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Roma condena a tres agentes egipcios por el secuestro de un italiano torturado y asesinado

Justicia simbólica para una de las heridas diplomáticas y humanitarias más dolorosas de Italia. El Tribunal Penal de Roma ha condenado a diez años de cárcel a tres agentes de los servicios secretos de Egipto por el secuestro y la tortura del joven investigador italiano … Giulio Regeni en El Cairo en 2016. La sentencia, dictada tras un juicio en rebeldía y sin la presencia de los acusados en el banquillo, no incluye condenas por el homicidio, a pesar de que la Fiscalía había solicitado la cadena perpetua para uno de los imputados.
Giulio Regeni, de 28 años, realizaba una investigación académica en Egipto sobre sindicatos independientes de vendedores ambulantes, como parte de un doctorado en la Universidad de Cambridge.

Su rastro se perdió el 25 de enero de 2016 en El Cairo, en la estación de metro de Dokki. Era el quinto aniversario de las protestas de Tahrir y los servicios secretos egipcios temían infiltraciones que desestabilizaran el país.

Noticia relacionada

Mikel Ayestaran

Nueve días después, el 3 de febrero, su cadáver apareció en el arcén de una carretera que enlaza la capital con Alejandría. Estaba semidesnudo y con señales de tortura. La autopsia egipcia concluyó que había fallecido a causa de la fractura de una vértebra cervical, pero la italiana documentó veinte fracturas. Tenía hematomas y heridas por todo el cuerpo, además de quemaduras de cigarrillo; estaba tan desfigurado que su madre asegura que pudo reconocerlo sólo por la particular forma de la punta de la nariz.
Las autoridades egipcias apuntaron al principio a un accidente de tráfico, un crimen pasional o un homicidio relacionado con el narcotráfico. Semanas después, la policía abatió a una banda criminal a la que acusó de haberlo asesinado, pero no pudo conocerse su versión.
En Italia, el secuestro desencadenó una campaña de solidaridad que sigue siendo muy activa y que reclama «Verdad para Giulio Regeni». La movilización contribuyó a que Roma perdiera la paciencia ante la pasividad y las contradicciones de las autoridades egipcias y que llamara a consultas a su embajador de El Cairo en 2016, aunque regresó en 2017.

Giulio Regeni en una foto de archivo.

(abc)

Sin condena por el homicidio

En 2021 el Tribunal de lo Penal en Roma abrió este proceso contra dos generales y dos coroneles egipcios. El general Magdi Ibrahim Abdelal Sharif estaba acusado de secuestro, lesiones y homicidio agravados; y los coroneles Athar Kamel Mohamed Ibrahim y Uhsam Helmi, estaban acusados sólo del secuestro. Finalmente han sido condenados solo por el secuestro y la tortura. También estaba entre los acusados el general Tareq Sabyr, pero este lunes ha sido absuelto de todos sus cargos.
Ninguno de ellos ha estado en el banquillo ni ha declarado ante la corte. A lo largo de estos años, el Tribunal no ha logrado informarles de sus cargos y ante la falta de colaboración de Egipto para localizarlos, se suspendió el proceso el 14 de octubre de 2021. El Tribunal Constitucional italiano lo desbloqueó en septiembre de 2023 y se permitió «juzgarles en rebeldía».

Según la Fiscalía, «el secuestro y las torturas posteriores se utilizaron para obtener información que la víctima no podía facilitar».

En la última audiencia, en junio de 2026, el fiscal italiano Sergio Colaiocco dijo que consideraba demostrado que los acusados pensaban que Regeni estaba espiando a Egipto para desestabilizarlo. «El secuestro y las torturas posteriores se utilizaron para obtener información que la víctima no podía facilitar. (…) Las propias modalidades de la tortura, por su duración y crueldad, confirman la dinámica persecutoria, hasta su trágico desenlace final», aseguró entonces.
Los abogados defensores de oficio sostuvieron entonces que Giulio Regeni fue secuestrado por supuestos grupos terroristas no identificados que pretendían «obstaculizar la política energética italiana». Según su teoría, las fuerzas del orden dependen de Abdelfatah al Sisi, presidente de Egipto, quien «no tenía ningún interés en dañar sus relaciones con Italia».

Indemnización para el Estado

El Gobierno italiano se personó como parte civil y solicitó una indemnización de dos millones de euros al considerar vulnerado el derecho del Estado a proteger a sus ciudadanos también en el extranjero. La sentencia le ha reconocido una indemnización de 150.000 euros. Como los condenados eran funcionarios públicos, se abre la puerta a que solicite a Egipto que responda de los daños.
Aunque la sentencia no cambia lo esencial, pues Egipto no ha localizado a los tres condenados, la abogada de la familia Regeni, Alessandra Ballerini, se ha mostrado satisfecha. «A partir de hoy, todos los ciudadanos del mundo pueden sentirse más seguros; a partir de esta noche, todos los regímenes del mundo y sus aparatos, sus uniformes, se verán obligados a recordar que la dignidad de las personas es inviolable, al igual que sus cuerpos».

Publicado: septiembre 28, 2026, 2:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/roma-condena-tres-agentes-egipcios-secuestro-italiano-20260928201011-nt.html

Justicia simbólica para una de las heridas diplomáticas y humanitarias más dolorosas de Italia. El Tribunal Penal de Roma ha condenado a diez años de cárcel a tres agentes de los servicios secretos de Egipto por el secuestro y la tortura del joven investigador italiano … Giulio Regeni en El Cairo en 2016. La sentencia, dictada tras un juicio en rebeldía y sin la presencia de los acusados en el banquillo, no incluye condenas por el homicidio, a pesar de que la Fiscalía había solicitado la cadena perpetua para uno de los imputados.

Giulio Regeni, de 28 años, realizaba una investigación académica en Egipto sobre sindicatos independientes de vendedores ambulantes, como parte de un doctorado en la Universidad de Cambridge.

Su rastro se perdió el 25 de enero de 2016 en El Cairo, en la estación de metro de Dokki. Era el quinto aniversario de las protestas de Tahrir y los servicios secretos egipcios temían infiltraciones que desestabilizaran el país.

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  • Mikel Ayestaran

Nueve días después, el 3 de febrero, su cadáver apareció en el arcén de una carretera que enlaza la capital con Alejandría. Estaba semidesnudo y con señales de tortura. La autopsia egipcia concluyó que había fallecido a causa de la fractura de una vértebra cervical, pero la italiana documentó veinte fracturas. Tenía hematomas y heridas por todo el cuerpo, además de quemaduras de cigarrillo; estaba tan desfigurado que su madre asegura que pudo reconocerlo sólo por la particular forma de la punta de la nariz.

Las autoridades egipcias apuntaron al principio a un accidente de tráfico, un crimen pasional o un homicidio relacionado con el narcotráfico. Semanas después, la policía abatió a una banda criminal a la que acusó de haberlo asesinado, pero no pudo conocerse su versión.

En Italia, el secuestro desencadenó una campaña de solidaridad que sigue siendo muy activa y que reclama «Verdad para Giulio Regeni». La movilización contribuyó a que Roma perdiera la paciencia ante la pasividad y las contradicciones de las autoridades egipcias y que llamara a consultas a su embajador de El Cairo en 2016, aunque regresó en 2017.


Giulio Regeni en una foto de archivo.


(abc)

Sin condena por el homicidio

En 2021 el Tribunal de lo Penal en Roma abrió este proceso contra dos generales y dos coroneles egipcios. El general Magdi Ibrahim Abdelal Sharif estaba acusado de secuestro, lesiones y homicidio agravados; y los coroneles Athar Kamel Mohamed Ibrahim y Uhsam Helmi, estaban acusados sólo del secuestro. Finalmente han sido condenados solo por el secuestro y la tortura. También estaba entre los acusados el general Tareq Sabyr, pero este lunes ha sido absuelto de todos sus cargos.

Ninguno de ellos ha estado en el banquillo ni ha declarado ante la corte. A lo largo de estos años, el Tribunal no ha logrado informarles de sus cargos y ante la falta de colaboración de Egipto para localizarlos, se suspendió el proceso el 14 de octubre de 2021. El Tribunal Constitucional italiano lo desbloqueó en septiembre de 2023 y se permitió «juzgarles en rebeldía».

Según la Fiscalía, «el secuestro y las torturas posteriores se utilizaron para obtener información que la víctima no podía facilitar».

En la última audiencia, en junio de 2026, el fiscal italiano Sergio Colaiocco dijo que consideraba demostrado que los acusados pensaban que Regeni estaba espiando a Egipto para desestabilizarlo. «El secuestro y las torturas posteriores se utilizaron para obtener información que la víctima no podía facilitar. (…) Las propias modalidades de la tortura, por su duración y crueldad, confirman la dinámica persecutoria, hasta su trágico desenlace final», aseguró entonces.

Los abogados defensores de oficio sostuvieron entonces que Giulio Regeni fue secuestrado por supuestos grupos terroristas no identificados que pretendían «obstaculizar la política energética italiana». Según su teoría, las fuerzas del orden dependen de Abdelfatah al Sisi, presidente de Egipto, quien «no tenía ningún interés en dañar sus relaciones con Italia».

Indemnización para el Estado

El Gobierno italiano se personó como parte civil y solicitó una indemnización de dos millones de euros al considerar vulnerado el derecho del Estado a proteger a sus ciudadanos también en el extranjero. La sentencia le ha reconocido una indemnización de 150.000 euros. Como los condenados eran funcionarios públicos, se abre la puerta a que solicite a Egipto que responda de los daños.

Aunque la sentencia no cambia lo esencial, pues Egipto no ha localizado a los tres condenados, la abogada de la familia Regeni, Alessandra Ballerini, se ha mostrado satisfecha. «A partir de hoy, todos los ciudadanos del mundo pueden sentirse más seguros; a partir de esta noche, todos los regímenes del mundo y sus aparatos, sus uniformes, se verán obligados a recordar que la dignidad de las personas es inviolable, al igual que sus cuerpos».

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