Más de un millar de altos cargos rusos hacen viajes de lujo a Occidente pese a la guerra - Colombia
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Más de un millar de altos cargos rusos hacen viajes de lujo a Occidente pese a la guerra

A los funcionarios de alto rango en Rusia les encanta viajar a Europa. Aunque la propaganda insiste en que en la UE se vive mal, ese mensaje parece no calar ni entre los miembros de la ‘jet set’ del gigante euroasiático. Lejos de predicar … con el ejemplo, estos representantes del poder ruso viajan con placer tanto a Estados Unidos como a países comunitarios.
Medios independientes rusos publicaron esta semana una investigación que revela que 1.064 altos cargos de la Administración suelen hacer viajes internacionales. De todos ellos, 322 usan aviones privados con frecuencia y el coste medio de esos viajes es de casi 30.000 euros. El artículo se basa en la filtración de datos de los servicios secretos rusos de los vuelos entre 2014 y 2023. Las élites rusas suelen ocultar o negar sistemáticamente estas acusaciones y estilos de vida para evitar la polémica y proteger sus privilegios en el extranjero.

La misma publicación señala que su destino favorito es Francia y, entre los diez más habituales en sus vuelos, se encontraban países como España, Suiza, Croacia, Grecia e Italia. Después del inicio de la guerra, el interés en viajar a estos países decayó.

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Rosalía Sánchez

La mayor parte de estos trayectos son a cuenta de importantes empresarios del país y oligarcas. Algunos de ellos incluso se realizaron en aviones de compañías estatales como Rosatom, que agrupa a la industria nuclear, los activos de energía y la gestión de la Ruta Marítima del Norte.
Entre los investigados se encuentran miembros del Gobierno, diputados de la Duma, senadores, gobernadores regionales, oligarcas y otras personas cercanas al poder. Según los datos, uno de los más viajeros era el propio presidente ruso, Vladímir Putin. En los informes se constata que él y su núcleo familiar habrían viajado más de 180 veces. La mayor parte de las ocasiones, los aviones privados les llevaron a Alemania, Turquía, Italia y Francia, y se estima que costaron casi 4,5 millones de euros.

Uno de los más viajeros era Putin, quien hizo más de 180 vuelos a Alemania, Turquía, Italia y Francia con un coste de 4,5 millones de euros

Uno de los más asiduos fue el líder del Partido Liberal-Demócrata de Rusia, Leonid Slutski. Su formación es considerada parte de la ‘oposición sistémica’, es decir, aquella que no supone ningún peligro para el oficialismo ruso. Entre 2014 y 2023, este político voló 360 veces en avión privado, sobre todo a Turquía, pero también a Francia y Suiza. Mientras algunos viajaban con sus familias, otros lo hacían junto a grandes magnates y miembros del crimen organizado. Según los rotativos independientes, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, llegó a viajar con diez oligarcas identificados.

Segundo pasaporte

Más allá de aviones privados, hacen falta documentos para poder entrar en otros países. Es sabido que muchos miembros de la élite rusa gozan de privilegios para viajar gracias a segundos pasaportes o permisos de residencia. Muchos familiares de altos funcionarios, sus amantes y los propios oligarcas obtuvieron durante años segundas ciudadanías mediante programas de inversión, los llamados visados de oro. Además de permisos de residencia en el Reino Unido, países como Malta, Chipre o las naciones caribeñas han sido históricamente los destinos favoritos para diversificar sus documentos. Para los que tenían raíces judías, la nacionalidad israelí también les ha ayudado a salir de Rusia.
En España también hay beneficiarios de estas iniciativas gracias al Programa de Residencia para Inversores y Emprendedores. Aunque ya no sigue en vigor, quienes pudieron gozar de ella cuentan con residencia gracias a la compra de viviendas de más de medio millón de euros o la inversión de más de un millón. Los que se beneficiaron compraron grandes chalés en zonas tan deseadas como la Costa del Sol, Alicante o la Costa Dorada.

Muchos rusos obtuvieron el permiso de residencia en España gracias a la compra de una vivienda por más de medio millón de euros o una inversión de un millón

Quienes obtuvieron estos segundos pasaportes o residencias permanentes se valen de una estrategia precisa. Para viajar al extranjero, estas personas realizan el proceso en dos partes: al abandonar el territorio ruso o bielorruso, se identifican ante los agentes de control locales con su pasaporte ruso en regla. En cambio, una vez que llegan a su destino en Europa o a cualquier otro punto internacional, exhiben la documentación de su segunda patria o su permiso de residencia permanente. De este modo, ante los ojos de las autoridades migratorias occidentales, su ingreso queda registrado bajo la condición de ciudadanos europeos o extranjeros, evitando ser contabilizados como nacionales rusos.

Las hijas de Putin, en el extranjero

Antes de la guerra, mientras se consolidaba el discurso oficialista de que en Europa se vivía peor, multitud de personas afines al régimen ya habían instalado a sus familias en la UE o en Estados Unidos. Las hijas del mismo Putin han vivido durante años en el extranjero. María, la mayor, residió en un ático en Voorschoten, en los Países Bajos. Katerina, la pequeña, habría vivido en una villa junto a su marido en la localidad francesa de Biarritz. No son las únicas. Polina Kovaleva, hijastra de Lavrov, residió durante una larga temporada en Londres. El que fue más allá fue Alexey Krivoruchko, viceministro de Defensa. Envió a su mujer a dar a luz en Estados Unidos y gracias a ello cuentan con nacionalidad estadounidense, algo que les permite disfrutar de propiedades en Florida. Algunos de estos hijos de las élites se han visto perjudicados por sanciones europeas o de los países en los que residían, por lo que ya no pueden vivir como antes.

Publicado: octubre 10, 2026, 8:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/millar-altos-cargos-rusos-viajes-lujo-occidente-20261010021305-nt.html

A los funcionarios de alto rango en Rusia les encanta viajar a Europa. Aunque la propaganda insiste en que en la UE se vive mal, ese mensaje parece no calar ni entre los miembros de la ‘jet set’ del gigante euroasiático. Lejos de predicar … con el ejemplo, estos representantes del poder ruso viajan con placer tanto a Estados Unidos como a países comunitarios.

Medios independientes rusos publicaron esta semana una investigación que revela que 1.064 altos cargos de la Administración suelen hacer viajes internacionales. De todos ellos, 322 usan aviones privados con frecuencia y el coste medio de esos viajes es de casi 30.000 euros. El artículo se basa en la filtración de datos de los servicios secretos rusos de los vuelos entre 2014 y 2023. Las élites rusas suelen ocultar o negar sistemáticamente estas acusaciones y estilos de vida para evitar la polémica y proteger sus privilegios en el extranjero.

La misma publicación señala que su destino favorito es Francia y, entre los diez más habituales en sus vuelos, se encontraban países como España, Suiza, Croacia, Grecia e Italia. Después del inicio de la guerra, el interés en viajar a estos países decayó.

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  • Rosalía Sánchez

La mayor parte de estos trayectos son a cuenta de importantes empresarios del país y oligarcas. Algunos de ellos incluso se realizaron en aviones de compañías estatales como Rosatom, que agrupa a la industria nuclear, los activos de energía y la gestión de la Ruta Marítima del Norte.

Entre los investigados se encuentran miembros del Gobierno, diputados de la Duma, senadores, gobernadores regionales, oligarcas y otras personas cercanas al poder. Según los datos, uno de los más viajeros era el propio presidente ruso, Vladímir Putin. En los informes se constata que él y su núcleo familiar habrían viajado más de 180 veces. La mayor parte de las ocasiones, los aviones privados les llevaron a Alemania, Turquía, Italia y Francia, y se estima que costaron casi 4,5 millones de euros.

Uno de los más viajeros era Putin, quien hizo más de 180 vuelos a Alemania, Turquía, Italia y Francia con un coste de 4,5 millones de euros

Uno de los más asiduos fue el líder del Partido Liberal-Demócrata de Rusia, Leonid Slutski. Su formación es considerada parte de la ‘oposición sistémica’, es decir, aquella que no supone ningún peligro para el oficialismo ruso. Entre 2014 y 2023, este político voló 360 veces en avión privado, sobre todo a Turquía, pero también a Francia y Suiza. Mientras algunos viajaban con sus familias, otros lo hacían junto a grandes magnates y miembros del crimen organizado. Según los rotativos independientes, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, llegó a viajar con diez oligarcas identificados.

Segundo pasaporte

Más allá de aviones privados, hacen falta documentos para poder entrar en otros países. Es sabido que muchos miembros de la élite rusa gozan de privilegios para viajar gracias a segundos pasaportes o permisos de residencia. Muchos familiares de altos funcionarios, sus amantes y los propios oligarcas obtuvieron durante años segundas ciudadanías mediante programas de inversión, los llamados visados de oro. Además de permisos de residencia en el Reino Unido, países como Malta, Chipre o las naciones caribeñas han sido históricamente los destinos favoritos para diversificar sus documentos. Para los que tenían raíces judías, la nacionalidad israelí también les ha ayudado a salir de Rusia.

En España también hay beneficiarios de estas iniciativas gracias al Programa de Residencia para Inversores y Emprendedores. Aunque ya no sigue en vigor, quienes pudieron gozar de ella cuentan con residencia gracias a la compra de viviendas de más de medio millón de euros o la inversión de más de un millón. Los que se beneficiaron compraron grandes chalés en zonas tan deseadas como la Costa del Sol, Alicante o la Costa Dorada.

Muchos rusos obtuvieron el permiso de residencia en España gracias a la compra de una vivienda por más de medio millón de euros o una inversión de un millón

Quienes obtuvieron estos segundos pasaportes o residencias permanentes se valen de una estrategia precisa. Para viajar al extranjero, estas personas realizan el proceso en dos partes: al abandonar el territorio ruso o bielorruso, se identifican ante los agentes de control locales con su pasaporte ruso en regla. En cambio, una vez que llegan a su destino en Europa o a cualquier otro punto internacional, exhiben la documentación de su segunda patria o su permiso de residencia permanente. De este modo, ante los ojos de las autoridades migratorias occidentales, su ingreso queda registrado bajo la condición de ciudadanos europeos o extranjeros, evitando ser contabilizados como nacionales rusos.

Las hijas de Putin, en el extranjero

Antes de la guerra, mientras se consolidaba el discurso oficialista de que en Europa se vivía peor, multitud de personas afines al régimen ya habían instalado a sus familias en la UE o en Estados Unidos. Las hijas del mismo Putin han vivido durante años en el extranjero. María, la mayor, residió en un ático en Voorschoten, en los Países Bajos. Katerina, la pequeña, habría vivido en una villa junto a su marido en la localidad francesa de Biarritz. No son las únicas. Polina Kovaleva, hijastra de Lavrov, residió durante una larga temporada en Londres. El que fue más allá fue Alexey Krivoruchko, viceministro de Defensa. Envió a su mujer a dar a luz en Estados Unidos y gracias a ello cuentan con nacionalidad estadounidense, algo que les permite disfrutar de propiedades en Florida. Algunos de estos hijos de las élites se han visto perjudicados por sanciones europeas o de los países en los que residían, por lo que ya no pueden vivir como antes.

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