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Odesa no se rinde

En el Liceo de Construcción y Arquitectura no hay tiempo para recordar el cuarto aniversario de la invasión rusa. Los días 13 y 27 de enero tres drones impactaron contra este edificio de diez plantas en pleno centro de Odesa y desde ese día … profesores y alumnos trabajan por turnos en la reparación. Igor Chernenko lleva 20 años como director del centro y está al frente del equipo que retira escombro y da los últimos retoques al búnker, que ya han preparado para poder retomar las clases de forma segura lo antes posible. «Quizás alcanzaron el liceo porque no es una escuela regular, aquí preparamos a gente que construirá los edificios del futuro y Rusia quiere enviar el mensaje a estos chicos de que no lo permitirá», piensa el responsable en un patio lleno de cascotes y cristales.
Ya han conseguido limpiar cinco plantas y confían en que todo esté listo para el inicio del próximo curso escolar. «Quiero ser optimista, pensar que reconstruiremos todo y será mejor que antes, no tenemos otra opción que seguir adelante y estamos contentos de resistir con nuestro trabajo diario», opina Chernenko.

Tras un periodo de estancamiento, los ataques rusos contra Odesa se han intensificado en los últimos meses con la reactivación del frente del mar Negro. Vladímir Putin reclama desde hace años el principal puerto ucraniano como propio, y en diciembre amenazó con aislar la ciudad del mar. Tomar Odesa, o incluso imponer un bloqueo naval, está fuera del alcance actual de Moscú por lo que la opción del Kremlin es bombardear la ciudad con misiles y drones como los que impactaron de lleno en el Liceo de Construcción y Arquitectura.

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Cuarto aniversario de la guerra

Carlota Pérez

Ilia y Sergei, de 16 años, son dos de los alumnos a quienes les toca participar hoy en las tareas de reparación. Están contentos porque han limpiado la sexta planta, donde estaba su clase, pero no ocultan la sensación de miedo de volver a este lugar alcanzado en dos ocasiones. «Soy de este barrio y escuché las explosiones, estamos habituados y sabemos que le puede tocar a cualquier edificio. Quiero pensar que volveremos todos los alumnos y que no habrá más drones, que la guerra acabará pronto», asegura Ilia. Desde la ventana de su clase se divisa la destrucción provocada por los drones en el vecindario.

«Quiero pensar que volveremos todos los alumnos y que no habrá más drones, que la guerra acabará pronto»

Ilia, alumna del Liceo de Construcción y Arquitectura

Ataques sin descanso

El mar es una forma de protección para Odesa, pero hace también que la ciudad sea complicada de defender. En diciembre, después de un ataque masivo de drones, el 60 por ciento del millón de habitantes se quedó sin electricidad, calefacción y agua corriente, lo que obligó a establecer una red de puestos públicos para socorrer a la población. Les bautizaron como ‘Puntos de Invencibilidad’, allí acuden los vecinos a cargar sus teléfonos y calentarse un rato, sobre todo en un invierno en el que la ciudad costera ha visto la nueve por primera vez en años, y se llenan o vacían en función de la intensidad de los ataques y la velocidad de las reparaciones.
«Nadie se acostumbra a esto, pero nos han obligado a adaptarnos. Resistimos porque tenemos aquí a nuestras familias, a nuestros hombres combatiendo en el frente, pero el día a día es muy duro. La falta de electricidad, de trabajo y las complicaciones cotidianas te hunden un poco más y hay muchas depresiones», señala la psicóloga Oksana Plakhotka, de 42 años. Su despacho está en el centro, trabaja junto a otros ocho compañeros, son voluntarios y trabajan las 24 horas. Este proyecto de la ONG Nonviolent Peaceforce ofrece atención psicológica desde hace dos años y allí llegan sobre todo «mujeres entre los 35 y los 50 que ya no pueden más, que están a punto de estallar. Lo que trato de hacer es ayudarles a dar soluciones a los problemas del día a día, a adaptarse a esta situación y resistir», explica Plakhotka.

Economía hundida

Volodímir Zelenski denunció a comienzos de año que los rusos «quieren cortar el acceso a Odesa y a otras ciudades en términos de infraestructuras. Están atacando y matando tanto a personas como a la economía al reducir nuestra capacidad de exportación a través del corredor marítimo». Un corredor por el que sale al exterior el 90 por ciento de la producción agrícola del país.
«Putin tiene un deseo personal con esta ciudad y la castiga con dureza. Los ataques han hundido la economía local, imposible para comercios y restaurantes vivir con generadores las 24 horas», explica el joven político Petr Obuhov, aspirante a alcalde de la ciudad. Desde la orilla del mar Negro, Obuhov no tiene esperanza alguna en la negociación con Rusia, que se retomará esta semana en Ginebra con la mediación de Estados Unidos, porque «es una persona que solo parará la guerra cuando ya no pueda más. Su sueño es conquistar el país y no se conformará con el Dombás, no se puede confiar en él».
Odesa resiste gracias a unos ucranianos adaptados a la fuerza a vivir bajo los drones y misiles que envía la persona que sueña con conquistar el último gran puerto que le queda a Ucrania.

Francia castiga al embajador de EE.UU. por sus comentarios sobre la muerte del derechista Deranque

La tormenta política en Francia por el homicidio del militante de extrema derecha Quentin Deranque, de 23 años, también tiene su dimensión internacional. Y va camino de acentuar las tensiones diplomáticas entre París y Washington. El Ministerio de Asuntos Exteriores galo anunció este martes … que han privado al embajador de Estados Unidos, Charles Kushner, el «contacto directo» con los distintos miembros del Ejecutivo de Sébastien Lecornu (primer ministro). La diplomacia francesa ha tomado esta decisión después de que Kushner no se presentara el lunes por la tarde a una reunión con el ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot. Lo habían convocado a causa de los comentarios de la Administración de Donald Trump sobre la paliza mortal al joven ultra por un grupo de izquierdistas.
Kushner «ha ignorado aparentemente aspectos elementales de su misión diplomática y del honor de representar a su país», denunció el Ministerio francés de Exteriores en un comunicado, en que anunció esta medida de represalia. No es una sanción especialmente severa, puesto que el embajador conserva «sus funciones diplomáticas» y la posibilidad de reunirse con otros dirigentes. Además, según la diplomacia gala, es bienvenido a «a presentarse en el Quai d’Orsay (sede del Ministerio de Exteriores) para que podamos intercambiar informaciones para resolver las asperezas, que inevitablemente pueden producirse en una relación de amistad de 250 años».

El embajador de Estados Unidos en la capital francesa no es un don nadie para la Administración Trump. Se trata del padre de Jared Kushner, yerno del presidente y consejero en la Casa Blanca. Desde que lo nombraron al frente de la Embajada norteamericana, este empresario del sector inmobiliario ha llevado a cabo su función con una evidente vocación política. Pese haber sido un generoso donante del Partido Demócrata a principios de siglo, Kushner padre, de 71 años, es ahora mismo un defensor a ultranza del actual mandatario. Un apoyo que se vio reforzado tras la decisión de Trump en 2020 de indultarlo de una pena de prisión, por los delitos de fraude fiscal, donaciones electorales ilegales y soborno de testigos.

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Enric Bonet

Como sucedió con Vox en España o con otros Gobiernos neoconservadores, como el italiano de Giorgia Meloni, el trumpismo comentó ampliamente la semana pasada la paliza mortal en Lyon por parte de un grupo de antifascistas. En concreto, la Embajada norteamericana había compartido en la red social X un mensaje de la oficina dedicada a la lucha contra el terrorismo del Departamento de Estado. «La violencia de la izquierda radical está creciendo y (…) representa una amenaza para la seguridad pública», advertía en su publicación.

Convocado el pasado verano

Al Gobierno de Lecornu y Emmanuel Macron no les ha gustado ni un pelo que las autoridades de otros países hayan comentado ese suceso, ocurrido tras una pelea entre jóvenes de ideologías antagónicas. «Nos oponemos a cualquier instrumentalización con una finalidad política de esta tragedia», denunció el domingo el ministro de Exteriores. Por ese motivo, convocó a Charles Kushner, quien prefirió no acudir al encuentro con el argumento (o excusa) de sus compromisos personales y envió a uno de sus asistentes.
El embajador norteamericano tampoco había ido a otra reunión parecida en agosto. Entonces, Barrot lo convocó por haber publicado una tribuna en el ‘The Wall Street Journal’ en que reprochaba a Francia su supuesta pasividad en la lucha contra el antisemitismo. Desde que lo nombraron, Kushner padre no ha dudado en entrometerse en asuntos internos del país vecino. Hay la sospecha de que intentó presionar a jueces en relación con la inhabilitación hasta 2030 de la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen.
De hecho, su estilo tan político como embajador va en la misma línea del objetivo que la Administración Trump se fijó en su Estrategia de Seguridad Nacional, publicada en diciembre, de apoyar a «los partidos patrióticos» en Europa. Ahora, Kushner se encuentra en el centro de una nueva controversia entre París y Washington. Tiene lugar en un contexto de tensión entre Francia y Estados Unidos, sobre todo a causa de la Junta de Paz en Gaza y las veleidades de Trump sobre Groenlandia.

Hallan imágenes de abusos sexuales infantiles en la celda del asesino en serie belga Marc Dutroux

Bélgica ha abierto una investigación tras el hallazgo de imágenes de abuso sexual infantil en la celda del conocido asesino en serie Marc Dutroux, según ha informado la Fiscalía este martes.Condenado a cadena perpetua en 2004, Dutroux fue declarado culpable del secuestro … y la violación de seis niñas y mujeres jóvenes entre 1995 y 1996, cuatro de las cuales asesinó.

El hallazgo se remonta a julio de 2024, cuando las autoridades encontraron un alijo de imágenes pornográficas en su celda, donde se está recluido en régimen de aislamiento. «Los investigadores incautaron cuatro sobres con imágenes de mujeres desnudas, algunas de ellas menores de edad», ha declarado el fiscal del Brabante Valón, la provincia belga donde se encuentra la prisión de Nivelles donde se encuentra Dutroux.

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José Luis Fernández

Según el semanario ‘Humo’, que informó por primera vez sobre la investigación, las autoridades encontraron unas 200 imágenes, de las cuales aproximadamente la mitad eran material de abuso sexual infantil.
Dutroux, de 69 años, podría enfrentar nuevos cargos por el hallazgo, ya que la investigación está actualmente en manos de un juez de instrucción, según el comunicado de la Fiscalía. Según ‘Humo’, el delincuente le dijo a su abogado que las imágenes no le pertenecían, alegando ser víctima de acoso por parte de otros reclusos que presuntamente introdujeron las fotos en su celda sin su conocimiento.
El abogado Bruno Dayez, que se ha hecho cargo del caso de Dutroux desde 2016 y buscó su liberación en 2021, ha declinado hacer comentarios.

Polémica en Bruselas por la asistencia de la UE a la reunión del Consejo de Paz de Trump

La diplomacia europea está obligada a caminar por rutas muy estrechas y a veces retorcidas. Por un lado ha rechazado formalmente la creación de la Consejo de Paz diseñado por Donald Trump como un embrión alternativo a las Naciones Unidas, pero por otro … no puede perder el contacto con el proceso de paz en la franja de Gaza, donde la UE sigue siendo el principal donante de ayuda humanitaria.
Casi la totalidad de los países miembros habían rechazado la llamada del presidente norteamericano a formar parte del Consejo, pero la Comisión ha decidido finalmente asistir como observador a las primeras reuniones que han sido convocadas por el norteamericano, lo que ha desatado ya una disputa política en Bruselas.

Según la versión oficial, Trump había invitado a la presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, a asistir este jueves a la sesión inaugural del Consejo de Paz. En su lugar, Bruselas ha decidido enviar a la comisaria para el Mediterráneo, la croata Dubravka Suica, pero en calidad de observadora, según confirmaron funcionarios europeo. Su cometido se limitará a centrarse en la guerra de Gaza, en su calidad de responsable europea de la acción de la UE en el Mediterráneo, que también incluye a Israel.

La posición de la Comisión ha suscitado la crítica del grupo socialista en el Parlamento Europeo, capitaneado por la española Iratxe García. En un comunicado, el grupo socialista insiste en que la Comisión «debe explicar claramente» su participación en el Consejo de Trump ya que «existen serias preocupaciones por la falta de transparencia, la falta de claridad del mandato y los riesgos de participar en iniciativas fuera del marco de la ONU».

Irán anuncia un principio de acuerdo con Estados Unidos en las conversaciones para un pacto nuclear

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ha afirmado este martes que en las últimas conversaciones con Estados Unidos han llegado a un acuerdo sobre «una serie de principios rectores» que presumiblemente allanarán el camino para un pacto nuclear.
«En última instancia, hemos logrado alcanzar un amplio acuerdo sobre un conjunto de principios rectores, sobre cuya base avanzaremos y comenzaremos a trabajar en el texto de un posible acuerdo», ha declarado Araghchi a la televisión estatal. En este sentido, ha añadido que, «en comparación con la ronda anterior», han mantenido «debates muy serios» y el debate ha sido «más constructivo».

Teherán y Washington han celebrado este martes una segunda ronda de negociaciones, que comenzaron a principios de este mes, después de que las conversaciones del año pasado fracasaran tras el ataque de Israel a Irán en junio, que desencadenó una guerra de 12 días. Entonces, Estados Unidos se unió brevemente a Israel con ataques contra instalaciones nucleares clave de la república islámica.

Las últimas conversaciones se celebraron después de que Washington desplegara un grupo de portaaviones en Oriente Próximo tras la sangrienta represión de Irán en enero contra las protestas antigubernamentales, provocadas inicialmente por las dificultades económicas.

La fiesta del carnaval desplaza la urgencia del debate sobre la amnistía

Cuando Jorge Rodríguez golpeó el mazo en el Hemiciclo del Palacio Federal Legislativo el jueves pasado no fue para anunciar una victoria. Fue para declarar una retirada estratégica. «Continuaremos la discusión en la próxima sesión ordinaria, la semana próxima», dijo el presidente del Parlamento con … una calma que desmentía la urgencia que supuestamente rodeaba el debate sobre la ley de amnistía general. La Asamblea Nacional de Venezuela, bajo presión tanto de Washington como de la oposición antichavista, decidió que el momento más crítico para la reconciliación podía esperar siete días más.
Lo que sucedió fue menos un debate legislativo que un ejercicio de teatro político. La votación se paralizó en el artículo 7 del proyecto, un texto de apenas 13 artículos que contiene la promesa de sanar 27 años de represión, exilio y encarcelamiento desde que Chávez llegó al poder en 1999. El punto de fricción era técnico pero profundamente simbólico: si los beneficiarios debían «ponerse a derecho», presentarse ante la justicia. Para la oposición, era una trampa que volvería a exponer a las víctimas ante el mismo sistema que las encarceló injustamente. Para el chavismo, una garantía de que no habría impunidad sin rostro.
Pero la verdadera pregunta es por qué, si la amnistía es tan urgente, la Asamblea Nacional no se declaró en sesión permanente. En Venezuela, ese mecanismo legislativo existe precisamente para estos momentos: cuando un tema es de tal envergadura que no puede esperar, cuando hay vidas en juego. La sesión permanente permitiría continuidad sin interrupciones, sin levantamientos de sesión, sin esperas de una semana.

Nadie la pidió. Ni el Gobierno, que controla los votos; ni la oposición, que supuestamente está bajo presión de sus bases. Eso dice todo lo que hay que decir sobre la verdadera urgencia que ambos sienten respecto a la reconciliación nacional.
El fin de semana, el Gobierno liberó 17 personas de la zona 7, donde madres mantienen huelga de hambre. Fue suficiente para bajar la presión, para mostrar que algo estaba sucediendo. Pero la amnistía quedó en suspenso. Las liberaciones continuarían gota a gota, según conveniencia política.

Eliminación de programas sociales

Mientras tanto, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, estaba ocupada con otros asuntos. La gaceta oficial del 9 de febrero reveló una «reorganización» que incluía la eliminación de siete programas sociales. Entre ellos, el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria, creado en 2013 por Maduro. Algunas «misiones» fueron también eliminadas. Rodríguez estaba consolidando su propia posición. La amnistía podía esperar. La reorganización del Estado, no.

Una pareja vestida como Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en la inauguración del carnaval en Caracas.

REUTERS

La brecha entre promesas y realidad quedó expuesta en un comunicado de Justicia y Perdón, la ONG que monitorea derechos humanos. Habían verificado 441 excarcelaciones desde el 8 de enero. Pero sus registros identificaban al menos 840 personas detenidas por razones políticas. La cifra era devastadora: menos de la mitad de los presos políticos había sido liberada. La organización recordaba que el Código Orgánico Procesal Penal ya establecía mecanismos legales para garantizar excarcelación sin amnistía.
En la oposición, la postura fue tajante. Pablo Pérez, diputado de Unión y Cambio, difundió un vídeo y fue claro: solo seis artículos habían sido aprobados, no toda la ley. No apoyarían «una ley chucuta», afirmó. Su compromiso era una ley donde salieran todos los presos políticos, donde los exiliados tuvieran garantías de regreso. Henrique Capriles, diputado y excandidato presidencial, publicó en redes que la libertad no debe quedar suspendida en un punto de agenda, que detrás de cada nombre hay una familia esperando.

Mensaje desde la cárcel en Nueva York
«Amnistía no solamente para ellos, para nosotros también»

Nicolás Maduro
Expresidente de Venezuela

El chavismo respondió con acusaciones. Jorge Arreaza, quien preside la comisión de amnistía, acusó directamente a los «opinadores» y «políticos» de sabotear deliberadamente la ley. «NADA, ni NADIE nos va a descarrilar. ¡La Amnistía va!», escribió en redes sociales, con la foto de un documento rojo en sus manos.

Giro de guion

Pero entonces sucedió algo que cambió el tablero completamente. Nicolás Maduro Guerra, diputado a la Asamblea Nacional por La Guaira e hijo del expresidente, recibió una llamada telefónica mientras estaba en el Hemiciclo. Su padre, capturado por fuerzas estadounidenses en una operación militar el 3 de enero en Caracas, tenía un mensaje para el debate. «Amnistía no solamente para ellos, para nosotros también», habría dicho Maduro desde su celda estadounidense, según el relato de su hijo ante sus colegas diputados.
La frase cambió todo. De repente, la amnistía no era solo sobre los presos políticos de la oposición. Ahora incluía a Maduro y a su esposa Cilia Flores, acusados por conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y otros delitos relacionados con armas. Ahora la «reconciliación» tenía que resolver un dilema jurídico completamente diferente: ¿puede una ley de amnistía nacional cubrir delitos que supuestamente fueron cometidos contra la soberanía del Estado?
Mientras tanto, en las calles de Venezuela, la gente celebraba el carnaval. Los alcaldes y gobernadores sacaban a la calle las comparsas, la gente se bañaba en las playas, la música y el color inundaban la ciudad. Pero en las celdas donde permanecen los presos políticos, la incertidumbre era el único carnaval. Afuera, sus familias esperaban descompuestas, viendo cómo el país seguía su ritmo mientras sus seres queridos permanecían congelados en el tiempo, atrapados en un limbo donde la justicia es un lujo que nadie puede permitirse, donde la reconciliación es un acto teatral, donde las promesas de amnistía se convierten en otra forma de castigo: la incertidumbre infinita.