayan calificado de «antiiraní y promiscua». Su protagonista es una espía judía iraní que intenta desbaratar un programa nuclear. Su némesis, el todopoderoso jefe de la inteligencia iraní, interpretado magistralmente por el actor Shaun Toub, es también judío e iraní. Nacido en Teherán y conocido por su papel en ‘Homeland’, el intérprete se crio en Mánchester después de que su familia huyera durante la revolución. En la actualidad organiza todo tipo de eventos para dar a conocer la situación de su comunidad.

En armonía con los musulmanes

Esta cambió con la llegada de Jomeini, primero, y Ahmadineyad, después, que incrementaron la presión sobre ellos. Antes de la revolución, sin embargo, los judíos iraníes vivían perfectamente integrados y en armonía con los musulmanes, pero luego se impuso la república islámica y creció el hostigamiento. Muchos de ellos se marcharon al exilio y esta comunidad descendió vertiginosamente. Se calcula que antes de la caída de Mohammad Reza Pahlaví había 70.000 judíos en Irán. En la actualidad quedan unos 20.000 repartidos entre Teherán, Isfahán y Shiraz.

«Ahmadineyad dice que está en contra de los sionistas, no de los judíos, pero cada atentado que sufrimos lo celebran»

Arash Abaie
Rabino de Teherán

«La llegada de Ahmadineyad no nos hace sentirnos cómodos. Dice que está en contra de los sionistas, no de los judíos, pero no nos tranquiliza. Cada atentado que sufrimos lo celebran. El Gobierno habla de respeto, pero si fuera cierto, tendría que asumir nuestra relación con Israel, la Tierra Prometida, y reconocer el Holocausto», contaba a ABC, en el año 2006, Arash Abaie, rabino de una de las principales sinagogas de la capital. Aun así, la comunidad cuenta con un representante en el Parlamento. Eso no impide que las series producidas por la televisión nacional los califique como «el enemigo» y que, en 2009, se desatara una fuerte polémica cuando el ‘Daily Telegraph’ aseguró que el segundo apellido del presidente iraní, Sabourjian, era de origen judío.

Septiembre de 2009: legisladores iraníes cuentan los votos para la lista al gabinete propuesta por el presidente Mahmoud Ahmadineyad, en Teherán.

(Afp)

Según Sternfeld, nada de esto habría tenido importancia antes de la caída de Mohammad Reza Pahleví en 1979: «Durante la década de 1970, la comunidad judía estaba totalmente integrada, tenía visibilidad y estaba sobrerrepresentada. La generación que alcanzó la mayoría de edad en medio del proyecto de construcción nacional del último sah se benefició enormemente de aquel proceso y abrazó la identidad iraní incondicionalmente», explica Sternfeld.

El cambio llegó en 1941

La transformación comenzó en 1941, cuando Reza Shah, padre de Mohammad Reza Pahleví, se negó a romper su neutralidad en la Segunda Guerra Mundial y a unirse a los aliados en la lucha contra la Alemania nazi. Aquella negativa provocó la ocupación de Irán por parte de Gran Bretaña y la URSS hasta el final del conflicto, la abdicación del sah en favor de su hijo y el reasentamiento forzoso de cientos de miles de refugiados polacos procedentes de los gulags y campos de trabajo soviéticos. De estos, 20.000 eran judíos. Para coordinar su llegada, incluso, se trasladó a Teherán el Comité Judío Estadounidense de Distribución Conjunta (JDC).
La primera década del Gobierno de Reza Pahleví marcó el comienzo de una extraña estructura democrática. «El país estaba ocupado, pero el sistema funcionó con mayor libertad de la que había gozado hasta entonces. Aparecieron por primera vez partidos que representaban a todas las ideologías políticas, desde la derecha pronazi hasta el Partido Comunista Tudeh. Este último se posicionó como el defensor de las minorías frente a la xenofobia y fue el único que permitió afiliarse a los no musulmanes», cuenta Sternfeld.
Con esas premisas, atrajo a la mayoría de judíos urbanos. Sin duda, ayudó el hecho de que se erigiera como la voz más clara en contra del nazismo y que apoyara el plan de partición de Palestina y la creación del Estado de Israel. A lo largo de la década de 1940, Tudeh creció hasta convertirse en la formación más popular. «Sin embargo, el mapa político cambió en 1953 –añade el historiador–, con el golpe conjunto de la CIA y el MI6 contra el primer ministro elegido democráticamente, Mohammad Mosaddeq. Reza Pahleví aprovechó para desmantelar cualquier rasgo democrático e introdujo un sistema de partido único, una policía secreta poderosa, una fuerte censura y un proyecto de modernización económica denominado la ‘Revolución Blanca’».
Este retroceso no impidió que la población judía se viera, al menos inicialmente, favorecida. Muchos abandonaron sus barrios tradicionales y se integraron en los de la clase media y media-alta de Teherán y otras ciudades. Solo en la capital, el número de judíos creció hasta 60.000 de los 100.000 que se repartían por todo el país. Todo fue bien hasta que, en 1978, se celebraron las elecciones al liderazgo de esta comunidad. Hubo dos bandos. Los antiguos dirigentes se identificaban con el sah, al que agradecían la mejora de su estatus y la buena relación que mantenía con Israel. Los nuevos aspirantes eran más jóvenes, por lo general universitarios y se oponían a la deriva autoritaria del sah. Además, asistían a las reuniones de sus amigos no judíos y participaban en las actividades clandestinas.

«Los judíos iraníes se identificaban como patriotas y compartían las quejas contra la dictadura de sus compatriotas no judíos»

Lior B. Sternfeld
Historiador israelí

Estos últimos, representados por la Asociación de Intelectuales Judíos Iraníes (AJII), ganaron las elecciones y apoyaron la revolución que se estaba gestando. «Se identificaban como patriotas y compartían las quejas contra la dictadura de sus compatriotas no judíos. Es incorrecto decir que el régimen los ‘albergaba’, porque no eran huéspedes, eran tan iraníes como cualquier otro. Por eso muchos apoyaron la revolución, participaron en las manifestaciones, dieron conferencias en las sinagogas, organizaron reuniones entre activistas judíos y musulmanes e, incluso, participaron en el rescate de manifestantes heridos en el hospital judío de Teherán», recuerda Stern sobre el único centro sanitario que refugió y curó a los rebeldes. Los restantes cumplieron con la orden de entregarlos a la SAVAK (el servicio de inteligencia iraní).

Integrarse en el régimen de Jomeini

Cuando la revolución triunfó y el sah fue derrocado, la comunidad judía intentó adaptarse e integrarse en el nuevo régimen de Jomeini. Hasta participó en la redacción de la Constitución. Sin embargo, la situación cambió pronto. «Muchos creían que, cuando el nuevo régimen se asentara, podrían llevarlo hacia ámbitos más republicanos y democráticos, pero pronto se desilusionaron y muchos se marcharon al exilio. Al mismo tiempo, la represión creció», subraya el historiador, en referencia a cómo el ala fundamentalista se impuso y otros muchos de los que aún resistían, emigraron al sur de California, Nueva York, Israel y Europa.
A mediados de la década de 1990, con Jomeini ya muerto, el movimiento reformista cobró un nuevo impulso y la situación de la cada vez más menguada comunidad mejoró hasta la llegada de Ahmadineyad. Pero de nuevo todo saltó por los airescon las revueltas de 2009 por el supuesto amaño de las elecciones presidenciales. «Los judíos volvieron a salir a las calles como iraníes y no como judíos, al igual que harían en 2022», explica Stern sobre a las manifestaciones por la muerte de Mahsa Amini cuando estaba detenida por no llevar el hiyab.
Lo mismo ocurrió con las de diciembre como reacción a la grave crisis económica que azotaba al país, justo en el momento en que empezó a difundirse el rumor de un posible ataque de Estados Unidos e Israel. «Muchos de los judíos iraníes en Israel apoyan la guerra, creyendo que traerá un cambio para Irán. Otros se oponen, ya sea por los riesgos de que la región se sumerja en el caos, muera más gente y se endurezca la represión. Durante todos estos sucesos, los judíos iraníes de Israel solían mantener contacto con sus familiares de Irán de muchas maneras, pero prefiero no profundizar sobre ese tema para proteger la seguridad de los involucrados», concluye el historiador.

Trump espera llegar a un acuerdo con Irán «dentro de uno o dos días»

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, espera llegar a un acuerdo con Irán «dentro de uno o dos días» para poner fin a la guerra, según dijo este viernes en una entrevista.»Los iraníes quieren reunirse. Quieren llegar a un acuerdo. Creo que probablemente habrá una reunión este fin de semana. Creo que lograremos un acuerdo dentro de uno o dos días», expresó en una breve llamada telefónica con el medio digital estadounidense Axios.El líder estadounidense aseguró que el acuerdo «garantizará la seguridad de Israel», país que «saldrá fortalecido» después de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero.Trump dio estas declaraciones el mismo día en el que Irán anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz, aunque Estados Unidos afirma que mantendrá el bloqueo naval contra buques iraníes hasta que se cierre un acuerdo definitivo.Según publican Axios y la cadena CNN, Estados Unidos estaría considerando descongelar 20.000 millones de dólares en fondos iraníes a cambio de que Irán renuncie a sus reservas de uranio enriquecido.El plan de paz que se está negociando con la mediación de Pakistán también incluiría una moratoria sobre el enriquecimiento de Irán por parte de la República Islámica.Estados Unidos, Israel e Irán acordaron el pasado 8 de abril un alto el fuego, que estará vigente hasta el próximo martes 21.Representantes estadounidenses e iraníes mantuvieron el fin de semana pasado unas negociaciones de paz en Islamabad, las de más alto nivel entre ambos países desde la revolución islámica de 1979, pero concluyeron sin acuerdo.Tras esa ronda de contactos, Trump ordenó un bloqueo naval contra Irán, país al que acusó de no querer renunciar a sus ambiciones nucleares.El presidente estadounidense ha sugerido que este fin de semana podría haber una segunda ronda de contactos en la capital paquistaní, pero no ha sido confirmado de forma oficial.

Trump mantiene el bloqueo naval a Irán y dice que este ha aceptado entregar su uranio enriquecido

El acuerdo entre EE.UU. e Irán está más cerca que nunca después de dos avances diplomáticos significativos en las últimas horas: el anuncio de una tregua de diez días entre Israel y el Líbano -el segundo gran frente bélico de la guerra de … Irán- y la reapertura del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán. Son dos elementos que justifican el optimismo mostrado por Donald Trump sobre la cercanía de un final para la guerra.
Pero el presidente de EE.UU. mantiene la presión a lo que queda del régimen de Teherán para llegar a la línea de meta: por un lado, mantiene el bloqueo naval estadounidense a los barcos iraníes en Ormuz; por otro, sienta el tono del final de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní asegurado que Teherán ha aceptado entregar su uranio enriquecido.

No está claro si la reapertura de Ormuz, anunciada este viernes por el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, estaba coordinada dentro de las negociaciones con EE.UU., pero los mensajes de Trump apuntan a que no. Pocos minutos después del anuncio de Araqchi, el presidente de EE.UU. acudió a su red social para escribir: «Irán acaba de anunciar que el Estrecho de Irán está completamente abierto y listo para el paso, ¡gracias!». Pero 25 minutos después, volvió a su altavoz preferido para matizar la reapertura: «El bloqueo naval (de EE.UU.) seguirá en pleno vigor solo en lo que se refiere a Irán, hasta el momento en el que nuestra transacción con Irán está completa al 100%», dijo sobre las negociaciones que mantiene con Teherán.

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Carlota Pérez

«Este proceso debería ir muy rápido ya que la mayoría de los puntos ya están negociados», añadió el presidente de EE.UU., que también aseguró que Irán «con la ayuda de EE.UU.» estaba retirando las minas marinas que tiene colocadas en la región.
Más tarde, Trump dijo que esa estrategia de Irán, que ha sacudido la economía mundial casi desde el comienzo de la guerra, no volverá a ocurrir. «Irán ha acordado que nunca volverá a cerrar el Estrecho de Ormuz», escribió. «¡Ya no será usado como un arma contra el mundo!». Después, aseguró que es «un gran dia para el mundo».
Todos estos avances, si se concretan y mantienen, serán decisivos para un acuerdo de paz. Pero este depende de forma última de las concesiones que haga Irán sobre su programa nuclear, la justificación esencial de Trump para la guerra.
En una breve entrevista para Axios, Trump aseguró que habrá acuerdo con Irán «en uno o dos días». «Quieren (por Irán) llegar a un acuerdo. Creo que probablemente se celebre una reunión este fin de semana», dijo el norteamericano.

Sobre el uranio enriquecido

En este capítulo, el multimillonario neoyorquino también defendió este viernes que hay avances significativos. «EE.UU. se quedará con todo el ‘polvo nuclear’«, escribió en referencia al uranio enriquecido que mantiene Irán y que se cree enterrado en varias instalaciones nucleares bombardeadas en la campaña militar del pasado mes de junio. «No habrá intercambio de dinero en ninguna manera o forma», añadió el presidente, que detalló que esa concesión no está relacionada con la tregua alcanzada en la víspera entre Israel y el Líbano.
El futuro de ese uranio enriquecido ha sido una de las cuestiones centrales durante la guerra. Trump ha tenido sobre su mesa opciones militares para operaciones espectaculares y de gran complejidad para la captura de esos materiales, pero que ha acabado desechando. Irán siempre ha mantenido que su programa nuclear tiene fines pacíficos, pero cuenta con más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60%, de una pureza que lo coloca cerca de la necesaria para desarrollar armas nucleares.
En la víspera, Trump ya dijo que Irán había aceptado entregar ese «polvo nuclear» y que había renunciado al arma nuclear. Desde Irán, sin embargo, no ha habido de momento ninguna confirmación al respecto. Entre las pocas reacciones al respecto ha estado la de la televisión pública iraní, que se mofó de la declaración de Trump como los «sueños de un camello» que ansía «construir edificios en el aire».
El presidente de EE.UU. también aprovechó sus avances diplomáticos para lanzar un dardo a sus aliados de la OTAN. Aseguró que había recibido una llamada de la alianza militar preguntando si necesitaba ayuda ahora que la situación en Ormuz se ha solucionado. «Les dije que se mantengan lejos, a no ser que solo quieran llenar sus barcos con petróleo», escribió con ironía. Trump ha criticado a sus aliados europeos sin descanso por no implicarse en su guerra contra Irán.