El mundo, listo para matar al 'smartphone': «En diez años nadie lo usará» - Colombia
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El mundo, listo para matar al 'smartphone': «En diez años nadie lo usará»

Cuando Steve Jobs salió el 9 de enero de 2007 al escenario del Moscone West para abrir el Macworld de San Francisco, lo hizo con la firme intención de cambiar para siempre la historia de la tecnología. A los veinte minutos del inicio de su … presentación, el CEO de Apple comenzó a caminar por las tablas mientras dejaba que el silencio lo invadiera todo en uno de sus clásicos alardes de teatralidad. Fueron solo unos cinco segundos, pero parecieron más.
«He esperado este día durante dos años y medio», explicó antes de pegar un repaso a los productos revolucionarios de la empresa. Una lista a la que, ese mismo día, se unió su primer teléfono: el iPhone, un auténtico ‘gadget’ tres en uno capaz de funcionar como teléfono, reproductor de música y dispositivo para navegar por internet.

Aunque la marca de la manzana no estaba inventando el concepto de ‘smartphone’, sí logró cambiar para siempre la forma en que entendemos estos dispositivos. Casi dos décadas después, el teléfono inteligente se ha convertido en una absoluta navaja suiza. Una suerte de cajón de sastre en el que cabe la vida misma del usuario. Puede funcionar como tarjeta de crédito, cine en miniatura, cámara de fotos, consola de videojuegos o asistente personal. Casi todo el mundo tiene uno, porque casi todo el mundo lo necesita o, al menos, eso cree. Aunque esa idea podría desaparecer más pronto que tarde.

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José Manuel Nieves

Durante los últimos meses, varios magnates tecnológicos y expertos han mostrado dudas sobre la supervivencia del ‘smartphone’. Entre ellos, Elon Musk. En una conversación con el creador de contenido Joe Rogan, el jefe de empresas como Tesla o SpaceX señaló que este tipo de dispositivo, tal como lo conocemos, podría desaparecer en los próximos «cinco o seis años». O, al menos, transformarse radicalmente.
Por su parte, Mark Zuckerberg apunta que para 2030, apenas sacaremos el ‘smartphone’ del bolsillo. La mayoría del tiempo usaremos otro ‘gadget’. En concreto, unas gafas inteligentes que, desde su punto de vista, son las que más probabilidades tienen de acabar sustituyendo al móvil.
Y Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, está de acuerdo. El jefe de la empresa encargada de fabricar los chips que dan vida a la mayoría de ‘smartphones’ Android también espera que el móvil deje de ser el dispositivo favorito de la gente antes de que acabe la presente década.

Un mercado estancado

El ‘smartphone’ lleva tiempo sin encontrarse en su mejor momento. Ni en términos de innovación ni de reputación ni de ventas. De acuerdo con los datos de la firma de análisis Omdia -antes Canalys- el sector se encuentra a medio camino entre el estancamiento y el declive. Si en 2017 se vendieron cerca de 1.500 millones de terminales en todo el mundo, en 2025 se comercializaron apenas 1.200 millones. Y este resultado se dio por bueno, especialmente después de las caídas del 12 % y del 4 % que experimentó el mercado en 2022 y 2023 respectivamente.

El mercado de ‘smartphones’ lleva estancado desde 2017, cuando se vendieron cerca de 1.500 millones de dispositivos en todo el mundo

Para este 2026 se espera que el descenso en el número de envíos globales sea especialmente acusado debido a las dificultades de los fabricantes para acceder a memorias RAM, lo que está elevando el precio de los ‘smartphones’. Según IDC, la caída anual podría rondar el 17 %. «Yo no creo que el móvil vaya a desaparecer así de repente, pero sí que es cierto que todo indica que va a seguir perdiendo protagonismo en los próximos años», explica a ABC Nacho de Pinedo, fundador de la escuela de negocio ISDI.

De Pinedo apunta al auge de la inteligencia artificial generativa como uno de los principales detonantes de ese cambio. Una tecnología que va a provocar el surgimiento de hardware de nuevo cuño: «En mi opinión, se va a ver cómo los móviles, poco a poco, comienzan a estar complementados por nuevos dispositivos. Va a surgir un ecosistema nuevo». Y en Silicon Valley ya están trabajando en él.
OpenAI, empresa desarrolladora de ChatGPT, está a las puertas de poner en el mercado su primera línea de nuevos dispositivos centrados en facilitar el uso de la IA generativa. El pasado 2025, la firma capitaneada por Sam Altman cerró un acuerdo de 6.5000 millones de dólares para hacerse con el control de io, la startup enfocada en la creación de hardware fundada por el legendario diseñador del iPhone, Jony Ive. Se espera que su primer producto sea presentado en los próximos meses y que llegue a las tiendas tan pronto como el año que viene. En principio, se espera que sea una especie de altavoz inteligente sin pantalla.
Apple también se está moviendo. La empresa de Cupertino está desde el pasado 1 de septiembre bajo el control de John Ternus, su antiguo jefe de producto, que tiene entre sus principales objetivos conseguir que la firma de la manzana recupere algo de ese espíritu innovador que la caracterizó durante la era de Steve Jobs. Para lograrlo, tendrá que poner productos revolucionarios en los estantes de las tiendas. Entre estos, de acuerdo con las filtraciones, figuran unos futuros AirPods con cámaras -pensadas para que el dispositivo pueda ver el entorno del usuario y ofrecerle información-, unas gafas inteligentes finísimas y un nuevo ‘wearable’ del que, por el momento, no se sabe gran cosa. Todos están pensados para que la empresa compita en los nuevos tiempos de la IA.

Primero, un mando a distancia

¿Y qué papel jugará el ‘smartphone’ para finales de esta década? «Creo que se convertirá en una especie de mando a distancia para la IA», comenta a este diario Edgar Martín-Blas, CEO de la empresa especializada especializada en computación espacial y realidad mixta Spatial Voyagers. El experto destaca que con el actual surgimiento de los agentes de inteligencia artificial, con capacidad para tomar decisiones en base a los gustos y necesidades del usuario sin necesidad de que este realice una consulta, iremos viendo cómo «la IA va haciéndose con el control de tu casa y te va conociendo cada vez mejor».
«Esa IA, que vive en la nube, podrá usarse en muchos dispositivos. No solo en tu móvil, que al final acabará convirtiéndose en una herramienta a través de la que poder acceder a ella, como los robots, auriculares, relojes o gafas inteligentes», prosigue. Y el fundador de ISDI está de acuerdo: «Yo creo que en los próximos años ni siquiera tendremos aplicaciones como las conocemos, será la propia IA la que accederá a nuestra aplicaciones por nosotros».

«La futura IA podrá usarse en muchos dispositivos, como en los robots, auriculares, relojes y gafas inteligentes»

Edgar Martín-Blas
CEO de Spatial Voyagers

«No vamos a tener que entrar en una aplicación de calendario, en Amazon o en Kindle. Directamente le diremos a la IA, léeme un libro o cámbiame esta fecha en el calendario o cómprame esto o organízame un viaje o pídeme un taxi», prosigue. Y para eso, efectivamente, igual se podría utilizar un ‘smartphone’ que cualquier otro producto.

Después, las gafas

Martín-Blas cree que el ‘smartphone’ mantendrá ese papel de «mando a distancia» durante los próximos años. «Como formato le quedan unos diez años, después no se usarán», señala el ejecutivo. Llegado ese momento, serán otros dispositivos los que recojan el testigo. Entre todos ellos, las gafas inteligentes son las que, a juicio de Martín-Blas, tienen más posibilidades de convertirse en la nueva puerta de acceso a esa inteligencia artificial. Y lo mismo piensa la mayor parte de los ejecutivos de Silicon Valley, como Mark Zuckerberg, CEO de Meta, compañía responsable de las Ray-Ban Meta y las Oakley Meta, unas gafas inteligentes ligeras que se han convertido en todo un éxito comercial.
Según datos de Omdia, el año pasado Meta comercializó 7,4 millones de gafas inteligentes, lo que equivale al 85,2 % del mercado mundial de este tipo de dispositivos. Gracias a estas, el usuario puede interactuar con Meta AI mediante la voz, hacer llamadas, tomar fotografías y vídeos o escuchar música sin necesidad de sacar el teléfono del bolsillo.
En algunos mercados -entre los que no se encuentra España- la compañía comercializa un modelo llamado Display, que incorpora una pequeña pantalla en la lente y permite consultar mensajes, ver traducciones, recibir indicaciones para llegar a un destino o acceder a información proporcionada por la IA. Es decir, superponen información digital sobre el entorno real en el que se encuentra el usuario.

Samsung anunció este mes de julio sus primeras gafas inteligentes. Se espera que Apple haga lo mismo en 2027

«La gafas prometen preservar esa sensación de presencia cuando nos comunicamos con otras personas. Creo que es algo que hemos perdido un poco con los teléfonos, y ahora tenemos la oportunidad de recuperarla con las gafas», afirmó Zuckerberg durante el evento Meta Connect del año pasado.
A pesar de que la empresa anteriormente conocida como Facebook lleva la delantera, no se encuentra sola en esta carrera. Samsung anunció sus primeras gafas inteligentes el pasado mes de julio. Estas son compatibles con Gemini, que es la inteligencia artificial de Google, y están consideradas por la empresa surcoreana como «un importante primer paso en la visión de la compañía de convertir las gafas con IA en la próxima interfaz para la IA móvil» en sustitución del ‘smartphone’.
La siguiente en sumarse a esa carrera será Apple, que debería presentar sus primeras gafas de esta clase tan pronto como el año que viene. De acuerdo con Mark Gurman, analista de ‘Bloomberg’ y una de las personas mejor informadas sobre lo que ocurre dentro del Apple Park, el plan de la firma es comercializarlas a un precio de entre 200 y 500 dólares. El objetivo de Cupertino: probablemente, el mismo que con casi todos los productos que han lanzado en los últimos años, que es dominar el mercado rápido sin necesidad de ser pioneros. Es lo que, en su momento, pasó con el iPhone y lo que quieren que ahora vuelva a ocurrir con el ‘gadget’ que puede sustituirlo.

Publicado: septiembre 12, 2026, 7:00 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/tecnologia/mundo-listo-matar-smartphone-diez-anos-usara-20260913012638-nt.html

Cuando Steve Jobs salió el 9 de enero de 2007 al escenario del Moscone West para abrir el Macworld de San Francisco, lo hizo con la firme intención de cambiar para siempre la historia de la tecnología. A los veinte minutos del inicio de su presentación, el CEO de Apple comenzó a caminar por las tablas mientras dejaba que el silencio lo invadiera todo en uno de sus clásicos alardes de teatralidad. Fueron solo unos cinco segundos, pero parecieron más.

«He esperado este día durante dos años y medio», explicó antes de pegar un repaso a los productos revolucionarios de la empresa. Una lista a la que, ese mismo día, se unió su primer teléfono: el iPhone, un auténtico ‘gadget’ tres en uno capaz de funcionar como teléfono, reproductor de música y dispositivo para navegar por internet.

Aunque la marca de la manzana no estaba inventando el concepto de ‘smartphone’, sí logró cambiar para siempre la forma en que entendemos estos dispositivos. Casi dos décadas después, el teléfono inteligente se ha convertido en una absoluta navaja suiza. Una suerte de cajón de sastre en el que cabe la vida misma del usuario. Puede funcionar como tarjeta de crédito, cine en miniatura, cámara de fotos, consola de videojuegos o asistente personal. Casi todo el mundo tiene uno, porque casi todo el mundo lo necesita o, al menos, eso cree. Aunque esa idea podría desaparecer más pronto que tarde.

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  • José Manuel Nieves

Durante los últimos meses, varios magnates tecnológicos y expertos han mostrado dudas sobre la supervivencia del ‘smartphone’. Entre ellos, Elon Musk. En una conversación con el creador de contenido Joe Rogan, el jefe de empresas como Tesla o SpaceX señaló que este tipo de dispositivo, tal como lo conocemos, podría desaparecer en los próximos «cinco o seis años». O, al menos, transformarse radicalmente.

Por su parte, Mark Zuckerberg apunta que para 2030, apenas sacaremos el ‘smartphone’ del bolsillo. La mayoría del tiempo usaremos otro ‘gadget’. En concreto, unas gafas inteligentes que, desde su punto de vista, son las que más probabilidades tienen de acabar sustituyendo al móvil.

Y Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, está de acuerdo. El jefe de la empresa encargada de fabricar los chips que dan vida a la mayoría de ‘smartphones’ Android también espera que el móvil deje de ser el dispositivo favorito de la gente antes de que acabe la presente década.

Un mercado estancado

El ‘smartphone’ lleva tiempo sin encontrarse en su mejor momento. Ni en términos de innovación ni de reputación ni de ventas. De acuerdo con los datos de la firma de análisis Omdia -antes Canalys- el sector se encuentra a medio camino entre el estancamiento y el declive. Si en 2017 se vendieron cerca de 1.500 millones de terminales en todo el mundo, en 2025 se comercializaron apenas 1.200 millones. Y este resultado se dio por bueno, especialmente después de las caídas del 12 % y del 4 % que experimentó el mercado en 2022 y 2023 respectivamente.

El mercado de ‘smartphones’ lleva estancado desde 2017, cuando se vendieron cerca de 1.500 millones de dispositivos en todo el mundo

Para este 2026 se espera que el descenso en el número de envíos globales sea especialmente acusado debido a las dificultades de los fabricantes para acceder a memorias RAM, lo que está elevando el precio de los ‘smartphones’. Según IDC, la caída anual podría rondar el 17 %. «Yo no creo que el móvil vaya a desaparecer así de repente, pero sí que es cierto que todo indica que va a seguir perdiendo protagonismo en los próximos años», explica a ABC Nacho de Pinedo, fundador de la escuela de negocio ISDI.

De Pinedo apunta al auge de la inteligencia artificial generativa como uno de los principales detonantes de ese cambio. Una tecnología que va a provocar el surgimiento de hardware de nuevo cuño: «En mi opinión, se va a ver cómo los móviles, poco a poco, comienzan a estar complementados por nuevos dispositivos. Va a surgir un ecosistema nuevo». Y en Silicon Valley ya están trabajando en él.

OpenAI, empresa desarrolladora de ChatGPT, está a las puertas de poner en el mercado su primera línea de nuevos dispositivos centrados en facilitar el uso de la IA generativa. El pasado 2025, la firma capitaneada por Sam Altman cerró un acuerdo de 6.5000 millones de dólares para hacerse con el control de io, la startup enfocada en la creación de hardware fundada por el legendario diseñador del iPhone, Jony Ive. Se espera que su primer producto sea presentado en los próximos meses y que llegue a las tiendas tan pronto como el año que viene. En principio, se espera que sea una especie de altavoz inteligente sin pantalla.

Apple también se está moviendo. La empresa de Cupertino está desde el pasado 1 de septiembre bajo el control de John Ternus, su antiguo jefe de producto, que tiene entre sus principales objetivos conseguir que la firma de la manzana recupere algo de ese espíritu innovador que la caracterizó durante la era de Steve Jobs. Para lograrlo, tendrá que poner productos revolucionarios en los estantes de las tiendas. Entre estos, de acuerdo con las filtraciones, figuran unos futuros AirPods con cámaras -pensadas para que el dispositivo pueda ver el entorno del usuario y ofrecerle información-, unas gafas inteligentes finísimas y un nuevo ‘wearable’ del que, por el momento, no se sabe gran cosa. Todos están pensados para que la empresa compita en los nuevos tiempos de la IA.

Primero, un mando a distancia

¿Y qué papel jugará el ‘smartphone’ para finales de esta década? «Creo que se convertirá en una especie de mando a distancia para la IA», comenta a este diario Edgar Martín-Blas, CEO de la empresa especializada especializada en computación espacial y realidad mixta Spatial Voyagers. El experto destaca que con el actual surgimiento de los agentes de inteligencia artificial, con capacidad para tomar decisiones en base a los gustos y necesidades del usuario sin necesidad de que este realice una consulta, iremos viendo cómo «la IA va haciéndose con el control de tu casa y te va conociendo cada vez mejor».

«Esa IA, que vive en la nube, podrá usarse en muchos dispositivos. No solo en tu móvil, que al final acabará convirtiéndose en una herramienta a través de la que poder acceder a ella, como los robots, auriculares, relojes o gafas inteligentes», prosigue. Y el fundador de ISDI está de acuerdo: «Yo creo que en los próximos años ni siquiera tendremos aplicaciones como las conocemos, será la propia IA la que accederá a nuestra aplicaciones por nosotros».

«La futura IA podrá usarse en muchos dispositivos, como en los robots, auriculares, relojes y gafas inteligentes»

Edgar Martín-Blas

CEO de Spatial Voyagers

«No vamos a tener que entrar en una aplicación de calendario, en Amazon o en Kindle. Directamente le diremos a la IA, léeme un libro o cámbiame esta fecha en el calendario o cómprame esto o organízame un viaje o pídeme un taxi», prosigue. Y para eso, efectivamente, igual se podría utilizar un ‘smartphone’ que cualquier otro producto.

Después, las gafas

Martín-Blas cree que el ‘smartphone’ mantendrá ese papel de «mando a distancia» durante los próximos años. «Como formato le quedan unos diez años, después no se usarán», señala el ejecutivo. Llegado ese momento, serán otros dispositivos los que recojan el testigo. Entre todos ellos, las gafas inteligentes son las que, a juicio de Martín-Blas, tienen más posibilidades de convertirse en la nueva puerta de acceso a esa inteligencia artificial. Y lo mismo piensa la mayor parte de los ejecutivos de Silicon Valley, como Mark Zuckerberg, CEO de Meta, compañía responsable de las Ray-Ban Meta y las Oakley Meta, unas gafas inteligentes ligeras que se han convertido en todo un éxito comercial.

Según datos de Omdia, el año pasado Meta comercializó 7,4 millones de gafas inteligentes, lo que equivale al 85,2 % del mercado mundial de este tipo de dispositivos. Gracias a estas, el usuario puede interactuar con Meta AI mediante la voz, hacer llamadas, tomar fotografías y vídeos o escuchar música sin necesidad de sacar el teléfono del bolsillo.

En algunos mercados -entre los que no se encuentra España- la compañía comercializa un modelo llamado Display, que incorpora una pequeña pantalla en la lente y permite consultar mensajes, ver traducciones, recibir indicaciones para llegar a un destino o acceder a información proporcionada por la IA. Es decir, superponen información digital sobre el entorno real en el que se encuentra el usuario.

Samsung anunció este mes de julio sus primeras gafas inteligentes. Se espera que Apple haga lo mismo en 2027

«La gafas prometen preservar esa sensación de presencia cuando nos comunicamos con otras personas. Creo que es algo que hemos perdido un poco con los teléfonos, y ahora tenemos la oportunidad de recuperarla con las gafas», afirmó Zuckerberg durante el evento Meta Connect del año pasado.

A pesar de que la empresa anteriormente conocida como Facebook lleva la delantera, no se encuentra sola en esta carrera. Samsung anunció sus primeras gafas inteligentes el pasado mes de julio. Estas son compatibles con Gemini, que es la inteligencia artificial de Google, y están consideradas por la empresa surcoreana como «un importante primer paso en la visión de la compañía de convertir las gafas con IA en la próxima interfaz para la IA móvil» en sustitución del ‘smartphone’.

La siguiente en sumarse a esa carrera será Apple, que debería presentar sus primeras gafas de esta clase tan pronto como el año que viene. De acuerdo con Mark Gurman, analista de ‘Bloomberg’ y una de las personas mejor informadas sobre lo que ocurre dentro del Apple Park, el plan de la firma es comercializarlas a un precio de entre 200 y 500 dólares. El objetivo de Cupertino: probablemente, el mismo que con casi todos los productos que han lanzado en los últimos años, que es dominar el mercado rápido sin necesidad de ser pioneros. Es lo que, en su momento, pasó con el iPhone y lo que quieren que ahora vuelva a ocurrir con el ‘gadget’ que puede sustituirlo.

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