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TECNOLOGÍA

Descubren que el iPhone 17 Pro de color naranja puede volverse rosa tras un experimento

El iPhone 17 Pro de Apple destaca, entre otras cosas, por su color naranja cósmico, uno de los más llamativos que la compañía ha lanzado en los últimos años. Pero una prueba reciente ha revelado que ese color puede cambiar con bastante facilidad si se limpia de forma incorrecta. Como era de esperar, este detalle ha generado preocupación, ya que se trata de un dispositivo de alto coste y su acabado es una de sus características más visibles.El iPhone 17 Pro naranja se ‘vuelve’ rosaSegún recogen desde Digital Trends, un usuario de Reddit realizó una prueba aplicando productos de limpieza directamente sobre un iPhone 17 Pro Max con este acabado. Como resultado, el color naranja cambió a un tono rosado. Desde el medio citado explican que algunos productos de limpieza comunes pueden afectar al color del teléfono.En concreto, los que contienen peróxido de hidrógeno, una sustancia presente en muchos desinfectantes y productos domésticos. Explican que, al entrar en contacto con el móvil, este componente puede convertir el color naranja en uno rosa. Además de confirmar que ciertos productos pueden modificar el aspecto del teléfono, el cambio solo es estético y no afecta a su funcionamiento. Más allá de que el acabado pueda resultar más bonito o llamativo, no es recomendable realizar este tipo de experimentos. Apple aconseja limpiar el iPhone con productos suaves como alcohol isopropílico al 70% o toallitas desinfectantes. También recomienda evitar sustancias mucho más agresivas como lejía o la sustancia utilizada para esta prueba, dado que pueden dañar el acabado.

Este perro robot ayuda a los agricultores a monitorizar las cosechas en tiempo real gracias a la IA

Los perros robots llegaron al panorama de la robótica para agilizar las tareas industriales, aunque también se colaron en el sector primario para ayudar a los humanos en las tareas de ganadería extensiva. Ahora, gracias a los últimos avances en lo que respecta a la inteligencia artificial, los perros robots también se han adentrado en el sector agrícola para vigilar el campo con un gran nivel de precisión.Este último hito alcanzado por la empresa estadounidense Frutas AI ha sido posible gracias a los sistemas de inspección basados en IA, de esta manera, los cuadrúpedos robóticos emplean cámaras e inteligencia artificial para monitorizar los cultivos en tiempo real. Además, gracias a dicha tecnología integrada, pueden recorrer de forma autónoma los campos, hacer inventarios y comprobar los cultivos. Pero, ¿cómo funcionan?Acorde a la información compartida por Frutas AI en su página oficial, los agricultores pueden controlar a los perros robots a través de una aplicación, así pues, marcan las tareas a realizar y programan las rutas para que los cuadrúpedos puedan hacerlo por sí mismos. Además, una vez establecidas todas las configuraciones, los dispositivos proceden a recorrer los campos y monitorizar cada plantación en tiempo real.Cabe mencionar que los perros robots no pretenden reemplazar a los agricultores, debido a que, ante la falta de mano de obra en el campo, trabajan junto a ellos para agilizar conteos de cosechas, comprobar si el campo está en perfecto estado, verificar si la plantación va según lo previsto y recorrer parcelas para reunir datos sobre la salud de los cultivos. Asimismo, gracias a los datos fenológicos proporcionados por dichos androides, los agricultores saben en tiempo real cuántos frutas o verduras pueden recolectar y qué cultivos necesitan atención humana.Por otro lado, es importante destacar que los perros robots de Frutas AI también incorporan modelos de visión artificial para la detección, de esta manera, puedan obtener información en 3D de cada planta.Dichos androides se pusieron a prueba por primera vez en septiembre del año pasado, demostrando que son efectivos a la hora de proporcionar información sobre las cosechas. No obstante, presentaron algunos inconvenientes porque pueden tropezarse con ramas y requieren conectividad para compartir los datos recopilados con los agricultores.

Cómo la guerra en Irán puede hacer que tu próximo móvil sea más caro: el riesgo de una nueva crisis de los chips

El conflicto en Oriente Medio no solo sube el precio de la gasolina de tu coche. También amenaza una cadena mucho más invisible, pero igual de crítica: la de los elementos que permiten fabricar chips. Porque estos pequeños componentes dependen de algo más que de fábricas y silicio. Detrás de cada procesador hay una red global de materiales, energía y logística extremadamente delicada.El problema es que muchos de esos recursos pasan, directa o indirectamente, por Oriente Medio. Y ahora, con la escalada del conflicto con Irán, esa cadena vuelve a tensarse y podría acabar afectando —otra vez— a precios y disponibilidad de la tecnología que llevas en el bolsillo.En concreto, las miradas están puestas en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio global. Por esta vía estratégica pasa alrededor de una quinta parte del petróleo mundial, pero también parte del gas del que dependen países clave en la fabricación de chips. Taiwán, que produce la mayoría de los semiconductores más avanzados del mundo, importa en torno al 37 % de su gas de esta región, mientras que Corea del Sur —responsable de dos tercios de la producción mundial de memorias— también depende en gran medida de este suministro energético.En un momento en el que los chips son la base de sectores como la inteligencia artificial, la automoción o los centros de datos, cualquier tensión en esa cadena puede tener efectos en cascada. Y, aunque el impacto no es inmediato, los expertos coinciden en que, si el conflicto se prolonga, podría reabrirse un escenario que el mercado ya conoce bien: escasez, retrasos y subida de precios en tecnología.Los materiales invisibles que sostienen los chipsDetrás de cada móvil, coche o sistema de inteligencia artificial hay algo más que tecnología: hay una red global de materiales, energía y procesos extremadamente frágil. La fabricación de semiconductores depende de una gran variedad de materiales. “Hoy en día, fabricar un chip implica usar buena parte de la tabla periódica. Antes bastaban unos pocos materiales, pero ahora intervienen muchos más y no todos son igual de abundantes ni están igual de distribuidos”, explica Luis Fonseca, director del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM, CSIC)Esta evolución ha llevado a que algunos de esos elementos se consideren “materiales críticos”, bien porque son difíciles de extraer o porque su producción está concentrada en pocos países.Pero no todos esos materiales cumplen la misma función. En la industria de los semiconductores hay dos grandes categorías: los que forman parte del propio chip y los que son necesarios para fabricarlo. “Hay materiales que acaban dentro del chip, como el silicio, y otros que son clave en los procesos de fabricación”, explica Fonseca. “El neón, por ejemplo, se utiliza en los láseres, y el helio en aplicaciones de vacío o criogenia”.Estos últimos son especialmente sensibles a interrupciones en la cadena de suministro. A diferencia de otros recursos, no siempre se producen de forma directa, sino como subproductos de otras industrias. “Ahí está parte del problema: el helio se obtiene como subproducto del gas natural y su producción está muy concentrada en determinadas regiones”, señala el experto.No es un riesgo teórico, es algo que ya ha ocurrido. Antes de la invasión rusa de Ucrania, ese país concentraba alrededor del 50 % —e incluso hasta el 70 % según algunas estimaciones— de la producción mundial de neón, un gas esencial para los láseres utilizados en la fabricación de chips. La guerra interrumpió ese suministro y añadió presión a una industria que ya venía tensionada de la pandemia.Ahora el foco está en Oriente Medio. Qatar, uno de los principales productores de helio —alrededor de un tercio del suministro global—, ha visto afectada su producción tras los ataques vinculados al conflicto con Irán, lo que ha llegado a retirar cerca del 30 % del suministro mundial de este material del mercado.“La producción está concentrada en zonas de alto riesgo y no hay una sustitución sencilla a corto plazo”, añade Fonseca.Al principio, con silicio, oxígeno, nitrógeno, fósforo y aluminio era suficiente para hacer un dispositivo electrónico. Ahora realmente usas buena parte de la tabla periódica de los elementos.Efecto dominó de la energíaLa tensión en Oriente Medio no afecta solo al suministro de materiales, sino también a la energía que necesitan los principales fabricantes de chips. “Un tercio del helio procede de Qatar y su distribución está paralizada. Además, grandes productores como Taiwán o Corea del Sur dependen en gran medida de la energía de la región”, detalla Javier Borràs, investigador en el Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB).El caso de Taiwán es especialmente relevante: la isla produce cerca del 90 % de los chips avanzados del mundo y depende en gran medida del gas natural importado. “Taiwán importa el 37 % de su gas de Oriente Medio. Corea del Sur, por su parte, produce dos tercios de los chips de memoria mundiales —un producto que ya lleva meses siendo escaso—. Son dos mercados fuertemente expuestos a esta crisis energética”.El conflicto está generando preocupación en la cadena de valor de los semiconductores, aunque la situación todavía no es crítica.Del conflicto al bolsillo: qué puede pasar ahoraAunque el impacto no es inmediato, los expertos coinciden en que el riesgo existe, especialmente si la situación se prolonga. “Es un riesgo real, aunque su impacto se vería a medio plazo”, señala Fonseca.Los fabricantes han aprendido de crisis anteriores, como la pandemia o la guerra en Ucrania, y han adoptado medidas como diversificar proveedores o mantener reservas. “Suelen tener stock para semanas o algunos meses, pero no mucho más”, añade el director del Instituto de Microelectrónica de Barcelona. Y advierte: “Si la crisis se prolonga, habrá menos producción de chips y eso se traducirá en escasez y encarecimiento”.Una idea que también comparte Borràs: “Si el bloqueo continúa, habrá un aumento de los precios de los dispositivos electrónicos”, afirma con rotundidad.Más allá de este conflicto concreto, el investigador del CIDOB considera que el problema es estructural: “La situación actual revela algo que ya habíamos visto en los últimos años: lo expuesta que está a disrupciones la cadena de valor de los semiconductores. Producir un chip es un fenómeno altamente complejo donde centenares de materiales y procesos entran en juego. Hoy nos preocupa el helio, pero mañana la tensión puede venir de otro punto. Es imposible tener una cadena de suministro completamente protegida. El mundo actual es inestable y también lo será la economía mundial”.

Un imponente rascacielos se alzará en el lugar de una las Torres Gemelas de Nueva York: tendrá 55 plantas

El skyline de Nueva York seguirá transformándose con la llegada de un nuevo rascacielos que estará llamado a convertirse en uno de los símbolos de la ciudad. Se trata del futuro 2 World Trade Center, un edificio que ocupará el lugar de la antigua Torre Sur, que fue destruida en los atentados del 11 de septiembre de 2001.El proyecto, impulsado por American Express como su nueva sede global, contempla un imponente rascacielos de unos 373 metros de altura y más de 180.000 metros cuadrados de superficie. Además, a diferencia de las Torres Gemelas, el diseño de 2 World Trade Center contará con una estructura escalonada, múltiples terrazas distribuidas a lo largo de la torre, amplios espacios abiertos y un vestíbulo de gran altura para reforzar el carácter corporativo y exclusivo.Acorde a la información compartida por American Express en un comunicado de prensa, este edificio de 55 plantas tendrá capacidad para albergar hasta 10.000 empleados en espacios de trabajo «flexibles y modernos» con «impresionantes» vistas del horizonte de Manhattan, que estarán diseñados para «fomentar la colaboración y la creatividad».Además, cabe mencionar que estará diseñado con tecnología avanzada para edificios inteligentes y sistemas totalmente eléctricos y de alta eficiencia energética, ya que el proyecto aspira a la certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, por sus siglas) porque Silverstein Properties es la promotora y Foster+Partners es la firma de arquitectura encargada del diseño.Por otro lado, la finalización de la obra está prevista para 2031, se ubicará en 200 Greenwich Street y se construirá en un terreno propiedad de la Autoridad Portuaria bajo un contrato de arrendamiento a largo plazo. Asimismo, según American Express, «representa una inversión significativa en el futuro del trabajo, la tecnología y la continua vitalidad económica del centro de Manhattan» porque se espera que el desarrollo «genere más de 3.200 empleos directos e indirectos relacionados con la construcción».Con una contribución estimada de aproximadamente 5.900 millones de dólares a la economía de la ciudad y 6.300 millones de dólares a la economía del estado de Nueva York en general, se espera que la construcción del 2 World Trade Center empiece en la primavera de este año para que «dar la bienvenida» a los empleados en 2031.

¿Se puede vencer a la muerte? El caso de un ingeniero fallecido que fue 'revivido' gracias a la IA

La posibilidad de poder ‘vencer a la muerte’ ya no es solo cosa de la ciencia ficción, ya que gracias a la inteligencia artificial algunos investigadores están intentando recrear a personas fallecidas a partir de sus datos digitales. Uno de los casos más conocidos es el de Román Mazurenko, un ingeniero bielorruso fallecido a los 35 en un accidente de tráfico.Su historia se ha convertido en un ejemplo real de hasta dónde puede llegar esta idea y también en un motivo de debate sobre sus consecuencias tanto éticas como morales, pero que también deja ver hasta dónde puede llegar la tecnología.El caso de Roman Mazurenko y Roman 2.0Tal y como cuentan desde el medio norteamericano Popular Mechanics, tras su muerte en 2016, su entorno creó una primera versión digital en forma de chatbot para poder, de alguna forma, hablar con él. Aquel experimento relacionado con el duelo, que no ha sido el único que se ha registrado a lo largo de estos años, acabó desapareciendo por decisiones empresariales.De hecho, algunos consideran que Mazurenko murió dos veces: primero físicamente y después cuando su versión digital dejó de existir. Pero años después, el investigador transhumanista Alexey Turchin decidió recuperarlo con un nuevo proyecto llamado Román 2.0. Explican que el nuevo sistema funciona de forma diferente a un asistente virtual normal.Es decir, en lugar de intentar copiar el cerebro humano, utilizan un método llamado «carga lateral». Lo que hacen es recoger mucha información de la persona (mensajes, publicaciones, entrevistas o recuerdos) y la organiza para predecir cómo pensaría o respondería. Cuentan que, además, Roman 2.0 tiene memoria continua, una característica muy importante.Gracias a ella puede recordar conversaciones anteriores, aprender de ellas y cambiar sus respuestas con el tiempo. Según su creador, esto lo hace más avanzado que un chatbot común porque intenta simular un pensamiento antes de contestar. Por si había alguna duda, Turchin reconoce claramente que «no es una persona real», ya que «no tiene cuerpo, ni sentidos, ni conciencia como la humana».Riesgos emocionales: debate moral y éticoInsiste en que el objetivo final del proyecto va más allá del software y cree que estas versiones digitales no deberían apagarse porque sería como «provocar otra muerte». Incluso plantea que en el futuro podrá integrarse en cuerpos robóticos para interactuar con el mundo físico, algo que hoy todavía está en desarrollo.Eso sí, como era de esperar, no todo el mundo ve esto de forma positiva y es que algunos expertos advierten de que estas recreaciones son solo simulaciones y no personas reales. Se aferran a que hay riesgos emocionales porque hablar con una copia digital de alguien fallecido podría causar confusión. Además de que, lógicamente, surgen dudas importantes sobre si es correcto recrear a alguien sin su consentimiento. Es decir, el debate moral y ético ante esta técnica está más que servido.

Así es Melonga, la app que consigue duplicar el aguante de los hombres en las relaciones sexuales

La Asociación Europea de Urología ha publicado una investigación que analiza las nuevas formas de tratar problemas de salud sexual masculina sin acudir a la consulta. El estudio se centra en una aplicación móvil destinada a la eyaculación precoz, un problema bastante común que afecta al 30% de los hombres, aproximadamente. A pesar de ello, muchos no buscan ayuda por vergüenza o incomodidad (solo el 9% busca ayuda médica), por lo que soluciones discretas como una app pueden ser útiles.Así funciona Melonga, la app que ayuda a combatir la eyaculación precozDesde Digital Trends recogen la información evaluada en el estudio clínico CLIMACS y ahí es donde aparece la aplicación Melonga. La app se basa en enseñar técnicas psicológicas y de comportamiento mediante información clara, ejercicios de relajación y atención plena, así como estrategias para aprender a controlar mejor la excitación. Se trata del primer estudio que pone a prueba un enfoque digital para el tratamiento de la eyaculación precoz en el hogar.Explican que también propone una serie de prácticas físicas sencillas que ayudan a identificar cuándo aumenta la excitación y cómo gestionarla. Por ejemplo, entre ellas destaca la técnica de «parada y arranque», que consiste en detener la estimulación antes del clímax para ganar control. Hay que dejar claro que el contenido ha sido desarrollado por expertos en urología, psicología y sexología de varios países.El estudio se realizó con 80 hombres durante 12 semanas, en el que todos debían medir el tiempo hasta la eyaculación y responder a cuestiones sobre su vida sexual. Al terminar el programa, los usuarios de Melonga pasaron de durar unos 61 segundos a cerca de 125, lo que viene a ser el doble.Los usuarios que la utilizaron indicaron sentirse más seguros, con una mayor satisfacción en sus relaciones y mejor bienestar general. De hecho, un 22% afirmó haber dejado de tener el problema. Por otra parte, el grupo que no utilizó la aplicación apenas mostró cambios. Es cierto que los resultados son positivos, pero los investigadores remarcan que hacen falta más estudios para confirmarlos con mayor seguridad.

El motivo por el que el gobierno de Donald Trump quiere que los estadounidenses utilicen anillos inteligentes

La tecnología ha evolucionado de tal forma que los relojes inteligentes ahora tiene un competidor más pequeño: los anillos inteligentes. Este pequeño accesorio que monitoriza los pasos, el estrés o la frecuencia cardiaca, entre otras funcionalidades, se ha convertido en el dispositivo más atractivo y recomendado por el departamento de salud de los Estados Unidos. El gobierno de Donald Trump ve con buenos ojos estos wearables e incluso desean que su uso se extienda a la población. ¿Por qué?Este hecho se ha estado viralizando en los últimos días, pero lo cierto, es que la opinión de Washington sobre los anillos inteligentes viene de lejos. Y de hecho, ya ha causado alguna que otra polémica. No obstante, este deseo parece seguir creciendo en el departamento liderado por Robert F. Kennedy Jr., quien más se ha pronunciado sobre las ventajas que podría acarrear el uso de estos dispositivos en la población estadounidense. Un motivo de bienestar y prevenir enfermedadesLa visión de Kennedy Jr. para con la salud estadounidenses es la de acabar con los niveles de alerta en enfermedades cardíacas o en obesidad. Ya hace unas semanas, el Secretario de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos presentaba una nueva pirámide nutricional que no dejó indiferente a nadie y acaparó diferentes perspectivas por parte de los profesionales de la nutrición. Pues de la misma forma, el pasado año, desveló el deseo y la gran ventaja de que «todos los estadounidenses utilicen algún dispositivo wearable para monitorizar su salud». Aunque el Secretario no mencionó exactamente los anillos inteligentes, ya que existen otros tipos de dispositivo como los relojes que pueden monitorizar de salud, todo apunta a que sería el elegido en caso de tener que usar un wearable. Una gran popularidad entre los estadounidensesLos anillos inteligentes están ganado un gran popularidad entre los estadounidenses. Y prueba de ello fue el acuerdo que hace unos años se hizo público entre Oura ring y el Departamento de Defensa de EEUU. La marca finlandesa no para de ganar adeptos a nivel mundial y ya hemos podido ver su anillo inteligente en personalidades como el rey emérito Juan Carlos I o el presidente de Andalucía, Juanma Moreno.Dispositvos como el Oura ring, monirotizan a través de infrarrojos y sensores térmicos la frecuencia cardíaca, temperatura corporal y movimiento directamente desde las arterias del dedo. Con esa información, ofrece así datos sobre sueño, disposición y actividad con el fin de avisar y recomendar cuando debes de hacer esfuerzos o descansos basándose en los signos vitales que va recogiendo. Es esto lo que hace pensar a la administración estadounidense, que su uso pueda prevenir el desarrollo de enfermedades y por tanto, reducir así los costes sanitarios del país. Las señales de alerta e incluso la identificación de anomalías a través de estos anillos inteligentes podrían ser parte del cambio y la toma de consciencia sobre la importancia de la salud en los estadounidenses, promoviendo además mejores hábitos saludables, ya que más del 40% de los estadounidenses padecen obesidad.