Publicado: octubre 29, 2026, 8:45 am
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Cuauhtémoc Cárdenas, figura central de la transición democrática en México, murió a los 92 años. Tres veces candidato a la presidencia y primer alcalde electo de la Ciudad de México en 1997, tuvo un papel crucial en el proceso histórico que derribó la hegemonía … absoluta del Partido Revolucionario Institucional (PRI), partido que gobernó el país durante 80 años.
«Con profundo pesar lamentamos el fallecimiento del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, un hombre de principios firmes, que transformó la vida política de nuestro país«, compartió la presidenta Claudia Sheinbaum en redes sociales.
Cárdenas era hijo del general Lázaro Cárdenas, figura central de la Revolución mexicana de comienzos del siglo XX. El militar fue presidente de México entre 1934 y 1940, un gobierno marcado por el nacionalismo económico, la reforma agraria y la expropiación del petróleo que explotaban empresas extranjeras.
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Milton Merlo
Con esa ascendencia familiar, Cuauhtémoc Cárdenas ingresó en la vida política a través del PRI. Estudió ingeniería en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y realizó estudios en Francia e Italia. A mediados de los años 50 se incorporó al PRI, espacio político en el cual ocuparía diversas posiciones, incluso un escaño en el Senado en 1976 y el gobierno del estado de Michoacán en 1980.
En la década siguiente, cuando el partido comenzaba a ser dominado por técnicos educados, en su mayoría, en grandes universidades estadounidenses y la teoría económica neoliberal comenzaba a imponerse, Cárdenas entendió que sus posibilidades se agotaban y optó por iniciar una corriente alternativa que reivindicaba el ideario progresista y que, fundamentalmente, estaba en contra del llamado «dedazo».
Este era el mecanismo por el cual los presidentes mexicanos elegían a su sucesor: sin discusión, sin votación interna ni deliberaciones colectivas. Durante la hegemonía del PRI el mandatario de turno seleccionaba en soledad al candidato presidencial para el siguiente sexenio, quien ganaba las elecciones por los escasos controles institucionales. No por nada el escritor Mario Vargas Llosa definía al PRI como la «dictadura perfecta».
Contra ese sistema se alzó Cárdenas, quien fue candidato a la presidencia en 1988 contra el aspirante del PRI Carlos Salinas de Gortari. Cárdenas había organizado una coalición de partidos pequeños vinculados a la izquierda y, esencialmente, con actores del PRI disgustados con el perfil neoliberal que había adquirido el partido, en sintonía con las ideas que dominaban la política occidental.
La elección fue sumamente reñida y quedó manchada para siempre de sospechas de fraude porque se cayó el sistema eléctrico cuando se empezaban a contar los votos. Cuando la energía volvió, los números, que inicialmente eran adversos al PRI, terminaron por hacer presidente a Salinas de Gortari.
Pasada la elección, en 1989 el ingeniero participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática, espacio que presidió hasta 1993 y que se convirtió en una de las principales fuerzas de izquierda de América Latina. En ese espacio comenzó a militar Andrés Manuel López Obrador, quien, con el correr de los años, sería el heredero político de Cárdenas.
Cárdenas volvió a competir por la presidencia en 1994, cuando fue derrotado por Ernesto Zedillo. Luego, fue en el 2000 cuando Vicente Fox consiguió la alternancia presidencial después de siete décadas de gobiernos encabezados por el PRI y sus antecesores.
Uno de los principales triunfos electorales de Cárdenas ocurrió en 1997, cuando ganó la primera elección popular para encabezar el gobierno del Distrito Federal, cuyo titular había sido designado hasta entonces por el presidente. Su victoria abrió una nueva etapa política en la capital, gobernada desde entonces por fuerzas de izquierda.
En los años 2000 secundó las aspiraciones de López Obrador y si bien nunca rompió con quien lograría lo que él no pudo –ser presidente de México–, siempre cuestionó sus impulsos autoritarios como los ataques a la prensa crítica.
En el actual Gobierno de Sheinbaum, el ingeniero ejercía como asesor de la petrolera estatal, compañía que es mexicana gracias al gobierno de su padre, en la primera mitad del siglo pasado.
