Publicado: noviembre 1, 2026, 3:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/policia-portuguesa-tregua-acampadas-vivienda-lisboa-oporto-20261101103547-nt.html
Pasadas las cuatro de la madrugada, tras varios avisos para que los manifestantes retiraran las tiendas, la policía de intervención portuguesa decidió cargar de forma simultánea en las plazas de Lisboa y Oporto, como ya había sucedido hace una semana. La carga con … porras dejó varios heridos entre los manifestantes, además de trece detenidos (seis en Lisboa y siete en Oporto), entre ellos dos mujeres del movimiento Madres por la Acampada, en Oporto.
Entre los agentes, trece resultaron heridos, todos en Oporto, según informó el subintendente de la PSP Sérgio Soares. En total, la policía retiró casi un centenar de tiendas de campaña: 69 en Lisboa y una treintena en Oporto.
Durante la tarde del sábado, miles de personas se manifestaron en las dos ciudades, y no fue hasta la noche cuando se supo que los organizadores habían decidido volver a montar las tiendas de campaña. La noche fue larga. Hacia las tres y cuarto, la negociación con la policía seguía encallada. «Los agentes insisten en que tengamos un número simbólico de tiendas y desmontemos la mayoría. Les hemos explicado que lo simbólico es la propia tienda, no el número», explicaba entonces un miembro de la organización al diario «Público». «La decisión de la Acampada es mantener las tiendas. Y la posición de la PSP es que, si las mantenemos, tendrán que intervenir».
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Virginia López
Para entonces ya había pasado la hora límite en la que se apoya la policía. La PSP justifica sus intervenciones en un decreto ley de 1974 que regula el derecho de reunión y fija las 0:30 como hora máxima para las reuniones en lugares públicos. Es la norma que ha invocado cada noche para ordenar desmontar las tiendas y dispersar a los manifestantes. Su aplicación, sin embargo, está cada vez más discutida. Varios juristas sostienen que esa restricción horaria choca con la Constitución, que garantiza el derecho de manifestación sin necesidad de autorización.
Incluso el presidente del Sindicato Nacional de Oficiales de Policía, Bruno Pereira, admite que la ley tiene «inmensas fallas» y necesita revisión, aunque defiende que debe aplicarse mientras el Tribunal Constitucional no la declare inconstitucional.
«Huele a dictadura»
A las cuatro de la madrugada, la PSP dio un primer aviso para que «cesara la reunión» y pidió a los manifestantes que abandonaran la plaza de forma «pacífica y ordenada». Como respuesta, se escucharon cánticos de «huele a dictadura», y por mayoría decidieron resistir formando un cordón humano para impedir que la policía llegara a las tiendas.
Hacia las cuatro y media, la policía avanzó con porras y escudos para rodear la plaza del Rossio y bloqueó todas las salidas posibles. A partir de ese momento, empujó a las personas hacia la contigua plaza da Figueira. Los manifestantes usaron mesas, sillas y vallas para levantar una barricada contra la policía, que cargó contra los presentes. Según Público, una veintena de manifestantes resultaron heridos. La mayoría acabó huyendo de la plaza.
Entre los desalojados estaban los diputados Fabian Figueiredo (Bloco de Esquerda) e Isabel Mendes Dias (Livre), que criticaron la intervención policial. El viernes, el ministro de Administración Interna, Luís Neves, asumió en el Parlamento la «responsabilidad política» de las cargas y repitió que las acampadas «deben terminar».
Desde que comenzaron las acampadas, el 10 de octubre en Oporto y el 17 en Lisboa, las cargas policiales se han repetido casi cada fin de semana. En conjunto, los heridos en las dos ciudades rondan ya el centenar, según las autoridades y las propias organizaciones, citadas por «Público». La PSP admite que los agentes usaron porras y que algunos golpes pudieron alcanzar la cabeza de los manifestantes.
En conjunto, los heridos en las dos ciudades rondan ya el centenar, según las autoridades y las propias organizaciones, citadas por «Público»
Mientras tanto, el movimiento ha convocado para el 14 de noviembre una jornada nacional de lucha por la vivienda, y todo indica que las tiendas volverán. Por su parte, la CGTP ha convocado una manifestación nacional en Lisboa el sábado 21 de noviembre, para protestar contra la aprobación de los presupuestos para 2027. Sobre la huelga del 11 de noviembre, aseguran que «no tienen ningún contacto de cualquier organización de España para que haya un entendimiento en relación a una posible huelga ibérica».
