Publicado: septiembre 19, 2026, 8:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/extrema-derecha-plantea-elecciones-regionales-domingo-referendum-20260918012410-nt.html
El canciller Friedrich Merz ha invitado formalmente al Presidium de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), a una reunión este domingo por la noche en la Casa Konrad Adenauer. Es inusual que la invitación llegue por escrito porque en la noche electoral … los cargos de la CDU suelen acudir o no espontáneamente a la sede a conocer los resultados.
El Presidium es el órgano de liderazgo que incluye a los presidentes regionales, que recientemente han respaldado a Merz en una carta abierta, y el canciller requiere de nuevo su apoyo durante el recuento de votos y ante lo que las encuestas anuncian como una humillación: la CDU podría perder Berlín y quedar reducida al 8% de los votos en Mecklemburgo-Pomerania Occidental (MPO).
El único partido que acude relajado a estas dos elecciones regionales es la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD), que sigue creciendo en dos regiones tan diferentes como estas. Mientras que en la capital domina la campaña el problema de la vivienda, en MPO son la inmigración y la economía las que están más en el foco. En el estado menos poblado de Alemania, la tasa de desempleo es la misma que la de la población de origen extranjero, un 8%, y la abstención tradicionalmente alta ofrece a AfD un espacio antisistema por explotar.
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Rosalía Sánchez
En agosto de 1992, cientos de neonazis prendieron fuego a un albergue en Rostock-Lichtenhagen con unos cien refugiados dentro, mientras unos 3.000 simpatizantes aplaudían a los atacantes. No hubo heridos, pero las imágenes dieron la vuelta al mundo. La guerra de Yugoslavia y el excepcionalmente amplio derecho de asilo alemán habían elevado el número de solicitantes de asilo a 440.000, lo que avivó movimientos racistas preexistentes en la RDA, la Alemania comunista.
Aquellos adolescentes y jóvenes, con botas y cabeza rapada, cuya existencia negaban las autoridades alemanas orientales y que se movían con gran libertad en medio del caos administrativo inicial que generó la reunificación alemana, forman hoy parte de la base electoral de AfD y vuelven a inflamarse con el colapso administrativo causado por la crisis de los refugiados de 2015 y con la frustración social del estancamiento económico alemán, que el país arrastra desde antes de la pandemia.
Un comunicador radiofónico al frente de AfD
Fue precisamente a principios de los noventa cuando Leif-Erik Holm empezó en la radio, todavía como estudiante, primero como pinchadiscos y locutor en emisoras locales públicas de MPO y después como figura principal de las emisoras Antenne MV y Hit Radio FFH (Fráncfort), dos cadenas privadas en las que destacó por su capacidad para explicar temas con sencillez, antes de saltar a la política. En 2013 se afilió a AfD, en el momento de fundación del partido, y en menos de un año ya era líder regional. Hoy las encuestas le dan el 35% de los votos, disputando el primer puesto con poca diferencia con el Partido Socialdemócrata (SPD).
Tanto el SPD como la CDU parecen bloqueados ante este ascenso, con el viento a favor de las regionales de Sajonia-Anhalt, este mismo mes, en las que AfD fue el partido más votado. El cordón sanitario impuesto por el canciller Merz queda en evidencia y las opciones de prohibición de una formación calificada como «extrema derecha» por la Oficina de Protección Constitucional, lo que equivale a anticonstitucional, amenazan con ser contraproducentes.
«Una prohibición de AfD beneficiaría al partido porque significaría exactamente eso: como todos los demás partidos opinan igual, AfD es la única oposición y la eliminan», dice Julian Reichelt, exeditor jefe de ‘Bild’ y ahora editor jefe del portal Nius, medio afín a AfD. «Una prohibición de la AfD sería el comienzo de la tercera dictadura alemana», zanja, en referencia a los los regímenes nazi y comunista.
«Una prohibición de la AfD sería el comienzo de la tercera dictadura alemana»
Julian Reichelt
Jefe del portal Nius
Nius plantea estas elecciones regionales como «referéndum Merz» y «ajuste de cuentas» con la inmigración descontrolada. En Berlín, donde la inmigración irregular es mucho más palpable en la seguridad y en el colapso de los servicios que en MPO, AfD espera un 18% de los votos, mientras la CDU podría perder el gobierno en un resultado muy reñido con La Izquierda, ambos rondando el 20%.
Según todas las encuestas, ninguna coalición bipartidista logrará la mayoría en la capital alemana, ni siquiera la gran coalición con CDU y SPD. Los únicos tripartitos posibles serían CDU, Verdes y SPD o La Izquierda, Verdes y el SPD. Subyacente a todos los cálculos, la valoración política del canciller muestra un estado de frustración sin precedentes: sólo el 10% de los alemanes dice estar satisfecho con el desempeño de Friedrich Merz.
