Publicado: octubre 14, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/abas-vuelve-retrasar-ano-elecciones-palestinas-despues-20261014200824-nt.html
Tras casi dos décadas de gobierno por decreto en los territorios palestinos autónomos, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, ha anunciado un nuevo retraso de las elecciones legislativas y presidenciales previstas para el mes que viene. La convocatoria se retrasa un … año, hasta noviembre de 2027. Abás, de 90 años, líder de Fatah, el principal partido palestino desde la muerte de Arafat, ha culpado a Israel de haber puesto todo tipo de obstáculos para que no se celebren los comicios en los llamados Territorios Ocupados (Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este).
En concreto, la ANP dice que las elecciones no pueden celebrarse por el clima de violencia en Cisjordania creado por los colonos judíos ultranacionalistas, que han expandido sus asentamientos con la aprobación del Gobierno de Netanyahu desde el comienzo de la guerra de Gaza hace tres años.
Abás también culpa a Tel Aviv de haberse apropiado de fondos de los impuestos, contraviniendo las condiciones puestas en su día para la financiación del Gobierno autónomo palestino. Además, el presidente de la ANP culpa al Gobierno israelí de haber dificultado el despliegue de una fuerza policial internacional para garantizar la limpieza de los comicios.
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Mikel Ayestaran
El Gobierno israelí, por boca del ministro de Exteriores, Gideon Sa’ar, ha descalificado las críticas como «ridículas». En este sentido, afirma que el nuevo retraso electoral en el territorio autónomo palestino es una decisión más «de un dictador corrupto».
El retraso de las elecciones de noviembre ha sido «negociado» con todas las facciones palestinas, según una fuente anónima citada por el diario ‘The Times of Israel’. Es decir, contaría también con el apoyo de los movimientos radicales armados Hamás y Yihad Islámica, que al parecer consideran que celebrarlas en este momento es «prematuro». Aunque todavía quedan núcleos importantes de resistencia en Gaza, el actual liderazgo de Hamás ha puesto pies en polvorosa y mantiene un perfil bajo –dentro de Cisjordania o de los países árabes vecinos– para no ser blanco del Mossad.
Hamás considera, y no le faltan razones, que una cita electoral en estos momentos entre la población palestina no traduciría en términos reales el poder que ya ejerce después de los tres años de guerra en Gaza, en particular entre los árabes más jóvenes. En las últimas elecciones que se recuerdan, las de 2007, Hamás se impuso entre los dos millones de refugiados de la franja de Gaza, de donde –tras meses de choque armado con los partidarios de Abás– expulsó de ese pequeño territorio a Al Fatah. Parece lógico pensar que Hamás volvería a ganar unas elecciones en Gaza, y queda en el aire la pregunta sobre su comportamiento electoral en Cisjordania.
Crisis de liderazgo
El enésimo retraso electoral en los Territorios Ocupados palestinos pone también sobre el tablero su crisis de liderazgo. Mahmud Abás es nonagenario y no ha elegido sucesor. El nivel de corrupción que ha alcanzado su Administración, después de más de dos décadas en el poder, es tema de conversación entre palestinos e israelíes.
Por otra parte, Mahmud Abás tiene unos compromisos internacionales que no puede soslayar. En particular con Francia, su principal aliado occidental, y con Arabia Saudí. El presidente francés, Emmanuel Macron, dio un golpe de audacia al proclamar en 2025 el reconocimiento de Estado de Palestina. Un Estado hoy por hoy inexistente, y cuya armazón preliminar se resiste a ajustarse a los cánones de una democracia.
