Publicado: octubre 6, 2026, 7:00 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/tecnologia/probamos-iphone-pro-movil-todoterreno-apenas-mejora-20261007010120-nt.html
Apple ha vuelto. La empresa de la manzana ha puesto ya en los estantes de las tiendas el iPhone 18 Pro al que se unirá, en apenas unos días, el esperado Duo: el primer plegable en la historia de la firma y, sin duda, … dejando a un lado las gafas Vision Pro, el dispositivo más especial que ha diseñado Cupertino en los últimos años. En ABC ya hemos tenido ocasión de poner a prueba al primero, y lo hemos hecho durante algo más de una semana, en la que se ha convertido en el dispositivo clave del periodista que firma arriba para cubrir la crisis de Ceuta. Con este móvil hemos sacado fotografías que han salido publicadas, hemos grabado entrevistas en vídeo -entre ellas una al comisario Francisco López Gordo, a cargo de la Policía desplegada en Ceuta- y hemos escrito parte de, prácticamente, todas las piezas que han salido durante la cobertura.
Según las cifras de Apple, durante esa semana en pequeña localidad española el terminal se utilizó, de media, casi seis horas diarias; que es bastante más de lo que el usuario corriente suele emplear su ‘smartphone’, por mucho que cada día seamos más adictos a las pantallas. ¿Y ha cumplido con las expectativas? Pues en buena medida sí, aunque no todo ha sido perfecto. Y lo que es peor: apenas se ha notado algún avance remarcable respecto al iPhone 17 Pro, que era el modelo que el redactor utilizaba hasta hace una semana.
Sea como sea, hay varios detalles que el potencial comprador debe tener en cuenta antes de decidir si se gasta (o no) los 1.469 euros de los que parte este ‘smartphone’. Vamos con ello.
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Jon Oleaga
Cómodo y con buena pantalla
Los modelos Pro de Apple son siempre los iPhone más potentes que pone en el mercado la empresa de la manzana. La línea está pensada para esos que quieren tener la mejor cámara, el mejor chip o la mejor batería dentro de la (cada vez más) larga lista de terminales diseñados en Cupertino. Podría considerarse como un móvil pensado, especialmente, para su uso con fines profesionales o para la creación de contenido; aunque desde hace tiempo la mayoría de los que apuestan por esta línea lo hacen, simplemente, porque quiere tener lo mejor de la marca.
El 18 Pro viene con una pantalla de 6.3 pulgadas; una diagonal razonable que no impide que el móvil tenga buen agarre o que resulte cómodo de transportar en el bolsillo. Lo hemos usado para ver vídeos, películas y para navegar por redes sociales, y funciona perfectamente en todos estos apartados. La calidad de imagen es genial incluso a plena luz del día y la experiencia de visualización no pierde por mucho que el móvil no llegue a las 6.9 pulgadas del Max, un terminal que es casi 200 euros más caro. Además, la pantalla está mejor aprovechada que nunca gracias a la (leve) reducción de la Isla Dinámica, ubicada en la parte superior del frontal.
El modelo Pro no tiene problemas a la hora de mover las aplicaciones más exigentes. Puedes usarlo para editar vídeo, jugar a videojuegos ‘triple A’ y para sacar montones de fotografías mientras tienes decenas de ‘apps’ abiertas y ni se inmuta. Y eso es gracias, principalmente, al chip que monta: el A20 Pro fabricado por la propia Apple, un procesador que puede con todo. El móvil, además, apenas se calienta cuando se le exprime, y eso es gracias a este componente y a la cámara de vapor que monta el ‘smartphone’, y que es unas tres veces más grande que la de la generación anterior.
¿Eso se traduce en más autonomía? Apple dice que sí, pero lo cierto es que durante las pruebas no hemos tenido esa sensación. Los días de más carga de trabajo el 18 Pro tenía que pasar, sí o sí, por el cargador al menos una vez por la tarde. Y eso siempre es un incordio.
Aunque es cierto que la carga rápida del teléfono ayuda -con tenerlo media hora enchufado puede aguantar de sobra lo que queda del día- no se nota una gran mejora en autonomía en comparación con el 17 Pro. Con un ‘uso normal’ el móvil aguanta el día entero y gracias, que es lo mismo que pasaba con la versión anterior.
Las cámaras
Las cámaras del ‘smartphone’ incorporan una nueva tecnología a la que sacarán especial partido los usuarios con conocimientos de fotografía. El sensor principal suma un diafragma físico que permite regular la cantidad de luz que entra en el objetivo y controlar también la profundidad de campo. Al mover la apertura entre f/1,48 y f/4, se puede jugar con el desenfoque del fondo y conseguir que una mayor parte de la escena quede enfocada. Además, la apertura más amplia permite captar más luz en situaciones complicadas, lo que puede reducir el ruido y acortar los tiempos de captura. El usuario no tiene siquiera que preocuparse por ello, ya que el ‘smartphone’ puede seleccionar automáticamente la apertura más adecuada para cada escena.
Imagen en movimiento capturada con el sensor principal, en movimiento y con poca luz.
(Rodrigo Alonso)
Además de la apertura variable en el sensor principal, Apple ha introducido nuevos controles profesionales -de esos que el usuario corriente no va a utilizar- que permiten modificar manualmente, además de la apertura, la velocidad de obturación o el balance de blancos. También se suman controles de textura y grano, mientras que el nuevo procesamiento computacional ofrece imágenes algo más nítidas y detalladas, especialmente en situaciones de poca luz.
Imagen tomada con el teleobjetivo.
(Rodrigo Alonso)
Lo que no cambia son el teleobjetivo ni el ultra gran angular, que mantienen el mismo hardware que ya incorporaba el 17 Pro del año pasado. Vamos, que llevan los mismos sensores. Y con las fotos en pantalla no noto una gran diferencia con lo que ya era capaz de conseguir con el ‘hermano pequeño’.
Imagen del barrio del Príncipe tomada con el sensor principal en una mañana con mucha niebla.
(Rodrigo Alonso)
¿Me lo compro?
Lo dejamos claro, el iPhone 18 Pro es un gran móvil: un todoterreno con buena pantalla, un chip capaz de mover cualquier ‘app’ sin sufrir y unas cámaras que, aunque no avancen mucho respecto a la pasada generación, siguen siendo suficientes para cumplir con las expectativas del usuario. Dicho esto, ¿merece la pena comprarlo? Pues depende. Al final, la adquisición de un ‘smartphone’ no se mide solo en especificaciones y rendimiento; hay (mucho) de gusto personal y estilo de vida detrás de una decisión de esta clase. Especialmente cuando hablamos de los productos de la marca de la manzana mordida.
Dicho esto, si ya tienes un iPhone 17 Pro en el bolsillo, o incluso un 16 Pro, el salto no tiene demasiado sentido, porque no vas a encontrar mejoras que justifiquen el pago de cerca de 1.500 euros en ninguno de los apartados. En caso de que el móvil a renovar sea más antiguo, el cambio puede merecer algo más la pena, especialmente si sabes cómo sacarle todo el partido al terminal.
De todos modos, para los usuarios corrientes que quieran tener, sí o sí, un móvil Apple, pero no necesiten la última versión, hay alternativas más interesantes. Al menos desde el punto de vista de la calidad y el precio. Ahí entrarían los iPhone 17 básicos del año pasado o, incluso, el iPhone 17e, que es más económico todavía.
