Trump lleva el recuerdo del 11-S al Pentágono y lo enlaza con las guerras de hoy: «Nunca jamás olvidaremos» - Colombia
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Trump lleva el recuerdo del 11-S al Pentágono y lo enlaza con las guerras de hoy: «Nunca jamás olvidaremos»

Donald Trump conmemoró el 25 aniversario del 11-S lejos de su ciudad, Nueva York, en otro escenario de los atentados: el Pentágono. El presidente eligió una ceremonia reducida en el interior del complejo militar, a escasos metros del lugar donde el vuelo 77 … de American Airlines abrió hace exactamente un cuarto de siglo una enorme brecha en el edificio, para pronunciar un discurso largo, solemne y grave sobre las víctimas, el odio que provocó los ataques y la fuerza con la que, dijo, Estados Unidos debe responder todavía hoy a sus enemigos.
La mañana comenzó con el ritual de todos los aniversarios. Uno a uno fueron leídos los nombres de las 184 víctimas del ataque contra el Pentágono. La lectura terminó a las 9.32. Después sólo quedó la música solemne y un silencio prolongado, seguido de una oración del capellán. En aquel edificio en el que normalmente se decide sobre guerras, despliegues y operaciones militares, durante unos minutos no se escuchó nada más que el recuerdo de quienes murieron allí.

A las 9.37 de la mañana del 11 de septiembre de 2001, el vuelo 77 se estrelló contra la fachada occidental del Pentágono. Murieron las 59 víctimas que viajaban a bordo, además de los cinco atacantes, y otras 125 personas que estaban dentro del edificio. En total 184 fallecidos. Es una de las tres cifras que Estados Unidos vuelve a recordar cada septiembre junto a las víctimas de Nueva York y las 40 del vuelo United 93 en Pensilvania.

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Las voces de la tragedia

Javier Ansorena

El presidente apareció bastante después de esa hora. Antes hablaron el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice y el secretario de Defensa, Pete Hegseth. Rice, que era asesora de Seguridad Nacional de George W. Bush cuando ocurrieron los atentados, recordó que aquel ataque llegó «literalmente de la nada». Hegseth recuperó la promesa que se repite desde hace 25 años: «Nunca olvidamos».

Una historia vinculada al 11S

No estaba Trump en Nueva York, pese a que probablemente ningún presidente estadounidense ha vinculado tanto su propia biografía al 11S como él. Trump era entonces uno de los empresarios más conocidos de Manhattan y durante años ha contado historias sobre dónde estaba, qué vio y qué hizo en aquellos días, algunas de ellas cuestionadas después por verificadores y testimonios de la época. Esta vez dejó casi completamente a un lado aquella versión personal del 11S. «Ese día todos éramos neoyorquinos», dijo.
Fue una de las frases más personales de una intervención en la que Trump intentó mantenerse durante largos tramos dentro del tono de una ceremonia de recuerdo. «Hoy renovamos el juramento sagrado que hicimos en su nombre», afirmó. «Nunca, jamás olvidaremos».

Newsletter

Trump habló del «inmenso y terrible mal» de aquella mañana. Dijo que nadie puede estar preparado para un día como aquel y que el 11S mostró «el terrible poder del odio». Veinticinco años después, añadió, «sabemos que el mundo nunca volverá a ser como era».

Trump habló del «inmenso y terrible mal» de aquella mañana. Dijo que nadie puede estar preparado para un día como aquel y que el 11S mostró «el terrible poder del odio»

La proclamación presidencial de este aniversario mantiene precisamente esa idea del 11S como una fecha que alteró de manera permanente la seguridad y la política exterior del país. La Casa Blanca ha vuelto a presentar este año el recuerdo de los atentados junto al compromiso de impedir que Estados Unidos vuelva a sufrir un ataque semejante. Pero Trump fue introduciendo poco a poco el presente.

Vinculación con Irán

No hubo una larga digresión política de las suyas ni convirtió el acto en una defensa explícita de sus decisiones. Fueron frases sueltas, intercaladas entre los recuerdos de las víctimas, que acabaron conectando el 11S con las amenazas a las que su Administración dice enfrentarse ahora. «Nos están poniendo a prueba hoy», dijo. Y poco después apareció Irán. «La República Islámica de Irán nunca, jamás tendrá un arma nuclear», afirmó el presidente.
La referencia no fue casual en un discurso pronunciado precisamente desde el Pentágono. Trump utilizó el aniversario para establecer un hilo entre la vulnerabilidad que Estados Unidos descubrió el 11 de septiembre de 2001 y su doctrina actual de responder con fuerza a quienes considera amenazas para el país. «Tenemos que ser fuertes y tenemos que ser inteligentes», dijo. Más adelante lo expresó de forma todavía más directa: «Nunca, jamás olvidaremos. Por eso luchamos hoy. No tenemos elección. Luchamos duro. Luchamos para ganar».

«Nunca, jamás olvidaremos. Por eso luchamos hoy. No tenemos elección. Luchamos duro. Luchamos para ganar»

Donald Trump
Presidente de EE.UU.

El escenario hacía difícil separar ambos mensajes. El Pentágono es simultáneamente un lugar de duelo y el centro desde el que Estados Unidos dirige sus guerras. Allí murió gente que simplemente había ido a trabajar una mañana de martes y desde allí se organizaron después buena parte de las campañas militares que nacieron como respuesta a los atentados.
Trump insistió en que el país que conmemora ahora aquel ataque es más fuerte. «Hoy nuestro país es más fuerte de lo que ha sido nunca», aseguró. El 11-S, dijo, no sólo mostró «el poder del odio», sino también «el poder del espíritu estadounidense de luchar, resistir y ganar».

Publicado: septiembre 11, 2026, 10:46 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/trump-lleva-recuerdo-11s-pentagono-enlaza-guerras-20260911164513-nt.html

Donald Trump conmemoró el 25 aniversario del 11-S lejos de su ciudad, Nueva York, en otro escenario de los atentados: el Pentágono. El presidente eligió una ceremonia reducida en el interior del complejo militar, a escasos metros del lugar donde el vuelo 77 de American Airlines abrió hace exactamente un cuarto de siglo una enorme brecha en el edificio, para pronunciar un discurso largo, solemne y grave sobre las víctimas, el odio que provocó los ataques y la fuerza con la que, dijo, Estados Unidos debe responder todavía hoy a sus enemigos.

La mañana comenzó con el ritual de todos los aniversarios. Uno a uno fueron leídos los nombres de las 184 víctimas del ataque contra el Pentágono. La lectura terminó a las 9.32. Después sólo quedó la música solemne y un silencio prolongado, seguido de una oración del capellán. En aquel edificio en el que normalmente se decide sobre guerras, despliegues y operaciones militares, durante unos minutos no se escuchó nada más que el recuerdo de quienes murieron allí.

A las 9.37 de la mañana del 11 de septiembre de 2001, el vuelo 77 se estrelló contra la fachada occidental del Pentágono. Murieron las 59 víctimas que viajaban a bordo, además de los cinco atacantes, y otras 125 personas que estaban dentro del edificio. En total 184 fallecidos. Es una de las tres cifras que Estados Unidos vuelve a recordar cada septiembre junto a las víctimas de Nueva York y las 40 del vuelo United 93 en Pensilvania.

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  • Las voces de la tragedia


    Javier Ansorena

El presidente apareció bastante después de esa hora. Antes hablaron el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice y el secretario de Defensa, Pete Hegseth. Rice, que era asesora de Seguridad Nacional de George W. Bush cuando ocurrieron los atentados, recordó que aquel ataque llegó «literalmente de la nada». Hegseth recuperó la promesa que se repite desde hace 25 años: «Nunca olvidamos».

Una historia vinculada al 11S

No estaba Trump en Nueva York, pese a que probablemente ningún presidente estadounidense ha vinculado tanto su propia biografía al 11S como él. Trump era entonces uno de los empresarios más conocidos de Manhattan y durante años ha contado historias sobre dónde estaba, qué vio y qué hizo en aquellos días, algunas de ellas cuestionadas después por verificadores y testimonios de la época. Esta vez dejó casi completamente a un lado aquella versión personal del 11S. «Ese día todos éramos neoyorquinos», dijo.

Fue una de las frases más personales de una intervención en la que Trump intentó mantenerse durante largos tramos dentro del tono de una ceremonia de recuerdo. «Hoy renovamos el juramento sagrado que hicimos en su nombre», afirmó. «Nunca, jamás olvidaremos».

Newsletter

Trump habló del «inmenso y terrible mal» de aquella mañana. Dijo que nadie puede estar preparado para un día como aquel y que el 11S mostró «el terrible poder del odio». Veinticinco años después, añadió, «sabemos que el mundo nunca volverá a ser como era».

Trump habló del «inmenso y terrible mal» de aquella mañana. Dijo que nadie puede estar preparado para un día como aquel y que el 11S mostró «el terrible poder del odio»

La proclamación presidencial de este aniversario mantiene precisamente esa idea del 11S como una fecha que alteró de manera permanente la seguridad y la política exterior del país. La Casa Blanca ha vuelto a presentar este año el recuerdo de los atentados junto al compromiso de impedir que Estados Unidos vuelva a sufrir un ataque semejante. Pero Trump fue introduciendo poco a poco el presente.

Vinculación con Irán

No hubo una larga digresión política de las suyas ni convirtió el acto en una defensa explícita de sus decisiones. Fueron frases sueltas, intercaladas entre los recuerdos de las víctimas, que acabaron conectando el 11S con las amenazas a las que su Administración dice enfrentarse ahora. «Nos están poniendo a prueba hoy», dijo. Y poco después apareció Irán. «La República Islámica de Irán nunca, jamás tendrá un arma nuclear», afirmó el presidente.

La referencia no fue casual en un discurso pronunciado precisamente desde el Pentágono. Trump utilizó el aniversario para establecer un hilo entre la vulnerabilidad que Estados Unidos descubrió el 11 de septiembre de 2001 y su doctrina actual de responder con fuerza a quienes considera amenazas para el país. «Tenemos que ser fuertes y tenemos que ser inteligentes», dijo. Más adelante lo expresó de forma todavía más directa: «Nunca, jamás olvidaremos. Por eso luchamos hoy. No tenemos elección. Luchamos duro. Luchamos para ganar».

«Nunca, jamás olvidaremos. Por eso luchamos hoy. No tenemos elección. Luchamos duro. Luchamos para ganar»

Donald Trump

Presidente de EE.UU.

El escenario hacía difícil separar ambos mensajes. El Pentágono es simultáneamente un lugar de duelo y el centro desde el que Estados Unidos dirige sus guerras. Allí murió gente que simplemente había ido a trabajar una mañana de martes y desde allí se organizaron después buena parte de las campañas militares que nacieron como respuesta a los atentados.

Trump insistió en que el país que conmemora ahora aquel ataque es más fuerte. «Hoy nuestro país es más fuerte de lo que ha sido nunca», aseguró. El 11-S, dijo, no sólo mostró «el poder del odio», sino también «el poder del espíritu estadounidense de luchar, resistir y ganar».

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